Hola :D! Porfin, por fin! Pude terminar el cap! Lamento mucho mi ausencia por estos lares y se que termine tradando cuatro días, no tres, pero bueno, realmente he hecho lo que pude para traerlo tan rápido como pueda :(.
Ahorita bueno, mis tiempos para escribir son mucho mejores, y hace ya 6 horas seguidas que estuve en la compu tratando de terminar de escribir esto. Digan que ya para hoy lo tenía casi terminado, pero bueno, simplemente no me salía nada hasta que me salió la inspiración de golpe xD.
Y bueno, ahora me faltarían contestar los reviews, pero por supuesto, para cuando estudes esten leyendo esto ya los tendrán contestados. Y luego tengo que hacer la super mega hyper corrección final, pero bueno, para este momento que ustedes están leyendo esto, eso también ya va a estar hecho ?).
Supongo que lo voy a hacer... "hoy" por la noche, estoy agotada xD. ( en este momento es las 3:29 a.m del 4/12 xD).
Bueno, sin más, los dejaré leer el cap :DDD.
.
Aclaraciones:
Pensamientos/Palabras o frase significativa: (Curve)inserte pensamiento/ inserte frase.
Diálogos: -Inserte dialogo.-
Palabras importantes/ ideas importantes/ énfasis: (Bold)Inserte palabras.
Sobre énfasis: -...*dialogo*Inserteénfasis*sigue dialogo*...-
.
Disclaimer: Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, pertenecen al señor Hajime Isayama.
.
Como siempre, los reviews contestados al final :D.
.
.
.
Miedos y fobias (porque ambos podemos enloquecer)
Como siempre, ese lugar nunca había dejado de ser más de lo mismo. Nunca cambiaría el infierno en tierra que era.
Nunca lo dejaría ir sin salir manchado.
Sangre, sangre, sangre y más sangre.
Ya no importaba nada. Hacía mucho que ya ni siquiera se molestaba en buscarle un sentido a lo que hacía él. Ya ni siquiera se recordaba a sí mismo por qué lo estaba haciendo, ya que eso era muy doloroso.
Lo único que había dejado en claro su mente es que no se podía marchar de ahí hasta no haber saciado su sed.
Su sed de muerte.
Su sed de venganza.
Veía a su propio cuerpo actuar por inercia, por instinto, sin necesidad de dar una orden concreta con su mente.
Solo debía matar.
Sabía que si su cerebro ya había dado esa orden, era porque era necesario, por lo tanto, lo hacía sin miramientos, sin consideraciones, puesto que se negaba a recordar el por qué lo hacía.
Decidió que se preocuparía una vez que termine con esas molestias. Decidió que apenas termine recordaría perfectamente el por qué lo estaba haciendo, puesto que ahora necesitaba la sangre fría.
Perdió la cuenta.
Hace rato que había dejado de contar a cuantos objetivos ya había eliminado. Pero era plenamente consciente de que, con cada movimiento de una de sus dagas, un objetivo era eliminado cayendo a sus pies.
Cortar, cortar, cortar y cortar.
Un poco de carne por aquí, y un poco de carne por allá.
No era más que eso. Carne.
Por lo tanto, no importaba si la cortaba un poco más… Quién sabe, podría ser la cena de la noche.
Pero lástima que no le gustaba esta carne… Supone que juntará algunos trozos para dejárselos a los animales carroñeros de afuera, así aunque sea tenían un poco de utilidad.
Músculos desgarrados por aquí, algunas víceras por allá.
Era simplemente asqueroso e insoportable para su vista, pero no era momento de ponerse a limpiar.
Miro a su alrededor…
Ya casi no faltaba nada.
Y las máscaras de pánico de sus objetivos no hacían más que dejarle un pequeño resquemejo de placer. Pensó en la cantidad de gente que había estado de esa forma ante ellos antes, y sonrió por ellos.
No era Dios. Para él ni siquiera exístia
Pero creía en su buen juicio, y este le decía que bien merecidos se lo tenían.
Una sonrisa socarrona se asomó por la comisura de sus labios.
Solo faltaban dos. ¿Qué debería hacer?
¿Debería matarlos rápido?... O bien… ¿Debería disfrutar un rato con sus muertes?
No. Ya sabía la respuesta.
Simplemente los mataría rápido, pues le era enfermo, y esas escorias no valían su tiempo. Sabia que había algo mucho más importante esperando por él.
Un corte por aquí…
Otro corte por allá.
Su labor por el momento había terminado. Tomo unos cuantos trozos de carne, que los cortó en el momento, y los puso en una bolsa.
Luego, limpió sus dagas con su capa negra, pues estaban muy sucias para simplemente guardarlas en su lugar.
Cerró sus ojos por unos momentos, y se detuvo completamente. Estaba llamando a su consciencia y su razón para que vuelvan.
Se estaba llamando a él mismo.
Al abrir los ojos, las cosas se veían diferentes.
El mar de cuerpos a sus pies le causaba repulsa, y ahora mismo estaba sintiendo repulsa de él mismo, pero Eren lo valía. Era esto, o arriesgar a Eren.
Es cierto…
¡Eren...!
Rápidamente, sin perder más ni un segundo, buscó la cabellera de su adorado castaño entre ese mar de cuerpos.
Con tanta sangre y siendo tantos no era tan fácil. Pero rápidamente lo encontró… Era el único bulto de todos que aún representaba signos de vida.
Corrió hacia él.
Estaba inconsciente. Pero su pecho aún se movía un poco, con dificultad, y su cuerpo temblaba notoriamente.
Estaba frío.
Busco su bolso, que había sido lanzado a un lado durante su pelea, y saco de él un muy pequeño kit de primeros auxilios, pero algo debía servir.
Saco de él lo que parecía ser una pequeña pinza quirúrgica, mucha gasa y un bisturí.
Corrió hacia Eren. Se inclinó a su lado, y rápidamente comenzó a desvestir su pecho, mientras que en el suyo propio, su corazón latía a mil, ensordeciéndolo.
Miro su herida de bala. Sangraba muchísimo. Comenzó a limpiarlo con las gasas, he incrustó la pinza en la herida, con cuidado, buscando si la bala aún estaba allí.
Hurgó con cuidado, buscando el fondo de la herida, y cuando creyó que esta había salido por su espalda e iba a dejar de hurgar, había llevado hasta el límite la pinza, chocando contra algo metálico.
Si no sacaba la bala de su cuerpo, este nunca sanaría.
Tomó el bisturí, y la agrandó un poco, pues las balas comunes al entrar en el cuerpo se hinchan, para que no puedan salir de él.
Con mucho cuidado y mano de profesional, agrandó la herida. Volvió a meter la pequeña, pero larga, pinza dentro del hueco, hasta donde recordaba que estaba la bala, y la tomó.
La aseguró con fuerza y cuidado entre las varas de metal que usaba para sostenerla, y una vez la sintió segura, la quitó rápido, cosa que no pueda quedar a medio camino.
Apenas sacó la bala del cuerpo del chico, este nuevamente había comenzado a sangrar. Uso tanta gasa como pudo para absorber el sangrado, y puesto que era imposible hacerle un torniquete, utilizó más para meterla en la herida y usarla como tapón, así esta no sangra más.
Tomo su bolso y el de Eren, se los colgó y los ocultó debajo de su capa, no podían olvidar por lo que habían venido, o nada de esto hubiese valido la pena.
Una vez que terminó, envolvió con delicadeza al cuerpo de Eren con la capa negra de este, como si fuera una manta, y lo cargo al estilo nupcial, recargando la cabeza de este en su hombro, y abrigándolo en su pecho.
No quería que se enfríe más de lo que se estaba enfriando.
Sin importarle la pequeña fatiga de sus músculos, con el castaño ya en brazos, cubrió su rostro y comenzó a correr.
Corrió tan rápido como sus piernas se lo permitían, y puesto que conocía todo los atajos, y no por nada le decían el hombre más fuerte de la humanidad, apenas vio un container salto sobre este y se subió a los techos, saltando de un lado al otro, para llegar lo más rápido posible a la salida que ellos debían utilizar de la ciudad.
Llego rápido, y al hacerlo, notó que se hallaban esperándoles ambas mujeres.
Al verlo con el castaño en brazos sus rostros mostraron pánico, pues este había sido para ellas una especie de ángel, ya que al rescatarlas había sido su mayor consuelo.
-¿¡Q-Que les pasó!? ¡Dios, pobre criatura!-Le preguntó alarmada la mayor, al verlo inconsciente y a ambos cubiertos en sangre.
-Tuvimos contratiempos.-Expresó Rivaille con frialdad, cortando el tema.- Apresurémonos, tenemos el reloj en contra, y afuera estaremos en plena madrugada.-Ordenó, mientras se dirigía hacia la pared y tiraba de la argolla escondida en esta.-Andando.-Ordenó nuevamente.
Ambas mujeres le siguieron sin chistar, la más chica no había vuelto a abrir la boca desde la última vez que habló con Eren.
Le siguieron temerosas, adentrándose a ese extraño laberintos de escaleras.
Rivaille miraba muy preocupado a Eren, pues este respiraba cada vez con más dificultad, y al adentrarse en esos túneles sofocantes, la cosa empeoraba.
Solamente aceleró más el paso, y rogó por poder salir a tiempo.
Tenían aún en total 4 horas largas de viaje hasta el cuartel. No era muy esperanzador la verdad.
Y para colmo de males… ¿Por qué carajos aún no comenzó a regenerarse? Está bien que su poder lo está manteniendo vivo, pero ¿¡Por qué no se cura!?
Estas interrogantes carcomían la cabeza de Rivaille, las cuales le hacían ir cada vez más rápido, haciendo que las mujeres que le seguían les cueste aún más y casi tengan que correr para seguirle el ritmo.
No se quejaban, de hecho, ya de por sí solas trataban de ir tan rápido como podían, pues, no solo conocerían el mundo exterior, si no que uno de sus salvadores que venía de él, se estaba muriendo, y eso les era aún más importante.
La niña de doce años, la cual poseía una larga cabellera color chocolate, miraba fijamente con sus ojos grises llenos de preocupación al inerte cuerpo del castaño. La única persona con la cual, desde hace mucho tiempo, había hablado por primera vez.
.
.
.
Dos horas antes:
Luego de revisar tantas puertas, y cuando creían que jamás encontrarían un testigo, por fin habían dado con una que estaba habitada.
