Hola a todos, amigos y amigas de fanfiction, es un placer estar de nuevo aquí con ustedes, trayendo el delicioso nuevo que tanto ansían, puedo apostar a que verán la pantalla sorprendidos y se preguntarán si no están soñando ¿Yordisz subió un capítulo tan rápido? jejeje, pues sí, sucede que hice un espacio para esto en mi estúpida vida diaria, lo cual me da bastante tiempo para traerles entretenimiento. Bueno, el capítulo en Youtube lo podrán ver en el canal de mi colaborador "fanfiction mlp", donde se subirá con dibujos que ya hice para este capítulo, aunque aún me falta terminar algunos, pero lo haré en este mismo dia, por lo que probablemente el episodio esté en linea mañana en el ya mencionado canal, los invito a verlo ahí también para que se lleven una mejor experiencia con los dibujos.

Ahora, las preguntitas y las respuestitas.

Pirata: Sí, es el anillo del tiempo de los supremos.

GokuSuper117: Aproximadamente un año y 2 meses, por el momento los villanos que más darán problemas son los Cold, pero quizás piense en incluir a Majin Buu, no está descartado, eso solo si hago una secuela.

Luc: Depende, si en el planeta Equus tiene un lado oscuro lleno de maldad que nadie ha visto, entonces Sombra sería un problema enorme, que probablemente le de batalla a nuestro querido príncipe Vegeta, veremos más adelante.

Lacho12: El saiyajin Dios si lo tenía pensado, pero no lo incluiré en esta historia, si me animo hacer una secuela, que ya tengo pensado de qué trataría, entonces sí saldrían con esas transformaciones, el futuro lo dirá.

Por ultimo, les pido disculpas por el pasado capítulo, la calidad bajó un poco debido a que no podía concentrarme bien en aquellos momentos que tenía varias cosas en la cabeza, pero traté de arreglar todo eso aquí, espero que lo convence, nuevamente, una disculpa por ello.

Ah, sí, se me olvidaba, cuando escribí la parte donde las mane 6 entraban a su fase rainbow power exageré un poco los poderes de pelea, no debió ser así, podríamos decir que lo máximo que alcanzaban juntas era de un millón y medio, no de 70, solo para aclarar eso jeje.

No les traigo capitulo de las otras historias porque quiero terminar este fic lo mas pronto posible, y reducir la un poco la carga, siento eso. Para el fic de Vegetto hay una sorpresa que les haré saber pronto.

Bueno, sin mas que decir, comiencen a leer tranquilamente.


El viento corría suavemente, la luz de la luna reflejaba por los rayos del sol sobre Equestria era bastante luminoso, pero no lo suficiente para iluminar la tierra y demás figuras y formas a los alrededores. El silencio se había vuelto incómodo, y la atmosfera ejercía más presión de lo normal, eso es lo que pensaba la princesa de la noche, quizás era la enorme tensión que comenzaba a formarse entre el príncipe guerrero frente a ella y aquél misterioso unicornio de capucha rasgada y sucio la cual ondeaba suavemente al compás del viento, la intriga y confusión hacían que su corazón se agitara ligeramente más de lo normal, aleteaba con ligereza para mantenerse en el aire, acercándose más hasta ponerse al lado derecho del guerrero, clavando la mirada en el equino que parecía una estatua inmóvil, pudiéndose confundir por algo sin vida a no ser porque sus ojos brillaban con un intenso color amarillezco que era muy difícil de ignorar bajo la oscuridad de la tela que lo cubría. La alicornio observó cómo el saiyajin tensaba sus músculos y lentamente se ponía en lo que ella conocía como su pose de combate, eso la asustó levemente ¿acaso era necesario acudir a la violencia? No podía negarlo, pero ese unicornio ejercía un aura extraña y maligna, esa esencia era muy similar a la del rey Sombra, lo cual le hizo recordar lo que el príncipe había dicho hace momentos de que explotara el balcón donde se encontraban parados. Ese unicornio poseía la misma magia que el rey de la magia oscura, pero era imposible de creer.

-P-príncipe… ¿siente esa energía maligna?. -Preguntó la princesa, para aclarar sus dudas y que sus sentidos no les estuvieran jugando una mala pasada. Su temor se hizo real al ver que el guerrero de traje azul asentía con la cabeza.

-No solo él, varias cantidades de energía están comenzando aparecer alrededor de aquél lugar donde te dije que estaba esa enorme concentración de poder. -Las palabras del saiyajin solo servían para poner más nerviosa a la alicornio azul oscuro. -Este en especial posee más poder que todos aquellos juntos. -La mirada del guerrero volvió de nuevo al unicornio, mientras de forma disimulada se dibujaba una sonrisa en su rostro.

El extraño unicornio que se burlaba de los unicornios con su magia al poder volar, comenzó a hacer movimientos lentos y ligeramente grotescos, mientras eran claros los sonidos de sus huesos tronando a cada extremidad que flexionaba, como si estos fueran los de un poni viejo y deteriorado. Bajo la sombra que emitía su capucha lentamente se comenzó a dibujar una sonrisa maligna, mientras podían apreciarse colmillos delgados y filosos, aparentemente letales, esto trajo algo de confusión a la princesa de la noche ¿Acaso era un poni vampiro? Imposible, estos solo poseían pelajes de tonalidades oscuras, a diferencia de este, que gracias al contraste de la luz de la luna, podía apreciar que su pelaje era de color blanco y pálido.

-¿Qué piensas hacer, basura?. -Preguntó el saiyajin, una vez acabada su paciencia, le molestaba en absoluto los pequeños teatritos que hacían los enemigos a los que se enfrentaba, y este se estaba llevando el premio. -¿Te arrepientes de haberme molestado?.

-Príncipe Vegeta. -La voz de Luna atrajo ligeramente la atención del guerrero. -Si es verdad todo lo que dice, este poni es un esclavo del rey sombra, puede llegar a ser muy peligroso, porque tratará de poseernos como lo hicieron con él anteriormente, tenga cuidado. -Advirtió la equina con cutiemark de media luna, mirando con preocupación al saiyajin.

-¡Jajaja!.- Una repentina risa sacó de orbita a ambos, quedando sus atenciones en el extraño poni que olía a muerte. La risa continuaba entrecortada por pequeñas toces, era malvada y cínica, simplemente intolerable, más para el saiyajin, quien frunció ligeramente el entrecejo ante esto.

