Ritual: Principio de la pesadilla
Las batallas simultáneas continúan en el exterior de la cascada del bosque verde. Platina va corriendo sobre la formación rocosa que rodea la cascada junto con su Empoleon, intentando llegar al lugar desde donde Gold comanda a su Tyhplosion realizar sus ataques de rueda de fuego. El pokemon inicial de Johto gira haciendo ángulos de noventa grados, para luego regresar sobre sí mismo e intentar golpear a la entrenadora y al pokemon, pero cada vez ambas logran saltar hacia los lados, evitando ser alcanzadas por el ataque.
-Vaya, la profesora Pokemon de Sinnoh sí que es buena esquivando. Ojalá fueses igual de buena como entrenadora. –Se burla el criador. Platina no se detiene a contestarle, limitándose a seguir corriendo, habiendo identificado el patrón de ataque del pokemon de fuego.
-Escucha, Empoleon. Si mantenemos este ritmo un poco más, la velocidad de Tyhplosion superará lo que el mismo puede controlar, y en ese momento…
-¡Poelon! –Contesta su compañero. Platina asiente y vuelve a ver a su derecha, por donde nuevamente las embiste el pokemon enemigo.
-¡Salta! –Comanda la entrenadora. Ella salta hacia atrás, mientras Empoleon da un salto hacia adelante, dejando que la rueda de fuego pase justo en medio de ellas, para luego retornar haciendo una curva y ganando aceleración. Gold se enfurece y le ordena a su pokemon que no se detenga.
-¡Embiste de nuevo! –Ordena más enojado. Su Tyhplosion aumenta su velocidad, combinando el ataque de rodada con la rueda de fuego.
-¡Empoleon, utiliza hidrobomba en el suelo! –Ordena Platina. Empoleon gira sobre sí mismo y lanza su ataque de agua al piso, creando varios charcos en medio de la formación rocosa en la que se encuentran. En ese momento, El Typhlosion de Gold pasa rodando sobre uno de éstos, evaporando el agua al instante, generando un poco de vapor.
-¿Huh? –Profiere Gold. Platina aprieta los puños y muestra una sonrisa mientras su cabello se mueve por el viento generado por el impulso del vapor liberado a su alrededor.
-¡Empoleon, continúa con hidrobomba circular! –Comanda de nuevo. Empoleon repite la estrategia, generando más charcos en los puntos donde Platina predice que el pokemon de fuego va a pasar a partir de la aceleración de éste, evaporando los charcos creados una y otra vez, hasta que todo el campo de batalla se ve cubierto de vapor denso, generando una neblina blanca que oculta al pokemon y a sus oponentes de la vista de Gold, quien continúa mirando desde la parte superior del valle.
-Esto… ¡Platina! –Se enfurece al ver que ha caído en el juego de la joven. El Typhlosion deja de girar al ver que ya no puede ver nada a su alrededor, volviendo la cabeza en todas direcciones, extrañado. A un lado ve pasar a Empoleon e intenta ir hacia él, pero sin su entrenador para darle órdenes, se lanza con un ataque de cabezazo, estrellándose a sí mismo contra una pared de roca; luego se sacude la cabeza y ve pasar corriendo a Platina, quien le guiña un ojo antes de perderse de nuevo en la neblina.
-¡Empoleon, usa Jet acuático! –Se escucha la voz de Platina. Typhlosion vuelve a ver en todas direcciones, tratando de predecir la trayectoria del ataque, captando una sombra que se mueve frente a él, por lo que casi por reflejo salta hacia atrás para evadir el ataque, sin embargo, se sorprende cuando ve que la figura que está frente a él no es la de Empoleon, sino la de Platina, que viene corriendo en dirección al Pokemon; este al verla decide intentar un ataque lanzallamas, al que la chica corre de frente. -¡Ahora! –Comanda de nuevo, escuchándose un ruido de velocidad justo un momento después, luego del cual, el Typhlosion recibe un impacto de Jet Acuático directo en la espalda, dándole tiempo justo a Platina para tirarse al piso y rodar, viendo como sobre ella pasa la figura de su Empoleon empujando con todas sus fuerzas al Typhplosion enemigo, lanzándolo fuera de la zona de niebla. El pokemon de fuego sale disparado sobre sus cabezas, estrellándose contra la pared de rocas, quedando debilitado al mismo tiempo que la niebla se disipa, frente a Gold, quien mira incrédulo a su pokemon derrotado.
