¡Sin reviews a la vista, capitán! Y tampoco estoy tan sorprendida, debido al tiempo que estuve ausente pero estoy más viva que nunca.

En cuanto a este capítulo... es un tanto extraño en comparación a lo que vengo haciendo (al menos eso creo) e inclusive pensé que no iba a lograr nada con ello. Cuando era un proyecto en mi cuaderno se llamaba "Facebook", luego cambió a "Instagram" para hacerlo más actual y a último momento cambié el nombre porque no me parecía apropiado.

Hay mucho que no me convence pero también siento que puse mucho esfuerzo. Ojalá sientan lo mismo.

Disclaimer: Bleach le pertenece a Tite Kubo.

Advertencia: Universo Alternativo.

Aclaraciones: Para diferenciar las verdaderas charlas de los chats, a estos últimos he decidido ponerles comillas. Espero comprendan y que haga una lectura amena.


Universos Alternativos

Conexión


Domingo a la mañana. Bueno, no tan de mañana, ya era casi el mediodía pero si recién te levantas, es como si fuera de mañana. Este era el caso de Orihime. Se había ido a dormir relativamente temprano pero como se sentía tan cansada, durmió más de lo que suele hacer. La noche anterior se había perdido una fiesta de unos amigos para poder descansar. Estaba lista para los regaños por parte de su amiga Tatsuki, quien si asistió pero no le importaba en absoluto.

No se arrepentía de nada.

Cuando se acercó a la cocina, no sabía bien qué hacer... ¿desayunar o almorzar? Es muy tarde para lo primero pero es muy temprano para lo segundo. Además, hoy no tenía tantas ganas de cocinar. Le dio un vistazo a su refrigerador y no lo pensó mucho. Iba a combinar el desayuno con el almuerzo.

Su comida consistía en pizza con café.

La pizza había sobrado de ayer así que había que aprovecharla y el café... siempre es rico tomar café.

Con su "brunch" en la mesa, decidió empezar a comer mientras se mensajeaba con su amiga, quien recién despertaba después de una fiesta intensa.

"¿Cómo estuvo la fiesta?"

"Genial. Deberías haber ido, todos se alocaron".

Adjunta un emoji llorando de la risa. Esta clase de emojis hacen sonreír a Inoue siempre que los ve. Le parecen adorables.

Su amiga siguió escribiendo.

"Subí fotos a Instagram".

Oh, claro. Es lo habitual hoy en día cuando hay algún acontecimiento, todo pasa y se ve en publicaciones o historias de Instagram. Le clavó el visto a su amiga para dirigirse a la aplicación y ver cómo había sido la fiesta sin ella. Justamente el primer post que vio fue el de arisawa_tatsuki. Eran al menos unas diez fotos, la mayoría estaban movidas. Esto se entendía perfectamente al ver la mesa llena de alcohol. Se ve que todo había sucedido en una terraza o algo parecido, ya que el fondo se veía bastante oscuro. Reconocía un par de caras, de otras fiestas, aunque no lograba recordar los nombres. ¡Todos estaban muy contentos! Cuando llegó a la última foto, vio un rostro que no parecía contento. En realidad, tenía el ceño fruncido pero eso hacía que ese misterioso joven de cabellos naranjas les resultase muy atractivo. ¿Quién sera? Se preguntó a si misma mientras le "daba corazón" al post de su amiga.

Volvió al chat y no lo dudó ni un segundo. La llamó.

—Tatsuki-chan, ¿estás ocupada?—. Del otro lado se escuchó un quejido. Lo más probable es que su amiga intentaba volver a dormir.

—No, ni siquiera me levanté—. La habitación de la azabache seguía totalmente oscura y lo único que deseaba era quedarse así todo el día. ¿Quién pudiera? —¿Por qué la llamada?

—Es sobre alguien de la fiesta, ¿quién es el chico de las fotos?

La cara de "wtf" de Arisawa no podía verse en su penumbrosa habitación. Había mucha gente ayer y le sacó fotos a todos.

—Vas a tener que ser más específica.

Una risita amigable se escuchó en la llamada telefónica. Claro, su amiga puede llegar a ser muy despistada pero así era ella.

