Los personajes pertenecen a S. Meyer la hisoria es mía


Summary: Bella y Jasper cometieron errores en el pasado dando paso a una pequeña he inocente niña, sin saberlo ¿Qué pasará cuando Jasper en un viaje de estudios consiga a su gran amor, trayendo consigo también al de Bella? ¿Qué pasará con la relación de él cuando descubra a esta pequeña?

Y por sobre todo ¿Qué pasará con Edward cuándo se entere de que esa pequeñita que le ha robado el corazón es hija de su ahora mejor amigo, con la mujer que empieza a amar?

¿Seguirá siendo lo mismo?...


Capítulo 10: Comenzando el plan

Edward POV

Me levanté muy temprano en la mañana con un aura renovada, hoy definitivamente comenzaba mi plan maestro… bueno no tan maestro, pero esperaba que me sirviera de algo.

Después de dejar a mi princesa en la guardería invité a Bella a tomar un helado al parque, y obviamente saqué mi lado travieso, de alguna manera tenía que empezar a ganármela.

Le compre su helado favorito, que por cierto es chocolate y menta y nos tiramos al césped a "comerlo", pero definitivamente eso fue lo menos que hicimos, ya que todo se convirtió en un juego de ¿quién le embarra más helado al otro? luego yo como el propio pervertido, comencé a "limpiar" su cuello con mis labios.

Si dijera que no lo disfrutó estaría mintiendo, ella estaba muy de acuerdo con lo que estaba haciendo, y eso lo puedo comprobar gracias a los apasionados besos que nos dimos después… si no hubiese sido por ese niñito metiche yo… bueno mejor ni continuar… quizás aquel niñito paró todo a tiempo, porque por el camino que íbamos yo no pensaba parar en lo absoluto.

Ahora sólo me tocaba darlo todo, porque esa mujer sería para mí, si o si, y ni hablar de mi princesa, mi hermosa consentida.

Después de buscar a mi princesita a la guardería y llevarlas de regreso al edificio, me dispuse a salir con un destino distinto al anterior. Fui una juguetería y compre uno de los osos de peluches más grandes que vi, que por cierto media un metro, y también compre un ramo de fresias. Eso definitivamente me recordaba algo….

Tomé el ramo de fresias y el enorme oso y me dispuse a ir a su departamento, al pasar por la sala me encontré con Alice, de verdad estaba mal, se encontraba echada en el sillón de la sala con sus piernas envueltas y sus brazos alrededor de ellas. Cuando se percató de mi presencia volteó a mirarme, pero todo lo que vi en sus ojos fue un gran resentimiento dirigido hacía mí y allí lo entendí todo, ella creía que la estaba abandonando pero no era así.

Luego tendría que hablar con ella, no podía dejar las cosas inconclusas como lo estaban ahora, debía aclarar muchos puntos. Y por supuesto, tenía que mudarme a mi departamento, ahora más que nunca necesitaba mi espacio y salir de esta constante guerra. Sé que lo que huir de los problemas no es lo correcto, pero de verdad no quería involucrarme más en esto. Suficiente tenía con la antigua historia de amor entre Bella y Jasper.

Darme cuenta de lo que llevaba en mis brazos me levantó el ánimo de inmediato, hoy las vería de nuevo, y no era solo eso lo que me emocionaba, sino también el hecho de que las llevaría al colegio, porque no le devolvería el auto a mi muñeca en un buen tiempo.

Al llegar a su departamento esperé pacientemente a que me abriera la puerta y estaba cien por ciento seguro de que sabía que era yo, llámenme presumido, pero estaba muy claro que la volvía loquita. Se escuchaban algunos ruidos dentro del departamento, algo así como personas corriendo para luego escuchar un rápido crac y dar paso a su hermosa figura.

-Hola muñeca- le dije con la voz más sensual que pude y al parecer funcionó, porque se lamió el labio muy deliciosamente ¡demonios yo quería hacer eso! ¿Y por qué no? Me acerqué muy despacio a ella mirando directamente a sus labios… De verdad quería besarla… Nuestras frentes estaban unidas y respirábamos el aliento del otro…

-¿Por qué están así?- preguntó nuestra nena sobresaltándonos.