-¿Quién eres y qué es lo que deseas aquí, súbdito?. -Preguntó Luna con voz autoritaria, poniéndose ligeramente al frente del saiyajin y alzando las alas de su costado en señal de autoridad, pero al ver que sus preguntas fueron ignoradas por más risas de este tipo su temperatura se elevó de golpe. -¡Contesta! ¡A tu princesa le debes respeto! -Sus dos cascos delanteros azotaron el piso de golpe, haciendo que este temblara subordinada a su poder. El saiyajin la miraba con una sonrisa complacida, ya no parecía una equina tan inocente.

-Ah… princesa Luna. -Su voz era lenta, fría y carente de emociones, capaz de ponerle todos los pelos de punta a cualquiera, como si estuviera hablando la muerte en persona. -Me han contado todo de ti… -Entre palabras podía escucharse una segunda voz que salía por su boca, una que sólo soltaba risas burlescas de forma distorsionada. – Me dijeron que no sería un problema unirte a la fuerza, tu mente es débil. -Hizo una pausa debido a una pequeña toz que se atravesó en su garganta. -Pero tu cuerpo es fuerte, y tu magia lo es más. – No podía asegurarlo desde la distancia a la que se encontraba de él, pero lo princesa Luna podría jurar que el unicornio exhala vapor, como si su cuerpo estuviera a una temperatura muy alta.

El saiyajin escuchaba aburrido toda la palabrería del equino fenómeno, se cruzó de brazos mientras golpeaba de forma rítmica los dedos contra su antebrazo, dando a entender que estaba impacientándose de perder el tiempo cuando podía estar barriendo el piso con esa alimaña, bueno, supuso que era conveniente esperar a que la sabandija revelara más información que fuera de utilidad, después lo mandaría al infierno con un big bang atack.

-¿Unirme? ¿De qué demonios hablas unicornio? -Preguntó aún más confundida la princesa de la noche. - ¡No juegues conmigo! .- Con su magia atravesó la poco densa barrera de energía mágica color morado que sostenía suspendido en el aire al unicornio, para tomarlo de la tela que recubría su cuello y jalarlo hacia ella, mirándolo directamente a los ojos. El saiyajin negó ligeramente con la cabeza, esta equina estaba dejando totalmente expuesto su cuerpo a cualquier tipo de ataques improvistos, muy mala idea.- No lo diré nuevamente ¡Responde!. -Alzó la voz casi alcanzando el nivel de la voz real de Canterlot, mientras miraba con el ceño fruncido al unicornio que tenía casi a narices de ella. Aun así de cerca no podía ver su rostro, pareciera que la oscuridad de su rostro no podía ser iluminada con nada.

El unicornio ensanchó más su sonrisa.

-Unirte a nosotros, claro. – Sus ojos adquirieron más brillo, mientras Luna lentamente comenzaba a tener un muy mal presentimiento. -Alabar al rey Sombra, el único y verdadero gobernante ¡de todo!. -Su voz grotesca distrajo a la alicornio lo suficiente como para no permitirle percatarse de que la pata del unicornio delantera comenzó a brillar intensamente de un color morado oscuro. -Ya hemos unido a varios ponis en el imperio de cristal, no hay escapatoria, no habrá quién detenga el reino de las tinieblas que se avecina. -El unicornio irguió su pata, mientras el brillo en esta dobló su intensidad alumbradora. -Tú tendrás el honor de ser la primera princesa en recibir este fruto sagrado. -Con una última risa, el unicornio de aspecto cadavérico lanzó su casco hacia el centro del pecho de Luna, con intensión de atravesarlo, la yegua de color azul oscuro no tuvo tiempo de reaccionar, sus ojos se inundaban de impresión y temor al ver como la pata del unicornio se encontraba a escasos centímetros de su pecho.

¡PPUUUUM!. El sonido ensordecedor provocado por el impacto del pie del príncipe con el rostro del unicornio hizo eco en los alrededores, mandando una ligera vibración a los cristales del castillo, donde aparentemente, nadie se daba cuenta de lo que estaba sucediendo. Luna pudo apreciar en cámara lenta como es que el rostro del unicornio se deformaba lentamente para un milisegundo después, salir disparado a una velocidad cortante contra el suelo, creando una gran onda expansiva que lanzó polvo a los alrededores en forma de nubes, su mirada bajó rápidamente a ver el norme hueco en el suelo que era cubierto por la densa nube de polvo, para después girar su mirada al príncipe de los saiyajin, quien mirada al suelo de forma expectante.

-Ese ataque debió matarlo, pero… -En su rostro se dibujó una sonrisa ladeada, mientras su ceño se arrugaba levemente.

-¿Pero qué?¿ No lo mataste cierto?. -Preguntó Luna con mortificación, no importa que el unicornio tratara de atacarla, aún así era su súbdito, y trataría de hacer todo lo posible para salvarlo. -Dime que no fue así por favor.

-Él sigue vivo.- Contesto Vegeta, Luna pudo escuchar algo de emoción en esas palabras, pero trató de no tomarlo en cuenta. – Justo como lo sospeche, sea quien sea que esté controlando su cuerpo, lo quiere vivo para un propósito. – Comentó, mientras su mirada permanecía como la de un águila sobre el agujero, sin siquiera parpadear.

-Controlando su cuerpo… -Repitió Luna las palabras, meditándolas lentamente, ella podía sentir energía vital en el cuerpo del unicornio, esencia propia, a pesar de que la magia de Sombra fuera predominante en sus sentidos, entonces de eso se trataba, el pobre unicornio estaba siendo totalmente controlado por el rey unicornio, esto era peor de lo que pensaba.- ¿Qué estás tramando ahora Sombra?... -Murmuró mentalmente la yegua. Salió de su trance al escuchar un zumbido a su lado izquierdo, giró su rostro rápidamente para ver al príncipe Vegeta envuelto en esa extraña aura de magia color blanco, la última vez que recuerda haber visto eso fue cuando se enfrentó a Cooler, lo que significaba que las cosas se pondrían serias.

El saiyajin descendió rápidamente al suelo, mientras que Luna optó por teletransportarse a su lado sin mucho esfuerzo, ambos permanecieron estáticos por un momento.

-Príncipe, déjeme tratar una última vez con él. – Solicitó con seriedad Luna al saiyajin. -Lo haré entrar en razón, de igual forma, si es necesario usar la fuerza, yo seré suficiente para detenerlo. -Anunció con seguridad, mirando al guerrero por un pequeño momento con una sonrisa altanera, para después caminar hacia el agujero.