-¡Plaaaaatiiiinaaaaaaa! –Dirige su mirada hacia el lugar donde la niebla termina de desvanecerse, comprobando que ya no se encuentra en ese lugar. Por instinto vuelve a ver hacia la cascada, por donde alcanza a ver a la peliazul y su Empoleon entrando por la cueva interior. Toma unos momentos para calmarse y se tira a sentarse en el piso.
-Esa chica… es muy buena… -Dice mientras llama de vuelva a su Typhlosion a su pokebola. –Tarde o temprano tendremos que incluirla en nuestro grupo… -Comienza a abanicarse con su gorra sin mostrar mayor interés.
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Delia acaba de finalizar el proceso de megaevolución. Frente a ella, Blasty, su Blastoise, permanece de pie habiéndose convertido en su forma mega, ostentando un solo cañón que sobresale por la parte superior de su concha, y dos más alrededor de sus brazos, apuntándolos hacia Mewtwo, quien no pierde la compostura, permaneciendo al lado de Yellow, quien mira con desprecio a su retadora, quien necesita recuperar el aliento luego del gasto de energía realizado para ejecutar el proceso.
-¿Qué sucede, Delia? ¿Acaso el proceso de megaevolución es demasiado estrés para ti? –Inquiere retadora, pero su expresión denota que está preocupada por la aparición del poderoso pokemon. Delia se sostiene su brazo herido y fuerza una sonrisa hacia su contrincante.
-Bueno, la verdad esperaba poder terminar ya con esto… tengo que volver a casa a tiempo para hacer la cena. –Le dice con voz temblorosa pero decidida. Yellow frunce el ceño y vuelve a ver a Mewtwo, quien ya está reuniendo energía psíquica entre sus manos para resumir su pelea contra el poderoso rival.
-¡Blasstoise! –Reta el Megablastoise. Mewtwo levanta la cabeza y extiende uno de sus brazos hacia él, en actitud de reto.
-¿Sabes cuál es la comida favorita de Ash? –Le pregunta mientras lucha por que su ojo derecho no se cierre por el reflejo causado por el dolor que siente en su cuerpo.- Son las bolas de arroz… por alguna razón les dice donas, pero creo que es una fase. –Habla consigo misma, para luego dirigirse a ella de nuevo. –¿Y sabes a quién más le gustan las bolas de arroz? –Dice con actitud burlona.
-¡Basta! –Se enfurece más Yellow. -¡Mewtwo, termina con ellos dos utilizando un ataque psíquico! –Ordena determinada. Mewtwo asiente y empieza a generar una bola de energía entre sus manos, la cual rápidamente empieza a aumentar de tamaño, hasta superar varias veces en diámetro al pokemon.
-Blasty, no te preocupes. –Delia reacciona ante la nueva amenaza, dirigiéndose a su pokemon, quien la mira sobre su hombro y asiente. –El tú de ahora puede luchar al mismo nivel que él.
-Blast. –Responde el pokemon. Mewtwo sigue haciendo crecer la bola de energía hasta que llega a ser unas diez veces su propio tamaño.
-¡Mewtwo, ataque psíquico! –Ordena Yellow. Mewtwo arroja el ataque, que como un planeta en curso de colisión avanza lentamente hacia su objetivo.
-¡Blastoise, hidrocañón! –Comanda Delia. Blastoise obedece y dispara un triple impacto de agua que comienza a repeler la bola de energía, pero no logra detenerla, solo dispersándose a su alrededor, evaporándose hacia los lados. -¡Más fuerza! –Insiste su entrenadora. Blastoise incrementa el poder del hidrocañón, el cual empuja un poco hacia atrás la bola de energía.
-¡Mewtwo! –Lo llama Yellow. Los ojos de Mewtwo brillan y la bola psíquica aumenta más de tamaño, cubriendo casi toda la arena de batalla.
-¡Yellow! ¡Si continúas con ese ataque vas a destruir todo este lugar! –Trata de disuadirla su oponente, pero los ojos de la rubia la miran con determinación.
-¡La única que va a morir serás tú, Delia! –Sentencia furiosa, con su cabello ondulando hacia atrás por la onda de choque generada por el impacto de los dos ataques entre sí. La bola de energía ahora empieza a empujar el hidrocañón, acercándose cada vez más a Mega Blastoise, cuyas patas comienzan a ser arrastradas hacia atrás por la presión del encuentro de energías, pero Delia avanza hacia él, poniendo su mano sobre su caparazón, ayudándole a sostenerse.
