Review's:
Ivan mesa: Grayfia… enserio. ¡Es la esposa de Sirzechs! Locura, es descabellado además de ser una infidelidad… es justo el tipo de cosas que me gustan. Te hare caso y la pondré en un futuro, una relación secreta jeje. Tú proposición sobre Yuno Gasai en verdad me gusto, pues no conocía al personaje y ahora me encanta. Espero te guste el capitulo.
Silvercrow: Gracias por el apoyo. Y tranquilo, Jeanne D'arc si estará en la nobleza, más no se en que pieza.
Mark157Issei: Bien ¿y tú? Creo que fueron más de 20, pero ahora fueron menos. Para el canon de la seria todavía faltan algunos capítulos, pero no desesperes. Antes del compromiso primero pondré la parte de Kokabiel. Un bonito e inesperado reencuentro, te lo aseguro. La máscara la usara de vez en cuando. La partida de ajedrez también tendrá lugar en un futuro cercano, espero hacerla original.
No te adelantare si Issei capto las indirectas. Y sobre Jeanne te aseguro que yo me refiero a la de fate. Bueno tú voto conto para la victoria de Erza, pero sobre ella hay algo al terminal el capitulo, espero entiendas. Asestaste en lo de Ajuka, de lo contrario Issei ya no tendría Evil pieces, sinceramente me dejaste sorprendido por la suposición. El consejo… desgrasiados ancianos, tienes razón al decir eso. Pero recordemos que Issei asesino a uno de ellos, no será tan fácil. También has asestado sobre que Issei y Vali estarán del lado de Grigori. Te adelantare que Ex solo existirá hasta la parte del compromiso, no será demasiado tiempo. Pero en la parte de que Issei y Vali no traicionen a las facciones no podre cumplirte, pues ellos tienen un interés personal el cual propio, al menos en el caso de Vali. Para Issei es mejor quedarse siendo un criminal que tener restricciones por ser parte de una facción, de esta forma él podrá hacer lo que quiera sin nada que lo detenga. Espero esto no te moleste.
Tendré en cuenta tus sugerencias. Pero la última palabra la tienen la mayoría de lectores. Espero te guste el capitulo. Me voy a la espera de tu siguiente review.
arinst2305: Me gusta .
Eso sería todo. Ahora a la historia.
Cap-10: otros miembros para el equipo.
Un lugar gris y olvidado, en donde solo se veían los restos de una batalla. Un lugar sin brillo, ni estrellas, ni luz, ni sol. Simplemente un vacio infinito donde no había nada. La tierra quemada y el olor a sangre era lo único en ese vacío.
Una criatura única en su tipo estaba de pie y sin heridas en ese lugar, donde solo había cadáveres de ángeles, caídos y demonios. Miles y, miles de cuerpos sin vida en ese valle de sombras sin luz.
La bestia miraba la masacre con sumo placer, sus ojos rojos como la sangre permanecían impasibles.
Tenía un cuerpo como el de un dragón de color negro metálico que media unos 30m, se paraba en sus dos patas traseras ganando una apariencia humanoide y de mayor tamaño y más amenazante. Su poder era tan grande que asfixiaba el aire.
—¡GRRROOOOOOOAAAAAAHHHHHHHGGGGG!
Y su rugido tan devastador como una explosión que arraso todo.
—O—O—O—
—¡!
Issei se levanto con su cuerpo sudando, solía dormir sin camisa y usando monos holgados de color negro. Sus ojos rojos siempre impasibles ahora estaban algo sobresaltados mientras tranquilizaba su respiración. Ya tranquilo se miro la mano izquierda. Ddraig estaba dormido, pero no era eso lo que miraba.
—No pensé soñar eso ahora—comento deteniendo el pequeño temblor de su mano— ¿Me pregunto si él habrá visto eso?
Olvidando el asunto se concentro más en el ahora. Se levanto de la cama y salió de su habitación, quería tomar un vaso de agua, luego se ducharía. Ya no podría seguir durmiendo.
Ya pasando todo eso: se puso una camiseta negra y se dirigió al campo de entrenamiento. Eran las 4:38 am, estaría ahí por lo menos hasta las 8:30 am que salga junto a su hermano.
En otro lugar.
Una joven de al menos 17 a 18 años de cabello azul claro, grandes senos, buen trasero y excelente figura. Estaba sentada en un sillón con las piernas cruzadas encima de un escritorio.
Al otro lado se encontraba sentado Rizevim. Y junto a él estaba Euclid.
— ¿Aceptas el trabajo?—pregunto Rizevim tendiéndole un maletín sobre el escritorio—50.000 piezas de oro como pago inicial.
La mujer miro a Rizevim con una sonrisa.
—Pensé que habías dicho 200.000 piezas—inquirió ella sin borrar su sonrisa.
—Tendrá el resto cuando nos entrega al objetivo—inquirió Euclid.
