Los espías de mente sucia.

Autora: Black Song 11

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, pero esta historia sí. ¡NO AL PLAGIO!


Epilogo


La luz del sol se coló atreves de las gruesas cortinas impactando de lleno en la cara del pelinegro quién yacía plácidamente dormido. Frunció el ceño y apretó los párpados en señal de estar despertando; cuando finalmente abrió sus ojos mostrando sus orbes de un extraño color negro se removió un poco en la enorme cama matrimonial. Buscó con sus manos a su novia quien, supuestamente, se encontraba profundamente dormida a su lado, pero no había nadie allí.

—Debe estar en el baño—pensó. Se puso de pie perezosamente y caminó hacia la puerta del baño, sin importarle estar completamente desnudo, le dio un pequeño golpe a la puerta esperando la respuesta de su novia, pero nadie respondió; abrió la puerta, pero nadie estaba allí.

— ¡Sakura! —llamó a su nombre para saber si se encontraba en el primer piso, pero no había nadie allá abajo.

Entró al baño y se dio una corta ducha, se vistió y bajó a la cocina para desayunar. Allí encontró una nota sobre un mueble de la cocina.

"Disculpa por irme tan temprano, Sasuke-kun. Hinata quería que la acompañara para comprar cosas para su bebé.

No me esperes, el desayuno está en el microondas.

Te amo."

Sasuke levantó una ceja, pero luego la bajó, había olvidado que Hinata estaba embarazada.

Ya habían pasado tres años desde que Sakura y él se habían hecho novios, para él habían sido los mejores tres años de su vida pues había olvidado lo que era tener más gente en su casa, pero ahora que lo recordaba le agradaba.

Muchas cosas habían pasado en esos largos tres años, todos sus amigos habían prácticamente resuelto sus vidas, casi todos ellos tienen a su pareja estable a quien amar y él no era la excepción, y por primera vez le gustaba no ser la excepción.

Sonrió de medio lado al ver que efectivamente Sakura había dejado un sándwich de doble queso y jamón junto a un termo que contenía café. Se sirvió un poco. Amaba estar con Sakura, pero a veces amaba los silencios que se producían porque sabía que no eran eternos.

Disfrutó del silencio que había en su casa al mismo tiempo que disfrutaba el sabor del café que bebía lentamente. Pero el silencio se acabó junto con la calma ya que sintió como alguien tocaba el timbre de su casa repetidas veces, como si un asesino lo estuviera siguiendo.

Ni se inmutó y fue a abrir, vio la cara de su mejor amigo, Naruto Uzumaki, tenía una expresión de angustia en el rostro. Intentó cerrarle la puerta en la cara, pero la mano de su amigo lo detuvo.

—¡Sasuke!—gritó al borde de la histeria— ¡Nunca creí que fueras tan descuidado!

— ¿De qué estás hablando, tonto? Entra—se hizo a un lado dejando que el rubio entrara. Se sentaron en uno de los sillones de cuero negro y el chico no quitaba su expresión de preocupación.

—Nunca creí que esto pasaría—lloriqueó inclinándose hacia adelante. Sasuke se estaba desesperando por no saber de qué estaba hablando— ¡Y ustedes que se veían tan felices!

— ¡Habla de una vez! ¡¿A qué te refieres?! —gritó estando ya furioso porque no se expresara bien.

— ¡Sakura-chan te está engañando! —Soltó por fin con una cascada de lágrimas cayendo de sus ojos. El pelinegro levantó una ceja y sonrió de medio lado.

—Ver para creer—respondió muy seguro de sí mismo cruzándose de brazos en una pose de "yo lo sé todo".

Naruto lo arrastró hacia afuera de la casa y lo llevó cerca del hospital de Konoha, donde recordaba haber visto a Sakura con ese hombre. Al no estar ahí Sasuke fulminó a su amigo con la mirada haciéndole saber que no permitía que dudaran de su novia.

Fueron al parque de Konoha para que Naruto pensara donde podrían estar, pero allí estaban, sentados en una banca de madera muy ceca el uno del otro.

La rabia, la decepción y la tristeza que sintió el pelinegro fueron indescriptibles, sólo quería ir allá y romperle la mandíbula a ese desgraciado, o algo más. Empezó a caminar en dirección a la banca, pero Naruto lo detuvo.

