Capítulo 10: Henry Pataki.

Phill y Henry se encontraban mirando televisión en la sala.

Olga aprovecho que los niños estaban distraídos y subió para poderse disculpar con Lizzie.

Cuando entro a la habitación se encontró con la pequeña rubia durmiendo muy profundamente, la contemplo unos segundos. Le recordaba tanto a Helga de niña.

Acaricio la cabellera dorada de la niña -Lo siento Lizzie- susurro -Es que es tan difícil volver a ver a tanta gente que nos ha hecho daño- la mirada perdida de la mujer detonaba gran tristeza, como recordando algo.

-Lo se Tía, pero el no es igual- dijo la soñolienta niña que aun seguía con los ojos cerrados.

-¿Qué te hace creer eso pequeña?- pregunto curiosa y sorprendida ante tal afirmación.

-Porque se que papá es un hombre bueno, se nota que nos quiere.. No juzgo a mamá por habernos ocultado de el, pero al menos no nos abandono- le explico tranquila mientras abría perezosamente los ojos.

La mujer rubia miro hacia un costado -Tu madre solo hizo lo mejor para ustedes y ella-.

-Tal vez.. Aun así, Arnold no tiene la culpa de todo... Dale una oportunidad- la miro suplicante.

Olga le sonrió a su sobrina, debía de admitir que aquella mirada suplicante tiene mucho poder en ella.

-Tratare cariño- le regalo una dulce caricia en su particular cabeza en forma de balón.

-Tía, ¿Puedo preguntarte algo?- pregunto con algo de temor.

-Claro pequeña- dijo más calmada.

-¿Quién es el padre de Henry?- pregunto nerviosa.

Olga sintió una puntada en el corazón, sus ojos se abrieron tan grande como estos pudieron, aun más se podría llegar a decir. El tema del padre de su hijo mayor era algo que ella sepultó hacia ya quince años, en lo más recóndito de su pasado.

-Mio y solo mio- contesto cortante -Es mejor que descanses, ya es tarde- se levantó y salió lo más rápido que sus piernas temblorosas pudieron, antes de que su sobrina dijera otra palabra.

Las lágrimas amenazaban con salir, los pasos que provenían de las escaleras la despertaron de su trance.

-¿Olga que tienes?- le pregunto el castaño al verla aferrada de la puerta.

-Nada, me iré a dormir- trato de decir sin que la voz se le entrecortara -Hay comida en el horno por si tienen hambre- entro a la habitación.

Hannah iba subiendo las escaleras también, pero el camino estaba obstruido por los dos chicos que habían quedado confundidos ante el comportamiento de la mujer -¿Qué tiene mamá?- le pregunto a su hermano.

-No lo se- se encogió de hombros y se dirigió hacia el cuarto que ocupaba.

Hannah iba a entrar a la habitación de sus abuelos que era la que estaba ocupando ahora con su madre cuando fue detenida por su primo -Sera mejor que la dejes sola por esta noche.. Puedes dormir con mi hermana, yo iré a dormir al sofá- la miro seriamente.

La pequeña hizo una mueca de desagrado, la sola idea de dormir con la niña rara cabezota no le gustaba en lo absoluto y mucho menos estar lejos de su madre, pero vio la mirada que tenía su primo y por alguna razón solo asintió y gruñó por lo bajo.

Phill entro al cuarto seguido de la pequeña rubia. Le explico a su hermana lo que había sucedido, y esta se sentía mal pues la reacción que había tenido Olga era culpa suya así que solo acepto sin reproche alguno lo que su hermano le decía.

-Por favor no se peleen- fue lo último que dijo el niño rubio al salir de la habitación con una manta y una almohada.

Ambas niñas rubias permanecían en silencio, cada una acostada en cada extramo de la cama.

Elizabeth empezaba a sentirse bastante incomoda, así que tomo su celular y fue cuando se percató de que tenía miles de llamadas perdidas de su madre. El hambre empezó hacer rugir a su estomago -¿Quieres algo de comer?- le pregunto a su prima, ella solo negó con la cabeza así que se dirigió a la cocina.

Al llegar se encontró con su hermano tomando leche con galletas, este le ofreció y ambos se sentaron en un silencio que duro algunos minutos.

