Capítulo 10

Dejo que sea él quien elija el restaurante pues para estas cosas yo no soy muy bueno y mi experiencia en cuanto a salir con otra persona no es mucha que digamos pero ese es un detalle que no pienso comentar a mi acompañante, a menos que el tema salga a relucir y tampoco creo que sea necesario darle más importancia de la que tiene. Lo que verdaderamente importa es que soy increíblemente exigente y no me conformo con cualquiera.
Un ligero temblor recorre mi cuerpo y Saga, muy caballerosamente, me sorprende al quitarse su abrigo y ponérmelo por encima de los hombros al notarme aún más arrepegado a su cuerpo. Me sonrojo un poco al pensar que este gesto no es absolutamente necesario pues mi temblor se debe más bien al estar a su lado sintiendo su calor. Saga no se limitó a ponerme aquella prenda sino que también pasó un brazo alrededor de mis hombros.
Gracias, Saga es lo único que atino a decirle mientras que nos dirigimos a su coche. Ruego fervientemente que no piense que soy una muñequita delicada o que estoy jugando con él, pues no es así.

Por fin llegamos y nos instalamos en su coche. Quizás él no lo sepa pero esto para mí es todo un lujo puesto que yo no conduzco y tengo que ir andando, en autobús o a veces, en taxi a todas partes. Durante un tiempo tuve un ciclomotor pero tuve que deshacerme de él pues el pobre estaba hechito polvo de tanto usarlo pero como tampoco tenía (ni tengo) dinero suficiente para sacarme el carnet de conducir gracias a los cursos universitarios y a los gastos de mi piso, me tendré que esperar un poco. Ya lo intenté en una ocasión pero el profesor de la autoescuela se debió creer que era una mina de oro y tras veinte lecciones me dijo que aún no estaba listo, naturalmente aquello me olió a chamusquina y preferí dejarlo, pues las lecciones eran y siguen siendo carísimas.
Mientras que Saga le da a la llave de contacto y nos ponemos en camino hacia el local, seguimos hablando.
¿Dices que tienes un hermano?le pregunto muerto de curiosidad acerca de un comentario que hizo antes—. Debe ser estupendo tener a alguien más.