Los personajes de KHR le pertenecen a la maestra Amano Akira, desgraciadamente para los OC´s de este fic, ellos son totalmente míos, MUAHAHAHAHAHAHA \(OuÓ)/
NOTAS DE LA AUTORA:
Aiko: Al fin! Las musas me han iluminado y he subido el decimo capitulo!
Ángel-kun: Después de MESES! ¿Qué te crees, eh? Los lectores(as) has esperado pacientemente y tu como si nada, malagradecida.
Aiko: (Se hinca y pide perdón) De verdad lo siento mucho.
Ángel-kun: Sin más que agregar… COOOOOMENZAMOS!
POV DE MICHAEL
Ha pasado ya una semana desde que mis compañeros y yo fuimos asignados a la misión de investigar si era cierto que la nueva base de Vongola se encontraba en la agradable, pero muy extraña, ciudad de Namimori, en el país de Japón.
Y con extraña me refiero a la excentricidad de sus habitantes, y es que hasta ahora mis compañeros y yo nos hemos topado con prefectos psicópatas, profesores sociópatas, organizaciones estudiantiles que fungen como la policía del lugar, y al parecer a los ciudadanos parece no inmutarles en lo absoluto, Vlad dice que esto es debido a que posiblemente dicho comportamiento en la sociedad que habita la ciudad se ha visto desde hace mucho tiempo, causando la llamada adaptación de la especie hacia el nuevo ambiente.
Yo digo que todos se volvieron locos, eso o son demasiado densos para su propio bien.
Después de lo que paso el día en el que Sawada y sus amigos no hicieron el favor de mostrarnos la ciudad, la jefa y los demás, me incluyo, hemos estado muy ansiosos.
La alucinación colectiva que tuvimos encaja en cierta forma con la descripción de algunos ataques que Vongola ha hecho a sus enemigos, Vongola ya sabe que estamos aquí, lo cual significa que Namimori es la factible localización, tal y como dicen los datos que se nos fueron entregados, de la nueva base. Pero Alice dice que necesitamos más información antes de desarrollar una táctica de búsqueda y destrucción, así que el día de hoy me encuentro dando un paseo buscando posibles localizaciones, si bien ya tenemos algunas, como el sitio en construcción que esta siendo custodiado por el CD, y la oficina del CD mismo se habían convertido en sospechosas, Hibari Kyoya había sido puesto a la cabeza de la lista de "Posibles involucrados con Vongola", lo mismo que el profesor Reborn, pero aun así faltaban demasiadas cosas.
- Que frustrante. – suspire mientras caminaba.
Ya era nuevamente sábado y aun no teníamos ninguna otra posible localización de la base, ya habíamos también revisado casi todos los antecedentes de los habitantes de Namimori, y estaban limpios.
- Algo aquí no anda bien. ¿Sera que Vongola esta jugando con nosotros? – me cuestione.
Y es que si la organización era exactamente como muchos la describían, era muy posible que simplemente estuvieran jugando con nosotros.
- Ara! Mike! – escuche que alguien me llamo.
Me voltee en dirección de la voz y me encontré con Yamamoto y Gokudera, ambos cargaban una bolsa plástica con lo que parecía ser botellas de jugo y botanas.
- ¿Solo por un día Newman? – me pregunto con su clásico seño fruncido Gokudera.
- Yo soy el que debería decir eso, ¿Dónde esta Sawada? Ustedes nunca se separan de él. – les dije.
- Jaja, vamos en camino a su casa a hacer la tarea, ¿Quieres unirte? Con Gokudera a nuestro lado hacer la tarea es relativamente rápido. – invito Yamamoto.
- No gracias, todos nosotros ya acabamos nuestra tarea. Además no quiero incomodar a Sawada, se nota que las personas nuevas le dan algo de nervio. – conteste.