—El chico con el ceño fruncido, de pelo naranja—. Dijo recordando perfectamente ese rostro, no podía olvidarlo y la curiosidad la estaba matando.

—Ah, si—. Contestó arrastrando las palabras un poco. —Se llama Ichigo. Es muy amigo de Sado, el grandote y yo lo conozco hace bastante pero realmente no tenemos mucha relación. Me cae bien de todas formas.

—Es lindo.

Al segundo de Orihime decir esto, una gran carcajada se escuchó de parte de su amiga. Se estaba partiendo de risa. Del otro lado, la chica de cabellos naranja no entendía del todo esa desesperada reacción. Cuando paró con todo el barullo, habló.

—¿En serio te parece lindo Ichigo?—. Inoue respondió con un "ajá". Fue suficiente. —Entonces háblale, lo tengo de seguidor en mi cuenta. Capaz podría pasar algo interesante, si es que me entiendes.

Sabía muy bien a qué se refería. Orihime es una chica hermosa y encantadora pero... es complicada. No ha salido en mucho tiempo y dice que no le interesa nadie. Es sorprendente que se este interesando por alguien de una vez, aunque sea trate de un chico tan misterioso como Kurosaki Ichigo. De todas formas, funciona y seguro que a él podría llegar a gustarle una joven tan extraña pero dulce como su amiga. ¿Se formaría una buena pareja ahí? Esperemos que si.

—¿Crees que este bien que me acerque así? No me conoce —. Definitivamente quería hablarle, tener algún tipo de interacción pero no estaba segura de cómo debía ser en casos como estos. No había estado en esta situación antes.

—¡Claro, mujer! Si tienen amigos en común, será más fácil la charla. Anímate y, si no te importa... me gustaría volver a dormir.

—¡Oh, por supuesto! Después hablamos.

Cortaron la llamada. Tomó un par de sorbos de su café y volvió a usar su celular. Volvió a abrir Instagram, usando el buscador tipeó "ichigo" y rápidamente la apareció la cuenta que buscaba: kurosaki-ichigo

arisawa_tatsuki y chad0 siguen a este usuario.

¿Cuál era el problemita?

Esta cuenta es privada.

Necesariamente debía pedirle una solicitud, o sea, debía seguirlo. Y ella que quería chusmear un poco antes. Pidió la solicitud correspondiente iba a tener que esperar a que el chico le quisiera aceptar. ¿Y si no le aceptaba? Oh, eso iba a arruinar completamente todo, inclusive podía llegar a pasar que Ichigo malentendiera todo y pensara que ese usuario con el nombre de "princessinoue" era una verdadera psicópata. Oh pero ya no podía echarse atrás. Lo hecho, hecho está. Y cabe la posibilidad de que esté exagerando.

Sin más que pensar, siguió comiendo su pizza.

.

.

.

El sol pegaba fuerte en la habitación del Kurosaki y es que ya era pasado el mediodía de un día soleado. Deseaba seguir durmiendo pero no iba a aguantar mucho tiempo con ese calor encima. ¿Por qué fue tan tonto de olvidarse de bajar la persiana antes de irse a dormir? O, al menos, antes de irse a la fiesta. Se levantó, se desperezó y fue a cerrar la maldita persiana. Volvió a tirarse a la cama, no iba a levantarse realmente, no, no. La fiesta de ayer lo había matado, duró más de lo que pensó y no la pasó tan bien. No es que le cayeran mal los presentes, bueno, algunos si le caían mal pero el asunto es que se aburrió como un hongo. Todos hablaban de cosas que ni estaba enterado o de cosas que realmente no le interesaban así que no conversó con casi nadie. La música tampoco era de su estilo así que un punto menos para esa reunión. Lo único que le agradó de todo eso fue poder hablar con su amigo Chad, que hace rato que no se veían. Entre el trabajo y la universidad, era muy complicado verse, más que nada para eso fue a esa fiesta organizada por vaya saber quién.

Tratará de no quedarse tanto tiempo en la próxima fiesta.