Al entrar encontraron a dos mujeres encadenadas, una niña prácticamente, la cual no tendría más de doce años, y otra adulta, quien aparentaba unos treinta y cinco.
Eran muy bonitas, ambas de un cabello castaño oscuro, de tono chocolatoso, piel blanca como la nieve, y ojos grises cargados de pestañas largas que le enmarcaban.
Se notaba a la legua que eran madre e hija, puesto que eran idénticas, la más pequeña parecía la versión joven de la mayor. Podrían ser hermanas, pero por la edad que aparentaba la mayor, lo más probable era que fuesen madre e hija.
Al verlos entrar, con temor se abrasaron la una a la otra.
Se las notaba golpeadas, cada una con solo una camisola que no dejaba mucho a la imaginación, y a la vez, se las veía muy delgadas.
Básicamente, en realidad se las veía demacradas.
Las cabelleras que en algún momento habrían sido lacias, suaves y brillosas, estaban resecas, despeinadas y cortajeadas. Las pieles níveas que en algún momento habrían sido tersas y hermosas, ahora se las notaba algo resecas, al igual que sus labios,sin mencionar la gran cantidad de marcas, golpes, raspones, y heridas que las surcaban desde los pies hasta la cabeza.
Rivaille estaba acostumbrado a esas escenas, aún así, sintió pena y compasión por ellas.
A Eren se le rompió el corazón.
Cerraron la puerta tras ellos y la trabaron. Eso hizo que ellas se asusten más, la madre escondiendo como podía a su hija tras ella, temblando ambas, pero ellos, sin decir ni una palabra, simplemente se acercaron y comenzaron a machacar las cadenas.
Ellas les miraban confundidas, pero no bajaban su guardia. Eren, al ver esto y queriendo tranquilizarlas un poco, bajo su capucha dejando ver su rostro, y les sonrió con amabilidad.
Dejó lo que estaba haciendo por unos momentos. Poso sus manos en un hombro de cada una, y los apretó con suavidad de forma confortante, mientras trataba de mostrarse tan inofensivo como podía.
-Tranquilas, no vinimos a dañarlas.-les aclaró, haciendo que sus repentinos temblores cesaran y se relajaran, mirándolo aún más confundidas.- Vamos a sacarlas de aquí, y las llevaremos con nosotros a nuestro cuartel, fuera de esta ciudad subterránea.-les comentó Eren, viendo que ahora sus miradas, a pesar de seguir siendo inseguras, en ellas aparecía un atisbo de esperanza.
Les acaricio sus enredados cabellos, mientras el azabache, sin dejar de aflojar las cadenas, le miraba atentamente. No eran celos esta vez, pero jamás imaginó que Eren supiera tener esa suavidad con la gente. A pesar de tanto tiempo juntos, parece que aún no terminaba de descubrir todas las sorpresas que traía el castaño en su cajita.
Las muchachas miraron a Eren con sorpresa, pues no recordaban la última vez que alguien las trató con suavidad.
-S-Se que debió haber sido peor que una pesadilla para ustedes, pero hoy se termina.-les siguió diciendo, tratando de reconfortarlas. Dios, que difícil… Casi nunca hago esto, pensó con nerviosismo, inseguro de como tratarlas oque decirles.- No pudimos encontrar a más como ustedes, pero, si ustedes cooperan con nosotros, podremos tirar abajo a toda esta mafia, y terminar de una vez por todas con este infierno.-Les dijo con convicción y fuerza en su mirar, cosa que de alguna forma contagió a esas muchachas, que con los ojos inundados de felicidad, por fin podían ver un rayo de luz, de esperanza, el final de ese túnel oscuro al que les habían forzado entrar. Eren les tomo las manos- Aún así, entenderemos si no quieren, y tendrán tiempo para decidirlo. Pero, les aseguro, no, les juro, que ya no podrán volver a hacerles daño nuevamente.- finalizó, mirándolas con fiereza y convicción.
Las protegería, se dijo a sí mismo, mientras inconscientemente apretaba el agarre de las manos de ellas. De alguna forma, en ellas veía a su madre y a su hermana, las únicas dos mujeres que llegó a amar en toda su vida.
Se mordió el labio mientras agachaba su mirada llena de rabia.
-Y pensar que siempre creí que los peores monstruos existentes sobre la tierra eran los titanes… Me siento estúpido de solo acordarme de ello.- se recriminó a él mismo.
Las muchachas al verlo, decidierón devolverle el favor, y apretaron el agarre de él con dulzura, ocasionando que este levantara nuevamente la mirada y les viera.
La mayor le sonrió con dulzura y negó con su cabeza, mientras que la más pequeña agacho su mirada avergonzada. Eren les sonrió y se deshizo del agarre de sus manos, volviendo a su labor junto al sargento.
Rivaille ahora veía a Eren bajo otra luz. Lo veía más… completo. Le sorprendió que a pesar de su corta edad y su carácter, sea capaz de modular tan bien sus palabras, de forma reconfortante.
A comparación, él no sabía ser suave. Si sabía mantener la mente de sus soldados fuertes, y según Eren, de alguna extraña forma que él no comprendía, sus palabras sabían ser consoladoras. La verdad, el solo les hacía ver la realidad, si esta resultaba tranquilizante, pues bien y mejor por ellos, pero no hacía otra cosa.
Aparte, era lo único que se lo ocurría decir cuando quería reconfortar a alguien.
Pero Eren era distinto, sabía adecuarse a la situación. Le escucho decirlo de forma dura, de forma fría, de forma alegre, de forma demandante, y ahora, de forma… dulce, relajada.
Podía usar eso a su favor. De esta forma llevar a cabo un interrogatorio con las víctimas, ahora testigos, no sonaba como una idea tan complicada. El mocoso ya había simpatizado con ellas, y sabía cómo tratarlas. Eso sería bueno.
-Eren.- le llamó Rivaille con voz demandante, una vez terminaron de aflojar las cadenas, y las pudieron quitar. El sargento se dirigió hacia la puerta, haciendo que automáticamente el castaño le mirara y le siguiera a él.
-Sí, señor?.-le preguntó con formalidad en posición de firmes. Rivaille le hizo una seña con su mano para que se acerque más, a la cual el castaño respondió. Una vez más cerca, se acercó a su oído, y con una voz muy pero muy baja, le dio su orden.
-Saldré afuera a hacer guardia y a conseguir dos capas más. Ya que simpatizas con ellas, quiero que les hagas el interrogatorio.-le dijo con una voz tal que no le daba a nadie la posibilidad a negarse.- Hazlo con el mayor tacto posible.-le terminó de ordenar.
-P-Pero sargento, nunca he hecho tal cosa.-le susurró Eren algo nervioso.-¿Qué se supone que deba preguntarles?-le inquirió, buscando guía para poder acatar.
- Lo obvio, Eren. Conversa con ellas y trata de hacer que te den información sobre ellas antes de estar aca, como fueron atrapadas, y que les sucedió luego.-le dijo sin más. El castaño, ahora con una mirada más resolutiva, asintió, dispuesto a hacerlo.
-A la orden.-finalizó sin más.
Rivaille simplemente hizo un asentimiento firme de cabeza en respuesta, y se fue por la puerta.
Eren giró sobre sus talones y se dirigió hacia ellas, que le miraban con cierta inseguridad, y con la interrogación en los ojos. Nuestro castaño se encontraba nervioso, pero decidió simplemente hacer caso a su instinto e inició una conversación con ellas.
-No se preocupen.-comenzó con firmeza, sentándose a su lado, pues estas aún estaban en el suelo.- El solo fue a hacer una vigilancia y a tantear el terreno para que podamos escapar.-les siguió comentando muy tranquilo.
Las castañas asintieron mostrando entendimiento, aunque sus posiciones aún se encontraban en guardia.
-P-Pero… ¿Cómo se supone que saldremos?-inquirió la mayor, con mucho temor y la voz temblorosa- E-Estan por todos lados, y son unos sádicos, no los para nada.-le advirtió con temor.
-No te preocupes.-le repitió Eren.- Aparte, quién dijo que no podemos ser más sádicos que ellos?-le dijo Eren de forma retórica con una media sonrisa, a lo cual, las mujeres le miraron con sorpresa y ahora, algo de miedo. Eren lo notó.-L-Lo siento, mala elección de palabras.-se disculpó Eren nervioso, mientras se rascaba su nuca y un pequeño rubor de vergüenza apareció.- A lo que me refiero es que nosotros podemos perfectamente contra ellos, y, más importante, quiero que entiendan que no pensamos hacerles ningún tipo de daño.-les dijo intentando tranquilizarlas.
Ellas solo asintieron, ahora un poco más calmas. Estaban nerviosas, obviamente, y la más pequeña no soltaba la pequeña prenda que cubría a su madre pero ni por chiste.
-Ah…-suspiró Eren.-No las culpo, esto debió haber sido un calvario.-les dijo mientras torcía el gesto, y lo cambiaba luego a una expresión pensativa…-Tengo una idea.-dijo Eren con los ojos brillantes.- Hagamos un ejercicio.-les dijo, a lo que ellas le miraron confundida.- Yo, cuando siento miedo, tristeza o dolor, suelo rememorar momentos felices, y los cuento en voz alta aunque este hablando solo, para que así sean mucho más vívidos.-les dijo con algo de vergünza, mientras desviaba la mirada y posaba su mano en su nuca con nerviosismo.-Funciona, y bueno, recordarlos hace que me sienta fuerte de nuevo... Sobre todo capaz de salir de donde sea que este en busca de más momentos como esos…Se que es bastante infantil pero... ¿Qué tal si hacemos lo mismo?-les dijo con una sonrisa, animandose a mirarlas finalmente.
Las mujeres le miraron algo sorprendidas, también, algo encandiladas de la dulce expresión de Eren. Hacía mucho tiempo que no veían una expresión como esa, ni siquiera, entre ellas.
La emoción de volver a ver un gesto como ese, y el que hayan comenzado a aceptar la idea de que prontamente serían libres, hizo que se les llenaran de lágrimas los ojos.
Entonces, decidieron hablar. Bueno, más bien la madre, aunque la niña parecía estar algo más relajada. Aún así, en ningún momento sus manos dejaron de temblar, y tampoco podían confiar aunque quisieran, el trauma era demasiado grande. Agradecían el que Eren haya tomado distancia de ellas y no invadiera en ningún momento sus espacios personales.
