Capítulo 10. Vacaciones - Natsuyasumi

-Permíteme decirte que ha sido una comida exquisita, Temari.

La rubia le miró con una sonrisa burlona y saliendo de la cocina en la cual había estado lavando los platos.

-Ha sido ramen instantáneo Chouji, ahórrate los cumplidos.

-Pues entonces déjame decir que la compañía si que ha sido perfecta Temari, muchas gracias por permitir que me quedase a comer.

Ella sonrió agradecida, mientras se acercaba a abrazarle.

-De nada Chouji, ven siempre que quieras-respondió ella, mientras que Chouji sonreía malicioso a Shikamaru, con Temari entre sus brazos.

El moreno solo bufó por lo bajito y se mostró indiferente, la tarde se había fastidiado ante la mención de que Chouji iría a entrenar con Ino, y quizás si él iba, ella lo perdonase por su anterior falta.

No se negó, no quería estar enfadado con Ino, pero aquella tarde quería finalizar esa tensión incómoda que les había acompañado en la comida, causada por los sucesos que habían sido acompañados por varios ingredientes, un suelo, y él y Temari besándose sin pudor.

Por supuesto no diría que se arrepentía, no pensaba mentirle, él lo había disfrutado y no lo cambiaría por nada, y casi podría jurar que Temari tampoco se arrepentía de ello. Lo único que había salido mal es que, en vez de una aceptación de sentimientos, ambos habían creado una tensión que ahora les mantenía callados y perdidos, sin saber que hacer o decir.

Por lo menos en el entrenamiento podría pensar sin esos ojos oscuros y verde azulados de Temari, clavados en su nuca.

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Que equivocado estaba…

-Llegais tarde, ¿por qué?-preguntó la Yamanaka con ese agudo tono junto con la seriedad y el control de una madre.

-Eh… verás Ino, tuve que ir a donde Shikamaru, que estaba en casa de Temari pero luego partí hacia casa de Shikamaru a por ropa limpia para que se cambiase y se duchase y al final pues hubo ramen… yo no pude decir que no… y nos quedamos hablando bastante rato…

-Espera, espera, espera, me he perdido. ¿Dices que Shikamaru estaba en casa de Temari y que necesitaba ropa limpiar y una ducha?-cuestionó Ino.

-Ahá-respondió el Akimichi.

-¿Y por que narices necesitaba ropa limpiar y una ducha? ¡Shikamaru!

-No pienso hablar de ello, Ino, vine a entrenar y entrenar es lo que voy a hacer-respondió el moreno.

La rubia le miró profundamente herida y cabreada, ¡¿qué diablos habían hecho Shikamaru y Temari?!

-Bueno Ino, habrá que aprovechar que está decidido a entrenar… un día de estos solo los hay cada 10 años-comentó alegre Chouji.

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Mierda, mierda, mierda. ¿Cómo iba a arreglar todo? Que Kami le fuese piadoso, ella no quería crear esa tensión fría entre ellos, ¡lo único que pasó fue que se le fue un poquito de las manos!

Cansada de pensar en cómo arreglarlo, se sentó en una silla, con la frente apoyada en la mesa, mientras notaba que el frío le aliviaba el dolor de cabeza, el estresarse le subía la fiebre, y ahora en Konoha ya hacía bastante calor como para que encima se enfermase.

Miró hacia el sofá, aquel en el que él había estado tumbado por poco tiempo. Sigilosa se acercó hacia allí, y al acostarse tumbada boca abajo, notó el olor que había dejado Shikamaru allí.

Su olor, ese olor que tanto la atontaba y la apresaba, no paró de respirar profundamente hasta que por una simple idea, se separó del sofá.

¿Cuánto tiempo tenía antes de que el olor se fuese? Antes de que la marca de él desapareciese de su apartamento. Era muy infantil eso, pero ese extraño olor la reconfortaba de una manera indescriptible.

