Advertencia: Éste fic es Kyman, por si no lo habías leído en el resumen. Si te gusta, ¡me alegro por ti! Si no te gusta, ¡no me importa! Pero, por favor, no pierdas tu tiempo insultando a la pareja, o a ésta historia, o a mí. La regla es simple: si no te gusta, no leas. Desde ya, muchas gracias c:

Cover by TheButterfly7

Fanfic dedicado Ringo-Tensai, porque es la mejor amiga que podría tener x3


TODOS LOS PERSONAJES Y CONCEPTO DE ÉSTE FANFIC -INCLUSO AQUELLOS BASADOS EN PERSONAS REALES, (EXCEPTO LOS OCs E HISTORIA, LOS CUALES SON DE MI AUTORÍA)- PERTENECEN A TREY PARKER Y MATT STONE. TODOS LOS PERSONAJES CONSERVAN SU PERSONALIDAD ORIGINAL... POBREMENTE. EL SIGUIENTE FANFIC CONTIENE LENGUAJE VULGAR, SHONEN-AI/YAOI/SLASH, POSIBLE OoC Y DEBIDO A SU CONTENIDO, NADIE LO DEBERÍA LEER.


10

Super Mejor Pendejo

Sólo pasaron unos días para que Smith volviera a visitar mi casa. Sin embargo, logré convencer a Ike de que atendiera la puerta y le dijera que yo no estaba. Según mi hermano, el doctor no pareció muy convencido, pero de todas formas se marchó.

En la Secundaria ahora era yo quién evitaba a Cartman. No tuve más opción que soportar su presencia en clase de Historia. Él se sentaba apenas a dos pupitres de distancia, y podía sentir su mirada posándose en mí fugazmente.

Stan fue muy comprensivo cuando le expliqué lo que ocurrió en el baño de chicos. Me escuchó callado, sin interrumpirme. Cuando terminé de hablar, sólo se levantó, me ayudó a hacer lo mismo y se encogió de hombros. No sabía qué decir, y por eso no dijo nada. Se lo agradecí en silencio.

Era viernes, y en la hora del almuerzo decidí sentarme lejos de la multitud. Stan y Kenny me hicieron compañía, como siempre. Inconscientemente lancé una mirada a nuestra mesa habitual, y lo vi. Estaba sentado en la esquina izquierda. Butters estaba a su lado, y al parecer hablaba sin parar. La expresión de Cartman era de puro y tortuoso aburrimiento. Yo reprimí una sonrisa maliciosa.

—¿Kyle? ¿Hay alguien ahí?—oí la voz de mi mejor amigo, por lo que giré mi cabeza hacia él—. Oye, ¿qué harás éste sábado?

—Uhm... no haré nada—respondí despacio. No me gustaba cómo sonaba ésa pregunta, y mucho menos que lo preguntara Stan.

—Pues mi familia y yo iremos a acampar al Lago Stark. Pensé que tal vez quisieras venir con nosotros.

Lo pensé un momento, llevándome a la boca mi sándwich y dándole un mordisco. Seguramente me vendría bien distraerme un poco, olvidarme de la Guilty Notebook, del culón, y de todo su puto drama. Asentí con la cabeza, y luego miré a Kenny.

—¿Tú vendrás también?

—Nah, tengo que trabajar—murmuró, poniendo los ojos en blanco. De repente, sonrió—. Tal vez si no estuvieras acosando a Cartman, me hubieras escuchado...

Me atraganté con mi sándwich, y comencé a toser como si estuviera a punto de morir. ¿Pero qué carajos...? Stan palmeó mi espalda con fuerza, y por fin pude respirar. Le lancé una mirada asesina a Kenny, y éste estalló en carcajadas.

—¡No estaba acosando a... tú sabes quién!—reclamé, rojo de furia y vergüenza

—Nadie habló de Voldemort aquí, hermano—replicó Kenny, guiñándome un ojo—. Y tampoco estabas escuchándome, ¿o sí?