—Ponte a pensar antes de hacer algo. Podría ser un mal entendido—dijo sabiamente y Sasuke se relajó, pero siguió viendo la escena con el mismo revoltijo de sentimientos.

Sakura y el sujeto desconocido se abrazaron, y todo quedó claro para él. Se preguntó a si mismo qué había hecho mal y por qué ella lo engañaba en vez de terminar con él si ya se había aburrido de su relación.

Se fue de allí, no quería ver como esa chica lo humillaba, quizás con cuantos había estado durante esos tres años de noviazgo. Bajó la cabeza, claramente deprimido, y se fue a casa. Naruto lo siguió con la mirada, estaba preocupado por él, pero quería comprobar con sus propios ojos lo que su amiga estaba haciendo.

No podía creer que su Sakura-chan, su mejor amiga, su compañera, su casi hermana, estuviera haciendo eso, él sabía cuanto habían luchado por Sasuke, cuanto había amado a Sasuke y lo feliz que estaba cuando empezaron a salir después de un retorcido plan creado por ella y por un tal Kinosuke.

La pareja se levantó de la banca y caminaron hasta salir del parque, él los siguió desde las ramas de los árboles. Sin pensarlo dos veces hizo un sello con ambas manos y al instante varios clones de él mismo aparecieron y se dispersaron.

Los había hecho con el propósito de llamar a sus amigos y pedir refuerzos. Ya tenían experiencia en espionaje, así que una segunda vez no los iba a matar.

Los siguió por casi una hora, todo calzaba como una cita normal entre enamorados, pero no lo era, era un total adulterio aunque no estuvieran haciendo nada que involucrara al adulterio. Vio que recorrieron varias tiendas, pero cada vez que se miraban se sonreían, cosa que molestó al rubio.

Le llamó la atención el hecho de que él asentía o negaba con la cabeza cada vez que ella le mostraba algo en alguna vitrina.

El primero en llegar fue Sai, se disculpó por la demora y Naruto le explicó la situación. El pelinegro analizó la cita de esos dos y estuvo de acuerdo con el rubio.

Ya eran pasadas las tres de la tarde y Kakashi no llegaba, los clones habían sido enviados hace más de cuatro horas.

— ¡Naruto! ¡Mira! —exclamó Sai sorprendido por haber visto algo. El rubio miró en la misma dirección y casi se le salen los ojos al ver a Kakashi caminando tranquilamente cerca de la pareja que estaban espiando.

— ¡Kakashi-sensei!—dijo Sakura en forma de saludo cuando lo vio. El hombre, quien se encontraba leyendo su libro, levantó la vista y cuando la vio sonrió bajo su máscara— ¿Qué haces aquí?

—Busco a Naruto, porque envió a uno de sus clones a…—no terminó la frase y de la nada Sai y Naruto bajaron del árbol y le trataron de tapar la boca al hombre, pero éste al pensar que eran enemigos se volteó y sacó un kunai de su bolsillo poniéndose en posición de ataque.

—Ah, son ustedes chicos—sonrió mientras bajaba el cuchillo—Los estaba buscando.

— ¿Si? ¡Ya nos encontraste, ahora vámonos! —exclamó el rubio arrastrando a su maestro alejándolo de la chica. Sai saludó a su compañera y ésta lo miró raro, pero de igual manera respondió el saludo.

Cuando ya estuvieron lejos de ella, le explicaron la situación al Jounin quien expresó la misma sorpresa que mostraron los otros dos al enterarse.

—No lo puedo creer—dijo impresionado y a punto de gritar— ¡Esto si que es increíble!

—Sí, sensei, nosotros dijimos lo mismo—apoyó Naruto con sus brazos cruzados asintiendo con la cabeza repetidas veces.

— ¡La película de mi libro se vende aquí y está de oferta! —gritó para luego entrar corriendo al lugar. Sai y el rubio casi caen al piso por la impresión, no podían creer lo idiota que era su maestro, pero lo astuto que era cuando se lo proponía.

