Jacob
Nuestra primera cita se vio interrumpida por el llamado de su padre, Renesmee se puso muy nerviosa, dejamos todo tal cual y subimos en la moto de camino a la clínica de Port Angels. Pude darme cuenta por cómo se aferraba a mi cintura que estaba muy tensa, debía de estar demasiado preocupada por su madre. Intenté ir lo más rápido que pude, pero no podía arriesgarme demasiado, la idea era llegar bien al hospital, no como pacientes. Tardamos veinte minutos en llegar, bajé la velocidad al mínimo para buscar estacionamiento, me encontraba de lleno en eso cuando sentí que se soltó de mí y bajo de la moto andando. Me dio un susto de aquellos.
-Renesmee ten cuidado, te puedes golpear- le previne.
-Lo siento, pero debo entrar ya, búscame dentro ¿sí?- me propuso.
-Está bien- dije y busque un lugar para estacionar. Cuando logré encontrar un sitio vacío, deje la moto y me dirigí hacia dentro. Pregunté a la recepcionista por una paciente accidentada que había ingresado hace poco y me dio las indicaciones para llegar a la sala de cuidados intensivos. Cuando me asomé al pasillo principal noté dos rostros conocidos, Charlie y Edward mi suegro, claro que él no lo sabe y que rollo armará cuando se entere –pensé- me acerqué de forma precavida para ver cómo estaba el ambiente, cuando Edward me reconoció se me acercó como un mafioso.
-¿Qué estás haciendo aquí?- dijo sin saludarme e impidiendo que siguiera avanzando.
-Buenas noches señor Cullen- respondí, había que enseñarle modales.
-No te hagas el gracioso Black, te quiero lejos de mi hija, te puede ir muy mal, y antes que lo preguntes, si es una amenaza, así que te puedes largar- respondió.
-Yo no me iré a ningún sitio, usted no es quien para darme órdenes, y por lo que tengo entendido esta clínica es un sitio público-
-No tienes motivos para estar aquí, ¿Quién te informó?- preguntó.
-El viene conmigo papá, el me trajo aquí- lo interrumpió Renesmee acercándose a mi lado, quedando frente a su padre.
-¿Qué sucede?, ¿Por qué tienes esa actitud con Jacob papá?- lo encaró Renesmee- no es el momento de un ataque de celos de papá-
-No seas insolente Renesmee-reclamó- ¿Qué hacías con este tipo a estas horas?, yo te pedí que te alejaras de el-
-Eso ya lo hablamos papá, ¿lo recuerdas?- respondió ella muy segura.
-Podemos hablar a solas, esta es una situación familiar hija- pidió Edward.
-No, él puede oír lo que me tengas que decir papá- dijo sorprendiéndome.
-Renesmee por favor- pidió Edward.
Ella me miró, no sabía qué hacer, Edward la pone entre nosotros.
-Por mí no te preocupes preciosa, yo espero por allá- dije alejándome para ir con Charlie.
Noté que Charlie me miraba muy concentrado, al mismo tiempo pude percibir un sentimiento de culpa en la expresión de su rostro.
-Hola Jake- dijo Charlie apenas me acerque.
-Hola, ¿Cómo está Bella?- pregunté al fin preocupándome de lo que nos había traído hasta aquí. Charlie se me acercó, respiró profundamente y me miro un minuto en silencio antes de comenzar.
-Bella se golpeó muy fuerte la cabeza, tiene un trauma encéfalo craneal y tuvieron que inducirle un coma, Edward necesitará de la compañía de su hija, y ella necesitara tener tiempo para su familia en este momento y tu claramente eres una distracción, así que debo pedirte que la dejes tranquila por un par de semanas hasta que todo esto haya pasado- respondió.
-Pero que le sucede a todo el mundo aquí, te lo diré una sola vez Charlie y lo hago por respeto, porque eres amigo de mi padre, y espero que no deba repetirlo, yo no me alejaré de Renesmee, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ella necesitará de mi compañía es este momento, ahora menos que nunca la dejaré sola-
-Entonces debo advertirte que te cuides las espaldas, porque el menos contento con su amistad es Edward, él es un hombre que consigue lo que quiere y si quiere sacarte del camino de su hija lo hará, créemelo-
-Entonces me tocará dar la pelea, porque nadie me separara de Renesmee- le dije y en ese momento llegó Rosalie, Renesmee le abrazo, necesitaba contención emocional y por culpa de Edward yo no se la había podido dar, me acerque a ellas y Edward nuevamente se me cruzó por delante-
-Te vas a arrepentir de desafiarme, mi hija no será uno más de tus trofeos- murmuró para que Renesmee no escuchará y luego se apartó del camino.