Agarró su móvil y notó que tenía muchas notificaciones de la aplicación de Instagram. Abrió y vio las fotos que habían sacado y especialmente vio en las que aparecía. Qué espanto la cara de muerte que tenía. Se ve que realmente no tenía ganas de ir... y las fotos borrosas no ayudaban precisamente. Le dio gracia, de todas formas, ver a todos tan "alegres". Él no tomó más que un poco de cerveza pero quería estar bien para poder marcharse por su cuenta y no depender de sus amigos, como otros.

También notó una nueva solicitud. Parecía ser amiga de Sado y Tatsuki. Revisó un poco su perfil, es una chica bastante bonita y parece agradable. ¿Por qué quiere seguirlo? ¿Estaba en la fiesta ayer? No lo recuerda y mucho menos recuerda haberla visto en otra ocasión.

Bueno, ya fue.

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El sonido de una notificación hizo que Orihime se levantara de golpe del sofá, había dejado su celular cargando mientras veía una serie. No quería ni ver el aparato porque la ponía nerviosa todo ese asunto del chico que ni conoce. Se preguntó si la notificación era de su parte. Vio la pantalla.

Eran dos notificaciones de Instagram.

kurosaki-ichigo ha aceptado su solicitud.

kurosaki-ichigo ha comenzado a seguirte.

Oh.

¡Oh! Eso es genial. Mejor de lo que imaginó. Sin dudarlo un segundo, decidió ver su perfil. No tenía muchas publicaciones, lo que hacía todo más fácil. Tenía algunas fotos en solitario, tal vez tomadas por amigos, donde se ve que no suele sonreír mucho. También tiene fotos con dos chicas más jovenes que él, parecen ser sus hermanitas. ¡Qué lindo! La última publicación es de hace dos días. Es una selfie, en un lugar elegante, junto a una chica de cabello azabache. El post dice "últimos preparativos con rukia.k". ¿Últimos preparativos? El lugar parecía un salón de fiestas muy bonito... ¿será para una boda? Ay.

—No me digas que estás comprometido—. Dijo en voz alta como si el chico estuviese ahí mismo. ¿Cómo saber si esto es cierto? ¿Debería "stalkear" a esa chica? ¿Está bien eso? ¿O debería hablarle al mismo Ichigo? No quiere meterse en donde no la llaman pero...

Enviar mensaje.

Por alguna razón, mientras enviaba el mensaje, se arrepintió de no haber ido esa fiesta. Aunque, si de verdad va a casarse, dudó que su presencia podría haberlo hecho cambiar de opinión.

"Sé que es raro recibir un mensaje así pero... ¡Hola! Soy amiga de Tatsuki, no sé si la recuerdas".

No hace falta decir que tiró el celular dado vuelta al sofá, para no tener que ver nada, con miedo. Hasta quiso comerse las uñas de los nervios y cuando pensaba hacerlo, una notificación. Le respondió el mensaje, demasiado rápido, en realidad. O capaz solamente es su prejuicio, que le hace creer que él es el tipo de persona que no contesta nunca.

"Hola. Si, claro que la recuerdo. Creo que haber oído algo de ti".

El tema es que Orihime no sabía bien cómo empezar una charla con alguien que realmente no conoce, que solo ha visto en fotos y le pareció atractivo e interesante. ¿Cómo hace la gente normal? ¿Hay alguna frase de cabecera? No es momento para llamar a Tatsuki. Número uno, porque ya abrió el chat con este muchacho y número dos... porque su amiga debe estar en el quinto sueño.

"¿Cómo estás?".

Si, señores, así se le ocurrió comenzar porque, de todas formas, no tenía ni idea de cómo hacerlo. Además no nos olvidemos que no tiene nada que perder.

"Un poco desorientado después de esa fiesta. Prometo no volver a ir por un tiempo largo".

Soltó una risita al pensar que en realidad es un joven muy gruñón. Volvió él a escribir algo.

"¿Y tú?".

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.

.

Kurosaki se mantuvo bastante al pendiente de esa chica y ese chat al principio, tanto que se le quitó el sueño. Por lo tanto, quiso ir a tomar un poco de café, mientras seguía descubriendo por qué la amiga de Tatsuki le hablaba, obviamente no iba a decírselo directamente, no iba a ser grosero y además le parecía amigable. Quería seguir la charla.

Mientras calentaba el café, comprobó que le había respondido.

