Holaa! super retrasada la actualización, pero bien, mejor tarde que nunca. Estuve leyendo en algunos lugares que por las leyes que se están debatiendo en sacar, hay posibilidades de que cierren fanfiction :/ *se pega un tiro* yo espero que no sea verdad. Escribo y publico desde el 2008, no pueden borrar mi infancia ._. (?) Si alguien sabe más del tema, informenme u.u Les agradezco mucho por los reviews! :D Les dejo el capítulo. Va a haber Cryde, en el próximo habrá K2 y una especie de violación e.e


Kyle solía tener un temperamento bastante jodido cuando era agredido. Se defendía con uñas y dientes de cualquiera que tratara de meterse con él (la experiencia "Cartman" lo había beneficiado en eso de las discusiones). Pero, a pesar de esto, él sabía cuando debía alterarse y cuando no le convenía, era inteligente y sabía manipular a la perfección sus emociones. Por lo menos eso creía, podía hacerlo con las que ya conocía desde que era un niño. No era de esas personas que se dejaban llevar tan fácilmente por impulsos, dejando de lado las veces que se emborrachaba. A diferencia de él, Stan era mucho más irracional. Era francamente inmaduro y no temía expresar sus desbordantes sentimientos con respecto a cualquier situación. Estaba el doble de intolerante en esos días con respecto al tema "Wendy", así que no le importaba enojarse o mandar a la mierda a cualquiera. No podía engañar a nadie, tenía ganas de encajarle un buen derechazo a Kenneth por haber rechazado la oferta de saber sobre los rumores que circulaban sobre su ex pareja.

¿Eso era sinónimo de obsesión y paranoia exagerada? Nah, por supuesto que no. Solo estaba... algo perceptible y sensible, nada más.

-¡Stan! ¡No tienes que enojarte con Kenny y lo sabes!- El pelirrojo lo alcanza a las corridas. Stan siente como es sujetado del brazo y dado vuelta de pronto, para quedar frente a frente con Kyle, quien lo miraba enojado. Ambos estaban apenas atravesando los desiertos pasillos de la escuela secundaria de South Park. Genial, Marsh no tenía ánimos de dar explicaciones, pero la mirada intimidante y tajante de su amigo lo obligaba de muchas maneras. Ladea la cabeza con reproche, pero termina accediendo.

-Me fastidió que se haya metido de esa forma.- Se suelta del agarre con la mayor delicadeza posible y baja la cabeza cerrando un poco sus ojos. Por lo menos con Kyle no se sentía tan patético, admitiendo que algunas cosas jamás dejarían de doler. Testaburger ya estaba atrás, pero... pero la seguiría viendo un par de años más aunque odiara admitirlo.

-Quería… escuchar lo de…-

-Lo de Wendy. Se que querías oírlo, pero pienso que no debes darle tanta importancia. Tarde o temprano lo sabrás porque los rumores llegarán a nosotros, pero el punto es que ya no tiene que ser relevante en tu vida.- Intenta explicarle con toda la lógica del mundo su mejor amigo. ¿Por qué seguir siempre con lo mismo? Se estaba más que hartando de ser el psicólogo de Stan, si de todas formas casi nunca le hacía caso cuando lo aconsejaba.

-Lo se. Es solo que…- Otra vez sentía como su estomago se removía un poco, era algo muy parecido a los nervios, pero potenciado. Agradecía estar acostumbrado a ese tipo de sensación, sino quizás habría devuelto todo lo del día anterior. Siempre estaba tan afectado por ella, quería mandar todo al carajo.

-Es difícil.- Termina diciendo con culpa y con expresion adolorida. Kyle suspira sabiendo lo que él estaba pasando, le posa una mano en el hombro y clava sus intensos ojos verdes en él, con lo que parecía algo mas leve que frialdad. Era ese gesto de firmeza autoritaria que daba a entender que debía hacerle caso para poder superar su problema.

-No permitas que te quiebre.- Su voz había sonado más débil de lo que pensaba, algo que hubiera querido evitar. Stan se le queda mirando, como si estuviera esforzando su vista para notar cual era el sentimiento que intentaba transmitirle el pelirrojo. Le asiente inconscientemente. Al sentir su mano en su hombro, se pierde en un recuerdo que no puede asegurar si fue real o un simple sueño. O hasta una fantasía enferma.

