10- LA PROFECÍA

Había aparecido en todos los periódicos.

Era paradójico que alguien que buscó tantas veces la notoriedad en vida la consiguiera ahora, con la noticia de su muerte.

No se arrepentía.

Aquella mujer había interferido demasiadas veces en su trabajo, se había adjudicado sus méritos. Mientras había trabajado para ella, no tuvo ni un minuto de sosiego. Le ocupaba, incluso, con tareas que no le correspondían.

Había tenido que aguantar durante casi un año todos sus gritos, callar cuando le menospreciaba frente a otros del departamento. De haber sido por aquella mujer, nunca le hubieran transferido a aquella unidad.

No podía negarlo: pese al horror de haberse condenado de por vida y habérsela quitado a otro ser humano, había disfrutado al usar su varita.

Hacerlo también había tenido un efecto práctico. En el momento en que Lucius le había despojado de su anonimato, aquella vieja bruja le miró. En sus ojos de sapo había reconocimiento. Abrió de sorpresa aquella boca maledicente, y de seguro hubiera gritado algo si no la hubiese detenido.

El climax de la situación era extremadamente delicado. La confianza del mortífago se hubiera quebrado si se hubiese limitado a enmudecerla. Tarde o temprano terminaría hablando, y todas sus diligencias, el cuidado que había puesto, no servirían para nada.

Ya había comprobado dos veces lo fácil que le resultaba a aquella gente dejarle fuera de combate. No era algo humillante, sólo entrenamientos, avisos de lo que podía esperarle. Estaba aprendiendo sobre la marcha, deprisa.

Le gustara o no reconocerlo, los mortífagos eran auténticos maestros en sus propias artes. No por nada los pocos que habían sido capturados se habían llevado por delante a brujas y magos mucho más capaces. Conocía sus expedientes, sus especialidades. Estaba más que justificado tener miedo.

Y ahora, pensando en ello, se sentía entre la espada y la pared. Seguramente ya se hubiera enterado el Ministerio de quien fue. Si no, sólo era cuestión de tiempo... No podía comunicarse por lechuza, para no desvelar su paradero... por si acaso.

Su único contacto se hallaba dando clases en Hogwarts, y desde que se supo del incidente dejó automáticamente de acudir a las reuniones.

Quizás, pensándolo mejor, no fuese por éso después de todo...

Desde hacía algún tiempo, los mortífagos más cercanos a Voldemort venían hablando de ciertas molestias del Maestro. Al principio, mostraron un poco de reticencia a compartirlo, pero la maldición actuaba a modo de carta de presentación. Era un claro síntoma de posicionamiento a su favor el hecho de que hubiera acabado con un auror, y bajo ese mismo techo.

- Asegura que en ocasiones siente la presencia del niño Potter muy cerca, como si estuviera allí mismo...- Bellatrix hablaba en voz baja, arrastrando las palabras hasta convertirlas en suspiros.

-¡ Pero éso no puede ser !- La interrumpió su marido, dejando a sobre la mesa su taza de te- Potter no es más que un crío...

-Rodolphus, déjame terminar...- Le impuso silencio, con la autoridad de quien sabe que no va a ser desobedecido- Creemos que puede ser por la sangre que tomó de él en el cementerio, pero no estamos seguros.

-Por favor... - se burló Malfoy - Ya le visteis proceder allí. Sólo sabía esconderse y huir... ¿ Cómo iba a saber encantar su sangre ? Más aun... ¿ Cómo podría predecir lo que iba a ocurrir y prepararse para ello ¡Si fuese así, no hubiera venido!

El coro de mortífagos rompió a reir. La lógica del argumento era aplastante. Dumbledore jamás hubiera dejado por su propia voluntad que Harry se enfrentara a todos ellos solo, por no hablar de permitir la vuelta de su gran rival...

-Ahí precisamente quería yo llegar, Lucius- La señora Lestrange le señaló con su varita. Después, la movió como una batuta, golpeando la mesilla de te, alrededor de la cual estaban congregados, para pedir silencio- Parece que el proceso es recíproco, y también el Señor Oscuro tiene acceso a su mundo particular. Este descubrimiento es relativamente reciente y por éso quizás la gran mayoría no tengais conocimiento de ello.

"Pero tú sí..." Pensó. Le molestaba la petulancia de la prófuga, esos aires que se daba de entre esposa y profeta de un dios. No perdía ocasión para demostrar su cercanía a su Señor, relación que, a su parecer, nadie más tenía.

Por supuesto, se cuidó mucho de expresar sus pensamientos.

-Pensamos- la mujer continuó- que consigue adentrarse en sus sueños.

Una exclamación recorrió la sala, de boca en boca.

-¿ Y de qué nos sirve éso ?- Alecto tomó la palabra.- ¿ Qué le importan a nuestro Señor los sueños húmedos de un adolescente en celo ¡ Valiente ventaja !

-Todavía de nada, pero puede que nos sirvan para poder descifrarlos, experimentar con ellos, y encontrar cosas que considere de valor y que podamos utilizar...

Alecto negó con la cabeza.

-Corrígeme si me equivoco, Bella, pero... ¿ Estamos elaborando planes contra un niño de 15 años?

- Sé que parece ridículo,-interrumpió Lucius- pero todos debemos acordarnos de lo que dijo la profecía. Hay que eliminar el problema, para estar seguros. Puede que no sea más que una tontería en boca de una loca, pero a Él le afecta...- Se acarició la frente, preocupado.

- ¡Él nunca se asustaría!- Afirmó Bellatrix, fulminándole con la mirada, mientras se ponía en pie.

Se alejó discretamente. No quería tener altercados, ni escoger un bando. Supo que a partir de ese momento nadie diría nada más que fuera de su interés, y habría verdadera suerte si no llegaban a las manos.

Las suyas temblaban por sus propias razones...

CONTINUARA!


-Sirenitus: Puse al fin lo de "Orgía en Hogwarts", con guiones de absurdos fics dentro, y casi se me comen vivo jaja Tuve más visitas que nunca ( 250 ) y muchos reviews insultantes. El humor no es el fuerte de quienes acuden a leer un fic que tiene el sexo( al menos en su título) como reclamo.

Debió de resultarles frustrante. Si te interesa, te puedo pasar los fics hechos chiste por mensaje privado XD

Por lo demás, gracias por seguir al pie del cañón, brindándome tu apoyo en el día de mi cumpleaños. Me alegro de que seas tan comprensiva con el tema de los recortes en los capítulos. El de hoy también es algo cortito.

El resto que aun no os hayais cansado, seguid leyendo y comentando, que me hace muy feliz. REVIEWS!