— ¿Piensa que fallare al atrapar a un mocoso demonio?—cuestiono la chica divertida.
Rizevim sonrió por su parte, la joven era igual a su padre.
—Tú padre me sirvió incluso antes de que tú nacieras. Sí estuviera vivo lo contratara a él en tú lugar—hablo Rizevim con una sonrisa burlona.
La joven borro su sonrisa al tiempo que sus ojos eran ensombrecidos por su sombrero, el aire en el lugar se hiso frio.
—A mi no me compare con mi padre –dijo la chica revelando sus fieros ojos azules—Mí padre era débil y por eso murió. Yo en cambio desprecio a los débiles, y por ende no tengo lágrimas para mi padre.
Rizevim amplió su sonrisa. Esta joven era tan cruel como un demonio debería ser.
—Esa es la actitud que me gusta ver. La actitud que un demonio debe tener—hablo Rizevim con verdadera diversión.
Euclid conocía a su amo, y por ende arrojo otro maletín a la mesa.
—Allí tienes el resto. Solo espero que no falles—finalizo Rizevim.
—Si tanto te importa ese mocoso ¿Por qué no mandas a alguien más por él?—pregunto la joven.
—Tengo otras cosas que hacer. Por eso te contrato a ti. Y él mocoso no me importa, me interesa recuperar lo que me pertenece—finalizo retirándose con una maliciosa sonrisa.
La joven tomo la foto que estaba sobre el maletín. En ella salía un niño de unos 11 años, claro que según la fecha de la foto ahora debería tener unos 15.
—Issei…—pronuncio leyendo el nombre escrito junto a la fecha—Espero puedas entretenerme.
Tomo el traga que estaba en la mesa para luego levantarse.
—Comencemos—dijo chocando su puño contra su mano.
En otro lugar.
— ¿Crees tener una oportunidad esta vez?—cuestiono una peli-morado armada con una katana.
—Tú misma eres testigo de mi progreso, y en lo que a mí concierne; estoy seguro de mi victoria—aseguro el joven Issei frente a ella. Y, al igual que ella, estaba empuñando una katana.
Se trataban de Penemue y su discípulo; Issei, con quien ahora se batiría a duelo.
—Me gusta esa confianza—comento la mujer—Pero recuerda que no estamos jugando con espadas de madera. Entonces; comencemos.
Ambos subieron la guardia atentos al menor movimiento del otro. No había ningún expectante puesto que cuando ellos entrenaban nadie se atrevía a entrar.
¡TICK x 2!
El primero en atacar fue Issei, dos estocadas fueron intercambiadas en solo un segundo. Pero ambas fueron inútiles ante la defensa de Penemue.
Ahora le tocaba a ella.
Un paso al frente con una estocada. Issei anticipo la dirección con su espada. Pero la estocada nunca llego. Penemue roto la espada en su mano y giro su cuerpo sobre su eje.
La punta de la espada de Penemue estaba a centímetros del costado de Issei. Pero los ojos de la mujer estaban puestos en el filo que se asomaba a su cuello. El resultado era un empate por donde se viera.
Ambos volvieron a su postura de inicio, listos para un segundo asalto.
—Es la primera vez que me igualas—comento Penemue con una grata sonrisa.
—'La próxima ve no tendrás tanta suerte'—completo Issei con una sonrisa que ensancho la de ella—Eso es lo que me diría ahora.
Ahora fue Penemue quien lanzo el primer ataque. Una estocada directa. Issei afilo la mirada, y llego a golpear la punta de la espada de Penemue hacia abajo, causando que el pango saltara de la mano de la mujer e Issei la atajara en su mano libre. Armándose con ambas espadas.
—"increíble"—pensó la mujer atónita—"¿Cuándo aprendió ese movimiento?"—se pregunto a sí misma.
—Si no la conociera, diría que esto ha terminado—dijo Issei sin bajar la guardia—Pero me ha enseñado que no se debe bajar la guardia en ningún momento.
—Veo que has escuchado lo que te digo—dijo ella antes de actuar.
Usando una gran flexibilidad pateo una de las espadas, mandándola a lo alto en el aire. Issei lanzo una estocada con la otra espada, pero Penemue rodo el cuerpo evitándola. Para luego sujetar la muñeca de Issei y usar su otra mano para arrebatarle la espada. Luego giro asía adelante enganchando sus pies en los brazos de Issei. Y con habilidad lo estrello contra el suelo quedando sobre él con la espada en su mano. No se dio cuenta de la espada que caía asía ellos.
—Se acabos—dijo la mujer.
—Estoy de acuerdo—afirmo Issei rodando a un lado para quedar sobre ella. Sujeto bien firme la mano de Penemue contra el suelo, y dejo estirada su mano dejando que la espada cayera en ella.
Entonces coloco la espada en el cuello de Penemue dándole final al duelo. Esta vez el ganador era Issei.
