.
.
Advertencia: Este capítulo contiene LEMON (contenido para adultos) leer bajo su propia responsabilidad.
.
.
CAPÍTULO 9
Muerte. Una lenta y dolorosa muerte era lo que estaba sintiendo mientras dormía, poco a poco la marea disminuyó. Mi cabeza palpitaba y mi estómago se agitó así que me sentía como si estuviera moviéndome a pesar de que no era así.
¡Nunca bebería de nuevo! Cerré los ojos y chillé lo que hizo que los brazos de Shaoran se apretaran alrededor de mí. Hice un mohín y volví la cabeza cuidadosamente en su dirección. La habitación giró ligeramente cuando me moví. Cuando abrí los ojos la habitación estaba tan brillante que los cerré de nuevo. Me di la vuelta y presioné las manos en mi frente cuando otra onda de dolor se disparó haciéndome quejar. Escuché a Shaoran reír junto a mí, pero no podía mirarlo.
-Buenos días hermosa ¿estás sufriendo hoy?- preguntó pasando su mano por mi espalda.
El sonido de su voz era tan alto que hizo que mis oídos sonaran.
-Shhh Shaoran por favor- murmuré enterrando mi rostro en la almohada.
Se rió en voz baja y salió de la cama.
-Aquí- susurró extendiendo su mano con dos aspirinas y un vaso de agua. Me di la vuelta para mirarlo, todavía estaba vestido con la misma ropa de anoche, se veía muy guapo. Tomé las pastillas que estaba dándome y me las tragué con un sorbo de agua. Me miré a mi misma, aun estaba usando mi vestido.
Shaoran alisó mi cabello fuera de mi cara con una sonrisa.
-¿Te sientes bien?- preguntó mirándome a los ojos, fruncí el ceño.
-En realidad no ¿tú?- pregunté hundiendo mi rostro en su pecho.
-Me duele un poco la cabeza pero no es tan malo como el tuyo por lo que veo- dijo riendo en voz baja y tumbándose de nuevo.
Me acosté junto a él poniendo la cabeza sobre su pecho, mis rostro se sentía tenso, me frote bruscamente y sentí que algo duro rozo mi nariz, fruncí el ceño y mire mi mano, en mi dedo anular tenía dos anillos. Un hermoso anillo dorado de diamantes y una banda sencilla junto a él. ¿Qué? ¿Por qué estoy usando dos anillos? ¿De dónde salieron? De repente todo fluyó de vuelta, la tienda de joyería, la capilla.
¡OH DIOS MIO, NOS CASAMOS! Comencé a entrar en pánico.
¿Nos casamos? ¡Sólo tengo diecisiete! No es que la idea de estar casada con Shaoran me asustara pero éramos demasiado jóvenes y todavía estábamos en la escuela. ¡Oh mis padres iban a regañarme! Mi respiración salía demasiado rápido mientras los pensamientos cruzaban por mi cabeza.
De repente Shaoran rodó encima de mí y me beso profundamente. Me olvidé de todo lo que me preocupaba cuando me beso haciéndome pensar sólo en él. ¡Pero cielos estábamos casados! ¿Lo sabría? Quiero decir, anoche él estaba ebrio como yo, probablemente no lo recordaba.
Puse las manos en su pecho y lo aparté.
-Shaoran anoche nosotros…- dije pero él negó con la cabeza y me interrumpió.
-No, no te preocupes, no tuvimos relaciones, te quedaste dormida en el bar y tuve que traerte hasta aquí- dijo con una risita. Eso era bueno, ya que me preocupaba el haberlo hecho y no recordar nada, pero no era lo que estaba tratando de decir. Me beso de nuevo pasando sus manos por mi cuerpo lentamente, tenía que detenerlo antes de que olvidara lo que necesitaba decir.
Me lo quité de encima totalmente y me senté, se veía confundido.
-Shaoran tenemos que hablar- dije frotando mi frente donde el movimiento al sentarme estaba haciendo que mi cabeza martilleara de nuevo.
Se sentó junto a mí mirándome con curiosidad.
-¿Qué pasa hermosa?- preguntó frotando mi espalda suavemente. Lo miré, él no tenía idea de lo que iba a decir, definitivamente no sabía que estábamos casados.
Tomé una respiración profunda ¿cómo le iba a decir esto? Un enfoque directo es lo mejor, creo.
-Shaoran mira- dije extendiendo mi mano izquierda, él la miro, sus ojos se abrieron y su boca cayo abierta ligeramente, observando fijamente por un par de minutos antes de que el reconocimiento cruzara su cara.
-¡Oh mierda! ¡Es cierto nos casamos!- dijo todavía sorprendido pero una sonrisa tiraba de las esquinas de su boca. No dije nada sólo lo miré mientras una sonrisa se extendía lentamente por su cara. ¿Por qué esta sonriendo? ¿Eso significa que no está enojado?
Miró su mano y vio que tenía un anillo en su dedo también. Comenzó a reír. Ahora estoy confundida ¿qué es tan gracioso? Quiero decir, nos casamos. ¡Somos adolescentes que se casaron en Tokyo estando ebrios! Pero comencé a reír también. Me empujó devuelta sobre la cama y se cernió sobre mí.
-Bueno entonces debería decir, buenos días señora Li- dijo besándome apasionadamente. Le devolví el beso hasta que nos faltó el aliento y él se apartó.
Sólo nos miramos el uno al otro sin hablar.
-¿En que estas pensando Sakura bear?- preguntó desvaneciendo mis líneas de expresión con su dedo.
-Sólo me preguntaba, ya sabes, que tenemos que hacer para divorciarnos- dije pasando mis manos por su espalda todavía pensando.