"¡Descansada totalmente! No fui a la fiesta de ayer, estuve durmiendo toda la noche". Después de eso, le mandó un emoji riendo. Era linda.

Pero... si no fue a la fiesta, ¿cómo es que lo conoce? Porque realmente creyó que la chica lo había conocido en esa tal fiesta y que no la recordaba o algo así, como había tanta gente. ¿Cómo sabe de su existencia? ¿Su amiga le contó? Si fuera así, ¿por qué le interesa él?

Bueno... tal vez si hay que indagar un poco en la situación.

"Creí que habías ido a la fiesta pero que yo no te recordaba".

Con eso capaz podría empezar a comentarle cómo fue que todo esto empezó, si bien ella fue la que dijo primera que toda la situación era rara. Dejó su móvil y se sirvió su café en su taza favorita. Estaba caliente, justo lo que necesitaba para despertarse un poco.

Tomó unos sorbos y...

—Sabe horrible.

Y recordó que no debe comprar café de mala calidad, mucho menos cuando lo que más necesita es una buena taza. Se va a tener que conformar con tomar un té, que no le parece para nada lo mismo. Esa tal Orihime no contestaba todavía, capaz tiene cosas que hacer, como todo el mundo. ¿Quién está tan atento a la tecnología? Bueno, muchos hoy en día, es cierto. ¿Cómo olvidarlo? El mundo ya no es lo que él cree que es y conoce cada vez más personas que no solo lo usan permanentemente, si no que trabajan con esos dispositivos. Él ni loco, los que lo conocen lo suficiente sabe que no lo usa salvo que sea muy necesario.

Por hoy digamos que es una excepción. Por hoy.

"No, no fui. Solamente vi las fotos que publicó Tatsuki... y..."

¿Y?

No parecía que estuviese escribiendo. ¿Había algo que no podía decirle?

"Me llamaba la atención que estabas tan serio".

¿Eso era? ¿Su cara de muerte era tal que le llamó la atención lo suficiente para que le hablara? Debe fijarse más en si mismo la próxima vez. Por el lado de ella, le pareció que era una chica muy dulce y perspicaz.

.

.

.

¡Un poco más y la descubre! No pensó bien qué decirle. Si le decía toda la verdad, probablemente lo espantaría porque no es solo que le llamó la atención, también es que le pareció bastante atractivo. Si le decía eso, adiós a todas las posibilidades del mundo.

Igual quería la respuesta a lo que recién le había dicho, porque no podía simplemente cantar victoria. Espero con un poco de ansiedad encima.

"Así que tan mal me veía jaja".

¿Jaja?

¡Oh! Le causó gracia, eso es fenomenal. Mejor de lo que pensó. Le entró una nueva confianza que desconocía por completo, quería hablarle cada vez más, quería hacerlo reír aunque sea un poco más, aunque sea con sus tonterías.

"¡No te veías para nada mal! Tenías una onda muy cool". Adjuntó un emoji de carita sonriente y un poco sonrosada, para que quedara en claro que le parecía todo eso y más, por supuesto.

Como ya había terminado de comer, se quedó simplemente esperando cada respuesta de Ichigo, como si no tuviera nada más que hacer. En realidad, no lo tenía, era un simple domingo. Ya mañana se trataría de un día diferente y no tendría tanto tiempo debido a su trabajo en la cafetería. Supone que su nueva amistad también trabaja. Le da curiosidad y solo quiere saberlo todo, sin darse cuenta de algo primordial.

No olvidaba aquella publicación que le dio más dudas que otra cosa, aquella donde su sueño de salir con ese muchacho se truncó bastante. No olvidaba que, si de verdad estaba comprometido, estaba mal de su parte coquetearle o al menos intentarlo. Él no mencionó nada hasta ahora.

"Si tú lo dices".

De verdad le parece muy cool. Tan cool que ya no sabía qué decirle pero, al ser él tan espectacular (según su visión), pudo encontrar un tema.

"Tú eres la que trabaja en la cafetería de Shinjuku, ¿no? Recuerdo que Tatsuki me habló de una chica así. Estuve pensándolo desde que hablamos".

Así que hay algo que sabe de su persona, ella de él no tiene idea. No recuerda haber oído algo pero tampoco es que tiene la mejor memoria de todas.