-¿Sabes lo que le paso a Tía Olga?- le pregunto su hermano, para cortar con el silencio incomodo.

-Le pregunte por el padre de Henry, creó que no debí hacerlo porque se puso mal- dijo apenas su hermana.

-Creó que deberíamos de dejar ese tema por la paz, Lizzie- comento el pequeño.

-No podemos Phill.. ¿No has visto la mirada de Henry cuando ve a Arnold?, el también merece saber la verdad. Y así como el nos apoyo debemos de hacer lo mismo- le explico.

-Lo sé, pero si Olga no dice nada.. ¿Como obtendremos información?- en el blanco, sin la ayuda de su tía no conseguirían saber nada del padre de Henry.

Ambos pequeños pensaban algo desanimados -Arnold- gritaron ambos con una gran sonrisa.

Arnold aun estaba con Helga en la época en que el primer nieto Pataki venia al mundo. Él debería de saber quien era o al menos darles una pista que los ayudará.

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En unos de los cuartos de la residencia Pataki, se hallaba Olga quien caminaba de un lado al otro. Su cabeza daba mil vueltas, varios recuerdos venían a su mente. Recuerdos que la atormentaban hacen más de una década.

Tomo una caja llena de polvo, se notaba que hacia mucho tiempo que estaba en ese lugar.

Empezó a buscar entre las cosas que había en esta, hasta hallar una fotografía de ella con un joven alto y castaño -No dejare que el te encuentre nunca.. No dejare que sepa que tú eres su padre, no lo permitiré- susurro mientras sacaba la foto del marco y la rompía en miles de pedazos que caían junto con las lágrimas que rodaban de sus mejillas.

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A la mañana siguiente, los mellizos caminaban emocionados por las calles hasta llegar a la gran casa de huéspedes donde vivía su padre.

-¡Niños!- exclamo sorprendida Stella de verlos -Pasen pasen- los invito.

-Hola abuela Stella- saludo la pequeña Elizabeth, lo cual emociono a la mujer.

-Hola señora Shortman- saludo Phill, lo que hizo que la mujer borrara la sonrisa que le había provocado el saludo de su nieta.

Phill aun no se acostumbraba a tratar a sus abuelos como tales. Prefería llamarlos por sus nombres. Después de todo, eran completos extraños para el.

-¿Qué los trae por aquí?- pregunto curiosa la mujer.

-Vinimos a ver a p... -

-A Arnold- la corto su hermano, no toleraba que lo llamará así.

-Oh, ya veo- hizo una mueca de tristeza -Esta en su cuarto, adelante- les indicó.

-Gracias señora- ambos niños subieron las escaleras.

-Tranquila cariño, dale tiempo- le dijo su esposo al verla triste.

Ella solo le sonrió y asintió.

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Mientras los pequeños subían las escaleras Lizzie hablo -No debiste ser tan grosero-.

-No se de que hablas, le hable educadamente- dijo fríamente.

La pequeña bufó por lo bajo, no había caso, sabia que con su hermano se necesitaba tiempo.

Llegaron a la puerta de la habitación de Arnold y Lizzie toco emociona, pero nadie salió.

-¡Que raro!- miro la puerta confundida -La abuela dijo que estaba aquí-.

Phill rodó los ojos molesto y golpeo la puerta con más fuerzas.

Entonces de ella salió un ojeroso y sucio hombre rubio.

Ambos niños lo vieron sorprendido y confundidos.

En cuanto el hombre los vio y recordó en la condición en la que se encontraba se avergonzó mucho.

-Niños.. Yo, este yo.. - trataba de decir.

-Veo que has estado leyendo- dijo el pequeño rubio -Pero ahora necesitamos de tu ayuda- le explico.

Arnold lo vio curioso y asintió -¿Qué sucedió?, ¿Volvió su madre?- pregunto con algo de temor, aun no se sentía capaz de enfrentar del todo a Helga, pero si debía de hacerlo lo haría.

-No, no se trata de mamá- hablo la niña, antes de que lo hiciera su mellizo -Es sobre Henry y Tía Olga-.

