Los Grisses

Llorando, Renesmee empacó sus maletas con la nueva ropa que le había comprado Alice con el dinero de Jacob. Con ayuda de Jasper cerró las maletas y en su mano llevaba su tiara y su capa, debía presentarse con los Grisses como una princesa, no como una terrestre mas. No se puso su vestido color perla, a pesar de que había mucha gente rara allá afuera con ropas estrafalarias, pues se sentiría ridícula vagar por Manhattan con su lujoso vestido.

-Para que lleva esa ropa, su alteza? - preguntó Jasper al tomar la maleta.

-No se si algún día regresaré, quiero algo que me los recuerde - se encogió de hombros sorbiendo la nariz y Jasper asintió.

Cuando regresaron al taxi Jasper solo ordenó:

-Central Park.

-Central Park? Ahí los veremos? - preguntó Renesmee en su lengua nativa y al taxista solo le sonó algo como: Central Park? Qio sfk ctk'tdgl?

Que idioma es ese?

-Si.

-Pero... los humanos los verán! -susurró Renesmee a pesar de que el taxista probablemente no lo entendía-. Aquí están casi obsesionados con ellos, como es que no verán una nave gigante en medio de una de las ciudades mas pobladas del planeta.

-No los verán, tienen el camuflaje.

-Y como los veremos nosotros?

-Yo se donde aterrizamos su alteza, a esa hora no hay nadie ahí. Ellos saben de estas cosas, me dijeron que cuando se dejan ver es solo por que así lo deciden, ellos están aquí todo el tiempo. Cuando nos vean llegar nos recibirán.

-Como es que accedieron a ayudarnos? Ellos no se meten en este tipo de asuntos?

-Lo que Alec tiene planeado hacer afectara a todo el universo. El caos, muerte y destrucción se apoderara de cada planeta de la Unión y de los que aun no son parte de ella. Con algo así tienen que intervenir, cuando son ataques pequeños, por así decirlo, como el ataque a tu padre, ellos solo dejan que las cosas sigan su curso. Pero en este caso, es imposible no intervenir.

Renesmee se quedó callada mirando por ultima vez las ajetreadas calles de Manhattan, con sus altos edificios y letreros luminosos. Su tecnología era muy pre-Unionista, pero aun así la extrañaría. Un momento pensaba que ese seria su hogar hasta el día de su muerte y ahora ahí estaba, camino a una reunión con los Grisses para poder regresar a Iddén a salvar a sus padres, al planeta, a la Unión.

-Lamento no haber llegado antes, su alteza - susurró Jasper tomándola de la mano.

-No lo hagas, no fue tu culpa.

-De haber estado yo ahí...

-Lo se, hubieras hecho lo posible por que esto no hubiera sucedido, pero no es tu culpa. Alec supo aprovechar bien todas las circunstancias y no lo hubiera hecho así de no haber estado planeando esto durante mucho tiempo. De ser posible yo misma lo mataré.

Renesmee respiró profundamente encuadrando los hombros, olvidándose de su dolor. Tenia que ser fuerte y valiente, lo que estaba a punto de hacer era casi suicida, pero tenia que hacerlo.

El taxi entró a Central Park, el conductor siguió las instrucciones de Jasper mirando por el retrovisor a Renesmee; no sabia si debía llamar o no a la policía. Sus pasajeros hablaban en una lengua completamente extraña para el. La chica había estado llorando desde que subieron en su taxi, el tipo ese daba miedo. Había algo en el que no le gustaba y estaba pensando que tal vez a la mañana siguiente apareciera en el periódico y en las noticias sobre la muerte de una chica bonita en lo mas profundo de Central Park.

-Aquí esta bien - dijo Jasper y el conductor se detuvo, estaban cerca del lago, era pasada la media noche y el seguía teniendo miedo y temor por lo que le pudiera pasar a la chica.

Jasper se bajó primero para sacar la maleta de Renesmee del portaequipaje.