-¡Si claro que aceptaré su invitación a cenar!- exclamé dirigiéndome a Edward que negó con la cabeza y caminó hasta Charlie.
-Jacob que bueno que estas aquí, gracias por traer a mi amiga- dijo Rosalie.
-No me agradezcas, y gracias a ti porque pareces ser la única que se alegra de verme-
-¡Eso no es cierto Jacob, a mí me alegra que estés aquí, ahora los necesito a ambos más que nunca!- nos aseguró Renesmee, me tomo de la mano para dirigirnos a unos asientos que estaban ahí mismo en el pasillo, se sentó junto a mí y Rosalie hizo lo mismo a su lado, apoyo su cabeza en mi hombro, la rodee con mi brazo para apegarla más a mí, Rose le tomo la mano que descansaba sobre su pierna.
-Ya verás que todo saldrá bien Renesmee- intentó animarla Rosalie mientras le acariciaba la mano.
-Es cierto preciosa, tu mamá se pondrá bien y volverá a casa- le dije dándole un beso en la cabeza.
-Gracias por esforzarse para darme ánimos, pero hablé con el médico hace unos minutos, me comento que el golpe que se dio en la cabeza le produjo una contusión grave, y la tendrán en coma para evitarle daños cerebrales, mientras menos esfuerzos realice, menos riesgos corre, una vez que la inflamación y el derrame cedan por los medicamentos, le irán quitando los sedantes para que despierte.
-¿Y eso cuanto tiempo tomará?- pregunté ya preocupado.
-Un mes más o menos tardaría la recuperación total de la zona afectada, eso sin contar que ya le haya producido daño cerebral, en ese caso tomara alrededor de seis meses, eso es mucho tiempo, debe haber algo más que puedan hacer ¿no?-
-Siempre se puede consultar una segunda opinión, no pierdas las esperanzas, buscaremos al mejor médico-
-Jacob tiene razón, tal vez existan otros médicos, puede que no aquí en Forks, pueden ir a otro sitio, tu padre tiene dinero, por eso no debes preocuparte, además nosotros te apoyaremos en todo y no te dejaremos sola, ¿verdad Jacob?-
-No hace falta que lo digas, puedes contar conmigo para lo que sea-
-Lo sé, gracias no sé qué sería de mi si no estuvieran aquí, mi papá no hizo más que regañarme desde que llegué, ni siquiera me dio una explicación lógica de cómo sucedió el accidente, me dijo que él estaba en su despacho analizando el último contrato con la empresa que está a punto de cerrar un negocio, escuchó llegar al abuelo, ni siquiera me habían contado que Charlie se mudaría con ellos- dijo molesta- luego de unos minutos escuchó a mi madre alterada que llamaba a Charlie, salió de su despacho y vio a mi madre que piso en falso bajando las escaleras y rodó hasta el primer piso, luego de eso él se vino con ella al hospital, Charlie llegó al rato aquí y el resto ya lo saben. Lo que no entiendo es ¿que pudo haber perturbado tanto a mi madre para que se pusiera así?
-Tal vez deberías preguntarle a tu abuelo, después de todo lo que nos has contado, podemos llegar a la conclusión de que está relacionado con él, ¿o no?- le incitó Rosalie- para mi tu abuelo es muy misterioso y oculta muchas cosas, ya sabes lo que pienso- dijo poniendo cara de sospecha.
Le hice un gesto sin que Renesmee se percatara, no era el momento para que intentaran parecerse a Sherlock Holmes, ella entendió perfecto y cambio el tema.
-Creo que deberíamos ir al departamento, así descansas, duermes un poco y regresas mañana en la mañana, yo puedo hablar con el señor Miller para que te dé el día libre mañana- le ofreció Rosalie.
- No quiero dejarla sola, me da miedo, ¿y si le sucede algo mientras no estoy?-
-Preciosa debes pensar que te esperan días muy difíciles y debes descansar, yo puedo quedarme aquí y en caso de cualquier cosa puedo ir por ti, ¿Qué te parece?- ella me miró y me sonrió.
-Creo que será mejor que yo me quede, por cómo te mira su padre es capaz de reservarte una habitación aquí- bromeo su amiga.
Los tres miramos en dirección a Edward que esperaba a la salida de la habitación de Bella, y nos miraba como si intentara adivinar que hablábamos, pero al que más miraba era a mí, y no precisamente porque le agradara, ese hombre tenía ganas de asesinarme, pero no me intimidaría.