Sus caras a solo unos centímetros, causaban que sintieran el aliento del otro. Las respiraciones aceleradas en sincronía. Y un pequeño rubor en las mejillas de la mujer.
Penemue, en ese momento había sido dominada por un niño. Y no solo eso, la venció en uno de sus mejores ámbitos como lo era la espada. Pero en ese momento, a esa de tener una espada a centímetros de su cuello, ella se sentía a salvo.
El tiempo pareció hacerse lento mientras contemplaba esos orbes rojos penetrantes e impasibles. Que al verlos te desarmaban. Un encantador sentimiento de peligro era otro efecto de esa mirada. Era como si te recorriera el alma sin secretos que poder guardarle. Al menos eso era lo que ella sentía.
Penemue sintió la necesidad de besarlo, de aprovecharse de la situación para satisfacer la necesidad, el deseo de besarlo y reclamar esos labios castos como suyos. ¿Qué clase de sensación era esa? Ella nunca había sentido tal necesidad en todos sus siglos. Entonces ¿por qué le pasaba esto ahora?
Sin embargo sus pensamientos volvieron a la normalidad cuando el adolecente se levanto y le extendió una mano para ayudarla. Con un suspiro, acepto la mano y se levanto.
—Te has hecho bastante hábil en el manejo de la espada—elogio Penemue tratando de calmar sus impulsos.
—Sí, pero todo te lo debe a ti—acepto humilde—Sin su ayuda, yo no abría llegado tan lejos en tan poco tiempo…gracias—agradeció sincero.
—No tienes por qué agradecerme—despejo la mujer—A mi me ha agradado tener a alguien con quien entrenar.
Ambos se miraron a los ojos, y de nuevo Penemue se perdió en esos mares de sangre que Issei poseía. Issei por su parte la miraba, pero no como la solían ver los demás hombre.
Penemue, como cualquier mujer de su belleza, se había acostumbrado a que los hombre la vieran con morbo, lujuria u hasta admiración. Y aunque ninguno de esos hombres le llamara la atención, se sentía bien que la miraran. Siendo sincera, le enorgullecía que la vieran de esa forma: como a un tesoro fuera de su alcance que querían por sobre cualquier cosa.
Pero con Issei ese orgullo se hacía pedazos, con él era distinto. El no la miraba ni siquiera con un poco de lujuria, y eso destrozaba parte de su orgullo como mujer. Pero ese detalle solo causaba que ella lo viera como a un premio con el quíntuple de valor.
Issei gano una gota en la nuca al ver esa extraña sonrisa en la boca de Penemue.
—P-Penemue—articulo Issei dando un paso atrás con un sonrojo.
Mismo paso que ella dio al frente con una sonrisa pervertida y ojos enternecidos.
—Issei—dijo la mujer acorralando al joven.
La peli-morado arrincono a Issei pegando sus manos a los lados de la cabeza de del joven. Issei se sonrojo y su corazón se acelero. Penemue tenía una sonrisa depredadora que lo ponía nervioso. Unos pocos centímetros distanciaban al uno del otro.
Issei calmo su corazón y cerró los ojos a medida que Penemue se le acercaba, esperaba el contacto en sus labios.
—¿?
Abrió los ojos al sentir el tierno contacto sobre su mejilla. No espero eso, pero aun así se sonrojo.
—Un premio por haberme ganado—le dijo Penemue luego de separarse—Espero que continúes esforzándote.
La mujer le regalo una última sonrisa sensual antes de irse. Pero él no la miro con ninguno de los sentimientos que ella esperaría. Otra derrota para su orgullo.
Issei suspiro y también se retiro.
Penemue dejo escapar un suspiro. No se había ido demasiado lejos, simplemente salió del salón y se recostó en una pared. ¿Qué había pasado? ¿Por qué había querido besar a Issei? más aun ¿Por qué le atraía el adolecente?
Sin respuesta alguna se llevo la mano al corazón en un intento de calmarlo. La respuesta era simple y ella la sabia, pero había intentado ignorarla. Pero ahora se volvía evidente el hecho de que más que gustarle, ella se había enamorado del joven.
Pero, ¿qué sentiría él por ella? La duda era presente, pero el rechazo la aterraba. ¿Qué diría si se le declaraba? Solo lo sabría si lo hiciera. Pero no tenía el valor de hacerlo.
—Soy una cobarde—se dijo con ironía.
Después de todo. Era un tabú que solo el hombre tenía derecho a declarársele a una mujer.
Momentos después.
Ambos portadores de dragones ya se marchaban de Grigori. Cada uno levaba un bolso de mediano tamaño sobre su espalda.
— ¿A dónde vamos?—pregunto Issei sin mirar a Vali ni dejar de caminar.
