Capítulo 9 — Déjà vu

—¿Sr. Sasori? —Temari no sabía cómo explicarle la situación a el que sería su jefe.

—¿Quién es él? —Shikamaru alejó a Temari para encarar a Sasori.

—Mi nombre es Sasori, trabajo en Sand Land, es... una casualidad encontrarte aquí Temari. —La mirada de Sasori tensó a Temari, era una mirada fría.

—Yo vine por mi jefe, teníamos unos asuntos pendientes.

—Ya me di cuenta de que tipo de "asuntos" hablamos. —Sasori enarcó una ceja y miro la muñeca de Temari. —Veo que tienes la pulsera que te regale en tu cumpleaños, luce con tus ojos.

—Sí... es preciosa, muchas gracias.

—Temari, basta de charlas, es tarde regresa a casa. —Shikamaru frunció el ceño a Sasori, pero este no se inmuto. La rubia normalmente se enojaría, pero no quería problemas con ninguno de los dos, así que aprovecho para irse.

—De acuerdo... entonces Sr. Sasori, nos veremos en otra ocasión. —Temari se dirigió a su auto.

—No olvides la promesa que me hiciste en el café ese día. —Shikamaru miró a Temari y ella simplemente evadió la mirada.

—No la he olvidado. —Entró a su coche. —Espero con ansias volver a verlo. —Con toda la velocidad aceleró el carro y fue desapareciendo de ahí.

—Veo que usted y mi empleada han estado viéndose. —El semblante del moreno se puso serio.

—Claro que sí, es para ya sabe, fortalecer las relaciones entre las empresas.

—No necesitamos aliarnos con Sand Land, los Nara ya estamos muy bien, de hecho, mejor que ustedes.

—Eso no lo creo, usted será el nuevo presidente dentro de pronto, tiene muy mala fama, las demás empresas obviamente abandonarán los contratos, es muy obvio.

—¿Y quién eres tú para decirme esto? Sólo eres un empleado más de tu empresita.

—Que no se te olvide que la chica de hace un momento también era parte de esa "empresita". Además, soy consejero del nuevo presidente y sobre todo, el vicepresidente, no me subestimes.

—El nuevo presidente de Sand Land es un niñato, es obvio que ya sabemos qué empresa caerá primero.

—No estés tan seguro Nara. —Sasori camino alrededor de Shikamaru. —No es la primera vez que soy aliado de una empresa, tú sólo eres un niño pequeño al que le traen todo en bandeja de oro, no sabes nada acerca de preocuparte por tu gente o por la empresa, solo eres un casanova bebedor.

—¡Cállate! —Shikamaru lanzó un puñetazo, pero Sasori lo detuvo. —Qué bueno que Temari no está trabajando contigo, hablando por hablar, eres insoportable, ¡No sabes nada de mí!

—¿Qué se puede esperar de un niñito que apenas y sabe cómo funcionan las finanzas? Pero bueno, mejor no me meto tanto en esos temas, pobre Temari, trabajando con alguien que se deja llevar por nada. —Shikamaru frunció el ceño. —Pero espero que no se preocupe, pronto la recuperaré.

—¿Y tú crees que mi empresa la dejará ir así de fácil?

—No te preocupes Nara, tengo mis métodos. —Sasori bajo el puño de Shikamaru. —Además, no sólo la quiero como empleada, planeo tener algo con ella, y sé que no seré rechazado porque el sentimiento es mutuo, pero tú qué vas a saber de relaciones serias. —Se dio la vuelta y agito la mano como una despedida. —Nos veremos pronto.

—Hijo de... —Shikamaru apretó su puño, no sabía que parte le había molestado, si el que le dijera alguien que acababa de conocer que era un inútil, que iba a perder a su empleada o que quería algo serio con ella.

Él lo estaba pensando mucho, Temari era preciosa y él estaba completamente atraído por ella, era la primera vez que el chico se sentía así, normalmente las chicas corrían a él para tener sexo o beneficios en la empresa, pero ella era diferente, no corrió hacía él por tener beneficios, quizá y sólo era por mera curiosidad el haberse acostado con ella, pero había algo mucho más profundo en ello y él lo sabía. Sí, en parte era atracción física porque la rubia era hermosa, pero pronto se dio cuenta de que nunca había recorrido el cuerpo de una mujer con tanta delicadeza y dedicación, normalmente en sus citas lo único que hacía era bajarse el pantalón y que ellas hicieran el resto mientras él miraba el celular contestando mensajes de otras chicas, después les diría que se tenía que ir y las abandonaba, nunca se había quedado dormido con ninguna de ellas, ni tampoco ansiaba disculparse por ser atrevido más que con ella. Le daba molestia pensar tanto así que llego a la conclusión más fácil.