Vegeta se cruzó de hombros y los encogió una vez, dando a entender que lo hiciera a como quisiera, él sabía que de igual forma sería él quién terminaría acabando con el unicornio. Luna quedó al pie del agujero donde el polvo dejaba de cubrir todo lentamente, mostrando al unicornio en el centro, de vuelta en sus cuatro cascos, nuevamente con esa sonrisa siniestra en su rostro, mientras que de su boca caían chorros entrecortados de sangre, a Luna le dolía ver a un poni, sin importar quien fuese, en estas condiciones, es por eso que ella quería enfrentarlo, quería liberarlo de esa prisión en la que lo mantenía ese Sombra maldito.

-Princesa… tu buen corazón me confunde. -Soltó una pequeña risa. -¿Eres tú la misma que amenazó con sumergirnos en una noche profunda eternamente?. -Luna endureció ligeramente sus facciones, cerrando por un momento los ojos.

-¿Qué es lo que quieres Sombra?. -Preguntó, con voz claramente molesta, ya se había percatado, al conectar todas las piezas, de que era sombra el que estaba presente en ese momento a través del cuerpo de ese unicornio. -Eres un cobarde, escondiéndote detrás de ponis que no tienen nada que ver en tus asuntos.

-Ahh… muy astuta, princesa. -La doble voz se estaba volviendo molesta para Luna.- Tienes más potencial de lo que tu hermana podría llegar a tener, lo que, pone en duda las noticias que escuché hace mil años, supongo que lo que se decía de que Celestia había derrocado a su hermana para el bien de todos fue mentira. -Sonrió más al ver el rostro confundido de la yegua alicornio.- A pesar de dejarte consumir por la maldad de tu corazón, aún había una algo bueno dentro de ti que impidió que Nightmare Moon obtuviera la victoria. -Saboreó un hilo de sangre que pendía de sus colmillos finamente afilados. -Tú, dejaste que tu hermana se llevara la victoria, qué patético. –

-¡Suficiente! ¡lo diré una vez más! ¡dime qué es lo que tramas!. -Exigió con voz furiosa la princesa, mientras una vena se marcaba ligeramente en su frente. -Algo tan insignificante como tú, una sombra, jamás podrá entender las cosas que pasaron hace mil años. –

-Oh. -Musitó con tono burlón el unicornio. -Parece que toqué un nervio sensible. -Terminó de hablar para sentir y ver cómo un potente rayo de magia se encontraba frente a sus ojos, el cual alcanzó a esquivar muy apenas, provocando que parte de su capucha se quemara y destrozara por el roce con el contacto a la magia, la cual siguió en forma de laser hasta estrellarse contra un árbol y provocar que este estrellara.

-Hasta ese fenómeno bípedo sabe que es verdad, él mismo te lo dijo hace unos momentos ¿O no?. -Preguntó con descaro el títere de Sombra.

Luna recordó brevemente lo que Vegeta la había dicho, acerca de que ella destacaba por encima de las otras princesas en nivel de combate, su ceño se arrugó fuertemente, alzó sus alas y emprendió vuelo a una velocidad sub sónica contra el unicornio, quien se preparó a su llegada con una barrera de magia. No lo suficientemente fuerte ya que el cuerno de la alicornio, iluminado con una magia color azul la atravesó como cuchillo caliente en mantequilla, para después lanzarle un disparo de magia en el pecho que lo mandó a volar contra un árbol estrellándose con este y derribándolo en el proceso.

Vegeta permanecía parado en el mismo lugar, observando todo con detalle sin dejar de cruzar sus brazos, esto solo confirmaba lo que había observado, la yegua de la noche siempre estaba suprimiendo su potencial, al igual que las otras yeguas con cuerno y alas, pero ella lo hacía más en especial.

El polvo se disipó lentamente, dejando ver al equino de capucha negra clavado en el tronco de un árbol enorme, Luna soltó un respiro que tenía contenido en sus pulmones, una gota de sudor se postró en su frente, esos enormes incrementos de magia acumulada eran dañinos para cualquiera que pudiera manipular magia con un cuerno, es decir, unicornios y alicornios, durante sus entrenamientos en la juventud con los veteranos de guerra unicornios aprendió a que su magia estaba limitada al tamaño de la resistencia de su cuerpo, queriendo decir, que si quería usar más magia de la que la resistencia de su cuerpo podía utilizar, sería como entregar tu vida a cambio de ello. Luna sabía perfectamente en qué momento era necesario abusar de ese poder.

Este unicornio, Sombra, era alguien muy peligroso, por lo que esa decisión estaba presente.

-Jaja… -Las risas cansadas, cínicas y burlescas del poni poseído solo servían para irritar más a la yegua de la noche. -Tú no tienes poder sobre mi, yegua insolente, cuando todo esto termine… -Se separó del hueco del árbol rápidamente, haciendo que sus huesos crujieran a cada momento, ya en cuatro cascos escupió un poco de sangre, para seguir riendo de forma macabra. -Tú no serás mas que una simple esclava, un pedazo de carne que sólo servirá para mi entretenimiento.

En un instante de segundo, salió disparado de su lugar contra Luna, solo dejando una línea de polvo y un hueco enorme en el suelo, rápidamente apareció frente a la princesa, quien aún no se percataba de lo que había sucedido, ni siquiera había parpadeado, eso le provocó algo de orgullo, ni siquiera las princesas de Equestria estaban al nivel del cuerpo que estaba controlando, o en otras palabras, las princesas no estaban a la altura de ni la cuarta parte de su magia.

PUUUUMMM. El golpe en el pecho sacó por completo de órbita a la yegua de la noche, sus ojos se abrieron por la impresión, después sintió como las leyes de la gravedad actuaban sobre ella, la fuerza del impacto la levantó del suelo, para un momento después mandarla a volar a una fuerte velocidad al aire. Vegeta permanecía en la misma posee, mirando analíticamente lo que sucedía.

-Así que, esto es una muestra del verdadero poder de ese insecto. -Pensó el saiyajin, pudiendo sentir la explosión de energía que soltó de golpe ese unicornio con su golpe, una minúscula sonrisa se dibujó en su rostro. – Después de todo, ese patético planeta tiene algo bueno para mostrar, lo que me intriga es no haberme dado cuenta de este poder ¿Por qué será?. -Se preguntó en sus adentros el saiyajin, observando cómo Luna se detenía en el aire, claramente aturdida y afectada por el ataque que había recibido. -Pero aún así… esto no es suficiente para derribarla. –

La princesa de la noche se estabilizó rápidamente en el aire, mientras el ardor en su pecho mandaba corrientes de dolor al resto de su cuerpo, respiró rápidamente, tratando de estabilizar sus pulmones nuevamente, no pudo ver nada, realmente Sombra era alguien muy poderoso, y con toda la maldad que había en el mundo podía llegar a serlo mucho más, definitivamente no podía permitir que algo como eso pasara, sería el final de todo, quizás el príncipe Vegeta podría acabar con él, pero no quería tomar riesgo alguno. Una toz repentina hizo subir algo por su garganta hasta salir en forma de pequeñas gotas por su boca, sangre.