Se apartó luciendo un poco herido.
-¿Divorcio?- dijo en voz baja.
Asentí con la cabeza.
-Si, quiero decir, no sabíamos lo que hacíamos y nos casamos en Tokyo, técnicamente sólo hemos estado juntos por una semana- dije riendo de nuevo ante lo extraño que sonaba.
Él no se rió, sólo se sentó y se giró lejos de mí.
-Cierto- murmuró. ¿Está molesto?
-¿Shaoran?- pregunté sentándome y tocando su espalda.
-No, tienes razón, está bien- dijo aún sin mirarme. Me moví hacia él y me senté en su regazo poniendo mi frente sobre la suya.
-Háblame ¿qué está mal?- pregunté envolviendo mis manos en la parte trasera de su cabello, levanto la mirada hacia mí con los ojos tan tristes que casi rompió mi corazón.
-¿Es que la idea de estar casada conmigo es tan mala?- susurró. Negué con la cabeza rápidamente.
-¡Por supuesto que no!- rehusé. -Es sólo que somos demasiado jóvenes y quiero decir, estábamos ebrios, en realidad no querías casarte conmigo ¿no?- pregunté mirándolo a los ojos de nuevo.
Se rió con tristeza.
-Sakura he estado esperando casarme contigo otra vez desde que tenía ocho años- dijo con una pequeña sonrisa que no llegó a sus ojos.
-¿Otra vez?- pregunté confundida, él se rió.
-Nos casamos antes ¿no te acuerdas?- dijo con una sonrisa nostálgica- Tenía ocho y tu siete, me hiciste casarme contigo en la casa color rosa con todas tus muñecas como testigos- dijo sonriendo. Me eche a reír ¿Cómo pude olvidarme de eso? Él sostuvo mi mano todo el día y me llamaba su esposa.
-Te amo más que a nada en el mundo Sakura, quiero estar casado contigo, esperaba que nos casáramos algún día, sólo que paso más pronto de lo que pensaba- dijo riendo. Me quedé sin aliento.
-¿Entonces no quieres divorciarte?- pregunté sorprendida, él negó con la cabeza.
-No, no quiero, pero si eso es lo que tú quieres entonces lo haremos pero desearía que me dieras una oportunidad, te amo, quiero que seas mi esposa- dijo mirándome a los ojos fijamente, podía ver la emoción reflejada en su mirada, el brillo de sus ojos resaltaba el hermoso color ámbar en ellos, sabía que decía la verdad.
Las pastillas estaban funcionando ahora y mi dolor de cabeza estaba empezando a ceder así que podía pensar un poco más claramente.
-¿Pero cómo? ¿Cómo podemos seguir casados? Todavía estamos en la escuela, vivimos con nuestros padres, no podemos- dije sacudiendo la cabeza.
-¿Sakura, me amas?- preguntó mirándome a los ojos.
-Por supuesto que sí- dije sinceramente.
Él sonrió.
-¿Crees que alguna vez podrías querer a alguien más?- preguntó. Negué con la cabeza fuertemente.
Sonrió de nuevo.
-¿Quieres casarte conmigo algún día? ¿Tener una casa? ¿Niños?- preguntó. Pensé en ello ¿quería despertar junto a Shaoran para siempre? ¿Tener pequeños mini Shaorans corriendo alrededor? Sonreí, era más que seguro que la respuesta era sí.
-Sí quiero, pero Shaoran somos demasiado jóvenes- dije frunciendo el ceño.
-Nuestra edad no importa Sakura, voy a dejar la escuela en un mes. Ya me han ofrecido mi pasantía y en dos años voy a ser un ingeniero completamente entrenado, voy a ganar buen dinero y seré capaz de cuidar de ti- dijo sinceramente.
Acaricie su rostro con ternura.
-No me importa si tenemos dinero Shaoran- dije frunciendo el ceño ¿piensa que lo quiero por la vida que puede darme?
-No quise decirlo de esa manera, me refiero a que una vez que comience a trabajar seré capaz de permitirme conseguir un lugar, podremos mudarnos, vivir juntos, prometo que seré el mejor esposo del mundo- dijo dándome su adorable cara de cachorrito a la que no podía decirle que no.
Pensé al respecto, mirándolo parecía tan fácil. La esposa de Shaoran Li, ciertamente sonaba lindo.
-Dame una oportunidad, por favor- rogó, sonreí, en serio tener a Shaoran como esposo sonaba como un sueño hecho realidad para mí.
-¿Sra. Li?- dije, él sonrió y sus ojos se iluminaron.
-Señora Sakura Li- dijo tirando de mí con fuerza hacia él.
Negué con la cabeza frunciendo el ceño.
-¿Quién dijo que voy a tomar tu nombre chico precioso? Quiero decir, Shaoran Kinomoto suena bien- dije tratando de lucir seria.
-Si realmente quieres que tome tu nombre lo haré pero sé que siempre has odiado el apellido Kinomoto de cualquier modo- dijo con un guiño.
Me reí. Realmente me conoce muy bien.
-¿Entonces me darás una oportunidad? ¿Seguirás casada conmigo?- preguntó con seriedad, sus hermosos ojos ámbar bailando con emoción. Asentí con la cabeza y el dejó salir un grito emocionado y me besó apasionadamente.
-Con una condición- dije levantando una ceja hacia él.
Sonrió.
-Lo que sea- dijo mostrándome una sonrisa cargada de emoción.
-Tienes que decirle a nuestros padres- dije con un estremecimiento.
Hizo una mueca pero asintió a regañadientes.
-Ok trato- dijo besándome de nuevo.
-¿Sabes de qué me acabo de dar cuenta?- pregunté riendo.
