Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Acá tienen ustedes ¡la segunda pelea de la saga! Espero la disfruten.

Gracias a todas por el apoyo a esta saga y al resto de mis trabajos ¡muchas gracias!

¡Déjenme saber su parecer!¡con un muy buen REVIEW!

Saint seya,es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, intento darle importancia a todos sus personajes.

Los restantes llegaron a la casa de Tauro, Ela ladeó la cabeza –no se confíen. Dijo –el hecho de que la casa se vea deshabitada, no implica que lo esté. Los demás asintieron, Penril se adelantó y dio un silbido ejemplar, se escucharon aullidos a lo lejos y el repiquetear de garras en el mármol, 10 lobos, que a petición del chico, habían regresado junto a el, llegaron en un santiamén.

-vaya, que entrenados tienes a tus canes. Dijo Ela divertida, Penril miró como el jefe de la manada gruñía –basta yist, no te atrevas a atacarla. Esbozó una sonrisa ladina.

-no debe tener tan buen sabor, encuentren al caballero dorado. Los 10 lobos en perfecta formación, corrieron hacia la parte interna de la casa, un destello dorado se vio y los lobos fueron lanzados hacia la columna.

- ¿tanta fe les tienes a tus lobos que los mandas por mi cabeza? Realmente me sorprendes, pensé que con la batalla contra Shiryu habrías aprendido algo. Dijo Aldebarán saliendo de las sombras, Alberich sonrió.

-odio decirlo amigo, pero la carne de hamburguesa tiene razón. Aldebarán no mudó su gesto –no los dejaré pasar. Dijo con serenidad, Ela rió.

-Penril va a derrotarte, eres poca cosa para nosotros torito, anda mejor a mi reino ya, si me apiado antes de ti, te convertiré en mi juguete. Aldebarán no se movió.

- ¡garra de la crueldad del lobo! Lanzó Penril - ¡gran cuerno! Contraatacó Aldebarán, los demás saltaron y corrieron hacia la siguiente casa en un santiamén, Aldebarán sonrió –no creo que puedan pasar mas allá de Saga. Penril rió.

-todos dicen eso. Dijo con calma absoluta, se acercó a Aldebarán, sus amados lobos por detrás de el.

- ¡driades de la tierra! Árboles convertidos en hermosas dríades comenzaron a atacar a Penril y a sus lobos, pero estos los repelían y los destruían.

-vaya, los lobos saben como acabar con los árboles por lo que veo ¡manada taurina! Toros dorados hechos de energía, invistieron y aplastaron a los lobos inmediatamente.

-maldito toro ¡pagarás por matar a mis lobos! Exclamó el joven mientras enfurecía mas y era rodeado por su cosmos, Aldebarán esbozó una irónica sonrisa.

-no me digas. Dijo mientras le lanzaba un puñetazo recubierto de energía a Penril, que lo estampó hacia una columna, el dios guerrero se levantó con dificultad leve y enardecido, se dirigió hacia el caballero de Tauro, que comenzó a jugar con el, como si fuera un niño.

Sun estaba sentada junto a Melody, Valery y Shaina Mu, quienes miraban a Saory la cual, tenía la mirada perdida, Sun se acercó a su hermana.

¿seguro que la tía Saory no está hipnotizada? Preguntó, Shaina Mu negó –no, no, no, papá dice que cuando la gente está así, tiene la mirada perdida, no desenfocada, mamá está viendo por el cosmos las peleas. Valery infló sus cachetes.

-yo quiero ver las peleas. Dijo –y yo. Dijeron las demás, Shaina Mu miró a Shioko.

-si reúnen sus cosmos, podrán ver las peleas. Dijo, Hope miró a sus hermanas – pero el tío Toin, nos dijo muy claro, que no debíamos ver las peleas. agregó, Melody le sacó la lengua - ¿desde cuando eres tan obediente Hope? Preguntó, el lo pensó.

-desde que el tío Toin dijo que podía castigarme. Todos rieron –Shiohko. Llamó Sun, el aludido volteó a mirar.

-yo quiero ver las peleas ¿y tu? Shiohko asintió en silencio y se sentó al lado de sus hermanas, Hope se enfurruñó y se dedicó al rompecabezas, mientras los niños, dejaban ver todos sus cosmos azules, herencia paterna y enfocaban la pelea.

Las oceánidas, suspiraban mirando la competencia –está reñida. Dijo Dimitri mirando a Shion que asintió levemente.