Arnold entendía hacia donde iba el asunto, así que se corrió de la entrada para que sus hijos pudieran ingresar.

Ordeno un poco, pues había un poco de ropa tirada por el piso y estiro su cama que fue inmediatamente maltratada por Elizabeth que se tiro sobre ella a contemplar el cielo a través del tragaluz -Es hermoso- murmuró.

El se aproximo hasta su hija contemplendo la, era hermosa y sin duda una combinación entre Helga y él, al igual que Phill al cual voltio a ver y pudo ver como el niño observaba asombrado el cielo al igual que su hermana, pero a una distancia discreta.

-Supongo que vienen porque quieren saber quien es el padre de Henry.. ¿Verdad?- dijo cortando el silencio en el que estaban sumergido.

Ambos asintieron.

-Lo siento hijos, no se nada de ese hombre.. Solo se que su Tía salia con un compañero de trabajo el cual nunca conocimos, pero supe por su madre que al parecer era alguien unos años mayor que ella.. Poco tiempo después Olga empezó a tener los síntomas del embarazo. Y un día mientras caminábamos por el parque con Helga, la encontramos llorando en una banca y fue cuando nos contó de que estaba embarazada y que el padre del bebé no se haría cargo de el.. Helga no pregunto nada, y yo mucho menos. Cuando su abuelo se entero fue cuando verdaderamente empezó el problema, se que el encontró al sujeto y le dijo que se alejara de su familia.. Meses más tarde nació Henry, el primer Pataki hombre que llevaría el nombre de Bob, esta de más decir que su abuelo estaba feliz con la idea de un nuevo heredero hombre que portaron orgulloso su nombre.

Su madre se encariño de inmediato con el al igual que yo, Olga nos nombro sus padrinos al instante que cruzamos la puerta de la habitación en la que se encontraba después de haber dado a luz- relato.

-Entonces el abuelo sabe de él- dijo Phill.

Arnold vio a su hijo, conocía esa mirada que tenía en sus ojos. Era la misma que ponía Helga cuando se propia a hacer algo -Así es, solo tu abuelo y Olga saben de ese hombre-.

-Ninguno de lo dos nos lo dirá Phill- dijo desanimada.

-Niños, es mejor no meterse.. Yo se que lo hacen por una buena causa pero a veces es mejor no remover el pasado- le dijo su padre.

-Sí, sí, como sea.. Debemos irnos, aun tenemos mucho que hacer- el niño rubio iba saliendo de la habitación seguido de su hermana quien iba realmente molesta por el comportamiento de su hermano.

-Gracias por todo papá- le dio un fugaz cálido y dulce beso en la mejilla.

-De nada hija- sentía la emoción subir desde su corazón cada vez que lo llamaba papá.

-Elizabeth, vamos- grito desde abajo.

Ella rodó los ojos frustrada y bajo corriendo.

-¿Qué plan tienes?- le pregunto mientras volvían hacia su casa.

-Aún no lo se- respondió algo frustrado al no ocurriese le nada.

-¿Donde estaban?- la voz de aquel chico detrás de ellos los sobresaltó.

-¡Demonios Henry!- grito Lizzie quien de inmediato se tapo la boca con las manos.

Ambos chicos largaron una gran carcajada y siguieron a la niña furiosa.

-¿Qué hacías afuera?- pregunto Phill.

-Fui a dar una vuelta, la casa esta muy aburrida sin los abuelos- contesto Henry.

Al llegar almorzaron todos en silencio, uno muy incomodo al decir verdad. Pero como dicen "El horno no esta para bollos" así que prefirieron solo hacer silencio.

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El resto del día todos la pasaron en sus propios asuntos.

El pequeño rubio paso toda la tarde pensando en que podía hacer para saber el nombre de aquel hombre.

-Phill, debemos hacer algo- los mellizos se cepillaban los dientes mientras hablaban de que hacer en cuanto al asunto.

-Por ahora es mejor irnos a dormir, en la mañana pensaremos en algo- le dijo su hermano.

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Arnold había salido a respirar un poco de aire y se había sentado en los escalones de su pórtico para seguir leyendo.

-Hola- saludo una mujer rubia.

El hombre levanto la mirada que tenía clavada en el libro, se sorprendió al verla -Hola- le de volvió el saludo.