- Eres considerado, ¿Quién lo diría? Bueno, has lo que quieras. Vamos, idiota de baseball, no podemos dejar a Tsuna-sama esperando. – señalo Gokudera mientras empezaba a caminar.
Yamamoto comenzó a seguirlo.
- Esperen por favor. – les detuve – Aprovechando que no esta Sawada, tengo una pregunta que hacerles, y espero que no se ofendan pero, ¿Por qué se juntan con Sawada? – me aventure a preguntar.
Y es que ni Gokudera ni Yamamoto lo dejan solo, que si Tsuna va al baño, uno de ellos va con el, que si Tsuna se cayo, ambos lo cargan hasta la enfermería, que si Tsuna es molestado por algún otro estudiante, estos dos van a su rescate.
Al principio creí que era Sawada el que los perseguía a todos lados como perro faldero, pero conforme paso la semana y me dedique a observarles me di cuenta de que era totalmente al revés, no era Sawada quien les seguía, eran ellos los que seguían a Sawada a donde fuera, incluso caminaban un paso detrás de él, si esto era consciente o no era otra pregunta.
Ambos me miraron a mi primero, como no entendiendo el porqué de la pregunta, luego se miraron entre ellos, Gokudera negó con la cabeza en dirección de Yamamoto mientras hacia un ademan con su mano apuntándome a mi, Yamamoto solo sonrió mientras se encogía de hombros, luego volvieron a mirarme a mi.
- Haber, intentaremos hacerlo sencillo para alguien como tu. – expreso Gokudera – Y más te vale agradecerme porque si hubiera sido cualquier otra persona la mandaría de inmediato al demonio por hacer tan estúpida pregunta. Tsuna-sama es Tsuna-sama, listo, ¿Entendiste? – respondió Gokudera.
Mi cara debió ser de pura confusión pues Gokudera suspiro exasperado y mejor me dio la espalda.
- Lo que Gokudera quiere decir es que Tsuna es simplemente simple, eso es lo que lo hace tan extraordinario. – intento explicar Yamamoto.
Silencio.
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- ¿Qué pedo con tu explicación, imbécil? – cuestiono Gokudera – Mira su rostro, es más que obvio que lo confundiste aun más. – regaño el europeo al japonés.
- ¿Y como sugieres que lo explique? No puedo encontrar las palabras correctas para describir a Tsuna, ¿Tu si? –
Y así comenzó una discusión entre Gokudera y Yamamoto mientras ambos se alejaban por el camino, habiéndose olvidado olímpicamente de mi y mis dudas, dejándome solo en la calle.
Parpadee un par de veces y luego me encogí de hombros, la próxima vez le preguntare a Dokuro, ella parece más sensata.
En fin, seguí caminando hasta que llegue a un pequeño parte con algunas atracciones para los niños pequeños, ya saben, columpios, desvalidilla, jungla de tubos, una casita en el árbol, todas esas cosas que les gusta a los niños.
Me senté en una banca, intentando analizar las respuestas que Gokudera y Yamamoto le dieron a mi pregunta, Sawada es alguien tan simple que es extraordinario, ahora me pregunto como alguien puede ser "tan simple que es extraordinario".
- Quizás si lo observo más de cerca… maldición, debí haber aceptado la invitación de Yamamoto. – me dije.
Aun no habíamos llegado a la información básica de Sawada y su familia, de hecho, por algún motivo aun no podíamos acceder a la información de Sawada y el resto de sus amigos.
BOOM!
Se escucho de repente mientras el suelo se estremecía violentamente.
Las madre y niños que estaban en el parque se quedaron quietos mientras el suelo de tranquilizaba.
- NYAJAJA! LAMBO-SAMA RECLAMA ESTA TIERRA COMO SUYA! NYAJAJAJA! – grito una voz chillona e infantil.
Voltee en dirección de la voz y lo que encontré me dejo tan atónito y sorprendido que me caí del asiento.
