Capítulo 10: El rescate.
La pecosa comenzó a correr hacia donde habían quedado. Al cabo de unos 20 minutos consiguió ver a lo lejos a Luffy y a los demás, estaban todos. Hasta los que se habían quedado en el barco…
¡Chicos! La hemos encontrado – Grito.
¿Dónde está? – contesto Hachi.
Se la van a llevar a la casa de las subastas. – Dijo mientras recuperaba el aliento.- me ha dicho Ace que vayáis allí. Él ha ido detrás de los hombres que la tienen.
De acuerdo vamos- dijo Hachi.
Todos siguieron a Hachi, en apenas unos minutos llegaron a un edificio enorme. En el centro del edificio se encontraba unas puertas bastante grandes. Cuando entraron observaron sorprendidos… era un lugar bastante espacioso con muchas butacas y no habían ninguna libre, estaba toda la sala abarrotada de gente chillando y pujando por personas… esclavos… según dijo Hachi. Rápidamente Nami explico el plan.
Pujaremos por Caimie, tenemos bastante dinero así nos ahorraremos problemas – alucinando con el plan de la navegante ya por su característica de ser una tacaña. Todos asintieron. Sin más esperas el presentador presento a la sirena sacándola en una pequeña pecera redonda
90000000000000000 berris! – grito un noble mundial. Todos abrieron los ojos horrorizados, no podían superar la puja…
¡Vendida! –dijo el hombre que subastaba a la gente.
¡No! –chillo Luffy enfurecido, Ya no hubo nada más que pudiera para al joven capitán que salió corriendo hacia el presentador pero Hachi le detuvo.
Espera Luffy – le dijo
¿Quién eres tú para desafiarme? –dijo el noble.
¡SOY MONQUEY D. LUFFY! - Grito. Al intentar detener a Luffy Hachi dejo ver sus demás brazos provocando así revuelo entre la gente. El noble asombrado no dudo en disparar a Hachi.
Luffy enfureció más, se acercó corriendo propinando un puñetazo al Tenryūbito, dejándole inconsciente en el suelo. En ese momento el hermano mayor, Ace hizo su aparición observando el puñetazo que el menor proporciono al noble, quedando sorprendido.
Hay que sacar a Nerumi y a Caime de aquí – dijo Ace mientras todas las personas salían corriendo de la casa de subastas.
Ahora vendrá toda la marina y los almirantes a por nosotros...- dijo Hachi malherido
Que se le va hacer Luffy es así –dijo sonriendo Nami
Solo quedaron dos grupos de piratas junto con la banda de Luffy. Aquel grupo no paraba de sonreír como si estuvieran excitados. Pero otra noble mundial apunto a caime con una pistola.
Ahora morirás.- Dijo mientras le apuntaba. Pero entonces la pared del escenario detrás caime se derribó y una especie de fuerza derribo a la noble dejándola inconsciente.
Yo que quería robarle el dinero a quien me comprara. – dijo un hombre de cabellos blanco mientras sonreía. - ¡Hachi! Estas aquí, Camie. Espera ahora te quito la cadena y con un simple roce de su mano le arranco el collar. Afuera ya se oían las voces de los marines chillando que saliéramos.
Chisst, mira la que has armado Muguiwara – dijo pelo rojo.
Pues solucionémoslo – dijo sonriendo. Dicho esto Luffy, el del pelo rojo y otro pirata aun más extraño que el pelirrojo comenzaron a pelear.
Todos se pusieron a pelear mientras Ace estiraba e la pecosa mientras el anciano cargaba con Hachi, Pappag y Nami llevando a Camie salieron corriendo hacia la salida. Llegaron a un bar bastante alejado de donde estaba ocurriendo todo, la pecosa aun se sentía inquieta y nerviosa, y como no el pecoso se percató.
Ni se te ocurra pensar en que vas a volver ayudarlos ¿me has entendido? - Le dijo con su expresión seria
Pero...- el sabia en lo que pensaba la pecosa desde el principio... - quiero ayudar...