-¿De qué mi hermosa esposa?- preguntó luciendo orgulloso, me reí.
-Bueno, esperamos hasta después de casarnos para tener relaciones- dije, él se echó a reír.
-Tienes razón, eso es muy responsable de nuestra parte- dijo besándome suavemente. Sonreí orgullosamente mientras bajaba la camisa por sus hombros, maravillada por su cuerpo. ¡El cuerpo de mi marido…!
Hizo un pequeño gemido en la parte trasera de su garganta mientras sus manos se deslizaban por mí espalda, deslizándose bajo la falda de mi vestido acercándome más a él.
-Mmm Sakura bear ¿qué tal si ordenamos algo de servicio a la habitación?- preguntó apartándose. ¡Rechazada de nuevo! Fruncí el ceño y presioné el rostro en el hueco de su cuello. ¿Por qué siempre pospone esto?
-¿Qué te apetece comer?- preguntó levantándose.
Suspiré y salí de la cama desabrochando mi vestido y dejándolo caer al suelo, lo escuche jadear y su expresión lujuriosa estaba de vuelta con saña. Di una vuelta para él.
-¿Te gusta mi conjunto?- pregunté intentando ser sexy pero la verdad es que estaba muriendo de vergüenza por dentro. Seguro que ahora que me estaba ofreciendo en sólo mi ropa interior se olvidaría de la comida...
-Mmm me encanta pero en realidad creo que deberíamos comer algo, un buen dasayuno te librara de tu resaca- dijo luciendo un poco dolorido, sus músculos parecían estar más tensos de lo normal, su postura rígida y alerta mientras levantaba el teléfono para colocar la orden al servicio de habitaciones.
Fruncí el ceño para mis adentros. ¿Hay algo mal con mi cuerpo? ¿Por qué no me desea de esa manera?
-También ordena café- pedí entrando al baño. Necesitaba un minuto para pensar que había pasado y procesarlo. Mi confianza estaba decayendo y quería estar lejos de él un rato mientras lo asimilaba.
Entre al baño golpeando la puerta detrás de mí, asegurándome de que estaba cerrada. Me miré en el espejo y suspiré. Quizás no era lo suficientemente bonita, quizás simplemente no lo excitaba de esa manera. Pensar al respecto estaba haciendo que mi cabeza doliera de nuevo. Después de usar el baño, cepillé mi cabello, dejándolo suelto y lavé mi rostro. Había hablado con Tomoyo al respecto para ver lo que pensaba. Quizás estaba haciendo algo mal, quizás no estaba siendo lo bastante seductora para Shaoran. Tomoyo sabría qué hacer. Mirando en el espejo difícilmente me reconocí a mí misma, tenía color en las mejillas y mis ojos estaban brillantes, sabía que era por Shaoran, no podía dejar de sonreír. Cuando no pude quedarme más tiempo me puse una de las esponjosas batas de baño y desbloquee la puerta. Cuando regrese a la habitación, Shaoran me miró y me sonrió. Su sonrisa hizo que mi corazón se acelerara y un pequeño suspiro soñador dejo mis labios. No sabía que decir pero gracias a un golpe en la puerta vi que el discurso era innecesario de todos modos.
Era el servicio a la habitación. La comida nos dio un pequeño descanso y tuvimos una cómoda conversación sobre los casinos y si, Tomoyo y Eriol habían conectado sí o no anoche. Cuando terminamos de comer Shaoran se levantó asintiendo hacía el baño.
-¿Quieres tomar un baño conmigo?- preguntó seductoramente inclinándose y besando mi frente suavemente. Oculte mi confusión y puse una sonrisa falsa. Asentí de acuerdo aunque estaba desconcertada en cuanto a lo que significaba, ¿Si no deseaba mi cuerpo entonces porque querría tomar un baño conmigo? Sonrió y se dirigió al baño abriendo el agua mientras me sentaba allí nerviosa. Salió un par de minutos después.
-Bueno entonces entra, iré en un par de minutos, sólo necesito enviarle un texto a los chicos y ver a qué hora van a querer que nos encontremos y esas cosas- dijo dándome un pequeño empujón hacia la puerta.
Aún confundida me dirigí al baño, me quité la bata y me deslicé en el baño de burbujas que había preparado. Mantuve mis oídos funcionando por si lo escuchaba hablar o algo en la habitación. Lo escuché moverse alrededor pero no pude entender nada de lo que estaba haciendo. Me metí en el agua, remojándome en el agua caliente cuidando de no mojar mi yeso. Después de un par de minutos Shaoran entro quitándose la ropa al instante, metiéndose detrás de mí. Sus brazos envueltos alrededor de mí mientras me apoyaba contra su pecho. Cogió una esponja y comenzó a lavarme, demorándose en mis pechos y estómago. Él beso mi cuello mordiendo suavemente, haciéndome gemir y echar la cabeza hacia atrás para darle un mejor acceso. Cerré los ojos y disfrute de la intimidad del momento. Estaba envuelto alrededor de mí completamente y podía sentir que también estaba disfrutándolo. Su excitación era evidente. Deslizó su mano entre mis piernas, frotándome suavemente haciendo mi cuerpo temblar. Lo amaba tanto.
Me levanté y me giré de cara a él y poniéndome a horcajadas sobre él, podía sentir su eje presionando en mi entrada. Gimió en voz baja y me miró a través de sus parpados pesados. Lo besé, dejando que toda mi frustración y necesidad se filtraran, así él sabría exactamente cuánto lo quería.
-Hazme el amor Shaoran- supliqué. Lo necesitaba, necesitaba sentirme más cerca de él de lo que jamás había estado con otra persona. Necesitaba entregarme a él completamente de la forma en la que jamás me entregaría a nadie más, nunca.
