Hola a todos, hoy es viernes y vuelvo con otro capitulo. Les agradezco mucho sus reviews, si que motivan a seguir escribiendo =), bueno ojala y este capitulo les guste y me lo dejen saber en sus reviews. Para despedirme les deseo una ¡FELIZ NAVIDAD!, que la pasen felices y con sus seres queridos, les deseo lo mejor.

Sin más que decir.

Bonne lecture.

Cap. 9: Estoy enfermo

El invierno llego a Seattle, la ciudad era matizada por nubes grises, vientos fríos se colaban por los grandes edificios, y a pesar de todo esto el ambiente es calido por las festividades navideñas, una joven rubia no lo percibía así, su corazón se sentía confundido, a diferencia de su razón que le reprochaba lo que el corazón le decía, ¿a quien debía hacer caso?, su andar por las calles era pausado, el paso de las personas a su lado era imperceptible, el sonido de platicas, cánticos y murmullos solo eran parte de la brisa, sus pensamientos le tenían en otro lugar lejos de ahí.

¿Qué es esto? – la rubia tomo su pecho, el corazón respondía algo que la razón negaba – No puede ser, no puede ser.

La rubia se reprochaba de la situación en que estaba, y todo comenzó ese día que vio a Freddie y Carly, sus mejores amigos, ir al cine y lo peor es después de ese día, donde los vio más juntos, reían de chistes simples, miradas consecutivas, jueguitos tontos, "giag" pensó la rubia al pasar a la otra acera acompañada de extraños, sus pies tenían movimiento, no sabia a donde la llevaban pero su andar proseguía, sus pensamientos avanzaban y sus sentimientos florecían sin previo aviso, la rubia sabia que se había ofrecido ayudar al tonto de Freddie en su conquista, ella conocía los sentimientos del joven por su mejor amiga, y sabia los de su amiga hacia el, no creyó que todo fuera a marchar tan bien, en un principio esto no era problema, en un comienzo esto era una simpleza, pero ahora no sabia que era, no entendía que sucedía en ella, ¿acaso en el trayecto del plan comenzó a sentir algo por Freddie?, claro que no, esto no puede suceder, Freddie es un ñoño, un nerd, su amigo, y hasta ahí, esto debía ser otra cosa, si eso era, ahora solo debía saber que es.

Sam camino sumida en sus pensamientos, no se fijo que de una tienda salía un joven, con varias bolsas, la dirección de su andar era en colisión con el, en tanto el joven tampoco supo que directo a el iba a chocar una joven, hasta que sucedió.

Hey fíjate por donde vas – le reclamo la rubia al golpearse con la otra persona.

Mas bien tu fíjate por donde vas Sam – la joven reconoció esa voz, porque tenia que ser el.

Freddie – la voz de la rubia salia con un tono suave, Freddie se percato de esto.

Y esa delicadeza – la voz del joven posee un timbre rasposo, seguido de esto la presencia de una fuerte tos apareció.

¿Estas enfermo? – ignoro el comentario.

Algo – el joven sonrío, el corazón de Sam dio un vuelco – ayer me empezó esta tos – volvió a toser, no sonaba nada bien.

No suenas bien – Sam le miro preocupada - ¿tu madre te dejo salir así con este clima?

No esta, una ti mía salio de cirugía y la esta atendiendo –

Deberías llamarla, no te vayas a poner peor y ya conocemos a tu mama –

No le quiero decir es capaz de dejar a mi tía toda dolida sin poder hacer nada, nomás para ver mi tos insignificante –

Tu sabrás – una brisa muy fría paso entre ellos, Sam sabia que esto empeoraría el estado de Freddie – será mejor que regreses rápido a tu casa, no vayas a ponerte peor.

¿Acaso te estas preocupando por mi? – Freddie reía un poco, Sam le miro con su cara molesta.

¿Yo?, ¿por ti Fredduccini? – Sam soltó una carcajada – no confundas es solo que no quiero que me contagies luego.

Si tu lo dices – el joven camino, su amiga le siguió de lado – por cierto, ¿A dónde ibas?.

A ningún lado, solo quise salir a caminar – vio las bolsas que cargaba su amigo, le entro la curiosidad - ¿Qué llevas?

Mi medicina y un disco duro de 250 gb, una tarjeta visual y un libro de informática – la emoción de Freddie no se disimulaba.

Que ñoño eres, enserio –

No soy ñoño, a cualquiera le gusta esto – la joven le miro incrédula, ese comentario no tenia fundamento, sintió algo húmedo caer en su mejilla, volteo a al cielo y vio como comenzaba a llover.

Rápido Freddo, empieza a llover – los jóvenes corrieron, la lluvia comenzó con una pocas gotas pero después de unas cuadras, esta arrecio, la ventaja es que ya estaban a dos cuadras del edificio de Freddie.

Los jóvenes llegaron al edificio, en el lobby los recibió un Lewbert molesto porque acababa de trapear y los amigos le ensuciaron el suelo, los dos le ignoraron y comenzaron a subir las escaleras.