Azazel esta vez nos ha mandado a Kyoto, en Japón. Nos ha conseguido un permiso de 5 días para estar haya—contesto el peli-plata.
— ¿Cuál es la misión?
—En esta ocasión; no hay ninguna—Issei lo miro sin cambiar de expresión—Dijo que podíamos tomarnos unas vacaciones, y me ofreció que escogiera un lugar al cual ir.
—Asumo que hay algo interesante para que hayas escogido Kyoto. ¿O me equivoco?—inquirió el pelirrojo.
Vali sonrió, su hermano ya lo conocía bastante bien.
—El descendiente del Sun-wu-kong original. Es alguien que me interesa se una al equipo—dijo Vali, y continuo—Se trata de un yanqui rebelde que escapo de su casa.
—Eso será un problema—dijo Issei.
Ambos continuaron su camino sin decir nada más.
Mundo humano – Tokio Japón.
Alrededor de una mesa estaban 5 sujetos, en la habitación también había otros 12, todos armados con almas de fuego.
El primero, un sujeto gordo y calvo de unos 40, tomo un suspiro del tabaco que fumaba para hablar.
— ¿Cómo ha ido el negocio, Mikata?—pregunto dirigiéndose al hombre larguirucho al otro lado de la mesa.
—Este mes tenemos ganancia de 18 jovencitas a un buen precio—informo ajustándose las gafas.
—Eso está muy bien—comento el gordo.
Se trataba de una organización, no muy grande, de tráfico de mujeres jóvenes. Era un negocio rentable siempre y cuando se pudiera tener en secreto. Y para ello el gordo se había hecho teniente de la policía de ese distrito. Con ello podía mantener a las autoridades lejos mientras sus hombres trabajaban en el tráfico ilegal de mujeres. Además, el negocio iba creciendo.
Pero en este momento algo más unía a estos hombres. Algo que no tenía que ver con sus negocios, algo aparte del crimen unía a estas personas en ese momento. Un destino, un mismo destino las unía en ese momento. Un destino inevitable para la mayoría.
Y todo comenzó con un sonido y un suceso.
¡CLACK TOWN!
Un disparo atreves de la venta acabo atravesó la cabeza de uno y termino incrustada en la pared luego de atravesar el pecho de otro. Un francotirador. Y de allí la frase; un tiro, dos pájaros.
Todos los demás se cubrieron como pudieron.
— ¡Maldita sea!—grito el gordo.
—Creí que los policías estarían lejos—dijo otro hombre de ascendencia rusa.
—Estos no son policías—dijo el gordo—Ellos no actúan así.
— ¿Cuantos hombres hay fuera de la habitación?—pregunto el ruso mirando a Mikata.
—Unos 43 fuera de ella. Con tantos hombres un solo tirador no podrá durar mucho. Ese sujeto no saldrá…
¡CLACK TOWM!
El disparo atravesó la pared la cabeza de Mikata.
Entonces la puerta se vio abajo con uno de sus hombres sobre ella, estaba vivo, pero su cara era sujeta por lo que parecía ser una garra de león. Sin embargo era el brazo de una mujer rubia que tenia la mirada tapada por su cabello.
— ¿Qué demonios?—dijo el ruso apuntándola.
La mujer levanto la mirad revelando unos ojos fieros y una sonrisa salvaje.
— ¡Al diablo!—maldijo el gordo presionando el gatillo de su revólver.
¡TICK!
Pero la bala pareció revotar en el aire devolviéndose hasta la frente de otro sujeto. Una morena muy joven empuñaba una katana, que al parecer fue lo que desvió la bala.
—8 objetivos—dijo la morena revelando sus ojos carmesís.
La rubia doblo su muñeca rompiéndole el cuello al hombre que sujetaba. Solamente dio un grito mudo como el que daría alguien amordazado.
El destino de estos hombres era la muerte inevitable que les esperaba.
Minutos después.
Pocos minutos habían pasado y la escena era la de una masacres sin igual. La rubia sujetaba la cabeza del ruso que era el último en quedar con vida, se divertía con el miedo en los ojos del hombre.
La morena envainaba su katana, ya sus objetivos estaban eliminados.
—Parece que se acabo nuestro juego—dijo la rubia deformando la cabeza del ruso usando solo la fuerza de su mano.
Un grito soldó fue lo único que produjo cuando su cráneo se destruyo.
—Misión cumplida—dijo la rubia sonriente.
—El siguiente objetivo está en Kyoto—dijo la morena con expresión monótona.
—Estupendo. He escuchado que en esa ciudad venden excelentes licores.
Akame no dijo nada. Su compañero era una bebedora empedernida. Pero no le resultaba desagradable el hecho. Después de todo; así era Leone.
Kyoto – Japón.
Issei y Vali caminaban por la ciudad de Kyoto. Era en verdad un lugar agradable para todos. Pero ellos no estaban allí para eso.