-Señorita, va a estar bien? - preguntó el hombre procedente de Viknot con tono preocupado, antes de que Renesmee siguiera a Jasper.

-Si, por que lo dice?

-Es Central Park a media noche, con un tipo aterrador, por favor dígame que no estoy siendo cómplice de su asesinato.

-No, no se preocupe, estaré bien. Gracias - Renesmee sonrió y al bajar Jasper ya estaba del lado del conductor pagandole en una extraña moneda que los Grisses le proporcionaron.

Eran billetes auténticos, como los que solían usar en Iddén hacia mucho, mucho tiempo.

El taxista se fue del lugar haciendo que rechinaran las llantas, tenia que salir de ahí antes de que lo acusaran de homicidio o narcotrafico, solo ese tipo de personas visitan el parque a esas horas, sin importar que haya policías que vigilan el área. Cuando giró en la curva vio un auto negro que iba en la dirección contraria. Esperaba los pasajeros que acababa de dejar y los que iban en el otro auto no se fueran a asesinar los unos a los otros en el lago.

Renesmee miró a su alrededor poniéndose la tiara y la capa negra llena de joyas con la que llegó a la Tierra sobre el pequeño short negro y blusa rosa pálido, con Jasper torciendo el gesto ante su ropa.

-Me puedes decir que clase de ropa es esa? Es decir, vi a muchas terrestres usando cosas así, pero con que propósito utilizan aquí el llamado short?

-Para lucir las piernas igual que en la Unión - le dijo en un tonito que había aprendido de Alice, donde el Duh iba implícito.

Oh Alice!

Renesmee casi se dobla por la mitad al recordar el dolor en su pecho. Respiró profundo tratando de recordar lo que pactó con ella misma en el taxi camino a Central Park.

-Pero eres una princesa - insistió Jasper.

-Aquí no lo soy.

Una puerta se abrió hacia abajo interrumpiendo la conversación de el guardia y la princesa sobre las vestimentas locales, revelando donde estaba la nave de los Grisses. El sonido de escape de aire y el lento y bajo rechinido de la rampa bajando lleno de alivio a la princesa extraterrestre.

Renesmee giró y ante sus ojos una nave parecida a la que la transportó desde Iddén apareció frente a sus ojos flotando sobre un metro del agua. La gran nave plateada era idéntica a la de los videos aficionados de Alice. Era lo que los humanos llamabanPlatillo Volador.

De la puerta que descendía hacia el césped bajó la comitiva de bienvenida de los Grisses.

Los Grisses eran seres desde el color gris claro hasta el gris oscuro, con extremidades delgadas, sus grandes ojos negros a diferencia de lo que había visto Renesmee en películas terrestres, si tenían y mostraban expresiones y sentimientos. Ademas no iban por la vida desnudos, usaban túnicas o capas con capucha de distintos colores hechas de un material casi transparente metalizado.

-Su alteza - saludó el comité de bienvenida inclinando la cabeza.

-General Kapy Tot Pigaá! - saludó Renesmee asombrada al reconocer a nada mas y nada menos que a la General de los Grisses.

La General estaba frente a ella, al centro del comité de bienvenida.

Si Alice supiera que la manda mas de sus adorados Grisses era mujer, se desmayaría.

-Siento mucho las circunstancias de nuestro encuentro, su alteza. De haber sabido yo...

-No se preocupe, General... - Renesmee murmuró mirando hacia arriba a los dos metros de altura de la General.

-Kapy, su alteza - la corrigió dulcemente.

-Entonces llámeme...

-Nessie! - el agudo gritó de Alice hizo que Renesmee girara velozmente sobre sus pies, para ver a Billy, Jacob y Alice correr hacia ella cargando maletas.