Él no dijo nada, sólo se apoderó de mis caderas y me alejó de su eje levantándose y llevándome fácilmente con él. Envolví mis piernas alrededor de su cintura y mis brazos alrededor de su cuello apretadamente. Se acercó a la pared y tomó una bata de baño envolviéndola alrededor de mi espalda, conociendo a Shaoran probablemente para que no me enfriara.
Cuando abrió la puerta y entro a la habitación me quedé sin aliento. La habitación estaba a oscuras ya que las cortinas estaban cerradas pero allí había cientos de pequeñas velas alrededor de cada superficie, proyectando sombras románticas por todas partes. Había esparcido pétalos de rosas rojas por todo el piso, la cama y los muebles. Era tan romántico y perfecto que comencé a llorar mientras mi corazón dolía en mí pecho. ¿Este es el por qué se detuvo antes y dijo que comiéramos primero? ¿Porque él quería hacer esto?
-¿Cuándo hiciste esto?- pregunté sin aliento.
Sonrió.
-No necesitaba mensajear a los chicos sólo era una excusa- dijo besándome de nuevo y llevándome a la cama, tumbándome y cerniéndose sobre mí con un gemido.
-Te amo Sakura Li- dijo con una sonrisa ante mi nuevo nombre. Sonaba raro y tomaría algún tiempo acostumbrarme pero me encantaba, especialmente en su voz.
-Te amo también- dije jalándolo más cerca de mi besándolo con todo lo que tenía.
Este era, este era el momento, por fin estaríamos juntos. Pensé que estaría nerviosa, no lo estaba. Deseaba esto más que nada, lo quería más que a nada. Lo amaba con todo mi corazón y sabia que él sentía lo mismo.
Paso sus manos por mi cuerpo haciéndome cosquillas y besando mi cuello, arrastre mis manos por su espalda clavando mis uñas suavemente haciéndolo gemir contra mi piel. Lamió mi cuerpo mordiendo mis pezones suavemente y dejando una hilera de besos por mi estomago, deslizó su mano entre mis piernas frotándome suavemente antes de empujar dos dedos dentro de mi haciéndome jadear.
Pasé mis manos a través de su cabello y él puso su boca entre mis piernas rodando su lengua en círculos haciéndome gemir más y más alto mientras mi cuerpo temblaba y palpitaba por él. Continúo trabajando sus dedos hasta que alcance el clímax gritando su nombre, beso su camino de vuelta a mi boca. Lo miré a los ojos.
-¿Segura que estas lista?- preguntó poniéndose entre mis piernas, en mi entrada, podía sentir la ligera presión donde él estaba listo para entrar.
Jadee ante la sensación.
-Si Shaoran- dije.
Me beso de nuevo apasionadamente y luego tiró la cabeza hacia atrás poniendo sus manos a cada lado de mi cara. Embistió rápidamente y el dolor se disparó entre mis piernas haciéndome chillar y clavar mis dedos en su espalda, lo escuché jadear "Santa mierda"...Oh no, lo lastimé. Sentí lágrimas caer de mis ojos y él se inclinó y las alejó a besos.
-Te amo Sakura- dijo mientras comenzaba a girar sus caderas lentamente, al principio el dolor empeoró pero luego comenzó a sentirse bien. Era una sensación extraña tenerlo dentro de mí pero cuanto más se movía, más estremecimientos regresaban.
-¿Estás bien?- preguntó besando mis mejillas.
-Sí, está bien ahora- dije besándolo profundamente. Lo sentí salir y empujar de nuevo suavemente y fue increíble, comenzó a entrar y salir construyendo un ritmo suave, los temblores estaban esparciéndose por mi cuerpo, placer disparándose por cada terminación nerviosa. Yo estaba jadeando y gimiendo con cada embestida, levanté la pierna y la enganché alrededor de su cintura permitiéndole ir más profundo. Shaoran beso mi cuello y mis pechos haciéndome gemir más alto, enredé mis dedos en su cabello y lo atraje de regreso hacia mí besándolo apasionadamente.
-Cielos Sakura te sientes increíble- respiró en mi oído enviando estremecimientos por mi espina dorsal.
Tenía la sensación de que estaba conteniéndose porque era mi primera vez así que comencé a levantar las caderas con cada embestida haciéndolo ir más profundo. Mi cuerpo estaba palpitando y no podía detener los gemidos que salían, todo mi cuerpo se sentía como si estuviera en fuego.
-Shaoran- murmuré contras sus labios, se apoderó de mi otro muslo levantando mi pierna y enganchándola en su cintura, continuo embistiendo más duro y más duro cada vez.
-Oh Shaoran- chillé cuando mi cuerpo se acercó hacia el final.
Un par de embestidas más y alcancé el clímax con un grito, mi cuerpo rompiéndose, el placer se disparó por cada terminación nerviosa. Todo mi cuerpo se convulsionó y sacudió, Shaoran jadeó cuando mis paredes internas se contrajeron alrededor de su eje. Me besó mientras giraba sus caderas alrededor haciendo que mi orgasmo pareciera durar para siempre. Mi cuerpo se relajó y aflojó a su alrededor y él comenzó a moverse de nuevo un poco más rápido que antes, haciéndome gemir y jadear con cada embestida.
Podía sentirme allí de nuevo y agarré sus hombros con fuerza.
-Oh Shaoran..Ahh- chillé sorprendida mientras él me empujaba hacia el borde de nuevo.
