Disclaimer: Inazuma Eleven y todo lo reconocible y tal vez irreconocible de este fic no me pertenece.
Capítulo X
Expectativas y decepciones.
¡Al fin! Ya es fin de semana en Inazuma Town, día perfecto para ir a centros comerciales… y de paso no sobra decir que el clima estaba muy bueno. Haruna, la no protagonista, se había levantado con mucha energía ese día. Tenía todo perfectamente planeado: Ir al centro comercial con sus tres mejores amigas e improvisar. Como primer paso llamaría a la protagonista, Aki, para lo cual utilizaría su teléfono.
—Moshi moshi ¿Puedo hablar con Aki? Soy Haruna —Fue lo primero que dijo Otonashi cuando escuchó que atendían el teléfono.
—Lo siento mucho, pequeña Haruna, pero Aki se acaba de ir —explicó la señora Kino.
—¿Qué? ¿Pero cómo es posible? Se supone que hoy era un día de amistad —lloriqueó Haruna.
—Pues a mí no me dijo nada —respondió la madre de Aki—, sólo se vistió de ropa casual y se fue. Creo haberla escuchado murmurar algo sobre el centro comercial.
—¿Ropa casual? —preguntó Haruna extrañada.
—Sí, ropa casual —confirmó la madre de Aki—. Es la ropa que te pones para pasar desapercibido en un tumulto de gente.
—De acuerdo, gracias. Adiós —se despidió Haruna para posteriormente colgar.
Haruna se quedó reflexionando un minuto ¿Para qué Aki querría vestirse con ropa casual? A ella nunca le ha gustado espiar gente a menos que… esté tan confusa con respecto a quien elegir que se vio obligada a hacerlo. Haruna hizo un pucherito.
—Esa Aki ¿Cómo se le ocurre ir a espiar a alguien y no invitar a sus amigas? ¡Pero ya verá! —dijo Haruna en voz alta.
En el acto, la chica sacó su celular y le mandó un mensaje de texto a Fuyuka y a Natsumi, el cual decía: "Nos vemos en el centro comercial. Lleguen con ropa casual". Pero para no centrarnos en Haruna, describiremos lo que hizo Aki esa mañana.
Aki abrió pesadamente los ojos y observó el reloj que se encontraba junto a ella. "Son las seis de la mañana en Kuala Lumpur, lo que significa que aquí en Japón son las siete de la mañana. Será mejor que me levante, no hay tiempo que perder".
Aki se alistó de tal manera que se puso su ropa más casual. La ropa era tan casual que si el lector estuviera con un amigo y se encontrara con Aki, el lector diría "Hey, es Aki" pero su amigo diría "¿Estás seguro de que es ella?" y entonces el lector se quedaría con la duda…
La chica fue hacia la cocina para desayunar.
—Debo apresurarme en llegar al otro centro comercial —susurró la muchacha sin notar que sus padres estaban ahí.
Una vez que terminó de comer, Aki montó la bicicleta que nunca usa, salió de la casa y se fue. Sí, estuvo sobre la bicicleta dentro de la casa. Horas después Aki llegó al otro centro comercial, dado a que este se encontraba más apartado de la ciudad.
—Espero que Fudou-kun no tarde mucho, esta ropa me da un poco de frío.
—Tus ruegos han sido escuchados —dijo una voz masculina detrás de ella.
Aki se volteó ilusionada para encontrarse con un chico que no era el Fudou que ella quería, ya que éste parecía un príncipe de cuentos de hadas.
—¿Quién eres tú? –preguntó la manager.
—Un placer, bella dama. Yo soy Fudou Océ, el hombre que estabas esperando —respondió con una sonrisa galante.
—No, yo esperaba a otro Fudou —contestó tímidamente Aki.
El chico sólo colocó una cara triste y se alejó lentamente junto a su caballo blanco.
—Wow, eres toda una rompecorazones, Aki-chan —se burló una voz junto a ella.
—¡Ese es el Fudou que todos queríamos escuchar! —exclamó Aki alegre.
"¿Quiénes son todos?" pensó el chico al tiempo en que evaluaba como estaba vestida Aki.
—¿Esa es tu ropa casual? ¿Cómo no te da frío exhibir de esa manera las piernas? ¿Esas largas medias te ayudan? —preguntó Fudou alzando una ceja.
