Esta es una traducción autorizada de Touchde turbulenthandholding

Pansy eventualmente se quedó dormida cuando comenzó a amanecer, y durmieron, sin pesadillas o gritos que los interrumpieran, hasta que el sol estuvo muy alto en el cielo. Sus ojos se abrieron, pero se cerraron rápidamente de nuevo por la luz que entraba por la ventana. Despertar en una cama era inusual para ella últimamente, y despertar en brazos de otra persona lo era aún más.

Mientras despertaba, fue consciente de su cuerpo y el de Harry y de todas las maneras en que estos se estaban tocando todavía, lo poco que se habían movido durante la noche. Se fijó en sus piernas entrelazadas y como Axel estaba acostado sobre ellas, sorprendiéndose de que este no los hubiera levantado aún para molestar.

Pansy no estaba segura de qué hacer. ¿Debería alejarse? ¿Debería fingir que estaba dormida hasta que Harry se despertase? ¿Debería darle una pequeña patada a Axel para que todos despertaran?

Mientras deliberaba internamente, Harry comenzó a despertar. Él gradualmente la acercó más a él para hundir su rostro en el oscuro cabello de ella. Él respiró en su cabello mientras apretaba sus dedos entrelazados. Los ojos de Pansy se cerraron a la vez que los de Harry se abrían de golpe.

Él soltó el agarre de sus dedos y separó sus manos. Suavemente separó sus piernas y gradualmente se fue moviendo hasta sentarse con su espalda contra la cabecera de la cama. Incluso con los ojos cerrados, Pansy sabía que él la estaba mirando y decidió pretender que había despertado.

Ella abrió los ojos, hacienda una mueca cuando la luz impactó sus ojos, y bostezó más dramáticamente de lo necesario. Rodando hasta su lado de la cama, miró a Harry. Su pelo estaba más desordenado que de costumbre, cayendo en cascada, y de alguna manera se veía más joven a la luz del sol matutino. Él le sostuvo la mirada a Pansy por un momento, antes de mover sus ojos al pijama con la que ella había dormido.

Axel se movió por la cama hasta quedar en medio de ellos, tratando de captar la mayor atención posible, recostando su cuerpo junto a Harry y empujando a Pansy con las patas. Mientras los dedos de Harry se enredaban en el pelo de Axel, él volvió a llevar su mirada a Pansy y simplemente dijo

— Gracias.

— No es nada. – respondió Pansy antes de mirar a su mascota. – Ax, ¿siempre tienes que atacarme con tus patas? Vamos, tienes que ir afuera. – Y Axel siguió a Pansy mientras esta salía de la cama de Harry y se iba a su propia habitación.

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Los Malfoy llegaron a la hora acordada y Pansy los recibió en la puerta principal.

— Tendrán que disculpar al dueño de la casa. – dijo Pansy mientras tomaba sus abrigos. – Es como si hubiera vuelto a Hogwarts.

— Déjame adivinar, ¿petulante y temperamental? – preguntó Draco mientras besaba a Pansy en ambas mejillas. – Es como si el tiempo apenas hubiera pasado.

— Mira quien habla. – dijo Astoria antes de besar también a Pansy, mientras esta última sonreía.

— Cenaremos comida de afuera hoy. – les dijo Pansy mientras lo dirigía al comedor. – Han sufrido por mis dotes culinarios lo suficiente como para preferir otra comida, lo sé. – les dijo. – Y como todavía no he experimentado como cocina Harry, pensé que sería lo mejor.

— Cualquier cosa está bien, Pans. – dijo Astoria. – Nosotros trajimos un delicioso vino blanco de la cosecha de mi padre. ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?

— No, está todo listo en el comedor. – dijo Pansy, apuntando la puerta frente a ellos.

— ¿Cómo te estas acomodando aquí? – preguntó Draco mientras entraban a la larga y formal habitación, con su enorme mesa y la chimenea encendida.

— Bien. – respondió Pansy mientras tomaba la botella de vino que Astoria le ofrecía y la ponía sobre la mesa. Draco y Astoria tomaron asiento. – Axel está en el cielo.

— Más espacio, me imagino. – dijo Draco. – Nuevos olores.

— Ama a Harry. – agregó Pansy. – Y aquí hay más retratos a lo que ladrarles.

— Nunca voy a entender esa predilección que tienen por los retratos. – dijo Astoria con una sonrisa. Pansy se le unió.

— Hay muchísimas cosas sobre Axel que nunca voy a entender. – dijo. – Almorcé con tu hermana ayer antes de su cita.

Antes de que Astoria pudiera responder, la puerta del comedor se abrió y Axel entró corriendo, ladrando frente a Harry. El perro saludó entusiasmado a los invitados mientras Harry se quedaba atrás. Cuando Draco se inclinó para alejar a Axel de sus pantalones, Astoria cruzó la habitación y extendió su mano a Harry.

— Hola, Harry. Creo que nunca nos han presentado formalmente. Soy Astoria. – dijo ella con una brillante y cálida sonrisa. – Estoy muy contenta de que hayas permitido que viniéramos a cenar esta noche. – Harry le sacudió la mano, pero tartamudeó una breve respuesta.

