Entrega inesperada
Escrita por: mastermindhunter
Traducida por: chicajamonXD
Capitulo 10: Central Park
El parque central era agradable por la noche. Una fresca brisa hacia sacudir las hojas de los árboles. La luna brillaba sobre sus cabezas, mientras caminaban sobre el césped lentamente, disfrutando del ambiente. A Luna le gustaba estar con kowalski en aquel lugar y ciertamente se lo agradecía, él había estado muy sonriente durante todo el trayecto, pero era obvio que le molestaba ver la bola fotografiada en las aletas de la chica, ella se había dado cuenta de eso y trataba de mantenerla alejada de su vista. Ambos caminaron hasta llegar a la orilla de la laguna, Luna pudo distinguir en la distancia a un par de palomas blancas que yacían abrasadas con simpatía, sobre un nido. Ella alzo la vista al cielo y con una aleta comenzó a hacer trazos, uniendo las estrellas
"¿Qué haces?" pregunto kowalski mirándola un poco confundido
"haciendo líneas con las estrellas. A veces veo cosas como corazones o animalitos"
"mmm... me gusta tu creatividad. Eso suena bastante interesante" lo intento y encontró un fósil de doble hélice. Luna río un poco antes de sentarse cerca del agua, solo para mojar un poco sus pies, miro detenidamente la pelota que hacia rodar entre sus aletas. Le gustaba pensar en el hecho de que sin kowalski, nunca la hubiera conseguido, el había sido lo suficientemente bueno como para presentarle a su jugador favorito en persona, eso no era algo que pasase todos los días. Miro al pingüino en el que pensaba en ese momento. Kowalski estaba arrojando piedritas al agua, se veía un poco deprimido, algo no andaba bien…
"kowalski… ¿estas bien? Pareces algo… molesto"
"uhh yo si eh…. yo… sentí algo de dolor cuando el numero 30 me tomo de mi nuca… ya sabes, fue… incomodo"
"si, se sintió un poco extraño. Se que no te gusta…. ¿pero sabes lo que pienso? Que te sentiste un poco intimidado" bromeo ella sacudiendo sus pies dentro del agua
"¿yo? claro que no estaba intimidado por ese sujeto famoso, alto, guapetón, musculoso... de ojos azules…. Cabello oscuro…. d'oh ¿a quien trato de engañar? Por supuesto que lo estaba. Él es todo tan…. Machote. Yo nunca lo eh sido" arrojo otra roca plana con fuerza, haciendo que rebotara varias veces sobre la superficie del estanque. Luna lo miro con grandes ojos de cachorro
"awww kowalski, no te sientas mal. Yo creo que eres muy macho y además eres bastante alto, para ser un pingüino. ¿Por qué crees que él es mejor que tu?"
"porque hablas de él como si fuese el príncipe del béisbol, mientras que yo no se casi nada de deportes. Todo lo que se es ciencia" dijo, arrojando otra piedra que reboto un par de veces antes de hundirse
"kowalski…" ella abrió el pico para hablar, pero luego lo cerro y miro a sus propios pies mojados "Ted Lilly es un jugador de béisbol, dar autógrafos es su trabajo. Tu por otro lado, has tomado el tiempo de esta noche para llevarme a ver la estatua mas noche de los Estados Unidos, a ver mi equipo favorito de todos los tiempos, incluso me has traído aquí, a Central Park y quien sabe a donde mas vayamos ahora, si me preguntas… Ted es el que debería estas intimidado" dijo ella sonriéndole dulcemente
"¿de verdad lo crees?" le pregunto
"Por supuesto. De hecho, yo estuve algún tiempo intimidada por Marlene. Ella es más… uh… más completa que yo, si me entiendes. También es más alta."
"me gusta como eres… y tu estatura esta bien. No se como puedes avergonzarte por eso… ¿es… por lo que los demás pingüinos decían en tu viejo zoológico?" pregunto mirándola a los ojos, con un tono amenazante, como si quisiera golpear a esos pingüinos
"ellos decían que los pingüinos delgados eran feos y que la falta de educación era un signo de debilidad"
"¿es por eso que te gusta leer tanto?" pregunto viendo como ella hacia girar la bola en sus aletas. Tenía que haber una explicación y había supuesto que era esa. Tomo otra roca del suelo y arrojo sobre la superficie del agua "a mi me gusta cuando lees. Pienso que eres muy fuerte y además eras mas inteligente que cualquier otro pingüino que conozco" luego se llevo una aleta al cuello y movió la cabeza, como si estuviese cansado o algo le doliese
"respóndeme esto, kowalski ¿Por qué te gusta tanto la ciencia?" ella lo miro, ladeando la cabeza. Él se giro a verla con seriedad "bueno, yo te conté mi historia el primer día… ahora te toca a ti" él asintió con la cabeza y miro sus pies, recordando su pasado doloroso
"bueno… cuando era un pollito, los demás pingüinos pensaban que yo era un caprichoso por ser alto y me molestaban llamándome el leñador. Eso no me gustaba, así que trate de ser más inteligente que alto. Con el tiempo, me interese en la ciencia y comencé a crear inventos con piezas de cámaras, aparatos olvidados y reproductores de CD. De inmediato dejaron de llamarme leñador para llamarme entonces Poindexter. Eso me causo mucho daño. Nunca tuve suerte con las chicas, a ella les gustaban los pingüinos más fuertes, me sentí como una causa perdida. Cuando me trasladaron al zoológico de Central Park, conocí a los chicos. Todos teníamos nuestras historias y talentos especiales, que juntos eran bastante útiles. Desde entonces formamos nuestro equipo. Pero aun así siempre eh tenido problemas para hablar con las chicas. De hecho tú eres la primera niña con la que hablo libremente sobre mis asuntos personales. Eres una buena oyente" levanto una aleta para limpiar el sudor que corría por su frente, antes de zambullirse en el agua y nadar un poco. Cuando salio, se sacudió un poco para quitar el agua de sus plumas, dejando que estas terminaran esponjadas, Luna se rió un poco de su nuevo aspecto
"tengo una idea" dijo ella
"¿si?"