—¡No me juzgues! —dijo Aki un poco sonrojada.
—¿Y ese gorro blanco?
—Me gusta este gorro —volvió a responder Aki rápidamente.
—Bueno, entremos de una vez —dijo Fudou entrando al otro centro comercial.
Aki miró sorprendida como las tiendas ya estaban reemplazando los adornos navideños por adornos del día de San Valentín.
—Vaya, que rápido cambia el mercado —comentó Aki en voz alta.
—La mayoría de las personas ya compró sus adornos navideños, así que es hora de vender artículos de la siguiente festividad. Según mis contactos, tu chico, Aphrodi se aparecerá hoy —contestó Fudou.
Aki abrió los ojos con sorpresa. La chica pensó que Aphrodi ya se estaba preparando para pasar un día de San Valentín muy especial junto a ella o quizás el rubio pensaba en darle un regalo de navidad muy romántico. Aki se sonrojó ante las posibilidades.
Fudou al notarla empezó a chasquear los dedos frente a ella.
—¡Oye, despierta! —exclamó Fudou intentando llamar su atención.
—Acepto —dijo Aki todavía soñando.
—¿Qué?
Aki reaccionó de golpe, dándose cuenta en la situación en la que se encontraba.
—¿Acepto? Yo dije acepto porque… porque… ¡No sé qué decir! —dijo Aki cubriéndose el rostro con sus manos.
—Tranquilízate —dijo Fudou—, no eres la primera que fantasea despierta.
—¿De verdad? —preguntó Aki.
—Así es.
Fudou recordó en ese instante cuando Teikoku estaba jugando contra la Secundaria Inventada y estaba planeando una estrategia con Sakuma, pero al ver que el chico sólo miraba a Shinobu, decidió llamar su atención.
—¿Sakuma, me estás escuchando?
—Acepto —dijo Sakuma todavía soñando.
Y como Sakuma era un chico, Fudou decidió golpearlo en el rostro.
Volviendo al presente, nuestra "pareja" que no es pareja se dirigió a un café cercano y se sentaron a esperar.
—Sólo para saber ¿qué estamos esperando? —preguntó Aki.
—A Sakuma y a Shinobu. Ellos van a pasar a la tienda de regalos que está allí al frente —informó Fudou.
—¿Entonces no estamos esperando a Aphrodi? —cuestionó Aki decepcionada.
—Sí lo vamos a esperar, pero él llegará más tarde. Créeme —respondió el muchacho.
Y como no tenía nada mejor que hacer, Aki decidió creerle.
Mientras tanto en el centro comercial que no es el otro, encontramos a tres chicas vestidas de ropa casual.
—Esto es aburrido —se quejó Fuyuka acomodándose el peinado.
—¿Haruna, estás segura de que Aki vendrá? —interrogó Natsumi que se frotaba las piernas por el frío.
—¡Claro que estoy segura! —exclamó Haruna—. Su madre me dijo que vendría al centro comercial.
Las tres chicas se quedaron sentadas en silencio mientras veían pasar a la gente, dándose cuenta de que varias personas, hombres y mujeres, niños y viejos, autoridades civiles y eclesiásticas, miraban con frecuencia a Natsumi o a Fuyuka dado a que se encontraban vestidas de manera más extravagante y casual. Haruna se sentía un poco molesta de no ser ella el centro de atención.
—Disculpa, Natsumi ¿De dónde sacaste tu ropa casual? —preguntó Haruna.
—Es algo viejo que encontré en el desván —dijo Natsumi—, y como parecía ropa de delincuente me pareció perfecta para la ocasión.
—¿Y no tienes frío por mostrar así las piernas? —cuestionó Otonashi—. Sólo llevas unos shorts y son muy, muy cortos.
—¿Y qué? —se defendió Natsumi—. Fuyuka tiene unos shorts más cortos que los míos.
—Sí, pero yo utilizo calzas, mallas, leggings o como sea que le digan en otros países —aportó Fuyuka.
—Discúlpame —dijo Natsumi claramente ofendida—, estaba distraída viendo los gigantescos dangos que tienes en tu cabeza.
