CAPITULO 10

SEGUNGO CONTACTO

(EXCEDIA NUESTRO ENTENDIMIENTO)

Los pasos resonaban en los pasillos del castillo. Era el primer fin de semana del ciclo escolar y la profesora Alanís guiaba a los chicos a su castigo: limpiar el tercer piso sin magia. La profesora usó la llave que recibió de Snape y abrió la puerta.

-esta es la sala del tercer piso- dijo mostrándoles una habitación llena de cajas y estantes llenos de polvo- van a limpiar y a barrer. El señor Filch les dará lo que necesitan.

Un anciano cascarrabias entró a la habitación, junto con su vieja gata. La señora Norris (sigue viva?!). Cargaba un par de escobas y un balde con trapos húmedos.

-¿era enserio que sin magia?-dijo Ted con la escoba en la mano.

-muy enserio. Alguna duda, pregúntenle al señor Filch-dijo Alanís con seriedad- el estará vigilando que cumplan con el castigo.

-en mis tiempos nos colgaban de los pulgares-refunfuñó furioso Filch, mientras movía el puño- esos si eran buenos castigos…

Los chicos empezaron a limpiar. Lizzy quería hablar con Michael, ya que no se habían dirigido palabra desde la pelea de Ted. Pero no tuvo éxito ya que cada vez que intentaba hablarle, el chico la evitaba. Como si también estuviera enojado con ella.

-¿entonces no te habla?- preguntó Charlotte mientras desempolvaban los libreros.

-siento que está enojado con migo- dijo lizzy limpiando una copa- me está evitando, pero no sé exactamente por qué…

-umm… ¿y tú quieres hablar con él?

.sí, ¿pero qué hago? ¡El me huye como si tuviera lepra!

-tengo una idea…

Unos minutos después, Charlotte se dirigió hacia Michael.

-Eminings…- dijo Charlotte. El chico reaccionó a su nombre y se sorprendió al ver a la chica llorando.

-¿Qué sucede?



-a lizzy le cayó una caja con libros encima…-dijo nerviosa… pero Michael no reacciono en lo absoluto. Para él era común que a lizzy le pasaran esos accidentes- ¡en la cabeza!- gritó Charlotte presionando al joven- ¡se desvayó en el armario!

-y…

-¡ y que la vayas a ver!- Charlotte lo tomó por el brazo y prácticamente o lanzó al armario de junto. -¿Dónde?... ¡HEY!- exclamó el chico al notar que lo había encerrado. Hasta que una mano tocó su hombro- lizzy, ¿Qué?... ¡oye! ¿Qué pretendes? ¿Por qué me mintieron?

-¿Por qué me evitas?-dijo bloqueando la puerta para que Michael no saliera.

-¿Qué?

-¿estás enojado conmigo?

-n-no, no es eso…

-¡¿entonces?! ¿Por qué ya no me hablas? ¡Somos amigos Michael!- dijo lizzy. El chico se sorprendió un instante al oír su primer nombre. Ella solo lo llamaba así cuando la cosa iba enserio- pensé que sería maravilloso esta aquí… pero siento que desde que llegamos a Hogwarts, nos hemos distanciado…¿acaso… ya no te agrado?

-no lizzy- dijo con toda la seriedad que lo caracterizaba- es solo que… lo que dijo Ted, es verdad.

-¿eh?

-no es bueno que un Gryffindor y un Slytherin estén juntos- continuó Michael- te dijo que había magos malos… y lamentablemente, la mayoría eran de Slytherin.

-Michael…- lizzy trató de decirle, pero el chico la cortó con rudeza.

-además, no está bien que te vean alado de un descendiente de mortífagos- el chico desvió la mirada, depositando sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-entonces, ¿en verdad tu padres eran mortífagos? Y tu tío…

-el fue la excepción- contestó Michael cerrando los ojos con calma- pero mis padres al final pagaron por sus actos… no me siento orgullosos de ellos, pero es incomodo que no estén conmigo…-dijo cabizbajo- Voldemort también me hizo daño…

-esa persona…-dijo lizzy sorprendida. Como era posible que una persona haya traído tanta desdicha a tantas personas, y que aun su recuerdo era latente-él en verdad hizo mucho daño, te lastimó a ti, lastimó a Ted…

A lizzy se le empezaron a escurrir las lágrimas y tomó la mano de su amigo con gentileza

-y a mí también…- dijo lizzy. El chic la miró inquieto ante las palabras que acababa de decir.- me gustaría contarte algo…


-¿Por qué no me habías dicho nada?- preguntó Michael, recargado en la puerta. Esta ciertamente enojado pero también ofendido por la falta de comunicación de parte de su amiga.

-pensé que… no sé, que no querrías juntarte con una huérfana… supongo que me dio vergüenza…

-por Merlín… -Michael se llevó una mano a la frente-soy hijo de mortífagos, ¿crees que ser huérfana iba alejarme de ti?

-¿eh?

-d-digo… somos amigo-dijo apresuradamente. Tratando de desviar la mirada- tú dijiste antes.