-Será mejor que te apresures Sakura bear- jadeó respirando pesadamente, su pecho y espalda estaban resbaladizos por el sudor, el paso una mano hacia mi estómago y comenzó a masajearme al mismo tiempo haciendo que el placer fuera doble. No podía seguir, apenas podía respirar. Él embistió duro, se sintió como si hubiera golpeado algún botón en mi interior cuando un placer tan intenso que era casi doloroso se disparó a través de mí y mi cuerpo estalló. Literalmente sentí como si explotara desde dentro, grité en voz alta, mi cuerpo se arqueó contra él y apreté mis muslos alrededor de él con fuerza. Mis sacudidas y convulsiones finalmente lo hicieron terminar también, inclinó la cabeza y me besó gimiendo.
Rompió el beso y me miró, alisando mi cabello lejos de mi cara cariñosamente, una sonrisa sobre su rostro, le sonreí, él era tan adorable.
-Te amo- dijo sin aliento besando mi nariz.
Sonreí y cerré los ojos.
-Te amo también- le dije sinceramente, lo hacia lo amaba más que a nada y estaba tan feliz de que estuviéramos casados porque tenía el marido más atento y cariñoso del mundo.
Él salió de mi y rodó sobre su costado atrayéndome a su pecho y envolviendo sus brazos apretadamente alrededor de mi. Suspiré felizmente y lo besé de nuevo.
-No puedo creer que hicieras todo esto, es tan romántico Shaoran, gracias- dije agitando mi mano ante las velas y los pétalos de rosa que había esparcidos alrededor.
-No es nada, te dije que quería hacerlo especial- dijo besando mi frente.
Asentí con la cabeza.
-Lo hiciste, así que gracias, realmente fue increíble- dije todavía sin aliento. Esa era la verdad, eso fue definitivamente lo mejor que habíamos hecho hasta ahora.
-Sí lo fue, eres increíble y soy el marido más afortunado del mundo- dijo con una sonrisa.
-Te gusta decir esa palabra- dije con una sonrisa burlona, él me beso y dejó pequeños besos a lo largo de mi rostro, tomó mi mano izquierda, la llevó hacia su rostro y besó los anillos en mi dedo.
-Me encanta decir esa palabra- murmuró. Cuando me miró a los ojos pude ver todo su amor por mi brillando a través de ellos, estaba extasiado de que estuviéramos casados.
-Lo siento mucho te hice daño- dijo besándome con amor.
-Estás perdonado- dije con una gran sonrisa, mi respiración estaba volviendo a la normalidad ahora y mis latidos descendían.
-¿Entonces te lastimé?- pregunté genuinamente curiosa.
Se rió.
-No Sakura no lo hiciste- dijo sonriendo.
-Entonces porque dijiste santa mierda- pregunté frunciendo el ceño.
Sonrió.
-No esperaba esa sensación de ti, eso es todo- dijo pasando mis manos por mi cuerpo ligeramente.
-¿A qué te refieres, estuve mal?- pregunté un poco asustada. Él puso su dedo sobre mis labios para callarme y sonrió.
-No Sakura bear, dos razones: Nunca he tenido sexo sin condón antes así que la sensación es diferente de cualquier modo. Realmente estas muy apretada ahí abajo y se siente increíble- dijo mirándome como si fuera una especie de Diosa o algo así. Me sonrojé al instante, me besó profundamente, su lengua explorando cada centímetro de mi boca como si quisiera memorizar cada parte de ella. Gemí en su boca y tiré de su cabeza más cerca de la mía apretándome contra su cuerpo tan fuerte como pude. Sentí su excitación contra mi muslo y él sonrió contra mis labios.
-Lo siento- susurró en tono de disculpa.
-¿Shaoran otra vez?- pregunté con los ojos como platos, lo empujé sobre su espalda y pase mi mano por su pecho lentamente.
-Sakura probablemente deberíamos tomar esto con calma por un par de días podrías estar un poco dolorida- dijo rodando sobre su costado frente a mí de nuevo, tenía razón aún me sentía un poco adolorida.
Envolví mis brazos apretadamente alrededor de su cuello y lo abrace. Podía sentir su corazón latiendo contra mi pecho. Besó mi hombro y me dejo sobre la cama así que ambos estábamos de costado con nuestros cuerpos todavía enredados.
Desperté una hora después aun enredada con Shaoran, estaba un poco dolorida pero estaba tan feliz que podía estallar, el rostro de Shaoran estaba a centímetros del mío. Se veía tan hermoso que no pude evitar que una sonrisa se extendiera por mi rostro. Este hombre era mi marido. Iba a conservarlo para siempre. Me sentía como la chica más afortunada del mundo.
-¿Qué estas mirándome Sakura bear?- murmuró con los ojos todavía cerrados.
Me reí.
-¿Que quieres hacer hoy?, te daré lo que tú quieras- murmuró apretando sus brazos alrededor de mi.
-Mmm ¿quieres saber lo que quiero?- pregunté a centímetros de él.
-¿Qué?- preguntó con una sonrisa tirando de sus labios pasando sus manos sobre mi espalda obviamente pensando en lo que iba a decirle.
-¡Jugar a las maquinitas!-dije saltando de la cama riendo. Él abrió los ojos y comenzó a reír también mientras pasaba sus manos a través de su cabello desordenado.
-Tú y esas jodidas maquinas - dijo riendo y sacudiendo la cabeza hacia mí.
-Fujitaka me dio $1000 quieres ayudarme a gastarlos- pregunté saltando arriba y abajo emocionada.
-¿$1000? Guau Sakura, bueno estarás de vuelta aquí en treinta minutos, por tu manera de golpear esas cosas- bromeó rodando los ojos hacia mí.
Salté de vuelta a la cama y comencé a hacerle cosquillas, se rió pero me empujó fácilmente clavándome a la cama.