-¡Lizzie! ¿Desde cuándo nos estás viendo?- preguntó mi muñeca un poco nerviosa, ¿acaso le molestaba que nos encontraran besándonos?

-Desde siempre mami, estaba contigo cuando abriste la puerta- respondió la pequeña como si estuviese hablando de cualquier cosa -¿Eso es para mí?- me preguntó con esos ojitos hermosos de gatito con botas.

-¡LIZZIE! ya te he dicho que no…- Comenzó mi muñeca pero era obvio que no la dejaría terminar.

-Claro que si princesa, este hermoso oso es todo para ti- le dije yo, entregándole su regalo –Y esté hermoso ramo es para tu mami, para ver si al fin logro convencerla de que soy una persona muy sexy, sensacional, guapo, a todo dar y por sobre todo a ver si acepta ser mi novia.- Y ante eso último mi muñeca se tensó notablemente.

-Ehhh… yooo… Amm… Lizzie hay que dejar las cosas dentro porque debemos ir a la escuelita-

-Pero mami ¿no puedo llevarlo conmigo?- preguntó Lizzie haciendo un pucherito muy tierno

-No nena lo siento, pero podrás jugar con él cuando regresemos la escuelita- dijo ella con firmeza, a lo que mi nena solo pudo asentir aun con su pucherito –Yooo… Amm yo voy a poner las flores en agua- Y a continuación entró rápidamente… Maldita sea creo que la cagué. Al cabo de unos minutos salió con Lizzie y se dirigió rápidamente al ascensor conmigo detrás, si creo que la cagué.

Durante todo el camino reinaba el silencio en el auto, por lo menos de parte mía y de Bella, porque Lizzie era otro cuento, el ambiente fácilmente podría cortarse con un cuchillo. Y luego de llegar, muy monótonamente, se bajaron del carro directo a la entrada, yo en lo personal, no podía dejar que esto continuará de esta forma, tenía que saber qué era lo que realmente ocurría, así que aproveché que ella entró nuevamente al auto, para activar los seguros desde adentro.

-¿Qué crees que estás haciendo?- preguntó ella tratando de abrir una de las puertas.

-Eso no es importante ahora- le dije mirándola muy fijamente -¿Qué demonios está ocurriendo?- le pregunté de manera directa

-No se dé que me hablas- no, claro que no, no dijo aquello.

-No, claro que si lo sabes, y lo sabes perfectamente… ¿Quiero saber por qué actuaste de esa forma con lo de las flores? ¿Qué mierdas hice mal?- Ella simplemente bajó la cabeza –Si estamos en esta relación debemos de tener algo de comunicación entre nosotros y decirnos…-

-Creo que estas confundido ¡No estamos en ninguna relación!- me interrumpió ella con lágrimas en los ojos.

-¿Qué mierdas quieres decir? ¡Claro que estamos en una relación! ¡Tú eres mía!-

¡No, no es así!- eso definitivamente me dejó el alma en blanco, ¿para ella era un simple juego? ¿Nada serio? –Tu solo estás jugando conmigo…- ¿Qué?

-¿QUÉ?- ¿Qué pretendía?

-¡Tú solo estás jugando conmigo Edward!- dijo ella prácticamente gritando mientras derramaba varias lágrimas más, eso me oprimía el corazón, no quería verla llorar.

-Nena- ella volteo, ese fue mi peor castigo, ver esos hermosos ojitos llenos de lágrimas -¿De dónde carajos sacas esa estúpida idea? ¿Quién mierdas te dijo semejante tontería?- ella bajo su mirada mordiéndose el labio –Bella… mírame y responde-

-Es obvio- fue todo lo que dijo ella

-¿Qué es obvio? ¿Quién te dijo eso?- quería llegar al fondo de esto.

-¡NADIE! ¡YO!… yo lo supuse todo- me respondió ella ya algo histérica por el llanto.