Naruto empezó a desesperarse por no saber absolutamente ningún detalle de lo que estaba haciendo su amiga, Sai por su parte, no paraba de pensar que se olvidaban de algo.

Por su parte, Sasuke, había llegado a su casa con un profundo semblante de depresión. Nunca hubiera creído que Sakura fuera capaz de hacer algo así. Ya no sería Sasuke Uchiha, el único sobreviviente del clan Uchiha; ahora sería Sasuke Uchiha, el cornudo.

Apretó los puños con fuerza, pero fue incapaz de destruir algo, trató de sosegar su rabia lanzando los cojines de su enorme sofá, pero no surtió resultado. Cayó al piso de rodillas respirando forzosamente. Sólo quería que todo eso fuera un terrible mal entendido, igual que la vez anterior.

Recordó sus momentos felices con ella: Sus sonrisas, sus caricias, sus besos, entre tantas cosas que lo hacían feliz. Se preguntó una y mil veces qué había hecho mal, pero la respuesta no emergió jamás.

Trató de calmarse, llenó su mente de la frase "Todo es un mal entendido", lo que le dio esperanzas para levantarse y poner todo en orden. Sonrió, sintiéndose seguro de su relación, caminó hacia la cocina, esperaría a su novia con el almuerzo.

— ¿Sasuke-kun? —escuchó su voz desde la puerta de entrada, no la había sentido llegar— ¿Estás cocinando?

Ahí estaba ella, tan sonriente, tan bella, como siempre; mientras que a él se lo comía la rabia por dentro, pero exteriormente no demostró nada, igual que siempre.

No la quiso encarar, no porque tuviera miedo de la respuesta, si no que él quería que ella se lo dijera directamente, aunque en parte de todas formas temía lo que ella pudiera decirle.

—Sí—respondió rápidamente— Quería comer algo…—ambos se quedaron sumidos en el silencio, un silencio incómodo.

Miró a su novia, ella estaba leyendo una revista que había traído, miró fijamente la revista como si esta tuviera la culpa y leyó algo que le llamó poderosamente la atención de la portada: "Diez frases simples para romper con tu novio sin dañarlo".

Sintió como su corazón dejaba de latir, su rostro palidecía y su cerebro trabaja a mil por segundo buscando alguna coincidencia.

—Sakura—la llamó, la chica lo volteó a ver como si nada— ¿De dónde sacaste esa revista?

—Hinata me la prestó porque sale un artículo que me llamó la atención—sintió como si sus palabras fueran un balde de agua fría cayendo desde el cielo sólo para torturarlo más. Ella no dejaba de ver la revista por lo que no notaba las convulsiones de desesperación que sufría el cuerpo de su novio.

Sasuke salió corriendo de la cocina y tomó su teléfono para llamar a su mejor amigo y autoproclamado el mejor ninja del mundo, Naruto Uzumaki.

— ¿Diga? —oyó la voz de su amigo del otro lado de la línea, el apretó con mucha fuerza el teléfono sobre su oreja y se encerró en su cuarto poniendo el seguro y tirándose al piso.

—Naruto—gritó desesperado— ¡Necesito que vengas aquí ya, necesito tu ayuda! —siguió hablando tratando de ahogar los gritos de frustración que quería lanzar al viento.

—No te preocupes, allá voy, teme—respondió y ambos cortaron la comunicación al mismo tiempo. El pelinegro se levantó y fue a dejar el pequeño aparato a su lugar, su cara no expresaba lo que estaba sintiendo internamente por lo que Sakura jamás sospecharía lo que él estaba pensando.

—Sé que es malo desconfiar de mi pareja—pensó mientras se sentaba en el sofá—pero cada cosa que veo de ella me hace sospechar aún más, necesito averiguarlo…—La joven interrumpió sus pensamientos sentándose a su lado y pegándose al brazo del hombre.

Los sentimientos por ella seguían allí, lo que sentía cada vez que ella le sonreía seguía ahí, pero su confianza hacia ella ya no lo acompañaba, sólo quería decirle y acabar con todo eso y que ella por lo menos tuviera la oportunidad de desmentir el rumor.

—Sasuke-kun—le llamó muy cerca de su oído, una pequeña descarga eléctrica bajó por su columna, lo que siempre sentía cuando estaban así de cerca— ¿Qué te pasa? Estás tenso.

