Capitulo 10: Sell My Soul

Ya de vuelta en la ciudad todo estaba listo para el concierto.

Te despertaste y brincaste de la cama, feliz porque tenías el regalo de Yuki y porque aquellos días en compañía de Hyde llenaban y consolaban tu loco e imposible amor por el.

De nuevo el concierto fue un éxito.

Partieron de la ciudad de Kyoto hacia su siguiente destino, donde otros 4 fantásticos y lucrativos conciertos se llevaron a cabo. Hyde siempre contigo llevándote, mostrándote las cosas, su país su cultura y de manera casi inconsciente, su más profunda personalidad. A medida que paseabas de su brazo por las calles de una nueva ciudad, más te enamorabas de él.

Hyde por su parte descubría en ti una persona muy diferente a lo que el conocía, eras una persona fuerte, con gran capacidad de aprendizaje y un enorme corazón. Ambos sabían que su amor era imposible aunque por distintas razones, pero la lo cierto era que uno y otro disfrutaban de su mutua compañía más que de la de nadie.

Dan casi no te acompañaba. De hecho cada vez podía salir menos en público. Su popularidad crecía y más de una ocasión había causado estragos en algún restaurante o alguna plaza comercial. Ahora tenía que ser más cuidadoso y tratar de pasar desapercibido, por lo que se colocaba lentes oscuros y andaba siempre en una camioneta con vidrios polarizados acompañado de un mínimo personal de seguridad.

En la última ciudad, el último concierto superó el cupo de asistentes e incluso había gente que se quedo afuera solo para escuchar tocar a la banda. Los inversionistas estaban más que felices.

-Gran trabajo Haido, no cabe duda que tienes buen ojo para el talento – decían los inversionistas mirando el concierto desde un palco donde el sonido era más moderado.

Tu estabas ahí con Hyde escuchando todo sin que nadie supiera que podías entender perfectamente lo que decían.

-Llevo mas de 20 años en la industria, se lo que hago!-

- Si exactamente de eso queremos hablarte - comenzó a hablar un importante inversionista – creemos que sería más fácil conseguir un gran contrato con una disquera si el proyecto tuviera integrantes de Japón, China o incluso Corea…-

-No comprendo – dijo extrañado Hyde

-Quien hace las canciones, digo …quien las escribe? –

-Ellos las escriben, yo con mi equipo de músicos de L'Arc en ciel o de Vamps les ayudamos con los arreglos pero ellos hacen enteramente el trabajo…-

-Entonces eso es casi como si fueran tus canciones cierto? -

-No, para nada, ellos son quienes…–

-Verás Haido…queremos que escriban las canciones para grupos asiáticos, la respuesta hasta ahora ha sido buena pero cuando estemos a nivel de toda Asia no creo que tengan el éxito esperado, la gente prefiere productos y personas de su país, algo con lo que se puedan identificar….-

-Ellos no lo aceptarán…-

-Bueno…el contrato es contigo Haido… es muy fácil como productor, apoderarte los derechos de todas las canciones -

- Pero…-

-No es muy complicado, solo deja que escriban un par de hits mas y en vez de editarlo para ellos, te quedas con los derechos y lanzamos los singles con un grupo asiático. Los latinos recibirán regalías claro! Hay que ser justos…-

-Eso es….casi como fraude! –

- Fraude! Que palabra tan fuerte… recuerda que mi trabajo y el tuyo también, es hacerlo mejor que podamos por la música y el talento asiático-

-No lo se...su contrato conmigo es bastante explícito...- excusaba el vocalista

-Y eso que importa?! acaso saben Japonés? -

Los inversionistas rieron al unísono y Hyde se quedo pensativo. Tu te molestaste en sobremanera pero decidiste no intervenir.

"1...2...3...5 millones..." contabas en tu cabeza controlando el enojo que te hacía sentir que hablaran así de tus amigos.

-En realidad no estoy pensando en hacer las cosas de esa manera...- dijo Hyde cuando las risas burlonas se acallaron.

-No estás evaluando bien las cosas...recuerda que nos debes muchos favores Hyde y aunque seamos inversionistas de disqueras independientes, aún tenemos contactos con los peces gordos...sería bastante deprimente que la trayectoria de estos chicos afectará de algún modo a L'Arc en Ciel no crees? -

-No me intimidas! L'Arc en ciel no depende de ustedes, los agentes de Tetsu, Ken y Yuki jamás dejarán que...-

-Entiendo, entiendo...pero que tal Vamps?...Has trabajado mucho por Vamps no es así? Tu sabes que nosotros podemos darte el impulso necesario para salir de Japón y volverte mas..internacional...pero claro...para poder ayudarte, necesitamos seguir siendo amigos Haido...-

Este nuevo argumento hizo que Hyde bajara la cabeza con nostalgia y algo de impotencia.

-Bueno bueno, tranquilos caballeros, hemos sido amigos por mucho tiempo. No hay necesidad de amenazar ni de ponernos difíciles, estoy seguro que Hideto hará lo correcto..- sonrió otro de los involucrados.

-Piénsalo Haido, mañana tendremos una gran celebración y les daremos el primer cheque a tus chicos, será un cheque jugoso, pero nada comparado con el cheque que te daremos a ti si consigues los derechos de las canciones para nosotros…- intervino otro inversionista como comentario final antes de despedirse de ti y del laruku-vocalista

Hyde reverencio cuando los inversionistas salieron y se quedo meditabundo unos instantes.