Era algo así como si los ojos verdes de Kyle le recordaran un singular momento de su pasado. Una experiencia que no podría definir con palabras tan simples como "buena" o "mala".

-Debo ir a la práctica extra del equipo. Tendrás que volver con el gordo y Kenny.- Alcanza a decir dejando de lado su incomodo pensamiento. Suponía que no tenía que darle importancia ni tiempo de reflexión.

-Está bien, nos vemos mañana. Trata de enfocarte en el juego.- Le vuelve a sonreir Kyle con verdaderas buenas intenciones. Stan le asiente sin más que agregar.

-Nos vemos.- Él observa como su amigo se da media vuelta y se retira caminando por el largo pasillo deshabitado. Había estado en el equipo de futbol por muchisimos años, pero siendo honesto, enfocarse en el juego no le hacía olvidarse de sus problemas. Asi que no era un muy buen consejo.

¿Desde cuándo esos ojos verdes le hacían recordar un sueño tan loco?


-¿Alguien me dice que hacemos aquí?-

Tres chicos estaban reunidos en la parte trasera de la escuela. Había pasado media hora desde que terminaron las clases y se habían juntado a esperar a uno de sus compañeros. Cuando Craig se lleva una vez mas su cigarrillo a la boca para inhalar el humor, mira con cansancio a sus dos amigos que estaban en frente suyo. En serio, odiaba la escuela. Iba por completa obligación, no había absolutamente nada que le gustase de ella. Los profesores eran un fastidio, las materias densas y aburridas. Ser popular era lo que menos le interesaba y no le veía la diversión a aquello. Es decir, Craig siempre se había apegado a su ley de "Mientras más aburrido y normal sea, mejor", pero últimamente ya se estaba hartando de la mayoría de cosas que consideraba geniales antes. Pensaba que se estaba volviendo viejo o algo así, pero buscar explicaciones no resolvería su problema. Follar con las porristas estúpidas de la escuela no había solucionado su problema, irse de fiesta y emborracharse hasta la muerte tampoco había solucionado nada.

¿Y si el problema no tenía solución?

Bueno, antes de considerar que su vida sería aburrida y vacía por siempre, un día le planteó su cuestión al sujeto más neutral que conocía. Token lo sermonearía, Clyde le trataría de conseguir una novia. Por eso, recurrió a Tweek y éste le dijo algo así como: "Ahg, ¿Por qué... no intentas hacer cosas, gah, nuevas?"

Exacto. Eso era lo que haría. Hacer cosas que quizás nunca habría hecho jamás en su vida aburrida, monótona y corriente. De esa manera quizás encontraría su razón de estar vivo, su pasión, ese "algo" que faltaba.

Tuerce una mueca algo disgustada. Poniéndolo así, técnicamente era marica por una indicación inocente departe de la persona más nerviosa de planeta.

-Esperamos a Clyde. Dijo que, AGH, no iría a la practica hoy.- Tweek temblaba con relativa normalidad, respondiendo la pregunta del pelinegro, mientras que miraba a los ojos a un impaciente Tucker que quería irse a la mierda de la maldita escuela. Oh si, sin darse cuenta, él había creado a un monstruo como lo había hecho Cartman con Kenny.

-Debe estar dando alguna excusa para faltar al entrenador. ¿Qué no te dijo que no iría a practicar al final de clases?- Cuestiona Token cruzandose de brazos al mirar al pelinegro, se mantenía apoyado contra la pared de concreto del edificio. Él exhala el humo y desvía la mirada con ojos inexpresivos.

-Claro que no. Se ofendió conmigo y no me dirigió la palabra en todo el día como el buen marica que es. Da igual, me voy a mi casa.-

-Espera, ahí viene.- Menciona el afro americano abriéndose un poco el paso y viendo como a lo lejos el castaño venía caminando con su mochila colgada al hombro desde lo lejos de la calle. Obviamente le tenía que dar la vuelta a toda la escuela para llegar a la parte trasera.

-Ahora que lo pienso, no nos dijiste que le hiciste para que se enoje contigo.- Esa frase era una pregunta directa hacia Craig, quien arquea una ceja y le hace la seña con su dedo medio.

