Dear diary,

¡Me siento como nueva!

Tengo la sensación de que podría saltar de una punta a otra de París sin necesidad de transformarme en Ladybug.

Creo que el que mi ánimo se halla recuperado tan rápido ha sido al apoyo de Tikki, quién con sus ánimos constantes y sonrisas dulces me motivaba a descansar y recuperarme cuanto antes durante estos días.

Aún con las reticencias de mi madre para que descansara, pude ayudarla un poco con una tarta que tenía que decorar aquel día para una boda como único encargo el sábado para que la llevara al lugar de la celebración mi padre.

Una boda…

Hacía un día radiante…

Me siento tan bien que lo único que puede pasar por mi mente son pensamientos alegres y positivos. Me sentía hiperactiva y no tenía nada que hacer en casa puesto que hasta los deberes atrasados había logrado hacerlos en un santiamén en la mañana. Así que por la tarde salí de casa con la excusa de que iría a ver a Alya y en uno de los callejones cerca de casa me transformé y me convertí en Ladybug.

Salté y salté sin parar con la adrenalina recorriéndome todo el cuerpo desde la Torre Eiffel hasta la punta más alta de París, la iglesia de Sacre Coeur.

La brisa otoñal era fresca al fin de la tarde pero se sentía bien contra el rostro mientras se contemplaban las bellas vistas de la ciudad del amor desde el lugar.

No hubo novedad de akumas y nada nuevo en el Ladyblog que pudiera captar mi atención además de las últimas novedades de Alya sobre la última villana que fue Aracne.

Tuve que regresar a casa para cenar y disimular.

No llegaré a dormirme pues pronto tendré que volver a transformarme y patrullar de nuevo con cierto gatito.

Me pregunto cómo le habrá ido a él en mi ausencia…

See you tomorrow diary,

Marinette.