-¿Puedo sentarme?- pregunto algo nerviosa.

-Claro- se movió un poco para darle lugar -¿Qué haces aquí?- pregunto curioso.

-Vine a disculparme por todo lo que paso y la bofetada que te di- dijo cabizbaja.

-No hay problema.. Entiendo- le regalo una sonrisa sincera y ella también sonrío.

-¿Phill?- pregunto señalando el libro que Arnold tenía entre sus manos.

El asintió -¿Como adivinaste?- se sorprendió al saber que fue el, ya que no es ningún secreto de que a el no le agradaba mucho a su hijo.

-Es su favorito de entre todos lo que ha escrito- se encogió de hombros.

-Necesito ir a la librería por el resto- recordó.

-¿Aun la amas?- tenía que asegurarse de que lo que le diría iba a valer la pena.

Arnold la vio sorprendido por su pregunta repentina -Eso ya no importa.. Ella fue muy clara conmigo la última vez y no creó que su respuesta haya cambiado luego de diez años- su semblante era cada vez aun más triste.

-No creas todo lo que ella dice- lo animo.

El rubio la miro algo esperanzado, pero esa esperanza se esfumó en un segundo -Eso ya no importa- dijo cabizbajo -Lo que importa ahora son ellos.. Mis hijos-.

Desvío la mirada -Ya debo de irme, los niños están solos con Henry-.

-Olga espera- la sujeto del brazo -Se que tal vez reciba otra bofetada por decirte esto, pero Henry tiene derecho a saber quien es él.. Es lo suficientemente maduro y fuerte para tomar una decisión-.

Fundió el ceño ante el atrevimiento que había tenido el hombre rubio pero sonrío, lo cual lo confundió -Tal vez tengas razón Arnold.. No es justo que mi hijo pague por mis errores- le brindo una sonrisa agradecida -Nos vemos- le dio un tierno beso en la frente -Por cierto, tienes mi apoyo en cuanto a los mellizos.. Pero quien decidirá es ella- dicho eso se alejó.

El rubio suspiro pesadamente -Esto no será nada fácil- miro el libro y decidió entrar, la noche empezaba a ser más fría con el pasar de las horas.

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-Hola cariño- saludó al llegar y encontrar a su hijo viendo televisión.

-Hola Olga- le saludo él.

-¿Podemos hablar?- le pidió.

-Estoy viendo mi programa mamá- gruñó.

-Esta bien- dijo triste.

-Oh diablos.. Esta bien dime, ¿De qué quieres hablar?- la detuvo.

-Es un tema complicado- dijo sin saber por donde empezar.

-Oh no, no pienso tener "La charla" contigo si es lo que piensas Olga- le dijo mientras se largaba.

-¡Es sobre tu padre!- soltó nerviosa.

Henry paro en seco al escuchar eso -No quiero saber nada sobre él-.

-Pero...-.

El castaño se dio vuelta y Olga pudo ver como los hermosos ojos azules de su hijo estaban llenos de lágrimas.

-No quiero saber nada, entiéndelo.. Para mi ese sujeto no existe.. ¡YO SOY TU HIJO Y DE NADIE MÁS!- le grito.

Olga trato de abrazar a su hijo pero este se apartó -Solo déjame en paz- le pidió mientas subía las escaleras.

Ella se desmoronó en el suelo llorando, la convivencia de su hijo se había complicado con la llegada y matrimonio de su espeso y la de una nueva hermanita meses después. Tenía que admitir que se parecía más a su padre de lo que ella habría deseado alguna vez.

Henry era el recuerdo de una gran herida que jamás sano. Tal vez por eso fue que lo alejó de ella, aun no perdonaba a su padre por haberlos abandonado. Pero el pequeño Henry no tenía culpa de nada.

-¿Henry?- le pregunto su hermana al verlo sentado apoyado en la pared y llorando.

Este se levantó rápidamente y trato de esquivarla pero ella se interponía en su paso así que sin pensarlo la empujo -Sal de mi camino engendro-.

-¿Por qué eres tan malo conmigo?- la pequeña niña empezó a sollozar y fue ahí cuando el castaño se dio cuenta de lo que había hecho.