Alice se detuvo en secó al mirar lo que tenia frente a ella. Una gran nave plateada y reluciente en forma de platillo estaba ahí, en medio de Central Park, flotando hermosamente sobre el lago. Y ahí, justo frente a Renesmee la criatura mas fascinante: un Griss. Un muy alto Griss. Sus ojos eran como los había imaginado, sus extremidades largas y delgadas, su piel grisácea, sus manos largas y delicadas, su pequeña boca estaba abierta. Mas atrás estaban otros cuatro y otros mas en la rampa de la nave. Pero había algo que ellos que no esperó: ropa. Estaban usando ropa! Brillantes colores metálicos reposaban sobre sus cuerpos delgados y altos.

Renesmee abrió la boca para decir algo, pero Jacob ya estaba atrayendola hacia su cuerpo para darle un beso.

Sus labios se unieron con frenesí, sintiendo una pequeña y deliciosa explosión dentro de sus respectivos pechos. Sus almas se estaban fusionando.

La extraterrestre subió sus manos hacia el largo y sedoso cabello negro de Jacob, las manos de el se extendieron por toda su espalda pegándola a la longitud de su cuerpo. Ambos abrieron la boca del otro saboreándose de manera no apropiada frente al padre de Jacob, la hermana y mejor amiga de ambos, el guardia real y los Grisses. Pero no importó.

Ambos sentían que flotaban y que no había nada mas importante en ese momento que el estar por fin en los brazos del otro, sus almas se estaban fusionando y sus destinos uniéndose. No podrían vivir el uno sin el otro a partir de ese momento.

A Jacob no le importó que estuvieran rodeados de criaturas espeluznantes, no le importó la gran nave frente a ellos. Lo único que le importó es que llegó a tiempo, que Renesmee aun no se iba, que la había alcanzado y que ahora estaba entre sus brazos. La sentía tan pequeñita y frágil, pero la sentía suya.

Cuando Alice lo golpeó en el club no había reaccionado hasta que su padre le dio un buen golpe en la mandíbula.

-Despierta, Jacob! -había dicho Billy-. Hay que seguirla, no podemos quedarnos aquí, no podemos dejar que esa pequeña criatura lleve sobre sus hombros una carga que no le pertenece. Es nuestro hogar, es tu alma gemela, que otra excusa quieres para seguirla y ayudarla?

Jacob lo miró aun aturdido por el golpe y luego Alice le dio un puñetazo en la entrepierna. Adolorido y quejándose se subieron al auto que los había movido toda la noche discutiendo sobre irse definitivamente. La parte trasera del auto negro era un caos.

Jacob argumentaba sobre sus libros, sus películas, su vida.

Billy y Alice insistieron que no seria nada y pronto moriría si no seguía a Renesmee, por que ellos mismos lo matarían si su ausencia no lo hacia.

Con el GPS del celular que Alice le había dado a Renesmee supieron que se dirigían de regreso al hotel, pero cuando llegaron vieron a Renesmee y al otro extraterrestre subir de nuevo al taxi. Subieron por sus maletas por petición de Alice, pues sabia donde estaba Nessie con el GPS. Entre el frenético trafico de Nueva York los siguieron hasta Central Park, con Jacob gritándole a Alice que no iban a llegar a tiempo por su culpa.

-No voy a dejar este planeta sin mis Louboutin! - gritó la pequeña humana.

Fue bueno que el chófer del auto que los llevaba no quisiera entrar mas profundo en el tenebroso bosque en medio de la ciudad, por que sino en ese momento se estaría ensuciando en los pantalones al ver semejante espectáculo que rodeaba a los amantes que se besaban como si la vida se les fuera en ello.

-Lo siento, siento haber sido un imbécil desde ese día en el claro -susurró Jacob con la respiración agitada y aun saboreando en sus labios el dulce sabor de Renesmee-. Pero vi tus ojos volverse rosas y me asusté de muerte.

Jacob acariciaba el hermoso rostro de Renesmee, su Nessie, con reverencia y devoción, sus ojos lucían de un hermoso y brillante azul, así como los de la chica lucían rosa.