-No tendría porque contarte.- Responde con voz neutral y frialdad. Token se le queda mirando confundido, pero en ese momento Tweek se jala un mechón de cabello gimiendo de manera dramática.

-¡Oh Dios! ¡Tienes que hablar con él! ¡Gah! Si no lo haces el grupo podría disolverse y luego todos nos odiaríamos entre nosotros, ¡No puedes permitir que suceda! ¡Me costó tanto unirme a un jodido grupo en clase y ahora tu vas a arruinarme la vida! ¡Deja de ser así de orgulloso, Craig! ¡En serio, solo debes hablarle y disculparte por lo que sea que hayas hecho, GAAH, asi que deja tu maldito orgullo de lado y…!-

-¡Está bien! ¡Está bien! ¡Cierra el culo! Maldita sea.- Harto de oir las histericas excusas que seguiría dando Tweek a los gritos, arroja su cigarrillo al piso y le da un pisotón para apagarlo. Lo hace con enfado, y descargado su rabia contra el suelo. Pero lo que era mas importante, no tenia ni idea de por que tendría que disculparse con Clyde, no había hecho nada malo. O por lo menos eso pensaba.

-Mhh. Gracias por entrar en razon.- Suspira el rubio nervioso cerrando los ojos mas aliviado que antes. Token le da una palmada en la espalda sonriendo con burla hacia Craig. El pelinegro le vuelve a hacer la seña, pero no hay tiempo de que se inicie otra discusión. Clyde llega al grupo sin ninguna muestra de emoción en particular.

-¿Nos vamos? No quise tardar tanto, pero el imbécil del entrenador no se tragaba mi excusa. Lo que sea, quiero llegar a mi casa y ver alguna porno. Estoy cansado.- Bosteza cubriéndose la boca con su mano derecha. Entonces, Token le dirige una mirada de satisfacción a Craig, seguida por una mirada enojada de Tweek. El primero solo disfrutaba de ver el lado humano del pelinegro, escucharlo disculparse no era algo que sucediera todos los dias. El rubio quería evitar una disolucion en el grupo (era tan exagerado), pensamiento que era indiscutiblemente paranoico de su parte.

-Ok. Clyde, debemos hablar. Pero a solas, asi que ustedes se largan.- Craig cierra los ojos con decisión y extiende su brazo señalado su lado derecho en señal de que se largaran en esa dirección. Tanto Tweek como Token reflejan interrogación ante esa petición brusca.

-Momento, ¿Quién dice que quiero hablar contigo?- Esta vez Clyde mira indignado al pelinegro, quien le regala una mirada nula sin sentimientos otra vez.

-No seas marica, habla con él y no rompas las bolas.- Suspira el afro americano y empieza a caminar para adelantarse y dejarlos solos. Tweek se sobresalta un poco y entiende que debía seguirlo. Tiembla inseguro como de costumbre, pero sin decir ni una sola palabra, lo sigue casi a las corridas.

El castaño cierra los ojos y trata de tranquilizarse, ya que estaba enojado. Si, muy enojado por estar ahí con Craig a solas sin querer estarlo.

-¿Qué quieres? De verdad tengo ganas de llegar a mi casa ahora mismo, no era broma.-

-Quiero saber por qué te encabronas cuando intento tocar el tema. No matamos a nadie, ¿Sabes?- Ironiza Tucker viendo con sarcasmo a su mejor amigo, estaba harto de su negación sin sentido. Si, se habían besado, ¿Que hay con eso? Hasta donde sabía no era ilegal. Clyde se lleva una mano a la frente y cierra los ojos frustrado.

-Mira, la verdad es incomodo pensar en eso. Ya pasó y no se volverá a repetir, no entiendo porque quieres hablar de algo que ya no tiene sentido mencionar.-

-¿Acaso te enojaste cuando te dije que era homofóbico?- Pregunta con ojos grandes y curiosos el pelinegro, eso hace que Clyde arda de la rabia en un segundo.

-¡Por supuesto que no fue por eso! Es solo que… bueno, no se. Ya no estoy enojado contigo, únicamente no me jodas. Siento que me preguntas si me gusto o no para burlarte de mi y nada más.- Desvía la mirada hacia abajo y entrecierra los ojos un poco fastidiado. Volvía a sentir que Craig lo miraba y analizaba sus expresiones, pero esta vez parecía que esa mirada que se posaba en él era eterna. Ambos se quedan en silencio por varios segundos, sin saber que decir para romperlo.