La madre comenzó a relatar su vida antes y después de tener a su hija. Las anécdotas más bonitas de ellas comenzaban a hacer efecto, sacándole varias risas y sonrisas a todos, y cada vez lucían más relajadas al volver con su mente al pasado.
Entonces, llegó la parte en donde el hombre de la casa había fallecido. Y cómo después de ello se habían convertido en blancos.
Eren la detuvo en ese instante, y miró preocupado a la más pequeña. Esta se había vuelto a tensar y parecía al borde de un ataque de pánico. Eren le miró preocupado, pero luego, dirigió su mirada hacia la más grande, y le sonrió nuevamente.
-Disculpa que no lo haya hecho antes.-le dijo Eren sonriendo a la madre de la niña.-¿Podrían decirme sus nombres? El mío es Eren, aunque ya lo deben saber. Y por cierto, el nombre del tipo que da miedo, es Rivaille-les dijo Eren con voz amable, riéndose un poco de su propio chiste, y agregando los datos a la pasada. La mayor había mostrado un gesto sorprendido, y cambiando luego a una expresión de disculpa, le miro algo apenada.
-Lo siento, nosotras lo olvidamos también.-se disculpó.- Mi nombre es Luca, y el de ella es Adela.-dijo señalando luego a su hija...-Por cierto, puedes pronunciar mi nombre como Ruca también.-
-Bueno.-le dijo Eren con un gesto de agradecimiento, mientras asentía, luego se paró y se acuclillo muy cerca de la más pequeña. Le recordó a Mikasa de alguna manera, y el estado de la niña le ablandó.- Adela?-le preguntó con la voz más dulce que sabía hacer.
La niña le miró sorprendida y con un gesto de pánico, alejándose de Eren tanto como podía, con la traba de su madre al lado, se tensó.
-Tranquila.-le dijo aún con voz dulce.-Se que quizá no me corresponde decirlo y tampoco tengo por qué, pero al igual que tú, yo en estos momentos tampoco tengo padre.-le dijo a lo cual la niña le miro ahora sorprendida y más interesada.-Tampoco madre.-agregó. La niña cambió su gesto a uno que demostraba pena.- Pero, sabes qué? Los recuerdo todo el tiempo, los tengo siempre presentes en mi cabeza, y eso me es suficiente para sentir que aún los tengo conmigo.-le dijo con una expresión triste.
Decidió atreverse, y con suavidad y lentitud, dirigió su mano a una de las mejillas de la niña. Esta, a pesar de haberse tensionado, no se apartó. Eren comenzó a hacerle un muy suave mimo, tratando de transmitirle un poco de seguridad.
-¿Podrías acercarte más?-le preguntó Eren amable- Me gustaría hablar contigo.-le dijo.
La madre le miró con un gesto de inseguridad, diciéndole con palabras mudas que la niña no hablaba.
-Venga, suelta un poco a tu madre, que no muerdo.-le dijo Eren tratando de hacer un mal chiste ante la ironía. La niña, muy lentamente, y muy despacio, se soltó. Respondió al gesto de Eren que le indicaba que se acurruque en sus brazos con suma lentitud, y estando todo el tiempo a la defensiva.
A pesar de su cuerpo temblando, se dejo estrechar suavemente… Se apoyó de costado en el castaño, recostándose con sumo cuidado, y acurrucó un poco su cabeza en el pecho de este. La madre miro todo esto sorprendida, como si acabara de suceder un milagro, aunque, siendo sinceros, lo era.
A pesar de que a Adela no le disgustaba la sensación, su corazón no podía dejar de palpitar dolorosamente con miedo, y el temblor de su cuerpo no aminoraba.
-Ei…-le llamó Eren suavemente.-Estoy seguro que tu también tienes tu propia historia, no? Me podrías contar sobre tu papá?... Que era lo que más querías, alguna anécdota, como era él… con lo que he escuchado me dan ganas de conocerlo.-le dijo con palabras conciliadoras, tratándola con sumo cuidado.
La niña había comenzado a sentirse hipnotizada por las palabras y el calor del castaño, el sentir un pecho masculino estrechándola, y un latido reconfortándola, ayudaba mucho a su cabeza para recrear su pasado, bombardeando con imágenes y recuerdos de su padre.
Sus labios comenzaron a temblar, y sus ojos se llenaban con lágrimas, sumida profundamente en un trance en donde por un momento había sido capaz de rememorar el calor de los abrazos de su progenitor, inconscientemente, había abierto sus labios, dispuesta a hablar.
Temblaban y se abrían con dificultad. Pero la emoción y las ganas de hablar las mil y un cosas sobre su maravilloso padre se aglomeraban en su garganta, rogando y pidiendo por salir.
Su voz, por fin haciéndose presente después de tanto tiempo, salió rasposa y débil, pero no significaba, que con menos emoción.
-Mi papá…-comenzó. Al escucharla, los ojos de Luca se habían abierto desmesuradamente, y lagrimas de emoción escurrían por sus ojos. Después de tantos años… Después de tantos años había sido capaz de escuchar nuevamente la voz de su hija…-Era un ser maravilloso…Era dulce y trabajador, siempre nos miraba a mí y a mi mamá como si fuéramos los dos tesoros más grandes en el mundo…-decía rebosante de dulzura y nostalgia, y así comenzó.
Ahora sus palabras ya no podían parar, como si temiera no poder volver a hablar nunca, salían a borbotones, y mientras lágrimas caían, no paraba de hablar de su papá, y de sus mejores anécdotas con su familia. Luego habló de sus amigos, luego de sus abuelos y sus vecinos.
Su madre acotaba y escuchaba todo con una sonrisa. Eren igual, y hacía más preguntas, interesado en las respuestas. Al poco tiempo de haber comenzado a hablar, la voz de Adela comenzaba a tener más vida, y ahora se escuchaba nítida y clara, como si nunca hubiese sellado su boca.
Ahora más tranquilas y en confianza con el castaño, Eren, que se había asegurado de ello, les explico que necesitaba que le cuenten sobre lo que habían estado viviendo hasta recién.
Les dijo que podían hablar solo un poco, y básico, que después en el cuartel, y cuando se vayan sintiendo más listas, puedan contar todo detallado.
Las mujeres, ahora más relajadas con ese privilegio, entre ambas, y sin entrar en muchos detalles, le comenzaron a contar.
A todo esto, Rivaille se hallaba echado contra la puerta, vigilando, y también escuchando atentamente a lo que sucedía dentro. Sonrió con satisfacción…
Lo sabía. Sabía que Eren podía.
Como si fuera por arte de magia y pura casual sincronización para los que estaban dentro, apenas habían terminado de hablar, Rivaille entro al cuarto.
Las mujeres le miraron algo asustadas pues aún no confiaban en él, y la figura de Rivaille por si sola era atemorizante.
Rivaille ignoró eso, pero lo que no ignoró, fue ver como la mocosita estaba acurrucada en el pecho de SU Eren, y como ambas se aferraban a él con mucha confianza al verle entrar.
Eren simplemente negó con la cabeza tratando de tranquilizarlas, y con un gesto amable, las alejo un poco.
-Chicas, deberían confiar más en él que en mí.-les dijo con voz divertida.- el que hayamos llegado hasta aquí y el haberlas liberado fue en más de un ochenta por ciento gracias a él.-dijo señalándolo con un gesto con la cabeza.
Las mujeres, aún inseguras, y algo sorprendidas, asintieron.
Lo que le molestó a Rivaille ahora, es que miraban a Eren como si fuera una especie de ángel o dios. Aún así, entendiendo la situación y no dispuesto a hacer ninguna escena, simplemente se mantuvo calmo y comenzó a dar sus órdenes. Eren se enserió al instante.
-Muy bien, ya podemos empezar a marchar.-dijo Rivaille con voz profunda y autoritaria.- Ya me encargue de limpiar los alrededores, podemos comenzar nuestro recorrido hacia la entrada. Las acompañaremos por una parte del camino hasta salir completamente de la zona, luego les daré un mapa y les dejaré establecido el lugar en el que deben esperar.-Las mujeres asintieron mostrando entendimiento.-Eren y yo volveremos ya que tenemos que hacer un par de cosas más, y luego nos iremos todos juntos hacia la superficie.-finalizó.-Entendido?.-
-Si, sargento.-respondió Eren firme, y las mujeres solo asintieron varias veces con nerviosismo.
Entonces Rivaille se les acerco unos cuantos pasos, y les tendió una capa negra a cada una.
-Úsenlas.-les ordenó simplemente.-¿Pueden levantarse? Será un problema si no pueden caminar, sería sospechoso.- les comentó con seriedad.
Las mujeres se miraron y torcieron el gesto. Eren, quien ahora estaba de pié, al verlo, les tendió una mano a cada una. Estas le miraron unos segundos, acercando sus manos con lentitud e inseguridad, y luego, con un gesto más resuelto,la tomaron firmemente, intentando levantarse.
Se tambalearon al principio, y se tomaron con fuerza de los brazos del ojiverde, apoyándose mucho en él, puesto que necesitaban el agarre.
Eren, haciendo mucha fuerza para funcionar como soporte, esperó pacientemente y las sostuvo como podía, mientras intentaba contrarrestar los pesos a cada una para que puedan hallar su eje de equilibrio.
Rivaille ante esto, primero les miró molesto, pues obviamente que le daban celos por más de que no había absolutamente nada comprometedor en las acciones, es que el simple hecho de que le toquen el hombro al castaño le daban celos. Pero luego, decidió ayudarle a Eren, y dejando que este ayude a la más pequeña, pues era la más afectada y a él le temía demasiado, con delicadeza se dirigió a Luca, posando su mano en su hombro, y ofreciéndole luego la otra para que la tome y se pueda apoyar.
Esta, algo insegura al principio, y sintiendo que al soltarse solo un poco se caería, con mucho cuidado intento tomarla.
Como ella pensaba, apenas se soltó del agarre, había perdido el equilibrio y se cayó, pero Rivaille, siendo mucho más rápido, la tomo en brazos y la volvió a estabilizar.
La mujer se sorprendió ante la firmeza del agarre del azabache, y de lo duros que se sentían los músculos de los brazos de este. Si bien los del brazo izquierdo de Eren que a pesar de lucir delgado era increíblemente firme, tonificado y macizo, los brazos del azabache directamente se sentían como una roca.