—Mi padre tardó mucho tiempo en hacerme éste peinado y no voy a dejar que lo insultes, roba recuerdos —dijo Fuyuka haciendo alusión a la banda de Endou, los guantes de Rococo, a la camiseta de Fidio, los auriculares de Teres y a otras cosas.
—¿Quieres pelear, mosquita muerta? —dijo Natsumi enfadada poniéndose de pie.
—Aquí te espero, princesita —respondió Fuyuka también poniéndose de pie.
Haruna dio un suspiro, iba a hacer algo realmente súper cool, para parar esta pelea. Sería tan cool que hablarían de esto en los siguientes tres capítulos o tal vez en los siguientes tres fics. Pero no tenemos tiempo para narrar esas cosas.
Sakuma al fin había llegado al lugar en donde se encontraban Aki y Fudou, y estaba comentando lo muy entusiasmado que se sentía por su cita con Shinobu.
—Estoy muy entusiasmado por mi cita con Shinobu-chan —expresó Sakuma alegre.
—Lo sé —dijo Fudou ya un poco molesto—, te escuché las primeras treinta y dos veces.
—¡Es que realmente estoy muy entusiasmado! —repitió Sakuma.
—¿Y por qué tanto entusiasmo? —cuestionó Aki.
—Muy sencillo. Esta es la primera vez en donde nadie más importante que yo está presente en la cita, por tanto ahora si seré el centro de atención —explicó Sakuma feliz.
El trío de plata, porque el trío de oro le pertenece a la franquicia de Harry Potter, sólo esperó unos pocos minutos, porque Shinobu al fin había aparecido.
—¿Sakuma-kun, me esperaste mucho tiempo? —dijo Shinobu a modo de saludo.
—Te he esperado toda mi vida —contestó el del parche.
Shinobu soltó una risilla. Después posó su vista en Fudou para saludarlo y después posó su vista en…
—No puede ser… Un, dos, tres ¡Me muero! —exclamó Shinobu—. ¡Es Aki, la legendaria manager del Inazuma Japan! Pero está con otra ropa… ¡Me confundes! ¡Dime si eres tú, te lo suplico!
—Sí, yo soy la… ¿legendaria? —respondió Aki extrañada.
Shinobu chilló de emoción, empujó a Sakuma con el codo y se sentó al lado de Aki.
—¡Tienes que contarme todos tus secretos! ¿Es verdad que todo el equipo te amaba pero los rechazaste a todos porque nadie era digno de ti? —cuestionó Takanashi.
—¡Eso es mentira! —desmintió Aki—. No todo el equipo estaba detrás de mí, digo, me habría dado cuenta.
—Shinobu-chan, nuestra cita —dijo Sakuma tratando de llamar la atención.
—Ups, lo siento Sakuma-kun, lo había olvidado. Ya sabes cómo me pongo cuando me encuentro con mis ídolos —se disculpó Shinobu.
—Yo te perdono ¿Entonces qué te parece si te llevo al cine? —propuso Sakuma.
—Claro, vamos —aceptó Shinobu—. ¿Ya te conté de la vez en la que me encontré con Gouenji?
—Un par de veces —dijo Sakuma.
Y ambos chicos se alejaron dejando a Fudou y Aki solos.
—Shinobu-san es un poco… —empezó a decir Aki.
—Extraña —completó Fudou—, pero a Sakuma le gusta así que supongo que está bien ¿Quieres que te cuente algo gracioso?
Aki se asustó un momento, acababa de recordar que se encontraba con Fudou, quizá que maléfico acontecimiento le iba a revelar.
—De acuerdo, dime —dijo Aki no muy segura.
—Aphrodi llegó unos cinco minutos antes que Sakuma y ha estado en la tienda de enfrente todo este tiempo —reveló el chico con una sonrisa.
Aki abrió la boca desmesuradamente al tiempo que volteaba hacia la tienda indicada por Fudou, en donde efectivamente pudo ver a Aphrodi cargando varios regalos en sus brazos y esperando en la fila para poder pagarlos. La chica sonrió para sí pensando que los regalos eran para ella.
—Mira Fudou-kun, Aphrodi me ha comprado muchos regalos —anunció Aki emocionada.
—¿Estás segura de que son para ti? —interrogó el del mohicano.