Pensando en él, se dejó caer de nuevo sobre el sofá, respirando pausadamente y disfrutando del recuerdo de sus caricias y roces.

Se estaba tardando mucho con él, normalmente ya lo tendría acostado en la cama, cansado y durmiendo mientras ella, feliz se sentaba satisfecha con un libro en mano. Pero no… había algo que lo cambiaba totalmente, Shikamaru no era como los demás, a él tendría que tenerle paciencia, mucha perseverancia y disfrutar de cada instante con él.

Aún así tendría que ser más precavida, Shikamaru era como un ciervo que ya había puesto la pata en el cepo, había visto el peligro y ahora sería más minucioso con ella.

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El día terminó rápido par algunos en el caso de Temari, y muy lentamente para Shikamaru, quien ya estaba más que cansado de huir de su amigo Chouji y sus jutsus.

Sin embargo por una llamada de Tsunade ambos recibieron la orden de ir a su despacho. Por primera vez agradecido de que Tsunade le requiriese y así librarse de su entrenamiento, Shikamaru asistió con una carga menos.

Ino no parecía muy enfadada, nada que no fuese normal en ella, lo que le aliviaba al saber que ya había cumplido con su equipo.

Para su sorpresa, se reunió con otros ninjas, la mayoría jounins al igual que Temari. Reparando en ella, no tardó en acercarse a ella, pero a medio camino recordó lo recién vivido con ella.

El entrenamiento había mantenido su mente en la batalla, pero ahora recordaba todo tan… vivido y no pudo evitar sentir algo de pánico.

¿Acercase a ella, o alejarse como si no la hubiese visto?

Recuperando el valor y su decisión de mostrarse tranquilo, continuó caminando hacia ella respirando pausadamente mientras planeaba que decirle.

-¡Ohayo Shikamaru!

Ella se había adelantado, como otras muchas veces, pero él no tardó en responder con un gesto de cabeza y una sonrisa.

-¿Sabes por qué es esta reunión?

-No, pero creo que todos tenemos en común que nos encargamos de la organización de los exámenes Chuunin.

Era lógico, aquellos ninjas los había visto pasar por el campo mientras él junto a Temari se encargaba del maldito papeleo.

Un carraspeo llamó la atención de todos, aún en el pasillo de la torre Hokague, Tsunade estaba frente a la puerta de su despacho.

-Bueno, les he hecho llamar para avisarles de que la organización de los exámenes ha sido brillante, por ello ustedes serán recompensado con unas largas vacaciones, por supuesto la palabra "largas" no son mas que 2 o 3 días. Comprenderán que no puedo prescindir de mis ninjas por mucho tiempo.

Un murmullo incómodo se escuchó tras esas palabras, alterado por alguna que otra variable en el tono, todos los ninjas asintieron.

-Deben venir a mi despacho y comentarme qué días quieren las vacaciones, ya que debo ajustarlas a todos los horarios.

Todos asintieron agradecidos, 3 días de vacaciones eran muchos teniendo en cuenta los revueltos tiempos de ahora, y sobre todo el placer que tenía Tsunade por explotar a sus ninjas.

-Vacaciones… suena a gloria-murmuró la Sabaku No mientras se estiraba hacia atrás.

-Y que lo digas mujer problemática, descansar es uno de mis verbos favoritos.

Tras decir esto, ambos marcharon juntos hacia sus respectivas casas pensando en "qué" y "cómo" utilizar esos días libres.

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Mi querida Yusha me ha abierto los ojos con su comentario -.- yo difícilmente me besaría con alguien que tiene huevo o harina por la cara (puagg) es que de imaginar ese mejunje pastoso que se crea . bueno, pero como esto es ficción y Shikamaru y Temari estaban demasiado calientes y lo necesitaban, pues se besaron y lo que no es besarse ;)

Jeeeeee :D cuídense queridos lectores, y comenten mucho muchito.

Ideas o sugerencias sobre las vacaciones, las aceptaré encantada haber que me parecen ;)

¡Besotes y saludos!