No, ellos volverán sanos y salvo por eso no te preocupes por eso. Ellos son fuertes. - dijo para tranquilizarla.
Ya pero… tampoco sé dónde está Ryuku...- Dijo aún más inquieta.
Olvídate de ese imbécil – dijo asqueado.
Deja de insultarle– le Grito
No tiene perdón – dijo enfadado
Ya se disculpó y también me hiciste hacerle eso así que no tienes derecho a seguir enfadado, además tendría que ser yo la que se enfadara más con él y no lo estoy así que deja los remordimientos – volvió a gritarle.
Venga chicos calmaos – dijo el anciano- por cierto mi nombre es Silvers Rayleigh, encantados de conoceros.
Yo Nerumi, igualmente - le dijo sonriéndole a pesar de que aun tenía el enfado con Ace
Yo Portgas d Ace, encantado - contesto aun con su cara de enfado – discúlpanos por discutir aquí enfrente de vosotros.
No pasa nada joven – dijo sonriendo. - ¿seguro que vuestros amigos estarán bien?
Claro ellos son muy fuertes no habrá manera de que ellos pierdan - contesto orgulloso de su hermano.
Pero aún no sé dónde está el...- susurro para sí misma.
¿Aún está con eso? Puedo oírte...- refunfuño- está bien iré a buscarlo
¿De verdad? - Dijo sonriéndole – Voy contigo.
No, quédate aquí – contesto mientras salía por la puerta. Pero era obvio que la pecosa no pensaba quedarse
Lo siento Silvers-san ¿puedo llamarte así? - Dijo sonriéndole- pero me voy a ir tras el
Claro Nerumi-san – contesto – no pasa nada.
Salió tras Ace, no se había alejado aun del bar por lo que le fue fácil alcanzarlo.
¡Ace! - Grito. Él se giró justo cuando la pecosa llegaba a su altura, instintivamente le agarro de la mano.
No te dije que te quedaras dentro – le regaño
Pero...- Dijo agachando la cabeza, entonces el miro su mano, la pecosa aun mantenía el agarre con la de él. sonrió.
Está bien, vamos – dijo tirando de ella. - así me hablaras de lo que quiero saber.
Está bien...- Trago saliva, ya llegaba el momento temible - ¿qué quieres saber?
Pues... para empezar ¿dónde te llevo Ryuku?
Pues veras... no sé cómo explicártelo... el abrió un portal... en mitad del mar... y bueno aquel sitio parecía el infierno la verdad...
Así que el infierno... ¿y qué paso allí? - pregunto
Pues...- trago saliva de nuevo, en su interior sentía temor por ser rechazada por el, por lo que es… por quien era su padre biológico, cogió un poco de aire y suspiro - me llevaron ante...un...hombre
¿Y qué más? - dijo dirigiendo su mirada seria.
Él quería verme por qué... yo soy su hija – Dijo evitando lo más importante
¿COMO? ¡Y los que murieron...! - pregunto sobresaltado.
Veras... se ve que ellos realmente no eran mis padres biológicos- mostro una leve sonrisa triste
¿Y ese hombre quién es? – Le miro intrigado
Su...su...- cerro los ojos fuerte intentando tener el valor de decirle toda la verdad, el observo en silencio y la abrazo un segundo intentando tranquilizarla.
Tranquila, dímelo no temas por nada estaré siempre a tu lado. - le sonrió
Su nombre... es Lucifer y es el... rey... de los demonios... - Dijo finalmente
¿Rey de los demonios? - se sobresalto – ¿me estás diciendo que no es humano... que es un demonio?
Si – afirmo- yo no soy humana... pero tampoco soy demonio del todo... mi madre era un ángel. Así que soy mitad demonio y mitad ángel
Madre mía...- susurro. Temblorosa se separo de el girándose para evitar su mirada.- ¿no pensaras que porque seas demonio o ángel voy a rechazarte verdad?, dios eres como un libro abierto a veces...