-Creo que tendré que guardar el dinero por ti, dándote quizás $200 por hora, entonces de esa manera no te lo acabaras tan rápido se burló haciéndome cosquillas en los costados haciéndome retorcer.
Nos vestimos lentamente, Shaoran me ayudó con mis jeans tomándose su tiempo asegurándose de tocar cada parte de mi estómago y caderas mientras lo hacía. No pude evitar sonreír ante el amor y el afecto que podía ver brillando en sus ojos mientras sus dedos frotaban mi piel como si él quisiera tocar cada parte de mí de nuevo. Tiré de mi cabello en una cola de caballo y fuimos a la planta baja. Shaoran llamó a Eriol cuando estábamos en el vestíbulo para ver donde estaban, al parecer ellos ya estaban jugando en el casino así que acordamos ir a su encuentro.
Los ruidos de las máquinas, las luces, la gente emocionada alrededor, todo eso hizo mis palmas sudar de emoción.
-¡Hey son los recién casados! ¿Sin arrepentimientos esta mañana? Quiero decir, ustedes dos recuerdan que se casaron ¿verdad?- Yamasaki preguntó riendo.
Shaoran tomó mi mano y besó mis anillos.
-Sí, lo recordamos y no, sin arrepentimientos- dijo tirando de mi en un abrazo.
-Voy a conseguir algunas fichas y cartas para jugar, ¿quieres que te consiga algo de cambio para las máquinas Sakura?- preguntó besando mi cuello.
-Claro gracias- dije sacando mí sobre de efectivo.
Él lo metió de vuelta en mi bolsillo.
-No te preocupes hermosa, tengo dinero- dijo besando mi frente y alejándose con Eriol hacia la ventanilla de cambio.
Una vez de vuelta me acompañó hasta las máquinas donde Tomoyo y yo estábamos alimentándolas como si nuestras vidas dependieran de ello. Beso mi frente y se dirigió a las mesas del blackjack.
-Entonces ¿finalmente lo hiciste anoche?- preguntó Tomoyo cuando estuvimos solas.
-Esta mañana en realidad, al parecer me quede dormida en el bar y no desperté hasta esta mañana- dije ruborizándome, podía decir por su expresión que no estaba satisfecha con eso.
-Así que... -su voz se fue apagando.
Solté una risita.
-No voy a darte ningún detalle Tomoyo- dije riendo.
-Todavía no puedo creer que ustedes dos se casaran anoche, él es tan dulce Sakura y te ama tanto ¡y es muy guapo! eres tan afortunada- dijo luciendo real y genuinamente contenta por mí.
-Sé que lo soy, entonces ¿qué hay de ti, lo has hecho?- pregunté, ella mordió su labio y asintió con la cabeza.
-¡Oh sí! Y déjame decirte que fue genial- dijo con un suspiro soñador. Me eché a reír.
Finalmente después de un tiempo me acabé el dinero así que decidí encontrar a Shaoran para ver si quería ir por algo para comer. Le llamé para ver donde estaba, todavía estaba jugando cartas y me preguntó si podía encontrarlo en el bar así podría jugar otra mano.
Finalmente lo vi sentado a una pequeña mesa con otros tres hombres, lo salude y él me sonrió.
-Hey hermosa, terminaré en un par de minutos, luego iremos a comer
¿ok?- llamó con una gran sonrisa. Asentí y me senté en el bar mirándolo, ordené un café y añadí mis habituales tres de azúcar, ni siquiera le había llegado a la mitad antes de que Shaoran terminara y se acercara.
Me levantó del banco y me giró alrededor en un pequeño círculo.
-Guau Sakura te fuiste por una hora y media con ese dinero, en serio te tardaste. Esperaba que se te acabara a los treinta minutos- dijo riendo.
Golpee su pecho.
-Hey no soy tan mala- dije haciendo pucheros y sacando mi labio inferior. Él se rió.
-Eres malísima ¿cuánto dinero crees que había en el bote?- preguntó con una sonrisa.
-No lo sé ¿cincuenta?- pregunté luciendo culpable porque me había gastado cincuenta dólares de su dinero, se rió de nuevo y beso mi frente.
-¿Cuánto?- pregunté confundida cuando no me dijo.
-Había doscientos cincuenta dólares allí Sakura- dijo encogiéndose de hombros. Jadee.
-¡Estás bromeando!- grité y luego me di cuenta de donde estaba y puse mi mano sobre mi boca, él puso su mano sobre la mía riendo.
-¡No, no estoy bromeando!- bromeó haciendo una pésima imitación de mi voz.
-¿Te divertiste?- preguntó mirándome a los ojos. Asentí ya que todavía tenía una mano cubriendo mi boca.
-Bien, eso es todo lo que importa. Por otro lado, lo hice bien en la mesa del blackjack- dijo con una sonrisa de suficiencia soltando mi mano.
-¿Lo hiciste?- pregunté sonriendo, él estaba sonriendo, sus ojos bailaban con emoción.
-Sí, extiende tu mano- dijo hurgando en su bolsillo por algo.
-Tuve que gastar mil quinientos en mi juego pero lo que es mío es tuyo señora Li- dijo dejando caer cuatro pequeñas fichas de póquer en mi mano. Retrocedí para mirarlas no tenía ni idea de lo que eran. Tenían números en el medio, me encogí de hombros y levanté la vista hacia Shaoran que estaba mirándome esperando por mi reacción, levantó las cejas y asintió de nuevo hacia las fichas.
Las miré de nuevo, había una roja y negro, una azul y negro, una amarilla y negro y una verde y negro. Las voltee y las miré más de cerca porque obviamente me estaba perdiendo algo. La azul tenía $50,000 escrito sobre ella, jadee. ¿Qué? ¡De ninguna manera!