"apuesto a que hay peces en el agua, ¿quieres ver si podemos atrapar uno?"
"por supuesto" dijo él sonriente, tomando su pajarita con cuidado para quitarla de su cuello. Luna hizo lo mismo con su collar y la flor de su cabeza, kowalski se sintió un poco incomodo por hacerla despojarse de sus adornos, por lo que se dio la vuelta. El agua estaba muy refrescante, a lo lejos habían grandes cardúmenes de peces pequeños. Kowalski agito su aleta y nado con rapidez hacia ellos, atrapo uno con la boca, pero escapo rápidamente. Él hizo un gesto para que la chica siguiera adelante. Sabía que ya había comido un pescado ese día, pero uno mas no estaría mal. Luna tenía tan mala suerte como el teniente y los dos acabaron sin peces que comer.
De vuelta en tierra firme, ambos reían algo agotados. Con su plumaje completamente empapado. Se tiraron de espaldas sobre el césped y se quedaron así por un rato, hasta que Luna decidió preguntar algo
"¿kowalski?" ella lo miro. Él la miro preocupado por su expresión de tristeza. Parecía que estaba disgustada por algo. Pero pensó que era algo en lo que podía ayudar, por la forma en que había preguntado. Tomo una respiración prefunda
"¿si?" se arrastro hacia ella reduciendo el espacio entre los dos
"¿crees que soy bonita?"
La pregunta lo había tomado por sorpresa. Él miro sus ojos hipnotizantes, ¿acaso le estaba tomando el pelo? o ¿Realmente tenia que decirle lo hermosa que pensaba que era? Todo en ella, cada detalle, recorría su mente como un rayo, haciéndole pensar que bella era una subestimación. No había palabra que pudiera explicar lo que sentía en ese momento. Solo se quedo ahí, sentado, mirándola fijamente. Ella comenzó a cuestionar el hecho de que kowalski tardara en responder, pero luego se dio cuenta, él no tenia sentimientos por ella, no como ella pensaba que lo hacia ¿Por qué pensó que un muchacho como él, se enamoraría de una chica como ella? Los demás pingüinos no la querían en su viejo zoológico ¿Por qué habría de ser diferente ahora? Las lágrimas comenzaron a brillar en sus ojos
"yo entiendo. Lo siento. Por supuesto que no. Fue una pregunta tonta" rió un poco con las lagrimas amenazando con traicionarla. "le diré a los chicos que fue un lindo tour, que vimos unos cuantos lugares y que luego regresamos" ella se puso de nuevo el collar y la flor entre sus plumas "creo que eres grandioso. El más dulce de todos. Gracias por la noche" comenzó a caminar en dirección al zoológico. Sus ojos picaban, por el esfuerzo de tratar de contener sus lagrimas
"Luna, espera"
Kowalski la tomo de la espalda y la giro. Sus ojos brillaban por las lágrimas. Él la tomo de los hombros, no permitiría que se marchara. Se inclino entonces para besar al pequeño pingüino. Él la beso apasionadamente. Con los ojos cerrados. Los de ella abiertos a mas no poder ¡su primer beso! Tenía tantos pensamientos que cruzaban por su cabeza tan rápidamente que no le permitían pensar con claridad. Cerró los ojos dejándose llevar y se recostó sobre él, para disfrutar de aquel beso. Sintió como las aletas de kowalski lentamente tomaban lugar en su cintura y en la parte posterior de su cabeza y sintió también sus propias aletas, subir y envolverse alrededor del cuello de él. El único problema era que tenía algunas dificultades para llegar a la altura del científico, pero eso no fue problema cuando él la levanto para que ella no tuviese que estar de puntillas. Ella era tan Sueve, pero tan húmeda a la vez, a causa del agua. El calor irradiaba de sus pieles. El tiempo parecía haberse detenido. Ella rompió el beso y lo miro un poco confundida, pero con una enorme y encantadora sonrisa en su pico. De repente el abrió los ojos y miro a Luna como si acabase de cometer un terrible error. Comenzó a hablar rápidamente y con nerviosismo
"¡por los calzones de Newton! Estoy tan terriblemente…. Lo siento. Yo… debí haber perdido el control de mi mismo. Cuando me preguntaste si eras linda, no sabia que responder... Yo… pienso que eres hermosa y… Yo solo..." Luna cerró el pico de kowalski con una aleta y le sonrió con calidez, luego envolvió las aletas alrededor de su cuello otra vez, para darle un tierno beso. Abrió los y se alejo de él
"pensé que nunca me besarías. Ya era hora" ella apoyo su frente contra la de él "¿A dónde quieres ir ahora?" la sonrisa de kowalski le gritaba las gracias a Luna
"Será una sorpresa"
CONTINUARA…