"¡Si, soy yo! Trabajo ahí hace unos años ya, haciendo de todo. Trabajo en la cocina más que nada pero también atiendo clientes y a veces llevo pedidos".

Tal parecía que el chico no estaba ocupado, contestando muy rápido.

"Me gustaría ir, para probar algo de lo que preparas".

El corazón de Orihime empezó a latir muy rápido, sentía que en cualquier momento se desmayaba o algo similar pero no, claro que no, no es el mejor momento porque antes que nada, debe contestarle a ese bombón que quiere verla. De alguna u otra forma, es eso lo que le dijo.

"Si te parece bien a ti, claro".

Lo agregó como si lo primero que escribió le haya dado un poco de timidez.

"¡Claro que si!".

Quería incentivarlo un poco, tal vez lo necesitaba.

Aunque... ella también quiso agregar algo.

.

.

.

"Puedes venir con alguien... no sé, tu novia o algo así."

¿Qué? ¿Novia dice? ¿Por qué piensa que tiene novia? Si el hecho es que todo eso había sido porque quiere conocerla a ella, completamente a solas. Cabe la posibilidad de que él no está siendo del todo claro pero va a despejar todas las dudas.

"No tengo novia ni nada, ¿de dónde sacaste eso?".

No podía esperar a que le diera la respuesta. ¿Alguno de sus amigos le habrá dado información errónea?

"Oh, creí que la chica de la foto era tu novia".

La chica de la foto.

¿¡La chica de la foto!?

Antes muerto.

"No, esa es una amiga. Se va a casar en una semana y estoy ayudándola con todo".

Cuando lo dijo, se sintió más aliviado. No quería que ella pensara cosas que no son.

"Soy el padrino".

No tardó mucho la chica en responder, el mensaje se sentía efusivo.

"Qué genial... y qué romántico". Muchos emojis de corazones. Muchos.

Le dio algo de ternura. Se nota que es una buena persona.

"Yo ya estoy harto, siento que la preparación de la boda ha durado toda una vida".

Lo cierto es que hace un año comenzaron los preparativos e Ichigo fue el que más lo sufrió, especialmente porque Rukia iba de aquí para allá, inclusive cambiando los planes y volviéndolos a cambiar. Agradece que la boda será pronto y que por esta semana no va a necesitarlo más y podrá descansar de ella.

¿Será así?

El ruido de la cerradura de su puerta lo dejó un poco confundido.

Inoue había respondido mientras en su chat.

"Debe ser difícil para la novia especialmente, debes entenderla".

La confusión del Kurosaki se marchó cuando vio entrar justamente a Kuchiki Rukia, de quién estaba hablando. Traía lo que parecía un traje, capaz era el suyo. Cuando vio al joven, le pareció un poco extraño que justamente este con su celular, no es lo usual.

"Hablando de Roma". Escribió en el chat.

—Nunca entendí por qué tienes una copia de mis llaves—. Ni un saludo ni nada, firme y al pie en ese sentido.

—Porque soy tu mejor amiga y eso es lo que los mejores amigos hacen—. Dejó el traje colgado en alguna parte de la casa. El hombre estaba sentado en sofá, atento a su móvil pero también a lo que la azabache le decía.

—Yo no tengo las llaves de tu departamento—. Le dijo.

—Y jamás las tendrás—. Se sentó a su lado, curiosa a lo que andaba haciendo. —¿Qué haces?

—¿Qué te importa?—. Ni pudo terminar esa frase que la mujer le agarró con rapidez el dispositivo. Que ni pudo bloquearlo para evitar que leyera ese chat que sentía que solo le pertenecía a él y a Orihime. Ahora su amiga sabía.

—No me digas que estás saliendo con esta chica—. Kuchiki no se detuvo mucho en lo que decían ellos, leyó un poco por encima los últimos mensajes. Le pareció mejor idea ver el perfil de esa chica. Vio un par de fotos donde se le veía sonriente y con algunas amigas, donde la mujer resaltaba entre todas. —Es muy bonita—. Estaba chusmeando absolutamente todo sobre ella, cada foto, mientras su amigo se resignaba a que estos son los amigos que le tocaron. Los ojos violetas se abrieron enormemente al ver una foto de "princessinoue" en la playa, el último verano. Era una bomba. —¡Ichigo, tienes que casarte con esta chica!

