Décimo principio
La principal herramienta de un héroe no son sus poderes, sino sus talentos

Era una bella mañana en Mane-Hattan, pero al ser esa la ciudad que nunca duerme el tiempo resultaba siendo lo de menos y en lugar de empezar la actividad como en el resto de Equestria, la ciudad se veía tan viva como antes; en todo caso los que trabajaban de noche regresaban a casa y los que trabajaban de día se dirigían a sus actividades diarias.

Y podría decirse que el día empezaba particularmente bien para cierta unicornio de cabello azul eléctrico, ojos violetas y el pelaje gris suave; su Cutie Mark era un CD con un símbolo de bits en el centro, era Beat Box la hija de Vinyl y Octavia. La joven en cuestión se desperezó y dio una rápida mirada alrededor, el cuarto resultaba poco familiar… entonces hizo un poco de memoria y sonrió de satisfacción al recordar la divertida noche que pasó. Entonces pasó su atención a su acompañante, un apuesto pegaso de melena blanca en la cual se pintó rayos plateados y pelaje azul marino… el cual estaba tratando de escabullirse.

—Ya decía yo que un movimiento fuerte fue el que me despertó — dijo Beat Box bostezando despreocupadamente. — ¿Y exactamente qué tratas de hacer? ¿Huir?

El sujeto se sonrojó un poco al ser atrapado en el acto pero logró recobrar la compostura.

—Este… no, sólo quería sorprenderte trayéndote el desayuno, eso, nada malo, nada malo.

—Ajá — dijo Beat Box con una sonrisa sarcástica. — No te preocupes por mí bobo, habíamos quedado que era cosa de una noche y así pensaba que quedáramos, ¿cuál es el punto de escabullirte? Pero oye, si no querías volver a verme al menos ten la decencia de jugar a cara o cruz quién paga la cuenta del hotel. Es lo justo, ¿no crees, tarado?

El sujeto se quedó como congelado unos instantes pero luego no pudo evitar sonreír y bajar la cabeza a modo de disculpa, esta chica tenía un no-sé-qué que lo hacía sentirse inmediatamente en confianza; y por lo mismo se sintió todavía más avergonzado por el desaire que estuvo por hacerle pasar. Eso sí: al menos sí planeaba dejar la cuenta pagada.

—Este, no te preocupes iba a pagar yo de todos modos — se disculpó él. — Y sí, fui un grosero pero siempre he tenido la mala suerte que las chicas con las que me enredo quieren más de mí; lo cual no sería tan malo de no ser porque ya sabes, la fortuna de mi familia.

—Ya, ya, no te pedí la historia de tu vida — dijo Beat Box sin interés mientras se dirigía a la puerta. — Como sea, si quieres pagar tú cosa tuya. Buena noche compañero, un muy buen sexo casual, entra con honores al top 10. Ahora si me disculpas, me tengo que ir.

Entonces Beat Box salió como quien no quiere la cosa del hotelito aquel y tras pasar comprando un café y un rollito de canela, se dirigió a su trabajo: Orange Records, uno de los gigantes de la industria de la música. Y con la media sonrisa que la caracterizaba, Beat entró al edificio de excelente humor y se sentó en su cubículo: pequeño y todo pero cómodo, además ella se las había arreglado para cubrirlo de páginas de cómics, fan-arts que aparecían en sus publicaciones preferidas y hasta tenía su escritorio adornado con varias figuritas que compraba en las convenciones. Muy satisfecha de sí misma abrió el archivo en el que estaba trabajando desde la vez anterior y se iba a poner a trabajar, cuando escuchó un carraspeo frente a ella. Levantó la vista, eran los dueños de la compañía: Music Profit y Landed Money. Beat inclinó ligeramente la cabeza a modo de saludo y les dedicó una amplia sonrisa.

—¡Jefazo! ¡Jefaza! ¿En qué les puedo servir el día de hoy?

—Escuchamos que lograste el contrato para que el autor de Dragon Cube P firmara con nosotros para hacer la banda sonora de su siguiente arco, ¿y todo al mismo tiempo que cerrabas el trato con el sujeto que escribía 'el ataque de los ponitanes'.

—Ah sí, y los fanes están más que emocionados que nuestros artistas estrella se pongan en ello — dijo muy satisfecha de sí misma Beat Box. — ¿No se los dije señores? El mercado de las bandas sonoras de cómics, obras teatrales y… bueno el mundo geek en general estaba esperando ser explotado.

—Sí, precisamente, su emprendimiento ha sido de lo más lucrativo para esta compañía y queríamos discutir su futuro en esta empresa.

Todos alrededor asomaron sus cabezas por encima de sus cubículos, pero ante una mirada fría y dominante por parte de la yegua (Landed Money) todos volvieron a su trabajo.

