Capítulo 10:

Gaiden de Manigoldo de Cáncer, Albafica de Piscis y Perla

- "Rose me había encargado esta misión en solitario, mientras que ella, Garnet y Amatista atendían otros asuntos en el Santuario, así que me dio dicho objetivo: Tenía que ir a Venecia, Italia, una bella ciudad con canales, góndolas y que era próspera en el comercio, algo que había sido su elemento central durante toda su historia. Sin embargo, no estoy para hacer turismo, debo encontrarme con dos Caballeros que el Patriarca encargó y que yo debo proteger...Solo espero no tener que lidiar con algún problemático".- Pensaba aquella integrante de las Crystal Gems, de cabellos naranjas y vestida con bello atuendo de la Aristocracia de Italia del Siglo XVIII, portando, además de ello, su característica Lanza de Combate.


Caminaba por aquella que rebosaba de alegría, estaban de fiesta, todos los civiles se hallaban vistiendo aquellos lujos trajes y vestidos tan imponentes, llamativos, esas máscaras de decoración, esos colores, tan vivaz, tan extravagante, pero también, la frase decía que "no todo lo que brilla es oro", ya que también había un reverso en esta historia y era la delincuencia juvenil, niños que robaban a los extranjeros y visitantes que iban allí para disfrutar de aquella festividad, chocando "sin querer" contra las personas y de ahí aprovechaban los pocos segundos para robarles sus carteras con dinero, joyas, entre otros objetos de valor.

- Jejeje, ese sujeto traía bastante, ¡apuesto que te pesó, tonto, en un rato te daré muchos premios!.- Río un joven, el cual había "chocado sin querer" a un rico de España y a otro de Inglaterra, los cuales estaban allí y éstos no se dieron cuenta de que les habían robado. Éste se escurrió entre los callejones y tras contar el botín, salió un pequeño mono capuchino, el cual era su acompañante y de ahí fijaron al próximo objetivo.- "Perfecto, él será. Bien, podemos con uno más antes de que llegue la hora".- Pensó el joven, quien volvió a repetir su plan y éste era chocarse "sin querer" contra su blanco, robarle y listo, además de "disculparse por lo sucedido". Ésto fue en las escaleras, en donde tuvo su encuentro con aquella persona.

- ¡Woah!.- Gritó aquel transeúnte.

- ¡Lo siento, amigo!. Yo...- Ofreció sus disculpas el joven, pero algo raro sintió a su alrededor.- "Qué extraño, sentí una energía extraña en este sujeto. ¡Oh, mierda, me descubrió!".- Pensó para sus adentros.

- ¡Oye, ¿qué haces?!.- Escuchó esa voz y de allí, el niño se volteó para toparse con aquella peli naranja, la cual lo estaba mirando seriamente.-

- Ah, vaya, ¿con qué tú eres la enviada por Rose Cuarzo? ¿No es así?. Jejeje, un placer.- Extendió su mano hacia ella el sujeto, quien se río, cosa que no le pareció caer bien a la chica de las Crystal Gems por esa actitud tan "infantil".- Oh, espera, tal vez ésta no era la forma de saludarse en tu Planeta, discúlpame: Bienvenida, Marciana.- Hizo aquella persona una "reverencia" un tanto burlesca hacia la chica, quien puso una cara bastante de enojo.

- Qué falta de educación que tiene usted, Señor, para empezar, no soy una...- Iba a decirle la peli naranja, pero en ese momento, el primero se le acercó y la tomó de los hombros, como si fueran amigos cercanos.

- Awww, vamos, estaba bromeando, hay que vivir la vida, ¿sí?. Deja de ser tan obstinada, que un día llegarás a ser una vieja arrugada y gruñona, ya, hasta me recuerdas a mi vecina que se la pasaba gritándole a los niños.- Bromeó el joven y eso no fue buena señal.

- ¡¿QUÉ HAS DICHO?!.- Estalló la peli naranja de la furia, mientras que el otro se reía sin parar.- "Agh, Rose, ¿por qué me tocó un tipo tan burlón?. Estoy segura que Amatista y él serían grandes amigos. Ufff, el dolor de cabeza que voy a tener después de esto".- Pensó ella, rogando para que toda esa misión fuera lo más rápido posible.


- Jejejeje, ¿qué tal? ¿fallaste?.- Preguntó el chico, quien recuperaba el aliento y le preguntaba a su mono capuchino si había logrado en conseguir algo de valor y estaba en lo cierto, ya que éste había tomado una bolsa pequeña.- ¡Ah!. Muy buen trabajo, veamos qué contiene.- Susurró y estaban a punto de ver el contenido de la bolsita.