Sakura se puso de pie y rodeó el sofá parándose detrás del Uchiha, tomó sus hombros y los masajeó lentamente, fue una caricia placentera; él soltó un suspiro y echó la cabeza hacia atrás, la miró a los ojos y quedó hipnotizado.

—Quizás a cuantos hombres le has hecho esta clase de cosas—escuchó que decía una molesta voz en su cabeza; cerró los ojos con fuerza y se apartó de ella.

— ¡¿Qué?! —exclamó ella sorprendida por lo que su pareja había hecho.

—Recordé que tenía que salir con Naruto ahora—habló apresuradamente, corrió a su cuarto y sacó un bolso, se lo colgó al hombro y caminó a la cocina, tomó la revista y la metió a su bolso justo antes de que Sakura apareciera allí.

— ¿Qué estás haciendo? —preguntó alarmada mientras lo seguía por toda la cocina, él caminó hacia el refrigerador y tomó una botella con agua metiéndola junto a la revista.

—Vuelvo en unas horas—se despidió dándole un fugaz beso en los labios y luego salir prácticamente corriendo de la casa.

Caminó un par de cuadras y se encontró con Naruto allí, éste lo saludo igual de enérgico que siempre, pero Sasuke pasó de largo dejándolo atrás. El rubio lo siguió por casi seis cuadras hasta que por fin se detuvieron en una pequeña plaza. El pelinegro lanzó el bolso al suelo y se sentó en una banca de madera, agachó la cabeza y se llevó las manos a sus sienes masajeándolas lentamente.

—¿Qué pasó? ¿Sakura lo admitió? ¿Rompieron? —preguntó inútilmente y luego vio cómo su amigo lo miraba como si tratase de matarlo así que retrocedió unos cuantos pasos.

Sasuke tomó la revista y se la arrojó a la cara, pero Naruto reaccionó a tiempo y la tomó, vio la portada, sólo era una revista normal, la abrió y empezó a hojearla.

— ¿Qué con esto? —preguntó mirando a su amigo sin entender de lo que estaba hablando— Hinata-chan tiene la misma edición de esta revista.

—Lee lo que dice la portada—respondió cortante, el rubio cerró la revista y empezó a leer todo lo que decía.

—"Las mejores formas de depilarte…"—Sasuke lo interrumpió quitándole la revista para luego buscar lo que lo inquietaba tanto.

—Esto—gritó apuntando las palabras que estaban más que destacadas.

— ¡¿"Diez frases simples para romper con tu novio sin dañarlo"?! —leyó a gritos esas horribles palabras y quedó en shock, su rostro palideció y de no ser porque la gente lo estaba mirando raro se hubiera lanzado al piso a patalear— ¡¿Qué es esto?! ¡¿Cómo puede existir algo que muestre las separaciones de parejas como bueno?!

Se sentó junto a su amigo y le dio unas palmaditas en la espalda como diciendo "todo va a estar bien", Sasuke se enderezó y respiró hondo para luego abrir la maldita revista, ambos se acercaron más a lo que llamaba tanto su atención, Naruto trató de demostrar valor, pero sudaba como si estuviera en el solárium.

—"Para romper con tu novio sin dañarlo tienes que ser sincera, pero sensible…—empezó leyendo Sasuke—…en este artículo te mostramos las diez mejores formas de hacerlo"

—"La primera forma es ser directa con lo que sientes, por ejemplo…—siguió leyendo el rubio con miedo—… Dile que la inagotable llama del amor fue apagada por un bombero y que accidentalmente otra llama de amor se prendió, pero no por ti".

Ambos amigos se miraron extrañados, ¿Qué clase de idiota escribió eso? ¡No tiene nada de sensible!

—"La segunda que te ofrecemos…—continuó el pelinegro—…es que le digas directamente que tus gustos cambiaron de dirección, por ejemplo podrías decirle: Fuiste un gran amante, pero mi corazón ya lo tiene alguien mejor".

—"Aprecio que me hayas respetado tanto. Sigamos siendo amigos"—leyeron ambos al unísono, Naruto soltó una sonora carcajada que prácticamente se escuchó en toda Konoha, mientras que el pelinegro se mordió la lengua para no reír.