—¿¡Pero qué te pasa!?

Cuando esto sucedió, pudo volver a agarrar su móvil. Debía contestar el mensaje.

"¿Te habló?"

"Vino en persona a molestarme, a mi casa. Ya siento que me está haciendo la vida imposible".

—Si no te casas tú, me caso yo. Soy capaz de dejar a Renji en el altar.

—Después de ese año de tortura, preferiría que no—. Tosió un poco. —Además, apenas la conozco.

—No seas lento, se nota que le interesas—. Diciendo lo obvio.

—¿Cómo estás tan segura de eso?

Estaba a nada de golpearlo, de verdad. No lo hizo pero lo vio con cara de pocos amigos.

—Te preguntó por mi, quería estar segura de que no estás comprometido—. Pegó un suspiro alto, harta de la situación. —¡Es bastante obvio!

—Ya sabes que no estoy muy enterado en estos temas.

Una sonrisa pícara se posó en el bello rostro de la hermana de Byakuya.

—Pero se nota que te gusta.

.

.

.

Ya era lunes a la tarde, Inoue Orihime tenía que dejar un pedido y ya después podría irse a su casa. Estaba un poco cansada, había pasado toda la noche hablando con su nuevo interés amoroso. Pudieron conocerse mejor e inclusive fijaron el martes como fecha para verse, ya que les parecía raro hablar y hablar pero no verse. Por lo que el chico le contó, da clases de literatura en una escuela y aunque su horario le da libertad y podría haberla ido a ver el mismo lunes, no se les dio. Una de las razones por las que Rukia había aparecido sorprendentemente en la casa del pelinaranja era para recordarle que justo hoy era el último ensayo y que debía ir si o si. No le quedaba otra y se disculpó con su amiga virtual, ella entendió y agregó que lo importante es que iban a verse tarde o temprano.

"Ya dentro de nada iré a mi casa, estoy muerta". Escribió en el chat ya cuando el pedido había sido entregado.

Decidió volver a su casa tranquila, capaz hasta caminaría. Por alguna razón ya se sentía nerviosa de mañana, de ver a ese chico con el que habla hace muy poco pero con el que siente una conexión muy grande. ¿Y si en persona no resulta lo que ella creía que sería? ¿Si la conexión no la siente? Esa es una posibilidad y realmente la asusta, no quiere que el primer encuentro se torne incómodo, más de lo que seguramente será. Tampoco sabrá como acercarse a él, va a necesitar ayuda sobrehumana. Por otro lado, pensaba que no debía pensar tanto en eso ahora, no es como si lo fuera a ver de inmediato. Es mañana.

Caminaba entra la gente un poco perdida, miraba sus pies y cómo estos se movían. Por un momento le pareció escuchar a alguien que le hablaba pero no, no le prestó atención. Vio su celular, tratando de no matarse en el camino, claro.

"Eso es genial. Me gustaría hacer lo mismo pero estoy en el lugar de la recepción esperando a esta mujer".

Definitivamente es un gruñón, a ella le encantaría poder presenciar todos los detalles de una boda. Por lo que le contó, es todo muy elegante y en la misma recepción quieren decir sus votos, delante de toda su familia y sus amigos. Quieren que sea muy especial y seguro lo será.

"¡Ánimo! Será una gran boda y un gran recuerdo".

Cuando envió el mensaje, una voz la descolocó.

—¡Oye, te estoy llamando desde la otra cuadra!—. Sus ojos no entendían bien lo que veían, es como cuando ves a alguien que te resulta familiar pero no sabes de donde. Exactamente ese sentimiento. Era Rukia la que la estaba llamado y que, además, ahora estaba frente a ella, con una sonrisa amistosa. Orihime todavía no recordaba bien en dónde la vio pero había una parte de su ser que la conocía, que sabía exactamente quién era. Pero como es educada, debe preguntar.

—¿Nos conocemos?—. La forma en que le habló le hace creer que ya se han visto, mínimo, aunque cuando la atacó con esa pregunta, la otra cambió su cara a una confundida.