- ¡Hey, Gioca, ¿terminaste?! ¡Por aquí, sube, sube!.- Le llamó uno de sus amigos, quien venía con los otros en una góndola.

- ¡Pigro, Pesce! ¡Grazie, Pesce!.- Se alegró el "muchacho" de verlos y de ahí pegó un salto hacia aquel embarcación, en la cual salieron de aquellos callejones hacia su sitio seguro.

- ¿Cuánto hiciste hoy, Gioca?.- Preguntó Pigro.- Yo junté lo mismo de siempre, a pesar de que es Carnaval.

- Esto es poco a poco, Pigro.- Redobló el "joven" su comentario con una sonrisa.

- Eso dices, pero tú siempre robas un montón y es que tú tienes a Tonto. Yo también quisiera tener un compañero astuto como él. Espero que hoy éste de buen humor, Lumaca de Nero.- Rezó Pigro para aquella persona, el cual era su Jefe, no les hiciera nada por el bajo rendimiento "laboral" ese día.

Pronto, la barca se dirigió hacia aquella zona.


Al caer la noche, aquella pandilla se reunió en el Cementerio local, en donde, teniendo su "Trono" frente a una tumba con una Cruz Cristiana, allí se hallaba un sujeto de apariencia física de un adulto joven con una edad que parece estar entre los 20 a 30 años. Es de tez blanca y tiene la complexión física delgada de alguien que no realiza ejercicio ni trabaja. Él poseía el cabello largo y de color claro (posiblemente es rubio o blanco) y se encontraba completamente despeinado. Su rostro tenía rasgos bastante definidos, en este caso haciéndolo parecer una momia o calavera por lo delgado que es su rostro, la nariz pequeña, los ojos pequeños, las cejas pequeñas y su enorme boca, la cual poseía una hilera afilada de dientes que le otorgaban una sonrisa bastante peculiar.

La vestimenta que éste llevaba estaba compuesta por un saco de color claro, una camiseta posiblemente blanca, en el cuello portaba un pañuelo (de modelo "italiano" o modelo "Ascot"). El resto de su vestimenta estaba integrada por un pantalón claro (su pantalón tiene un largo un poco más abajo de las rodillas) y un par de botas negras.

- ¡Muy bien, veo que ya volvieron, niños, me imagino que hoy ganaron mucho!.- Exclamó aquella persona, haciéndole señas para que se acercaran con el botín.- ¡Rápido, formense frente a Lumaca, el "Administrador" de Nero, ya saben que no tengo mucha paciencia!.- Ordenó, ahora un tanto más severo.

- Sí, aunque no lo grites, todo lo sabemos y también que no podemos desobedecerte.- Dijo Gioca, el cual se río para sus adentros, sabiendo bien que Lumaca era un verdadero incompetente en el más estricto sentido de la palabra, sumado de que no era respetado por la banda. Pronto, los chicos fueron acercándose hacia el "Trono", mostrando lo traído en sus manos

- ¡Ohhh! ¡UNA BUENA MANO COMO SIEMPRE, GIOCA, TE AMO!.- Estalló el hombre de emoción, mirando todos aquellos tesoros.

- ¡Sí, gracias!.- Dijo con "sarcasmo" y de ahí, Gioca se retiró.

- ¡EL QUE SIGUE!.- Llamó al siguiente.

- "Él es Lumaca de la Organización Criminal llamada "Nero". Es un Miembro de Clase Baja, encargado de reunir a todos los huérfanos de esta ciudad, la verdad es que es un completo idiota, me repugna".- Presentó Gioca a aquel sujeto, girándose un poco y lanzando una mirada de asco hacia aquella persona, pero luego se escuchó que alguien cayó al piso y Lumaca blandía su hacha cerca del cuello de uno de sus amigos.- ¡¿Qué demonios?! ¡Ese sonido!.

- Hey, Pigro, ¿cómo una sola moneda en un día de Carnaval! ¡¿Cuándo empezarás a serme útil?! ¡¿Eh?! ¡SI NO EMPIEZAS A DARME ALGO MÁS DECENTE, ME HARÁS QUEDAR MUY MAL COMO ADMINISTRADOR DE NERO!.- Bramó Lumaca, al principio hablaba con seriedad, pero después se tornó bastante agresivo y violento hacia el chico, el cual tomó del cuello de su camisa y lo volvió a tirar al piso como un costal de papal.

