Disclaimer: Assassination Classroom no me pertenece & tampoco la asombrosa portada que se ve~. Todo es sin fines de lucro(8).

Hey! Por esta vez no podré contestar por privado u/o pero~ ¡son geniales, chicas :'D! Y no podría estar más de acuerdo con ustedes(L), En cuanto a la cuestión~: no se me había ocurrido x/D pero apenas la inspiración coopere con alguno de los temas restantes, ¡ahí estará :'3!

»Aclaración&Advertencia: Conjunto de viñetas/OneShots sobre BL, sin conexión y variando por lo que toque en el día~. Como era de prever, sólo algo de dulce OoC por el momento uwo. ¿Y por el día de hoy? ¡Especial shōjo-ai! Porque en cada conjunto, al menos, debe haber algo que incluya un genderswap (?).

Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!


#10;
Waterworks.


Con el viento gentilmente meciendo las cortinas de la habitación y refrescando el ambiente, la absoluta ausencia de los padres de una de ellas —nada sorprendente a esas alturas, en la que estaba consciente de los constantes viajes que hacían— y las distracciones al mínimo… Todo apuntaba a que podrían pasar esa tarde juntas y sin verse interrumpidas por nada o nadie; hasta que Karma le prohibió rotundamente que se acercara a su casa cuando cruzaron miradas en el edificio principal, justo en el momento en que ambas terminaban de recoger sus cosas para dar por finalizado el día escolar. No había sido psicología inversa o algún tipo de amenaza en ello, sino una especie de pedido que no había hecho más que Gakushū primero se molestase con ella, luego consigo misma por no saber qué le pasaba a la pelirroja y, finalmente, por negar que estaba preocupada.

Igualmente, entre todas las variantes que pensó de camino hacia la vivienda, lo único que no consideró fue que, al irrumpir en la casa ajena, terminaría topándose con aquella chica de orbes dorados, sentada en el suelo, con el rostro hundido detrás de sus rodillas y ocultándolo detrás de sus brazos, por si su largo cabello no era suficiente… y ¿sollozando? ¿Era en serio?

Tardó alrededor de un minuto en asimilarlo, y aún le parecía increíble lo que ocurría. Después de todo, entre todas las facetas que conocía de esa terca, no recordaba haberla visto llorar de frustración ni una sola vez.

Y no sabía cómo reaccionar. Asano Gakushū, la chica que era experta nata en cualquier campo que quisiera, se encontraba con la vista clavada en la madera del suelo y apretando los puños a la altura de su falda, queriendo encontrar la solución a un problema con el que nunca creyó enfrentarse.

—Te dije que no vinieras.

A pesar del llanto, la voz de Karma únicamente sonó baja, triste, y definitivamente la rubia no podía dejarlo pasar. Más cuando, al alzar la vista para verle, sus ojos no reflejaban ni la mitad de su típica vivacidad.

No podía tolerarlo. Y tampoco lo haría.

— ¿Quién fue?

— ¿Qué cosa?

—El bastardo que te hizo algo —aclaró con más firmeza que antes, sin importarle que su sed se sangre fuera más que obvia bajo esas instancias—. Cuando me digas quién fue, podré encargarme yo misma de romperle algo.

Aunque estaba lo bastante ocupada haciendo un repaso mental de todos los alumnos que podrían haberse metido con ella, lo menos que esperó fue que Karma se sonrojara levemente después de oírle, como si fuese la única que debía de estar sorprendida con lo que estaba pasando.

—No fue nadie…

—Estás mintiendo.

—Hablo en serio. —Para tratar de tranquilizarla, limpió rápida y descuidadamente parte de su rostro antes de sonreír un poco—. ¿Crees que alguien sería tan idiota para intentar algo conmigo?

Más que sus propias palabras —que tenían un punto importante—, lo que calmó a la Asano menor fue que Karma riese burlonamente al señalarse.

Sin molestarse en evitarlo al principio, le devolvió la sonrisa después de cruzar brazos y negar con la cabeza, meciendo la estilizada coleta alta con la que solía peinarse diariamente.

—Siempre hay alguien dispuesto —comentó, recordando a los últimos chicos que tuvieron la mala suerte de querer propasarse con ella la semana pasada. Sin embargo, eso no la distraería de averiguar qué es lo que la había hecho sentir tan mal—. ¿Qué fue lo que te pasó? Nunca lloras, por nada.

—Hice una estupidez a mediodía —respondió después de suspirar con pesadez, posando la vista en la mano que mantenía apoyada a un lado suyo— y… sólo quería olvidarlo lo más rápido posible.

— ¿Qué tipo de "estupidez" fue? —Preguntó, enarcando una ceja pero, al notar lo esquiva que seguía portándose la otra, no vio más opción que sentarse a su lado para intentar hablar con ella y, de paso, evitar cualquier tipo de magnífico escape que el parkout pudiese proveerle—. No mataste a nadie y luego te arrepentiste, ¿no?

Por segunda vez en el mismo día, Gakushū fue tomada por sorpresa al ver como la pelirroja se apenaba al punto de no ser capaz de darle la cara.

Meledeclaréaunchico.

—Repítelo. —Aún cuando había entendido, necesitaba volverlo a escuchar para estar segura de que no era engaño de su mente, y Karma pareció notarlo.

—Yo… me le declaré a un chico —volvió a decir, tan derrotada como roja—. S-Sabía que no era correspondida p-pero… quería hacer el intento…

— ¿Quién fue?

—No vas a lastimarlo.

—Sólo quiero saber quién fue.

—Para golpearlo.

—No… exactamente —terminó por decir, agobiada gracias a la filosa y atenta mirada dorada sobre sí—. Déjame comprender bien lo que pasó en la montaña, ¿bien, Akabane?

—Nagisa.

Como la pelirroja previó que pasaría, el sólo mencionar al Shiota bastó para que la hija del director tratase de ponerse de pie para ir directamente enfrentarlo —en el mejor de los casos; con su temperamento, una sola excusa servía para que se desatara cualquier tormenta contra cualquiera—… pero sólo lo trató de hacer. Sin saber muy bien por qué o desde cuándo, el que sus meñiques estuviesen entrelazados fue lo que la detuvo de ir más allá de una inclinación.

—Está bien.

— ¿Lo… está? —repitió, igual de confundida que lo estaba principio—. ¿Cómo que lo está? —insistió, comenzando a enfadarse de nuevo, y no sólo por la normalidad con la que Karma estaba tratando la situación.

—Estás aquí, conmigo, Asano-chan.

La tercera era la vencida, especialmente después de notar lo nerviosa que se puso cuando la de la Clase E se recargó contra su cuerpo y apoyó la cabeza en su hombro, haciéndole molestas cosquillas en el cuello por culpa de unos de sus tantos mechones rebeldes. Y por si ello era poco, el rubor que empezaban a adoptar sus mejillas tampoco era de mucha ayuda… o algo que podría considerarse «normal» para ella.

—M-Me… responsabilizaré por las cerraduras rotas cuando me vaya.

—No pensaba hacerme cargo. Tú tuviste toda la culpa en eso.


Hey de nuevo! Con lo arrogantes que son... no podía terminar de imaginarlos llorando sin hacer un dramón barato con ello :'D (?), y aunque como chicas tenía cierta libertad para variar más... Meh, al final, con probar no se perdía nada (?)... y terminó agradándome 9/9 —no sólo porque fue el turno de Gakushū de apenarse un poco 7v7(8)— así que espero que se haya disfrutado igual delante de la pantalla :'3.

¡Mañana~, nuevo tema con el BL de regreso~! Y... con una situación medianamente extraña de por medio xD (?).

Y sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!