Hannah había tomado sus piernas con sus brazos y su cabeza entre ellos mientras lloraba. Su hermano se sentó a su lado y le acaricio su hermoso cabello rubio, fue entonces cuando ella levanto la cabeza y lo miro -Lo siento- su mirada era de sumo arrepentimiento sincero -Tú no tienes la culpa de nada-.

-Pero siempre actúas como si yo fuese la culpable de todo- le dijo triste limpiando sus lágrimas.

-No, no es tu culpa es solo que... Es complicado Hannah- trato de decirle.

-Soy tu hermana menor y siempre actúas como si me odiaras- lo enfrento.

El castaño vio los hermosos y grandes ojos de su hermana menor llenos de dolor. Fue cuando entendió el porque de su rechazo del todo hacia ella -No te odio Hannah, eres mi hermanita es solo que...- suspiro pesadamente -Es complicado.. Prometo ser mejor hermano de ahora en más- le sonrió honestamente.

-¿Lo prometes?- le digo sollozando aun.

Su hermano le seco sus hermosas y rosadas mejillas pecosas -Lo prometo- le dijo antes se abrazarla.

Sonrió y por primera vez abrazo a su hermana y sintió amor, puro y verdadero hacia ella. Después de todo no tenía que cargar con la culpa de su mala suerte.

-Hannah, ¿Puedes dormir en el cuarto de mamá? Necesito hablar con ella- le pidió.

La niña rubia asintió y le sonrió a su hermano que aun la mantenía abrazada.

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-Mamá, ¿Podemos hablar?- dijo entrando al cuarto. Pero no obtuvo respuesta alguna así que se acercó hacia ella -¿Mamá?- la movió y encontró que tenía un frasco pequeño de pastillas que tomaba para dormir -¡Demonios Olga, que diablos hiciste!- grito mientras trataba de hacerla reaccionar -¡Phill!- grito en ayuda.

Sirenas, ambulancia y un frío edificio blanco.

La familia Pataki se encontraba afuera de la sala de cirugías.

-¿Familiares de la señora Olga Pataki?- pregunto una enfermera.

-Soy su padre- respondió nervioso Bob que había subido casi pálido cuando recibió la llamada de su nieto mayor.

Olga se encontraba en el mismo hospital en el cual estaba internada Miriam.

-La señora esta bien, por suerte llego a tiempo y el lavaje de estomago fue un éxito- les explico -En unos minutos la pasaran a una sala monitoriada y podrán entrar a verla- les comunico antes de irse.

-Es mi culpa- susurro Henry con la frente pegada en una de las paredes del hospital -Debí escucharla.. Pero no quiero saber nada de él-.

-No es tu culpa hijo- su abuelo se acercó y Apolo su mano en el hombro del chico -Es mía, por siempre tenerla en un pedestal ocasione esto- dijo cabizbajo.

-¿A qué te refieres?- pregunto confundido.

-Cuando tu madre se entero que estaba embarazada de tí pasaron muchas cosas.. Cosas de las cuales me arrepiento y que no me enorgullezco de haber hecho- el hombre se veía realmente arrepentido y triste.

-Tranquilo abuelo, se que todo lo que hiciste por mamá fue por su bien.. Por más que no haya sido la forma correcta- lo animo.

Un par de horas después el médico autorizó que Olga podía recibír visitas, así que Bob decidió que entrara Henry ya que ellos tenían mucho que hablar.

-Hola mamá- saludo sonriente.

-Hijo disculpa- estalló en llanto.

-Tranquila, ya estas fuera de peligro pero no vuelvas a hacer esta estupidez nunca más- la mirada del joven era seria, pero detrás de ella se escondía la de un niño muy asustado que luchaba por no salir, debía de ser fuerte por su madre.

-Mi pequeño- acaricio la melena castaña de su muchacho -Entiendo que no quieras saber de ese sujeto, la verdad es que...-.

-Lo conocí, se quien es- la interrumpió bruscamente.

Olga sentía que su corazón iba a salir de su pecho al oír eso -¿Como lo encontraste?- se atrevió a preguntar.