-Puede que tu amiga tenga razón, mejor te llevo a casa y paso por ti temprano en la mañana para traerte aquí, es mejor que mi plan suicida- dije bromeando a ver si lograba sacar una sonrisa de su boca. Ella sonrió y Rosalie casi rompe en carcajadas pero atino en el momento exacto y se contuvo.
-Sí creo que tienen razón, iré a despedirme de mamá y los demás, Jacob deberías bajar y esperarme allí, sino mi padre me amarrara a la cama de mamá para que no me valla contigo- se puso de pie y le pidió a Rosalie que la acompañara.
Nos despedimos para disimular frente a su padre, baje las escaleras y la espere fuera, no podía dirigirme a la moto ella no sabía dónde había aparcado, se demoró unos diez minutos en bajar, la recibí con un abrazo y tomados de la mano pero sin cruzar palabras caminamos hasta el lugar donde estaba mi moto, se colocó el casco y subió tras de mí, antes de partir le pregunte la dirección, yo la sabía pero no quería parecer un psicópata, Alice me la había anotado y yo la había memorizado .
Cuando llegamos al edificio, Renesmee se puso nerviosa, como si algo le preocupara, -¿qué te sucede?- pregunte curioso.
-Hay algo que no te he comentado, dijo deteniéndose en seco, promete que no te molestarás- me pidió, comenzó a subir las escaleras conmigo detrás-
-No podría enojarme contigo, ¿Por qué tanto misterio?, no me digas que tienes un cadáver oculto en tu apartamento, porque no te ayudaré a deshacerte de el- bromee. Logré que se riera, llegamos a la puerta de su apartamento.
-Creo que llegamos, ¿quieres pasar a tomarte un café?- me preguntó amablemente mirándome con esa carita de ángel.
-¿Tú quieres que pase?- le dije coqueteándole mientras la acercaba a mí, la abrace dejando su rostro frente al mío, me disponía a besar sus labios cuando oí que alguien aclaraba su garganta, me gire en dirección al sonido, entonces caí en cuenta de a que se refería Renesmee con eso de que había algo que no me había contado. El estúpido de Nahuel estaba allí, parado en la puerta de en frente, de brazos cruzados y con gesto de desagrado mirándonos fijamente.
No pude evitar que mi rostro se transformara, no me gustaba para nada que ese idiota viviera frente a mi Renesmee, me daba mala espina sobre todo después del evento de ayer por la mañana.
-Hola Nahuel- lo saludó ella.
-Hola Renesmee, ¿no crees que es un poco tarde para venir llegando?, es la una de la madrugada, este es un lugar decente-
-No te pases, porque no dudare en ponerte en tu lugar- le advertí.
-Valla, veo que trajiste a tu amigo el matón-
-Nahuel, no comiences por favor, no estamos molestando a nadie y a ti no te incumbe quien viene conmigo-
-Jacob ven conmigo, es mejor que entremos- dijo tomándome de la mano, metió la llave en la cerradura e intentó abrir pero no pudo.
-¿Quieres que te abra la puerta igual que la otra noche?- habló de nuevo Nahuel.
Yo le dirigí una mirada llena de odio, ¿acaso pretendía que me subieran los celos?, porque lo estaba logrando. Le pedí la llave a Renesmee, abrí la puerta, me hice a un lado para que ella entrara y le cerré la puerta en la cara al idiota ese.
-A eso me refería cuando te dije que había algo que no te había contado- dijo disculpándose.
-No te mentiré, ¡me revienta que ese idiota viva frente a ti!, porque me da envidia que te tenga tan cerca y yo no, pero no estoy molesto contigo, sería ilógico apenas y llevamos un día juntos, no puedes contarme tu vida en unas horas, además aunque no me guste no tienes obligación de darme explicaciones o contarme todo, así que no te preocupes-
-Creo que ese dicho de no juzgues a un libro por su portada es cierto, no entiendo porque tienes tan mala reputación, si eres todo lo contrario de lo que he oído- dijo haciéndome sonrojar.
-Puede que seas tú la diferente, y que hayas logrado sacar lo mejor de mí, ¿no crees?-
-No lo sé, no creo ser tan especial, pero me encanta que seas así cuando estás conmigo-
Se hizo un silencio mientras nos mirábamos a los ojos, quería tirarme encima de ella y besarla apasionadamente, pero no era el momento adecuado.
-Bueno acompáñame a la cocina- dijo y camino en dirección a ella.