También, ahora que cada una estaban siendo sostenidas y ayudadas por separado, el que se mantengan en pie fue más sencillo, y sentían más seguridad al hacerlo.
Adela se sintió algo avergonzada al estar siendo sostenida sola y tan firmemente por el castaño. Con cuidado, y concentrada en mantener el equilibrio, poco a poco sintió como sus piernas recuperaban fuerza, y se sentían más firmes. Con timidez, levantó una y trato de dar un primer y pequeño paso. Eren la siguió, moviéndose un poco hacia atrás.
A los pocos segundos, Luca, su madre, lo había comenzado a hacer también.
Eren miro por el rabillo del ojo a Rivaille y la mayor, y sonrió levemente. Le gustaba ver ese escondido lado amable de su superior, y se sentía feliz al ver que la mamá de Adela, también estaba empezando a caminar.
Luego de quince largos minutos, las mujeres fueron capaces de andar por su cuenta. Algo lento, pero solas al fin.
Sin esperar mucho más, el azabache recogió las capas del suelo, y se las volvió a entregar. Esta vez, las mujeres si se las pusieron, y se taparon íntegramente con estas. Al estar por fin más cubiertas, se sintieron mucho más seguras, cómodas y reconfortadas.
Rivaille abrió la puerta.
Por fin, luego de tanto tiempo, ambas mujeres pudieron salir del interior de esa condenada habitación hacia elexterior,
.
Rivaille y Eren estaban a la cabeza, guíandolas por tantos caminos en ese nefasto laberinto, que ya hasta estaban mareadas, e incluso habían perdido la noción de cual era la derecha o la izquierda.
Adela se hayaba bastante atemorizada, y por un momento pensó que no iban a poder salir más de ese lugar. Sin poder evitarlo, extendió su mano agarrando timidamente la capa del castaño, y la jaloneo un poquito para así poder llamar su atención.
-E-Este... E-Eren.-le llamo la chica con dificultad y en voz baja, ahora que su exitación por hablar de su padre había pasado, aún le daba miedo hablar y se ponía muy nerviosa.
-Hmm?.-le preguntó este simplemente, rezagándose para ponerse a su lado.
-M-Me siento i-insegura... Es c-como si hubiesemos caminado en circulos, e-esto es muy raro...-le decía atemorizada. Eren en un gesto inconsciente la había rodeado parcialmente con su brazo y había colocado la misma mano sobre la cabeza de la niña. Cuando estaba por contestarle, Rivaille quién le había oído, se le adelantó.
-No te preocupes por eso.-le dijo con su típica voz neutra, pero aún así, tratándola con desprecio.- Estas fabellas están diseñadas justamente para eso, de forma que aquel que no la conozca a fondo, no pueda escapar.-le explicó con altanería y como si fuera obvio, a lo que la chica solo se encogió más.- Se perfectamente como salir de aca, solo deja de pensar en tonterías y limítate a seguirnos el paso.-finalizó Rivaille de forma aún más cortante. Eren le miró mal, ya que no le había gustado ni medio la actitud de Rivaille, y ya lo último era totalmente innecesario, solo hizo que la niña le tema más aún.
Susupiró, y le negó con su cabeza a la niña, diciéndole en un gesto silencioso "no le tomes importancia". Se alejo de ella para acercarse a Rivaille, y si bien reclamarle algo al pelinegro lo ponía de los nervios, su necesidad por no quedarse callado era más grande, no lo podía dejar así sin más.
Cuando se le acercó y se puso a su par, le habló susurrándole.
-Lo siento sargento, pero me parece que su comportamiento no es el más adecuado.-le dijo Eren con voz dura, sin vacilar.
-Y ahora a ti que mierda te pasa?.-le gruñó molesto y con voz altanera,sabía lo que decía Eren, pero ya estaba en su límite, estaba demasiado celoso como para querer ceder.
-Permítame recordarle que estamos tratando con una NIÑA de solo DOCE AÑOS la cual fue violada y torturada una y otra vez y ve a saber por cuantos años.-le dijo Eren susurrando tan mordazmente que siseaba.- El trauma había sido tan grande que hasta había quedado muda.- le siguió recriminando.-No le pido que la trate con cariño, pero por favor, aunque sea intente ser un poco menos duro, en vez de empeorar su forma de dirigirse a la gente con ella.-le dijo mientras su voz se hacía más y más gutural, gruñó al no escuchar respuesta.-Agh,yo ni siquiera sé como tratar bien a mi hermana, y aún así pude!.-finalizó mirándole furioso.
La mirada de Rivaille, quien simplemente le ignoraba, ahora no se quedaba atrás, y su humor simplemente empeoró, decidiendo contestarle finalmente...
-Me parece que aún no entiendes tu posición, no Eren?.-le dijo de forma retórica pero con voz sombría, no dispuesto a ceder.- A tu lugar, o haré que te arrepientas.-le ordenó mientras le amenazaba. Un escalofrío de miedo atravesó la columna de Eren haciéndole tragar duro, pero aún así, no se retiró.
-No se trata de lugares.-insitió aún más molesto.-Aparte, usted mismo me ordenó que tengo que hacer que cooperen, no? No tiene sentido si usted no ayuda a la causa también.-le replanteó Eren, sabiendo que tenía razón.-Agh, no lo entiendo! Ni siquiera por el plan, aunque sea por ser más humano! Cómo se sentiría si ellas fueran su madre y su hermana, eh?.-le dijo Eren, tocando fibras sensibles del pelinegro inintencionadamente.- Las trataría así?-le dijo de forma retórica.-Por supuesto que no!.- exclamó sin esperar respuesta.
Rivaille simplemente no aguantó más, y se detuvo abrúptamente, tomando desprevenido al castaño por el cuello de su capa.
-Cállate de una puta vez.-le ordenó Rivaille encolerizado, y ya en voz potente.- Y deja de hablar como si me conocieras, engendro. Compórtate como un soldado en una misión y sigue las instrucciones. No tengo tiempo de jugar a tu jueguito de moral y justicia, así que estate quieto pedazo de mierda.-finalizó, quitándole el aliento a Eren y bajándole los humos de golpe.
Rivaille no estaba dispuesto a escuchar razones y no iba a soportar los planteos de un adolescente que todavía no tenía ni diecisiete años. Encima estos eran defendiendo a la maldita mocosa que venía con ellos, y lo único que le había visto hacer con ella, a sus ojos, era acosarla y seducirla descaradamente, incluso, delante de él.
Por su lado, Eren no solo no entendía nada, sino que se sentía herido y desvalorado. Él no era cualquier desgraciado que le fue asignado hoy y que ni le conoce, era su compañero, su aliado, la persona con la que compartía su mesa, y la persona con la que también compartía su cama... ¿¡En qué cabeza cabía el que le tratara de esa forma!?
No pudo evitarlo, y le miró.
Su mirada estaba llena de dolor, furia, y desilusión. A pesar de no demostrarlo, Rivaille quedó sorprendido por esa mirada.
-No vuelva a tocarme.- Le siseó Eren con rencor mientras se apartaba bruscamente. Una vez hecho, simplemente le miró con frialdad y con su cuello en alto, e hizo su posición de firmes.-Lo siento señor, usted tiene toda la razón. Lamento absolutamente todo mi comportamiento hasta recién, ha sido completamente erróneo.-le dijo hablando en más de un sentido y mirándole con un rencor desmedido.- No volverá a suceder.- Sentenció.- Me limitaré a quedarme en mi lugar como corresponde y seguir las instrucciones. Por favor, volvamos a la misión.-finalizó Eren, completamente frío y respetuoso, pero con despreció impregnado en la voz.
Rivaille se quedó mudo por solo un momento, sin perder su compostura. Había entendido perfectamente el mensaje, y aunque le dolió y le caló profundo, el no sería el que rogaría, no de vuelta. Era culpa del mocoso si no quería aceptar el paquete completo, el no iba a ceder.
-Veo que por fin comenzarás a hacer las cosas como se deben.-le dijo simplemente, sin inmutarse siquiera un poco ninguno de los dos.- Andando, falta poco.- Finalizó Rivaille retomando el paso.
Las mujeres miraban atemorizadas el ambiente hostil que había entre ellos. Adela no entendía nada, pero Luca, quién no por nada era mujer y madre entendió que fue lo que pasaba.
Esos dos estaban enredados, ahora le era obvio.
Ese tipo de discusiones no las tienen un par de superior con su subordinado, ni un par de amigos, ni un par de familiares. Esas discusiones no las tenía un "par", las tenían una pareja.
Y no es de extrañar que estas cosas sucedan cuando quieres juntar al hielo y al fuego, lo cual al ser ellos el complemento del otro, absolutamente todo dentro de su pareja era mucho más pasional y fuerte que entre las parejas comunes.
El amor era más fuerte, el odio era más fuerte, sus logros eran más fuertes, sus fracasos eran más fuertes, sus alegrías eran más fuertes, sus lágrimas también, la posesividad entre ellos era más fuerte, y sobre todo, sus discusiones y reconciliaciones lo eran.
Entendió también por qué sucedió. Al ser ellas tan cercanas a Eren y haberse apoyado tanto en él, sobre todo su hija, hizo que despertaran los fuertes celos del pelinegro. Y lo entendía, de haber estado alguien de la forma tan confiada en las que ellas estuvieron con Eren, con su marido, lo mínimo que le hacía a esa persona era lincharla. Bueno, quizás no, pero de haber estado en su lugar, tampoco le gustaría, por más comprensiva que quiera ser.
Sentía la necesidad de disculparse, pero no sabía ni cómo hacerlo.
Finalmente, llegaron a destino, osea, la salida de la fabella. Rivaille le extendió el mapa a Luca, con el camino hasta la entrada marcado, y le indico que esperen ahí, hasta que ellos vuelvan, y lo que sea que tengan que esperar.
Las mujeres asintieron con seguridad, pero mirándoles con algo de inseguridad a ellos, debido a que, desde la discusión, no habían vuelto a dirigirse ni la mirada.
Una vez que ellas se fueron, Rivaille retomó el paso hacia dentro de la fabella nuevamente. Eren lo supo sin siquiera mirarlo, y cuando Rivaille tomo la delantera, simplemente le siguió, con la barbilla bien en alto, y mirando con frialdad e indiferencia todo lo que había a su paso, incluso, la espalda de su superior.
Caminaron entre esos pasillos, nuevamente, pero tomando dirección hacia otro lugar.