-¡No te rindas, Blasty! –Le dice con voz fuerte, luchando por no ser arrojada hacia atrás por el viento y la presión de los dos ataques. Blastoise asiente e incrementa el flujo de agua disparado por sus cañones, volviendo a empujar hacia atrás el ataque psíquico.
-¡AHHHHHHHHHH! –Grita Yellow, quien se mueve hacia el lado de Mewtwo para compartir su energía con él e incrementar todavía más el tamaño del ataque, el cual crece tanto que topa con las paredes y el techo de la cueva. -¡MEWTWO!
-¡BLASTY! –Gritan las dos a la vez. Mega Blastoise concentra toda su energía y lanza un megachorro de agua que vuelve a empatar con la bola de energía, pero las dimensiones de esta son tantas que finalmente cede ante la presión del agua, generando una explosión que envuelve a los cuatro en un haz de luz, desapareciendo en medio de resplandor blanco.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH! –Grita Delia.
-¡DELIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! –Se escucha la voz de Yellow, antes de que todo quede envuelto en silencio. Momentos después se escucha una explosión tan fuerte que sacude toda la montaña, generando un terremoto que detiene las batallas de May y Max en el exterior de la fortaleza.
-¿¡Qué!? ¡¿Qué es lo que está pasando!? –Pregunta la castaña ante el poderoso temblor, mientras frente a ellos se da un deslave de tierra y rocas que modifica la apariencia de la montaña. Crystal deja de luchar para observar en la dirección del fenómeno, sintiendo el potente choque de ataques que acaba de llevarse a cabo en el interior de la cueva.
-Yellow-san… -Musita la Dex Holder. May dirige su mirada en la misma dirección, notando que varias grietas se han formado alrededor de la cueva, generando nuevos temblores.
-Esto… -Profiere la castaña. Luego vuelve a ver a su rival, quien, ignorándola por completo, comienza a correr hacia el interior de la base, seguida por Silver, que también deja ignorado a Max.
-No sé lo que está pasando, pero parece que hay problemas en ese lugar. –Comenta el chico. De repente se forma otra grieta en la pared exterior, y el agua de la cascada empieza teñirse de marrón, lo que genera miradas de alerta en ambos jóvenes.
-El agua… -Dice May. Max asoma la mirada hacia el lago que sirve como depósito del agua, y observa que los goldeen y poliwags que estaban en él han comenzado a flotar, mientras se escucha un ruido como de acidez, seguido por un súbito mal olor.
-Creo que sea lo que haya sido esa explosión… ha desatado algo en este volcán… -Observa el chico. –Si Ash y los demás están ahí adentro, están en peligro.
-¡Entonces debemos ir por ellos antes de que suceda algo! –Urge la coordinadora. -¡Vamos!
-Pero… aunque vayamos… -Max empieza a dudar, asustado de su enfrentamiento con Silver. –Ese tipo venció cinco de mis pokemon utilizando solo uno de los suyos… y hubiera vencido el último si no hubiera habido terremoto… -Comienza a decir, pero cuando levanta la vista, ve que su hermana ya se ha adelantado y está entrando a la cueva. Siente que sus piernas tiemblan y mira sus manos, asustado. –Yo…
-Ese tonto… por supuesto que yo también estoy asustada, pero no puedo dejar a Ash aquí… -Piensa mientras corre hacia el interior.
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En el lugar de la batalla, el humo ha comenzado a disiparse. Entre Delia y Yellow ahora hay un cráter que deja ver uno de los túneles de lava interiores del volcán, lo que ha generado un súbito aumento de temperatura en el lugar. Luego de la explosión, gran parte de la cueva en la que se encuentran se ha desmoronado, hay grietas en todas las paredes y deslaves cubren ambas salidas. El vidrio reforzado que separaba el cuarto de observación de la arena de duelos se ha roto, dejando visibles a los capturados Ash y Dawn, que de nuevo han quedado inconscientes por la potencia del ataque. Delia está de rodillas junto a Blastoise, quien ha perdido su forma mega y está luchando por mantenerse de pie. La entrenadora luce llena de heridas, con una gran cantidad de sangre propia derramada a su alrededor, parte de su ropa quemada y hecha girones, el cabello suelto y una herida a lo largo de su frente y parte de la cabeza, que la obliga a tener el ojo derecho cerrado. Su brazo izquierdo está completamente dislocado, mientras el derecho está roto. No puede mantenerse en pie así que está de rodillas junto a su pokemon, luchando por respirar a pesar de la concentración de CO2 y aire caliente que se combinan para intentar desmayarla. Desvía la mirada hacia el salón que se ha abierto y mira a Ash, quien también luce herido por la explosión, pero se ve mejor que ella.
