Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Bienvenidos a esta historia, es la continuación de "La gran aventura" Así que si aún no la leen pues a lo mejor se pierden un poco con esta, por que tiene algunas referencias a ella, pero por lo demás espero que les agrade, disfruten.

¡Como hemos cambiado!

Capitulo 10: ¡Te amo!


Ah! y como hemos cambiado

que lejos ha quedado aquella amistad

así como el viento abandona todo al paso

así con el tiempo todo es abandonado

Cada beso que se da

Alguien lo abandonara

Así como los años perdidos a la distancia

Así como tu y yo perdimos la confianza

Y cada paso que se dio

algo mas nos alejo

Lo mejor que conocimos separo nuestros

destinos que hoy nos vuelven a reunir!

Si tal vez tu y yo queremos volveremos a

sentir aquella vieja entrega.

ah! como hemos cambiado

Que lejos a quedado aquella amistad

ah! que nos ha pasado

como hemos olvidado aquella amistad

Así como siento ahora el hueco que has dejado

Quizás llegada la hora vuelva a sentirte a mi lado

Tantos sueños por cumplir

Ah! Alguno se ha de vivir si.

Y lo mejor que conocimos separo nuestros

destinos que hoy nos vuelven a reunir

Y tal vez si tu y yo queremos volveremos a

sentir aquella vieja entrega.


A pesar de ser invierno esta mañana del 22 de diciembre esta despejada, la luz del sol brilla con intensidad, calentando y dando brillo a la nieve y Hillwood comienza a despertar para preparar las festividades. Helga se siente tan a gusto en el sopor de un sueño donde abraza a su amado que se niega a tener conciencia, el a su vez esta demasiado cansado para aún querer despertar de esa hermosa quimera, sin embargo ambos abren los ojos casi al mismo tiempo, creyendose todavía en un sueño los dos sonríen y vuelven a cerrarlos, de pronto la conciencia los invade y abren sus orbes con sorpresa.

– ¡¿Arnold?!

– ¡¿Helga?!

Gritan los dos a un tiempo, en tanto ella se pone de pie sobre la cama y el al soltarla, cae hacia atrás al piso. PACK!!! – ¡Auch!

Ninguno de los dos se mueve a partir del momento que sus ojos se encuentran, parece un momento eterno ese cruce de miradas. El no puede creer que ella esta frente a el, se ve tan bella a pesar de que esta en camisón, despeinada, sonrojada y lo mira con espanto, esta mas delgada pero su cuerpo tiene unas curvas que no recordaba, y su cabello ha crecido mucho en menos de un año. Ella lo observa, es cierto o es su imaginación, pero es el, no puede ser otro, se ve un poco diferente a como se fue, mas alto, mas maduro, algo mas atlético y con la piel de un tono dorado, se ve muy atractivo.

– ¿Que haces aquí? – Pregunta ella inocentemente.

– ¡Vivo aquí! Es decir llegue anoche, pero ¿y tu?– Le explica sin dejar de mirarla.

– ¡Mi familia se fue de viaje y dejaron que me quedara con los abuelos! – Explica ella.

Siguen mirandose, de pronto los ojos de Helga se llenan de lagrimas.

– ¡Helga, que… – Dice el acercandose a ella.

– ¡Arnold, Arnold, Arnold! – Repite sollozando ella, que después de arrojarse a sus brazos, se aferra a el. – ¡Regresaste, regresaste!

– ¡Helga! – Acaricia su cabeza. – ¡Si regrese y aquí me voy a quedar! ¡No llores mi niña, por favor! – Toma el rostro de ella con las dos manos, le quita las lagrimas que salen sin cesar, para mirarla de frente. – ¡Regrese por ti! – Ella sonríe y están a punto de besarse.

Toc, Toc! – ¿Helga hija, estas bien, oímos un golpe? – Ellos se sonrojan y ella corre a abrir la puerta, secandose las lagrimas antes de hacerlo.

