No vas a escapar…

¡NO VAS A ESCAPAR!


.::Capitulo X: Misericordia::.

Un poco de sangre resbalo por su nariz hasta perderse debajo de su camisa. Una vez que Ichiru separo definitivamente a los dos cazadores, Kaito mando al diablo a los gemelos y juro que haría pagar por lo que hizo el cazador dueño de Bloody Rose y que si no se hacia responsable de sus actos, el pequeño niño que Midori esperaba se quedaría sin padre.

Zero sudo frio, su hermano lo observaba aterrado y decepcionado, una leve gota de sangre descendió de su fosa nasal hasta viajar por su cuello y depositarse en su blanca camisa hasta teñirla una parte de sangre.

- Ze-zero … - Escucho a su hermano titubear - ¿Qué fue lo que hiciste?

El joven cazador se abstuvo a contestar, tomo su chaqueta y a Bloody Rose y emprendió un camino desconocido su hermano, de nuevo se separarían, pero prometió internamente que se encontrarían algún día. La lluvia que caía del cielo mojaba su rostro y sus cabellos, todo en su mente se mezclo, comenzaba a marearse.

Sus zapatos estaban mojados, maldecía en silencio, solo continuo caminando por el bosque hasta llegar a una mansión muy conocida para el. Toco fuertemente hasta sentir como sus nudillos comenzaban a tornarse rojos.

- ¿Quién es? – Oyó la voz de Midori acercándose hacia la puerta, unos pasos más y abriría la puerta, ajusto a Bloody Rose lentamente.

- ¿Si? – Abrió los ojos exageradamente al ver que su invitado sorpresa era el cazador - ¡Zero! – La joven castaña retrocedió, el muchacho de ojos malvas ingreso al hogar de la castaña mojando el suelo a causa de la lluvia.

- No voy a lastimarte – articulo Zero observándola fríamente, la castaña le envió una mirada amenazante - ¿Por qué no lo harías? – Retrocedió aun mas – No me quieres a mi, ni al bebe que estoy esperando, ¡El cual también es tuyo! – El cazador se detuvo - ¡¿A que viniste?! – Midori sintió repentinamente como las lagrimas abstenidas empezaban a rodar por sus mejillas, se acaricio el vientre – Yo me hare cargo del niño al igual que tú – Las leves palabras de Zero quedaron en el aire sorprendiendo a la muchacha de ojos grises – Si tu quieres hacerte cargo de mi bebe, hazlo, pero no quiero que el viva en un ambiente incompleto – El cazador sentía la sangre hervir – Tendremos que vivir juntos y criarlo los dos juntos, como una familia debe ser – Acaricio su vientre – Yo quiero que el o ella sea feliz y que tenga a su madre y a su padre juntos – Ella observo al cazador – Si tu no quieres eso, puedes largarte, no te necesito – El cazador aprecio las lagrimas de amargura de la castaña, comenzaban a fluir intensamente.

Y el tampoco quería que eso le pasara a su… hijo, porque el vivió solo, sus padres murieron y su hermano fue secuestrado, lo dejaron solo, y esa pequeña criatura… no tenia la culpa de nada.

Su fría mirada estaba posada en el suelo, se estremeció cuando sintió que un pequeño cuerpo se recostaba sobre el y lo encerraba en un abrazo llenando su chaqueta de lagrimas.


La joven sangrepura daba pisadas lentas sobre el frio piso de la academia con dirección hacia la oficina de su padre adoptivo, habían pasado 7 meses después de la partida de Zero, así es, siete malditos meses sin verlo, aun no le parecía tan creíble el como la realidad se lo restregaba suavemente en la cara, dándole el placer de ver cada error, y eso era lo que más le calaba profundamente y terminaba sumergida en un remolino de pensamientos inútiles y la única salida que su mente le sugería era..

Olvidarlo…

Una gota se deslizo hasta caer en el cuello de su camisa, otras se aproximaban pero las aparto con sus puños, procedió a seguir caminando cuando escucho una fuerte discusión proveniente de la oficina del director. Pero obviamente no se escuchaba la voz del director… era la voz de…de…de…

¡Kaito!

¿Qué hacia el aquí? Después de toda esa discusión de tratar de encontrar a Zero. Kaito se harto y se esfumo de la academia al igual que el… ¿Qué le haría estar de nuevo aquí?

¡Escúcheme! ¡Lo único que le puedo decir es que su hijo es un bastardo total!

La joven sangrepura fue acercándose hacia la puerta tratando de oír lo que decía.

