Drabble 10: ciudad Slaport.
Al día siguiente de haber retado y vencido a Brawly May y Brendan salieron en el primer viaje del bote del señor Briney. Brendan estaba adolorido por las prácticas del día de anterior.
-¡mira Brendan!- May estaba señalando hacia lo que parecía una torre de color blanco cerca de la costa- ese es el faro de ciudad Slaport.
-¿usan pokemon eléctricos para darle energía?
-eh…no, no creo.
-en ciudad Olivine usan un ampharos para producir la luz.
-en serio? Eso se oye interesante.
El barco del señor Briney llegó al muelle de la ciudad. Los chicos se despidieron de él y anduvieron en la playa, estaba desolado por lo temprano que era. Llegaron a un establecimiento que era el preferido de May. El dueño recién abrió y los recibió hospitalariamente. May y Brendan se sentaron sobre unos cojines alrededor de una mesita. Tal como decían los elogios de May la comida estuvo deliciosa.
Terminado el desayuno ellos pasaron al mercado donde compraron víveres. Más tarde le hicieron una visita al museo oceánico y al astillero donde construían barcos y submarinos. También fueron a la instalación de concursos pokemon. Ese día no hubo competencia sino una clase introductoria de cómo hacer pokeblocks. A Brendan le resultó interesante pese a no tener relación con las batallas. Finiquitada la clase cada uno compró un kit de pokeblocks.
La siguiente parada fue el club de fans pokemon del cual May era miembro. Brendan diligenció el formulario de inscripción y le dieron la credencial de membresía. Su primera actividad en el club fue entablar amistad con un pokemon completamente nuevo. Le asignaron a un azurill. La pequeña pokemon se veía bastante nerviosa.
Brendan tomó el tubo donde guardaba los pokeblocks y puso varios en la palma de su mano. Algo dudosa la azurill los aceptó. Después de comerlos soltó un chillido de alegría, sus mejillas blancas se tornaron rosa y comenzó a saltar sobre la bola de su cola. Como por arte de magia ella aceptó a Brendan. Curioso él puso su mano en la esfera de la cola de la pokemon y la apretó ligeramente. Era blanda a diferencia de la esfera en la cola de sus evoluciones.
-se siente bien- rio Brendan siguiendo apretando la bola de la cola.
Azurill chilló por lo bajo y se ruborizó.
Por romper el record de tiempo le dieron una campana sanadora que ató a la cola de la pokemon. Brendan quiso tener una batalla para seguir fortaleciendo su lazo con su nuevo pokemon. Por eso May lo guio a la tienda batalla. Como su nombre lo indicaba el edificio tenia forma de tienda de acampar. Dentro Brendan solicitó una batalla a nivel de novato. Logró ganar con facilidad. La pequeña azurill estaba contenta por recibir los cumplidos de su entrenador. Hasta soltaba corazoncitos estando en sus brazos.
-uff este día sí que ha rendido- suspiró Brendan.
Él y May regresaron al restaurante de la costa para la cena. Azurill conoció al resto de pokemon de los chicos.
-Brendan tienes que probar este postre- May alargó su mano sobre la mesa y le ofreció una cucharada de un pastel que había ordenado.
Brendan aceptó el bocado. Azurill se dio cuenta de eso y saltó sobre la mesa interponiéndose entre los chicos.
-¿Qué te pasa azurill?- preguntó Brendan.
-jejeje creo que está celosa.
Efectivamente la pequeña pokemon confirmaba eso inflando sus mejillas y frunciendo el ceño mientras miraba a May. Brendan soltó una risa nasal y acarició a azurill para tranquilizarla.
-¡ah! ¡Se me olvidaba!- gritó May- no fuimos a ver al inspector de nombres.
-¿al que?
-el inspector de nombres es alguien que designa nombres a los pokemon que le llevan. Nunca he ido peri dicen que son muy apropiados.
-no lo sé, no soy del tipo de poner nombres.
-oh ok, solo decía.
Azurill saltó animada llamando la atención de ambos.
-¿ahora qué pasa?...¿quieres ir a que el inspector te ponga un nombre?
La pokemon negó con la cabeza y saltó en el regazo del chico.
-creo que quiere que tú le pongas nombre- dijo May
Azurill asintió.
-oh…a ver….tiene que ser unisex por lo del posible cambio de genero…-con esas palabras un signo de interrogación se formó sobre la cabeza de azurill.
Brendan se demoró unos segundos más, Azurill estaba expectante.
-¡ah ya se!- exclamó Brendan dándose un golpecito en la palma de la mano- te pondré Boya.
-¿Boya?
-si, por lo de la cola flotador.-Brendan se dirigió a azurill- ¿te parece bien?
Azurill soltó un chillido alegre y asintió con la cabeza. Entonces emitió una luz blanca azulosa y su silueta cambió. Había evolucionado en un Marill.
-jajaja ¡increíble!- gritó Brendan poniéndose de pie. Alzó a su pokemon en los brazos. Boya reía alegremente.
Brenda le dio un abrazo contento y entonces…Boya notó que ese sentimiento que tenía antes ya no estaba…o quizá seguía ahí pero de una forma diferente. Brendan sujetó la esfera de la cola de su pokemon y tal como esperaba ya no era blanda.
-aunque hubiera querido disfrutar un poco más de tu cola blandita.
Percibiendo ese tacto Boya concluyó que definitivamente ya no se sentía igual.
-¿y cambió de género?- preguntó May.
Un signo de interrogación volvió a aparecer sobre la cabeza del pokemon.
-a ver…-Brendan inclinó a Boya hacia atrás.- ¡sip!
Brendan con una sonrisa de oreja a oreja miro a Boya al rostro.
-ahora eres todo un macho.
Boya se quedó como piedra y se tornó completamente blanco como el papel.