No supe qué responder, pero supe que si hubiera podido, Kenny habría muerto y yo sería un hijo de puta.


—¡Claro que puedes acampar con los Marsh!—fue la respuesta de mi madre durante la cena—. Pero recuerda abrigarte mucho, no dejar tareas pendientes y...

—Divertirte—interrumpió mi padre, con una pequeña sonrisa—. Recuerda divertirte, hijo.

Mi madre lo miró de reojo un momento, y yo le eché una mirada preocupada a Ike. Yo esperaba una nueva y repetitiva discusión, pero... mi madre sonrió. Mi padre parecía tan sorprendido como nosotros, y se apresuró a devolverle la sonrisa. No sé cómo explicarlo, pero sentí la imperiosa necesidad de sonreír también al ver a mi hermano imitándolos.

Y así lo hice. Me sentía jodidamente feliz. No recordaba la última vez que mis padres se habían sonreído mutuamente, pero estaba seguro de que nunca olvidaría de éste momento.

—Entonces... ¿cómo estuvo tu día, Gerald?—preguntó mi mamá, sin borrar su sonrisa

—Bueno, fue un día bastante agitado, ¿sabes?—respondió él, casi enseguida, y yo reprimí una risita: mi padre parecía más feliz que pato en la laguna—. Éste cliente, el señor Miller, no está cooperando mucho. Soy abogado, no un mago.

Mi madre rió un poco ante aquello, y yo reí junto a ella. Era increíble darme cuenta de lo mucho que extrañaba la risa de mamá. Pronto estábamos los cuatro riendo como maníacos. Como una familia.


La mañana del sábado me encontró guardando ropa de abrigo en mi mochila, aún medio dormido. Stan me había llamado a las seis de la mañana, y sonaba muy entusiasmado a pesar de los insultos que le dediqué por haberme despertado. Bufé, guardando mi bolsa de dormir.

A las siete ya estaba listo, comiendo una tostada acompañada de una taza de café. Sólo cinco minutos después, oí una bocina resonar alegremente, y casi enseguida, el timbre de mi casa chilló. Tomé mi mochila, y rápidamente subí las escaleras. Me dirigí a la puerta de la habitación de mis padres, y me detuve allí.

—¡Mamá, papá, ya me voy!

—¡Cuidate, cariño!—respondió la voz de mi madre, y yo sonreí: seguramente mi padre seguía durmiendo.

Bajé las escaleras corriendo, justo cuando el timbre sonó de nuevo. Abrí la puerta para encontrarme con la enorme sonrisa de mi mejor amigo. Sin siquiera un "Buenos días", me quitó mi mochila y la cargó sobre su hombro, regresando al auto. Cerré la puerta de mi casa, y lo seguí

Dentro del auto no pude evitar soltar un suspiro de satisfacción debido a la calidez que me inundó.

—¿Trajiste tu bolsa de dormir, Kyle?—me preguntó Randy, sonriéndome desde el asiento de conductor. Su esposa, sentada a su lado, hizo una mueca—. Sería extraño que durmieras con Stan, ¿no?

—¡Papá!—reclamó Stan, frunciendo el ceño

Yo forcé una sonrisa. ¡Vaya manera de empezar el día! Randy volvió a reírse, y el motor del auto rugió cuando comenzamos el viaje. Me dediqué a observar por la ventana, mientras oía a Stan discutiendo con su hermana, con una pegadiza canción de los 80 sonando en la radio.


La cosa es que terminamos durmiendo juntos.

No juntos juntos, pero en la misma carpa. Obviamente eso no me incomodaba, pero a Sharon sí. No parecía muy contenta a la hora de decir "Buenas noches", y me miraba de reojo a cada rato antes de desaparecer dentro de su propia carpa. La situación me estaba hartando, pero cuando Stan y yo por fin nos acomodamos en nuestras bolsas de dormir, supe que descansaría.

Y me equivoqué.

—Oye, Kyle...

—¿Seh?

—¿Estás dormido?