- Lo encontré. Y déjeme decirle que el muy cabron ese se había escondido muy bien!

- ¿Qué es lo que tratas de decir Kaito?

- Tsk, saque conclusiones usted mismo – El cazador dejo un pequeño papel con una dirección en su escritorio y procedió a salir de su oficina.

Yuuki vio como la puerta se deslizaba rápidamente, con mucho apuro se escondió dentro de uno de los armarios del conserje, escucho como Kaito abandonaba el pasillo, segura de no oír mas pisadas, abrió la puerta asegurándose de que no haga ningún ruido, con cuidado saco su cabeza para ver si se había ido, miro por el pasillo donde supuestamente había cruzado, suspiro aliviada y salió de aquel lugar, cerró la puerta y vio una figura muy conocida aterrándola al instante.

- ¡AAAAH! – Cayó al suelo totalmente pálida, Kaito empezó a reírse sarcásticamente, la joven sangrepura hizo una mueca de desquiciada cólera - ¿Me crees estúpido? – Dijo riéndose - ¡Jajajajajajajajaja! ¡Hubieras visto tu cara! – Yuuki se incorporo y lo observo con una inmensa cólera, tanto que sus mejillas se tornaron rojas – Tsk, ya supéralo.

- Bueno… - dijo acomodándose la chaqueta - Gracias por la risa princesa, adiós. – Dispuesto a irse pasó por el lado de Yuuki – ¡Espera! – El cazador escucho su voz deteniéndolo, giro su rostro hacia atrás - ¿A qué viniste? – La voz de la sangrepura contenía cierto tono de decisión y miedo, el giro su cuerpo completamente, procedió a endurecer su mirada – Eso no te incumbe, pero si quieres averiguarlo por ti misma, adelante, pero te lo advierto, no te va a gustar NADA – Sonrió – O al menos eso creo yo. Buen día Majestad.

Giro nuevamente y se marcho con una sonrisa de sarcasmo en los labios.

Por su parte, quedo consternada y realmente confundida, sacudió sus cabellos y giro hacia atrás, allí estaba la oficina del director. Lo pensó dos veces.

No te va a gustar NADA.

Las palabras del joven cazador retumbaron en sus oídos advirtiéndole que si entraba iba a recibir muchas malas noticias. Una teoría se agolpo en su pecho, una lagrima desbordo hacia el suelo.

Si Zero… esta… ¿MUERTO?

¡¿Muerto?! - ¡Porfavor Yuuki! ¡Estamos hablando de Zero! ¡El cazador más fuerte y gruñón que hayas conocido! Bueno… además de Yagari-sensei y Kaito – Inflo sus mejillas – Jajajajajajaja, ¡Estoy pensando tonterías! – Sonrió profundamente – Si es cierto que Kaito haya encontrado a Zero… podre verlo…. – Un frio recorrió su espalda – Pero…. ¿Después que? ¡No creo que Zero vaya a recibirte con un abrazo! – Después de tantas cosas… - No creo que quiera hablarme, ni tocarme, ni verme… - La melancolía se reflejo en su rostro de inmediato, apretó los puños – Se optimista Yuuki.

¡AAAAAH! – Una pequeña gota de sudor se hizo presente en su cabeza – Estuve hablando sola todo este tiempo.

Percatándose de la realidad, va decidida hacia la oficina del director.

Toca la puerta.

- Adelante – Escucha la voz de su padre dándole permiso a entrar - ¡Yuuki, querida! – Kaien sonrió notoriamente – ¿Qué necesitas querida?

La castaña sudo frio.

- Director….. – Kaien espero a que completara la oración - ¿Qué hacia Kaito aquí? – La castaña vio como su padre adoptivo abrió los ojos exageradamente para luego reemplazarlo con una sonrisa – Ah… - Titubeo al momento, pero luego recobro la cordura del momento – Solo vino a platicarme sobre la Asociación de Cazadores – No le creía, definitivamente – Tengo varios encargos, varias misiones para algunos cazadores, hablar con Yagari –sensei, ¡Verdad Querida! Iba a pedirte que fueras a la Mansión Wakaba ya que voy a salir por algunos días, no me gustaría que te quedaras sola en la academia – Sonrió nerviosamente - ¿Podrías hacerme ese favor mi pequeña Yuuki? – Lo observo con un toque de misterio, pero luego sonrió – Cla-claro… - Pensó por un momento – ¡Voy a llamar a Yori-chan justo en este momento! – La joven castaña se retiro de la oficina del director dejando al director en su oficina.

