I don't care what they say
those numbers don't mean a thing
we've got it made
this world is just me and you.
10.-
Y Andromeda se ha cansado de empujarle.
De empujarle de los hombros para despegar esa boca de la suya. De empujar para alejarle, para alejarle de su vida, de ella entera. O quizás se ha cansado de ella misma, o de no ser ella misma. O de ser una buena chica Black.
Y es por eso que decide abrazarle y anudar sus manos detrás de su cuello y apretarse contra él, sólo eso. Apretarse tan fuerte hasta que el aire que sale de sus pulmones sea el mismo que Ted respirará.
Y se permite ser ambiciosa y calculadora con lo que hace con su lengua, y ser egoísta también. Porque le cubre la escalera, y aunque alguien pase por ahí jamás creerá lo que ha visto y probablemente culpará a los exámenes de su cansancio extremo que le hace delirar. Nadie, nunca creerá que Andromeda Black se ha echado en los brazos de Ted Tonks, y que ella le besa a él, de un modo que dan ganas de sentarse a tomar notas. Y de echarse a llorar, porque ese es un beso en el que deberían aparecer las criaturas del bosque y contemplarles, o una lluvia de fuegos artificiales debería explosionar detrás. Pero no ocurre nada de eso, y quizás sólo una moribunda araña les mire celosa.
Andromeda se descubre dejando que Ted entre de lleno en su vida. (También se descubre teniendo una vida) Y es la sensación más excitante que ha sentido, es besarse rápido y a escondidas en todos los rincones del colegio, es el peligro que siente en cada ojo que se posa en ella y siente el corazón en la mano cuando escucha ruidos lejanos. Pero aún así no es capaz de separarse de él.
Por primera vez en la vida sabe que es lo que quiere, que es aquello que le hace feliz. Incluido el hecho que ha encontrado a alguien que se coma sus pasteles de calabaza.
Y se atreve a dejar Hogwarts colgada de su mano, y a mirar (o mejor dicho, no mirar) a los estúpidos que se dedican a esparcir los rumores de que se ha vuelto loca. Y quizás sea cierto, porque toda su familia se lo dijo. Su madre suplicante, su padre en el silencio, Narcisa con su desprecio y Bellatrix. Bellatrix se lo dio a entender con la varita. Y aunque ahora pueda ver las cosas un poco distorsionadas porque tiene un ojo hinchado, descubre que no le importa, porque él está a su lado poniendo compresas de gasa (sí, esa cosa muggle) empapadas en esencia de díctamo.
La historia de Andromeda tiene mucho de una historia cualquiera de la época. Ella y Ted son la típica pareja asustada que huyen y se casan a escondidas. Querían invitar a la profesora McGonagall, pero prefirieron estar solos ellos dos. Si ella no podía tener invitados, Ted tampoco necesitaba a nadie más. Le roban el calor al sol, el tiempo a los días y Andromeda le ha robado a toda su familia las ganas de vivir. O al menos a su padres.
Pero sigue sin importarle porque está segura que no ha hecho nada malo.
Y de vez en vez, cuando tiene que preparar alguna poción recuerda lo mucho que no le gusta Ted Tonks (cuando se va a trabajar y la deja sola)
Nota de Autora: Sí, aquí termina. Probablemente no respeté los tiempos que deben tener diez viñetas para manejar una historia, probablemente las personalidades no son las adecuadas y ésta historia este llena de vacíos y de fallas, pero es la primera vez que escribo de Ted y Andromeda, y aunque pueda que no sea el mejor intento a mi me encantó hacerlo.
No sé como fue tu experiencia con esto, no sé si te gustó o me odiaste en cada letra que escribí.
Sólo me queda agradecerte (de corazón) que llegarás hasta aquí.
Besos!