-Haber muñeca, respira… cálmate… ¿De dónde sacaste esa absurda idea?- ella aún respiraba con dificultad, pero poco a poco se iba calmando. Y cuando ya estuvo lo suficientemente calmada me respondió

-Nadie quiere tener una relación con una mujer que ya tiene un hijo de otro- fue todo lo que me respondió, y yo simplemente no podía creerlo, ¿por eso es que ella se sentía así? … ¿De verdad creía aquello?

-Muñeca- la llamé –Yo no sé cómo pensarán los demás hombres, pero te puedo asegurar que yo no soy uno de esos… yo amo a esa hermosa princesa, y de verdad quiero tener algo muy serio contigo, y ten por seguro que no me va a importar en lo absoluto lo que piense el resto del mundo- terminé diciéndole pero ella simplemente negaba muy lentamente la cabeza.

-Eso lo dices ahora pero ya verás que más adelante te iras como…-

-¿Cómo quién?- pregunté ya molesto, quien demonios hirió a mi muñeca. –Dime Bella, ¿tu tuviste otra relación y el imbécil ese te dejó por Lizzie? ¡Dime su jodido nombre que lo voy a buscar hasta por debajo de la piedras y cuando lo encuentre deseará no haber nacido!- cuando terminé de decir esa oración tenía los nudillos blancos, gracias a la presión contra el volante.

-No hubo ninguna relación- dijo ella cabizbaja –Sólo salimos un par de veces y después que le presenté a Lizzie no lo volví a ver… después de él no tuve ninguna otra relación, ni nada que se le parezca- eso me alegro, mi muñeca no había sido de ningún otro. –Yo me daba cuenta de que cuando paseaba por la calle con mi niña, ningún hombre me miraba, luego pasó lo de Mike, y desde entonces me quedó más que claro que ya mi tiempo había pasado-

-¿El nombre de ese imbécil es Mike?- ella sólo abrió los ojos sorprendida, como si se le hubiese escapado. –Muñeca, quiero que sepas que todos aquellos son unos malditos idiotas que no saben apreciar a lo más hermoso del universo, pero tranquila muñeca que para eso estoy yo… y de verdad quiero estar contigo-

-Edward, yo no puedo decirte que si… yo no podría aceptar la decepción de perderte… cuando te des cuenta de que esto no puede ser… no resistiría que te fueras-

-Jamás me iría mi amor- le respondí acercándome peligrosamente hacía ella.

-Sólo dame tiempo… Yo quiero convencerme a mí misma… por favor-

-Está bien amor, siempre voy a estar esperándote, todo el tiempo que desees- y sin aplazar más mi momento de gloria… la besé como nunca, porque yo desde hace mucho tiempo la había declarado como mía.

Ella aún se mostraba aturdida, y con sus ojitos llenos de lágrimas… trate con mis besos de limpiar cada una de las lágrimas que había derramado, y a pesar que no lo logré completamente… logré sacarle muchas sonrisas, y eso para mí era el paraíso.

-¿Ahora a dónde vamos?- le pregunté de la manera más dulce que pude.

-¿Podemos ir por un helado?- Oh Dios ¿De verdad dijo eso? ¿Y con esa sonrisa tan sexy y pícara? demonios esta belleza definitivamente acabará conmigo

-Vamos por ese jodido helado- le respondí completamente resignado, aquí ya se sabe quién tendrá los pantalones en caso de una relación, la cual habrá si o si… yo haría cualquier cosa que me pidiera esta mujer… cualquier cosa.

-¿Entonces te gustan las novelas clásicas?- y aquí estábamos… o bueno aquí estoy yo, pegado como lapa junto a ella, y es que no me le separé desde que fuimos por ese helado, lo único que lamento es que no haya habido niñitos metiches, preferiría mil veces a que me interrumpiera cualquier niñito y saber que ella quería continuar, a que fuese ella misma quien parara todo.