-¡Santos cielos Shaoran! ¿Ganaste $50,000?- casi grité mirando su cara. Él apretó la mandíbula y miró alrededor rápidamente, ¡Oh, no debería haber gritado en medio del bar! ¿Ganó cincuenta mil y sólo gastó $1,500?
Negó con la cabeza.
-No Sakura- dijo riéndose entre dientes. Solté un suspiro, ok sabía que era un error, no puedes ganar cincuenta mil en una hora y media. Él movió las fichas en mis manos, separándolas. Señaló la azul.
-Esta vale $50,000- dijo, mi aliento se quedó atrapado en mi garganta, ¡en serio había ganado $50,000! Luego señaló la amarilla.
-Esta vale $20,000- dijo, ¿Qué? ¡¿Había ganado setenta mil?!
-La verde vale $2,000- dijo sonriendo.
-Y esta- dijo tocando la roja.
-La roja vale $100,000- dijo con una risita.
Oh Dios. Cerré mi mano con fuerza alrededor de las fichas en caso de que las dejara caer o algo, mi aliento quedó atrapado en mi garganta. ¿Había ganado $172,000? Esto era una especie de broma ¿no? ¿Siquiera es posible? No podía respirar, mi corazón estaba acelerado y me sentía un poco mareada.
-¡Rayos Sakura! Siéntate ¿estás bien?- preguntó desesperado empujándome a la silla.
-¿Puede traerme un vaso de agua para mi esposa por favor?- preguntó al barman, él frotó mi frente tirando de mi en un abrazo.
-Todo está bien Sakura, rayos me asustaste- dijo arrodillándose frente a mí. Me acerqué y tomé su mano poniendo la fichas de vuelta en su palma y cerrando sus dedos alrededor de ellas, había estado sosteniéndolas tan fuerte que mis dedos estaban doloridos.
-Te dije que son tuyas- dijo tratando de dármelas. Negué con la cabeza y me bebí el vaso de agua que el barman me estaba ofreciendo. Comencé a calmarme, era más fácil respirar y mi cabeza estaba perdiendo algo de la niebla. Shaoran sólo se sentó frente a mí, frotando mis manos y mirándome con preocupación.
-¿Ganaste $172,000?- susurré cuando estuve en control de nuevo.
Asintió con la cabeza.
-Ganamos, también es tuyo- dijo besando mi frente cariñosamente.
-¿Es una broma? porque si lo es no es gracioso- dije entrecerrando los ojos hacia él. Me sonrió y podía decir por su cara que no estaba bromeando.
-¡En serio lo hiciste, lo hiciste!- dije sonriendo, él asintió y tiró de mi en un gran abrazo girándome en círculos.
-Ahora sin duda podremos conseguir un lugar- dijo guiñándome un ojo.
Cielos Shaoran había ganado $172,000 sólo jugando cartas.
Él agarro mi mano y trató de poner las fichas de vuelta pero la cerré en un puño.
-No quiero Shaoran- dije acercandome- lo único que me importa eres tú- dije cortando la distancia con un beso.
Nos besamos hasta que el aire nos faltó.
.
.
Nos sentamos en una mesa eligiendo lo que íbamos a comer.
-¿Entonces qué quieres comer? ¿Filete? ¿Langosta?- dijo con una sonrisa, me reí de él parecía un niño en la mañana de Navidad.
-Una okonomiyaki y ensalada, por favor- le dije a la mesera, ella le sonrió seductoramente a Shaoran que ni siquiera la notó.
-Ehh eso suena bien, quiero lo mismo con una ensalada de col al lado, por favor- dijo tomando mi mano y jugando con mis anillos.
La mesera miró sus manos luego a mí y luego suspiro en derrota, regresó a la cocina a colocar nuestra orden.
-Así que estaba pensando cuando regresemos en serio tenemos que resolver lo del dinero y esas cosas, me refiero a que en lugar de abrir una cuenta nueva podemos sólo añadir tu nombre a la mía- dijo despreocupadamente como si esto pasara todos los días. Me atraganté con mi jugo de naranja haciéndolo mirarme extrañado.
-¿Estás bien Sakura bear?- preguntó frotando un lado de mi rostro.
-¿Shaoran de que cuentas estás hablando? ¿Te refieres a cuentas bancarias?- pregunté sorprendida.
-Bueno sí, por supuesto, estamos casados ahora, lo que es mío es tuyo, sin embargo es más fácil si sólo añadimos el tuyo, puedo poner el dinero allí directamente después- dijo con un encogimiento. Lo miré con mi boca abierta.
-¿Qué?- preguntó cerrando mi boca con un dedo riendo.
Negué con la cabeza.
-Shaoran sólo porque estamos casados no significa que quiero la mitad de tu dinero- me quejé.
Asintió con la cabeza.
-Lo sé Sakura bear pero lo que estoy diciendo es que no importa si lo quieres, estamos casados ahora, todo lo que tengo ES TUYO, puedes quedarte con todo, todo lo que quiero es a ti- dijo encogiéndose de hombros.
-Shaoran eso es muy dulce sinceramente, pero yo... -comencé pero él me cortó.
-No vamos a discutir sobre esto, eres mi esposa ahora Sakura, los esposos y las esposas lo comparten todo. No sé qué vamos a hacer con toda esta cosa de la mudanza hasta que hablemos con nuestros padres pero ese dinero estará genial para un departamento o algo, pagará la cuota de tu universidad y todavía quedará algo para ahorrar y esas cosas, en un mes estaré ganando y tú aun estarás estudiando, lo que sea que gane también será tuyo. Así que allí no hay nada de qué hablar ¿ok?- dijo firmemente.