-Luego pensé que eras una impostora y...

Renesmee calló el discurso de Jacob con otro corto beso.

-No digas nada, estas aquí. Haré lo posible por regresar algún día y...

-No vas a regresar, iremos contigo. Iddén es nuestro hogar - Jacob le besó las manos.

-Ejem... no es por interrumpir ni nada su lindo y un tanto inapropiado momento, pero... -Alice se acercó lentamente a ellos con las manos en alto-. Le podrías decir a los Grisses que soy una ferviente fanática, que no los vamos a lastimar y que pueden bajar sus armas?

Renesmee miró a su alrededor saliendo de su burbuja y vio el circulo de Grisses que los rodeaba por completo con sus largas y delgadas armas multicolor apuntando a Billy, Jacob y Alice.

-General, lo siento. Lo siento. Ellos son... Billy Black, hijo de el rey perdido de Iddén, Ephraim. Jacob y Alice sus hijos. No son enemigos, no... ellos... ellos vienen conmigo... Irán con nosotros a Iddén - Renesmee sonrió abrazando a Jacob.

Jacob había ido por ella! Jacob se iría con ella! Jacob la besó!

La general movió ligeramente su mano y los Grisses bajaron sus armas.

-Pueden registrarme y verán que no traigo armas - sugirió Alice encantada.

-No es necesario -respondió Kapy con su suave y melodiosa voz-. Es un gusto conocerlo al fin, William - la general asintió en dirección a Billy, confirmando las teorías acerca de que los Grisses sabían de Billy.

Renesmee hizo una nota mental sobre ello.

-Eres mujer?! Oh, por Dios! Nessie te dijo General y eres mujer! Te juro que en este momento te amo, eres genial, lo máximo. Me presento ante usted para recibir ordenes, mi general - Alice hizo una elaborada reverencia como había visto a Renesmee hacer varias veces y Kapy se rió.

-Um... Si, ella es Alice, es una gran fan - murmuró Renesmee un poco avergonzada aun en brazos de Jacob, quien miraba a su hermana como si en verdad hubiera perdido la razón.

Billy aun miraba aturdido a su alrededor.

Y Jasper, bueno Jasper esperaba que todo saliera bien en Iddén, comprarse una linda casita cerca de los campos de unicornios y llevar a Alice a vivir con el luego de su boda.

-Si van a venir con nosotros es momento de que subamos a bordo - murmuró Kapy.

Arrastrando los pies Jacob siguió a Renesmee, Alice lo hizo brincoteando llevando su equipaje hasta estar frente a la rampa y subió lentamente, disfrutando del momento.

Billy miró a su alrededor despidiéndose del planeta, despidiéndose de su esposa y sus padres enterrados a miles de kilómetros al otro lado del país.

Jasper caminó junto a la General quienes tropezaron con Alice al interior.

-Es idéntico al Enterprise de las películas! Todo es tan limpio, blanco y brillante. Esto es un sueño hecho realidad. General -se giró hacia Kapy-, no sabe cuantas veces deseé que vinieran a buscarme o que invadieran el planeta como en las películas, yo seria su aliada. Yo les ayudaría - sonrió y asintió con convicción causándole gracia a Kapy.

-Nosotros no queremos invadir el planeta, nosotros somos...

-Guardianes del Universo, lo se. Renesmee me lo explicó todo. Pero ahora estoy aquí... ESTOY AQUÍ! - Alice brincó de allá para acá mirando a los Grisses que la veían gracioso.

Cuando Renesmee logró calmar su corazón y se hizo a la idea de que esas tres personas abandonaron toda su vida en la Tierra para seguirla, trató de calmar a Alice, quien se presentaba con cuanto Griss veía y trataba de tocarlos, besarlos y/o abrazarlos.