—No me digas que Ichigo no te habló de mi, estoy segura que si—. Mentirosa, que si sabe que le habló de ella, si hasta revisó su perfil. Pero ahora, con el nombre del muchacho en la mente de Inoue, no le fue tan difícil entender de quién se trataba.

—¡La amiga que se va a casar!— Lo gritó como si hubiese descubierto la cura de una enfermedad mortal.

—¡Si, soy yo!—. Y la otra no se quedaba atrás. Se abrazaron como si fueran amigas de toda la vida, cuando se soltaron, la pelinaranja volvió a hablar.

—Debe ser todo tan hermoso.

—¡Estoy tan emocionada que siento que en cualquier momento colapso!—. Ambas rieron, se podrían llevar más que bien. —Al fin me casaré con el hombre que amo hace años.

—¿Tantos años?—. Se sorprendió.

—Te sorprendería saber cuántos.

—Bueno, por ahora solo me sorprende el hecho de que te conocí en persona a ti antes que a Ichigo-kun—. Esto a Kuchiki le llamó la atención y ni pudo reírse.

—¿Todavía no se han visto? Pensé que si.

Orihime negó varias veces con su cabeza.

—Nos vamos a conocer mañana.

¿Mañana? Ah, no. A la novia de Abarai se le prendió la lamparita al momento de que la chica dijera eso. Iba a ser la celestina del encuentro, no cabía duda.

—¿Para qué esperar?

.

.

.

En la recepción había poca gente, tal vez muy poca. Además de Ichigo, estaba el novio dando vueltas por todo el lugar. Faltaban un par de personas pero, más importante, faltaba la novia. El lugar era muy hermoso, lleno de mesas y además un gran escenario, ya se sabía que habría algún que otro espectáculo. Nada de esta ceremonia iba a ser modesto, eso era un hecho y nadie lo duda.

—¿Sabes dónde está tu esposa?—. El que habló fue el padrino de la boda, dirigiéndose justamente al pelirrojo.

—Primero que nada, todavía no es mi esposa—. Se sonrojó un poco al pensar en todos los cambios que en unos días habría, sería al fin su esposo. —Además, me mandó un mensaje. Dice que está muy cerca y que se retrasó porque se encontró con alguien.

—De todas formas falta gente.

Oh, si solo supiera con quién se encontró.

No tuvieron que esperar mucho más porque lo del mensaje era totalmente cierto. Rukia llegó, observada por su novio. No tenía puesto su vestido para el casamiento, por obvias razones, se puso uno corto de color azul que usaba en su vida diaria. Aún así, él creía que se veía hermosa. Como siempre. Kurosaki no estaba prestando atención, por lo que no pudo ver que quien acompañaba a su amiga era nada más ni nada menos que Inoue Orihime. La había convencido a que venga al ensayo, solamente para poder ver al hombre y que después se podía ir tranquila, que no tiene que quedarse todo lo que dure. La pelinaranja se sintió un poco fuera de lugar, hasta que lo vio. Era él. Sentado mirando a la nada misma, con el ceño fruncido, con esa actitud de chico malo. Era justo como lo imaginaba y mejor.

—Oi, Ichigo—. Renji lo llamó y captó su atención. —¿La conoces?

Cuando volteó a ver de qué hablaba, se sorprendió. Sus ojos se abrieron y precisamente no supo qué hacer. Era totalmente una sorpresa, casi podría decirse que era lo que menos hubiese imaginado que pasaría, era el escenario menos probable. ¿Rukia ideó eso desde ayer o simplemente se dio? Eso no importaba ahora, no era relevante. Era ella. Caminando mientras deslumbra con su brillo, con sus ojos amigables y su sonrisa encantadora. Era justo como la imaginaba y mejor.

—Sí, la conozco.

Ella lo saludó desde lejos agitando la mano animadamente, él le correspondió pero su movimiento era mucho más lento, aún no comprendía nada. Detrás de ella, caminaba la novia. Cuando estuvieron cerca, se miraron profundamente a los ojos, como si ya se hubiesen visto. Bueno, capaz en otra vida. Ni siquiera sabían bien qué decirse. Lo habitual sería saludarse pero obviamente estas no eran circunstancias habituales. Alguien tenía que romper el hielo.

