-¡Mierda!-Isabella se llevó el dedo a la boca, mientras daba pequeños saltitos alrededor de la cocina.
Maldita sartén.
-¿Bella? ¿Estás bien?-Rápidamente, Beñla se giró para quedar frente a su padre, a quién no había visto por dos días.
La última vez que había sabido algo de él, Charie le había dicho que era una decepción, asíque Bella no sabía que esperar ahora.
Había estado feliz de no haberlo visto ayer en todo el día, ya que Charlie debía trabajar hasta tarde, y habría querido salir de la casa antes de tener que cruzárselo.
-Hola.-Masculló la castaña antes de volver a girarse hacia la cocina y apagar el fuego para quitar los panqueques de la sartén.
-Bella, yo... quería hablar contigo sobre-Charlie se aclaró la garganta y Bella se giró a mirarlo con una ceja alzada.-Lo que dije ayer fue,, Apresurado, y lo siento.
-¿Perdón?-Bella no lo dejaría pasar tan rápido.
-Que lo siento, Bella.
La castaña respiró hondo.
-Me hiciste sentir como una mierda, Charlie.
El aludido asintió, mientras suspiraba.
-Lo sé. Fue muy torpe de mi parte y de verdad lo siento, hija.
Bella suspiró y asintió un par de veces.
-Está bien, sólo... No lo vuelvas a hacer, papá. He estado haciendo las cosas bien, en serio.
-Lo se, lo sé, hija.
Bella y Charlie se observaron un par de segundos, y finalmente Charlie carraspeó.
-Yo ya me estoy yendo a trabajar... intenta no quemarte.-Masculló antes de girarse y salir de la cocina.
Una sonrisita se formó en los labios de la castaña, que fue corriendo a buscar su teléfono en cuanto la puerta del frente se cerró.
-¿Edward?
-Hola, cariño.
-¡No sabes lo que acaba de suceder!
-¿Qué cosa?
-¡Mi padre se disculpó por lo de ayer! ¡Tenías razón!
Edward se llevó la taza de café a los labios sonriendo.
-Te lo dije.
Bella suspiró.
-Gracias, eres genial, Edward.
El cobrizo sonrió más ampliamente.
-No fue nada, nena. Estoy feliz por ti.
La línea quedó en silencio, mientras ambos se perdían en sus pensamientos.
-Quiero volver a verte.-Susurró por fin el cobrizo, y Bella sonrió.
-Me viste ayer a la mañana.
-Y ya te estoy extrañando. ¿Quieres ir al cine hoy?
Bella sonrió más ampliamente mientras se mordía el labio.
-Oh, no lo se...
-Bien, te recogeré a las siete.
La castaña soltó una carcajada.
-Idiota.
-Tengo que atender a un paciente, te veo esta noche, pequeña.
-Adiós, nene.
La castaña soltó una risita mientras volvía a la cocina dando saltitos.
Adoraba pasar tiempo con Edward, adoraba sus conversaciones con Edward, adoraba verlo reír, discutir con él, y adoraba hacer el amor con él.
Adoraba a Edward. Y la intensidad de sus sentimientos hacia ese cobrizo llegó a asustarla.
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-Papá, saldré al cine con un amigo.-Le informó Bella a su padre a través del teléfono mientras se terminaba de colocar os borceguíes marrones de policía.
-¿Es tu novio?
Bella bufó.
-No lo sé, papá. Debo colgar, llegará en cualquier momento.
-¿Volverás a dormir a casa?
-Probablemente...No.
Charlie bufó y Bella soltó una risita antes de cortar la llamada y lanzar su teléfono dentro del bolso.
La castaña terminó de arreglar su pelo y bajó corriendo la escalera cuando el timbre sonó.
Frenó en seco un centímetro antes de chocar con la puerta y respiró hondo antes de abrirla.
Edward sonrió en cuanto la vio.
Su pequeña rebelde estaba de vuelta. Bella llevaba un suéter de hilo fino negro que dejaba uno de sus hombros al descubierto, un short de jean algo roto, sus típicos borceguíes gigantes y un morral marrón de cuero colgaba de su hombro.
Estaba hermosa con sus preciosos cabellos cortos enmarcando su rostro, y Edward no pudo evitar subir el peldaño que la separaba de ella y besarla profundamente en la boca.
-Eres hermosa, Isabella.
La castaña sonrió contra sus labios.
-Bueno días, Doctor Cullen.
Edward depositó un último beso en la boca de Isabella y se apartó para echarle otra mirada.
-Siempre adoré estos.-Susurró tirando suavemente del dobladillo del short de Bella, haciéndola sonreír.
-Lo tendré en cuenta.-Susurró con una sonrisa, y Edward depositó un beso en su frente antes de tomarla por la mano y guiarla hacia el coche.-¿Qué película vamos a ver?