-Tienes que enfocarte, Alice. Iremos a Iddén un planeta que esta al borde de una revolución. Si te vas a quedar en la nave mientras nosotros bajamos tienes que comportarte - le dijo Renesmee llevándola a uno de los asientos vacíos cuando la nave por fin despegó y los humanos vieron fascinados por las pequeñas ventanillas como la Tierra se hacia cada vez mas pequeña.

Jacob casi entró en un bien llamado ataque de pánico.

Estaban en una nave extraterrestre abandonando la Tierra, para luego cruzar el universo y aterrizar en otro planeta! Su casa, sus coches, su vida entera estaba en ese pequeño punto que cada vez se hacia mas pequeño. Estaba en una maldita nave extraterrestre. Los aliens existían, los platillos voladores eran reales y estaba enamorado de una princesa extraterrestre.

Si, nadie podía culparlo por entrar en pánico y jalarse el cabello meciéndose en un rincón.

-Pero, pero yo quiero ayudar - murmuró Alice haciendo un puchero.

-Serás programada como tu padre y Jacob, pero ninguno quiere que salgas de aquí, será peligroso. Si algo llegara a ocurrirnos, si algo saliera mal, los Grisses te llevaran de nuevo a la Tierra.

Renesmee casi vomita al decir aquello, pero era verdad. Tenia que hacerse a la idea de que algo podría salir mal y tal vez moriría.

-Y que demonios voy ir a hacer allá? Estaré sola, sin nadie a mi lado. Ustedes son todo lo que tengo, Nessie. Mejor me quedo con los Grisses como su sirvienta o algo así antes que regresar yo sola a la Tierra.

Renesmee sonrió.

-De acuerdo. Ven vamos a ponernos al día.

Jacob, Billy, Alice, Jasper y Renesmee se sentaron en una mesa ovalada de la cual se proyectaba en el aire imágenes de Iddén, Alec, los reyes Edward e Isabella, mientras Renesmee les hablaba de la situación. Jasper aportó su historia de cuando regresó a Iddén interrumpiendo sus vacaciones por la noticia del atentado y apresurado juicio contra la princesa. Renesmee lloró en brazos de Jacob cuando su guardia habló de la reina y de como le fue tan desgarrador despedirse de su hija.

Nessie también habló sobre su llegada al planeta, cuando despertó y la recibieron un par de salvajes que querían asesinarla, como la llevaron a su hogar y Jacob la odiaba. Jasper miró a Alice cuando su princesa habló de su bondad y como la recibió con los brazos abiertos.

-Toda mi vida he soñado con conocer un extraterrestre, no la iba dejar ir tan pronto - Alice sonrió y se sonrojó cuando su mirada se cruzó con la de Jasper.

Una vez que la General se dispuso a ponerse en contacto con los comandantes y capitanes de los Grisses para ponerlos al día sobre la situación en Iddén, fue momento de las programaciones.

Billy, Jacob y Alice fueron metidos a unas capsulas de acero y cristal en una habitación que parecía un quirofano. Había maquinas por doquier para monitorear su corazón, su cerebro, incluso su sistema inmune.

-No tengas miedo, estaré aquí contigo todo el tiempo, seré lo primero que veas cuando despiertes - susurró Renesmee antes de besar la frente de Jacob, quien yacía dentro de la capsula ligeramente inclinada en un angulo de 45 grados, aterrado hasta la muerte.

Que estoy haciendo aquí? Su pregunta fue respondida cuando los ojos de Renesmee se volvieron rosas.

La chica se alejó unos pasos sin salir del rango de visión de Jacob, una pequeña Griss vestida de blanco y azul lo inyectó en el brazo, mientras otras dos inyectaban a Alice y Billy. Una vez dormidos se dispusieron a insertar diminutos cablecitos en sus sienes, en sus brazos y en su pecho conectados a unos aparatos donde estaba la lista especifica de la programación.