—¿Van a hablar o no?—. Quien rompió el hielo no fue ninguno de ellos, si no la azabache que trajo toda esta situación. Ellos la miraron y después se miraron de nuevo. Tenía razón.

—No van a querer hablar si estás mirándolos todo el tiempo—. Fue Renji el que agarró a la Kuchiki de los hombros y la dirigió a otra parte del salón. —Quedémonos acá a esperar a tu hermano.

La chica dijo algo así como que quería quedarse a ver qué pasaba con ellos pero no pudieron escucharla bien. Ahora, con un poco más de privacidad, se sintieron más cómodos.

—Hola—. Fue él quien comenzó. —No esperaba verte hoy.

—Yo tampoco lo esperaba—. Se rió al decirlo, todo fue muy improvisado. —Pero me da gusto que nos veamos.

—A mi también—. Le sonrió. Oh, era demasiado para ella, no iba a poder soportarlo. Era perfecto. Le señaló unos asientos que estaban a un lado de donde se encontraban parados. —¿Nos sentamos?

—Claro.

Estaban un poco nerviosos por todo pero también se sentían bien. Muy bien. De alguna u otra forma debían agradecerle a Rukia al final. Ella estaba alejada con Abarai, se notaba un ambiente romántico entre ellos, esto podían notarlo todos, inclusive la pelinaranja que estaba más concentrada en su primer encuentro. Igual en esa situación, pudo observar a los otros dos. Orihime suspiró levemente cuando los vio, se habían tomado de la mano.

—Se ven muy bonitos juntos—. A pesar de que apenas los conocía (bueno, a él ni lo conoce), cree que son probablemente la pareja más bella que ha visto en mucho tiempo. Miró al Kurosaki con una gran sonrisa. —¿No te parece?

El chico en todo ese tiempo no dejó de mirarla, ¿qué le importa los novios? Ya los ve todos los días, estaba maravillado con ella y se preguntaba si no se daba cuenta de su mirada casi acosadora. Aún así, asintió con la cabeza.

—Pareciera que son el uno para el otro.

No mentía cuando decía esto, era la verdad más verdadera el hecho de que Rukia y Renji se aman con todas sus fuerzas y ha sido testigo de eso por mucho tiempo, aún en estos momentos cuando están cerca de cambiar su estatus legal. Aunque sea pelearan y discutieran, no pueden estar separados, eso los mataría. Pensó en ese entonces que sus amigos eran unos exagerados pero ha medida que penetra su mirar en la mujer que tiene a su lado se pregunta varias cosas y ya no ve como exagerado algunas cosas referidas al romance. Es más, hasta le gustaría poder sentir un poco de eso, entender más. Al mismo tiempo quiere saberlo todo sobre ella y quiere saber si ella quisiera también.

Le vuelve a sonreír, es la sonrisa más sincera y hermosa que vio. Le corresponde, a pesar de que seguro es una sonrisa tan imperfecta como él. ¿Se puede atrever a hacer algún movimiento? Tiene que lanzarse tarde o temprano. Lo va a hacer.

Todavía se veían pero, disimuladamente, el joven acercó su mano a la de Inoue, muy despacio, temiendo que algo pasara. Ella lo sintió cuando el tacto ya era un hecho y sentía sus manos calientes. Hubo una leve caricia, como si le pidiera permiso para hacer todo esto. La chica no dejó su extremidad quieta, no, si no que también lo acarició suavemente. Se tomaron de las manos cuando ya no sabían qué hacer y así se quedaron.

La posibilidad de que esa fuera el comienzo de una relación era enorme.

Él se preguntaba, ahora, qué sería de su vida si de la nada ella desapareciera.

Ichigo se preguntaba qué sería de él sin Orihime.

Fin del capítulo.


No voy a mentirles, dudo mucho que esto tenga una continuación pero si aparece en mi inspiración, denlo por hecho (conservando la idea de que sería un capítulo que se pueda leer sin haber leído este).

Espero que les haya gustado y, por favor, agradecería algún comentario.

Nos vemos en el próximo y gracias por tomarse el tiempo de leer.