-Hace dos años atrás... Estaba aburrido en la casa de los abuelos, jugando con una pelota que accidentalmente cayó al sótano lo que era raro porque estaba prohibido y cerrado siempre y fue cuando entendí porque.. Encontré algunas cajas con los nombres de los abuelos y de Tía Helga, también unas tuyas las cuales fui a ver por pura curiosidad. Fue cuando encontré una foto de un hombre que estaba a tu lado, por alguna razón se me hacia conocido en sus facciones.. Eran parecidas a las mías- la mirada de Henry se perdía cada vez más en el pasado -Voltee la foto para ver si había algo que me enviará quien era y lo hallé.. Un nombre..-

-Nicholas McCullough- dijo la mujer rubia sacando de sus recuerdos a su hijo.

El asintió -Luego de eso, investigue de quien se trataba.. Y me encontré con un hombre asquerosamente rico- hizo una mueca de disgusto -Como era de esperarse yo tenía curiosidad de saber como era.. Así que un día luego de que salia de su lujosa casa me presente ante el, tenía una mezcla de sentimientos cuando lo salude solo recibí un "No compraremos nada niño" trate de explicarle que no vendía nada pero no me dejo terminar.. Por alguna razón no me detuve ahí, así que investigue un par de cosas de su agenda y lo volví a interceptar en el almuerzo..-

FLASH BACK

Henry esperaba afuera de un edificio.

Un hombre se traje negro y gafas salió de el.

-Señor McCullough- lo llamo Henry.

-Tú de nuevo muchacho, ¿Qué quieres? Y te dije que no compraría nada- le dijo molesto ya que estaba interfiriendo con su camino.

-No vendo nada señor, yo quería hablar con usted- le explico el joven.

-No puedo niño.. No ves que soy un hombre muy ocupado para perder mi tiempo contigo- el hombre se saco sus gafas y lo miro fulminantemente, fue cuando vio bien al joven que tenía frente a él -¿Quién eres niño?-.

-Henry- contesto temeroso.

-Henry, ¿Qué?- pregunto algo temeroso de la respuesta.

-Pataki, Señor- respondió el de la igual manera.

-No puede ser.. ¿Tu abuelo te envío por más dinero?- subió el tono de su voz.

-No se a que se refiere señor.. Mi abuelo no me mando a nada- respondió molesto.

-A mi no me engañas... Ese viejo estafador no se conforma con la suma de dinero que le deposito cada mes para que mantenga su boca cerrada pero hasta aquí se acabo nuestro trato- empezó a marcar a un número.

-Oye, más respeto con mi abuelo.. No se que clase de trato tienes tu con el, pero a mi no me mando nadie. Solo quería saber quien eras y encontré una foto en las cosas antiguas de mi madre- las lágrimas se hacían presentes -Fue un error.. Solo olvidate de mi, has que no existo como lo has hecho durante todos estos años- le grito en su cara y se largo de ahí.

THE END FLASH BACK

-Luego de aquello volví a Inglaterra, fue el verano que volví antes a casa- termino de relatar.

-El no era así- dijo cabizbaja.

-¿Como fue que te involucraste con alguien así mamá?- la miro tristemente.

Olga tomo una gran bocanada de aire miro su hijo -Conocí a tu padre mientras trabajaba en el fabuloso mundo del teatro.. Apenas nos vimos nuestras miradas se conectaron. Fue algo increíble, porque de cientos de personas lo vi a él, pero pensé que no volvería a verlo. Luego apareció con un gran ramo de flores en mi camerino.. Salimos juntos durante dos años, yo me sentía de las nubes. Pero no podía volar por siempre.. Empecé a sentirme mal, a experimentar los primeros síntomas del embarazo- sonrió -Corri emocionada a decirle, pero en cuanto le dije que estaba embarazada me pidió que me deshiciera de el- empezó a llorar -Me dijo que estaba comprometido con una joven muy rica que su familia había elegido para el y no podía podía manchar el nombre de su familia con el de una persona inferior a la suya- desvío la vista -Luego de eso y de la bofetada que le di me fui queriendo no volver s verlo nunca más. Decidí que si el no te quería de su vida yo si te quería en la mía y lucharía por ello aunque tuviera que hacerlo sola.. Lamentablemente tu abuelo no pensaba igual y le luego de una larga discusión con Nicholas accedió pagar todo y que nunca te faltara nada a cambio de que nunca fuera revelada su identidad como padre.. Bob acepto, pero yo jamás toque un solo centavo de todo ese dinero maldito, y por derecho ese dinero es tuyo-.