Aki dudó un poco. Estaba totalmente segura de que Aphrodi debía ser muy popular, pero confiaba en todas esas hermosas palabras que Aphrodi le había dicho.
—Si no te sientes segura, sugiero que lo sigamos en silencio por más tiempo.
La chica estuvo de acuerdo y ambos observaron como Aphrodi salía de la tienda, ya con los regalos pagados, y se encaminaba hacia otra sección del otro centro comercial. Mientras nuestra pareja entre comillas seguía a Aphrodi sigilosamente no pudieron evitar ser notados por otras personas en este otro centro comercial.
La primera pareja de personas que los notaron fue una pareja de adultos relacionados con el rubro del deporte, un deporte como el soccer, y a ambos les gustaba entrenar.
—¿Esa de allí no se parece a Aki? —preguntó uno de ellos.
—¿Estás seguro? Porque con esa ropa me confunde —respondió la otra persona.
Y entonces ambos se quedaron con la duda.
El siguiente grupo de personas que se encontró con ellos constaba de un pelirrojo y un peli blanco.
—¿Hey, ese de ahí no es el idiota de Fudou y la torpe manager de Raimon? —interrogó de forma acalorada un chico.
—Que importa, además con esa ropa me confunden —contestó el otro chico de manera fría.
Y ambos se quedaron con la duda.
Un tercer y último grupo de dos también observó a la no pareja.
—¡Oh, yeah! Me encanta estar de vacaciones en Japón —expresó uno de ellos.
—¿Un momento, esa de ahí no es la amiga de Kazuya? —cuestionó el otro.
—Eso parece pero la ropa me confunde, baby.
Y ambos extranjeros quedaron con la duda.
Ahora sí, volviendo con Aki, nuestra pareja de espías había seguido a Aphrodi hasta una fuente que estaba dentro del otro centro comercial y en ese instante pudieron observar cómo Aphrodi tomaba su teléfono celular y empezaba a escribir mensajes.
—¡Esa es la prueba, Fudou-kun! —exclamó Aki emocionada—. Ahora Aphrodi me escribirá los hermosos mensajes que siempre me manda.
—Si estás tan segura, revisa tu teléfono.
Aki tomó su teléfono móvil y observó cómo Aphrodi terminaba de escribir mensajes para posteriormente mirar su propio teléfono esperando que dichos mensajes aparecieran en él. Y Aki esperó, esperó y esperó. Y dichos mensajes no aparecían.
—Seguramente el servicio no funciona —sugirió Aki un poco nerviosa.
En ese instante le llegó un mensaje en el teléfono por parte de Fudou que decía "Si funciona". Aki miró nerviosamente hacia donde se encontraba Aphrodi.
—Voy a hablar con él —anunció en voz alta.
Sin embargo, la mano de Fudou la sostuvo del hombro impidiendo que se moviera.
—Necesitas ver esto —Fue todo lo que dijo.
Aki obedeció y siguió observando a Aphrodi. Unos momentos después una chica apareció caminando en dirección al rubio. Kino estaba en blanco observando como Terumi Afuro entregaba los regalos que le había comprado a aquella chica y posteriormente le daba un beso en la mejilla.
La manager sentía ganas de llorar pero aún así continuó observando. Aphrodi comenzó a alejarse junto con esa misteriosa chica al tiempo en que continuaba escribiendo en su celular. Cuando Aphrodi y la chica desaparecieron de la vista, un mensaje llegó al celular de Aki.
Como si fuera un robot, Aki vio el mensaje que le había llegado, el cual era un poema de Aphrodi que decía que ella era la única chica en su mundo.
—No te lo guardes, llora.
Y Aki lloró amargamente en el hombro de Fudou.
Haruna, Natsumi y Fuyuka se retiraban molestas del centro comercial ya que no pudieron encontrarse con Aki y peor aún, no se pudo realizar la pelea que todos querían entre Natsumi y Fuyuka. Pero que desperdicio de líneas.
—¿Ya te sientes mejor? —interrogó Fudou.
—Un poco —respondió Aki deprimida.
—Sígueme, te llevaré a un lugar en donde podrás desahogarte.
Aki dudó un segundo, pero finalmente decidió seguirlo. De todas formas ¿Qué podía ser peor?