Suspiré pesadamente, y me volví a mi amigo, aún acostado. Él seguía sentado, con una expresión nerviosa en el rostro. Con mi dedo indice, señalé mis ojos abiertos como respuesta, y lo vi sonriendo tímidamente, lo cual me dio muy mala espina.

Me senté de mala gana, y lo miré, expectante.

—Kyle, a ti te gustan los hombres—empezó en voz baja, y me sorprendió bastante, por lo que fruncí el ceño—. Y yo estaba pensando... bueno, tengo curiosidad.

Esperé pacientemente a que agregara algo más, pero en su lugar, sólo bajó la vista para no mirarme a la cara. No lograba comprender del todo lo que estaba implicando, pero no me gustaba nada lo que comenzaba a entender. Negué con la cabeza en un vano intento por aclarar mis ideas, y solté otro suspiro.

—¿Curiosidad de qué?—cuestioné, tal vez sonando enojado cuando en realidad no lo estaba

—¿Crees que soy sexy?

—¿Eh?

—¡Ya me oíste!

Intenté evitarlo, pero no pude resistirme a reír. Reír a carcajadas. Aún no entendía del todo la situación, ni de dónde había salido ésa jodida pregunta, pero el nerviosismo me obligó a reír. Stan me miró, algo sorprendido, y yo traté de parar.

—Pues... ¿en serio lo preguntas?—dudé, respirando despacio para detener mi risa. Él asintió efusivamente, por lo que aclaré mi garganta—. Pues sí. Eres sexy, Stan, pero no eres mi tipo.

—¿Cuál es tu tipo?

—Mi tipo no es mi mejor amigo.

Ésta vez le tocó a Stan reírse, porque obviamente se sentía más relajado.

—Oh, me deprimiré ahora—lloriqueó, y ambos nos reímos de nosotros mismos. Aún así, entre las carcajadas, soltó otra pregunta—. Si no me conocieras, ¿saldrías conmigo?

Lo miré enseguida, bastante impresionado. ¿Para qué mierdas preguntaba todo esto? Yo estaba más que seguro de que Stan era heterosexual, pero momentos como éste me hacían dudarlo. Me encogí de hombros, buscando en mi mente las palabras exactas.

—Creo que sí. Es decir, si no fueras mi super mejor amigo, hermano de otra madre, pues es probable que sí. Pero ahora pienso que eres un pendejo por preguntar estupideces. Mi super mejor pendejo.

—Vaya, gracias por eso—Stan sonrió, y yo le devolví la sonrisa, aún dudando un poco—. Sólo estaba de curioso... no me hagas caso.

—Bien, no lo haré—dije, con un bostezo—. ¿Me dejarás dormir ahora?

Stan asintió una sola vez, y con eso me bastó. Me acomodé de nuevo en mi bolsa de dormir, y cerré los ojos tranquilamente. Supe que mi mejor amigo aún no se había acostado, y formé una pequeña sonrisa torcida.

—¿Vas a hacerte una paja o qué?

—¡Diablos, no!—respondió enseguida,y hasta pude imaginarme sus mejillas sonrojadas. Luego de un breve silencio, agregó en voz baja—. Pero duérmete rápido, si no quieres escuchar ni ver nada raro...


Bleh.

Finalmente el capítulo 10. Pura mierda, lo sé, pero ñe. Al fin pude publicarlo, y con eso me conformo. Lo más probable es que no pueda responderles su reviews, pero no es como si ustedes esperaran una respuesta de todas formas xD

Hoy no voy a agradecer personalmente a nadie, porque la computadora es prestada y no quiero abusar de mi suerte. Así que un enorme, largo y jugoso gracias a todos los que han leído, comentado, favoriteado y followeado esta historia (?) 7w7

Ya me voy.

Si quieren dejar un review, pues muchas gracias.

Si no quieren dejar un review, pues chupen el perro.

Chau c:

_-*-_-*-_KovatePrivalski97_-*-_-*-_