Un niño de unos ocho años, tal vez nueve, claramente extranjero, de ojos verdes y algo rizado cabello negro, con unos extraños accesorios en forma de cuernos que salían de su cabeza, que estaba usando una sudadera con capucha color blanco con grandes manchas negras y un espacio para esconder las manos por si hace frio al frente, bermuda negra y sandalias, pero no fue su apariencia lo que me impresiono, lo que me impresiono fue la bazuca 450px-Tavor que tenia en sus manos y que cargaba con una facilidad increíble.
Pude sentir las fuerzas de mi cuerpo desvanecerse, esa arma se veía demasiado real, y a juzgar por la explosión y el tambaleo de hace rato definitivamente era real.
¡¿Qué hace un niño de OCHO mugres años con una bazuca?!
Además, ¡¿Qué no se supone que las armas son ilegales en Japón?!
- What da fu… - me dije.
Y llego a mi mente como un rayo, este niño debía pertenecer a Vongola, es la única explicación para su arma.
- LAMBO! BASTA! LE PROMETIMOS A 哥哥 QUE SERIAMOS BUENOS HOY! – regaño otra voz al chico de la bazuca.
Ahora era una pequeña niña de, quizás, la misma edad que el niño-vaca.
La niña era claramente china, ojos grandes y oscuros, boca pequeña y delgada, a cada lado de su rostro caían unas trencitas finas de hebras color ébano, usaba una camisa tradicional china que le quedaba algo grande pues cubría más allá de sus manos y le llegaba a la mitad de las piernas, un pantalón pesquero color blanco y unos zapatos cómodos completaban su atuendo.
El niño-vaca la miro con un puchero, bazuca aun cargada y la había apuntado en dirección de la niña china.
- Has venido aquí, ¿A retarme acaso? Eso solo muestra que eres más tonta de lo que creí, I-pin. – dijo dramático el niño-vaca.
La niña china lo miro con aire retador, adaptando una postura erguida para hacer ver a su contrincante que no tenía miedo.
- Eres tú, Lambo, el que demuestra su nivel de tontes al pensar que puedes ganarme. – le respondí la niña china.
Ambos niños se miraron desafiantes, las madres y padres presentes recogieron a sus hijos de los juegos donde estaban y se los llevaron con ellos, alrededor de los dos contendientes de formo un circulo de diez metros de radio, la tensión se podía saborear, hasta podía escuchar la música de fondo, se escuchaba como de esas cancioncitas dramáticas de las películas de vaqueros.
Un momento… ¡¿Por qué estoy pensando esas tonterías?! ¡Debería ir ahí en medio y detener a esos dos antes de que el niño-vaca le dispare a la chinita y la lastime!
- Apuesto mi roket-man a que I-pin-chan vuelve a ganar. – escuche susurrar a unos de los tantos niños.
Me voltee para ver quien había dicho eso y me encontré con una bolita de padres e hijos…APOSTANDO!
- Maa, Kouta-kun, deberías darle una oportunidad a Lambo-kun, yo apuesto lo que queda de mi semana a que Lambo-kun logra al menos darle con una granada. – hablo la que deduje seria la madre del niño que aposto su dinero a la chinita.
Y así varios padres y sus hijos siguieron apostando.
Los niños apostaban dulces, juguetes y lo que les quedaba de dinero, los padres apostaban sumas de dinero fuertes, cupones de 50% de descuento en restaurantes y vales de despensa, y por lo que escuchaba, muy a pesar de que la chinita no tenia ningún arma, siempre le ganaba al niño-vaca.
Un tic nació en mi ojo derecho mientras volteaba a ver la pelea entre la chinita y el niño-vaca.
El niño-vaca había accionado la bazuca y lanzo el cohete en dirección de la chinita, la chinita dio un salto y con una patada certera había desviado el cohete con facilidad, el niño-vaca entonces GUARDO LA BAZUCA EN EL BOLSILLO DE LA SUDADERA y SACO UNA GRADA EXPENSIVA, le quito el seguro y la lanzo, la chinita otra vez dio otra patada certera y desvió la granada que exploto lejos de ahí.
