Disclaimer: Los personajes pertenecen a la excelente escritora JK Rowling, yo solo juego con ellos.
Summary: Tras los acontecimientos vividos en el Mundo Mágico: tres Slytherin, dos Gryffindor y una Ravenclaw se ven obligados hacer terapia grupal con un muggle. ¿Qué puede salir mal?
ADVERTENCIA: No soy psicóloga, así que perdonen si meto la pata con algunas de las cosas que escriba. Y por supuesto, no pretendo trivializar, ni quitarles importancia a muchos de los problemas que nombre. No quiero que nadie se sienta ofendido, por lo que aviso desde ya, que no tengo ninguna intención de herir a nadie.
Relatos Salvajes
Capítulo diez:
Sesión 5: Ginny y el basilisco.
"¿Quién es más loco: el loco o el loco que sigue al loco?"
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– Anthony, estoy muy feliz, ¡tengo un nuevo amigo! – Comentó a modo de saludo Luna mientras iban ingresando a la sala.
El Doctor Bonham, que ya esperaba en su silla de siempre al grupo de jóvenes, compuso una sonrisa radiante en dirección a la chica.
– Oh, Luna ¡Eso es genial ¿Quién es?.
– Theodore – Sonrió dándole unos golpecitos cariñosos en el dorso de la mano al ojiazul.
– ¿Nuestro Theodore? – Preguntó alzando las cejas gratamente sorprendido. Sabía que estaba surgiendo un acercamiento entre esos dos, su instinto nunca fallaba, era justo lo que necesitaban ambos, una amistad.
Una amistad extraña, pero, al fin y al cabo, era un hombro en el que apoyarse.
Anthony miró a Theo buscando algún gesto que le confirmara las palabras de Luna, pero el larguirucho muchacho había tomada su pose petrificada de siempre y lo miraba impasible. Como si la conversación no tuviera que ver con él.
Lo tomaré como un sí. No responder es también una respuesta. Se felicitó el Doctor mentalmente.
– ¡Y hay más! – Continuó pletórica la rubia, aquella mañana parecía más excitada que de costumbre, se veía que estaba realmente feliz – Hermione también es amiga de Theodore, han estado estudiando juntos todo el fin de semana – Reveló señalando a su compañera y obligándola a pronunciarse.
– Es el mejor compañero de estudios – Agregó encogiéndose de hombros.
Anthony aplaudió mientras se ponía de pie con ímpetu y decía con voz alegre.
– Fabuloso, ¡bravo, bravo!
El Doctor estaba tan feliz por los avances, que abrazó a una confundida Hermione, un rígido Theodore y una contentísima Luna. Cabe resaltar, que esta última fue la única que reaccionó devolviéndole el abrazo.
– Patético – Masculló huraño Draco.
– ¿Decías algo, Draco? – Preguntó el muggle mientras soltaba a Luna.
– Perfecto, todos amigos – Rectificó con falsa alegría y una sonrisa de oreja a oreja tan estirada, que en su rostro afilado lucía siniestra.
– Draco y Hermione también son amigos – Informó Luna.
Hermione miró a Luna como si le hubiera crecido otra cabeza.
– Sí, somos íntimos – Respondió con sorna Malfoy.
La Gryffindor tuvo que esforzarse en reprimir el impulso de poner los ojos en blanco.
– No seas tan cínico – Apostilló.
– Os he visto hablando y …
– Nos has visto incordiándonos mutuamente, nada más – Le cortó la castaña enviándole una mirada de advertencia a la rubia, lo último que necesitaba es que Anthony pusiera de nuevo el punto de mira sobre ella y no dejara de interrogarla sobre su relación con Malfoy.
Iugh. Su relación con Malfoy. Pensó mientras un escalofrío le recorría de punta a punta la columna vertebral.
– Pero…
– Un Malfoy jamás será nada de este intento de bruja – Draco desvió la conversación hacia terreno conocido.
No iba a confesar que disfrutaba de perseguir y hacer rabiar a Hermione, porque ella era la única persona que le dirigía la palabra más de dos minutos. La única que no le miraba con desagrado por su pasado como Mortífago. La única que, en cierta forma, le había dado una segunda oportunidad. Aunque sólo discutieran y acabaran insultándose.
Ambos hacen un gran esfuerzo porque no los relacionen. Garabateó en su libreta.
– No la llames bruja, Draco – Le reprochó el hombre paternalmente.
– Hasta un simple muggle sabe que no mereces ser una bruja – Susurró Draco en dirección a Hermione para molestarla, esta le respondió con un fuerte pisotón en el pie que le hizo sisear apretando los dientes.
–Eres un niñato, malcriado y racista – Lo insultó levantando la voz.