-Grr… tengo que usar toda la magia a mi disposición para detenerlo. -Pensó, formando un plan en su cabeza. -Tengo que liberar el cuerpo de ese unicornio de su encanto, para poder atacar a sombra sin necesidad de contenerme. -Suspiró cerrando brevemente los ojos, haciendo desaparecer el dolor con un hechizo de auto curación muy poderoso que únicamente los alicornios podían realizar.

-¿Qué estás haciendo?¿No quieres pelear?. -Preguntó con burla el unicornio de doble voz demoniaca. Comenzando a flotar con en el aire gracias a su hechizo, sus ojos bailaron en un intenso brillo color amarillo que cambió rápidamente a rojo. -Bien, veo que entiendes que la mejor opción es unirte, y obedecer único dios de todo. -Anunció con sombría.

-Hmff.. -Resopló con la boca cerrada Luna, limpiándose la boca con un casco.- No dejaré que te salgas con la tuya sombra, haré todo lo posible en mi poder como princesa, para detenerte ¡de una vez por todas!. -Exclamó, poniéndose en pose de batalla, mientras ponía una barrera densa de magia sobre su cuerpo para protegerse por si algo sucedía.

-Se así como lo quieres. -Comentó casualmente el unicornio poseído, iluminando con mayor intensidad su cuerno, destellando una energía púrpura intensa.

****DBZ&MLP****

La gran gala del galope estaba siendo un éxito, las mane 6 se encontraban disfrutándolo enormemente, Twilight estaba pasando la velada la mayoría del tiempo con Starlight, quien estaba maravillada por los espectáculos que se estaban ofreciendo en el progreso de la fiesta, también charlaban ocasionalmente con la princesa Celestia, quien parecía estar pasando mas tiempo de lo común con Discord, además de que este estaba pasando menos tiempo con Flutters, eso sí era interesante, al parecer sólo Twilight se daba cuenta de esto último, ya que los demás parecían estar muy centrados en divertirse y pasarla bien con sus conocidos, incluso la élite de Canterlot parecía estar más amable de lo normal, era perfecto.

-Eh.. Twilight ¿crees que podamos ver ahora al príncipe Vegeta del que tanto me hablas?. -Preguntó con interés Starlight, realmente quería conocerlo, al escuchar bastantes maravillas acerca de él, que sólo servía para aumentar exponencialmente su curiosidad. -Me prometiste que lo veríamos esta noche.

-Eh… pues sí, verás… supongo que no vendrá. -Soltó una risita nerviosa Twilight, rascándose la nuca con un casco, sonrojada.

-¿Hmm? ¿Por qué?. -Continuó Starlight, mirando con una ceja arqueada a la yegua alicornio, quien cada vez se apenaba más por lo que sucedía. -No me digas que todo lo que me dijiste era parte de una broma.

-¡No! ¡no! ¡Todo lo que te he dicho es verdad!. -Le aseguró rápidamente la princesa de la amistad, sonriendo de forma apenada y nerviosa. -Lo que pasa es que el príncipe Vegeta es muy… especial.-

-¿Cómo? ¿Especial?.

-Sí, a él no le agrada mucho tener amigos, siempre prefiere estar solo, si hay muchos ponis cerca de él opta por desaparecer y no se le vuelve a ver por mucho tiempo. -Explicó lo mejor que pudo la yegua color púrpura, tratando de hacer defraudar a su alumna, quien parecía entender un poco las cosas. -No es nada personal, él siempre es así, solo con decirte que su frialdad puede confundirse con el trato que alguien le da a su enemigo, pero en realidad no es así, realmente se preocupa por los que son cercanos a él, aunque es muy cerrado con sus sentimientos, muy muy cerrado. -Hizo énfasis en el muy, tratando de dejar en claro a su alumna que el príncipe era alguien que vivía en solitario, lo cual le hacía sentir mal por él, pero decírselo no traería ningún resultado bueno.

-Hmm, entiendo mejor lo que dices. -Comentó Starlight, colocando un casco debajo de su barbilla en señal de pensamiento. -Quizás yo pueda hac-… -No terminó porque fue interrumpida rápidamente por la princesa de cabellos azules con rosado.

-¡No! ¡No! ¡No! ¡definitivamente no!. -La detuvo en seco Twilight, ganándose una frente arrugada por parte de Starlight en señal de confusión. -No puedo permitir que te involucres con el príncipe y quieras hacer algo que realmente lo haga enojar. -Se acercó a la pony de cabellos morados con líneas azules y le dio un abrazo, lo cual le hizo confundirla más.

-¿Por qué no quieres que trate de convencerlo para que tenga amigos, Twilight?. -Preguntó Star, correspondiendo el abrazo aún extrañada.

-Porque eres mi alumno, y te has ganado un lugar especial en mi corazón. -Respondió la alicornio, apretando un poco más el abrazo en el que tenía atrapado a la unicornio lila.

-¿Qué tiene que ver eso con?-… -La equina fue interrumpida por la llegada de otra princesa a su lado, se trataba de Celestia, quien las mirada con una sonrisa maternal y sabia característica de ella.

-Hola, princesa Celestia/Celestia. -Saludaron ambas yeguas a la poni de pelaje blanco como la nieve, haciendo una reverencia en el proceso.

-Hola, mi pequeña poni, Twilight. -Saludó a ambas, dándoles un rápido abrazo con un ala, dedicándoles una sonrisa dulce y acogedora. -¿Están disfrutando de la noche en mi castillo?. -Preguntó con interés, sin quitarles la vista de encima. Las otras dos yeguas se separaron y asintieron con la cabeza, comenzando a tener una conversación las 3 juntas.

-¿Dónde está Luna, princesa?. -Preguntó Twilight, mirando de reojo a su alrededor para no encontrar a la yegua de pelaje azul oscuro por ningún lado.

-Oh, ella salió hace poco en busca del príncipe Vegeta. -Contestó Celestia, alzando su mirada para supervisar de su altura que todo estuviera bien a su alrededor. -Me comentó que iría a buscarlo, para invitarlo nuevamente a disfrutar de esta festividad, puedo decir, que quizás les está tomando más tiempo del necesario el tratar de persuadirlo para que venga acompañarnos. -Comentó, volviendo a poner atención en las dos ponis frente a ella.