– ¡Phil, estoy mejor que bien! – Dice ella contenta mientras abre la puerta de par en par para dejar que el anciano vea al recién llegado.

– ¡ARNOLD! – Grita el entusiasmado, corriendo a abrazarlo.

– ¡Abuelo! – Exclama emocionado Arnold, abrazandolo con cariño.

Fue tan fuerte el grito del abuelo, que alerto a todos en la casa; tanto que a los dos segundos de eso, el cuarto estaba lleno de gente, todos dando la bienvenida al muchacho, la abuela revisando que no trajera changos en la cabeza, y Helga apenada, pues se dio cuenta de que ni siquiera estaba peinada.


Después del alboroto, todos se arreglan y bajan a tomar el desayuno, ahí Arnold les comenta que no les aviso porque, quería darles una sorpresa, pero llego muy tarde y mejor subió a su recamara, mas no pensó que Helga dormía en ese lugar; el señor Potts se burla de el, diciendole que no pudo recibir una mejor bienvenida, lo que logra poner como tomates a los aludidos.

Después del desayuno algunos salen a hacer sus compras y el resto decide dejar solos por fin a la parejita. Ellos están abrazados en un sofa, pareciera que se necesitaran para respirar.

– ¡Ahora no quiero que lleguen por mi! – Dice ella metiendo la nariz en el cuello de el.

– ¿Quien viene por ti? – Pregunta el.

– ¡Brainy y Lila quedaron en pasar por mi, nos vamos a reunir con los demás para ir de compras! – Explica.

– ¡Je, no puedo creer todavía que ellos dos sean novios, cuando ella me lo dijo en una de sus cartas me quede como piedra! ¡Creí que estaba bromeando, hasta que tu me mandaste la tuya confirmandome el asunto!

– ¿Y porque me creíste mas a mi, que a ella misma?

– ¡No se, siempre he confiado mas en tu juicio! – Dice sonriendole.

Ella lo mira con angustia. – ¡Hay algunas cosas que no te he podido platicar por carta, Arnold, cosas graves que necesito que sepas! – Explica mirandolo a los ojos.

El cree saber a que se refiere. – ¡Cuando estés lista, Helga! ¡No es necesario que sea ahora!

– ¡Yo creo que…

DING; DONG!!! Suena el timbre, el abuelo sale a a abrir.

– ¡Helga te buscan! – Le dice Phil regresando a la cocina.

– ¡Ah, deben ser ellos! – Dice ella un tanto aliviada, dirigiendose a la puerta. – ¡Espera aquí les daremos bien la sorpresa! – Explica traviesa. El asiente.

Helga se queda como piedra al ver quien es la persona que la busca.

– ¡¿Que estas haciendo aquí, como me encontraste?! – Dice ella dando un paso atrás.

– ¡Lila se apiado de mi y me dijo donde encontrarte, necesito hablar contigo!

Ella lo mira enojada, no puede creer que se atreva a buscarla otra vez. – ¡Vete de aquí, esta no es mi casa, pero no tienes derecho a entrar! ¡Tu y yo no tenemos nada que decirnos! – Arnold que ha escuchado la discusión, sale tras Helga.

– ¿Andrew, que haces aquí? – Dice al reconocer a su profesor.

Al ver a Arnold, Andrew se vuelve hacia Helga hecho una furia. – ¡Sabias que el ya iba a volver y por eso me rechazas! – Agarrandola por el brazo. Arnold se molesta al ver esto.

– ¡Oye, tranquilo, suelta a Helga ahora mismo! – Le grita indignado tomandolo por el hombro.

Helga esta temblando, esta estúpida situación es la que quería evitar al alejarse de Andrew.

– ¡Esto no te importa Arnold, es entre Helga y yo! – Empujando a un lado al chico rubio haciendolo caer.

– ¡No hay nada entre tu y yo, Andrew, sueltame! – Dice Helga torciendo su brazo. – ¡Yo no te rechace por que el fuera a regresar, estúpido! ¡Traicionaste nuestra amistad al albergar por mi, un sentimiento que no puede ser correspondido, por que, y tu lo sabes bien, AMO A ARNOLD, entiendes! – Logra soltarse y se acerca a su novio, que se levantaba del piso.