— Sí. Gracias. Quiero decir, no hay problema. – Draco se acercó por detrás de Astoria, poniendo una mano sobre su hombro mientras la otra se la ofrecía a Harry.

— Harry. Es bueno verte. – Harry miró la mano por un momento antes de tomarla.

— Ha pasado mucho tiempo. Malfoy. – las miradas de Draco y Harry se encontraron cuando sus manos se separaron.

— Por favor, llámame Draco.

— Bien. – dijo Harry encogiéndose de hombros.

— El vino se enfrió. – dijo Pansy desde su lugar en la mesa. Comenzó a servirlo en las copas que había sobre la mesa, y luego miró a Harry.

— ¿Puedes ayudarme a traer la comida? Está en la cocina.

— Claro. – dijo él, y salió del comedor con Pansy pisándole los talones. Una vez que la puerta de la cocina se cerró detrás de ellos Pansy se acercó a Harry.

— ¿Cómo te sientes? – preguntó ella, buscando su brazo para acariciarlo.

— Bien. Listo para terminar con esto. – dijo él, apenas tocando su mano. - ¿Dónde está la comida? – Pansy señaló la mesa.

— Bajo un encantamiento para que se mantenga caliente. – Harry se acercó a la mesa, investigando que había dentro de los contenedores.

— ¿Es Thai? ¿Estás bien con eso? ¡Es comida muggle! – Pansy le sonrió.

— Te dije que muchas cosas han cambiado. – él simplemente asintió y cogió la mayor cantidad de contenedores posibles antes de salir.

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La conversación entre los Malfoy y Harry durante la cena fue mejor de lo que Pansy esperaba, pero se mantuvieron en un tema seguro, hablando de la comida. La falta de miedo de Astoria por los establecimientos muggle, había expandido los conocimientos culinarios de Draco, y fue fácil debatir sobre el pescado con patatas que se servía en el Caldero Chorreante con lo que se comía en lugares del Londres Muggle.

Pansy envió los platos vacíos a la cocina y dijo.

— ¿Por qué no nos retiramos a la sala para tomar más vino y charlar?

Harry le lanzó una mirada afligida a Pansy, pero la siguió. Se sentaron en los sofás cerca de la chimenea, Draco y Astoria se acurrucaron en uno y Harry se sentó tenso e incómodo, con muchos cojines de por medio, en el otro con Pansy.

Con la copa aún en la mano, Pansy señaló a Draco.

— Harry, ya sabias que Draco fue mi paciente, mi primer paciente.

— Estoy consciente. – dijo él, sus ojos fijos en el fuego.

— Estuve pensando que sería bueno para ti que tú y Draco pudieran hablar. Sé que sus experiencias durante la guerra fueron bastante diferentes, pero las repercusiones que han enfrentado se parecen mucho. Pesadillas. Miedo. Alejar a las personas que quieren de sus vidas. Síntomas físicos, tensión excesiva. Unos hábitos de sueño de mierda. – Draco asintió.

— Pansy tuvo que luchar por mí, curarme, y yo conocer a Astoria antes de volver a ser yo mismo. – Draco tomó un largo trago de su vino. – No fue fácil, Harry. Estoy seguro de que tampoco lo es para ti. – Harry continuó mirando el fuego.

— Estoy seguro de que sabes exactamente como me siento, Draco. – espetó Harry. – No sabía que tenías cualificaciones como sanador también.

— No. – dijo Draco arrastrando las palabras. – Pansy las tiene, y tu obviamente sabes que ella sabe lo que está haciendo. – la cabeza de Harry salió disparada para mirar a Draco.

— ¿Lo sé, lo sé? ¿Por qué todo el mundo esta tan jodidamente seguro de cómo me siento o como debería sentirme?

— Harry… - dijo Pansy, mientras sus ojos se abrían enormemente y se acercaba a él. Él se levantó.

— No, Pansy. Es suficiente. Cené. Fui amable por ti. Pero no me sentaré aquí a recibir otra charla reprendiéndome por sentirme como me siento. Especialmente no de Malfoy. Traté. No puedo hacerlo.

— Harry, eso no es lo que… - ella comenzó a decir, pero ya él había abandonado la habitación. Ella miró a Draco y Astoria tímidamente mientras se ponía de pie.

— Pansy, está bien. Entendemos. – dijo Astoria con una mirada amable.

— Quizá hay demasiada historia entre nosotros como para hacer esto. – Draco suspiró. – Valió la pena intentarlo.

— Ve tras él. Sé que quieres hacerlo. Encontraremos nosotros mismos la salida. – le dijo Astoria poniéndose de pie y abrazando a Pansy.

— ¿Están seguros? – preguntó Pansy.

— Ve y haz tu trabajo. – respondió Draco.

— Le enviaré una lechuza mañana. – prometió Pansy, antes de seguir a Harry hasta su habitación.

N/T: ¡Hola y adiós! Estoy súper corta de tiempo, pero realmente espero que disfruten el capítulo y como siempre me dejen un hermoso review, de esos que me sacan enormes sonrisas y me hacen infinitamente feliz.

Beso,

Nat.