-Ya veo… espero que lo logre. -Comentó Twilight, dibujando una sonrisa cálida en su rostro. -Será agradable ver al príncipe Vegeta divirtiéndose por primera vez. -Su atención fue interrumpida al sentir que alguien colocaba un casco sobre su lomo, giró su rostro para encontrarse con el resto de sus amigas, quienes venían a echarle un vistazo después de convivir un tiempo por su cuenta, incluyendo a Spike.

-Esta es la mejor gala de todas ¡fantástico!. -Vociferó con alegría la yegua color perla, mientras el brillo bailaba en sus ojos.

-¡Es verdad! Los Wonderbolts han sido una gran compañía. -Secundó Rainbow, con su actitud medio de fémina ruda. -Intercambiamos algunos tips de vuelo, y me prometieron que jugaríamos una carrera amistosa en el futuro ¡es genial!. -Continuó, alzando los cascos delanteros en el aire.

-Hmm, es agradable esuchar que se están divirtiendo. -Comentó Celestia, soltando una pequeña risa suave de labios cerrados, las ponis asintieron rápidamente. -Me pregunto si mi pequeño dragón también la está pasando bien, ¿Hmm?. -Preguntó Celestia con un ligero tono más dulce que el normal, mientras rodeaba con un casco al pequeño dragón púrpura, quien sonrojó levemente ante lo que su madre estaba haciendo frente a todos. Las ponis soltaron una pequeña risa alegre ante lo que vieron.

-Supongo que será correcto seguir pasando a ver cómo están todos en la fiesta. -Comentó la yegua alicornio blanca, apartándose un poco de Spike. -Luna volverá en poco tiempo, afortunadamente, con el príncipe Vegeta. -Asintió rápidamente despidiéndose de todas, quienes le devolvieron el mismo gesto con una sonrisa cálida. -Sigan disfrutando. -Dicho esto, comenzó andar por el resto del salón, deteniéndose a charlar con otros unicornios y pegasos que se encontraba por el camino.

-Sabes, algo malo está pasando allá afuera, por si no lo habías notado. -Escuchó una voz en su oreja, que le hizo dar un pequeño susto de impresión. Giró su mirada levemente para encontrar a Discord a un lado de ella, quien le dedicaba una sonrisa un tanto complacida.

-¿De qué hablas Discord?. -Preguntó Celestia, arqueando una ceja y arrugando ligeramente la frente, ya conociendo mejor al draconequus gracias al tiempo que pasaban juntos, podía ver cómo es que eran las facciones del ser del caos ante diferentes situaciones, en este momento podía ver una sonrisa despreocupaba, pero en sus ojos se veía una cierta seriedad que comenzaba a preocuparle. -¿Qué está sucediendo allá?.

-Es Vegeta y Luna. -Contestó el draconequus, haciendo que el corazón de la princesa del sol diera un salto, a consecuencia, un ligero escalofrió le erizo los bellos más finos de su espalda.

-¿Qué pasa con ellos? ¿Acaso Luna hizo enojar al príncipe?. -Preguntó con un ligero tono alarmado de voz, miró de reojo a su alrededor, viendo todos los ponis pasaban el mejor rato del día bailando y celebrando, incluso su exalumna y amigas, no quería arruinar eso, por lo que disfrazó muy bien su preocupación con un rostro neutral, pareciera que a Discord le divertía esta reacción.

-No exactamente, es algo peor. -Contestó nuevamente el rey del caos. -Sucede que Sombra sigue vivo, y por lo que mis oídos escucharon, está causando destrozos en el imperio de cristal.

-Q-qu—qué. -Titubeó rápidamente la princesa, al recibir esa información de golpe. Era imposible, el rey Sombra había sido exterminado, no debería quedar esencia alguna de él, ni por accidente, y lo peor es que ya estaba movilizándose, memorias de sus peores pesadillas donde veía como él se llevaba la victoria y hundía a Equestria en eterno sufrimiento vinieron a invadir su mente, aturdiéndola un poco.

-Tranquila Celestia, no querrás hacer una escena frente a todos.- Le aconsejó el draconequus a la princesa, colocando una pata de león sobre su espalda. -No pasará nada, como te dije, Luna y Vegeta están lidiando con un cadáver poseído por Sombra allá afuera, claramente tienen toda la victoria. -Chasqueó sus garras y de la nada aparecieron unas gafas de sol y un bote de palomitas, de los cuales comenzó a comer tranquilamente. -En realidad es todo un show, muy divertido.

-Discord, no es momento para bromas. -Le masculló Celestia en voz baja, mirando de reojo a todos nuevamente. -Tenemos que hacer que la gala termine pronto, para atender estos asuntos, no pasará mucho antes de que esto se haga notorio. -Mencionó con mortificación, mientras sus alas sentían un ligero espasmo.

-Está bien, yo puedo termin-…- Discord fue interrumpido por el sonido de la explosión de la pared cerca de ellos, mandando ladrillos alrededor, lo que causó que todos los invitaros dieran un salto del susto y se pusieran nerviosos al instante, las mane 6, Spike y Starlight miraban con los ojos enormes a la dirección donde sucedió eso. -O quizás ya no sea necesario. -Musitó con voz baja, dibujando una sonrisa de oreja a oreja.

-Qué rayos. -Exclamó Applejack, poniendo el sombrero en su rostro para tapar el polvo que se disipaba en su dirección, al igual que sus amigas.

Todo se aclaró lentamente, dejando ver al saiyajin de traje azul tirado en el suelo, lo que les asustó enormemente a todos ¿Era Sombra tan fuerte como para poder hacerle daño al príncipe? Fue lo que puso pálidas tanto a la princesa del sol, como a la de la amistad y a sus amigas, Starlight miraba entre extrañada y maravillada, al ser bípedo que se encontraba en pose fetal tirado en el suelo, era así como se veía su apariencia entonces, pensó.

-¡Príncipe Vegeta! ¡¿Está bien?!. -Preguntó alarmada Twilight, corriendo a su lado y colocando un ala en su brazo derecho, tratando de ver si el saiyajin se encontraba bien.

Para sorpresa de ella, el guerrero de cabellera erizada abrió los ojos rápidamente, siendo ella lo primero que vio al hacer eso, su frente se arrugó y su mirada se afiló rápidamente, tomó el ala de Twilight y la quitó con cuidado de su brazo, cosa que hasta el se sorprendió, ni con su hijo acostumbraba ser tan amable. Se puso de pie y miró en la dirección en la que había lanzado.

-Ah… fenómeno de dos patas, pensé que eso sería suficiente para eliminarte. -Escucharon todos una voz demoniaca entrar por el agujero de la pared que aún mantenía una ligera nube de polvo, una silueta apareció tomando forma de un poni deforme, con cuernos retorcidos y patas largas y huesudas, lo cual comenzó a causar pánico entre los invitados que empezaron a correr como locos por todo el salón.