—En un ámbito más privado, ¿le importaría venir a una cena de negocios con nosotros esta noche?

Beat Box quiso soltar una carcajada pero se contuvo y mejor puso una expresión de disculpa.

—Lo lamento mucho pero ya tenía planes para cenar con mis abuelos en…

—Ellos entenderán — dijo Music Profit. — Después de todo es por su carrera.

—No los conoce, tienen un humor de perros — dijo Beat Box encogiéndose de hombros. — Pero creo que podré manejarlos, ¿entonces el LeGrand's Coussine suena bien?

—Ese mismo íbamos sugerir. Hasta la hora de la cena señorita Beat Box.

Beat se despidió y volvió a lo que estaba haciendo: organizar la gira que el maestro Ponidrián Barba estaba a punto de hacer para promocionar el nuevo Soundtrack de Dragon Cube; vaya incluso el intro que escribió, 'El Poder suyo es' captaba toda la emoción del famoso manga.

—Pst, en serio que los jefes te tienen en la mira — dijo su vecina de cubículo. — Quién diría que los cómics y sus soundtracks serían tan lucrativos.

—Oye, ¿qué geek no ama leer su cómic preferido con la música perfecta para los momentos de drama y acción? — Dijo ella tomando una de sus figuritas de su escritorio y poniéndose a jugar con sus articulaciones. — Eso, mi amiga, es una sensación que no tiene precio. Mi meta ahora: lograr que Deadpoolny firme con nosotros.

El resto del día pasó de lo más tranquilo para todos, era en cierto punto aburrido ya que todos los que trabajaban en esa oficina no tenían nada que ver con la parte musical del negocio de la música, sino negociar contratos con artistas, eventos y mucho más. Pero a Beat Box no le importaba, era la forma de estar conectada al negocio que amaba, ya que a pesar de ser la hija de dos de las artistas musicales más reconocidas de Equestria, la chica no tenía talento ni para silbar.

Entonces al ahora de salida, la joven se fue al restaurante del grifo Gustave LeGrand en donde dio el nombre Profit en la recepción y fue guiada por la amable host hacia la mesa en donde la esperaban los dos elegantes ponis terrestres.

—Beat, me alegro mucho verte — saludó Landed Money.

—Siéntate por favor — dijo Music Profit. — Hace mucho que no charlamos tranquilamente.

—Ey abuelo, abuela — dijo Beat sentándose y tomando un pan de la canasta que había en la mesa. — ¿Qué tal va todo?

—Bien, bien, me alegra que hayas podido unírtenos — dijo Profit saludando a su nieta con un elegante gesto y luego se volvió al mesero. — Amigo, ¿sería tan amable de traernos una botella de su mejor vino y tres copas?

El mesero en cuestión hizo una cortés reverencia y fue a traer lo que le pedían.

—Sí bueno, casi no lo logro — dijo Beat Box sentándose. — Mis jefes son unos ogros, ¿y pueden creer que querían que les cancelara a ustedes para irme a cenar con ellos para discutir mi futuro en la industria?

Los tres se rieron.

—Bueno, pero primero la familia luego los negocios — dijo Music Profit. — ¿Tu madre, cómo está?

—¿Cuál de las dos?

—Octavia, obviamente — dijo Landed frunciendo ligeramente el entrecejo. — ¿Qué nos cuentas de nuestra hija?

—Pues sigue siendo la directora de la Orquesta Real de Ponyville y directora de la nueva Academia de música y artes de la Princesa Luna y eso. Y sigue odiándolos con el alma y no creo que eso cambie.

Los otros dos ponis suspiraron con pena, pero sabían bien que ellos se la habían buscado. Habían echado a Octavia de su casa a los once años cuando quedó claro que ella no tenía el menor interés en tomar las riendas del negocio familiar ni aceptar la vida que ellos habían planificado para ella; más tarde cuando hizo su vida Octavia quiso dejar el pasado en el pasado invitándolos a su boda, pero ellos en lugar de hacer las paces le recriminaron que se casase con otra yegua 'cualquiera' en lugar de alguien del género y el estatus que ellos exigían. Octavia entendió el mensaje y cortó toda relación con ellos; y ellos con ella, así pues todos felices, y los dos empresarios jamás se enteraron que tenían una nieta.