—Hay demasiados yokais como para enfocarse en uno—comento Issei.
Vali admitía que su hermano tenía razón en eso. Soltando un suspiro procedió a cambiar de táctica.
—En ese caso es mejor separarnos para buscar por separado—dijo e Issei asintió—Al terminal el día nos veremos en el departamento.
—No te metas en problemas. Recuerda que estamos en territorio yokai—añadió Issei.
—Lo mismo te digo.
De esa forma ambos se separaron.
—Acaso…—articulo Issei deteniéndose—Se me olvido preguntar por la apariencia del mono.
Eso podía ser una parte importante para encontrarlo. Pero Issei no se preocupo, y simplemente se encogió de hombros despreocupado.
— ¿Qué se le puede hacer?—suspiro volviendo a caminar.
Por el lado de Vali era otra cosa. Sabía perfectamente a quien estaba buscando. Pero tampoco se preocupo por que Issei no le haya preguntado sobre eso, y siendo sincero, si a Issei le importara demasiado el detalle, simplemente llamaría por el celular.
Además, su hermano siempre fue bueno en casi todo. Salvo en la cocina donde ambos se morían de hambre intentando cocinar. No era que a ellos les importara aprender, pero compartían opinión respecto a querer comer algo decente durante ciertas misiones.
Bueno, ahora tenía que encontrar al mono y convencerlo para que se uniera a su equipo.
Horas después.
Ya había pasado un tiempo y aun no encontraba al mono que buscaba. Ya el sol se estaba ocultando para entonces. Se pregunto si Issei abría tenido mejor suerte, pero descarto la posibilidad al recordar que Issei no sabía cómo era el mono que buscaba.
Resignándose se decidió por regresar al departamento. Pero entonces algo más llamo su atención.
Un cosquilleo en sus entrañas se produjo cuando una joven morena pasó junto a él. Era similar a la sensación que sentía cuando peleaba contra Issei. Pero en comparación era minúscula.
Extrañamente se daban las espaldas, no se movían para estar frente a frente. Sin embargo estaban atentos al otro.
—Eres el Hakuryuukou—hablo la joven con voz seria.
No era una duda, era una afirmación. Estaba claro que ella conocía sobre el mundo sobrenatural. Y por lo que podía sentir, ella no era humana.
—Seria provechoso asesinarte en este momento—volvió a decir con su mano en la empuñadura de su espada.
El aire se volvió tensó. Vali permanecía tranquilo. Un presentimiento le decía que esta joven era peligrosa.
— ¡Akame!—el llamado de Leone relajo la tensión—Vamos que se nos hace tarde.
La morena soltó el mango de su espada con un suspiro.
—Sin embargo yo no tengo derecho de quitarte la vida. Tú batalla contra mi señor es algo en lo que no puedo interferir sin su aprobación—finalizo caminando junto a su amiga.
—Ahora entiendo todo—pronuncio Vali volviendo a caminar.
No paso mucho antes de que cayera la noche. Vali caminaba de vuelta al departamento cuando un joven sujeto cayó a sus pies luego de atravesar la ventana de un bar tras una nube de fuego.
Naturalmente esto le llamo la atención. En especial por que el sujeto a sus pies era a quien buscaba, y dentro del bar estaba su hermano.
—"¿Qué fue lo que paso aquí?"—se interrogo mentalmente mientras el mono se levantaba.
Con Issei – Momentos antes.
El joven soltaba un suspiro mientras caminaba con las manos en los bolcillos. Había visto docenas de yokais por toda la ciudad. Pero ninguno era el que buscaba.
Ahora ya estaba oscureciendo y él ya se había cansado de buscar. Ahora solo quería tomar algo de beber. Por fortuna, estaba cerca de un bar.
Entro sin prestarle atención al lugar. Sencillamente podía imaginarse lugares peores, además, no esperaba demasiado de un bar en esta parte de la ciudad.
Camino hasta la barra y se sentó en el único banquillo libre.
— ¿Qué le sirvo?—pregunto el barman monótonamente.
—Una pepsicola con hielo—respondió Issei colocando las manos sobre la barra. El barman rodo los ojos como si dijera "Claro, que más se podía esperar de un niño". Sin embargo a Issei eso no le importaba.
El barman le entrego el refresco a atender otros clientes. Issei miro la bebida asegurándose de que no tuviera nada. Un segundo después tomo un trago. No necesitaba voltear para saber que lo miraban atentamente.
— ¿Por qué los sujetos de la esquina me miran tanto? —pregunto al barman tomando otro sorbo.
—No es algo difícil para un yokai descubrir cuando otra especie esta cerca—comento de forma normal mientras limpiaba un vaso—Aun que es extraño que un demonio este en Kyoto.
Issei no mostro alteración alguna en esto. No le preocupaba que supieran que era un demonio.
—No parece preocuparle que sepan que es usted—comento el barman arqueando una ceja.