-Ash… -Dice con voz débil; luego dirige su mirada al frente, donde al disiparse el humo encuentra a Yellow, que se ha protegido del ataque con la técnica de Barrera de Mewtwo, quien a su vez invocó Pantalla de luz sobre sí mismo para reducir el daño, aunque sí luce agotado por la lucha contra Blastoise.
-Bla… Blas… -Intenta decir Blasty, pero, incapaz de seguir luchando, cae debilitado con la cara hacia el piso.
-Blasty… -Lo llama Delia. -… Gracias…
-A final de cuentas ni la megaevolución te ayudó a enfrentarte al pokemon más poderoso, Delia. –Le recuerda Yellow, aliviada. Sin embargo, la tranquilidad que había recuperado se desvanece al darse cuenta de que una línea de sangre desciende a través de su frente, a un lado de su nariz y hacia su mejilla, goteando desde su barbilla hasta el piso. –Esto es… -Mira su mano ensangrentada. –Sangre… -Mira a Delia, quien a pesar de los daños masivos que ha sufrido no se muestra desesperada, más bien muestra un rostro de alivio. –Leaf… ¡LEAF! –Se enfurece de nuevo. -¡MEWTWO, ATAQUE PSÍQUICO EN LEAF! –Ordena colérica, pero antes de poder finalizar, a su lado aparece Ruby, que le detiene la mano derecha, Sapphire, que agarra su brazo izquierdo, y Crystal, quien le pone una mano en la frente.
-Basta, Yellow. Ya has ganado este combate. –La calma Cris.
-Y eso no es todo. Parece ser que tu pequeño combate ha comprometido la base completa. –Informa Ruby. –Este lugar va a hacer erupción. –Miran al pozo de lava que está frente a ellos, cuyo contenido ha empezado a arremolinarse.
-No te olvides de nuestra misión, Yellow. Tu odio contra Leaf no tiene que ver con lo que vinimos a hacer. –Agrega Sapphire. Los ojos de Yellow no abandonan su furia, pero logra calmarse lo suficiente para dejar de hacer presión a su alrededor. Los holders, al sentir la disminución de su intención asesina, la sueltan.
-Bien. Lo que yo venía a decirte es que ya tenemos a los ocho portadores. –Informa Ruby. Acabo de vencer a Gary Oak, y ya lo tenemos en el salón del ritual. –Agrega mientras mira a Delia, quien sigue de rodillas, sin moverse. –Leaf… -Piensa el entrenador.
-Si es así… debemos iniciar el ritual cuanto antes… -Dice Yellow, serenándose. Sapphire asiente. –Traigan… a… Delia… -Parece esforzarse por mantener la compostura cuando se refiere a ella.
-Yellow… ¿es tanto tu odio por ella? –Piensa Sapphire. Luego mira a Ash. – ¿Y por su hijo…?
-Mewtwo, regresa. –Ordena la rubia. Mewtwo asiente y regresa a la máster ball de la cual fue invocado.
-Yo… -La voz de Delia interrumpe la conversación de los enemigos, quienes vuelven a verla, sorprendidos. –Yo… todavía no estoy derrotada… -Se pone de pie, y luchando contra el dolor de su miembro dislocado, se lleva la mano al cinturón a tomar otra pokebola. –Nuestra batalla… aún no termina… -Su mirada muestra pupilas grises, incapaces de enfocar bien su visión. Yellow se adelanta a sus compañeros y mira el débil estado de su oponente.
-¿Aún quieres luchar, Delia?
-Yo… no permitiré… que mi Ash… -Tose sangre. –Tenga que… ¡cough! –Tose de nuevo. –Limpiar el desastre que ustedes intentan hacer… así que yo…
-¿Tú qué? –La interrumpe Yellow. Silver ha llegado hasta la ubicación donde están los dos jóvenes, y ahora sostiene a Ash, apuntando un cuchillo a su garganta, con expresión fría.