"Estoy enamorado de ella."

Pero era poco tiempo el que había pasado con ella, así pensó que quizás estaba confundido, nadie se enamora de un día al otro. Así pues, para dejar de tener esos pensamientos, pensó en pasar más tiempo con ella para dejarse de problemas, pero pronto reaccionó, él no podía dejar de tener esas citas, porque ellas definirían el futuro de Kurenai y Mirai. Él lo tenía todo fríamente calculado, cada cita tenía un fin, el cuál era desconocido por todos, Shikamaru había prometido que sanaría a Kurenai y a su hija, costará lo que costará, incluso su imagen pública.

Así que rápidamente deshizo la idea de enamorarse de Temari, porque era bastante problemático para él, aunque en el fondo sabía que enamorarse no dependía mucho de él y que no se elige a quien se ama, pero el chico no contaba con eso. Con un caminar cansino, entro al hotel a cumplir el cometido que se planteó hacer primero.

Mientras eso pasaba, la rubia ya había llegado a casa, llego a hacer estofado y mientras se hacía, marcó el número que Shikaku le había indicado.

—¿Bueno?

—¿Sr. Nara? Soy Temari...

—¡Ah, Temari! Es bueno escucharte, ¿qué pasa? ¿Mi hijo estaba en la clínica?

—Sí, estuvo con Kurenai toda esta semana, ella me lo confirmo.

—¿Cómo se ve Kurenai?

—Ella... se ve algo desgastada, por la enfermedad supongo. Me pidió que fuera a verla de vez en cuando.

—Eso es bueno, ¿le avistaste a Shikamaru?

—No estaba, y de todos modos no debería enterarse de que estuve ahí, con lo que me cuenta Kurenai, ni siquiera deja que nadie la visite.

—Qué muchacho, pero está bien, si tú le haces compañía a Kurenai a lo mejor puedes ver cómo puedes ayudar a Shikamaru.

—Sí señor.

—Temari, escucha esto, no te sientas presionada acerca del trato, mi esposa y yo sabemos la carga que te hemos puesto, perdónanos, somos unos incompetentes, pero no podemos hacer nada, Shikamaru es un chico muy duro, ni siquiera con los regaños de Yoshino él regresaría a ser el mismo. —Shikaku rio desde el otro lado de la línea. —Por favor...

—Lo comprendo señor Shikaku, como usted sabe el trato básicamente es dejar un buen heredero y cómo tal, que él no caiga en ninguna adicción. No se preocupe, yo haré lo que sea necesario.

—Muchas gracias Temari, definitivamente haberte contratado fue la mejor elección.

—Gracias a usted Sr. Nara

—Tengo que irme, mi esposa me está diciendo que vaya a cenar, tu deberías de hacer lo mismo. Buenas noches.

—Buenas noches Sr. Nara.

Temari colgó el teléfono.

"Es cómo un niño con su madre, pero se ve que se aman... me pregunto si yo algún día haré lo mismo."

La olla al fuego se escuchó anunciando que debería moverle al estofado, después de prepararlo y cenarlo, se bañó y entró a su cuarto, se sentó en la cama y percibió que el aroma del chico aún seguía en la almohada, sintió como sus mejillas se calentaron, se recostó y cerró sus ojos, dirigió su mano hacía su pantaleta, lentamente la bajó e introdujo sus dedos delicadamente, la otra mano la tenía sobando sus senos, musitaba el nombre de su jefe una y otra vez, los dedos entraban y salían de su cavidad, ya estaba en el límite, pero se dio cuenta de que no era igual a cuando estuvo con él, así que se vino un poco decepcionada. Fue al lavamanos del baño, todo parecía normal hasta que escuchó como tocaban la puerta. Se acercó y la abrió, del otro lado estaba su jefe.

"Déjà vu" —Fue lo que pensó la rubia al verlo del otro lado del marco de la puerta.

—Linda pijama. —Masculló el moreno al ver a Temari con un baby doll.

—¿Qué hace aquí? —Se recargó en la pared mientras le preguntaba a su jefe.

—Vine a tomarte.

—¿Tomarm- —El moreno la interrumpió, la besó con toda la agresividad posible. ¡Todo se estaba repitiendo! Ella antes ya estaba deseando esto, así que simplemente dejó hacerse, los dos cayeron al piso, él quito lentamente el baby doll, beso sus pechos y acaricio el cuerpo de Temari, ella bajo el pantalón del chico y con todas las fuerzas del mundo saco su miembro y lo introdujo en su cavidad.