Había una bomba que llevaba tiempo esperando por ser colocada.
Llegado a un punto, se subieron a los techos, y a toda velocidad, comenzaron a correr. Les hizo acortar gran parte del camino, y para cuando lo notaron, ya se hallaban en el centro de la fabella, notoria, debido a que era un gran circulo en el medio de ese laberinto, con una casona grande y vieja en el centro.
Se infiltraron entre la muchedumbre, agachando la cabeza levemente, al igual que todos los secuaces con capas negras de Keney, y pasaron desapercibidos.
Entraron sin problemas dentro de ella, y decidieron recorrerla vastamente, armando un mapa mental del lugar.
Revisaron cada puerta, cuidando que no haya rehenes o información útil dentro de estas, o no podrían poner la bomba.
No hallaron a nadie que no fuera parte del séquito, y los cuartos eran despachos, habitaciones, y depósitos.
Encontraron muchísima información dentro, y decidieron revisar finalmente el gran sótano, donde colocarían la bomba.
Nuevamente, no había rehenes, tampoco, cuartos escondidos.
Lo que les sorprendió fue encontrar una gran cantidad de lo que parecían inventos. Ese sótano era, básicamente, una mina de oro.
Así que aquí es donde se encuentra todo nuestro avance tecnológico, eh?. Pensó Rivaille con irritación.
Buscaron planos y papeles que les permitan recrearlos luego, puesto que no podían llevarse nada de eso.
Los encontraron en unos cajones dispuestos en una pared. Los tomaron todos.
Incluso estaban todos los planos confiscados por la policía militar, incluyendo el del globo aerostático, de aquella pareja que quiso una vez escapar.
Esto si que es conveniente... pensó mientras los ojeaba.
Pero está siendo todo demasiado fácil, cayó en cuenta con recelo.
Miró a su alrededor desconfiado, tomando de forma inconsciente la muñeca de Eren. Este se volteó para protestar, pero al ver que Rivaille no le estaba mirando, y miraba fijamente a su al rededor, al instante se relajó.
Se acercó solo un poco, comenzando a colocarse espalda con espalda con Rivaille, mientras su respiración se volvía más profunda y pesada, haciendo que ambos cuerpos entraran en estado de alerta.
La adrenalina recorría sus venas, agitando sus palpitaciones, empequeñeciendo sus pupilas y profundizando sus respiraciones. Todo se veía en cámara lenta y más nítido, estaban con sus sentidos al máximo. Nada podía pasar desapercibido por ellos en ese momento.
Luego de unos segundos, en los que no sucedió nada, comenzaron a moverse sigilosamente, hacia donde debían colocar la gran bomba, sin dejar de darse la espalda el uno al otro, asegurando así una vigilancia panorámica.
Colocaron la bomba sin complicaciones.
Lograron salir del sótano sin complicaciones.
Lograron salir de la casona sin complicaciones.
Algo estaba definitivamente mal.
Aún en estado de máxima alerta, decidieron esta vez tomar un camino en vez de saltarlos, o sería por de más sospechoso.
Ya estaban al menos un kilómetro alejados del centro de la fabella. Y recorrerían otro kilómetro más andando antes de acelerar definitivamente.
Lo que no esperaban era que quinientos metros más adelante, realmente le emboscaran sin que ellos llegara a detectarlos.
Rivaille había logrado liberarse varias veces, y Eren también, pero un error en una de sus pisadas, lo llevo a que lo atraparan irremediablemente.
Maldecía en su fuero interno una y otra vez mientras intentaba analizar realmente su situación, sin poder entender cómo estaban casi sin posibilidades de escapar...Y con la gran posibilidad de terminar en una gran tragedia, con demasiados pendientes de por medio.
.
Actualidad: En los túneles camino al exterior.
.
Rivaille miraba fijamente a Eren, y la culpa golpeaba su consciencia una y otra vez. Sus sienes palpitaban, y el pecho se le apretujaba con agonía, mientras maldecía en su fuero interno una y otra vez. Por primera vez en su vida, estaba dejando que la desesperación le consuma.
¿¡Qué había pasado con no volver a hacer algo fuera de lo que le correspondía, eh!?... ¿¡Qué había sucedido con limitarse en solo actuar cómo un soldado!?... ¿¡POR QUÉ!?
Aceleraba cada vez más su paso, rogando por llegar a tiempo, pues, por más que ya casi no sangraba, su cuerpo se esta volviendo cada vez más frío, y la herida no suturaba, temía que sin intervención realmente no podría sobrevivir.
Y esa herida debería estar sanando... Eren debería estar regenerándose.
Era su culpa.
¿No es así?
Si lo era, no había más verdad que esa.
Sabía que el poder del mocoso dependía fieramente de su psiquis, lo sabía perfectamente, y aún así, ahí estaba él, lastimándolo, despreciándolo y tratándolo como si le importase una mierda lo que le pasaba y lo que le dejaba de pasar.
Aún no se había disculpado, y tenía que suceder esto, maldición.
Sin poder evitarlo,con su expresión más funesta, lágrimas de impotencia se aglomeraban en sus ojos.
-Maldita sea mocoso.- susurraba con dolor y furia impregnada en su voz.- Cuándo mierda entenderás que no soy el único que espera por tu llegada...- le recriminaba aún en susurros con impotencia.- ¿¡Por qué mierda tengo que ser tan importante para tí!?¿¡Por qué mierda tienes que ser tan malditamente extremista e impulsivo!?- le reprendía en siseos, sin importarle que no pueda escucharle.
Maldita sea!
... Eren...
.
.
.
Tres días ya habían pasado desde que la gran misión había sido llevada a cabo.
Eren aún seguía inconsciente.
A pesar de haber llegado a tiempo para suturarlo, a pesar de que su herida ya estaba sanando, a pesar de la gran cantidad de sangre que le transfirieron, a pesar del oxígeno que le proporcionaban, y a pesar de mantenerlo nutrido e hidratado por un suero, Eren aún no daba señales de consciencia.
No sabían en qué tipo de shock había entrado, o qué lo ataba a ese sueño tan profundo.
Solo podían esperar a que despertara de su coma -lo único que sabían con certeza- o que quizás no lo haga nunca.
No sabían si Eren podía escucharlos o sentirlos, o si Eren estaba soñando, o si Eren no estaba.
A pesar de eso, los compañeros de Eren no bajaban los brazos.
Rivaille no se despegaba de su lado en ningún momento, y le vigilaba sin cansancio, operando de vez en cuando el trabajo de las enfermeras, ajustando el goteo, revisando constantemente sus signos vitales, y aseándolo.
Mikasa, Armin, Luca y Adela, eran quienes le visitaban con más regularidad, puesto que no podía parar el mundo solo por un soldado, naturalmente.
El resto, incluyéndo a los anteriores, debían trabajar a fondo todo lo conseguido, puesto que la revolución no podía esperar a nadie.
Pero, aún así, en sus momentos libres, todos habían ido a ver aunque sea unos míseros cinco minutos a su compañero.
Ojeras malvas se habían tatuado en el rosto de Rivaille. Desde el día de la misión, hacía ya cuatro días que no pegaba ojo, y aunque quería, su cabeza simplemente no se lo permitía.
Era ya la madrugada del tercer día en el que Eren aún permanecía inconsciente.
Sin poder concentrarse en su lectura, Rivaille decidió simplemente lanzar el libro al aire, y dejarlo a su suerte.
Miró a Eren, lleno de intranquilidad, y decidió ponerse de pié.
Le parecía exagerado que Eren aún esté con respiración asistida, desde ayer ya había comenzado a respirar por su cuenta. Pero según la loca, le pareció arriesgado el quitárselo, pues no sabían si de un momento a otro podría dejar de hacerlo, y para cuando se darían cuenta de ello ya sería demasiado tarde.
El no sería un medico ni mucho menos, pero tenía entendido que una vez que los pacientes volvían a respirar por su cuenta, ese respirador ya no lo volverían a necesitar, al menos que vuelvan a entrar en un cuadro de riesgo, claro, pero habían señales claras cuando sucedía eso.
Por las dudas no le contradijo, y simplemente dejo de pensar en ello.
Se dirigió hacia Eren, pero decidió no sentarse en la butaca que estaba al lado de él.
Simplemente tenía algo más en mente.
Le tomo de la mano, y lentamente comenzó a acercar su rostro al del castaño. Cuando Eren estaba cerca, sentía que nada más era importante, y que todo se desdibujaba a su alrededor... Tenía que admitirlo nuevamente, amaba a ese mocoso.
Con su mano libre, entreabrió los labios del castaño, y sin alargarlo mucho más tiempo, lo besó.
Tenía sabor a medicamentos y sangre.
Se le apretujó el corazón nuevamente, incluso ya por milésima vez, pero no le dio importancia y le siguió besando.
Acariciaba sus parpados con suavidad, delineaba sus pómulos con lentitud, y aferraba su mano a la base del cuelo de este.
Comenzó a descender rozándolo con su nariz hasta su garganta, donde se restregó en ella, mientras absorbía plenamente el aroma de su castaño e intentaba impregnarse de él.
Subió con un camino de besos y lamidas hasta llegar a sus labios, donde nuevamente le beso, y apoyaba ahora dos de sus dedos en la yugular del castaño, buscando sentir su pulso. No estaba tranquilo si no lo podía sentir.
Se sorprendió, no solo era potente, si no que ahora se hallaba agitado, cómo si fuera...
...Cómo si fuera capaz de sentir todo lo que estaba haciendo en ese momento.
Curioso, y con cuidado de no jalar ninguno de los tubos y mangueras, decidió comprobarlo.
Dejo sus dedos en la yugular del castaño, presionando aún más fuerte, y sintió firmemente el pulso del castaño golpeándolos al ritmo de su palpitar.
Comenzó a repartir besos y caricias con su boca y su mano, deleitándose con la aún suave piel del castaño.
Lamía su pecho, luego su vientre, y comenzó a lamerle los pezones, mientras que con su mano libre acariciaba y masajeaba la entrepierna del castaño.
El pulso del castaño se desbocó, literalmente.
Incluso, empezó a respirar agitadamente, por lo tanto, Rivaille al notar que ahora realmente ya no necesitaba de la respiración asistida, se detuvo para sacar los tubos de su nariz, y cerrar la bomba de oxigeno.
Volvió a masajear su entrepierna, y volvió a presionar sus dedos sobre la yugular del castaño.