Lizzy le dio una sonrisa a su amigo. Decidió levantarse pero cayó de sentón al suelo al tropezarse con una escoba.

-ten más cuidado…- dijo su amigo ayudándola a levantarse.

-hnn… ¿Qué es eso?-lizzy señaló una caja abierta. Llena de fotografías y trofeos escolares.

-son fotos- dijo Michael recogiendo una de las fotos- no parece que tuviera fecha.

-pues… que dice…"la orden del fénix"- dijo lizzy señalando la parte de atrás- aquí hay otra.

La siguiente fotografía era sobre cuatro personas. Una hombre… o más bien, un semi gigante y tres niños. Lizzy reconoció a uno de ellos. El chico de gafas y cabello azabache. Los otros dos eran un chico y una chica que nunca había visto.

-ése de ahí se parece a Potter- dijo Michael acercándose a su compañera- lo más probable son fotos de cuando era un estudiante.

-¿crees que deberíamos dárselas a Filch?

-no, la mayoría son fotos del profesor. Deberíamos dárselo a él.

Tras unos minutos, lizzy y Michael salieron del armario con la caja. Lizzy se sentía mucho mejor ahora que había podido hablar con Eminings. Para ella, los lazos que formaba con las personas siempre habían sido muy preciados. Ella no podía permanecer distanciada de los demás por mucho tiempo.

-¿Dónde estaban?-preguntó Victorie con la manos en la cintura- ya casi terminamos.



-encontramos esto en el armario- dijo lizzy señalando la caja- ¡son fotos de Harry Potter en sus tiempos de juventud!

-a ver- dijo Victorie uniéndose al grupo, junto con Charlotte- ¡mira Ted! ¡es tu papá! De la orden del fénix.

Ted casi se abalanza con un salto hacia la foto. Se la arrebató a Victorie con facilidad. Observó a un hombre de aspecto cansado, pero con una sonrisa de oreja a oreja. A su lado abrazaba a lo que era un amigo. Ted sonrió ligeramente ante el hecho. Lizzy no pudo evitar ver la reacción del chico.

-¿dónde estaba?- preguntó el chico de la nada. Haciendo que lizzy diera un respingó por en tono de voz tan cansado como al que se acostumbraba salir de su boca.

-e… ah… en el armario- contestó lizzy- creo que son cosas del profesor Hagrid. Deberíamos dárselas.

-sí… eso me gustaría- dijo sin apartar la vista de la foto.

-Ted…-dijo Victorie preocupada.

-deberías quedártela- dijo de pronto Michael- de todas formas, es tu papá.

Ted miró a Michael, pero desvió la mirada.

-no- dijo finalmente. Suspiró y la devolvió a la caja- tengo suficientes fotos en casa- vamos a dársela al profesor Hagrid.


Los chicos salieron del salón con mucho cuidado de no despertar al anciano Filch, que se había quedado dormido en su vigilancia.

Lizzy y compañía salieron del castillo y se dirigieron a casa de Hagrid. En el camino, Charlotte no paraba de decir toda clase de castigos que tendrían si algún profesor los veía romper otra de la reglas. Victorie simplemente le contestó: si no te parece. Entonces, regrésate a tu casa.

Charlotte se tomó a mal el comentario al principio, pero era la verdad. Nadie la obligaba a quedarse. Pero también ya estaba hundida hasta el cuello. Un castigo más no haría daño.

Ted fue quien llamó a la puerta. La verdad es que Hagrid no le era muy familiar. Solo lo veía de vez en cuando, cada vez que visitaba a su padrino. Pero nunca llegaban a tener una conversación que durara más de 2 minutos. Una de las razones por las que no hablaban, era por que de pequeño a Ted le aterraba el semejante tamaño de Hagrid. Tenía el cabello y la barba larga. Olía raro y estaba desgreñado. Era como ver a pie grande (estamos hablando de un Ted de 5 años), pero en café y con gabardina.



¿Sí?- dijo Hagrid abriendo la puerta. Los chicos dieron un respingó al verlo de cerca. A pesar de tener canas y usar unas gafas de media luna. Su tamaño impresionaba.

-profesor Hagrid…- dijo Victorie tratando de sonar lo más relajada posible- encontramos esto en el castillo-Victorie jaló a Eminings al frente de ella. El chico le lanzó una mirada furtiva.- creemos que es de usted.

-¡vaya, aquí estaba!- dijo acomodándose las gafas- pensé que se habían perdido con el tiempo. Gracias.

Tomó la caja de los brazos de Eminings y los invitó a su cabaña a tomar un poco de té.

-así que ustedes son de primer año- dijo el profesor sirviendo una taza- tú debes ser Victorie Weasley, ¿verdad?

- así es…- dijo perpleja la rubia.

-gracias por traerme esa caja. Está llena de recuerdos para mí.

-en realidad fue lizzy quien la encontró- dijo la niña señalando a su amiga.