Los parpados de los tres revolotearon los primeros segundos en que su cuerpo y cerebro recibía la información. Los estaban programando en lenguaje, protocolo, historia de Iddén, geografía y conocimiento del palacio y sobre todo en combate y armas. Se preveía una lucha, combate cuerpo a cuerpo y los tres terrestres debían saber como defenderse, como pelear, como luchar, como matar.

Mientras eran programados Kapy entró a la sala para darle noticias a Renesmee.

-Su alteza...

-Dime Nessie, parece que así me llaman ahora - sonrió.

-Nessie, la invitación a la celebración del aniversario de la coronación de tus padres de ha extendido y ya se dio la noticia de que sera transmitida en toda la Unión. Los capitanes y comandantes ya tienen reunidas a sus tropas. Tendremos apoyo al llegar a Iddén que es donde todo se llevara a cabo.

La princesa cerró los ojos. Alec haría un espectáculo con el asesinato de sus padres, no si ella podía impedirlo. Lo destrozaría, acabaría con el con sus propias manos.

-Gracias, Kapy.

La General asintió antes de salir y saludó a Jasper quien entraba a la estancia de las programaciones.

-Como están?

-Bien, su cuerpo ha aceptado todo, tanto la programación como los componentes para que sanen casi al instante si son heridos - respondió la princesa sin dejar de ver a Jacob metido en la capsula.

-Nosotros también debemos entrar.

-Si, cuando salgan. Le prometí a Jacob que estaría aquí cuando despierte. Has que entrenen con los Grisses mientras tu y yo estemos ahí dentro. No quiero que sus habilidades provisionales los alteren y los tomen desprevenidos mientras están en la lucha.

-Por supuesto, su alteza -Jasper inclinó la cabeza antes de dar media vuelta pero regresó sobre sus pasos-. Alice... ella... irá con nosotros?

Renesmee sonrió sin mirarlo aun.

-No, se quedara en la nave. No quiero que nada le ocurra. Estará a salvo aquí. No te preocupes.

-Bien, gracias.

-Jasper?

Jasper giró de nuevo hacia la princesa y sus miradas se encontraron

-No pudiste haber elegido a alguien mejor.

-Um... gracias.

Con las mejillas rojas Jasper se dirigió a uno de los Grisses para disponer de un lugar donde entrenar al los invitados de la princesa, preguntándose como es que Renesmee sabia.

No había sido obvio, había evitado mirar a Alice... o tal vez no había sido tan sutil.

Solo faltaba saber si era correspondido.

.

Renesmee salió de la capsula de programación y fue recibida por Jacob Black. Le era increíble que el estuviera ahí, tendiéndole la mano, mirándola como si fuera un ciego que ve por primera vez el sol. Era hermoso y vestía una casaca blanca de la Guardia Real.

-Que traes puesto? - preguntó Nessie pasando sus manos sobre el pecho de su... novio, prometido?

El termino correcto era el dueño de su alma, pero creía que ese termino alejaría a Jacob de nueva cuenta.

-La General se puso en contacto con uno de los otros Grisses y le dijo que la seguridad era demasiado estricta, pero quienes pasan sin ser revisados es la Guardia Real usando esto - Jacob le mostró su brazo izquierdo donde llevaba una banda azul alrededor de su bicep.

-Eso que significa?

-Son los soldados de Alec - susurró pasandole las manos por sus delgados brazos y antes de que ella dijera algo la atrajo a sus brazos.

-Cuantos de ellos usan la banda?

-Mas de la mitad.

-La mitad? -Renesmee se alejó de su pecho para verlo a los ojos, tratando de ver si mentía. Pero Jacob no lo hacia-. Mas de la mitad de la Guardia Real es parte de la Resistencia? Como...? Como es que...? -la extraterrestre respiró profundo-. No, no voy a llorar. No, no mas. Esto acaba hoy, uno de nosotros dos morirá. Como conseguiste este uniforme?