Y no fue sino hasta que Music Profit sufrió un infarto que casi lo acaba que se dieron cuenta qué tan solos estaban; pues nadie se molestó en aparecer en el hospital o mandar sus condolencias, mandaron una carta a Octavia explicándole la situación pero la recibieron de vuelta con un '¿Y A MÍ QUÉ?' garabateado encima. Al menos se tenían el uno al otro, pero la carta de su hija fue una llamada de atención muy grave, y estaba claro que esa relación nunca iba a poderse reparar.
Más adelante llegó una nueva empleada a su industria a la cual no mucho le prestaron atención, cuando empezó a crear estos contratos entre sus artistas y los productores de cómics para soundtracks oficiales y convenciones; e increíblemente les dio muchas ganancias. Y cuando decidieron conocerla por sus logros, lo primero que llamó su atención fue una fotografía de ella y sus dos mamás: Vinyl y Octavia. Desde entonces Beat Box se convirtió en su hilo para remendar el pasado, pero sabían que Octavia jamás iba a perdonarla.

—Entonces querida, nos acaban de presentar a un joven hijo de un banquero muy famoso el cual heredará el negocio de su familia y estábamos pensando que…

—No empecemos — pidió Beat Box. — Ya fue malo cuando mamá Vy y mamá Octavia quisieron emparejarme con la hija de sus mejores amigas.

—¿Es en serio? — Dijo Landed Money.

—Ah sí, eso fue incómodo tanto para Tootsie Floute como para mí. Y al menos nos quedó claro que no bateamos para ese lado. Ya qué.

El resto de la cena fue muy normal y divertido. Beat Box se la pasaba muy bien con sus abuelos y apreciaba su esfuerzo por reconciliarse con el pasado, así que no veía por qué no darles otra oportunidad. Eso sí: ni mamá Vy ni mamá Octavia sabían siquiera que ella trabajaba en su industria, lo más seguro es que se montarían en el primer tren a Mane-Hattan a arrastrarla de vuelta a casa, y la idea no sonaba muy alentadora.

Más tarde Beat Box ya estaba camino de vuelta a su lujoso apartamento, y justo en su buzón vio otra carta del sargento de policía de Mane-Hattan.

—Parece que hoy también me voy a acostar muy tarde. ¡Pero el deber es el deber!

Entonces entró al apartamento donde se cambió al traje del Elemental y una vez lista salió al balcón y se transformó en aire y silbó por los aires hasta llegar a un apartamento con las ventanas abiertas de par en par en donde entró materializándose justo detrás del señor sargento.

—¡Mi sargento! ¿Qué lo trae por aquí?

—Elemental — dijo el poni arreglándose la gorra de policía. — ¿Me puede decir qué hizo para encontrarnos tan rápido? ¡En la carta que le mandé dije claramente que nos encontráramos en la comisaría!
—Pero elemental mi querido sargento, este pent-house tenía las ventanas abiertas a altas horas de la noche, lo cual no es exactamente sospechoso pero luego vi la carreta de la policía junto al edificio así que ahí puede haber una conexión; y conociéndolo como lo conozco gracias a los misterios cuyas elementales soluciones he tenido el privilegio de aportar sé que usted padece de calor. Por lo tanto…

—Sí, sí, ya que ya estás aquí échame un casco entonces. Resulta que el dueño de este pent-house, el hijo de una respetada familia pasó ayer una divertida noche con una señorita…

—¿Era necesario saber eso para el caso? — Se quejó el súper héroe.

—El sujeto no deja de presumirlo, yo qué sé. Y hoy en la mañana cuando regresó a casa descubrió que su caja fuerte había sido abierta y que las joyas que le heredó su madre desaparecieron. Lo notificó de inmediato a nosotros pero no hemos podido sacar nada claro en todo el día.

—Y para eso estoy yo, la misma historia de siempre — dijo el Elemental. — ¿Está la víctima aquí?

Entonces entró y muy para sorpresa del héroe se trataba del mismo pegaso con el que pasó la noche anterior.

—Es un gusto conocer al famoso superhéroe detective — dijo el sujeto. — Mi nombre es Wing Song.

—Muy bien amigo Song. Dice el señor sargento que en esa caja fuerte guardas las joyas que te heredó tu madre, ¿no es más común que las heredara una hija que un hijo?
—Soy hijo único y ella y yo siempre nos llevábamos muy bien — dijo él. — Pero mire, de todas esas joyas la única que me interesa es el anillo de bodas de mi abuela, mi madre me hizo jurar y rejurar que se la daría a mi yegua muy especial para cuando me case. ¡Las joyas son un cero a la izquierda comparadas con esa promesa! ¡Y eso es lo peor! ¡Quien me abrió la caja fuerte lo sabía!

Acto seguido le pasó al Elemental la nota que le dejaron:

SI QUIERES RECUPERAR TU ANILLO MÁS TE VALE DARME LO QUE QUIERO. NOS VEMOS DENTRO DE TRES DÍAS EN CENTRAL PARK A MEDIA NOCHE.

Elemental se quedó pensativo.

—Curioso, quien quiera que lo hizo sabía lo que quería pero… ¿oye qué clase de caja fuerte tienes?