-¡Guardias!¡Escolten a los invitados fuera del castillo a un lugar seguro! ¡Ya!. -Ordenó con voz autoritaria la princesa del sol, al instante, varios pegasos y unicornios vestidos en armaduras doradas y plateadas entraban por todas las puertas, tomando a los ponis y saliendo del castillo rápidamente.

-Princesa Celestia… un gusto volver a verte. -La nube se de polvo desapareció por completo, dejando ver la apariencia demoniaca del poni, que parecía más una abominación, capaz de causarles un tremendo escalofrío.

-Ya me tienes harto, pedazo de escoria. -Comentó con voz molesta el guerrero de traje azul oscuro, mirando al poni poseído con el ceño arrugado. -Te vi bastantes oportunidades para demostrar tu verdadero poder, pero solo quieres jugar. -En un instante, el saiyajin apareció frente a él y lo tomó del cuello, alzándolo a la altura de su vista y con un rápido y poderoso movimiento, le rompió el cuello, matándolo instantáneamente, causándoles un tremendo shock a todos lo ponis que quedaban presentes.

El saiyajin soltó el cadáver inerte y de una patada lo mando a estrellar a contra otra pared rajándola por completo.

-Príncipe Vegeta… -murmuró asustada Fluttershy, mirándolo con los ojos bien abiertos, como si de un niño que acabara de perder la inocencia se tratase, sus ojos se comenzaban a llenar con lágrimas, Discord apareció a su lado, tratando de calmarla.

-Príncipe Vegeta, qué es lo que… -Celestia no pudo terminar, a causa de que el saiyajin la interrumpió.

-Él no está muerto. -Gruñó por lo bajo, haciendo que todos los presentes arquearan una ceja en señal de confusión.

-Pero si es evidente que está, le rompiste el… -Starlight fue interrumpida, al escuchar la voz de lo que se suponía ser el cadáver inerte del poni estampado en la pared.

-Maldito fenómeno… de no ser por ti ya hubiera controlado a las princesas. -Murmuró el esquelético cuerpo del equino, mientras sus ojos apagados volvían adquirir un brillo amarilloso, se comenzó a despegar de la pared haciendo ruidos grotescos.

-Me estoy asustando, ese poni es terrorífico. -Murmuró Pinkie, mientras sus cabellos perdían esponjosidad.

-Qué diantres está pasando aquí. -Preguntó igual de asustada y confundida Twilight, mientras miraba a Rarity, quien temblaba ligeramente, sin quitarle la vista un segundo al demoniaco ser con poca apariencia de poni.

Celestia miraba de forma analítica y preocupada al ser.

-No era mentiras después de todo. -Miró de reojo a Discord, quien le devolvió el mismo gesto, asintiendo ligeramente. -Sombra no desapareció por completo, es muy peligroso, y si esto está sucediendo, no quiero ni imaginar como están las cosas en el reino de Cristal. -Pensó, mientras una gota de sudor resbalaba por un lado de su cara.

-Aagh… el dolor… esto es lo que disfruto. – Musitó con su doble voz el unicornio, sacándose la cabucha de la cabeza, dejando ver su rostro con reptiles y demoniacos, sus ojos estaban negros, y sus pupilas asemejaban a las de los felinos, de color amarillo, sus colmillos sudaban hilos de sangre constantes que caían al suelo y comenzaban a formar un pequeño charco, mas sin embargo, la sonrisa no desaparecía de su rostro.

-Eres resistente, esto te da confianza. – Comentó Vegeta, mirándolo fríamente. -Lo cual es estúpido, si fueras el real, pero es obvio que eres un cobarde, estás escondido lejos de aquí. -Dibujó una sonrisa ladeada en su rostro, afilando más la mirada. -Malamente, con tus incrementos de poder me has dado la muestra que necesito para sabor donde te escondes. –

La risa sinestra del unicornio continuaba.

-Después de acabar con tu títere de carne, iré por ti para desaparecerte por completo. – Le aseguró, con voz fría y calculadora.

-Eso fue lo que la princesa de la noche me dijo, y mira, que no duró para siquiera entretenerme. -Masculló con frialdad el ser de aura maligna y repugnante. Sus palabras hicieron que todos ahí se asustaran, Celestia más que las otras ponis y dragón.

-Príncipe Vegeta ¿Mi hermana está bien?. -Preguntó casi gritando, en sus ojos se reflejaba el verdadero temor.

-Sí, estará bien. -De entre sus ropas sacó una semilla del ermitaño partida a la mitad, rápidamente se la lanzó a la yegua de pelaje blanco, quien la atrapó rápidamente con su magia. -Ya sabes qué hacer. -Ella asintió y rápidamente giró su vista para mirar a las guardianas de los elementos, Starlight, Spike y Discord. -En breve volveré con ustedes, tengan cuidado. -Dicho esto, desapareció en un splash de magia.

-Gusanos repugnantes, si no se unen ni por la fuerza, los mataré a todos. -Anunció el cadavérico unicornio, lanzando un rugido que le caló a todos en los huesos, omitiendo al saiyajin, quien volvió a poner su vista en él.

-Ya te dije que me tienes harto ¡Por qué no te callas insecto!. -Exclamó con furia el guerrero de cabellera erizada, apareciendo frente al títere de Sombra, tomándolo totalmente desprevenido.

¡PUUUM!¡TUMMMP!¡PAAAAS!. El saiyajin asestó tres golpes finamente letales en el cuerpo del equino, con el primero quebró completamente su columna, casi haciéndola polvo, con el segundo le destrozó varios órganos vitales, justo como el hígado, estómago, riñones y pulmones, el último bastó para atravesarle el pecho, el puño protegido por el guante blanco del guerrero salió por la espalda del unicornio, brotando una gran cantidad de sangre a presión que se manchó por completo el suelo, el unicornio abrió los ojos enormemente, escupiendo una gran cantidad de sangre, también brotándola por sus fosas nasales y orejas, antes de ser manchado, el saiyajin se apartó rápidamente de él dando saltos hacia atrás, hasta ponerse cerca de las equinas.

-Qué demonios… solo parpadee. -Exclamó atónita Rainbow Dash, totalmente pasmada por la escena tan brutal frente a ella.

Fluttershy se desmayó, siendo atrapada por la cola del draconequus, Pinkie sacó una bolsa detrás de su cabeza y vomitó los muffins que había ingerido cuando aún había fiesta, esta experiencia era traumante, Starlight miraba horrorizada, al igual que Twilight, quien le tapó los ojos a Spike con un ala, por su parte, Applejack se limitó a quitarse el sombrero y taparse parcialmente los ojos con él, lo que estaba viendo la ponía muy incómoda y le daba una mala sensación de ansiedad que le hacía nudo el estómago. Twilight tenía los ojos enormemente abiertos, por mas que quería, no podía asimilar la brutalidad tan dura con la que el saiyajin usaba para lidiar con sus enemigos.