Suenas muy mal – Sam, escucho toser muy brusco a Freddie, este se tomo la garganta en síntoma de molestia – te dueles, ¿verdad?

Algo – El joven se vio desanimado, su mirada se tornaba perdidiza – estaré bien no te preocupes.

Ven – lo acerco a ella, con su mano derecha le toco la frente, el joven esta hirviendo, la rubia se inquieto – dime que ya viste a un doctor.

Por eso son las medicinas –

Bien – Sam le tomo del brazo – vayamos rápido a tu departamento

No es necesa… -

Cállate, vamos – la rubio puso su voz autoritaria.

Sam y Freddie llegaron al piso del joven, caminaron por los pasillos hasta estar en donde estaba el departamento de su amigo y frente al de el, estaba el de su mejor amiga.

Deja le aviso a Carly –

No están –

Es cierto – Sam recordó que este día Spencer y ella saldrían con su abuelo que llego aquella mañana.- Bueno dame la llave

Ten – el joven no tenia fuerzas para discutir, no sabia como de un momento para otro sus energías disminuyeron.

Bien entremos –

Sam guío a Freddie hasta adentro de su departamento, al ver que estaban empapados, le ordeno a su amigo cambiarse de ropa, los dos fueron a su cuarto, el joven tomo ropa seca de su closet y se fue a cambiar al baño, Sam prepara la cama del joven, este al salir fue obligado por la rubia a que se acostara, Freddie se sentía extraño, nunca había visto a Sam comportarse con nadie así de esta manera.

Sam no es necesario que hagas esto –

No digas nada – Sam tomo una silla y se sentó a su lado – si vuelves a decir algo de eso te golpeo

Gracias – Freddie sonreía era feliz que Sam se preocupara por ella, la vio por unos momento, ella seguía empapada, y por alguna razón se veía muy linda así, pero ¿Qué estaba pesando? se percato el joven de su pensamiento, "rayos el resfriado si que me afecto" – Sam en mi baño puedes secarte y si quieres te presto una camisa mía, no te vayas a enfermar.

No te lo refutare – Sam se paro – me siento incomoda así.

Bien, mira en el closet ahí ropa elige lo que quieras – Sam fue al lugar mencionado checo y vio una camisa de cuadros, la tomo y fue al baño. A los pocos minutos salio del baño, su pantalón seguía mojado pero ya no tanto, ahora traía la camisa del joven que le quedaba algo grande y su ropa mojada la pudo en extendida en una mesa – te queda bien.

Solo espero no me contagies tu nerdes – Sam vio que Freddie se quería levantar de la cama – ¿A donde crees que vas?.

Me toca mi medicina –

Yo voy por ella – Sam se acelero a ir al umbral de la puerta – ¿donde la dejaste? y ¿cual es?

En la mesita de la sala – le dio el nombre del medicamento y la vio ir a la sala.

El reloj ya marcaban las cinco y media, Sam hace media hora le había dado su medicina a su amigo y ahora el estaba dormido, la calentura parecía que le bajaba, no entendía porque se había comportado tan amable con el, pero al verlo ahí tranquilo acostado sintió que su corazón palpito mas rápido, se toco el pecho, la confusión que le había dominado en esos días, aquello que le decía su corazón y que negaba con la razón, era mas que evidente, ella Samantha Puckett se estaba enamorando de su amigo Freddie, la joven le miro por unos instantes mas, no sabia como reaccionar ante aquella confesión que se dio así misma, se acerco al rostro de su amigo a tal punto que casi sentía la respiración de el, le mira detenidamente, " ¿esto que siento es amor? "se cuestiono Sam, que nunca había sentido algo similar, se separo un poco de el, escucho como decía cosas técnicas de computadoras, sonrío hasta en sus sueños era mas que ñoño, se paro y fue a la sala, decidió ya no preguntarse nada, olvidar el tema, pues sabia que todo aquello en ese momento no era necesario.

(-)

Al día siguiente Sam, quien acostada en el sillón se encontraba, miraba la televisión acompañada de Carly, la puerta del departamento de los Shay se abrió sin más, de ella entro Freddie, este les saludo, las jóvenes le devolvieron el gesto.

¿Qué ven? –

El desfile navideño – le contesto Carly – ¿Quieres chocolate caliente?, Spencer lo acaba de hacer

Me encantaría – la joven fue a la cocina, dejando a la rubia y el castaño solos viendo el desfile.

Veo que ya estas mejor –

Todo gracias a ti – Freddie le regalo una de sus mejores sonrisas, Sam se sonrojo.

No tienes que agradecer nada - la rubio volvió su atención al televisor – pero mas te vale que no le digas a nadie lo de ayer, o si no ya sabes.

Claro, no diré nada – el joven rió, Carly llego y le entrego el vaso con el chocolate caliente.

¿De que hablan? –

Del desfile – Sam y Freddie se miraron como cómplices, Carly les miro extrañada pero lo ignoro, los tres volvieron su atención al desfile que trasmitían por el televisor, la navidad estaba cerca.