Mierda. Mierda. Mierda.

Maldecía a cada paso que daba. No podía creer que se maldito genio que tenia de niña la persiguiera hasta la adultez. Casi diez años habían transcurrido y ella seguía siendo tal y como era.
No sabía si eso le provocaba una genuina irritación o una singular ternura.

Si, sigue siendo ella.

Y ese pensamiento le saco una pequeña sonrisa. Blossom , la niña de su infancia a la cual le encantaba sacarle canas verdes o hacerla inflar sus cachetes de pura furia, volvía a él.
Nunca creyó que volviendo a Townsville tuviera la suerte de encontrarse con ella.
No es que no hubiera pensado en ella, claro que pensaba en ella. Todos los días al cerrar los ojos para dormir, el rostro de ella y de muchos otros aparecía debajo de sus parpados.
El volverla a ver verifico que seguía siendo hermosa, es más los años le habían resaltado su belleza.
La niña se había ido y en su lugar llego una mujer. Una mujer cuyo aspecto al realmente le sorprendió.
Cerro los ojos y recordó el reencuentro que habían tenido hace minutos. Su rostro, sus cabellos, su cuerpo, su aliento... sus labios. Todo en ella parecía hipnotizador, y ese poder hipnotizador habían hecho efecto en él.
Aunque toda esa belleza se dejaba en segundo plano teniendo a su maldito orgullo en primer nivel.
Elena no le había dicho el nombre de su competencia, claro solo le había mencionado ciertos detalles y su apellido pero como jugarreta del destino, su competencia vino siendo Blossom Utonio.

Suerte de mierda la que me cargo.

Quería volver acercarse a ella pero por culpa del desenlace de hace rato sabía que necesitaba algo de suerte para acercarse a ella.
Se dirigía hacia la oficina del Doctor Telliz el encargado de darle a él un lugar para instalarse.
Nunca pensó que entrar en ese lugar, como si sus plegarias fueran escuchadas, tuviera la oportunidad de cambiar su suerte.
Al girar el pomo y ver lo que había dentro de la oficina del doctor Telliz sonrió juguetón y supo al instante que ese hombre iba a serle de mucha ayuda.

-¿Interrumpo algo?

sssssssssssssssssssssssss

Mierda. Mierda. Mierda.

De todos los doctores en el mundo, tuvo la desgracia de competir con el. Justamente el. No sbaia como definir su suerte como mala o maldita.
Le mataba saber que había perdido ya la oportunidad de ser Doctora en Jefe, era decepcionante no lograr el objetivo al cual tanto aspiraste.
Su día había sido lejos de ser bueno.
Primero tuvo la angustia de pensar que sería despedida.
Segándole habían ofrecido un puesto del cual ya se tenía que despedir, sin siquiera tener la oportunidad de intentarlo.
Tercero, a su novio ahora su prometido tuvo que abandonarlo sin excusa.
Cuarto y peor de todos, se volvía a encontrar con Brick en circunstancias pésimas.
Enterándose que el seria su terrible competencia.

Brick

Trato de fruncir el ceño, pensando en lo mucho que debería odiarlo. Obligándose a detestarlo por ser el causante de todo lo mal que le pasaba, aun cuando no.

Eres un maldito Brick

Pensó, pero ese nombre lejos de causarle retortijones de enojo en su estómago le provocó cosquillas y una sonrisa inconsciente.
Jamás había cruzado por su mente volverlo a ver. Volver a tenerlo cara a cara la había impactado, pero más que eso la había emocionado tanto.
Sin darse cuenta ese era el verdadero porque estaba enojada. Su alegría y asombro quería ocultarla con un patético intento por parecer furiosa.
Tenía una inmensa alegría de tener a Brick. Ese niño con actitud traviesa y maldosa que vivía para molestarla y hacerla enojar hasta el punto de haberla hecho gritar varias maldiciones en un solo grito.
Recapacitando ahora, el seguía teniendo la misma alma desquiciante que solo sacaba de sus casillas a ella.
Era absurdo pensar en ello pero realmente extrañaba esas maldades que él le preparaba.
Y ahora en su presente nuevamente tenía a ese niño solo que en diferente empaque. El cuerpo de Brick había cambiado mucho.
Y el cuerpo de él la había aprisionado como si ella fuera una sencilla presa. El recuerdo de la cercanía de ambos cuerpos le produjo un sonrojo y un calor en el pecho que lucho por controlar y sobretodo ignorar.
Fue sencillo cuando un pitido llamo su atención.
Su celular vibraba y sin checar el numero supo de quien trataba.