—"También podrías decírselo indirectamente, como: ¿Recuerdas a 'Hiroshi'? Digamos que ahora él y yo somos muy buenos amigos." —y continuaron leyendo todas las frases en voz alta y riéndose a carcajadas cuando terminaban de hacerlo.

— ¡No puedo creer que te preocupara esto! —chilló el rubio apuntando la patética revista— ¡Sakura-chan no es tan estúpida como para usar una de estas frases para terminar contigo! —Sasuke asintió dándole la razón, miró la patética revista y la volvió a guardar. Su confianza había vuelto, pero todavía no entendía quién era ese hombre con el que ella andaba.

—Tienes razón—murmuró esbozando una media sonrisa—Seguramente lo mal entendí y estaba leyendo el artículo de depilación—dijo en broma y sacó la botella de agua y le dio un gran sorbo, reír tanto había secado su garganta.

Su amigo sí que lograba subirle el ánimo, aunque se trate de Sakura. Después de hojear la revista, y reírse de algunas cosas que a ellos les parecían estúpidas, se cansaron y cada uno volvió a su casa.

—Se había hecho muy tarde—pensó acercándose a la puerta de su hogar—probablemente Sakura ya esté dormida.

Metió la llave en la cerradura, pero antes de abrir la puerta sintió unas risas dentro de su casa, las risas eran de un hombre y una mujer, reconoció la risa de la mujer. Sakura.

Apretó la llave hasta que sintió que se doblaba. No podía creer que su novia fuera tan descarada como para ocultar una aventura y lo que es peor ¡Traerlo a la casa!

Abrió la puerta de golpe, preparado para lo que sea que fuera a ver, se esperó cualquier cosa, lo que sea, hasta la más vil forma de engañarlo en su propia casa, pero no vio a ninguna de las cosas que imaginó; eran Sakura y un sujeto desconocido sentados en el sofá viendo televisión cada uno con una taza con café.

— ¿Qué está pasando aquí? —preguntó yendo directo al grano, su novia lo miró impresionada de verlo tan temprano de vuelta y el hombre ni se limitó a mirarlo.

—Debe estar acostumbrado a ser descubierto en esta clase de situaciones—pensó desconfiado. Frunció el ceño y caminó hacia el televisor apagándolo.

— ¡Oye! —habló el hombre que estaba sentado en el sofá— ¡Estaba viéndolo!

— ¡Me importa una mierda lo que estabas haciendo! ¡Largo de aquí! —gritó el pelinegro rojo de la ira, el descaro que tenían esos dos era algo inimaginable para él. El hombre se encogió de hombros y se despidió de la chica con un beso en la mejilla, cosa que obviamente enfureció el doble al Uchiha— ¡Te dije que te largaras!

El hombre finalmente salió de ahí dejándolos solos. Un incómodo silencio invadió el lugar, ella lo miraba nerviosa y él trató de no soltar golpes por todos lados con el fin de desahogarse.

— ¿Quién era él? —preguntó con ira contenida, ella se puso un dedo en el mentón como pensando en sus palabras, cosa que lo enfureció aún más.

—Es un amigo—respondió como si nada, pero su expresión nerviosa no la abandonó.

El buen ánimo de Sasuke había desaparecido completamente siendo así remplazado por la ira y la profunda decepción, decepción producida por el ver a su novia con otro y que peor aún tenga el descaro de negarlo cuando era completamente obvio.

— ¿Por qué estás tan enojado, Sasuke-kun? ¿Qué te ocurre? —preguntó sin entender la furia del joven. Ella le había dejado bien claro que no iba a perder su amistad con sus amigos hombres sólo porque eran pareja, idea que no alegró al Uchiha.

Él se sentía traicionado y herido, pero ya no confiaba en ella lo suficiente como para dejarle ver su intenso dolor; su expresión seguía siendo la misma: Ira. Le aventó la revista a la chica y ella algo sorprendida la tomó y miró la portada.

— Dime qué dice ahí—ordenó él, la chica estaba muy asustada como para negarle algo en ese momento; sabía que Sasuke no sería capaz de golpearla, pero aun así se sentía aterrada.