Edward sonrió de lado.
-Bueno, dado que no eres 'una niñata asustadiza que solo ve peliculas de Nicholas Sparks', como me dijiste en una de las consultas-Bella soltó una carcajada al recordarlo.-Supongo que nuestras opciones son más amplias...
-Quiero ver el Hobbit 2.
-¿Viste la uno?
-No.
-Entonces no puedes ver la dos, Bella.
-¿Porqué?-La castaña se giró a mirarlo con el entrecejo levemente fruncido.
-Porque no la entenderías.-Susurró Edward.
-Quizás si.
El cobrizo rodó los ojos, y la discusión continuó hasta que llegaron al cine, en donde al final, terminaron viendo el Hobbit 2.
Bella se burló de él, pues hubiese dado lo mismo la película que vieran, ya que se la pasaron abrazados, besándose.
Bella salió de la sala terminando de comerse sus palomitas, mientras Edward apoyaba su mano en el cuello de la castaña, a la altura de la nuca, y le dba una leve caricia con el pulgar.
-Me gustó la canción del final.-Comentó Isabella.
-Tiene sentido dado que es lo único que entendiste de la película.
Bella bufó.
-Y lo único que me dejaste ver.
Edward soltó una carcajada.
-¿Sabes? Siempre pensé que la gente que iba al cine y se la pasaba besándose era idiota.
-¿Porqué?-Preguntó con curiosidad la castaña mientras caminaban por la acera hacia el coche.
-Porque lo veía como una tontería. No pagues la entrada al cine, quédate en tu casa besando a tu novia y sería exactamente lo mismo. Pero ahora entiendo de qué va todo eso...
Bella se rió.
-¿Entonces?
El cobrizo se encogió de hombros.
-No lo sé, es diferente. Tenerte tan cerca, estando todo oscuro y al mismo tiempo no poder hacer nada porque estamos en público es... Excitante.
Bella sonrió.
-Eso es cierto...
Bella arrojó el pote de palomitas al cesto de basura y se giró hacia Edward, que le sonrió ampliamente antes de inclinarse para besar su coronilla.
-¿En dónde quieres cenar?
-En tu casa.-Respondió la castaña sin titubear y Edward sonrió más aún.
-Buena elección.-Susurró el cobrizo antes de inclinarse y besarla.
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-Me encanta tu casa.-Susurró Bella mientras caminaba hacia el ventanal del cuarto de Edward, y lo abría para salir a la enorme terraza.
Edward la siguió con una sonrisita en el rostro, y la abrazó por detrás mientras juntos contemplaban la fantástica vista de la ciudad de noche.
-¿Cariño?
-¿Mm?-Murmuró la castaña, pegándose más al pecho de Edward, sintiendo como él la rodeaba por completo.
-¿Quieres ser mi novia?
-¿Tu...-Bella se giró en sus brazos, sorprendida.
-Mi novia. Quiero que esto sea algo serio, ya sabes... No solo follar, Bella.
-Yo...
-Te amo, Isabella, y quiero que seas mi novia.
Bella inspiró hondo, con los ojos abiertos como platos.
-Yo también te amo.-Edward sonrió, pero Bella seguía seria.-Pero nunca he tenido un novio antes.
-Siempre hay una primera vez, nena.-Susurró el cobrizo, tomando un mechón de cabello castaño que cruzaba por su rostro y se lo acomodaba detrás de la oreja.
-Edward, seré una novia terrible.
-No lo serás, ¿Y eso ya es un sí?
Bella se mordió el labio y soltó una risita luego.
-Supongo que sí...
-Bells.
-Sí. Es un sí.-Susurró, y Edward se inclinó con una enorme sonrisa en el rostro.
Bella rodeó el cuello de su novio con los brazos y se apretó contra él mientras se besaban, soltando un gritito cuando el cobrizo la levantó del suelo y la llevó en brazos hacia la habitación.
-Te amo.-Susurró contra sus labios mientras se acomodaba sobre ella, y Bella le respondió en medio del beso.
-Te amo también.
Isabella se sintió como la mujer más feliz del mundo mientras el cobrizo le hacía el amor suavemente durante el resto de la noche.
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¡Buenas! Please, no me odien, sé que es corto, pero con las fiestas y todo estuve complicada y necesitaba actualizar algo, así que lo escribí rápidamente, pero les prometo que el próximo irá con más dedicación, lo prometo. Ah, por cierto, ¿Alguien sabe qué es 'ffad' o algo así? ¿Tiene algo que ver con Fanfiction? Me encantaría saber que es porque a pesar de llevar un tiempo en ff, soy muy colgada y no conozco muy bien todas las cosas que hay aquí.
En fin, muchas gracias, un millón de gracias por leerme. Un beso, les deseo un muy feliz fin de año.
Emma.