-Clyde…- Esa voz nasal y monótona corta la tensión que se se estaba planteando entre ellos. El castaño alza un poco la mirada, con seño fruncido, y observa los ojos oscuros de Craig cuando escucha que lo llama por su nombre.

-¿Cuántas novias he tenido?-

Clyde alza las cejas de forma incrédula y trata de no reir ante la pregunta. Nota como su amigo se lleva una mano al cuello y acaricia las marcas oscuras que le habían dejado las mujeres con las que había estado en su fiesta. Se irían en unos días, pero demostraban algo muy claro para los dos. Nadie hacía comentarios al respecto cuando las notaban en Craig, era como si fuera algo común y corriente proveniendo de él.

-Ninguna.- Responde sonriéndole sin poder creerse todavía que su amigo lo estaba interrogando de la misma manera que había hecho él en el almuerzo. Porque si Craig nunca había tenido novia no era porque no tuviera candidatas, sino porque se apegaba al cien por ciento a su regla de "no tener nada serio con nadie NUNCA, esas cosas te joden la vida".

-¿Y a cuantas chicas me he follado en mi vida?-

Se queda en silencio, esta vez ahogando una risa ironica y rodando los ojos.

-Sin duda a muchas más que yo. Serás un mujeriego de mierda hasta el día que te mueras.-

-Quizás tengas razón. Las cosas serias no van conmigo, y si soy un bastardo por pensar así, no me importa. Me gusta disfrutar el momento y sobre todo, probar. Porque de alguna forma no hay nada que me pueda satisfacer por completo. Eso me frustra.- Baja la mano con la que se tocaba el cuello y clava nuevamente su mirada atenta en el castaño, quien le asiente con una sonrisa cansada. Se lleva una mano al rostro, cubriendose un ojo.

-Lo se. Yo tambien soy un bastardo, Craig. Y se que no puedo cambiar.- Se queda callado un tiempo más, y solo piensa en voz alta siendo honesto consigo mismo.

-Aunque eso de probar no estaba en mis planes.- Continua diciendo con algo de sarcasmo. El pelinegro mira hacia abajo y cierra los ojos con lentitud. Porque tendría que decírselo para que la tensión se esfumara, además debía admitirlo frente a él para que no pensara que se quería burlar cada vez que se lo preguntaba.

-Me gustó besarte.-

Observa como los ojos de Clyde se abren a más no poder por el shock que acababa de recibir.

Sabía que tendría una reacción como esa, pero recordaba bien esa parte de la noche en su fiesta. Y estaba seguro de que a él tambien le habia gustado, no podía meter la excusa de que fue una locura por la borrachera. Podía afirmar que le había encantado y mucho.

-Tengo… millones de preguntas.- Logra articular con dificultad Donovan retrocediendo ante el impacto de toda la información que estaba procesando su cabeza. Craig vuelve a cerrar los ojos y hace un gesto con su mano para restarle importancia a sus dudas.

-No soy marica, ya te dije que soy homofóbico.-

-Pero eso no tiene sentido si lo que dijiste es en serio.- Mira con una sonrisa frustrada y casi con un tic nervioso en un ojo el pobre de Clyde.

-Tu eres una excepción.- De pronto, una sonrisa cariñosa y fuera de lugar se forma en el rostro del pelinegro. Clyde solo se le queda mirando mas consternado que antes, y decide darle la espalda con tal de no ver esa sonrisa. Ese desgraciado casi no sonreía, y que ahora lo estuviese haciendo lo ponía nervioso.

-Solo… ehh… nos podemos dejar llevar. Nada se saldrá de control, ¿De acuerdo? Yo tampoco soy marica.- Termina las últimas palabras en un murmuro inseguro. Con todas las locuras que estaba escuchando de parte de Craig, ya no sabía en que carajos se estaba metiendo. Entendía que al haber dicho eso, también estaba afirmando o más bien confesando que le había gustado ese ridículo beso que se había planteando en una ridícula situación de esa ridícula fiesta.