-no puedo creer que ese lobo bípedo sea tan fuerte. Dijo Augusto –no juzgues a un libro por su portada. Aconsejó Antoin con sabiduría, todo mundo lo miró - ¿Quién eres? Y ¿Qué hiciste con Antoin? Preguntaron a coro, Tom le dio un coscorrón en la cabeza.

-Camus, deja de hacerte pasar por tu hermano. Antoin se molestó y con una sola nota hizo que a todo mundo excepto a Shion le diera un dolor de cabeza.

-soy yo, cuerda de soquetes idiotas, Camus no es el único inteligente y sensato en la familia, aunque sea el mas sensato de los 2. La nota paró y todo mundo suspiró.

-discúlpanos por no conocer tu lado aburrido. Dijo Augusto, eso les hizo ganadores de otra nota aguda que les sacudió el estómago.

-yo que ustedes, dejaría de decir eso ya. Dijo Mauricio sobándose el lugar afectado, Giselle bufó.

-a buena hora lo vienes a decir. Shion rió –oceánidas, concéntrense en sus compañero dorados, por favor. Todo mundo asintió y regresaron a ver la pelea.

¡lluvia de rocas! Invocó Aldebarán - ¡aullido mortal! Lanzó Penril a Aldebarán, quien tomó el poder con las manos y se lo regresó a su emisor, que hizo exactamente lo mismo, jugaron por unos 5 minutos una especie de tenis energético, que Aldebarán rompió, cuando lanzó la esfera con el eterno aullido del lobo hacia Penril con su gran cuerno, la técnica impactó al muchacho.

- ¡desprendimiento de la tierra! La sección del piso donde el dios guerrero se encontraba, comenzó a deslizarse como un tobogán y Penril salió despedido de la casa de Tauro, Aldebarán lo siguió afuera con calma, Penril se incoproró a duras penas.

-ls vas a pagar Aldebarán. Dijo molesto - ¡sed de sangre del lobo! Aldebarán se descontroló, en un frenecí violento, comenzó a golpearse a si mismo, y a lamerse su sangre como si fuera el enemigo, Penril escupió un poco de sangre a su adversario y se dedicó a mirar, como Aldebarán se suicidaba.

Los n

I

Ños gritaron, al tiempo que Saory lo hacía –no, no ¡Aldebarán! El cosmos dorado de ella se encendió, todos se abrazaron temblando de miedo.

-Aldebarán. Llamó Saory, pero no pudo tocarlo, apagó su cosmos sorprendida.

-por alguna razón, no puedo llamarlo, Lucy me tiene bloqueada, pero ¿Cómo lo hizo? Melody lloraba.

-tío Alde, detente por favor, tío Alde basta ¡basta ya! Gritó, Aldebarán se detuvo, Penril miró hacia el cielo.

-Me ¿Melody? Preguntó Aldebarán confundido –tíoo Alde, ya no te lastimes. Pidió la niña llorando –no vale la pena y tu eres bueno, debes derrotar al tío Penril, para poder llevarlo a casa, por favor tío Alde, no dejes que te mate. Aldebarán asintió al escuchar las súplicas de los demás niños unirse a la de Melody.

-por supuesto que no lo dejaré mi niña, lo derrotaré. Dijo, Penril rugió.

- ¡tornado de nieve del lobo! Aldebarán gritó, al escuchar el grito de Melody, quien en los aposentos de Athena, fue alzada y golpeada hacia el techo, Giselle entró pálid, lanzando su lanza azul hacia el epicentro del tornado, atrapó a la niña en brazos, Saory la miró, los demás niños lloraron mas.

-la atenderé, no se preocupen, su prima estará bien. dijo mientras salía de allí con la pequeña y Saory se dedicaba a calmar al resto de los niños.

El

G

Esto de la mirada de Aldebarán cambió, podía tolerar que quisiera matarlo, eso estaba dispuesto a perdonarlo cuando estuviera en sus cavales nuevamente, pero, que se atreviera a lastimar a alguien tan inocente y dulce como Melody ¡eso jamás lo disculparía! El toro dorado estaba furioso y eso, no era buena señal para su oponente.

- ¡coliseo de tierra! Lanzó Aldebarán a Penril quien gritó al verse atrapado en ese coliseo, donde rayos dorados lo atacaban mas y mas.

- ¡vas a pagar lo que le has hecho a la pequeña!¡absorción de la tierra! Y Penril de Arioto, fue llevado al interior de la madre tierra, por las arenas movedizas, Aldebarán asintió, miró al cielo y exclamó.

- ¡juro por todos los dioses!¡que yo!¡Aldebarán de Tauro!¡acabaré contigo Lucy! Exclamó mientras regresaba a su casa, a mirar la siguiente pelea.