-Sil…ver… -Lo identifica Delia.
-Por favor, Leaf. No quiero tener que hacer esto, pero si insistes en luchar… tendré que matar a Ash y a la chica. –Amenaza el pelirrojo. El rostro de Delia refleja por fin ceder a la desesperación, dejando caer la pokebola sin activarla, arrodillándose de nuevo.
-… Me rindo…
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Yellow ya se encuentra en el lugar donde el ritual se llevará a cabo. Se ha vestido con una túnica negra, que incluye una capucha que cubre su cabeza. Los Dex holders menos Gold observan desde atrás, mientras los líderes de gimnasio todos están encadenados a su respectiva tableta con el símbolo que les corresponde, mientras cada uno de los líderes Johto permanece de pie, formando un círculo detrás de ellos. Delia está esposada, con las manos en la espalda, tirada en el piso, a los pies de Cris, quien no le muestra la menor contemplación. Ash y Dawn están en una situación similar, en la esquina opuesta.
-Hemos reunido por fin todas las piezas que necesitamos. –Informa Yellow. –Ahora solo hace falta completar el ritual, y las trece medallas arcanas… estarán a nuestro alcance… -Vuelve su mirada hacia Ash. –Y cuando las tengamos… podremos cumplir nuestro deseo. –Vuelve a ver a los holders, quienes muestran un gesto melancólico.
-Todo esto lo hacemos por una razón… -Recuerda Sapphire, llevándose las manos al pecho. Ruby las intercepta y las envuelve con su mano izquierda, dándole una mirada de confianza.
-Por fin… -Agrega también Crystal. Por fin podremos… -Dice emocionada. De repente otro temblor sacude la cueva, generando nuevas grietas en las paredes.
-Debemos darnos prisa. Este lugar no durará mucho más. –La insta Silver, que tiene los brazos cruzados, vigilando a los dos entrenadores jóvenes.
-Las medallas… van a revivir. –Observa Gold, curioso. Mientras hablan, Platina ha logrado escabullirse en el techo del salón, observando a través del ducto de ventilación la ceremonia que se está llevando a cabo.
-Ahí están los líderes… y no solo eso, también Ash Ketchum y… -Mira a Dawn y se da cuenta de que es su doble en este mundo. –Y yo, aparentemente… -Hace una sonrisa irónica. –Vamos… cuento con ustedes… -Piensa mirando hacia la derecha. En el pasillo contiguo se escucha el ruido de un golpe seco, que induce otro temblor al interior de la formación rocosa.
-¿Qué fue eso? –Pregunta Crystal. Gold rápidamente se asoma hacia el exterior, donde encuentra a May, quien ha hecho que su Snorlax haga un golpe centrado en una pared, haciendo que el magma comience a filtrarse en el pasillo.
-¡Snorlax, de nuevo! –Comanda la castaña. El pokemon repite la maniobra, rompiendo otra parte del muro y liberando más magma, el cual comienza a filtrarse hacia el salón del ritual.
-¡Bien hecho, May! –Celebra Platina desde su escondite.
-¿¡Tú eres…!? –Profiere el entrenador Johto. A su lado se asoma Sapphire, cuya apariencia sorprende a May, viéndose a sí misma en la enemiga.
-Así que… yo también tengo un doble de otro mundo… -Dice nerviosa. Sapphire pasa de lado de Gold y se prepara para enfrentarse a la joven.
-Me parece que decir "doble" es demasiado. –Saca su pokebola. –Aun así, si quieres luchar, yo seré tu oponente ahora. –La reta la holder castaña. May se pone en guardia y su Snorlax da un paso hacia el frente, poniéndose en posición de lucha también.
En el interior del salón, Yellow ha ubicado las trece cartas en el altar y comienza a hacer la invocación, pronunciando palabras ininteligibles para ninguno de los presentes. Al momento de comenzar a recitar, de cada una de las medallas robadas de los líderes comienza a salir un resplandor, el cual se conecta a ellos, quienes se despiertan y comienzan a gritar del dolor, al mismo tiempo que la energía fluye de las medallas hacia las cartas que se encuentran en el altar sostenido por la rubia.