—Mujer, estás demasiado mojada, no me digas que...

—Sólo cállate y haz tu trabajo... —Shikamaru la embistió con fuerza. —Ah...

—Como tú ordenes, en el trabajo mando yo, en la cama mandas tú.

—Deja de hablar... ah... más fuerte...

—¿Lo deseabas tanto así? —Shikamaru gruño. —Dime, dime que me deseabas.

—Ah... no me hagas decir algo tan vergonzoso.

—¿Vergonzoso? ¿Llamas a eso vergonzoso cuándo tú estabas haciendo algo peor?

—¿Peor? —Temari trataba de mantener la respiración, pero no podía, las embestidas eran cada vez más fuertes y el deseo lo era más.

—Te he estado observando, eres tan sucia.

—¡¿Pero qué?!

La rubia despertó por la alarma de su celular.

"Un sueño, sólo un sueño"

Se levantó de la cama y noto que su entrepierna estaba húmeda, nunca se imaginó que haría algo tan vergonzoso, y menos pensando en su jefe y peor aún, ¡Soñar que lo haría con él!

"No no no no Temari, no pienses en eso, seguramente fue por la carga de trabajo, necesitas una aventura, ¡Pero no con él!"

Después de ir a asearse al baño, se arregló para irse al trabajo, definitivamente ella seguía avergonzada por lo que había pasado, pero esa no era una razón para no presentarse al trabajo. Abrió la puerta un poco más despacio para ver si no estaba su jefe, pero no, todo era simple paranoia. Llego a la empresa y entró a la oficina y ahí estaba él ordenando unos papeles.

—Llegas temprano.

—Es mi hora de entrada normal, yo debería haberle dicho eso. —Temari se acercó a una mesita, dejó su bolsa y se quitó el saco. —¿Qué lo trae por aquí?

—Graciosa, aquí trabajo. —Shikamaru sonrió. —¿Algo nuevo pasó mientras no estaba?

—No... —Temari recordó lo que le pasó por la noche. —Nada nuevo.

—Bien, entonces te dejo a cargo.

—¿Otra cita?

—No, una reunión, estaré aquí dentro de 2 horas, Chouji y yo tenemos que ir, así que Ino te puede cubrir en Recursos Humanos, tú quédate en mi oficina por si alguien viene aquí.

—Sí.

—Dejo mis cosas, si suena mi celular no lo contestes. —Shikamaru se percató de como Temari lo miraba. —¿Pasa algo?

—¿Sucedió algo con el Sr. Sasori ayer?

—¿Suceder de qué?

—Lo noto más serio de lo normal, normalmente diría algo como "Qué fastidio" pero ahora no es así.

—Bueno, sigue siendo un fastidio aún sin decirlo, no pasó nada con Sasori, pero espero que no te reúnas mucho con él.

—¿No está bien fortalecer las relaciones de las empresas?

—Bueno sí, pero no con Sand Land, es una empresa de lo peor.

—¿Perdón? Le recuerdo que yo vengo de ahí.

—Bueno, tú recapacitaste, contigo no tengo ningún problema.

—¿No le parece que está siendo bastante arrogante? En algún momento Sand Land y Nara se unieron.

—Eso fue hace tiempo, antes de enterarnos que Sand Land le robaba a los Nara.

—Pero eso pasó hace tiempo.

—No lo entenderías, Sand Land es lo más bajo, junto con su gente. —Temari no aguanto escuchar las palabras de su jefe, le soltó una bofetada.

—Le prohíbo que diga eso frente a la que fue una trabajadora de Sand Land, ¿qué le hace pensar qué son bajos?

—Exactamente por lo que acabas de hacer, sino me cayeras tan bien, en este momento estarías despedida.

—No necesito caerle bien a nadie, si el trato será así con usted, mil veces prefiero pertenecer a "Lo más bajo", despídame.

—Temari, no lo quise decir así. No te voy a despedir, pero lo que acabas de hacer merece una penalización.

—Usted es él que merece una penalización por hablar así de quienes pertenecieron de apoyo, además ¿qué fue lo que quiso decir?

—Fue aquel chico Sasori, él que hizo que cambiara mi opinión acerca de Sand Land, su gente es tóxica.

—¿El Sr. Sasori qué tiene que ver? Desde que entre a la oficina estas serio, no eres el mismo encimoso de siempre, ¿qué sucedió?

—Nada, te prohíbo que vuelvas a golpearme, esta es la segunda vez.