El tic de mi ojo se intensifico.
¡¿DE DONDÉ DEMONIOS SACABA EL NIÑO-VACA SUS ARMAS?! ¡YO SOLO VEO QUE METE Y SACA SUS MANOS DEL BOLSILLO DE SU SUDADERA Y VOILA, ARMA EN MANO!
¡¿COMÓ ES POSIBLE QUE LA CHINITA LAS DESVIE CON TANTA FACILIDAD?!
¡¿POR QUÉ LAS PERSONAS NO LLAMABAN A LAS AUTORIDADES?!
Un segundo… YO SOY UNA AUTORIDAD!
Pero si no tengo cuidado Vongola nos podría atrapar… maldición! ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?
- LAMBO! I-PIN! DETENGANSE EN ESTE INSTANTE! – ordeno una voz.
De repente el niño-vaca y la chinita se detuvieron.
Juraría que estuvieron detenidos EN EL AIRE por unos momentos antes de quedarse totalmente quietos.
- Buu, ya llego Fuuta-nii. – Se quejo una niña mientras cruzaba sus bracitos decepcionada.
- Ahora no sabremos si Lambo-kun puede ganarle a I-pin-chan. – se quejo una de las madres mientras recogía rápidamente el monto que había apostado.
Todos los niños y padres que apostaron comenzaron a recoger sus apuestas.
- I-pin, se supone que debías evitar que Lambo se metiera en líos, no meterte en líos junto con el. – regaño el recién llegado.
Era un chico de unos trece años, tenia cabello castaño claro y ojos de color caramelo oscuro, usaba una camisa de vestir color blanco con los dos últimos botones sin desabotonar, un suéter sin mangas color chocolate, pantalones de mezclilla azules con textura deslavada y tenis converse color rojo.
- Perdón, Fuuta. – se disculparon ambos niños ante la mirada severa del menor.
¿Cuándo demonios habían tocado el suelo esos dos?
El adolecente, sonrió comprensivo.
- Bueno, al menos nadie salió herido. Tsuna-nii estará complacido. – señalo el chico.
Ante la mención de ese nombre me levante de golpe y me dirigí hacia ellos.
- Disculpen, ¿Son conocidos de Tsunayoshi Sawada? – les pregunte.
Los tres me miraron al mismo tiempo, por un rato parecieron analizarme con la mirada.
- ¿De donde conoces a Tsuna? – me cuestiono hostil el niño-vaca.
- Soy uno de los nuevos que llego la semana pasada, Sawada-kun me ha ayudado un poco. – les conteste.
Los tres parecieron relajarse ante mi respuesta.
En fin, resulta que los tres niños son los hermanos menores de Sawada, fueron adoptados oficialmente por la familia Sawada hace dos años, son un total de cinco hermanos, siendo Tsunayoshi el único biológico, y otro que se la pasa viajando junto con el padre de Sawada, y una chica que es la mayor de todos que por algún motivo que no entiendo, esta obsesionada con el socio-psicópata de Reborn.
- Ella, ¿Esta bien de la cabeza? – les pregunta.
Los tres se miraron entre si y luego me miraron a mi.
- Nuestra familia es un tanto excéntrica. – me contesto Fuuta.
- Tsuna-san es el único que nos aguanta. – dijo I-pin.
- Eso es porque Tsuna es tan simple que es extraordinario. – señalo Lambo.
Entonces recordé lo que Yamamoto me había dicho, a eso se refería.
Me despedí de los extraños, y peligrosos, niños y retome mi camino hacia la base.
El día de hoy descubrí que Sawada Tsunayoshi era una persona con mucha paciencia y una suerte de perro negro y callejero.
Aiko: Si me dan un review un angelito recibe sus alas.