Ahora era definitivo, no podía ver a su mejor amigo a los ojos. Era humillante y fuera de lugar, la tensión ahora era más fuerte que nunca. O por lo menos eso creía en ese momento. Porque un segundo después, siente como Craig le toma un brazo y lo estampa contra la pared de concreto fuertemente. El castaño cierra los ojos adolorido, y cuando los abre, siente ganas de maldecir a Craig de todas las formas que se le pudieran ocurrir.

Pero se queda helado al darse cuenta de que se estaba acercando a su rostro de una manera tan peligrosa y descarada, sin miedo... Clyde alcanza a mirarlo atónito, sin que su cuerpo le responda.

-Si nos gustó, no le veo el problema a hacer esto. Nadie lo sabrá jamás.- Murmura Craig a milimetros de rozar los labios de Clyde, quien no deja de mirarlo a los ojos algo aturdido. De a poco, deja que su mochila caiga al suelo, Craig se quita la suya tambien y la arroja a un costado. Y después, toma a su amigo por ambos brazos acorralándolo aún más contra la pared.

-Nadie lo sabrá. Lo hacemos porque nos gusta y nada más.- Esta vez, Donovan entrecierra los ojos cayendo en el juego y sonriéndole maliciosamente a Craig. Enfoca su mirada en sus labios y se acerca sin dudarlo.

-Exactamente…- Tucker siente que los labios del contrario se posan sobre los suyos y cierra los ojos al momento. Clyde comenzaba a profundizar el contacto y se abre paso al interior de su boca mediante su lengua, que al entrar acaricia la contraria con cuidado y suavidad. Ambos estaban sobrios. Y al besarse por primera vez bajo esas condiciones, podían experimentar las sensaciones con perfecta claridad. Saborearse mutuamente y sentir los labios firmes el uno del otro.

Craig muerde un poco el labio inferior de Clyde, haciendo que él emita un pequeño gemido de excitación. No quería que ese momento termine . Tucker había probado algo adictivo y necesitaba seguir para obtener mayor satisfacción. Clyde nota como la respiración de su amigo comenzaba a agitarse contra la suya y entre abre levemente los ojos. Nota como Craig estaba concentrado en el beso y no planeaba parar por nada en el mundo. Vuelve a cerrarlos y decide hacer algo que estaba seguro que funcionaría.

Entrelaza sus piernas contra las del pelinegro y las frota contra las suyas. El beso que compartían se hace mucho más profundo, despertando un éxtasis desconocido, nuevo y perturbador en el buen sentido. Querían más, necesitaban seguir por minutos enteros.

Esta vez, Craig jadea excitandose de muerte por lo que le estaba causando ese bastardo. Clyde siente que se excitaba aún más al sentir como las piernas de Craig se cerraban entre las suyas y lo estampaban contra la pared, embistiendolo en un ritmo tranquilo. El cuerpo del castaño se estremece y tiembla ante el mar de sensaciones, siente que necesita aire para poder respirar. Craig siente lo mismo casi al mismo tiempo, y entonces se separa de la boca de su mejor amigo.

Ninguno de los dos podía creer lo que acababa de ocurrir, era la locura mas inaudita jamás cometida. Algo malo. Romper las reglas nunca se había sentido tan satisfactorio hasta ahora. Sintiendo sus emociones al limite, se quedan mirando a los ojos tomando aire con dificultad.

-Fue increíble.- Murmura Tucker desviando su mirada y tratando de sonar lo más imperturbable posible. La verdad era que estaba conmocionado por las sensaciones que lo habían invadido hace segundos. ¿Un simple beso y un par de roses lo habían encendido de esa manera? Carajo, si algún día se follaba a Clyde, de seguro estaría en el paraíso.

Clyde lo aparta un poco de su cuerpo y asiente, llevándose una mano a la boca y cubriéndosela un poco avergonzado.

-Nunca había hecho algo asi. Me siento como un virgen contigo. Eso es terriblemente humillante.- Mira con preocupación verdadera al mencionado, quien no puede evitar reir tentado por su comentario. Clyde lo mira con reproche, ya que no lo había dicho en broma.

-Sabes que yo tampoco. Nos divertiremos, Clyde.- Quizás era eso. Ese "algo" que buscaba para rellenar su vació. Las nuevas experiencias.

-Por supuesto. Me gusta esta clase de juegos, lástima que odio ser un principiante.-

-No lo seremos por mucho tiempo.- Vuelve a reír Tucker, contagiando a Donovan las carcajadas.

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