Ianto le dio a Jack una taza de café, mientras el capitán miraba la pantalla del ordenador desde hacía casi una hora. Se sentó a su lado y le frotó la espalda, pues estaba totalmente tenso.
"¿Has dado con alguna forma de abrir el portal de vuelta al pasado?" Preguntó el joven agente.
"No, ni siquiera veo que alguien lo haya intentado alguna vez. Cuando aparecí allí, cuando traje a Merlin y Arthur de vuelta, todo eso fue usando magia. Si algún tipo de tecnología capaz de hacer eso." Jack suspiró y se volvió hacia Ianto, le acarició el rostro y le dio un beso.
"Llevas toda la noche conmigo, aquí sentado. Vete a descansar."
"Estoy bien, además no veo muchos momentos que podamos pasar solos más que cuando estamos trabajando." Dijo sonriendo. "Dentro de un rato tendré que ir a ver como anda Merlin, así que estoy bien aquí."
"¿Cómo está el chico?"
"Se pondrá bien, estoy seguro eso de eso. Pero la mano, por lo que Arthur me ha contado, Merlin dejó que ese tipo le hiriera por no hacerle daño a Arthur, no quería usar su magia contra él; creo que habría dejado que le matara si fuera necesario. Está verdaderamente enamorado del príncipe."
Jack, sonriendo, le dio un beso largo e intenso en los labios antes de decir nada.
"Creo que se parece mucho a ti." Ianto no dijo nada al respecto, pero el rubor en sus mejillas contestó por él. "Nunca hemos hablado de nosotros, como… Nosotros, pero lo cierto es que temo lo que podrías estar dispuesto a hacer por mi."
"Jack…"
"No, lo digo en serio. Te conozco hace mucho tiempo y se que nuestra relación no ha sido algo fácil. También se que harías todo por mi, igual que Merlin. Que podrías dejar que te…" Jack volvió el gesto, no quería decir lo que hacía mucho tiempo que le daba miedo.
Se levantó y paseó un poco por su despacho, se acercó a las cámaras de seguridad y miró el cuerpo en el que dormía Merlin; junto a él Arthur, que les había pedido, casi implorado que le dejaran estar con él, pese a que también debía descansar, no se había separado de su lado de la cama y estaba diciendo algo, pero Jack no lograba comprenderlo.
Desde que Merlin le había besado, las cosas parecían ir muy fluidas entre los dos muchachos. Arthur tenía que sentir algo por su sirviente previamente para aceptar de esa forma los incondicionales sentimientos de Merlin hacia él. Arhoa parecía adorarlo y eso le sorprendía gratamente a Jack. El príncipe y el sirviente, parecía una fábula, pero con final algo distinto.
Desde atrás, Ianto rodeó sus hombros y le besó el cuello, esperando a que Jack se diera por fin la vuelta. Jack le abraza con cariño, desliza sus manos sobre la espalda de Ianto y sonríe al escucharlo suspirar.
"Te preocupas demasiado por todos. Si, Merlin decidió sacrificarse por Arthur," Comenzó a decir Ianto. "Pero si no lo hubiera hecho, el hombre que les atacó, hubiera usado la magia de Merlin contra Arthur y ahora Camelot no tendría futuro rey. ¿No crees que fue un sacrificio justificado?"
"Creo que deberíais pensar las cosas dos veces antes de hacerlas."
"¿Deberíamos?"
"Ianto, Lisa estuvo a punto de matarte y no te importó, porque estabas completamente enamorado de ella y cuando nos atacó aquel… ¿Qué era exactamente? A sí, ese metamorfo, preferías que te matara antes que verme sufrir. Creo que esas fueron tus palabras exactas." Ianto sonrió y bajó la mirada, si esas habían sido sus palabras exactas. "No quiero que lo vuelvas a hacer. Mira," Jack señaló a la pantalla de televisión en la que se veía a Merlin y Arthur.
Jack no tuvo que decir mucho más para que su joven compañero comprendiera lo que quería decir. Arthur estaba hecho polvo. Le habían dicho que descansara, que su herida todavía estaba demasiado reciente, que dormir era lo mejor que podía hacer; pero él se había negado.
"Quiero estar con él, le debo la vida. Si no hubiera sido por Merlin, ahora mismo estaría muerto." Repitió una y otra vez hasta que Jack aceptó dejarle estar con su sirviente.
Desde entonces no había dicho nada, al menos no a ellos, porque tenía demasiadas cosas que decirle a Merlin, sin que nadie más se enterara. Acababa de descubrir sus verdaderos sentimientos hacia su amigo; pues ya no era simplemente su sirviente, su mejor amigo, no ahora era algo mucho más, algo que a lo que todavía no sabía como llamara, pero que le hacía estar junto a la cama de Merlin sin moverse, esperando que despertara, que abriera por fin los ojos y poder sonreírle y darle las gracias.
"No voy a dejar que me maten Jack."
"¿Ni aunque mi vida estuviera en peligro?"
"Tu vida nunca estará en peligro, capitán. Creo que ya te he visto morir suficientes ves como para no sorprenderme si te vuelve a ocurrir." Jack le dio otro beso, mucho más largo y apasionado esta vez.