El aludido rio sin humor. Terreno conocido. Siempre la mejor opción.
– Y tú una insoportable sabelotodo y prejuiciosa.
– ¿Prejuiciosa yo? ¿yo? – Rugió indignada la leona. Echaba chispas por los ojos, lo que divirtió en cierta forma al Slytherin.
– Sí, tú, pelo arbusto – Afirmó cruzándose de abrazos como si no estuviera siendo abrasado por los ardientes ojos de la chica.
Si las miradas matasen. Pensó Anthony sin parar de escribir.
– ¡Tus prejuicios son los que te han puesto en esta situación! – Le gritó de vuelta provocando una mueca apenas visible en el rostro de Draco.
El Doctor vio que era momento de intervenir si no quería que llegaran a las manos. Hermione se veía muy capaz.
– No voy a permitir más estas contestaciones en mis terapias – Habló con seriedad mientras ajustaba sus gafas en la nariz – Vamos arreglar las cosas como personas adultas y civilizadas – Pidió.
Hermione respiró varias veces de forma profunda para tranquilizarse.
– Tienes razón. No era mi intención insultarlo – Moduló arrepentida por haber perdido los papeles. Ella no era así, Malfoy siempre sacaba lo peor de ella.
– ¿No era tu intención llamarme niñato, malcriado y racista? – Le provocó Draco con la ceja albina alzada.
Juro que un día de estos se la voy a rapar de verdad. Masculló interiormente Hermione.
– No, no lo era. De igual forma, que no era tu intención llamarme insoportable sabelotodo y prejuiciosa – Rebatió la castaña con un intento de sonrisa afable.
– Oh, no te equivoques. Yo si pienso que tú eres una insoportable, sabelotodo y prejuiciosa – Sus orbes aceradas brillaban con burla y provocación.
Hermione enrojeció de rabia.
– ¡Eres un niñato, malcriado y racista!
– Entiendo que no es tu intención repetirlo – Dijo socarrón e internamente contento por haber conseguido cabrearla por segunda vez en menos de media hora.
– Bueno, se acabó. Es obvio que no os lleváis bien – Intervino Anthony dando por terminada la absurda discusión.
– No sabía que era un concurso de obviedades – ironizó Ginny.
– Ginny y Blaise pasan también tiempo juntos – Comentó en voz alta Luna.
– ¿Estás conspirando contra todos nosotros, Lunática? – Soltó Draco incrédulo.
– ¡Draco! Ya está bien de increpar a tus compañeras – Insistió el Doctor viendo que su autoridad en aquella sala era nula.
– ¡No!, solo pensé que a Anthony le alegraría saber que somos un equipo y ahora pasamos tiempo juntos fuera de la terapia – Razonó Luna con una tierna sonrisa. Sin perturbarse.
– Claro que sí, Luna. Saber que se están rompiendo barreras y que buscáis apoyo los unos en los otros, ¡es fabuloso! – Miró a Hermione y Draco – Aunque algunos vayan más despacio – Recibió un resoplido sincronizado de ambos e ignorándolos para no entrar en otra disputa, puso toda su atención en la otra pareja nombrada – ¿Y qué me decís de vuestra reciente amistad? – Interrogó, bolígrafo en mano.
Blaise carraspeó antes de comenzar a hablar.
– Es una amistad peligrosa y complicada, Doc. Pero yo lo intento a pesar de las adversidades – Teatralizó captando la atención del muggle y haciendo fruncir el ceño a Ginny – A veces, es divertida y pienso que le caigo bien. Dos segundos después, se vuelve violenta y me golpea sin razón. Y a continuación, se ríe y es dulce, para luego pasar al enfado y ladrarme por cualquier cosa. Es un bucle sin salida. Está loca perdida – Relató el moreno ante la divertida expresión de Ginny – Pero por Ginevra, aguanto lo que sea – Dramatizó con una sonrisa afligida.
– Eres tonto del culo – Profirió la pelirroja.
– Le encanta insultarme, pero sé que en realidad me aprecia – Sonrió bobalicón.
Ginny rio tras sus palabras.
– Ve, Doc. Es tantas mujeres a la vez que me tiene completamente ocupado – Dijo levantando las manos en rendición.
– Tengo personalidades múltiples... o al menos eso dicen cada una de ellas – Respondió con burla la Gryffindor siguiéndole el rollo a Blaise.
– Una aventura es más divertida si huele a peligro – Agregó el moreno.
Si no recuerdo mal, apunté que era esquizofrénica. Recordó Anthony buscando entre sus apuntes.
Ginevra Weasley: Problemas con los límites. Comentarios mordaces. Escucha voces. ¿Posible esquizofrenia?
– En nuestra primera terapia, Hermione comentó que escuchabas voces.