-Son mis favoritas pero la verdad es que leo cualquier género en novelas… ¿Qué hay de ti?-

-Bueno te debo confesar que no soy muy fanático de las novelas pero por ti me leería la biblia entera- eso no era del todo falso… quizás la biblia no… ¡Demonios a quien engaño! si ella me pidiese que leyera la biblia yo lo haría por lo menos unas tres veces… no sé qué carajos ha hecho esta mujer conmigo, pero sea lo que sea… me gusta

-Eres tan tierno…- sí, me había vuelto todo un cursi

-¿Y eso te gusta?- claro, tenía que saber si voy por buen camino

-Me encanta- demonios ¡sí! voy por un excelente camino.

-Eso es bueno para mí… significa que voy por buen camino…- ella solo rio un poco, para luego mirarme con una dulce sonrisa.

A pesar de que me siento un poquito, casi nada, culpable de que ella no halla podido hacer sus quehaceres gracias a mi constante intrepidez, siento que todo ha valido la pena, ahora nos encontrábamos los dos aquí echados en el sofá, ella acostada sobre mis piernas… se siente tan bien… su suave cabello entre mis dedos… su profunda mirada… este ambiente… todo es perfecto y así es como quiero estar siempre.

-Voy hacer todo lo posible por acerté cambiar de opinión muñeca… tú vas a ser completamente mía…-

-¿Eso es una advertencia o una amenaza?- me dijo ella con una sonrisa pícara

-Es una promesa- fue todo lo que dije antes de acostarme junto a ella y atraerla hacia mi pecho… sí, definitivamente haría todo lo posible para estar así siempre.

-Mami… Eddie ¡Mamá!- ¡mierda! ¿Qué jodidos está pasando? ¿Por qué siento este dolor tan fuerte en mi brazo?

-Lizzie amor ¿estás bien?- preguntó Bella debajo de mí… ¿Qué?

-Nena ¿Qué haces Allí?- dije ayudándola a pararse

-Bueno… te caíste con los gritos de Lizzie y me llevaste por el medio ¿por?- respondió ella un poco irónica... me encantaba todo de ella, me acerqué y le plante en beso en su frente

-Perdóname muñeca- le dije con la voz más sensual que pude, ella simplemente se mordió el labio… ¿acaso no se da cuenta de lo que me provoca cada vez que hace eso? -¿Qué hora es?- pregunté un poco adormecido

-Son las seis- respondió mi muñeca -¡Oh Dios la seis, amor no te he dado nada de comer!-

-No te preocupes amor, con tu presencia me es más que suficiente- le dije guiñándole un ojo, ella sólo se ruborizó

-¿Eddie?- me llamó mi princesita hermosa, quién me miraba aguantando la risa

-Dime princesita- le dije tomándola en brazos para llevarla a mi altura

-Mi mami me hablaba a mí… no a ti- instintivamente volteé a Bella y ella solo asintió dándole la razón

-Oh- fue lo más inteligente que pude decir

-Pero no te preocupes amor también te dará de comer- me decía burlonamente

-Pues que no se hable más vamos a comer…-

-Pollo- me completó ella –Por cierto ¿no debería de irte?-

-¿Me estas corriendo?- pregunte fingiendo dolor… aunque algo de eso había

Ella sólo soltó una pequeña risita -claro que no, solo digo por si alguien te espera… ¿tu hermana? ¿Amigos? ¿Alguien?-

-Nadie me espera amor pero por si acaso me voy después de comer… para que me extrañes- ella sólo me guiñó el ojo. –Bueno, vamos a echarle muela a ese pollo- ella soltó una magnifica carcajada.

-¡Bueno familia ya llegué!- anuncié entrando a casa

-¡Vaya hasta que por fin decides honrarnos con tu presencia!- Respondió Rosalie tan simpática como siempre, nótese el sarcasmo.

-Bueno querida sé que mi presencia honra a cualquiera pero creo que debería disimularlo un poco, sólo para que el resto del mundo no se ponga celoso- le respondí de la misma manera

-Déjalo Rossie sólo está enamorado- yo sonreí dándole la razón a Emmett.

-¡Claro enamorado!- respondió también irónica Alice… De verdad tenía que hablar con ella.

-Pues a mí no me importa si está enamorado o no- dijo mi padre –Tú y yo tenemos que hablar- me dijo aún más serio

-Vaya papá en tus tiempos se saludaba… ¿Qué haces aquí?- respondí con un poco de humor para bajar la tensión que se había creado.