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-… ¿Do…? ¿Dónde… estoy? –La joven escucha su voz dentro de su propia mente. Mira a su alrededor y se ve en un espacio en blanco, donde no hay nadie más que ella a su alrededor. No tiene conciencia de su propia forma hasta que recuerda su nombre, en cuyo momento alcanza a ver hebras de su cabello rojo rozando sus mejillas, lo que la hace recordar que tiene un cuerpo y que aún existe, incluso dentro de este plano de conciencia. De repente mira frente a ella a una persona conocida, un joven de cabello castaño que lleva puesta una bata de investigador, que está al lado de una chica de cabello negro, quien viste ropas orientales.
-Veo que también estás aquí, Misty. –Lo saluda el joven, sin hablar, como si se comunicaran a través de sus pensamientos.
-… ¿Gary? –Pregunta la chica. -¿Erika? –Agrega al ver a la entrenadora tipo planta junto a ellos. -¿En dónde estamos? ¿Y cómo es posible que hablemos sin hablar…?
-Eso es sencillo. –Otra voz conocida los interrumpe. Misty se da la vuelta y encuentra a Brock, quien viene acompañado de Blaine, Sabrina, Surge y Koga.
-¡Brock! –Lo recibe emocionada la pelirroja. –Pensé que no volvería a verte… -De repente recuerda el cúmulo de eventos que la llevaron a estar en su situación actual, incluso su rompimiento con Ash y el posterior ataque que sufrió en su gimnasio.
-Todos nosotros hemos pasado por una situación similar. Fuimos atacados para que la sirvienta de Yellow pudiera sacar nuestras medallas de nuestro interior. –Explica Sabrina, quien se adelanta a Brock. Todos vuelven a verla. –A partir de este momento, es posible que nosotros nos perdamos tal y como les ocurrió a los líderes Johto. Nuestras mentes y corazones son débiles sin la presencia de las medallas en nuestro interior, y ahora mismo estamos siendo utilizados para potenciar el despertar de las medallas que Yellow necesita para su plan.
-… ¿Y cuál es su plan? –Pregunta Misty.
-No lo sé, pero ahora mismo, Ash y Dawn se encuentran en peligro debido a ello. –Sus palabras afligen aún más a Misty, quien empieza a sentir remordimiento de su situación actual con él, no importándole nada más que ir a su lado.
-¡Debo ir! ¡Debo regresar a su lado! –Insta la líder de agua. Brock da un paso hacia el frente y se coloca a su lado.
-A mí también me preocupan Ash y Dawn. –Dice Serio. Gary asiente junto a él.
-Lo sé. Es por eso que ya me comuniqué con la única persona que nos puede ayudar en este momento. –Explica Sabrina, compartiendo sus pensamientos con Platina, quien solo guarda silencio. –Pero la razón por la que estamos aquí… la razón por la que he juntado las conciencias de los ocho líderes en este lugar, es que tengo un plan…
La declaración llama la atención de todos los presentes, que de inmediato dirigen su atención hacia ella.
-… ¿De qué hablas? –Pregunta Erika.
-De la única forma en la que podemos hacer algo ahora por nuestro amigo… por Ash.
-…Por Ash. –Repiten todos.
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Yellow sigue repitiendo su encantamiento, mientras la energía de los líderes y las medallas sigue fluyendo hacia el altar, donde las medallas arcana parecen llenarse de energía. En el exterior, el cielo se ha vuelto negro y varias nubes se arremolinan sobre el cráter del volcán, cuya actividad va en aumento rápido. Otro temblor sacude los alrededores del bosque verde, haciendo que la poca fauna que todavía rodeaba el lugar comience a huir.
-Yellow, debemos darnos prisa. –Insiste Silver. Este lugar va a explotar en cualquier momento… -Dice preocupado mientras toca una pared, cuya temperatura está aumentando. Los ojos de Yellow están llenos de luz, y su cuerpo se ve rodeado de energía aural, mientras uno a uno los líderes caen sin fuerzas a sus pies.
-Es ahora o nunca… -Profiere Platina, dándose valor. -¡HYYYYYYYYYYYYYAAHH! –Da un grito marcial y rompe la escotilla de aire por la cual espiaba, revelándose ante los enemigos. Yellow no vuelve a verla debido a su concentración, pero Silver se interpone entre ellas, invocando a su Feraligatr en el instante. -¡DESPIERTA, ASH! –Lo insta la peliazul, arrojándole una pokebola en la cabeza, despertando al chico en el acto.
-¿¡Qué?! ¿¡Como!? ¿¡Donde!? –Se pregunta mirando en todas direcciones. Sus ruidos despiertan también a Dawn, quien reacciona y mira la situación en la que se encuentran.