¿No me rechazaras? ... eso lo dices ahora...- contesto
No ¡no lo hare ni ahora ni nunca Baka! - grito mientras la abrazaba por la espalda.
Pero en realidad no soy ángel... tengo las ala negras como mi padre... así que... ¡salí igual que mi padre! - Grito.
No es verdad. Tendrás las alas negras pero en el fondo eres un ángel – dijo mientras la giraba para acariciarle la mejilla
No...Es verdad - sollozo
Serás imbécil...- el pecoso empezó acercarse a ella con lentitud mientras le limpiaba las lagrimas.
El corazón de la joven empezó a latir más fuerte de lo normal. Ya no era como antes que deseaba que no lo hiciera, ahora la joven pecosa estaba deseando que se acercara de una vez. Impaciente rodeo su cuello con sus brazos alzándose de puntillas para terminar con aquella pequeña distancia que separaba sus labios con los de él. Al cabo de unos minutos se separaron para tomar aire, el sonrió.
Esta vez has tomado tú la iniciativa sin decirte nada – sonrió divertido
Callateeeeeee imbécil Es tu culpa...– Dijo sonrojada. - vamos a buscar a Ryuku.- y sin más de pronto el nombrado apareció detrás de ellos.
Ryuku... ¿cómo has sabido donde estaba?- Dijo aun abrazada a Ace.
Pues fácil Hime-sama, siempre se dónde se encuentra es mi deber como guardaespaldas suyo – dijo mirando mal Ace.- y si me disculpáis, Señor Ace podría soltarla.
¿Y si no quiero que vas hacer? - dijo desafiándolo.
Te torturare – dijo con una sonrisa maléfica. La pecosa suspiro.
¡Ya basta los dos! - Grito- Ryuku ni se te ocurra nunca en la vida torturar a Ace ni a los demás y bórrate esa estúpida sonrisa. - le dijo muy enfadada. - si quiero abrazarme con alguien lo hare con quiera sin que tu o mi padre me lo impedías ¿queda ententedido? No me gusta dar órdenes
Pero no debéis juntaros con los humanos Hime-sama- se quejó.
Me juntare con quien yo quiera y no quiero oír ni una queja más. - le dijo mientras me solté de Ace – volvamos al bar.
Sin rechistar Ryuku le siguió y Ace hizo exactamente lo mismo escondiendo una sonrisa aunque sin duda la pelirroja la capto al instante, frunció el ceño por lo que el pecoso se alarmó al recibir una mirada de enfado, sin dudarlo borro la sonrisa.
Al entrar en el bar observaron como una mujer vendaba la herida a Hachi, se acercaron donde se encontraban todos y se sentaron junto al recién amigo, Silvers-san.
Silvers observo impresionado al ser que entro con los dos jóvenes piratas, sin apartar la vista se dirigió a él.
¿Tienes alas...? – pregunto - ¿qué Fruta del diablo tomaste?
¿Fruta del diablo?... no he comido nada parecido. - contesto muy serio – Yo soy un demonio.
¿Un demonio?.. No puede ser...- dijo susurrando.- entonces aquel ser era un demonio...
¿Cómo?... ¿ya habías visto alguno?- La pecosa observo a Silvers por un momento curiosa.
Bueno... Hace tiempo a la tripulación a la que pertenecía... paso algo realmente increíble... íbamos navegando y de repente apareció una tormenta y el cielo se llenó de oscuridad y una sombra se deslizo por todo el barco, cayeron muchos hombres muertos sin saber quién les había matado. Pero entre mi capitán y yo conseguimos detenerlo aunque fuera unos minutos y le vimos en su espalda unas grandes alas negras como las de el - dijo señalándole- pero se nos escapó marchándose sin más y con él se marcharon las tormentas.
Ummm bueno nosotros causamos dolor, problemas y todo eso. - dijo Ryuku – en pocas palabras somos malvados por naturaleza.