—Siendo honesto no me preocupa que sepan que soy un demonio—dijo Issei con clásica actitud—Siempre y cuando no me fastidien no pasara nada.
—Entonces no tiene de que preocuparse. En este momento esos hombres están más concentrados en otra persona—añadió mirando a otro lado.
Issei siguió su mirada hasta que se topo con una melena roja parecida a la suya.
—Rias…—murmuro el nombre de su hermana para luego negar con la cabeza.
Sin duda era una chica de su misma edad muy atractiva. Pero, aunque tuviera una cabellera roja como la de él, ella no era su hermana.
La chica se encontraba sola en una mesa. Estaba con la cara pegada contra dicha mesa y su mano sostenía una jarra de cerveza casi vacía, además de un pastel que se encontraba en la mesa. Y los sujetos la miraban con intenciones nada sanas. Era obvio que se querían aprovechar de ella en ese estado.
—"No es mi problema"—pensó Issei tomando otro sorbo del refresco.
En eso dos de los sujetos caminaron hacia ella. Issei mientras tanto se repetía que no era su problema.
— ¿De casualidad no es pariente suya, tienen cierto parecido?—cuestiono el mesero.
—No—respondió cortante mientras tomaba el último sorbo de la bebida—"Maldición"—se maldijo por lo que iba a hacer.
Dejo dinero sobre la barra al tiempo que se levantaba. Se volteo hacia la chica, no era su problema. Pero aun así no le gustaba la idea de una menor de edad siendo violada por varios canallas. Le revolvía el estomago ese pensamiento. Y con ello en mente camino a paso calmo pero inquietante.
—Disculpe, pero mi jefe tiene a esa chica en la mira—era la voz de un hombre amable que lo sujetaba del hombro.
—Le aconsejo me soltase—pidió Issei sin mirarlo. No le importaba cual amable fuera.
Y eso era todo lo que diría.
—Solamente si me dice que no hará nada de lo que pueda arrepentirse—acondiciono el sujeto sin soltarlo. En cambio solo presiona más su hombro.
—"¿Se supone que eso me tiene que intimidar?"—se pregunto Issei aburrido.
Eso había sido todo, ya se lo había pedido y no se lo repetiría. Sujeto la mano en su hombro y giro su cuerpo solo un poco, para sujetarlo del hombro con su otra mano. Y de esa forma dominarlo con una llave simple donde lo sujetaba del hombro y la muñeca.
— ¡AH!—grito el hombre sintiendo como su brazo se distorsionaba.
Al instante otros sujetos se levantaron para ayudar a su compañero, y enseñarle modales al niño. Todos revelando sus partes yokais de distintos tipos.
— ¡Estás muerto niño!—exclamo el hombre al cual le torcía el brazo.
La tensión era notoria en el bar. Estaban a la espera del primer movimiento.
—No tienes posición para decir nada—dijo Issei calmo.
¡CRACH!
— ¡AAAHHHHGGG!
El hombre grito y su hombro se rompió e Issei no acabo. Ya en el suelo enrojo su pierna en el brazo, y luego rompió el codo del mismo brazo. Ese bazo había quedado totalmente inservible. Los demás yokais se lanzaron contra el joven que se levantaba.
¡POSHFF!
Los puños recubiertos de toki chocaron contra el suelo que Issei antes pisaba. Pues ya no se encontraba allí.
Ahora estaba a solo unos metros de ellos. Todos los yokai sacaron los puños del suelo y se pusieron en guardia contra el demonio.
Estaban atentos al próximo movimiento.
— ¿Quién será el próximo?—pregunto Issei aun calmado.
En eso, un joven de piel morena y cabello negro camino hasta estar junto a Issei. Estando allí se puso en guardia contra los yokai. El pelirrojo levanto una ceja y el moreno sonrió.
—Considero injusto que varios yokais se enfrenten a un solo oponente—dijo el moreno señalando que estaba con Issei—Además, estoy aburrido y esto puede ser divertido.
—Mátenlos—ordeno el que tenía intenciones con la chica.
Los yokais se lanzaron contra ellos. Entonces el moreno se armo con un báculo salido de su bolcillo que se alargo hasta medir dos metros. Y uso el mismo para golpear en la cara a los primeros tres que atacaron.
—"Un báculo que puede alargarse y contraerse según lo mande el portador"—pensó Issei mientras se movía a un lado evitando el golpe cargado de toki de un yokai con orejas de perro.
El pelirrojo movió su pie por el suelo causando que el yokai cayera al suelo. Se volteo hacia atrás quedando de frente a otro. Detuvo el palo de billar a varios centímetros de su cabeza. Con la mano derecha golpeo el estomago del hombre sacándole el aire y causando que cayera de rodillas.
El moreno por su parte estiro el báculo llevándose a otro sujeto por el extremo hasta estrellarlo contra la pared. Luego volvió a contraer el báculo, e Issei vio la cola de mono que poseía.