El pegaso la señaló.

—Pues acero híper reforzado con sello magnético y candado electrónico que…

—Las que diseñó el chiflado que la Princesa Sparkle tiene por hijo — lo interrumpió el Elemental con una gotita en la sien.

—Las mismas.

—¿Entonces cómo pudieron abrirla? — Se extrañó el Elemental acercándose hacia la caja violentada. — Es bien sabido por todos que todo lo que construye el payaso ese es invencible.

—¡Pero entonces Equestria está perdida! — Dijo el sargento dándose cuenta de lo horrible de la situación.

—Tal vez no — dijo el Elemental sacando una lupa y acercándose a la caja. — ¿Primero que nada por qué llevarse todas las joyas si se sabe que lo que te importa es el anillo? Y luego, ¿a alguien se le ocurrió examinar de cerca la caja fuerte?

—¿Ah?

—¡Si es lo más elemental mi querido Wing Song! Examínela usted…

El pegaso se acercó confundido y pronto pegó un brinco del susto.

—¡Esta no es mi caja fuerte!

—Sí, ya me parecía demasiado inverosímil que alguien abriera una caja fuerte del lunático de Spark. Se la llevaron, por eso los tres días de plazo… si no estoy mal estas cosas sólo se abren si pones tu ojo en ellas, te están preparando una emboscada para que puedas ir y abrirles su caja. Pero para alguien con tanto dinero como tú una emboscada que funcione con todos tus guardaespaldas es algo que toma tiempo de organizar. Sí, elemental, mi querido Wing Song.

El sargento sólo estaba apoyado contra la pared y soltó un silbido de admiración.

—El mejor detective del mundo. Ahora, ¿para qué diablos quiere alguien el anillo?

—Bueno se supone que se lo dé a mi futura esposa y… ¡demonios ya sé quién fue! Una muchacha a la que rechacé hace unos cuatro días — dijo Wing Song de muy mal humor. — Seguro me siguió y aprovechó que desaparecí en un hotel junto con una señorita para robarme el anillo y chantajearme para que me case con ella y…

—Sí, sí, tengo lo que necesito— dijo el Elemental. — ¿Dónde vive y cómo es?

—En el pent-house de junto, todo el último piso es de ella. Es rosa con la melena rubia y se pintó franjas violeta. No se ve mal pero sólo tiene la carita, con esa actitud suya yo paso. ¡Más ahora que me robó el anillo para chantajearme y casarse conmigo por la fuerza!

El Elemental se volvió a transformar en aire y voló hacia el pent-house de junto en donde se topó con las cortinas corridas (lo usual al tratarse de tan altas horas de la noche) pero vio de reojo que la luz se colaba por debajo de estas.

Era el momento, con su forma de aire el Elemental se elevó por los aire y luego se transformó en una roca y entró de lleno al apartamento, en donde se celebraba una reunión entre un conocido grupo de mercenarios y la yegua que describió Wing Song… justamente alrededor de la caja fuerte.

—¡El Elemental! — Gritaron los mercenarios.

—Chicos, cuánto tiempo sin verlos — dijo el héroe/detective. — ¿Entonces prefieren el fuego, el hielo o un golpazo de roca? O tengo un nuevo truco.

El Elemental se transformó entonces en agua y controlando toda el agua de la cocina y los baños y los arrastró fuera. Entonces se volvió hacia la yegua.

—¡¿Cómo?!

—Elemental mi querida despechada, tu jueguito de hacerle pensar al bobo aquel que alguien fue capaz de abrir una de las cajas fuetes de Spark.

—¡Pero todo lo hice por amor! ¡Ese sujeto es todo lo que siempre deseé, y yo lo que él siempre deseó pero no se da cuenta todavía!

—El tipo es claro en lo que busca, aventuras de una noche, disfrutar su juventud… será un idiota pero un idiota muy honesto. En fin, me llevaré esto, pero presentar cargos o no es cosa de tu amigo.

Entonces el Elemental se llevó la caja, esta vez transformado en lodo con lo que podía patinar por las calles con facilidad porque ahora que llevaba la caja fuerte, volar como aire estaba fuera de discusión. Llegó al apartamento.

—¡Es usted genial señor Elemental! — Felicitó el pegaso. — ¿Cómo lo logró?

—Elemental mi querido Wing Song, una serie de razonamientos elementales que me llevaron a la verdad. Y la información que me proporcionó usted también me ayudó mucho. Y claro, un héroe ideal no se vale tanto de sus habilidades especiales sino de sus talentos naturales.


No me pude resistir a jugar con la palabra 'elemental' para hacer algo menos 'heroico' y darle al Elemental un tono más de detective, ya saben de quién. Espero les haya gustado el toque diferente de este héroe.

Chao; nos leemos!