Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to beegurl13. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de beegurl13, solo nos adjudicamos la traducción.
If He Would Have Been Faithful
Autora: beegurl13
Traductora: Flor Carrizo
Beta: Melina Aragón
Capítulo 10
No me tomó mucho tiempo empacar. No tenía nada de valor y solo podía llevarme lo que entrara en mi auto.
Planeé mi primer día de viaje, decidí que viajaría hacia el sur por la 101 hasta llegar a Astoria, Oregón. Planeaba quedarme ahí esa noche y después conduciría por la costa hasta llegar a Crescent City, California.
Quedarme en la costa me daría muchas opciones para detenerme y no planeaba presionarme. Me gustaría manejar hasta que sintiera que me gustaría detenerme, después salir y disfrutar del paisaje.
Esperaba poder tomarme mi tiempo, encontrar lo que sea que estaba buscando. Sentía que este viaje me llevaría a algo. Algo grande. Era emocionante y aterrador. No podía esperar.
La segunda noche mientras estaba en Crescent City, llamé a mis padres y les conté todo sobre mi día de viaje. Ellos parecían emocionados, aunque todavía estaban nerviosos porque estaba sola. Traté de asegurarles otra vez que estaba bien. Era verdad… en su mayor parte.
Me mantuve en la 101 Sur hasta que llegué a Leggett. La interestatal continuaba hacia San Francisco y sabía que era la ruta más segura y fácil. Pero ya había terminado con las cosas seguras y fáciles. Quería ver cosas, quería experimentar cosas. Era un camino más largo, pero opté por la Autopista Uno que me llevaría por la costa otra vez.
Todos los pequeños pueblos y ciudades en el camino me atraían, así que me detuve un par de veces antes de finalmente llegar a San Francisco por la noche. Había algunas visitas que quería hacer. Mi hotel estaba reservado por dos noches. Y dormí muy bien en la gran y cómoda cama esa primera noche.
Ver todos los sitios de los que solo había escuchado o había visto en películas fue increíble. Por primera vez en meses, no pensé para nada en Jasper o Alice. Era un cambio bienvenido.
Les envié a mis padres una postal del Puente Golden Gate y a mi madre algo de chocolate de la fábrica Ghirardelli. Después de quedarme otra noche en la ciudad, retomé el viaje por la Autovía Uno otra vez, disfrutando todos los pequeños pueblos por los que pasaba.
Siempre había botes y personas surfeando en el agua y me detuve muchas veces para observarlos. La brisa que venía del océano estaba llena de sal y olía maravillosamente. Era diferente al océano de Washington y sabía que nunca me cansaría de eso.
Hice mi camino a lo largo de la costa hasta que llegué a Monterey. Mi papá miraba un montón de ESPN y sabía que había muchos campos de golf ahí. Pasé algo de tiempo conduciendo alrededor de la ciudad observando las cosas que solo había visto por televisión.
Era hermoso. Un mundo completamente diferente al que estaba acostumbrada.
Sabía que el día siguiente involucraría un montón de pequeños pueblos mientras continuaba viajando hacia el sur, así que me desperté muy temprano, lista para partir.
Conduje a través de Big Sur, Lucia y Plaskett antes de finalmente detenerme para pasar la noche en Cambria. Era una ciudad agradable, rodeada de millas y millas de viñedos. Deambulé por la calle principal por un par de horas, tratando de familiarizarme con ella. Algo no se sentía bien y a la mañana siguiente me marché otra vez.
Salí hacia la carretera y después de aproximadamente veinte minutos, me dirigí hacia un pequeño pueblo llamado Cayucos. Era pequeño, pintoresco y algo me atrajo sobre él. Planeaba conducir hacia Los Ángeles ese día, pero cuando me paré en la playa, mirando el largo muelle que emergía del agua, no pude irme.
Cancelé mi reservación de hotel en L.A. para esa noche y encontré un hostal sobre la calle principal del pueblo. Tenían algunas habitaciones disponibles y tomé una.
Mi estómago gruñó y supe que tenía que comer. La dulce mujer mayor que dirigía el hostal me recomendó un pequeño restaurante justo bajando por la calle. Caminé por la acera, disfrutando la vista. La avenida South Ocean corría paralela a la playa por un tramo. La avenida Pacific se separaba de ella y continuaba por la playa, pero me mantuve en South Ocean, buscando el restaurante.
Fue fácil de encontrar. Flores sobre la acera, música flotando en el aire, brillantes ventanas abiertas. Parecía atractivo, feliz. Como un lugar en el que necesitaba estar.
Entrando en el Rockaway Café me sentí cómoda. Familiarizada. Me sentí como en casa.
Honestamente, era la última cosa que estaba esperando.
Y ese fue solo el principio de las sorpresas.
¡Hola!
El viaje inició, y parece que Bella ya encontró un lugar para quedarse. ¿Qué otras sorpresas le traerá este viaje? ¡No se olviden de contarnos todas sus opiniones y teorías en un comentario, nos encanta leerlas!
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Pera l.t, LalhizGarcia, Pam Malfoy Black, kaja0507, cavendano13, alejandra1987 (Alice también es de Forks, así que posiblemente estaban visitando a su familia), lizdayanna, patymdn, terewee, Nyx-88, solecitopucheta, saraipineda44, carolaap, sandy56, krisr0405, somas, debynoe, Pili, Tata XOXO, Adriu, freedom2604, tulgarita, rjnavajas, Lady Grigori, miop, EmmaBe, Jade HSos, Techu, Liz Vidal, Noelia, aliceforever85, EvreHavva, cary, jupy, caresgar26 y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!