Decidió dirigir sus labios hacia el oído de este, y lo lamía, mientras susurraba su nombre de forma lasciva. El pulso de Eren volvía a agitarse.
-Sé que puedes sentirme... Espero que entonces puedas escucharme, maldito mocoso.-le susurró con una voz gruesa y sensual en su oído.
Eren solo se agitó más, mientras ahora Rivaille metía su mano debajo de la bata del castaño, y tomaba directamente su miembro, masturbándolo sin vacilación alguna.
-Por favor escúchame bien...-le dijo Rivaille con su voz cargada de sentimiento.- Deja de huir.-le dijo con una voz ronca.- No soy el único que te está esperando mocoso, no te atrevas a dejarnos atrás.-le siseó con algo de rabia, mientras aceleraba los movimientos en el miembro erecto del castaño.
La respiración de Eren se encontraba totalmente agitada, jadeando ante los toques del morocho. Rivaille se dirigió nuevamente a los labios del catsaño, y comenzó a besarlo una y otra vez, con desesperación, con tristeza.
-Cuándo...-le hablaba entre besos.-Cuándo vas a entender...-continuó mientras volvía a presionar apasionadamente sus labios sobre los suyos.-...que si no estás, no puedo.- admitió por fin en voz alta, sin importarle lo mucho que se le retorcía el orgullo.
Eren comenzó a a jadear aún más fuerte, hasta que se vino en la mano de su Sargento.
Su respiración se hallaba agitada, pero aún estaba inconsciente. Rivaille, decidió simplemente limpiarlo y asearlo nuevamente, mientras volvía a colocarle el respirador, a ver si todavía venían a reclamarle algo.
-Tsk.-se quejo.- Ahora encima tengo que hacerme cargo de esto.- se volvió a quejar mirando a su despierta entrepierna. Miró al castaño con algo de duda, desde que habían "internado" al castaño, el no se había separado de él por más de dos minutos, y solo para ir dos veces al baño.
Temía que en lo que no estaba, el castaño pudiese despertar en cualquier momento, o que bien, de la nada este comience a empeorar.
Al diablo. Pensó Rivaille con resignación... Ya se va a bajar sola, sentenció sin más.
Miró al castaño, quién increíblemente aún se hallaba inconsciente, como si nada hubiese pasado.
Volvió a suspirar con resignación. No estaban ni en un cuento mágico de princesas, ni en una porno.
Eren no iba a volver con el famoso "mágico beso de despertar", o el famoso "mágico sexo de despertar".
De repente, escuchó cómo a su lado, Eren se removía. Lentamente, sus manos comenzaron a moverse, y sus parpados a luchar, frunciendo y temblando una y otra vez, para que puedan abrirse.
Bueno, quizá si estamos en alguna... Yo me la juego más por la historia porno para empezar,pensó sin quererlo el azabache mientras miraba asombrado como Eren comenzaba a despertar.
Entonces le cayó la ficha.
¡Eren había comenzado a despertar!
Su corazón se agitó desbocado mientras se levantaba rápidamente de la butaca, y sostenía nuevamente la mano de Eren.
Miraba fijamente al castaño, esperando con impaciencia a que este abra los ojos.
Cuando Eren por fin pudo hacerlo, miraba desorientado a su alrededor, mientras intentaba focalizar correctamente. Entonces,
-... Ri-Rivaille...-susurró con alivio al reconocerlo.-
-Maldita sea, Eren...-le respondió él con algo de rudeza debido a la desesperación.- ¡Cuánto tiempo más pensabas hacerme esperar!.-le recriminó, mirándole furioso, mientras sin quererlo, sentía como sus ojos comenzaban a arder y se humedecían.
Eren se quedó asombrado mirándolo, en parte también, embobado por estar recién despertando de un coma.
Antes que ninguna lágrima caiga, Rivaille decidió simplemente hundir la cabeza en el cuello del castaño, mientras sus manos, que agarraban fuertemente las de Eren, comenzaban a temblar.
-Maldito mocoso...-le dijo Rivaille sin saber que más hacer. Eren sonrió con algo de dulzura, mientras una pequeña sonrisa y una risa ligera, brotaban de él.
-Si, pero bien que tu no puedes sin este mocoso.-le susurró Eren con dificultad, debido al débil estado en el que aún se encontraba. Rivaille se tensó, porque eso significaba que sí le había escuchado. Menos mal, porque no lo pensaba repetir.
-...Maldito mocoso.-dijo nuevamente.
Lo que aún no se había dado cuenta Rivaille, es que el que Eren haya sido capaz de oír todo significaban demasiadas cosas.
Eren, a pesar de la dificultad, río con ganas, mientras que ahora, lágrimas de felicidad caían desde las comisuras de sus ojos, bañando parte de su rostro y su almohada. Simplemente no lo podía creer... Pero ahora, más que nunca, se sentía incapaz de seguir. Seguir significaba esto: si hacía lo correcto, perdería esta felicidad.
Pero ya no importaba. Le daba igual.
Su felicidad siempre había tenido fecha de caducidad, por lo tanto, que la corte ahora, a que la corte más adelante es lo mismo, y también ya no podía salvar a Rivaille de sufrir, ya no tenía sentido siquiera intentarlo. Cómo todo un idiota, nuevamente estaba haciendo las cosas mal.
Pero ahora...
¿Por qué se sentía tan feliz sabiendo que hizo nuevamente todo mal?
¿Por qué se tenía que sentir tan bien hacer las cosas mal?
En esos tres días, según entendió ya que no había sido capaz de tener la noción del tiempo, había escuchado a Rivaille hablar. No solo a él, a todos. Fue gracias a eso que él no dejo dejarse llevar por esa gran luz, esa gran paz, que constantemente le jaloneaba. Irse con esa luz blanca, por más hermoso que se sentía cuando esta le abrazaba, significaba también no volver.
Le costo mucho negarse a esos lazos de luz que le reconfortaban y buscaban llevarle a ve a saber dónde.
Le costó mucho intentar volver a atar sus lazos a su cuerpo terrenal... Uno a uno, uno a uno, los ataba y estos se volvían a desatar.
¿Así que así se sentía estar entre la vida y la muerte? ¿Era ese extraño vacío, esa extraña nada a su al rededor, en la cual había estado flotando, el lugar al que le llamaban el limbo?
No sabía por qué le temían tanto a ese lugar... Era hermoso... Era una gran paz.
Y en ese lugar, no solo había podido mantener contacto con los vivos, si no que también, con los muertos.
En esa nada había estado su madre de vez en cuando, ayudándolo a atar esos lazos a su cuerpo, para que pueda regresar.
Se lo agradecía profundamente...
Más de una vez, había querido dejarse llevar por esos hermosos lazos de luz que le prometían la felicidad. Porque desde la nada por donde podía ver que provenían, una nada que se hallaba encima de él, también la veía ir y venir a su mamá.
También había tenido la oportunidad de hablar mucho con ella... Y cuando le preguntó de donde solía venir, ella le había respondido "de ningún lugar".
Cuando le preguntó cómo era eso, su madre le había contado que los que eran como ella, no tenían ningún lugar a donde ir y venir, más que a este en donde estaba Eren, y que se la pasaba de vez en cuando yendo de animal en animal, siguiéndole, hasta que pueda estar tranquila y pueda reencarnar.
Eren se sintió algo triste al saber que por su causa, su madre aún seguía dando vueltas por ahí... Pero también sintió una felicidad muy egoísta, ya que ahora sabía que, si prestaba atención, podría encontrar a su madre nuevamente estando vivo, solo tenía que identificar a ese animal.
Eren agradecía muchas cosas.
Pero por sobre todas las cosas, agradecía que su madre no estaba mientras Rivaille le hacía "eso", antes de que él finalmente haya podido despertar.
No lo había hecho en el momento, por que poco antes de atar todos sus lazos a su consciencia, su madre había vuelto para ayudarle, y para despedirse de él, deseándole que no tenga que volver a verlo por estos lugares, hasta dentro de mucho, mucho tiempo.
Otra cosa que había sucedido mientras estaba ahí, era que había escuchado una muy peculiar conversación que había tendido Hanji con Rivaille...
Y fué así como lo supo...
Así que Rivaille había sabido sobre sus sentimientos todo este tiempo.
En ese momento, había tenido muchos sentimientos encontrados respecto a eso. Sin mencionar que, parte de lo que había escuchado de esa conversación, aún no la podía creer... Simplemente, no le cabía en su cabeza.
Pero lo que había "vivido" hoy, había hecho que por fin comprendiera que realmente era correspondido.
Y eso no tenía precio...
Otra cosa que había escuchado de esa charla, es que finalmente Hanji y Erwin eran pareja, cosa que también le había hecho alegrar, y ya que estaba de paso, era bueno recordar ese detalle.
-...Rivaille.-le llamó de repente Eren, quién ahora acariciaba con su brazo libre de agujas el cabello de su azabache.
-Hmm?-exclamó este con suavidad.
-Es un muy buen actor, le aseguro que tuvo que haber elegido ganar su vida con el teatro, hoy estaría comiendo en trono de oro.-le dijo Eren con algo de emoción y una suave sonrisa. Rivaille se tensó.
-... No te sigo mocoso.-intentó haciéndose el desentendido, sin saber que hacer en ese momento.
-Digamos que mientras estuve en coma, realmente fui capaz de escuchar todo lo que sucedía a mi alrededor... Realmente no me esperaba muchas cosas de las que me enteré-le aclaró Eren al morocho, dejandolo acorralado. Rivaille se crispó al verse sin salida, no sabía exactamente que hacer ahora con esta situación.-No estoy molesto.-le aseguró Eren, haciendo que Rivaille alzara su cabeza mirandole extrañado.
-...No?.-le preguntó algo sorprendido.
- No, pero...¿Es realmente cierto...?.-le preguntó Eren incapaz de terminarla, dando el ultimatum. Rivaille sabía perfectamente lo que le estaba preguntando:"Es realmente cierto que me amas?".
Esto era el ahora o nunca...
Y por supuesto que no desaprovecharía esta oportunidad.
-Sí.-
Fue una respuesta muy simple, pero sincera. El corazón del castaño se agitó esperanzado, con ganas de bailar en su pecho. Tomo aire, mientras lo asimilaba... Era cierto. El era correspondido. No importa cuantas veces se lo repetía interiormente, aún se sentía dentro de un sueño... Era cómo si aún no hubiese despertado de su coma, y si era así, entonces quería nunca despertar.