– Sí, bueno, fue una etapa de mi vida – Puntualizó Ginny con indiferencia.
– ¿Te pasa con frecuencia? ¿Tomas medicación? – Indagó curioso.
– Eso fue hace años. Y no, no ha vuelto a pasarme.
– Era algo así como un amigo imaginario – Intervino Hermione un poco nerviosa por la dirección que estaba tomando la conversación.
– Sí, un basilisco – Respondió la pelirroja ganándose una mirada de advertencia de Hermione, que respondió con una cándida sonrisa.
– ¿Un… basilisco? – Preguntó incrédulo sin dejar de tomar notas y pasando por alto el intercambio no verbal de las chicas.
– Sí yo quiero tener como amigo invisible a un basilisco, lo tengo y punto.
– No le enfade Doc. Recuerde, está casi tan chalada como Theodore – Mumuró Blaise recibiendo en el acto un golpe en la nuca.
– Me doi por enterado – Dijo poniendo de nuevo toda su atención en la chica – ¿Y qué te decía el basilisco?
– Cosas.
– ¿Qué cosas Ginny?
– Cosas malas.
– ¿Cómo por ejemplo? – Insistió.
– Sta ska naaalash hay stka thshero.
– ¿Q-qué has dicho?
– Lo que me decía el basilisco. Hablaba Pársel - Respondió con simpleza.
El Doctor Bonham frunció el ceño ante el ataque de risa de Blaise, que fue callado rápidamente por un buen merecido golpe de Ginny.
– Vale, está bien. Me quedo con lo de 'cosas malas' ya que mi Pársel no es muy fluido – Sonrió antes de cambiar de tema – Tengo apuntado, que fue el Señor Malfoy el causante, ¿es cierto?
– Le dio algo… que le hizo actuar así – Dijo Hermione intentando enfocar el caso de la forma más real posible en el mundo muggle.
De nuevo, Hermione y su necesidad de controlar todas las conversaciones. Anotó en su cuaderno.
– ¿Drogas? – Probó.
– Sí, algo así.
¿El padre de Draco drogó a una niña? ¡La drogó! ¿Qué mente perturbada hace eso?¡A una niña!. Gritó en su cabeza el Doctor, aunque su fachada exterior era de pura calma.
– ¿C-con qué fin hizo esto el Señor Malfoy? – Consiguió modular no sin esfuerzo.
– Para que Ginny le ayudara a encontrar una cosa – Respondió Hermione rápidamente.
– ¿Qué cosa?
– Cosas malas.
– Vale, otra vez cosas malas – Miró a Draco en busca de alguna otra respuesta. El rubio se encogió simplemente de hombros.
– Estuve a punto de matar a Hermione – Confesó Ginny en voz baja.
La mandíbula del Doctor se desprendió, los ojos se abrieron en desmesura y las manos le fallaron dejando caer al suelo el bolígrafo y la libreta.
¿Acaba de decir que intento matar a Hermione? Gritó en su cabeza estupefacto.
– ¿Intentaste… matar a tu amiga? – Consiguió vocalizar.
– Sí. Y a otros compañeros. Los dejé a todos en... coma.
Se quedó helado durante unos segundos en los que no escuchó ni un ruido, hasta que sintió su pulso acelerarse y comenzó a sudar frío. Escaneó la habitación en busca de alguna reacción normal a semejante confesión, pero solo encontró rostros serenos.
– ¿Por qué están todos tan tranquilos? ¿Cuántos asesinos conocen para no alterarse?
– Uff, Doc. No pida respuestas que no quiere saber. Créeme – Habló Blaise.
– Mi tía intento matar a… Hermione, ¿recuerda? – Añadió Draco.
– Y mi madre lo intentó conmigo – Intervino por primera vez Theo.
– Y esto solo por nombrar algunos – Finalizó Luna mirándole inocentemente con sus grandes ojos.
Pies de plomo y mente abierta. Pies de plomo y mente abierta. No podía volver a perder los papeles y hablar sin pensar. Estos chicos necesitan ayuda, no más presión. Alguien que les entienda y los lleve por el camino correcto ¡Ese tienes que ser tú! Se recordó Anthony mientras secaba el sudor de su frente. Pies de plomo y mente abierta.
– No soy una asesina, fue… sin querer – Y se echó a llorar.
– Vamos Ginny, ya lo he olvidado, no eras tú – La consoló Hermione.
– ¡Mione!, ¡lo siento mucho! ¡muchísimo!
¿La perdonó sin más? ¡Era su vida! ¡Su vida! Anthony retuvo las ganas de llevarse las manos a la cabeza.
– Te perdoné hace mucho, dejémoslo en el pasado – Hermione se levantó de su silla y envolvió entre sus brazos a la desconsolada pelirroja.