Issei entonces sujetaba un palo de billar y otros 6 lo atacaron desde arriba con más palos. El joven coloco su arma sobre su cabeza con ambas manos deteniendo todos los palos de los yokais. Y entonces piso los pies de sus oponentes causando que estos quedaran saltando en un pie cómicamente. El pelirrojo entonces giro el palo y golpeo a todos mandándolos al suelo.
—"Ya no tengo duda alguna"—pensó Issei tomando en cuenta todos los aspectos del moreno— ¿De casualidad no eres Bikou, el descendiente del Sung-wu-kong original?—pregunto al moreno.
El mono sonrió mientras peleaba. No había podido pasar desapercibido al final.
—Parece que me has descubierto—dijo sin intentar negarlo— ¿El abuelo te mando por mí?—pregunto.
—No. Soy una persona que quiere ofrecerte un trato—el moreno, Bikou, miro con curiosidad—A mí y a mí hermano nos interesa que usted se una a un equipo que estamos formando.
— ¿Y que gano yo con aceptar?—pregunto el mono un poco interesado.
Otro golpe al abdomen era equivalente a otra palabra y a otro yokai adolorido.
—Por lo que veo, a usted le gustan las peleas—Bikou no lo negó—Si acepta puede enfrentarse a oponentes fuertes. Además, podría quedarse con nosotros sin que su abuelo se entere. Sabemos que ya lo están buscando.
En ese momento al moreno le fue reventara una silla en la espalda.
— ¡Malditos!—se quejo desde el suelo.
Bikou uso sus pies para hacer caer a quien le golpeo. Se levanto mientras el otro caía y se llevaba una mesa consigo. Naturalmente la mesa se volteo e Issei noto que era la mesa donde la pelirroja dormía, por lo que la vio caer mientras el pastel volaba hasta la cara del moreno.
—"¿Por qué esto me da mala espina?"—se pregunto Issei al ver a la pelirroja levantarse tambaleante. Aun estaba ebria.
La chica abrió los ojos y miro a los lados. Vio el lugar donde se encontraba su mesa con expresión complicada. Luego volteo y vio a Bikou limpiarse el pastel de la cara.
—M-Mí…hip, pastel de f-fresa. Hip—pronuncio con hipo.
El moreno abrió los ojos mirando a todos lados con una vena en la frente.
— ¿Quién me arrojo esto?—interrogo molesto. Luego se dio cuenta de la furia pelirroja que lo miraba haciéndolo sentir pequeño.
—M-Hip… ¡Maldito! Hip—exclamo expulsando un aura amenazante helo los cabellos del mono.
[Re-equipo] [Emperatriz del fuego]
La chica fue rodeada de una luz brillante. Cuando desapareció tenía puesta otras vestimentas.
En el minuto siguiente un infierno de llamas se armo en el bar. Y fue entonces que el mono cayó por la ventana a los pies de Vali.
Tiempo actual.
Issei despegaba su espalda de la pared contra la cual fue empujado. Se limpio el polvo de los hombros y alcanzo a ver a la joven que había hecho tal alboroto. Pero ahora tenía un rubor en las mejillas por el estado y una sonrisa boba.
La joven lo miro acercársele sin ninguna herida por su ataque. Una sonrisa boba apareció en sus labios al tiempo que decía:
—Onii-hip-san—para cerrar los ojos y precipitarse a caer. Pero Issei fue rápido y la tomo por los hombros antes de que cayera. Sin embargo la joven se había dormido en sus brazos.
—Esa pelirroja es muy ardiente—bromeo un chamuscado Bikou apagando una llama en su hombro. Recién volvía a entrar por la ventana—Por poco y no la cuento.
En eso Vali entro al bar por la puerta.
— ¿Qué paso aquí?—pregunto mirando el desastre—Y tú eras quien me decía que no me metiera en problemas—comento burlón.
Pero Issei no le hiso caso a la broma. Estaba más interesado en la pelirroja en sus brazos.
— ¿Sabes qué? Esto lo demuestra; eres un tipo muy interesante—dijo Bikou al ver al Hakuryuukou—Por lo que he decidido unirme a su equipo. Pueden llamarme Bikou.
Bueno, con eso ya un problema estaba solucionado. Por lo cual Vali procedió a hablar.
—Muy bien Bikou. Te doy la bienvenida al equipo. Supongo ya conoces a mi hermano, Issei—presento Vali. Bikou lo saludo con la mano e Issei con la cabeza.
Vali entonces presto más atención a la chica en brazos de Issei.
— ¿Quién es la chica?
Issei se encogió de hombros para contestar.
—No lo sé.
—Señores, no aconsejo quedaros mucho tiempo. Puedo escuchar las patrullas acercándose a varias cuadras de aquí.