Tu te acercaste a el y con tono tranquilo preguntaste

-Sucede algo malo? –

-No, nada..todo marcha de maravilla solo me hablaban de la fiesta de mañana…debemos preparar a los chicos…-

Se alejo de ti y salió del palco, tu te quedaste impresionada por la manera en que Hyde te mentía. No era su deber decírtelo todo pero…ahí estaba de nuevo esa doble personalidad que te hacía pensar que el no era el Hyde que conociste en Kyoto, el era otra persona, fría, calculadora. Tal vez estos cambios repentinos de humor eran lo que te mantenía todo el día a todas horas pensando en el.

Esa noche no hubo festejos, exhaustos los músicos y tu fueron a la cama temprano. Tu decidiste caminar un rato y turistear un poco mas por aquella ciudad. Ya muy entrada la noche tomaste un taxi y en un japonés casi perfecto le pediste que te llevara a tu hotel. El taxista muy amable halago tu japones, que aunque tenía un muy particular acento, era gramaticalmente perfecto y eso elevó tu animo y tu amor por ese pequeño gran país. Llegaron al hotel y el taxista te cobró; manejabas el dinero japonés a la perfección, te dio tu vuelto y se despidieron cordialmente, era la primer vez que podías decirle a un japonés que hablabas su idioma. Se sintió bien!

Cuando entraste en el lobby del hotel, ahí estaba esperándote Hyde.

- Por favor perdoname! . Te dijo abrazandote fuertemente, abrazo que tu correspondiste.

-Porque? que sucede ?-

-Salí por un cigarrillo y cuando volví ya no estabas en el palco, te busque por todas partes pero no pude encontrarte..temía que te hubieras perdido -

-No, tranquilo estoy bien! Porque no me llamaste al celular?-

-Si lo hice, como un millón de veces y sonaba apagado-

Sacaste de tu bolso el celular que él te había dado y en efecto, la batería agotada impedía la comunicación.

-No me había dado cuenta...- confesaste.

Hyde estaba alterado con las manos frías y los ojos rojos como alguien que tiene demasiado estress.

-Hyde...está todo bien?

-Si claro, solo estaba preocupado por ti-

-No es cierto...-

-No? porque lo dices?-

-Tus ojos...-dijiste mirando fijamente a esos ojos orientales que tanto te gustaban y que te dolía ver tan cansados y tristes - Están tristes, están cansados...son..diferentes -

El te miró fijamente también, tal vez pudo ver en ellos todo el amor que le profesabas o tal vez le gusto mirar la sinceridad en tus pupilas... el caso es que tomo tu mejilla y la acarició. Tu tomaste su mano y la acariciaste sin desprenderla de tu rostro ambos aún con la mirada fija el uno el otro.

-Mis ojos...como sabes que esta es mi mirada de siempre? -Dijo lenta y delicadamente perdiéndose en el momento, alentando el instante en que coincidían tantos sentimientos ocultos a propósito.

-Lo se porque conocí tus ojos, en Kyoto. Tu mirada en aquella ciudad fue...diferente, única...nunca antes te ví esa mirada y no es la misma que tienes hoy...-respondiste también tu en un tono casi romántico.

Una leve sonrisa se dibujo en aquel rostro níveo, hermosamente varonil que no apartaba su mano del contacto con tu mejilla y que encontraba este, el momento perfecto de dejar salir su mas profundo sentir.

"Ella lo sabe, sintió mi mirada en Kyoto, ni siquiera yo lo había sentido tan claramente, pero hoy...hoy ya no tengo dudas..." pensó para si el letrista de L'Arc

-Que sucede Hyde, dímelo por favor...-

- No puedo...no quiero que cargues con mis demonios- mencionó como si el secreto que guarda, le lastimase en sobre manera, no en sí el secreto, si no el no poderlo confesar.

-Pero...somo amigos no?...-

La sonrisa inmediatamente se borro de sus labios y lenta pero firmemente alejo su mano de tu rostro.

-Si...somos amigos - mencionó como si aquello le desilusionara - En realidad...no es algo de lo que quiera hablar ahora...dame tiempo si? resolveré mi problema y cuando este todo bajo control, te diré que es lo que pasa-

-Esta bien...solo que si cambias de opinión o necesitas hablar, dímelo si? Siempre estaré para ti!-

-Si, lo haré...gracias...-

Te llevó hasta tu habitación. Ahí se despidieron con un beso en la mejilla, uno de lo más impersonal. Al cerrar la puerta y quedarte completamente sola meditabas sobre la conducta de Hyde.

"Porque no quiere decirme que lo que le pasa es que lo pusieron a elegir entre Vamps y la banda de Dan? Todo sería mas sencillo si Hyde se sincerara conmigo...es tan orgulloso!"

Pensabas erróneamente que todo el estress de Hyde venía de su discusión con los inversionistas, ni te cruzaba por la mente que el problema de Hyde, el que verdaderamente le causaba la frialdad de las manos, la preocupación, las noches en vela...pudiera ser algo mas personal; algo tan obvio, algo que estaba justo frente de ti pero que tus suposiciones no te permitían verlo...

Hyde caminó por el hotel hasta su habitación, se tumbó en la cama y miro la mano con la que tocó tu mejilla.

"Amigos, aún cuando pensé que lo de Kyoto había sido especial...somos solo...amigos..." Dijo para si.