-¿Enojado?-sabía que era un descaro preguntarlo pero quería comprobar que tanto lo estaba.
-¿Ocupada?-pregunto Randy y notablemente se veía irritado.
-No mucho solo quiero que me digas que tan enojado estas.
-Solo ponte en mi lugar.
-Si lo estas y mucho-detuvo su paso y apoyo su cansado cuerpo en una pared, esperanzada que nadie la viera actuar de la forma tan melosa en la que a continuación actuaria- Lo siento tanto. Soy una persona horrenda, no, peor que eso soy una novia horrenda.
-Prometida. Eres una prometida horrenda- su voz sonó más animada y ella supo que su malestar se estaba disipando- Pero una prometida horrendamente hermosa.
-¿Estaré perdonada si esta noche te invito de comer a mi casa?-odiaba hablar de esa forma tan infantil y enamorada pero era la única técnica que tenía para en contentarlo- Te hare el platillo más rico de todos.
-Bien. Hasta la noche bebe- se despidió.
-Hasta la noche amor.

sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

Brick cerró la puerta detrás de él procurando que nadie más viera lo que sus ojos estaba observando. Sobre el escritorio estaban en una posición un tanto comprometedora el doctor Telliz y una enfermera con un uniforme desabrochado del pecho.
Ambos se quedaron con la boca abierta y sin saber que decir para explicar lo ocurrido.
Brick solo esperaba divertido una buena explicación.
Al ver que ninguno de ellos hablaba prefirió dar el primer paso para romper esa divertida escena incomoda.

-Creo que puedo venir dentro de unos... ¿Cuánto tiempo creen que les tome terminar?-Se giró y estuvo a punto de abrir la puerta, pero la voz alarmada del doctor Telliz lo interrumpió.
-¡No habrá de nuevo esa puerta!
-¡Señor por favor no me haga espectador de su íntima relación! Aun cuando cierre los ojos y les de privacidad esto será más incómodo de lo que ya es-argumento con una fingida expresión de espanto.
-No es lo que piensa-hablo con débil voz la enfermera que aparto de encima al doctor-El doctor solo... me estaba enseñando un par de tipos que puedo aplicar a pacientes en rehabilitación.
-Sí, eso- el doctor Telliz, no podría estar más rojo por la pobre excusa que estaba dando la enfermera.

No sabía que era más hilarante si la estupidez de tener sexo sin poner seguro a la puerta o lo rojos que estaban ambos por ser atrapados.
NO, lo que era más divertido era que inevitablemente le sacaría provecho a la situación.

-Claro yo les creo, pero puede que la gente malinterprete estas inocentes enseñanzas- Brick luchaba por resistir las ganas de reír.

El doctor Telliz se presura a abrocharse el cinturón y la mujer se dio la vuelta para abrochar lo poco aquí le quedaba de dignidad y botones.
Ella era sensual y esa sensualidad lo más seguro era la razón por la cual trabajaba allí.
Espero a que la mujer pareciera más o menos decente y le permitió la salida.
Ya estando los dos a solas, Brick dejo bruscamente dejar caer las cartas sobre la mesa.

-Yo me callo tus travesuras y tú me ayudas con las mías- opto por darle al doctor una sonrisa cínica.
-¿Qué?-pregunto confundido.
-Mira tengo un problema, soy nuevo en la ciudad y necesito posada.
-¿Quieres vivir bajo mi techo?
-¡Dios claro que no hombre!- soltó una risita- No me interesa vivir en una casa donde viven un par de viejos. No te ofendas.
-Si me ofendo-respondió con el ceño fruncido- Pero no entiendo usted tiene a sus padres. Y me imagino que su casa es enorme.
-Si lo es pero no me interesa. Prefiero alojarme en un lugar mucho más cómodo.
-¿Un hotel? ¿Quieres que te pague un hotel? Siendo tu un Han me imagino que quieres un hotel nada barato-Telliz se aflojo la corbata pensando en lo caro que le vendría a costar su aventurilla con la nueva enfermera.
-Estoy harto de los hoteles. Tengo un lugar en específico.
-¿Dónde es ese lugar?
-La casa de cierta pelirroja.

sssssssssssssssssssss

Muy corto prometo que al siguiente sera mas largo. No puede ser no tengo perdon, hace demasiado tiempo que no actualizo.
Una gran disculpa gente.
Pero reanudare este fic :D Es que habia estado corta de inspiracion.
Espero que les guste.