-Entonces... nos correspondemos...-dijo Eren con inseguridad, más para si mismo, que para Rivaille.
- Si...-volvió a afirmarle Rivaille, dandole su tiempo al castaño. Eren empezó a reír con incredulidad.
-No... No lo puedo creer.-decía asombrado, mientras lágrimas caían de sus ojos.
-Pues hazte a la religión ahora y comienza a creer...-le dijo Rivaille haciéndole una broma. Eren simplemente negaba con su cabeza mientras sonreía... Realmente... Recién ahora lo estaba asimilando.
-Esta bien, creeré...-Dijo con una sonrisa.-Pero...-le dijo ahora cambiando su expresión y conseriedad en su voz.- Primero tengo que aclararle ciertos puntos.-Rivaille le miró confundido, sin entenderle muy bien, pero decidió esperar pacientemente a que continuara...- No puedo prometerle un futuro...-
-Ya sé.- dijo sin más.
-No puedo darle hijos...-
-Aja, y no me importa.-le volvió a decir sin más.
-Tampoco puedo casarme con usted, pues no está permitido...-
-No me molesta, además, tiene solución.-le volvió a decir con simpleza.
-No sé cómo manejar una relación, es la primera vez que tengo una.-
-Yo también, así que aprenderemos juntos.-volvió a decirle con algo de indiferencia, sorprendiendo al castaño.
-No podemos tener una relación pública fuera de los cuarteles, o con más razones querrán ejecutarnos.-
-Y a mi me vale mierda, sin mencionar que lo más probable es que los matemos primero.-le contestó Rivaille con aún más indiferencia.
-Y...-
-¿Todavía hay más?.-le dijo Rivaille algo irritado. Entendiendo por dond ehabía estado llendo el casataño.
-Es la última...-le dijo Eren con una sonrisa tímida, a lo que Rivaille simplemente suspiró, y le hizo un asentimiento con su cabeza para que continuara.-Bueno, en realidad si había más, pero veo que no hay caso en decirlas.-le comentó algo avergonzado, mientra Rivaille bufaba a modo de risa.- No tengo ni la más pálida idea de como voy a satisfacerte sexualmente, y lo más importante, si eso te llega a llevar a serme infiel, juro que no me va a importar nada, voy a asesinarte de alguna retorcida manera, para que también seas capaz de verme con alguien más en la cama, entendido?-le dijo Eren con suma seriedad.
-... En la última parte ya sonabas como yo.-le dijo Rivaille con una media sonrisa.- Primero que nada, "la práctica hace al maestro", segundo, lo mismo va para ti, mocoso.-le respondió Rivaille nuevamente con simpleza, para luego besar suavemente en lo labios a Eren.
-¿Y así y todo todavía quiere estar conmigo?.-le preguntó Eren pareciéndole algo totalmente idílico.
-Soy capaz de firmarte un contrato aceptando todas las cláusulas que tengas en mente si me lo pides, mocoso.-le respondió Rivaille de forma juguetona pero seria a la vez.- Dudo que vaya a encontrar algo que ya no sepa.-le volvió a decir. Eren se río suavemente ante el comentario.
-Entonces acepto.-le dijo Eren sin más, mientras creía aún estar en algunos de los maravillosos sueños que de vez en cuando te ofrecía el limbo, temiendo que fuera uno y despertar.
-Ya pareciera que estábamos en un casorio.-le recalcó Rivaille, con una media sonrisa en su rostro, sintiendo a su corazón palpitar y rebozar de la felicidad como nunca antes.
-Agh, ya empezaste.-le recriminó molesto haciendo un puchero.
-Nunca terminé.-le dijo Rivaille con una media sonrisa mientras seguía tomándole el pelo.
- Tsk, sólo cállate y bésame.-le ordenó Eren mientras fruncía el ceño.
Rivaille no se hizo rogar, y con un profundo y húmedo beso, firmaron su unión, y escribieron las primeras tres palabras del comienzo de la historia de su relación...
Había una vez...
(Un del-
.
.
.
-fin.)
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
?)
.
.
.
MENTIRA! NO ME LINCHEN!
Aún falta mucho para terminar con esta historia, no lo creen?
Aaaah... Pero los había asustado, no xD? Eeeeaaaaa... Ustedes se habían cagado, no lo nieguen, si que si xDD.
¿Qué se pensaban? ¿Qué esta iba a ser la típica historia donde los iba a hacer sufrir con sus idas y vueltas una y otra vez, para finalizar con su confesión y ahí terminar? ¿Eh, eh? ¿Qué creen que es esto? ¿Un shojo comercial?
Desde ya les digo que el que lo pensaba, que comience a pedirme disculpas ?).
¡ Fictioners! ¡Por supuesto que esto tiene para seguir! Ya que es el capítulo 10, si tienen ganas pueden decir que ahora comienzo la segunda temporada, no? Jejejeje...
Bueno, bueno, bueno.
Digamos que de todas formas me fui al chori ?).
No tenía planeado hacer que las cosas fueran de esta forma... De hecho, a partir del capítulo cuatro, todo lo que sucedió no había sido planeado xD. Hasta el punto de que me moví de mi trama original y termine haciendo otra sobre la marcha xDDD.
Y no, fictioners, no, no me fume nada, aunque toda la última parte del cap deja que desear sobre mi salud mental xD.
Bueno, hagamos las aclaraciones de las aclaraciones xD! No lo nieguen, ustedes aman este segmento ?).
Existe una teoría, que tengo entendido ya está casi afirmada (si no, ya que estamos, helenita querida mia que estudias medicina, dime si está correcto o no lo que voy a decir), de que los pacientes en coma son capaces de percibir lo que sucede al rededor,que no todos los comas son exactamente un estado de inconsciencia.
También, que en algunos casos, conservan la sensibilidad en la piel, y que son capaces de sentir, cuando por ejemplo, les tomas la mano.
Yo podría afirmar esto o no si me hubiesen dejado ver a mi abuelo cuando estuvo en coma, pero solo me permitieron estar con el luego de que despertó y fue traído nuevamente a casa, para que esté con su familia en sus últimos días (Sufrió de un cáncer fulminante), y bueno, poco antes de que el muera, el mismo día que había perdido la capacidad del habla (una de las ultimas cosas que se pierden) me hicieron viajar cuatro días fuera de la ciudad, para no presenciar su muerte... Mierda, mejor dejo de entrar en detalles, que de la nada no se como termine escribiendo de más, y ahora termine llorando xD.
Cuestión, jamas pude preguntarle sobre eso a pesar de que quería. Así que bueno, yo trabaje sobre un supuesto, y sobre lo poco que había escuchado hablando a mi abuelo sobre eso. Luego, (es hora de empezar a reirnos un rato) le agregue la fumada encima, y puse todo lo demás xD.
Y bueno, ya que estamos hablando de un Riren r18, ese despertar lo tenía que hacer r18 xD (y qué? denúncienme por eso) no? Así que bueno, gommene ?).
También decidí que agregaré una nueva pareja al fic xD. ArminxOC próximamente xD! Si, chicas, estas OC's no están por nada, y juro que después de este fic, haré que el ArminxAdela sea canon, y que creen un nuevo fandom sobre ellos ?).
Jejeje, bueno, creo que la hora me está afectando, vamos a pararle un poquito a mi locura xD. (lo de arriba sigue siendo cierto igual xD)
Bueno, creo que estás han sido las notas más cortas que haya hecho (xD), y que seguramente después me voy a querer matar al darme cuenta que seguro no dije muchas cosas ?). Pero ya qué? Qué importa?.
Ahora lo que importa es...
*tumtumtumtumtumtumtumtumtumtumTum!Piiirripipipirripipìrripipipirripipipipii!tumtumtumtumtumtumBam!*
...¡Que llego la hora de contestar los reviews :DD!
.
.
.
Min Akane Akatsuki: Jejeje aquí tu como siempre, siendo la primera en dejar un review xD. Debo decir que me siento hondamente halagada al saber que te desvelas única y exclusivamente para leer mi actualización, es todo un honor ser la causa de tu falta de sueño?). Y bueno, en ese sentido soy como tu, jeje, me importa un cuerno si al otro día me tengo que levantar temprano, pues ni modo, me levanto igual xD.
Bueno, déjame disculparme una y mil veces por la tardanza, pero noviembre es un mes imposible, es el PEOR mes de todo el año para mí, y bueno, con todo lo que me había estado pasando, me era muy complicado escribir... Terminaba borrando el doble de lo que ponía, y encima, cada vez más ofuscada y frustrada por no poder avanzar a pesar de las horas que le dedicaba. Me costo muchísimo escribir este cap, nunca se me complico taaanto. Pero bueno, como no hay mal que dure 100 años, finalmente lo logré xD.
Me alegra muchísimo saber que te haya gustado tanto el capítulo anterior mi vida :D! Ya viste como terminó desenlazándose todo, y espero que te haya gustado todo esto que pasó xD. Y si, esos capas negras bien merecido se lo tenían.
JAJJAJAJAJAJAJ ME MATÓ! "lo unico malo de leer cuando todos duermen es tener que expresarse en silencio xD!"... Dios, que genia xDDD.
Bueno, ya tu mami me dejo tranquila con eso ahora, y pues, que decir, ojala tu mamá fuera mía :(.
Muchísimas gracias por dejarme un review alocado de estos fielmente, capítulo a capítulo, en serio, te adoro!
Espero que este cap te haya gustado, se que está medio raro, y se que pasaron demasiadas cosas quizá, pero espero no haberlas mareado y que hayan podido disfrutar de todo este desenlace xD.
Te mando muchísimos besitos, anrazs, caramelos, osos, y algodones de azucar :D! Cuídate mucho mi bebe x3!
Bye~^^.
.
Paloma-san: JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJA DIOS! SOS TAN... TAN... AGH NO SE NI COMO DECIRLO XDD!
Ay, mujer, eres genial xD.
Déjame decirte que todos aqui odian a los secuaces con capas negras de Keney XD, y que todos adoramos a Cuela de Vil, por lo tanto, me incluyo ?). La verdad, el que me compares con ella me es todo un halago, pero bueno, supongoque con este cap ahora me amas de nuevo, no xD?
Ella había hecho todo ese final solo porque se había tomado en serio las amenazas de su lectora xD... ¡Por favor, ahora no me mates D:! (Jejeje xD)
Y bueno querida, yo también debería haber estado haciendo muchas cosas, pero bueno, para eso existe el "mañana lo hago" xD.