-¿¡Huh!? –Profiere la peliazul. En ese momento mira a Platina y su pensamiento vuelve a congelarse, viéndose a sí misma un poco más mayor. –Se parece… a mí… -Dice sorprendida. En ese momento recuerda la última batalla que tuvieron y su inseguridad vuelve a apoderarse de ella, mirando a Ash con vergüenza. –Ash, yo…
-Luego, Dawn. –La corta sin emoción, mirando el estado en el que Delia se encuentra. –Mamá… -Musita furioso, inmediatamente dirigiendo su mirada hacia Yellow. –Yellow… -Repite su nombre lleno de ira. En ese instante, de la espalda de Platina aparecen Pikachu y Piplup, a quienes pasó recogiendo al infiltrarse al interior de la base.
-¡Pika!
-¡Pi-piplup! –Celebran los dos pokemon. El pingüino rápidamente se ubica detrás de ellos y con un ataque de picotazo rompe las cadenas que los detenían. Ambos se ponen de pie y se ubican junto a sus compañeros pokemon, preparándose para luchar.
-No sé si pueda hacerlo… pero debemos intentarlo… -Dice Dawn, tímida. Ash no vuelve a mirarla, lo cual es percibido por la peliazul.
-¡Debemos detener a Yellow antes de que las medallas revivan! –Los insta la mayor. Ash asiente y embiste hacia ella con puño al frente, intentando golpearla, pero se topa con un campo de fuerza que lo repele y lo manda a estrellarse contra la pared.
-¡Pika! –Lo llama su amigo.
-Ouch… -Trata de reincorporarse él. Dawn trata de aproximarse pero él la mantiene a raya con un movimiento de mano, poniéndose de pie por su cuenta. Platina aprovecha para liberar a Gary de su tableta, quitándolo del círculo.
-¡Lo siento, pero no tengo tiempo para ser considerada, despierta! –Le da una cachetada al castaño, despertándolo en el momento.
-¿¡Uh!?
-¿Sabes lo que pasa, no? ¡Ayúdame a liberar a los demás! –Le urge la peliazul, pero es golpeada por un coletazo de Feraligatr, que se interpone entre ellos, mientras Silver le da un puñetazo en la cara a Gary, quien aún sigue aturdido por el despertar forzado.
-¡SALVENLOS! –Insiste Platina. Dawn asiente y con las fuerzas que le quedan llega hasta Misty, liberándola también de sus cadenas con la ayuda de Piplup. En el exterior, May se enfrenta a Gold, Crystal, Ruby y Sapphire con sus cuatro pokemon a la vez, mientras ellos tienen a uno a cada uno, pero ni Blaziken, Snorlax, Venusaur ni Glaceon son capaces de soportar las brutales embestidas de los pokemon de los oponentes.
-¡Resistan, chicos! –Dice la castaña, llena de golpes. En el interior del salón de rituales, Ash ha llegado hasta su madre, totalmente en shock debido al estado en el que se encuentra.
-Mamá… -Repite desesperado. Dawn sujeta a Misty entre sus brazos, sacándola por completo de la tableta, haciendo contacto por un momento con sus sentimientos.
-Ash… -la voz de ella repitiendo el nombre de él aparece en la cabeza de la peliazul, que se queda abrumada al recordar a su vez las palabras de Sapphire.
-Lo que a ustedes les falta…
-¿Acaso… lo que me falta a mí… ella…?
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH! –El grito de Yellow interrumpe todos los procesos. Del altar en el que aún se encuentra rezando, sale disparada hacia el cielo una luz, a la que siguen las trece cartas, que vuelan formando un círculo alrededor del halo de luz, y se dispersan a gran velocidad, como gotas de luz. Una de estas gotas cae en Ash, quien al instante pierde de nuevo la conciencia.
-¡Ash! –Grita Dawn, pero antes de poder hacer nada, otra gota de luz entra en su interior, desmayándola. Lo mismo sucede con Misty, Gary, Delia, Ruby, Sapphire, la misma Yellow. Otra luz viaja al laboratorio Oak, y otra más al monte plateado, con otras más dispersándose en diferentes direcciones. Una también entra en Platina, pero ésta es capaz de resistir y permanecer consciente.