Flash Back.

- Lo encontré. Y déjeme decirle que el muy cabron ese se había escondido muy bien!

- ¿Qué es lo que tratas de decir Kaito?

- Tsk, saque conclusiones usted mismo – El cazador dejo un pequeño papel con una dirección en su escritorio, dispuesto a retirarse da media vuelta con dirección hacia la puerta.

- ¡Kaito espera! – Kaien se puso de pie por el impulso de detener al cazador, Kaito dio medio vuelta esperando las palabras del director – Necesito saber que paso con Zero.

Kaito endureció la mirada y en su rostro se formo un gesto de hostilidad – Va a ser padre, ¿Aclare sus dudas? – Palideció por completo y Kaito se retiro.

Fin de Flash Back.

- Dios mio…. Zero…. – Tomo la dirección que estaba en su bolsillo y la leyó – Mansion Ayuzawa - ¿Ayuzawa? – Kaien abrió los ojos desmesuradamente – Midori Ayuzawa… la niña que Kaito encontró… - No puede ser cierto – El director coloco su mano izquierda en su frente y su codo apoyándose en su escritorio, necesitaba más explicaciones. Se sobresalto al instante que escucho su celular sonar fuertemente.

- ¡¿Alo!? – Agarro el celular ágilmente al momento de ver que casi se le escapaba de las manos - ¡CROSS! ¿¡DONDE DEMONIOS ESTAS!? ¡TENIAS QUE ESTAR AQUÍ HACE MEDIA HORA! – La voz furiosa de Yagari traspasaba la línea telefónica, no necesitaba estar en altavoz – Pero Yagari - Las lagrimas comenzaron a hacerse presente en el director - ¡PERO NADA! ¡VEN AQUÍ INMEDIATAMENTE! – Dicho esto el tuerto cazador colgó.

El director asustado por las amenazas corrió rápidamente hacia la asociación de cazadores.

TOC TOC.

- ¿Director…? – Toco nuevamente – Soy Yuuki, me estoy yendo a la Mansion Wakaba, ¿Puedo pasar? – Toco varias veces y nuevamente sin respuesta - ¿Director? – Abrió la puerta encontrándose con una oficina vacía.

Qué extraño…. hace unos minutos el estaba aquí, espera… ¿Cuánto demore en hacer las maletas?

- Cierto hoy tenía una reunión con Yagari-sensei en la Asociación de Cazadores – se dijo internamente.

Vio nuevamente su oficina.

- Creo que lo mejor sería irme.. – Procedió a caminar hacia la puerta, pero cuando estaba solo a centímetros pisa algo inesperadamente - ¿Hm? – Se agacha para ver qué fue lo que había pisado por accidente - ¿Una nota?

Abrio la nota dejando ver unas cuantas palabras escritas en ella - Mansion Ayuzawa…

- ¿Mansion Ayuzawa? - Sus pupilas desaparecieron por un momento.

Lo encontré. Y déjeme decirle que el muy cabron ese se había escondido muy bien.

- No… puede ser…. ¡La dirección del paradero de Zero!


- ¿Familia Ayuzawa? – Sayori tomo un sorbo de agua y lo dejo en la pequeña mesa – Si… Creo que allí podría estar Zero…

- ¿Cómo estas segura? – Cuestiono la joven rubia observando a su amiga, la joven sangrepura trago saliva – Kaito vino hoy a la academia, iba a la oficina del director y reconocí su voz al instante, estaban discutiendo pero lo único que pude oír fue que Kaito encontró a Zero.. – Yuuki se mostro cabizbaja, sentía como un par de lágrimas luchaban por ser libres pero ella no se los permitía.

- Yuuki.. – La joven sangrepura observo a su amiga – Yo conozco a la Familia Ayuzawa – Sus ojos se abrieron exageradamente – El señor Ayuzawa es socio de mi padre, un día el Señor Ayuzawa no ofreció una invitación para asistir a una fiesta organizada en su mansión, yo y mi padre fuimos, allí conocí a la Familia Ayuzawa tienen una hija llamada Midori.

- ¿Midori? – Un rayo de dolor se aproximo a su cabeza.

¿¡PORQUE HACES ESTO!?

¡ZERO!

DEBES IR A VERLA...

- ¿Yuuki? – Escucho la dulce voz de su amiga llamándola – Ah... losiento Yori-chan.. – Sayori se puso pie – ¿Necesitas descansar Yuuki? – Yuuki abrió los ojos y sonrió – Jejeje, si... Pero antes necesito que me hagas un favor muy grande Yori-chan...