JAJJAJAJAJAJAJ AY DIOS! Lo que me debiste haber estado puteando xD! A tal punto que despues de sentir la oreja mojada una semana caí con gripe xD. Y bueno, que decir, yo también soy una hija de puta :3, por eso también Levi lo es xD.
Bueno, también debo admitir que a mi también me agarran esos días donde mi locura esta desbordante y sin drogas de por medio :3, asique te entiendo, lo único que yo adoro cuando estoy así xD, porque estoy feliz con todo xD.
Por suerte, en mi ciudad no se toma muy enserio, y la fecha de Halloween es tranquila, así que no me molesta xD. Y los únicos que vienen pidiendo caramelos (que nosotros compramos para ellos xD) son todos enanitos super chuu!
Aww, que linda! Esa también fue una de mis partes favoritas, y no podí no hacerle bullyng a Jean xDD. ¡Y la del koala, por supuesto que también! Aparte, muchísimas gracias por decir que amas mi fic T.T! ¡Hontonni Arigato T.T!
Bueno, sobre el nuevo fic, Fallado de Fabrica, ya puedes ir hechandole una ojeada, pues ya subí dos caps xD. Y ya que está, espero que te haya gustado también este capítulo, ya sabes, de todo el fic, fue el que MÁS me costo xD.
Besitos querida :D! Te mando muchos abrazos, dulces, chocolates y peluches para allá x3!
Bye~^^.
.
Helena Bl:(Si voy a seguir llamándote así porque se me canta :3)
Bueno, es cierto que la disputa es muy extensa, pero también existe una idea general a nivel mundial xD. Y para que sepas, justamente lo que acabas de decir es lo que se dice canon (Aunque también es una forma de movimiento musical, que por cierto, es hermosa :3. Especial del piano xD). Cuando un personaje esta "canon", es porque la persona que lo manejo, respeto a pulso la esencia y las caracteristicas del personaje, manejandolo de tal forma que no existe prácticamente diferencia con el creador. Si bien, hay dos tipos de canon, el canon "Canon" que es respetar exactamente todos los aspectos del personaje en su propio Unieverse, y el Canon "Canon AU" que es la capacidad de manejar y respetar a pulso toda la esencia del personaje, basado en un Alternative Universe, practicamene no se los distingue, ya que se trata sobre eso.
Ahora bien, cuando obvias o cuando agregas caracteristicas a un pesonaje, es lo que se dice que está en OoC, que yo los distingo en "leves", "moderados", "graves" y "agradables". Cuando yo digo que el Out of Character está leve, me gusta, y es porque el personaje está muy poco corrido de su canon. Cuando es moderado, significaque esta algo corido, pero aún así me agrada. Cuando digo que es grave, es porque está notoriamente corrido y LO ODIE. Y cuado digo que es agradable, también es porque está muy corrido, pero en ese caso, me gusta la forma en la que esta manejado.
Bueno supongo que no hay mucho mas decir sobre ese tema, y bueno,me alegra mucho saber que te ha gustado la otra historia, ya sabes que para mi no es problema, así que sin vergüenza xD.
Bueno espero que te haya gustado mucho este cap, ya sabes que me ha costado mucho por lo tanto, realmente me gustaría saber que piensas de el xD. Muchísimas gracias por dejarme fielmente tu review en cada cap :D.
Te mando muchísimos besos y abrazos,y caramelos y corazones x3!
Bye~^^.
.
Karen Grimm lml: Holaaa querida :D!
Bueno, que decirte, para empezar, el tema de la pansexualidad y la demisexualidad es muy actual realmente, y bueno, como toda curiosa y socialista estudiosa que soy, me la paso investigando mucho sobre estos temas :D! Es que no puedes defender sin argumentos, no? Aparte, se necesitan fomentar demasiada información en la formación de la cultura general mundial, y estas cosas no deberían ignorarse. Es muy importante, y no tienen ni idea de lo diferente que sería el mundo, con que solo todos sus habitantes sepan sobre estas cosas. No tienes idea la gran diferencia que haría solo esa pequeña cosa. Y bueno, mi deber como protectora social activa que soy, es asegurarme de fomentar todas estas cosas, en todo momento y oportunidad posible… Ya sabes, de a poquito puedes ir tratando de hacer un mundo mejor :3.
Jjajajjaja y bueno, como que me inspire en ti para poner lo del "segmento" xDDD!
Bueno, aunque yo también lo lamento por Eren, todo tiene una razón de ser, no? Si bien el castañito la sufrió mucho (Y tenía demasiadas ganas de asesinar a esos personajes) fue por una buena causa:3. Abrirle los ojos al ravioli xDD.
Aún así… Pobre Eren T.T! Soy muy mala con él :C… Lamento haber roto tantas veces tu kokoro, pero bueno, aunque sea aquí está el cap, no? Y las cosas lograron tomar un rumbo, no?
Solo espero que tu también sientas como yo que todo ha valido la pena :3.
Bueno, espero que te haya gustado muchísimo este capítulo querida, y no te preocupes por mi mami que ya está bien :3. Realmente lamento mucho la tardanza, realmente no pude actualizar antes!
Te mando muchísimos besos, y abrazos, y chocolates rellenos de dulce de leche, si, bien caro xD!
Bye~ ^^.
.
Anonimo: Bueno, mi querida Guest firmante como anónimo, espero que este cap te haya agradado :D! Ya sabes, osea, termino bien, no?
Muchísimas gracias por dejarme tu review y seguirme en esta historia :D! Ojala luego de este review pudamos comunicarnos un poco más xD, ya sabes, las opiniones y ruegos de todos cuentan :D!
Besitos, querido/a :DDD!
Bye~^^.
.
Rina: WAAA! QUE LINDO! Otra lectora que se animo a hablarme, yay :DD! A veces siento que intimido a la gente, sabes xD? (que tenía que ver ¿))
Me alegra muchísimo que hayas tenido tan fuertes esperanzas en la continuación xD, y que decirte, tu intuición femenina no ha fallado :D! Bueno, aunque si que era obvio lo que iba a suceder, no?
Aww, pero si eres todo un amor! ¡Ella me dice que ya no puede esperar por la conti, dios, que linda! Bueno, lamento muchísimo mi tardanza, pero aunque sea, hoy pude traer el nuevo cap.
Me alegro muchísimo de saber lo mucho que te hago sufrir xD, y que así y todo tengamos esa relación autor-lector masoquista ¿), donde yo aún así soy capaz de alegrar tu camino y hacerte una omnipresente compañía x3.
Espero que este cap te haya gustado mucho! En serio, y bueno, de nuevo Gommenne T.T!
Te mando muchísimos besos y abrazos querida mía, acompañado de chucherías lindas, como bienvenida al tren de mi locura :D!
Bye~^^.
.
Usagi-san: Waaa! Usagi-chan T.T! Te extrañe por estos lares! Como andas mi querida T.T!?
Jjajaja, que decirte sobre eso, para mi también es raro, ya que siempre que termino de subir un capítulo y lo releo, termino celosa de ellos dos también xDD. Es como que también son muy mios :3 y a la vez, ellos son… de ellos xD! Jejeje, ya se, sono como toda una locura, no xD?
Aparte, obviamente, adoro con todo mi ser a Eren :3.
Me alegra muchísimo saber que te ha estado gustando todo el desarrollo de este fic, realmente me hace muy feliz T.T. Y bueno, se que aunque estuve siendo muy cruel con Eren… Aun no se viene lo peor… Pero bueno, que decir? Por ahora, estará bien… Al menos por un cap más xD.
Y bueno, realemente me dejas muy tranquila al saber que te gusta el manejo de mis personajes, y bueno, si bien yo aún siento que aún no fui capaz de expresarlos completamente, estoy bastante conforme.
Y bueno, de la canción, directamente amo a Gorillaz xD, y ese es uno de mis temas favoritos de ellos. La verdad, me acorde de esa frase de la nada, y dije: guau, quedaría bien en el fic. Y bueno, a partir de eso pude hacer todo un contexto, y así pude completar esa escena muy a gusto :3.
Bueno, espero que te haya gustado mucho este capítulo! Realmente ojala vuelva a leerte por aca querida, ya te hechaba de menos xD.
Besitos! Te mando mucho amor, cariño, abrazos y dulces!
Bye~^^.
.
Guest: Jjajaja gracias por decirme que te ha gustado! Y bueno, yo también sentí pena por Erencito, pero ei! Ahora ya está todo bien :D! Espero que este cap te haya gustado tanto como los anteriores :D!
Muchísimas garcias por tu review sweety :D! Te mando muchos abrazos :D!
Bye~^^.
.
Kira Itsuki-san: Mujer! Por fin te has hecho la cuenta, no? Pues, bienevenida a FanFiction :D!
Disculpa muchísimo por la tardanza, y gracias por dejarme tu review en esta historia también! Bueno, dejame decirte mi amorosa, que casi exploto e la felicidad cuando me dijiste eso T.T! No todos los días alguien es capaz de leerse tu historia dos veces porque le gustaba tanto T.T! Ay, cuando me lo dijiste había comenzado a brincar de lo contenta!
Bueno, se que me hice esperar, pero qué crees? Ahora sabes que paso con Eren xD! Bueno, solo espero que te haya gustado todo este desenlace, me lo saque debajo de una manga ¿). Y bueno, lamento haber sido tan cruel con él T.T… Pero lo peor aún no llega :D. Disfrútenlo mientras puedan, muejejeje.
Gracias, realmente por tu apoyo, y por apoyar a mi otra lectora a que me apoye también x3! Sos una mami super copada, ojala la mía hiciese lo mismo conmigo también xD! Y bueno, siempre me da vergüencita escribir esas cosas, pero lo oculto haciéndome la loca :3, total, no me pueden ver la cara por internet xD.
Bueno, ahora que tengo mucho más tiempo libre, no voy a tardar taaaanto en actualizar… Pero acostúmbrense a que en noviembre no vivo :3.
Ahorita sí xD. Te mando muchísimos besos,y abrazos,y tortas, y cosas ricas para allá mi cielo x3! Te me cuidas mucho :D.
Bye~^^.
.
Bueno, ya terminé, me despido de todos, y les mando un beso y un abraso a todos mis amados lectores :D!
Bye, bye!
Atte: Allen-chan.