-El contacto de la General envió un mensajero con cuatro uniformes. Uno para mi, uno para papá, uno para Jasper y otro para ti. Ya dimos instrucciones que si es necesario pueden meter a Alice en una capsula de programación para que la adormezcan y así no se le ocurra tratar de salvar el día o algo así de estupido. Yo no quiero que papá vaya, pero el insistió. El es un militar...

-Tu abuelo lo era también. Si, de hecho creo que seria mejor que cuando salgamos de la nave Alice ya este en la capsula.

-Si, Jasper le dice que lo haga lo hará de inmediato. No se han despegado desde que el salió de la capsula hace unos minutos. No te ofendas pero... el es raro. Es... escalofriante - Jacob se encogió de hombros.

-No lo es, el es mi mejor amigo en Iddén, es bueno. El cuidará de ella si salimos de esto.

Conforme se fueron acercando a Iddén Renesmee y Jasper optaron por cambiarse de ropa para ponerse el uniforme de la Guardia Real.

Alice le trenzó el cabello a Renesmee con una apretada trenza francesa sentadas en cómodos sillones frente a una de las ventanas para ver el espacio lleno de estrellas y planetas desconocidos que Renesmee señalaba.

-Y luego, la General dijo que ellos tenían estas llamadas Puertas Estelares... una de las mas usadas estaba en Turkia y tenia forma de T. Lo cual me hace pensar... En Paquime... en México, has de cuenta que las puertas de sus casas tenían forma de T... Estamos hablando de culturas con un mundo de distancia, Nessie... Oh, me muero por entrar a un foro de internet y decirles todo lo que se! Sabias que Cibeles... como la diosa Cibeles era la guardiana de una Puerta Estelar... osea ella era una Griss, pero por su ropa, que era una túnica los locales al verla dijeron que era una diosa mas. Machu Picho! Oh Creador, Machu Pichu! La historia habla de tres hermanos que entraron por tres ventanas... No eran nada mas que prisioneros! Y que crees... en Perú tienen las mismas puertitas que en Paquime... Ahí era un lugar sagrado donde aparecían viajeros y estos emergían de los portales... Y...

-Alice, me estas contando esto por una razón? - pregunto Renesmee para callar de una vez a su amiga. Estaba pasando por un momento crucial y Alice le estaba contando sobre Puertas Estelares y mitos terrestres.
Necesitaba que su amiga le diera ánimos, que le dijera que era genial, grandiosa una gran y aterradora guerrera que acabaría con Alec o algo así

-Oh! Por que Kapy dijo que podrían poner uno en nuestro patio trasero para que así vayamos y regresemos cuando queramos, sin necesidad de naves! No es eso genial?!

La princesa suspiró con tristeza... Si es que las cosas salían bien, pondrían una Puerta Estelar en Forks, pero ella tenia responsabilidades. En el mejor de los casos debería quedarse en Iddén a limpiar el desastre y restaurar la paz. Se sumió en sus pensamientos, en posibles variaciones del futuro cercano.

-No sabia que hubiera guardias mujeres en la Unión - murmuró Alice terminando la trenza de su amiga extraterrestre.

-Si, las hay mas en las lunas que en Iddén, pero con toda la Guardia en el evento, no se verá raro que yo ande por ahí también. El sombrero negro me ocultara un poco los ojos y la trenza ayudara a que mis rizos no me delaten, ademas es parte de uniforme si eres mujer.
La princesa puso sobre su cabeza el sombrero negro que completaba su uniforme de la Guardia Real, ahora que lo pensaba el sombrero se parecía a los de los llamados policías en Nueva York.

Alice miró por las ventanas, Billy y Jasper se preparaban con armas y eran instruido. Alice dejó de mirar el hermoso e increíble paisaje para murmurar enfurruñada:

-Es algo estúpido que me pongan a dormir, solo por...

-Iddén - susurró Nessie interrumpiendo el berrinche de Alice, quien salió corriendo a la ventana empujando a Jacob, ella quería verlo primero.