- ¡Dios mio! – La joven sangrepura aprecio la torrencial lluvia que golpeaba el auto – ¡Yori-chan por favor dime que ya estamos por llegar! – dijo la castaña completamente asustada.

- Tranquila Yuuki llegaremos en pocos minutos – Sayori sonrió cálidamente.

¡Vería a Zero! ¡Vería a Zero!

- ¿Qué voy a hacer cuando el este en frente mío? No creo poder hablar… o observarlo, ¡Vamos Yuuki! ¡Eh esperado por más de 2 meses y no puedo perder esta oportunidad!

- Hay Dios…. ¿Pero que le voy a decir? …

- ¡Zero te amo! ¡NO! ¡No creo que eso funcione! …

- Creo se me ocurrirá algo cuando lo vea… creo que el único impulso que voy a tener es el abrazarlo fuertemente y decirle que vaya a casa conmigo…

Yuuki sintió inesperadamente como el auto de Sayori freno fuertemente.

- Losiento Yuuki, casi choco con un árbol – Dijo Sayori – Jejejeje, no te preocupes Yori-chan, la joven sangrepura observo por la ventana y diviso una enorme mansión - ¿Esa es la Mansion Ayuzawa?

- Si – Confirmo la joven rubia – Yuuki.. ¿Estas segura de esto? – La joven de cabellos castaños la observo decidida – Si Yori-chan… es ahora o nunca..

Yuuki salió del auto y camino directamente hacia la gran entrada de la Mansión Ayuzawa, vacilo al momento de tocar la gran puerta.

Toco levemente.

Cuando se percato de que nadie acudía ha abrir sintió unas enormes ganas de salir corriendo y dejar a Zero pensando que unos niños queriendo jugar tocaron la puerta, procedió a tocar un poco mas fuerte, tampoco sin respuesta.

La castaña giro hacia divisar el auto de su amiga, Sayori estaba con un paraguas y al costado del auto. Hizo unas pequeñas señas diciéndole que toque mucho más fuerte.

TOC TOC TOC.

Justo en ese momento, la castaña escucho pasos aproximándose a la puerta, pero no eran pasos de un hombre, más bien se escuchaba el sonido de unos tacos chocando contra el suelo.

- ¿Si? – Una figura femenina apareció en frente de la castaña, apretaba un poco los labios de los nervios – Bue-buenas Noches… - La joven sirvienta sonrió de amabilidad – Buenas Noches, ¿Puedo ayudarla en algo?

- Si! Busco a Zero Kiryuu.. – La muchacha de cabellos negros hizo un gesto de duda – Zero Kiryuu.. Zero Kiryuu.. ¡Claro! ¡El joven Zero! Losiento señorita el ha salido hace unas horas desconozco a que hora podría estar el aquí – Sonrió amablemente – Pero.. ¿No le gustaría pasar adentro y esperarlo? Hace mucho frio allí afuera.

- Claro pero, ¿Me podría permitir un segundo? – Cuestiono la castaña divisando a su amiga desde la puerta de entrada - ¡Claro, tómese su tiempo!

La joven castaña fue hacia su amiga para invitarla a pasar, Yuuki y Sayori ingresaron a la Mansion Ayuzawa, era realmente enorme y muy hermosa, se notaba visiblemente que era una familia con una buena estabilidad económica.

- ¿Les gustaría un poco de te? ¿O algo que deseen? – La joven sirvienta sonrió – No gracias estamos bien – Sonrió levemente Yuuki - ¿Están seguras? Hacia un horrible frio allá afuera, vengan sírvanse un poco de te – Sonrió la joven sirvienta mientras traía un juego de te a la pequeña mesa que estaba al frente de las chicas.

- Porfavor sírvanse – Sayori tomo la pequeña tasa y bebió un sorbo – Muchas gracias – Dijo Sayori sonriendo.

El sonido de un auto aproximándose hizo que la castaña saltara del miedo.

Escucho pasos, mas pasos, mas pasos… muchos mas pasos... Hasta que oyó a alguien tocando la puerta.

La joven sirvienta fue a atender, en cuanto abrió la puerta escucho una voz demasiado conocida y familiar para ella.

- Joven Zero unas señoritas quieren verlo – Escuchaba los pasos de Zero aproximarse hacia la sala de estar donde se encontraban.

- ¿Quienes Emilia? – Cuestiono Zero mientras abría la puerta.