- "¿Otra vez?. Tan pequeño que es Pigro, él no tiene consideración por los más débiles. Pero nosotros, los niños, tenemos que soportarlo, no importa cuánto nos moleste o nos duela".- Siguió pensando Gioca, pero ya había llegado al límite con ver a ese desagradable sujeto golpear a su amigo, el cual tenía la cara empapada de sangre y éste quería seguir con el "juego".

- No importa, ¡OH, TENGO UNA BUENA IDEA! ¡SI ESOS BRAZOS NO TE SIRVEN DE NADA, MEJOR TE LOS CORTO!.- Mostró su "magnífico plan" con su hacha en la mano.- ¡ASÍ QUE PREPÁRATE!.- Bramó Lumaca y cuando estaba por ejecutar su acción, Gioca se lanzó sobre Pigro, sacándolo justo del rango que venía aquella arma blanca, la cual terminó por destruir una de las lápidas que había allí.

- ¿Gioca?.- Preguntó el chico.

- S...Sí...- Respondió él.- ¡Demonios, mi cuerpo, mi cuerpo se movió solo!.- Pensó y allí veía al rival, apretando el primero los dientes por la furia.

- Pero ¿qué es esto, Gioca?. Tú nunca te habías interpuesto en mi camino.- Preguntó aquel sujeto, el cual se mostraba entre confundido y en un punto hacia la furia.

- Ah Aja, ¡YO TAMPOCO SÉ QUÉ PASÓ!. "Esto no está nada bien".- Gioca estaba entre la espada y la pared, el hacha de Lumaca seguía en sus manos y su rostro mostraba seriedad al respecto, iba a tener que darle un castigo a aquel chico por haberse interpuesto en su objetivo.- ¡¿POR QUÉ NO NOS CALMAMOS UN POCO, LUMACA?! ¡NO QUERRÁS ENSUCIAR TU QUERIDA HACHA CON LA SANGRE DE PIGRO, ¿VERDAD?!.- Pidió como modo para solucionar las cosas.

- ¿Calmarnos? ¿Qué?.- Preguntó Lumaca, un tanto "serio", pero luego se dibujó una sonrisa aterradora en su rostro, mostrando aquella hilera de afilados dientes.- Gioca, ¿acaso me estás tomando de estúpido a mí?.

- ¡NO! "¡¿QUÉ ESTOY HACIENDO?!".- Intentó en convencerlo, pero fue inútil.

- ¡¿CÓMO TE ATREVES A HABLARME ASÍ AL ADMINISTRADOR DE NERO?! ¡TAN BIEN QUE HABÍAS GANADO, AHORA LOS MATARÉ A LOS DOS!.- Exclamó el peli claro, pero cuando pensaba el chico que éste era su fin de la historia, algo sucedió.

Cientos de ondas, de almas aparecieron, rodeando a Lumaca.

- ¡¿Qué es esto?! ¡Algo se enredó en mi brazo!.- Preguntó, ahora aterrado.

- "¿Nos salvaron? pero...¡¿Qué es lo que está?!".- Quiso saber Gioca, al ver a sus compañeros llorar de la desesperación, ya que parecían Fantasmas los que estaban a sus alrededores.

- ¡SON BOLAS DE FUEGO, QUÉ MIEDO!.- Gritaba Pesce con varios chicos más, aterrados.

- Por Dios, yo solo vine por lo que me robaron y miren lo que me encuentro, ¡VEO QUE YA SE HAN LLEVADO BASTANTE!.- Escuchaba esa voz, la cual se le hacía familiar.

- ¡¿Quién es?!.- Preguntó el peli negro.

Pronto, todos los chicos salieron corriendo del Cementerio, llorando, porque juraban haber oído a un Fantasma, dejando a Lumaca solo.

- ¡LOS FANTASMAS NO EXISTEN, SAL DE AHÍ, TE MATARÉ!.- Ordenó el peli claro y de ahí, en medio de varias tumbas de la parte Central de aquel sitio, allí apareció una luz.

- ¡Jajajaja, ¿me matarás?! ¡TIENES UNA BOCA MUY GRANDE PARA SER TAN DÉBIL, ESTOY TEMBLANDO DEL MIEDO!. Pero por ahora, tú no eres por quien vengo.- Se burló aquel personaje. Finalmente apareció, burlón, sarcástico, extendiendo su mano derecha, yendo a buscar lo que le pertenecía por derecho.- ¡Ya te encontré, niño sucio, devuélveme mi dinero!.- Ordenó, sin dejar atrás su buen sentido del humor, mientras que su acompañante se ponía seria.

