Paring: Shikamaru - Ino
Categoría: One-Shot
Genero: Romance/Humor
Palabras: 1000 (a partir del título)
Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto
La suegra
…
Por primera vez en su vida, Ino Yamanaka, la chica con más confianza y seguridad de toda la aldea de la Hoja, se encontraba más temerosa que nunca y temblando como una niña indefensa, de lo nerviosa que estaba. Y es que ni las miles de horas de entrenamiento, ni todas las peleas con su eterna rival Sakura, ni todos los artículos de todas las revistas que se había leído sobre como ser una adolescente moderna exitosa, la habían preparado para lo que estaba por ocurrir: Ser presentada ante la suegra.
– No te preocupes, no va a pasar nada – le dijo Shikamaru intentando tranquilizarla, aunque en el fondo él estuviese aún más nervioso que ella – A demás, ustedes ya se conocen, y creo que agradas.
Ino lo miró con una sonrisa totalmente fingida. Su novio tenía razón, ella ya conocía a la señora Nara, y ése era precisamente uno de los motivos por los cuales estaba tan nerviosa. Las pocas veces que había tenido la suerte de encontrársela, habían sido desastrozas.
– Gracias por tus palabras de aliento – le contestó a su novio en tono irónico.
Estaban parados frente a la puerta de la casa del Nara, esperándo a que les abran la puerta. Ino llevaba en los brazos un ramo de flores que había preparado ella misma, con la esperanza que le ayudaran a dar una buena impresión, o para usarlas de escudo protector, lo que fuese necesario.
Un ruido como a vidrios rotos la hizo saltar del susto, de lo nerviosa que estaba. Suspiró resignada al descubrir que el ruido provenía del casa vecino.
Más que esperando para conocer a su suegra, sentía que como si estuviese esperando para su ejecución.
Fijó su mirada en una de las ventanas desde la que se podía reflejar su imagen. Casi le da un infarto al ver la expresión de su rostro, de lo mal que lucía. Dejó el ramo de flores en el suelo e intentó arreglarse, luego le dio un vistazo a su vestido, notando que era demasiado corto, e intentó estirarlo con las manos… "Mejor que crea que soy una santurrona a que me crea puta". Volvió a ver su reflejo, y terminó resignandose. "Diablos, soy un desastre".
Volteó a ver a su novio, quien estaba de lo más tranquilo con las manos en los bolsillos esperando pacientemente a que abran la puerta.
"¿Cómo puede estar tan tranquilo?"
Se agachó algo irritada para recoger el ramo que había dejado en el suelo, cuando su mente comenzó a volar…
De pronto, sintió que la puerta se abría de un empujón. Se levantó de golpe para encontrar a una mujer con más aspecto de diablo que de mujer, hechando humo por las orejas, roja de la ira, con los ruleros mal hechos y con un mazo de amasar en la mano, totalmente amenazante.
– ¡¡Así que tu eres la perra que se quiere llevar a mi lindo hijito!!
– ¡¡Ahhhh!! – Gritó la rubia desesperada, hasta que…
…
– Ino, ¿Que sucede? – la voz de su novio la despertó.
Sacudió la cabeza al darse cuenta que todo había sido producto de su imaginación. Volteó esperando volver a ver su sonrisa tan despreocupada, pero al verlo se quedó sin habla.
Ante ella estaba Shikamaru, o al menos del cuello para abajo. Sobre su cuello, estaba la cabeza de la suegra, con los cabellos convertidos en serpientes, ojos enormes y amarillos como los Orochimaru y la lengua partida en dos, alargándose hasta alcanzarla….
– ¡¡Que tanto me miras, perra!! – Le gritó enfurecida – ¿¡Crees que te voy a dejar seducir a mi hijito así de fácil!?
– ¡¡Ahhhh!! – volvió a gritar desesperada, hasta que…
…
– ¡Ino! ¡Tranquilízate! – Le gritó su novio mientras la sujetaba de los hombros y la sacudía.
– ¿Shi… Shi… Shikamaru? – Tartamudeó nerviosa la Yamanaka – Eres tú, que bueno… – le dijo en un suspiro mientras se sujetaba el pecho con una mano.
– Claro que soy yo, ¿A quien más esperabas?
Una voz femenina les habló, cogiéndolos totalmente desprevenidos.
– Tal ves me esperaban a mí.
– ¡¡Ahhh!! – gritaron del susto antes de darse cuenta de quien se trataba.
Voltearon hacia la puerta para notar que estaba abierta, y que la madre de Shikamaru se encontraba apoyada sobre el marco con los brazos cruzados, con una sonrisa angelical y un extraño aura blanco a su alrededor. Por poco Ino se ponen a buscarle la aureola y las alas.
– ¿Porque no pasan, chicos? – dijo la señora en tono amable, sin borrar la sonrisa del rostro.
Shikamaru sonrió algo nervioso y pasó primero. Él ya conocía de sobra esa sonrisa tan "inocente" en su madre, que de inocente no tenía nada.
Atrás de él venía Ino, quien sonreía con confianza después de ver la expresión de la señora.
– ¡Tenga!, ¡Le traje unas flores! – le dijo antes de pasar a la casa, extendiendo los brazos con el ramo de flores.
– ¡Gracias, Ino! – contestó la señora, aun sonriendo – No debiste molestarte.
– Oh no, no fue ninguna mo… mo… moles… molestia – Ino se quedó helada al ver la mirada de la madre de Shikamaru.
La expresión de la señora había cambiado radicalmente, ahora lucía una sonrisa perversa y sus ojos expresaban ira. Riendose maliciosamente, se acercó lentamente a la rubia, y le habló al oido.
– Pero ni creas que porque me trajiste flores, te voy a aceptar asi de fácil.
Ino se quedó petrificada parada en la puerta. Para cuando reaccionó, ya estaban todos adentro sentados alrededor de la mesa.
– ¿Vas a pasar, Ino? – le preguntó desde adentro su novio.
– C… c… claro – contestó temerosa, preguntándose con temor… "¿Habrá sido eso último también mi imaginacion?".
Respiró profundo y, tomando todo el valor posible, entró a la casa. "Esta va a ser una laaarga noche".
…
…
…
Una semana después, y en medio del entrenamiento, Ino se acercó feliz a su novio, emocionada por lo que le iba a decir.
– Shikamaru, amorcito, ¿Cuándo vas a mi casa para que te presente a mi padre como mi novio?
Shikamaru se tensó ante la idea. Tragó saliva y habló.
– Cuando quieras, bebita.
Comentario de la autora: Espero les guste. Gracias a Naoko-Eri por la idea (Me la dió en un e-mail). Ya sabe, si tienen ideas, pueden decirlas.