Suspiré sabía que tenía razón, tenía la sensación de que estaríamos mudándonos cuando llegáramos a casa. Quiero decir estamos casados, así que íbamos a tener que conseguir nuestro propio lugar, todavía tenía otro año de preparatoria y luego si todo iba según al plan otros tres años de universidad después así que no tendría nada que darle o compartir con él por un rato.
Decidimos pasar tranquila la última noche, sólo salimos a tomar algo y un espectáculo antes de dirigirnos de vuelta a nuestras habitaciones justo antes de media noche, teníamos que salir a las nueve de la mañana para llegar a casa. Nuestros padres habían dado su consentimiento para dejarnos a todos el lunes libre de escuela así podríamos hacer el viaje más largo.
Sinceramente no quería regresar, había un par de razones, Daiki y la policía, la escuela ya que no sería capaz de estar colgada de Shaoran todo el día y la más obvia, decirle a nuestros padres que nos casamos. Shaoran había prometido que él lo haría y que pasara lo que pasara, estaríamos juntos pero la idea de que se enojaran o que lo desaprobaran estaba haciéndome sentir enferma del estómago.
Desperté en la mañana con Shaoran abrazándome por detrás, su erección clavándose en mi espalda baja, sonreí mientras me acurrucaba en el hueco del brazo que tenía envuelto alrededor de mí.
-¿Shaoran?- murmuré.
-¿Mmm?- murmuró adormilado, lo había mantenido despierto la mitad de la noche ya que no podía dormir por la preocupación de ir a casa.
-Te amo- le susurre sonriendo, él beso la parte de atrás de mi cabeza.
-También te amo- susurró ya despierto.
.
.
Casi estábamos en casa y me sentía enferma de nervios, Shaoran literalmente acababa de colgar el teléfono a sus padres pidiéndoles que nos encontraran en mi casa que necesitábamos hablar con ellos.
-¿Entonces estarán bien con eso? Quiero decir, ¿ellos piensan que algo está mal?- pregunté retorciendo mis manos.
Él tomó mis manos y me miró.
-Respira Sakura, todo va a estar bien y si no es así, entonces sólo nos registraremos en un hotel o algo así hasta que encontremos un departamento ¿ok? no te preocupes- dijo besando mi frente, todas las chicas estaban mirándome con simpatía.
Nos detuvimos fuera de mi casa y Shaoran agarró nuestras bolsas de la parte trasera de la van, yo me quedé parada allí temblando.
-Llámame luego ¿ok? Y si necesitas un lugar donde quedarte puedes quedarte conmigo, a mi mamá no le importara, no creo que deje a Shaoran quedarse pero él podría quedarse con uno de los chicos- dijo Tomoyo abrazándome fuerte.
Asentí, Shaoran agarró mi mano y me empujó hacia la casa, salude a los chicos antes de volverme a mirar sus rostros tranquilizadores haciéndome sentir mejor al instante.
-¿Lista señora Li?-preguntó envolviendo su brazo alrededor de mi apretadamente, asentí con la cabeza y respiré profundamente mientras entrábamos por la puerta.
Todos estaban sentados en la sala de estar, cuando entramos todos nos miraron expectantes. Mi mamá obviamente pensaba que íbamos a anunciar que estábamos juntos porque ella tenía una cara presumida de "Sé algo que ustedes no".
-¿Hey chicos como estuvo el viaje?- preguntó el Sr. Fujitaka saltando de su asiento y abrazándome, tendiéndole una mano a Shaoran que se la estrechó firmemente.
-Realmente fue genial- dijo Shaoran, yo me tensé mientras nos abrazaban e intercambiaban bromas.
-¿Entonces qué era tan importante que teníamos que venir tan pronto como ustedes regresaran?- la mamá de Shaoran, Ieran preguntó sonriéndole a mi mamá.
Miré entre las dos, obviamente mi mamá había dejado escapar que estábamos juntos. Miré a Shaoran que estaba sonriendo. No podía controlar mi cuerpo, estaba temblando demasiado, quité el brazo de Shaoran de mi cintura y sostuve su mano jalándola a través de mi cuerpo así podría encogerme detrás de su hombro ligeramente.
-Um tenemos algo que decirles, queríamos hacer esto con todos juntos, sería más fácil de esa manera- dijo Shaoran todavía sonriendo alegremente. Contuve el aliento esperando a que él lo dijera.
-Sakura y yo nos casamos en Tokyo- dijo simplemente.
Me apreté más cerca de él y observé sus reacciones, nuestras madres se veían sorprendidas como nunca, el Sr. Fujitaka se veía confundido y el papá de Shaoran, Hien se echo a reír. Todos lo miraron con curiosidad y él se rió más y más fuerte, el Sr. Fujitaka comenzó a reírse también. El papá de Shaoran negó con la cabeza y palmeó su muslo mientras continuaba riendo.
-Esa fue buena, casi me tienes, estaba como ¿qué?, entonces me di cuenta- dijo Hien riendo tan fuerte que tenia lágrimas en los ojos.
¿Piensa que estamos bromeando?
Miré a mi mamá por ayuda pero ella estaba viendo nuestras manos con los anillos de boda a juego con los ojos como platos. Shaoran negó con la cabeza.
-No es una broma papá, realmente nos casamos- dijo Shaoran asintiendo lentamente.
Hien dejo de reír inmediatamente y su rostro comenzó a enrojecer. Lancé mis ojos hacia mi padrastro que se veía furioso. ¡Santos cielos!
.
.
.
CONTINUARA…
.
.
.