-Deja de jugar y levántate del suelo. -Ordenó el guerrero de cabellera erizada, mirando con un semblante asesino al poni que aún se ahogaba con su propia sangre.

-¡Jaja! Maldito… eres bueno… no… esperaba menos de un ¡fenómeno!. -Decía entre toces con sangre y risas burlesca el poni demoniaco.

-Ese unicornio está totalmente desquiciado. -Murmuró Twilight, aferrando a su cuerpo al pequeño dragón, mientras cargaba un hechizo de protección concentrado para proteger a sus amigas si era necesario, en una burbuja de magia.

¡PUFFF!. Las hermanas alicornios aparecieron de repentinamente a un lado de Twilight, Luna mostraba raspones visibles en su pelaje y joyas reales, el collar que adornaba su pecho estaba trozado de algunas partes.

-La única razón por la que no te he matado, es porque Luna me dijo que tenía un plan para eliminarte de forma más efectiva. -Masculló el guerrero, apareciendo a un lado del poni demoniaco y tomándolo de la parte trasera del cuello, alzándolo frente a él, quedando de espaldas.

-Twilight, elementos, rápido, usen el Rainbow power para eliminar la esencia de Sombra del cuerpo de ese poni. -Ordenó.

-Es verdad, había olvidado que teníamos esa magia ya hora podíamos acceder a ella sin necesidad de los elementos. -Meditó Twilight, asintió rápidamente y giró su vista para mirar a las demás. -Chicas ¡hay que hacerlo!.

-Pero Flutters aún sigue desmayada. -Comentó Rainbow, mirando a la pegaso color canario, quien seguía recostada en el cuerpo de Discord.

-No hay problema querida, yo me encargo. -Dijo Discord, chasqueó sus dedos y un pequeño vaso de agua apareció frente a la cara de la yegua color amarillo pálido, derramando el líquido helado que contenía, haciendo que la poni se sobresaltara y se sentara asustada, tomando rápidos respiros profundos. -Linda Fluttershy, no hay tiempo para explicar, tus amigas necesitan tu ayuda. La pegaso volvió a sus sentidos rápidamente, asintió y se puso al lado de las demás yeguas.

Las mané 6 asintieron y cerraron los ojos, concentrándose mientras una enorme esfera blanca de magia las rodeaba a todas juntas, siendo bañadas en un gran poder puro y cálido, sus apariencias comenzaron a cambiar rápidamente, sus melenas crecieron el triple, y sus cutiemarks comenzaron a destellar magia sobre todo su cuerpo.

El guerrero de cabellera erizada lanzó el cuerpo moribundo del unicornio a los pies de las guardianas, quienes estaban a punto de lanzar su ataque.

-¡No! ¡Es muy pronto! ¡Estas heridas tan graves no sanan tan rápido!. -Gritó con frustración el títere de Sombra, apenas regenerando sus huesos y órganos internos severamente dañados.

-Eres alguien corrompido por la maldad, no puedes continuar cometiendo tus actos malvados a tu deseo.- Le mencionó Celestia, con una mirada firme. -Tuviste muchas oportunidades, pero ya no más. -Miró de reojo a las guardianas y asintió rápidamente, dándoles la señal que esperaban.

-Chicas ¡ahora!. – Ordenó Twilight. Starlight sujetó a Spike con su magia y se alejó un poco del lugar para evitar que los escombros que comenzaban a flotar los hirieran.

-¡Nooooo!. -Gritó con desesperación el títere de Sombra, arrastrándose con sus patas semi recuperadas en un intento por escapar del disparo de magia, pero fue inútil, la luz blanca pura y cegadora de magia cubrió su cuerpo y comenzó a separar en forma de humo negro la esencia de Sombra que habitaba el cuerpo del unicornio inocente.

Los gritos demoniacos rápidamente se transformaron en murmuros pequeños, hasta que desaparecieron lentamente, la energía luminosa desintegró por completo la densa nube de magia negra hasta consumirla por completo, dejando ver a un unicornio de pelaje azul claro tirado en el suelo, de melena negra, lacia y picuda, respirando frenéticamente, como si su vida dependiera de ello. Claro que su vida dependiera de ello, las heridas no habían logrado sanar |

El saiyajin gruñó negando con la cabeza, estos débiles solo eran atrasos, tomó la otra mitad que guardaba de la semilla del ermitaño y la introdujo en la boca del equino, con asco, este la tragó rápidamente, y unos momentos después, se encontraba parado en cuatro cascos, mirando atónito a su alrededor, sin saber qué había pasado.

-¡Princesa Celestia!. -Saludó temeroso el equino a la hermana real. Hizo una reverencia, temblando como una gelatina.

La yegua alicornio se acercó a él y le dio un abrazo cariñoso, cosa que lo puso más nervioso, la tristeza era clara en el rostro de la yegua, al ver la sangre que aún empapaba el cuerpo de su súbdito en la boca y pecho, donde las heridas de muerte habían estado momentos atrás.

-Lo siento, mi querido poni. -Murmuró con voz acogedora, para después apartarlo de ella y mirarlo a los ojos con una sonrisa maternal. -Por tus rasgos veo que eres un pony de Cristal, necesito que nos cuentes todo lo que recuerdes, es de suma importancia.

-Sombra sigue allá afuera, cualquier dato nos será de gran ayuda. -Secundó Luna, colocando un casco encima del apenado y nervioso unicornio de ojos color naranja.

-Los sospeché, entonces Sombra, el verdadero, está escondido en otra parte. -Murmuró bajo su aliento la princesa del sol, suspirando lentamente, sus ojos adquirieron un ligero brillo. -No tenemos mucho tiempo, antes de que trate de atacar el reino de cristal y apoderarse nuevamente de él.

-Ya lo hizo. -Comentó Vegeta, cruzándose de brazos. El unicornio miró detrás suyo a la dirección de la voz, y al ver al extraño ser en dos patas pegó un salto del susto y rápidamente se fue a ocultar detrás de las hermanas aliconrios.

Twilight abrió los ojos asustada, eso sólo significaba una cosa, su sobrina, hermano y cuñada estaban en graves problemas, su corazón comenzó a golpear rápidamente sus costillas. Starlight y las demás chicas notaron la tensión que se acumuló en la princesa de la amistad y se acercaron a ella rápidamente a reconfortarla. Starlight Glimmer recordó entonces al su único y mejor amigo de la infancia, y el hecho de que podía ser dañado por el rey de la oscuridad le aterraba enormemente.