Hermione es la persona más comprensiva del mundo… o la más estúpida. Pensó observando la surrealista escena.
– Voy… voy a ver si me he enterado bien: el padre de Draco drogó a Ginny, que sufrió de alucinaciones e intentó matar a varios compañeros, entre ellos, a Hermione. Esta le perdonó y ahora son amigas intimas, ¿me equivoco?.
Tras unos segundos, todos asintieron.
– Vale – Consiguió decir con voz aflautada, para luego quedarse en silencio mirando las anotaciones que había ido tomando.
Tras unos minutos, en la que los chicos se estuvieron mirando entre ellos sin saber muy bien que hacer, y Hermione se mordisqueaba las uñas nerviosas por la posibilidad de haber hecho que las neuronas en la cabeza del Doctor explotaran, Blaise habló.
– Está conmocionado.
– Muy bien, genio. No nos habíamos dado cuenta – Le respondió Ginny ya recuperada de su crisis.
– ¿Y cómo se arregló todo? – Inquirió.
– Harry le salvó – Respondió Luna.
– Ginevra es la novia del gran Harry Potter, el gafotas inmortal. Tiene un serio complejo de héroe – Se quejó Blaise.
– No soy ningún accesorio, tengo nombre propio – Masculló enfadada la Gryffindor.
– Háblame de él – Pidió el muggle.
– Harry, es especial. Él ha sufrido mucho, se quedó huérfano muy joven y fue criado por su familia materna, que no lo querían demasiado – Relató Ginny con un brillo especial en los ojos – Luego, conoció a mi hermano Ron, se hicieron amigos y pasó a formar parte de mi familia. Soy la pequeña de siete hermanos que vivían para molestarme, pero cuando él llegó, todo cambió, era agradable conmigo y me ayudó cuando pasó lo del basilisco y no solo a mí, también ha estado ahí para muchas otras personas. Es totalmente un ejemplo a seguir de valentía y determinación. Se ha metido en bastantes problemas, pero siempre sale airoso – Rio.
– Parece un buen chico – Apostilló Anthony – ¿Lleváis mucho tiempo juntos?
– Dos meses.
– No quiero que me malinterpretes Ginevra, pero parece que más que amor es admiración y cariño lo que sientes por Harry.
– ¿Qué? – Pestañeó confusa.
– Ni si quieras has hablado de él en ninguna de las otras sesiones, su nombre salió una vez a relucir y fue Hermione quien lo nombró. Blaise lo ha insultado y ni te has inmutado. Y tras tus palabras, se nota que lo admiras y aprecias, pero no que lo amas – Ginny le miró estupefacta – Fijación por el chico con pasado difícil que es dulce contigo y además, te ayuda en un momento difícil de tu vida. El héroe de una niña que necesitaba algo de atención – Ante el silencio de la pelirroja, Anthony se apresuró hablar – Es simplemente una opinión, no quería molestarte.
– Para nada. Está todo bien – Le sonrió aún confusa.
La alarma de un móvil sonó rompiendo el momento.
– Vaya, se terminó la hora – Comentó Anthony mirando a los presentes con una amplia sonrisa – Quiero que sigáis haciendo cosas juntos fuera de terapia. Recordar, somos un equipo.
Draco aplaudió sobresaltando a sus compañeros por la efusividad.
– ¡Bien! – dijo con falsa alegría.
– ¡Bien! – Concordó pletórica Luna sin percatarse del sarcasmo.
Continuará…
¡Hola!, soy yo, la desaparecida.
Este capítulo va dedicado a Rachel , (L) ¡para ti mi Rachel! (L) una grandiosa lectora, que ha estado ahí desde el principio y que ha esperado muchísimo por esta dedicatoria ¡desde noviembre! y además, hace poquito fue su cumpleaños, ¡FELICIDADES! espero que hayas disfrutado de la lectura y que te siga leyendo por aquí y FB durante muchooooos años :D GRACIAS por todo el apoyo ¡LOVE!
Ahora, bueno, bueno, vamos a meternos en materia: ¿qué les pareció el capítulo? A Luna le ha faltado tiempo para contarle al doctor los cambios por el colegio xD ¿Y las discusiones entre D/H? Siguen en su línea, pero están a punto de sufrir un cambio importante en su relación :3 ¡no diré más! en cambio, a Blaise y Ginny tienen una relación más cómplice jijiji veremos que pasa ahora que la duda ha sido sembrada en Ginny.
Por cierto, nunca me cansaré de daros las gracias por el inmeso apoyo (L)
¡ESPERO SUS HERMOSOS REVIEWS!
¡BESOS!
Eishel Panakos.
PD: la frase Pársel la he sacado de por ahí, así que no os molestéis en averiguar que significa xD