En un solo segundo el joven cazador abrió la puerta y se encontró repentinamente con Sayori y… Yuuki..

- ..Yuuki.. – se dijo mentalmente mientras abría los ojos exageradamente.

- Emilia por favor déjame a solas – Pidio Zero, la joven sirvienta asintió y procedió a retirarse – ¡Espere! – Dijo Sayori deteniendo a Emilia – Disculpe señorita, ¿Podría mostrarme donde esta el baño?

- ¡Yori-chan! – dijo Yuuki susurrándole.

Sayori le giño un ojo sonriendo.

- Por aquí señorita sígame – La joven sirvienta cerro la puerta dejando solos a Yuuki y Zero.

Zero suspiro y observo directamente a la sangrepura.

- ¿Ha que has venido? – Comenzó el cazador, la castaña suspiro pesadamente – He venido por ti Zero.

- No Yuuki, no tenemos nada de que hablar, es mejor de que te marches.

- Escúchame Yuuki..

- ¡No! ¡Tu escúchame Zero!

Zero la observo sorprendido.

- ¿Por qué te fuiste de la academia? ¿Por qué? Han pasado tantas cosas después de que te fuiste y aun no se la razón exacta – El joven de cabellos plateados aun la observaba sorprendido.

- Escúchame Yuuki… Yo...

Zero fue interrumpido por una voz femenina pronunciando su voz a lo lejos.

- ¡Zero! – Yuuki oyó una voz desconocida para ella, llamaba a Zero repetitivamente, el joven cazador tenia un semblante terriblemente agotado.

- ¡Señorita Midori! ¡No puede entrar ahí! ¡El Joven Zero esta platicando con….!

- ¡Zero! – La joven castaña abrió la puerta fuertemente sorprendiendo a la purasangre.

- Midori, ¿Puedes esperar afuera? – Dijo Zero con un tono un poco molesto, la joven castaña inflo las mejillas sin percatarse de la presencia de la purasangre.

- ¡Pero Zero! ¡El bebe me esta pateando! ¡Tu visita puede esperar! ¡Primero esta tu hijo! – Zero suspiro.

Por otra parte la purasangre estaba sin aliento, sus ojos se abrieron exageradamente.

- ¡Ah Hola! – Dijo Midori saludando a Yuuki – Soy Midori Ayuzawa prometida de Zero – sonrio levemente – Es un gusto conocerte.

Mientras Midori sonreía, la sangrepura tenia un gesto de angustia en su rostro, el joven cazador la observaba, suspiro.

- Mi nombre es… Yuuki Kuran.. Un gusto.. – Sonrió amenamente ocultando un poco su semblante – Solo vine ha encargarle algo a Zero… ya me iba.. – La castaña tomo el pequeño bolso que traía consigo y se coloco su chaqueta rápidamente.

- Yuuki. – dijo Zero tratando de detenerla.

- Oh…¿No quieres quedarte a tomar algo? – Dijo Midori, mientras Yuuki terminaba de abrocharse su chaqueta – Muchas gracias…. Pero tengo que irme, fue un placer conocerte y felicidades por el bebé – Dio media vuelta hasta toparse con el cazador – Hasta luego Zero…

La castaña se retiro de la sala de estar dejando a Midori y Zero solos.

- ¡¿Yori-chan?! – Sayori apareció detrás de ella – Yuuki.. – La joven Wakaba pudo notar al instante las lágrimas que descendían de los ojos de su amiga – Yuuki… ¿Qué ocurre? – La sangrepura sonrió falsamente – No sucede nada Yori-chan… Vámonos...

- Pero Yuuki… ¿No has hablado con Zero-kun? – Cuestiono – Luego te explicare eso Yori-chan por favor vámonos.

- ¡Yuuki! – Escucho a su nombre mientras se alejaba de el.

Las dos jóvenes salieron de la mansión Ayuzawa con un paso rápido, llegaron al auto y Sayori arranco el auto hasta desaparecer completamente de la Mansion Ayuzawa.

Zero llego hacia la entrada de la mansión, vio que el auto se alejaba rápidamente, cerro los ojos y susurro…

Perdóname Yuuki…

¡Hello! Actualizando una vez más, es posible que no vuelva ha actualizar hasta el mes de Febrero…. Lo se… es un poco tarde… pero tratare de no demorar mucho, antes de irme ¡Feliz año nuevo! Ah también Feliz Navidad atrasada XD

Cuídense hasta luego!

Celeste.