Nuestra protagonista acompañó a Fudou fuera del otro centro comercial hasta una pasarela que se encontraba sobre una autopista. Una vez arriba, el chico detuvo su caminata.
—Si quieres escapar de tu sufrimiento —dijo Fudou seriamente—, la respuesta está aquí abajo.
Aki se asustó inmediatamente.
—¡¿Quieres que acabe con mi vida?! —gritó aterrada.
—¿Qué? ¡Claro que no! —negó Fudou estupefacto—. Sólo vamos a escupirle a los vehículos que pasan por aquí abajo.
—¡¿Escupir?! —dijo Aki aún alarmada—. ¡Eso es peor que morir!
—Vamos, no es tan malo. Yo lo haré primero y tú me imitas —anunció Fudou para después inclinarse sobre el barandal, juntar toda la saliva y mucosidad que pudo en su garganta, acomodar la lengua de forma tubular y finalmente lanzar un gran escupitajo hacia un autobús que ahí pasaba.
—¡Eso fue asqueroso! —dijo Aki demostrando asco.
—No es tan terrible, te prometo que te sentirás mejor.
—Pero esto es ilegal —volvió a decir Aki—. ¿Qué pasa si nos atrapa la policía?
—No te preocupes, sólo da el número telefónico de la casa de Kidou, él siempre paga la fianza —aclaró el muchacho.
Aki lo miró dubitativa, pero aún así decidió hacerlo. Se inclinó sobre el barandal, juntó un poco de saliva en la boca y dejó caer un pequeño escupitajo hacia un camión.
—Eso fue patético —dijo Fudou—. Eres peor que Fuyu-chan en su primer intento. Te enseñaré a escupir.
Horas más tarde, Aki se encontraba camino a su casa, ya se sentía un poco mejor respecto al asunto de Aphrodi y había aprendido a escupir. Pero una gran duda ocupaba su mente ¿Podrá confiar en Gouenji y en Kazemaru como lo había hecho en Aphrodi?
Entonces Aki quedó con la duda.
Por otra parte, Fudou acompañaba a Sakuma, el cual había dejado a Shinobu en su casa.
—¿Y cómo te fue con Aki? ¿Le mostraste como era Aphrodi en realidad? —preguntó el del parche.
—Sí, lo vio todo —dijo Fudou—. Se deprimió pero lo superará. ¿Qué tal te fue a ti?
—¡Fue genial! —exclamó Sakuma—. ¡Esta vez Shinobu-chan no se quejó tanto de que no le soltara el brazo en la película de terror!
—Vaya, eso suena un gran avance —bromeó Fudou—. ¿Y a quién más borraste de tu lista de regalos?
—Tuve que borrar a Someoka y a Midorikawa porque no paraba de hablar de ellos.
—¿Y cuántas personas quedan en tu lista?
Sakuma sacó un papel y lo observó.
—Sólo queda Haruna, así que a la única a la que le compraré regalos es a ella.
Fudou miró fijamente a Sakuma con cara de "¿Estás seguro?".
—Tienes razón —dijo Sakuma sacando un lápiz—, tal vez Kidou se enoje si le compro un regalo a Haruna.
Y así Haruna fue borrada de la lista.
Trágico ¿no? Haruna no merecía ser borrada…
Bueno, si pasaron varias semanas desde la última actualización pero actualicé xD
¡Preguuuuntaaaaaas!
¿Cómo se imaginan la ropa casual? (Si quieren una pista, piensen en las protagonistas de los juegos de Pokemon)
¿Qué hora es en Kuala Lumpur al momento en que leen esto?
¿Quién más quería ver la pelea entre Natsumi y Fuyuka?
¿Shinobu dejará de ser tan fangirl?
¿Pueden identificar a las tres misteriosas parejas que se confundieron al ver a Aki?
¿Podremos confiar en Gouenji y en Kazemaru?
¿Aprenderemos a escupir?
Todas, alguna o ninguna de estas preguntas tal vez sea contestada en algún próximo capítulo de Todos aman a Aki.
¿Reviews, pelotazos, frutazos, poemas de amor? Si me lanzan fruta, que sea sandía que aquí hace calor.
Fin de la transmisión.