— "¿Cuáles son las mejores sesiones de sex…" —el pelinegro la interrumpió arrebatándole la revista.

¡¿Por qué será que todos se fijan en cualquiera de los artículos menos el que él quería que leyeran?!

— ¡"Diez frases simples para romper con tu novio sin dañarlo"! —leyó en voz alta, casi a gritos. Fue ahí cuando ella entendió el extraño comportamiento del chico y sonrió enternecida, sólo estaba preocupado porque ella terminara con él.

—Sasuke-kun—lo llamó quitándole la revista— ¿Quieres saber por qué le pedí esa revista a Hinata? —preguntó llamando la atención de su novio, ¿De verdad podría ser que todo fuera un mero mal entendido?

Ella hojeó el pequeño librito que sostenía entre sus manos y sus ojos se iluminaron cuando encontró lo que buscaba, le pasó el objeto a Sasuke y éste se sintió la peor escoria del mundo cuando leyó lo que decía.

"¡Especial de los mejores regalos de cumpleaños para tu novio!"

Soltó la revista por la impresión y miró a su novia, la cual se había cruzado de brazos mirándolo acusadoramente.

— ¿Creías que terminaría contigo, no es así?—preguntó extendiendo los brazos para luego darle un cariñoso abrazo. —Quítatelo de la cabeza, porque no te desharás de mí.

Sus palabras lo conmovieron, con tanto enojo que sentía había olvidado que su cumpleaños estaba próximo. No podía creer lo tonto que había sido, se sentía un completo imbécil por desconfiar de ella, y peor aún, que confío en Naruto.

— ¡Naruto! —exclamó recordando algo. Se alejó de ella tomándola por los brazos y la miro penetrantemente. — ¿Quién era ese hombre que estaba contigo? —preguntó desafiante, ella rodó los ojos y negó con la cabeza. Qué estúpido podía llegar a ser su novio.

—¿Kazehaya? —preguntó como si al chico le interesara el nombre de quién él había confundido con un amante.—Es el novio de Kinosuke. Lo llamé porque quería que me aconsejara sobre tu regalo, pero no encontramos nada.

Ahora todo estaba claro para él, ella se había tomado la molestia de hacer todo eso sólo para comprarle un regalo. Sonrió enternecido y se acercó a ella para besarla, pero ella rechazó el beso. Sasuke la miró intrigado, ¿Se habrá enojado porque desconfió de ella?

—Dime qué quieres para tu cumpleaños—dijo como si le estuviera leyendo la mente.

El moreno sonrió de medio lado, se hizo el difícil, como si lo estuviera pensando. Miró a la chica de reojo, ella lo estaba observando interesada en lo que fuera a decir.

—No quiero nada—finalizó desanimando a su novia, ella frunció el ceño y entonces él supo que tenía que continuar hablando—De verdad, no necesito nada, con que estés conmigo me basta—ella se sintió alegre y más enamorada de él con sólo escuchar esas palabras tan románticas que había dicho, casi parecía que las hubiera dicho un poeta. Sonrió más aún al saber que no escucharía esas palabras en mucho tiempo.

Entonces se besaron y se reconciliaron; porque los malentendidos abundan entre las parejas, siendo ésta una de las principales causas de separaciones, pero no saben que sólo tienen que acercarse al otro y aclarar sus dudas, en vez de guardarse sus sospechas y que algún día exploten en tu cara.

La luz del sol se coló atreves de las gruesas cortinas impactando de lleno en la cara del pelinegro, quién no había podido dormir en toda la noche, algo seguía molestándole, una inquietud que no había compartido con nadie. Miró la mesita de noche que se encontraba a su lado y observó las fotografías que estaban sobre él.

Tomó una de ellas en especial y se las quedó mirando por un buen rato. Era una foto de él con su familia, la familia Uchiha, todos estaban sonrientes, excepto por su padre quién nunca quitaba esa expresión seria de su rostro. Sintió una profunda nostalgia, todavía podía recordar el cariño que su madre nunca dejó de darle, el anhelo de hacer sentir a su padre orgulloso y también el sueño que alguna vez tuvo de llegar a ser como su hermano.