"Eso espero, porque no quiero volver a la vida y ver que tu estás muerto a mi lado. No creo que pudiera perdonármelo nunca y lo sabes." Se miraron un momento en completo silencio, ambos sabían lo que pensaba el otro, lo que sentía el otro y lo que no se atrevían a decir. "Será mejor volver al trabajo, porque tenemos que encontrar una forma de devolverlos a si tiempo y no cambiar la historia."
- o -
Le dolía todo el cuerpo de llevar toda la noche sentado allí, pero nada le iba a apartar del lado de Merlin. Se lo había prometido, cuando Jack cargó con Merlin y lo llevo a la otra habitación, el príncipe le prometió que no se iba a separar de él y Arthur no daba su palabra en vano.
Por eso, se había quedado sentado en aquel sillón, con el dolor siempre permanente de la herida todavía sin curar en su costado. Pero eso daba igual. había visto como aquel hombre al que no conocía, había lanzado a Merlin contra la pared, como le había retorcido la muñeca hasta escuchar el crujido y el grito de dolor en Merlin. Todo había pasado muy rápido, pero Arthur lo había visto sin problemas.
Él era el príncipe, el guerrero, el que tenía que haber protegido a Merlin, no al revés. No tenía que haber visto como su sirviente arriesgaba su vida por él, como le miraba con amor, en lugar de miedo en los ojos, por saber que estaba haciendo justo lo correcto.
"Vamos, Merlin, abre los ojos y dime que estás bien y que ese tipo no te dejó tan mal como a mi me pareció." Le acarició la frente con cuidado, y paso un pañuelo por ella, quitando las gotas de sudor que se iban quedando allí. "Se que no soy la persona más cariñosa del mundo y que no soy un maestro a la hora de expresar mis sentimientos, pero necesito que despiertes, porque no sería capaz de vivir con la culpa de que te ocurra algo malo por mi."
"Sólo quise ayudarte." Dijo con un hilo de voz Merlin, todavía con los ojos cerrados.
Arthur sonrió y trató de moverse rápidamente hasta la cama, pero el dolor en su costado no se lo permitió, protestó y se mordió el labio para no hacerlo muy alto y con toda la velocidad de la que era capaz en ese momento se sentó en la cama, junto a Merlin.
"Se lo que hiciste. No hace falta que lo ocultes por más tiempo."
Merlin abrió los ojos de golpe, no podía ser verdad lo que estaba diciendo el príncipe, no podía haber sido tan descuidado como para que usar su magia delante de Arthur. El príncipe lo miro en silencio, no quería hacerle sentir mal, no quería que se pusiera nervioso por lo que acababa de decir; simplemente lo miró.
"¿Ya lo sabes?"
"No hasta que he recordado lo que pasó exactamente. Ese tipo quería usar tu magia en mi contra, quería que me hicieras daño, que me mataras tu."
"¿Mi magia? No se de que estás hablando," Dijo Merlin nervioso. "Yo no tengo magia." Se removió en la cama, trató de enderezarse, pero le dolía la espalda, el golpe había sido muy fuerte. Protestó y apretó los ojos, respiró con dificultad y trató de controlarse. "¿Qué hace pensar que tengo magia?"
Arthur le hizo apoyarse de nuevo en la cama y le dio un beso en los labios para tranquilizarle. Se recostó a su lado asegurándose no lastimarle la mano herida, la colocó sobre la suya y acarició las vendas.
"Lo vi, Merlin y ahora me he dado cuenta que hay muchas cosas que empiezan a tener sentido; todas las misteriosas veces en que me has salvado la vida. ¿Me clavaron una flecha y tu me curaste? Recuerdo ese día, ¿Por qué no me dijiste lo que podías hacer? me habías salvado la vida, no te hubiera delatado a mi padre."
Merlin volvió el gesto, se había preguntado eso mismo muchas veces, porque no hablaba con Arthur, sabía que él lo comprendería, pero el miedo había sido más fuerte que él y no había sido capaz de decirlo. Prefería mantener su secreto oculto ante Arthur, antes que tener que pensar en poder perder a su mejor amigo y al hombre al que amaba.
"Entonces tu… sabes que yo…"
Arthur se apoyó sobre su brazo y apartó el cabello de la frente de Merlin, dejó un beso allí y luego bajo sus labios hasta sus mejillas y su boca, le besó cariñosamente, para ayudarle a relajarse. Rodeó su cuerpo con ambos brazos y dejó que el joven mago se recostara sobre su pecho.
"Se lo que necesito saber, no me importa que es lo que haces con tu magia, no me importa si puede ser peligrosa o si lo usas para curar enfermos. Se que eres un buen hombre Merlin y que jamás harías daño a nadie. Eso es lo único que me importa, eso y saber que te recuperas."
Merlin miró su mano vendada y ahogó un grito."
"¿Qué…"
"Ese hombre te rompió la muñeca por salvarme. Así que supongo que ahora me toca a mi cuidar de ti y ayudarte a recuperarte."
Merlin se acurrucó todavía más junto a Arthur y cerró los ojos. Quería dormir, descanar y olvidar lo que había ocurrido y sabía que con el príncipe a su lado, lo conseguiría sin problemas.