"soy igual que ellos" aquel pensamiento se le cruzo a la joven tras escuchar la historia del viejo pirata, las palabras de Ryu hacían eco en la mente de la joven, agito la cabeza sacando todos los pensamientos negativos, ahora no podía permitirse el lujo de sentirse mal, no podía preocupar al resto de sus amigos. Al poco rato el resto de la tripulación se dejo ver por aquel extraño bar.
¡Puff cuantos marines! - grito Nami
Siii pensaba que iba a morir – dijo Ussop
Ahora vendrán los almirantes. - dijo Zoro
¡Hola chicos! – Saludo la pecosa
Hola – contestaron todos
Hola muchachos – dijo Silvers- ¿qué tal ha ido todo?
Bien – dijo Luffy
Bueno no me he presentado Soy Silvers Rayleigh encantado de conoceros a todos - se presentó – no hace falta que os presentéis ya he visto vuestro carteles de búsquedas.
Encantados – Dijeron todos.
¿No serás tú el que era la mano derecha del rey de los piratas verdad? - pregunto Robín
Pues si – contesto Silvers.
OHHHH- Todos gritaron emocionados, aunque cierto pirata pecoso no le hizo mucha gracia.
¿Qué queréis saber dónde está el One piece? - dijo Silvers
NO – grito Luffy -¡qué sentido tendría entonces nuestra aventura!
Jejejeje – rio Silvers, los demás simplemente sonrieron.
Bueno pues lo de vuestro barco, podre hacerlo pero lo más rápido que poder hacerlo es en tres días, si no vuestro barco estará en peligro de ser aplastado por la presión del agua. - dijo Silvers
Pero están los almirantes aquí – se quejó Nami- ¿cómo aguantaremos 3 días?
Nos esconderemos en grupos de 3 personas, y en tres días nos reuniremos en el barco – dijo Zoro
Pues hagamos los grupos ya, ¿no? - sugirió Ussop
Yo iré con Sanji y Zoro, - dijo Nami Felizmente.
¡Qué morro te coges a los más fuertes!- se quejó Ussop
¿Alguna queja?- dijo Nami enfadada
No no no – Ussop mientras se escondía detrás de Luffy – que miedo da...
Yo iré con Nerumi y Luffy – dijo Ace
Espera un momento- se quejó Ryuku – si son grupos de tres contare como que entro en esconderme con vosotros. Ya que yo no pienso separarme de Nerumi-sama.
Tú te vas con otro Grupo. - dijo Ace con frialdad
Se irá a otro grupo tú de una paliza – le amenazo Ryuku..
Ya basta! Estoy harta de vosotros – Grito a lo que todos se quedaron mirando- Mira vosotros dos conmigo y punto ale contentos ¿o no?
Si Hime-sama.- dijo Ryuku
No la verdad no estoy contento – se quejó Ace
¿Y a ti que te pasa? - Dijo mirándole mal.
Que no le quiero ver ni en pintura – dijo Ace señalando a Ryuku
Estoy cansada...- suspiro- pues te vas a otro grupo y ya esta
¿Y dejarte con ese? Ni en sueños – Gruño el pecoso
¡Estoy harta de ti! – le gruño ella a él. - ¡pareces un crio!
¡ya basta!– grito Luffy – Ace aguántate o vas con Ryuku o te pones con otros lo siento ni-san, pero no creo que Ryuku vaya a dejarla sola.
Está bien iré con ellos – refunfuño.
Vale pues Nico, Franky y yo – dijo Luffy – ya somos otro grupo
Pues solo quedan Brook, Ussop y chopper – dijo Zoro
Bueno pues en marcha, cada uno por un lado y luego nos reuniremos en el Sunny – dijo Luffy
Todos salieron del bar, pero entonces de repente todos quedaron en silencio y sin atreverse la pelirroja a decir nada dirigió su mirada hacia el frente...quedando en estado de shock al observar la escena…
Continuara…