Ella sirvió café para ambos, me pregunto si quería comer algo pero no tenía apetito así que dije que no. Es una locura las cosas que pasan por mi cabeza cuando estoy Renesmee, al verla aquí en la cocina preparando café, me imagine como seria vivir con ella, cocinar juntos, desayunar, no sé qué me estaba sucediendo, pero me tiene vuelto loco.
-¿Qué piensas?, te quedaste mudo-
-No quieres saberlo-bromee y de pronto recordé algo- ¿A qué se refería Rosalie cuando dijo que Charlie era misterioso y ocultaba cosas?- le pregunté ya que la vi más relajada. Ella bebió un sorbo de su taza y levanto sus hombros en señal de desconocimiento.
-Rosalie cree que mi abuelo es misterioso desde el día que ustedes fueron a cenar a la casa de mis padres, ella encuentra muy sospechoso que Charlie siendo amigo de tu padre tantos años llevaran tanto tiempo sin hablarse, lo que más intriga le provoca es que nosotros no nos hayamos conocido antes, o al menos haber oído nuestros nombre, ¿Cómo es posible que ellos teniendo una amistad de tanto tiempo no nos hubieran mencionado?-
-La verdad no lo había pensado- respondí- tenía razón, mi padre y Charlie tenían una amistad de más de veinte años, que raro era todo esto.
-Bueno creo que ya es muy tarde, debo irme así podrás dormir un poco más, ya es tarde dije mirando mi reloj-
-Podrías esperar a que me duerma para irte, no quiero estar sola- me pidió y como podía negarme si lo único que deseaba era pasar todo lo que pudiera a su lado- está bien, pero solo si prometes no abusar de mi- le dije poniéndome de pie y tomando su mano.
-No seas payaso Jacob- dijo mientras salíamos de la cocina.
-Ey tu casi abusas de mí en mi propia casa- seguí jugando.
-¿Qué?, estás loco, ¡tú comenzaste!- dijo apuntándome con el dedo entrecerrando los ojos.
-Está bien acepto mi culpa, pero es que no pude resistirme- me acerqué despacio, y la besé tiernamente- me vuelves loco- dije al despegar mis labios de los suyos.
-Iré a cambiarme si, espérame en mi cuarto- dijo alejándose nerviosamente.
-Cuando entró al cuarto venía con una pijama de dos piezas con estampado de ositos, me pareció muy tierna y sexy al mismo tiempo, me paré de la cama que ya había sido exhaustivamente recorrida por mis manos y mi olfato, me sentía un psicópata, era una cama pequeña por lo demás, de una plaza, solo dormía ella allí, no necesitaba más. Eso significaba que estaríamos bastante cerca. Ella me pidió que encendiera la lámpara de mesa que estaba junto a su cama y apagó la luz principal, cogio las mantas y las corrió hacia atrás, se metió en la cama y se acomodó, cuando estuvo lista me hizo un gesto para que me acostara a su lado, sobre las frazadas por supuesto pensé, hasta que al acercarme me abrió la cama para que me recostara a su lado, por debajo de las tapas.
-¿Quieres que me acueste a tu lado, debajo la ropa de cama?- pregunté confundido.
-Confió en ti, además ya no somos niños Jacob-
-No deberías confiar en mí-
-Ya deja de decir eso, ven que es tarde y quiero dormir- respondió, me quite los zapatos y la chaqueta, me recosté a su lado con el debido cuidado de no tocar más allá de lo permitido, pero ella me abrazó y coloco su cabeza sobre mi pecho, yo respondí el abrazo. Solo cinco minutos le costó dormirse, debió estar agotada había sido un día muy pesado, espere diez minutos más para que se durmiera profundamente, yo también me dormiría si no me levantaba ya, intenté sacar mi brazo de bajo su cabeza, pero fue imposible, se apegó más a mí.
-No te vayas nunca, quédate para siempre- susurro de pronto dejándome atónito.
-Me quedaré hasta que tú me lo permitas, solo tú puedes alejarme de ti- respondí besando su cabeza.
-Entonces puedes quedarte para siempre porque no quiero que te alejes de mí nunca más, moriría si lo hicieras-
Ya no había dudas, Renesmee se robó mi corazón, me enamoró sin quererlo, sin pensarlo, se ha convertido en el motivo de vivir, el motivo por el cual despertar cada día, la amo como jamás creí sentir amor por alguien, y la única forma de que me alejen de ella, será muerto, ni su padre ni su abuelo lograran separarnos.
-Te amo- susurré y cerré mis ojos.