-No quiero nada de ese hombre.. Gracias mamá- Olga lo miro confundida -Gracias por haber sido una gran madre y no haberte deshecho de mi-.

-Henry, tesoro eso jamas podría ni siquiera haber pasado por mi mente. Tu eres mi hijo, lo más hermoso que la vida me entrego. Te amo con todo mi ser-.

Ambos se abrazaron y quedaron dormidos en la pequeña cama de hospital mientras Olga acariciaba la cabeza de su hijo mientras tarareaba una canción de cuna.

Los mellizos junto al resto de la familia quienes habían escuchado toda la platica se miraron mutuamente -Creo que no nos necesitara esta vez- le dijo lizzie a su hermano quien asintió y la abrazo.

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Unos días después Olga fue dada de alta y volvió a casa de sus padres acompañada de sus dos hijos.

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Mientras tanto una hermosa mujer rubia bajaba del avión. Respiro el delicioso aire de su segundo hogar -Hillwood- susurro y sonrío caminando hacia afuera del aeropuerto para tomar un taxi que la llevara hacia su destino.

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Arnold sentía los ojos pesados y la cabeza que le estallaba, tantos recuerdos. Habla leído todos los libros que había publicado Helga a lo largo de los años y habían acabado con el. No había podido parar de leer aquel libro que Phill le había traído, que tuvo que seguir con el resto.

Hacía días que no había dormido casi nada.

Se sentía tan estúpido, era muy estúpido al decir verdad.

Los recuerdo caían uno tras otro.

Se levantó como pudo, debía tomar una ducha y empacar algo de ropa, debía de viajar para atender algunos asuntos y luego volvería para hablar con su hijo. Al fin entendía el porque de todo su odio.

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El taxi se paro en frente de gran casa azul, la mujer pago el taxi y tomo sus maletas.

Sonrió con añoranza a la casa que fue su hogar por varios años en su juventud.

Con paso firme y alegre por descubrir lo que sucedía camino hasta la entrada, toco la puerta y de ella salió una hermosa niña con cabeza de balón quien sonreía alegre, pero todo cambio cuando vio a la mujer que estaba del otro lado de la puerta.

Bueno.. Aquí estoy de nuevo mis cabezones.

No, no voy a abandonar mis historias y mucho menos a "Los Terrores Pataki" que es una de mis favoritas, me encanta escribir esta historia.

Pasa que empecé el colegio después de dos años de muchas complicaciones al fin volví a estudiar así que se imaginaran que estoy dando todo de mi para que me vaya bien.

No se si a muchos les interese la historia de Henry Pataki, a varios si e incluso me pidieron hace tiempo que creará un capítulo contando su historia y bueno aquí está.. Espero que les guste pues me costo y mucho jeje.

También me tarde más de un mes o dos ya no se muy bien je, en escribir este capitulo porque es algo así como personal para mi y además de que entre otros problemas ustedes entenderán que se va escribiendo de a poco hasta que esta armado y terminado.

De hecho he estado escribiendo un poco cuando llego del colegio pero es casi nada ya que al instante me duermo de lo cansada que estoy xD jeje.

Pero bueno, esta semana espero estar actualizando más, ya que solo voy tras día al colegio pero a ver si me dejan porque también es mi cumpleaños y planean llevarme de un lado a otro algunos jaja.

Pero con seguridad el 26 de marzo seta subido el próximo capítulo como celebración al cumpleaños de nuestra hermosa rubia malhumorada.

También quiero dedicar a mi querida Serenity este capitulo, espero que te guste y gracias por siempre aguantarme en todo y aconsejarme. Eres una gran persona y agradezco mucho tu hermosa amistad que me brindas siempre.

Bien chicos les pido disculpas si se me paso uno o más errores, ya veo cruzado jeje.

Saludos y que tengan una hermosa semana para todos.

Saludos * - */