—Dime de qué hablaron tú y el sr. Sasori. —Temari se enojaba cada vez más.

—Sr. Sasori, Sr. Sasori, Sr. Sasori, ¡¿No te cansas?! ¡No es ni siquiera tu jefe! ¡Ni siquiera a mí me hablas así! ¡Y sólo porque te dio una pulsera!

—¡No será mi jefe, pero al menos él no me utilizó para saciar sus deseos sexuales! ¡Y no sólo es una simple pulsera!

—¡Pero tu bien que me besaste y te dejaste! ¿Qué tiene de especial una pulsera?

—¡Tú bien que pusiste "eso" dentro de mí! ¡Porque fue el regalo de alguien especial!

—¡¿Ah?! ¡Si mal no recuerdo tomaste mi mano y la llevaste "ahí"! ¿Quién está peor? ¡¿Qué es Sasori de ti?! ¡Ni siquiera han estado un día juntos y ya lo tratas como si fuese el amor de tu vida!

—¡Tú estás peor por acostarte con una empleada! ¡No es el amor de mi vida... pero!

—Temari, no me digas que estas enamorada de ese debilucho. No llevan tanto tiempo de conocerse y mira, hasta te imaginas una vida a su lado.

—¿Quién te crees para decidir lo que yo siento? ¡Simplemente dije que era un regalo especial! —Temari enarcó una ceja. —No me digas que estas celoso.

—¿Celoso? ¿Yo? ¡Ni siquiera somos nada! Me da igual si vas y lo besas, o te regalan un auto o una casa.

—¡Entonces a mí me da igual lo que usted piense!

—¡No me provoques Temari!

—¡Nadie lo está provocando! ¡Usted es el que saca conclusiones estúpidas! ¡Váyase y enfríe su cabeza!

—¡¿Cómo te hago entender que te quiero para mí?!

—¿Qué? ¿Qué es esto? ¡¿Otro giro de trama?! —Temari contó hasta 10 mentalmente.

—¡No quiero que estés cerca de él porque podrías irte de la empresa!

—¿Sólo es eso? —La rubia sintió algo de decepción. —Tonto... yo no dejaría la empresa, así como así, el Sr… —Shikamaru enarcó su ceja. —Sasori, simplemente es un amigo, no tiene que preocuparse por algo tan trivial. Estas discusiones sin sentido... que no se hagan una costumbre.

—Tú ganas mujer... no fue mi intención hacerte enojar, perdón. —El moreno soltó un suspiro. —Tengo que irme, entonces... cómo quedamos.

—Sí, adelante.

Temari estaba apoyada sobre el escritorio, Shikamaru se acercó por unos documentos en la mesa, pero parecía que lo hizo a propósito porque su cara estaba demasiado cerca de la rubia.

—¿Esto es lo que busca? —Temari agarró unos papeles que estaban en aquel escritorio.

—Sí... —Shikamaru se alejó. —Nos vemos después. —Salió del despacho.

Temari sólo se quedó observando el marco de la puerta, se recostó sobre el escritorio para descansar y respirar un poco. Todo estaba bien hasta que escucho pasos rápidos y abrieron la puerta, Temari se levantó de repente y ahí estaba él aproximándose hacía ella, tomó del cabello a la rubia y la jaló hacía él, la besó tan delicadamente como si sus labios fuesen a romperse.

—Esto se está volviendo una costumbre. —Temari separó su rostro.

—Debería poner "Besar al jefe" en tu orden del día.

—Tonto... —Temari volvió a poner sus labios sobre los de él.

Shikamaru acarició el fino rostro de la rubia, después la recostó sobre el escritorio y él se puso encima, aunque fuese sobre la ropa, Temari podía sentir las caricias que Shikamaru le daba.

Todo el despacho estaba lleno de lujuria, los dos se disponían a tener relaciones, hasta que...

—Lamento interrumpirlos chicos, Shikamaru, la reunión ya va a empezar. —Chouji estaba del otro lado de la puerta, completamente rojo. —Y... también deberían de ponerle seguro a las puertas.

—Chouji... —Shikamaru le dio una risa nerviosa a su amigo y después le devolvió la mirada a su chica. —Volveré más tarde...

—Te esperaré.

—Hmp, de acuerdo. —Shikamaru se levantó no sin antes besar la frente de la rubia.

Temari vio como los dos amigos salían de la oficina, dejándola otra vez a solas.

"Me estás volviendo loca, y de nuevo, estoy decepcionada. Si sigo así es obvio que perderé el juego..."

Capítulo 9 Finalizado