-¿Qué no puedo venir?- preguntó levantando una ceja

-Claro que puedes… pero me imagino que debes de tener un razón- el asistió y me señaló mi habitación… eso quería decir que lo que iba a decirme era algo serio, y que llevaba el suficiente tiempo aquí como para que le hubieran mostrado la casa entera mientras yo llegaba… eso era aún peor.

-¿Se puede saber por qué no haz visitado ni a tu madre ni a mí? al parecer Alice y Emmett son los únicos hijos que tenemos.-

-Lo siento por eso papá, de verdad estaba en otro mundo pero prometo ir a visitarlos mucho más seguido.- le dije sinceramente, de verdad me había olvidado de mi familia

-Ese apenas es el primer punto- me dijo aún con su postura rígida -¿Por qué no has ido al trabajo?- ¡mierda el trabajo!

-¡Papá! mierda yo… Dios lo olvidé por completo- le dije apretándome el puente de la nariz… ¿Cómo se me pudo haber olvidado algo como eso?... Bella ¡Demonios! esa nena se me coló hasta en los hueso ¡Hizo que se olvidara algo tan importante! ¡EL TRABAJO!

-¿Cómo se te pudo olvidar algo como eso?- dijo prácticamente al borde de un ataque nervioso.

-Lo siento ¿Okey?, últimamente no sé dónde ando… pero eso podemos solucionarlo mañana mismo-

-Eso espero Edward, no quiero decepcionarme de ti por algo tan serio… un trabajo es una responsabilidad que debes afrontar con seriedad ¿Estamos?-

-Claro que si papá no te preocupes… mañana mismo me presento en el hospital, con todo listo para pedir mis horarios… todo papá todo-

-Perfecto, ya que esto está solucionado… Tu madre y yo esperamos que pronto nos presentes a esa chica que te hace perder la cabeza… estamos impresionados con lo que ha logrado- yo sólo pude sonreír… una vez más Bella salía a relucir en mi vida.

-Claro que si papá ya verás… sólo estoy esperando a que esto se concrete de verdad… en palabras más simples que acepte ser mi novia oficial y ya verás cómo nos tienes a los tres en la puerta de la casa- esa era una imagen que definitivamente me encantaba… tener a mis dos hermosa tomadas de mi mano listas para entrar en mi familia.

-¿Tres?... oh si claro Alice me contó… De verdad creo que deberías de hablar con ella… ella piensa que todos estamos en su contra simplemente porque no vemos las cosas de la misma manera que ella- me dijo con notable tristeza en sus ojos.

-Lo se papá sólo espero el momento adecuado… quiero que ella está lo suficientemente preparada para abrirse a mí y poder ayudarla, porque ahora todo lo que veo en ella es resentimiento hacia todo el mundo-

-Estamos de acuerdo en eso hijo… ahora tengo que irme, tu madre preparó una lasaña exquisita y no de verdad no quiero perdérmela- Ante eso reímos ambos, las comidas de mamá eran una maravilla andante -… recuerda todo lo que te he dicho-

-Claro que si papá ahora tengo las cosas bien claras, gracias por todo- nos dijimos abrozándonos como muestra de despedida

Después que papá se fue me quedé bastante pensativo… ahora que empezaría a trabajar vería por mucho más tiempo, a mis amores… ¿me extrañarán? no tanto como yo a ellas. Definitivamente tenía que decírselo.

Si más que hacer me paré de la cama y me dispuse a ir, nuevamente a su departamento… Dios me encontraba tan emocionado…

CONTINUARÁ…


De verdad discúlpenme por todo este tiempo en que no he dado señales de vida, pero de verdad he estado verdaderamente ocupada con los estudios... Sé que no tengo escusas, pero definitivamente voy hacer todo lo posible por actualizar lo más pronto posible

Espero disfruten de este capítulo y no olviden, por supuesto, dejarme algunos reviews con algunas críticas, comentarios, sugerencias o todas las anteriores

Besitos...

Giselth*