Dejó la foto donde estaba para mirar a su pareja, quién dormía plácidamente, acarició su mejilla suavemente y sonrió cuando la vio removerse, ella abrió los ojos y fijó su vista en la persona que acariciaba su rostro, tomó la mano de él y la besó.

— Buenos días—lo saludó, para luego ahogar un bostezo.

—Buenos días—respondió él— ¿Sabes? Estuve pensando y ya sé lo que quiero para mi cumpleaños—ella se sentó en la cama emocionada y lo miró esperando a que prosiguiera.

— ¿Qué es? —preguntó al ver que su novio no respondía.

—Es algo que no sólo es para mí—empezó a hablar confundiéndola un poco— todavía no sabemos cuanto tarde en llegar, pero estoy seguro que ambos estaremos felices cuando llegue.

— ¡Déjate de rodeos! —gritó ella algo irritada, odiaba las adivinanzas.

—Quiero un hijo, Sakura—pidió mirándola seriamente, la aludida se sorprendió bastante al oír semejante petición, ella estaba dispuesta a darle lo que le pidiera, pero pensaba en algo que se consiguiera en una tienda y recordó la "ambición" que el Uchiha mencionó hace muchos años.

—Quiero resurgir mi clan—recordó tales palabras que en ese momento ella no tomó muy en serio, pero tenerlo ahí junto a ella, pidiéndole hijos era otra realidad.

Ella tardó tanto pensando en la propuesta del Uchiha que este se desanimó pensando que tal vez ella no quería hijos aun, trato de entenderla, buscó las palabras adecuadas para hacer que olvidara lo que había dicho.

—Sakura—comenzó a decir, pero ella lo interrumpió besando sus labios.

—Quiero que sea niño—aceptó emocionada y él abrió los ojos sorprendido.

La vida de esos dos jóvenes no sería la misma a partir de ese preciso momento. Diez meses después nació el nuevo integrante de los Uchiha, Chieko fue llamada, por ser considerada por sus padres como una bendición, meses después de la llegada del nuevo bebé Sasuke y Sakura contrajeron matrimonio, jurándose a ellos y a su hija estar juntos para siempre.

Naruto y Hinata tuvieron su bebé varios meses antes del nacimiento de Chieko, le llamaron Daiki y fue un esplendido bebé varón, hasta que nació la hija de los Uchiha, él era el centro de atención de todos por poseer unos hermosos ojos como los de su madre y el rubio y desordenado cabello de su padre, una combinación que le sentaba de maravilla al pequeño niño.

Y así, todos en Konoha vivieron felices y comieron perdices. Hasta que, catorce años después, se veía a Sasuke persiguiendo a Naruto hasta el fin del mundo por lo que el mocoso de Daiki le había hecho a su hija.

— ¡Cálmate, teme! —gritaba el rubio corriendo por su vida— ¡Sólo fue un inocente beso entre amigos, nada más!

Pero esa es historia para otro día.


Fin.


Lorem (creo que ése ya lo usé ._.)

¿Cómo han estado? ¿Esperaban éste epilogo? xD Yo tampoco.

Debo decir que lamento profundamente no haber actualizado mis otros fics, lo que ocurre es que mi computador se enojó conmigo y se le unió mi inspiración y no puedo responder bien a eso.

Espero que no se enojen, éste epilogo lo tengo escrito desde Septiembre, pero quise guardarlo para hoy porque es mi cumpleaños (11/nov) y quería darles una sorpresa.

No existen palabras para describir lo feliz que me hace que me apoyen tanto dejándome sus reviews, alertas y favoritos, sé que está historia está llena de errores por todos lados, pero de todas formas la aceptaron tal cual la escribí, espero haberlos entretenido y mis más sinceras y profundas gratitudes a todos.

Bueno, no puedo decir más son las... 0:04 hrs aquí en Chile y estoy resfriada xD

¡Vean mi perfil, ahí les deje otro motivo por el que estoy ocupada. El que lo descubra hará que actualice más rápido :P!

¡Los amo!

Espero que sigan apoyándome.

¡Besos y abrazos!

Vale!

PD: Feliz cumpleaños a todos los que coincidan conmigo o los que estuvieron en lo que va del mes .