-¿Cómo dices?. -Preguntó Luna al saiyajin, ganándole el turno a Celestia.

-La energía maligna que siento en aquella dirección está aumentando, de manera exagerada. -Contestó el saiyajin, con su mirada fría característica de siempre.

-Portadoras de los elementos. -Llamó Celestia a las seis yeguas, quienes se acercaron rápidamente. -Tenemos que ir a detener esto lo más antes posible, si el rey Sombra sigue ganando terreno, me temo que.. -Sus ojos miraron al saiyajin que se encontraba cruzado de brazos mirando a otro lado. -Ni siquiera el príncipe podrá detenerlo. -Les murmuró en voz baja, tratando de evitar que él no escuchara, las chicas sintieron como un escalofrío les bajaba por la espalda.

-Eso es imposible. -Pensó Rainbow.

-¿Es tan peligroso ese rufián para tener un nivel superior al príncipe?. -Se preguntó Rarity, poniéndose nerviosa.

-Santas manzanas ¿seremos capaces de detener algo como eso?. – Meditó Applejack, tragando grueso, la brutalidad de los actos que había presenciado momentos atrás le creó un cierto vértigo a morir de la misma forma, o simplemente morir.

-Esto se está empeorando a cada instante que pasa, tengo un mal presentimiento. – Murmuró Twilight en su mente.

-Twilight, yo iré contigo, suena a como que necesitarás mucha ayuda. – Se apuntó a la misión Starlight, dibujando una sonrisa ladeada en su rostro.

El saiyajin se prendió en un aura de ki color blanco, atrayendo la atención de todos, la energía desplegaba ligeras corrientes de aire que movía las melenas de las yeguas frente a él, mirándolo con preocupación y admiración, más admiración en el caso de Starlight, quien aún deseaba conocer personalmente al guerrero, y ahora que veía esto, sus deseos habían aumentado el doble.

-Realmente quisiera saber cómo es que el príncipe hace todo eso. -Pensó Twilight, admirando la luminosidad de la magia visible que rodeaba al guerrero como si de una protección se tratara.

Su cuestionario de mil preguntas jamás había sido respondido en todo el tiempo que el saiyajin de cabellera erizada llevaba ahí con ellas, esto gracias al miedo de molestarlo con tantas preguntas, quizás ese Kakarotto del que tanto hablaba podría resolverle las dudas que tanto anhelaba responder la alicornio púrpura.

-Yo acabaré con él, no será necesario que vengan. –

-Pero príncipe Vegeta…-

-Guarda silencio, ese unicornio que no era ni la quinta parte del poder del gusano que está allá te destrozó en una pelea. -Le regañó Vegeta a Luna, mirándola con frialdad, esto por su parte agachó las orejas detrás de su cabeza, mientras su corazón se estrujaba un poco. -No tendrás oportunidad contra el verdadero, solo me estorbarán. –

-Yo puedo serte de gran ayuda. -Anunció Discord, con una sonrisa complacida y burlona, cosa que le marcó una vena enorme en la frente al saiyajin. -O quizás mejor no…- Murmuró arrepentido el draconequus, sintiendo un poco de miedo.

-Hmpf.. -Resopló con la boca cerrada Vegeta en señal de molestia, dio un salto y salió volando rápidamente por el agujero del castillo, perdiéndose casi de inmediato a la vista de los ponis.

-Es rápido… -Murmuró Rainbow Dash, dándose cuenta que su velocidad era inmedible a la vista de los ponis, seguramente el medidor de alas de fuerza se rompería al instante.

De pronto, el silencio reinó de nuevo en la salón.

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El saiyajin de gi rojo se encontraba fuera de la corporación capsula, donde todos sus amigos se encontraban presentes, para despedirlo en su nueva aventura, el guerrero de cabellera alborotada portaba una sonrisa alegre en su rostro, mientras mantenía afilada la mirada.

-Muy bien, volveremos lo antes posible, lo prometo. -Aseguró el saiyajin, alzando su mano en señal de adiós.

-Padre. -El saiyajin híbrido captó su atención, este se acercó hasta él, mirándolo con ojos afilados. -Cuídate mucho, espero que tengas éxito y puedas volver lo más pronto posible. -Se despidió, dibujando una sonrisa ladeada en su rostro.

El padre también pronunció más la mirada y asintió, dándole un rápido abrazo a su hijo.

-Tú también, Gohan. -Comentó, apartándolo de él para mirarlo a los ojos. -Te has vuelto muy fuerte, serás capaz de proteger la tierra con tus poderes, estoy seguro de ello. -Anunció, ganándose una sonrisa suave por parte del semi saiyajin. -Bueno, me tengo que ir, Vegeta estará muy molesto si espera un segundo más donde quiera que se encuentre. – Piccolo, quien se encontraba a un par de metros lo miró fijamente a los ojos, y asintió lentamente, cruzado de brazos mientras su capa se movía al son del viento.

-Señor Goku, se lo encargo mucho, quiero de vuelta a mi papá. -Pidió lo más maduro que pudo hacer el pequeño hijo del príncipe de los saiyajin, mostrando un rostro duro digno de un saiyajin. El guerrero de gi rojo asintió suavizando su semblante.

Miró rápidamente a Bulma, quien solo le dedicó una sonrisa mitad preocupada, para después volver a ver a Trunks.

-Lo haré, les encargo mucho a ti y a Goten la seguridad del planeta. -Ambos infantes con sangre de saiyajin asintieron con una sonrisa. – Si las cosas se ponen feas, recuerden que pueden fusionarse en Gotenks y ganar poderes inimaginables.

-Sí, tenlo por seguro papá/señor Goku. -Respondieron los dos pequeños con una sonrisa plasmada en el rostro.

-Cuídate mucho Goku. -Se despidió Milk, con un rostro preocupado.

El saiyajin de cabellera alborotada dio algunos pasos atrás y se colocó los arcillos potara otorgados por el anciano supremo, su color amarillo ganó un brillo contra el sol, después, procedió a sacar el anillo del tiempo que este mismo también le había entregado, y antes de ponerlo en su dedo, se despidió una última vez con un ademán de mano de los guerreros z, quienes devolvieron el saludo, acto seguido, procedió a colocar el anillo en su dedo índice derecho, el cual comenzó a brillar junto a los arcillos potara, pronto, su cuerpo se envolvió en un aura verde luz, enviando corrientes de aire a su alrededor, y rápidamente, desapareció a la vista de todos.

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