-¡soy lizzy Benneditt, mucho gusto!-dijo nerviosa.

-gracias lizzy… y…- Hagrid esperó a los otros nombres de los chicos.

-Michael Eminings

-Charlotte Green

-Ted Lupin

-¡eres Ted, el hijo de Remus!-exclamó Hagrid viendo al chico de pies a cabeza. Para sorpresa de todos, el gigante abrazó a Ted y lo alzó en una "cariñoso" gesto- conocí a tu padre- dijo ignorando el grito ahogado del muchacho.- ¿Cómo está tu abuela?- Hagrid lo puso nuevamente en el suelo. Ted parecía a punto de desmayarse.

-¡ella está bien!- intervino Victorie, disimulando una sonrisa. No sabía si el estado de Ted era por el miedo hacia el gigante o el hecho de que casi le rompiera la columna.

-¿Qué dicen de Harry, lo ven seguido?-preguntó Hagrid sonriendo.

-¿Harry?-dijo Charlotte.

-sí, Harry Potter es el padrino de Ted –explicó Victorie – y por lo tanto, mi tío. Papá es hermano de su esposa.

-¿enserio?-dijo Charlotte sorprendida. Ted por otro lado parecía disfrutar las miradas de asombro.

-¿de Ginny?- preguntó lizzy.

-¿la conoces?-dijo Ted.



-es cierto…- dijo Victorie poniendo un dedo bajo su barbilla, recordando- te despidieron en la estación Harry y Ginny.

-ah…Jeje… si, es que los Potter son amigos de mi papá- rió lizzy nerviosa. Ted la miró perplejo.

-¿eres hija de Alphonso Benneditt?- preguntó Hagrid- vaya, tu papá es un científico muy importante para el ministerio.

-si…-dijo lizzy.

-vi fotos, Harry era un excelente buscador de quidditch- dijo Ted cambiando el tema. Lizzy no sabia de qué hablaba el chico.

-es un deporte mágico- explicó Michael, al ver que lizzy no comprendía lo que era.

-¿qué es eso, profesor?- dijo Charlotte señalando un rociador.

-eso…- dijo levantándose del sofá- es para limpiar las plantas del bosque. Últimamente el pastó no crece en algunas aéreas y parece contaminado el lago.

-¿contaminado?- preguntó lizzy.

-sí. Como profesor y guardabosques es mi deber investigar por qué el bosque tiene esta reacción.

-cuando dice bosque ¿se refiere al bosque prohibido?-interrumpió Ted- pero ahí hay monstruos y hombres lobo.

-por eso es que tengo que ir yo. Soy al único al que no le pasa nada- dijo Hagrid dando un sorbo a su taza- pero me preocupa…no he visto a ninguna criatura en el bosque, es como si ya no existieran los centauros u los unicornios.

-si necesita ayuda profesor, puede contar con nosotros- dijo Charlotte. Ganando las miradas perplejas de sus compañeros.

-¿perdón?

-gracias, pero los estudiantes tienen prohibido entrar al bosque- se excusó el gigante.

-si Snape se entera de esto, ahora si nos expulsan-dijo agitando los brazos- Charlotte,¿ no se supone que no querías más problemas? ¡Se supone que eres la voz de la razón!

-oh, vamos-dijo lizzy animándolos- no le diremos nada al profesor Snape. Y dices que no hay ninguna criatura en el bosque.

Ted simplemente le dio una mirada a Victorie, pero al ver que no recibía ayuda de la rubia, cedió con pesadez a sus compañeros.

-está bien. Siempre y cuando ése Slytherin no vaya con el chisme-dijo señalando a Michael. El cual solo lo vio de soslayo.



-no dirá nada- aseguró lizzy- Eminings es de confianza.

-y yo les digo que no- dijo Hagrid- ¿creen que voy a dejar a unos niños de primer años ir al bosque prohibido, cuando se supone que deberían estar disfrutando su primer fin de semana? ¿Qué clase de profesor me toman?


El semi gigante y los chicos se encontraban caminando entre los árboles. El profesor llevaba su ballesta para protegerlos por cualquier imprevisto que surgiera. A pesar de los no. Que habia dicho, Hagrid cedió al final.

-esto solo es como un paseo en el parque por la noche- dijo Ted caminando a sus anchas.

-¿Qué es eso?- dijo la voz de Charlotte. Ted dio un brinco hacia atrás. Todos miraron hacia donde la chica señaló. El suelo estaba pintado de un color purpura en el cual no crecía la hierba.

-no lo toques- dijo Hagrid apartando a los chicos- esas manchas son el veneno que no ha dejado crecer a las plantas.

-¿veneno? No tiene sentido, si así fuera…-dijo Ted- eso sería lo que ha estado alejando a las criaturas.

Lizzy captó algo a lo lejos. Al parecer era una sombra tambaleándose con pesadez. Pero fue tan rápido que al parpadear, ya no estaba.

-mejor vámonos- oyó decir a Hagrid- ya fue suficiente para su pequeña aventura.

continuará


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