Vali lanzo una especie de mapa al mono.
—Puedes ir a ese lugar. Allí se encontrara el resto del equipo dentro de algún tiempo. Nos veremos cuando llegue la hora—el moreno asintió antes de irse encima de lo que parecía una nube.
—Bikou tiene razón. No nos conviene quedarnos aquí—dijo apareciendo el círculo mágico que los transportaría a otro lugar— ¿Qué harás con ella?
Issei ya pisaba el círculo mágico, en su espalda cargaba a la chica.
—No puedo dejarla aquí—fue todo lo que dijo antes de ser transportados.
En el departamento.
Ya entraban al departamento donde se quedarían durante unos días. Era acogedor y bien distribuido, solo dos habitaciones al final de un pasillo, un baño, una sala con una mesa pequeña y un juego de sofás negros frente a un televisor de 32" pegado a la pared, una cocina con un mini-bar en la barra. No era mucho, pero suficiente para ellos dos.
—Entonces ¿Qué harás con ella?—pregunto Vali pidiendo comida por el teléfono.
—Antes que nada me interesa saber quién es. Además, no podía dejarla borracha en un bar destruido en un territorio yokai—respondió Issei—Tal vez se pueda unir al equipo.
Vali pidió algo de comer en el tiempo que Issei la llevaba hasta una de las habitaciones donde la acostó. Luego de eso se sentaron a ver televisión mientras hablaban.
—Es una posibilidad que se una al equipo. Siempre y cuando sea fuerte—acondiciono sin descartar la posibilidad.
—Estoy seguro de ello—afirmo Issei mirando el televisor.
—Entonces el equipo está completo—dijo Vali llamando la atención de Issei.
— ¿Ya están todos los miembros?—pregunto Issei.
—Somos 6 en total. 7 si esa chica se une. Aunque antes me interesa ver que puede hacer.
El timbre fue tocado e Issei se levanto a tomar la comida. Luego de que volviera al sofá tomo un plato para comer.
— ¿Quiénes son los miembros?—pregunto luego de servirse.
Vali le respondió mientras el mismo se serbia.
—Ya conoces a la mayoría. Son Arthur y Lefay Pendragon, esta noche conociste a Bikou, obviamente estamos tu y yo, y la otra persona es un yokai que espero cuando lo conozcas sea un placentero encuentro—lo último lo dijo con malicia.
—No termino de entender a que te refieres con "placentero"—comento Issei comenzando a comer.
—Ya lo veras—finalizo Vali comiendo.
Por alguna razón, le daba escalofríos pensar a que se refería su hermano. Sin embargo lo dejo pasar para concentrarse en su comida.
Vali acostado en su cama miraba al techo con una sonrisa. Su hermano no se esperaba nada sobre su broma con la nekomata.
El en cambio tenía interés en saber por qué la pelirroja llamo la atención de Issei. Su hermano no era una persona que fuera fácil de impresionar. Sin embargo era una caja de sorpresas muy seguido. Y él lo sabía de primera mano.
Al final simplemente cerró los ojos para acostarse a dormir. El tiempo ya traería respuestas a todo.
Fin capitulo.
Esta vez dure menos tiempo en actualizar. Esto se debe a que pedí una computadora prestada debido a que no había electricidad. Y cuando llego no había internet, por lo que pedí una computadora prestada para escribir. Y bueno, aquí el resultado.
Pero aun tengo que escribir a mano el próximo capítulo. Por lo que agradezco la paciencia.
Con eso dicho. Cambiamos de tema.
En este capítulo he mostrado varias cosas, desde los sentimientos de Penemue hasta la introducción de Erza. Respecto a esta última, notaran que en ningún momento mencionan su nombre, esto se debe a que ella aun no lo da a conocer. Pero para nosotros es bastante obvio saber quién era la pelirroja, jeje.
También, creo, sabrán quien es la mujer que estaba con Rizevim. No es un gran misterio, pero quienes sepan quién es, o tengan sospechas, sean libres de ponerlo en sus review's.
Ahora pasemos a lo siguiente… que es la votación para la Reina de Issei.
Bueno, los candidatos son estos:
—Tiamat: muchos me la han puesto como candidata por lo que si ella gana la votación yo me las arreglare para volverla la Reina.
—Esdeath Partas: se que la mencione como torre, pero varios han dicho que es mejor un puesto como Reina.
—Crom Cruach: este candidato lo pongo yo por razones distintas. Además, me interesa ver que piensan sobre él.
—
Con eso dicho me puedo despedir a la espera de sus review's. Hasta la próxima.
P.D: algunos personajes como Erza tendrán una historia diferente. Seguirán siendo los mismos personajes con las mismas habilidades, cualidades y personalidades originales. Pero la historia de su pasado será distinta. Esto lo hago por varias razones así que espero entiendan. Claro que tampoco se aplicara a todos los personajes.