- No te preocupes, pequeño, no le hagas caso a mi...Compañero de Armas. "Más bien es la imagen y semejanza de Amatista. Payaso".- Pensó Perla para sus adentros, teniendo que soportar a aquella persona.

- ¡¿Su dinero...?! ¡¿Es el sujeto de hace rato?! ¡¿Me siguió?! ¡¿Y esa mujer?!.- Quería saber Gioca, asustado en esos momentos.

Aquella persona era de contextura delgada, de piel blanca y su cabello era de color azul, lo mismo sus ojos. La segunda, su "Acompañante", por así decirlo y para disgusto de la chica, ella tenía un cuerpo delgado y piel blanca, su pelo era de color melocotón claro, corto y terminado en punta, tenía ojos grandes de color celeste claro y una nariz puntiaguda en forma de cono. Su gema es una Perla, la cual se ubicaba en su frente. Y ahora llevaba un top azul claro con una estrella amarilla, polainas cortas de color rosa pálido bajo una falda azul verdoso iridiscente y sus zapatos eran de color azul claro con calcetines color verde manzana.

El primero dio unos pasos, desafiante hacia la zona.

- Oh no, pisé las flores, je.- Río el peli azul, mientras que Perla lo miraba con desprecio.

- "Payaso, no sé cómo me tuvo que tocar un tipo como éste".- Pensó ella, totalmente molesta, pero concentrada en su misión.

- "No es un hombre común y corriente".- Pensó Gioca, asustado por lo que se iba a venir a continuación, por lo que aquel sujeto iba a hacer.

- ¡¿Cómo que no soy yo por quién vienes?! ¡YO SOY EL GRAN LUMACA, ADMINISTRADOR DE NERO Y ÉSTE ES MI TERRITORIO!.- Gritó el peli claro, furioso por aquella intromisión.

- ¡Vaya, veo que no entiendes con palabras, eres patético! ¿Qué te parece si te entretienes con ellos?.- Propuso el joven peli azul, mientras que seguía con aquellas burlas y los Fantasmas iban hacia Lumaca, el cual estaba temblando como una hoja en medio de un temporal.

- ¡AHHHH, ¿QUÉ SON ESTAS COSAS?!.- Preguntó éste, aterrado.

- ¿Qué dicen? ¿Qué tú los mataste a todos ellos? ¡Eres bueno!.- Escuchaba el peli azul, dejando sorprendida a Perla, las voces de aquellos Muertos y éstos iban cercando a Lumaca.- Si no fuiste más que una alimaña, ¡prepárate para una muerte muy sucia!.

- ¡MALDITA SEA, ¿QUIÉN DIABLOS SON?!.- Quiso saber Lumaca, ya gritando de histeria.

- ¡Manigoldo, Caballero Dorado de Cáncer y vengo del Santuario!.- Se presentó el peli azul ante el rival.

- Y yo soy Perla, Integrante de las Crystal Gems.- Añadió la peli naranja, la cual se acercó hacia Lumaca, pero Manigoldo la sacó de allí.

- No querrás verlo morir, una rata como él no debe estar de una Señorita como tú.- Aconsejó él.- Aunque deberías moderar tu carácter, sino terminarás como mi vecina.- "Sostuvo", mientras que el cuerpo de Lumaca caía al piso.

- ¡¿Cómo?!.- Preguntó la peli naranja con furia.

- No te preocupes, solo era un decir. Ahora ellos también descansarán en paz, ¿no, niño?. Preguntó Manigoldo y al joven, tras haber hecho enojar a Perla.

- Gh...¿Qué demonios?.- Quería saber el peli negro en esos momentos, sorprendido por lo que acababa de ver.


Segundo Gaiden dedicado para lady-saintiasailor. En este caso le ha tocado a Manigoldo de Cáncer, Albafica de Piscis y Perla de las Crystal Gems. Lumaca ha caído pero no ha revelado nada sobre el verdadero objetivo que se cierne sobre Venecia, ¿quiénes estarán detrás de todo esto? ¿Qué pasará durante este viaje?. No se lo vayan a perder.

Un saludo para todos los seguidores y amigos, cuídense y que tengan un buen Viernes de mi parte y también un excelente fin de semana.