-Rayos… es muy tarde... no quería tener que hacer esto, pero no tengo opción… -Busca un collar en su cuello, en el cual tiene una máster ball. –Yo también tengo mis amigos… -Mira a Yellow, quien aún mantiene sus ojos blancos, habiendo perdido la conciencia al revivir las medallas.
-¡Yo te elijo… PALKIA! –Invoca al masivo pokemon al interior de la cueva, al mismo tiempo que esta ya no soporta la presión telúrica y comienza a experimentar un terremoto masivo que da lugar a una erupción volcánica. -¡Palkia, dios pokemon del espacio, usa tu poder para llevarnos a un lugar seguro! –Grita apresurada, mientras en su cuerpo comienzan a dibujarse líneas moradas como circuitos, similares a las que adornan el cuerpo del pokemon legendario. –No podré tenerlo invocado por mucho tiempo… -Piensa mientras Palkia utiliza su poder para transportar a todos los que están en la conciencia de Platina a otro lugar. Ash se desvanece, Dawn también. Lo mismo pasa con Delia, Misty, Gary y Brock, quien acababa de ser liberado. May y sus pokemon también se desvanecen, igual que Max, quien estaba esperando en la entrada de la cueva. Finalmente, la propia Platina y Palkia desaparecen, mientras Yellow, los líderes Johto, que continúan inmóviles, y los líderes Kanto que no pudieron ser liberados, se quedan para ser envueltos en la lava.
-¡NO ME HAS VENCIDO, PLATINA! –Dice la rubia, liberando su poder y transportando a sus propios aliados a otro lugar, al mismo tiempo que el volcán hace erupción.
En la lejanía solo alcanza a escucharse la explosión, seguida de una columna de humo que se forma entre las nubes.
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Platina y todos los rescatados aparecen en el patio de Oak, quien parecía estarlos esperando. En el mismo instante en el que aparecen, Palkia se desvanece, regresando a la máster ball, pero dejando a su dueña contaminada por la energía espacial, su cuerpo todavía con las líneas moradas sobre él.
-¡Platina! –La sostiene Oak. Mira a su alrededor y ve a todos los heridos. May, quien había estado luchando desesperadamente, apenas se mantiene de pie, cayendo inconsciente en el acto. Max está de rodillas, temblando de terror, Ash y Dawn están llenos de golpes y heridas, y Delia también se ve muy mal. –Esto es terrible…
-Las… medallas… despertaron… ellos… Yellow y los demás… ahora van a cazarnos… -Dice antes de perder el conocimiento. Tracey llega corriendo a ayudar a Oak, quien le indica que llame una ambulancia. El profesor, sin dejar de sostener a la peliazul, mira de nuevo a su alrededor y luego fija sus ojos en la distancia, temiendo lo que ahora está por venir…
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Yellow ha transportado a todo su bando al otro punto seguro para su equipo, el monte plateado. Los ojos de la rubia sangran debido al exceso de presión requerido por la técnica, pero el resto de ellos se ve normal, habiendo sobrevivido sin ningún problema.
-El plan… fue un éxito… ahora… las trece medallas… han despertado. –Se calma y se pone de pie. –Ahora la siguiente fase da inicio... inicia el torneo de los arcanos. –Todos sonríen emocionados. –Veremos si Ash Ketchum tiene lo necesario para participar… -Vuelve a ver cuesta arriba en la montaña nevada, donde está de pie observándolos el entrenador más poderoso. –Veremos si tu hijo es tan útil al plan como esperamos… Red.
-… -El entrenador rojo solo contesta con silencio.
(Continuará)
(Avance)
Las trece medallas se han liberado, dando paso a un nuevo torneo en el cual el ganador se queda con la medalla… y la vida del perdedor, sin embargo, muchas cosas se han perdido, y otras han cambiado. Misty está liberada y ha vuelto con ellos, lo que complica la relación de Ash y Dawn, la cual se dañó aún más en la pelea contra Ruby y Sapphire. Ahora no queda más que empezar a construir de nuevo confianza, mientras una pelirroja arrepentida busca una segunda oportunidad…
Próximo capítulo
Derrota y regreso: Dawn y Misty
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Y listo, jejeje. Esto es Pearlshipping hasta el fin, conste; pero si no sufren y se pelean, su amor no puede madurar, jejejeje, y en eso Misty va a hacer unas cuantas olas. En fin, espero que les haya gustado. Por favor, no olvides tu comentario, que es muy importante. ¡Hasta pronto!