– ¡Tu correspondiste mi beso, Helga, yo no te obligue! – Dice Andrew dolido.

– ¡Eso es mentira! ¡O acaso ya olvidaste el dolor de la cachetada que te di, te dije que yo no puedo corresponderte Andrew, ¡CRIMINAL!, eres un adulto y mi profesor, no puedo cambiar mis sentimientos, solo por que tu quieras volver a la adolescencia! – Dice ella tratando de ser tan cruel como era antes.

Arnold la mira, a dicho todo eso con dureza, pero el puede ver en su mirada, esta triste, dolida. – ¡Helga! – Dice sintiendo una punzada en el pecho, sabe lo que Helga esta tratando de hacer. Andrew trata de tocar nuevamente a Helga, pero Arnold lo evita tomandolo por el antebrazo. – ¡No lo hagas, si ella dice que no, entonces es no! – Viendolo con pena.

– ¡No sientas lastima por mi, yo se que ella me quiere, tu lo arruinaste todo, ella te ama, pero tu no la mereces! – Al notar la mirada de compasión de Arnold.

– ¡Lo se… pero no tienes ningún derecho a tocarla, después de lo que le hiciste! – Dice Arnold soltando el brazo del profesor. – ¡Yo tengo la fortuna de ser el dueño de su corazón, y nada puede cambiar eso, sobre todo por que es un amor correspondido, se que he cometido errores, y uno de esos fue el abandonarla y dejar su alma herida, tanto que pude perderla, pero si algo me salva es que la amo, con todo mi ser! – Voltea a verla.– ¡Te amo Helga! – Arnold deja de hablar, pero no de mirar a Helga que tiene los ojos llenos de lagrimas, y las manos en la boca, estupefacta a lo que acaba de oír de labios de su amado.

Andrew observa a Helga, que mira a Arnold con amor, ella jamas va a poder mirarlo, de la misma forma en que lo mira a el y aunque le duele admitirlo, lo acepta, a perdido, la única arma que el tenia, eran esas palabras, pero aquel de quien ella ha esperado tanto tiempo escucharlas las ha dicho, baja la mirada. – Yo te amo Helga… – Dice el finalmente. – Pero ahora veo que es verdad, Lila me lo dijo… almas gemelas, ¡Je!, ella dijo, que eran almas gemelas y ahora lo entiendo, el te mira de la misma forma, en que tu lo haces, pero no creo que yo pueda olvidarte tan fácilmente. – Dice el mas sereno. – ¡Tienes suerte Arnold, mas te vale que no la lastimes, por que yo estaré cerca para hacerte pagar si lo haces, porque aún no me doy por vencido! – Expresa antes de dar media vuelta y salir por la puerta.

– Andrew… – Habla Helga, al verlo partir.

El voltea levemente. – ¡Los veo en Enero, chicos! – Emboza una sonrisa y sale a la calle, camina con las manos en los bolsillos, ellos lo siguen con la mirada, hasta que da vuelta en la esquina.

Ellos están ahí parados, se sienten raros.

– ¡Te amo Helga! – Repite Arnold viendola a los ojos.

Ella le sonríe. – ¡Yo te amo a ti Arnold! Y aunque esta, no ha sido la mejor forma en que tu te atrevieras a decirmelo, le agradezco al destino esta situación. – Acariciando el cabello de el.

– En realidad cariño, te lo iba a decir, en cuanto hubiera oportunidad, pero paso esto y solo salió. – Le dice gesticulando con las manos. – ¡Lamento que hayas tenido que dejar salir un poco a la vieja Helga! – Dice el mientras le acaricia el rostro, con una sonrisa triste. – ¡Todo ha sido culpa mía!

– ¡Yo lo estimo… ha sido un gran amigo para mi, pero mi vida entera es solo para ti!

– ¡Así que preferiste alejarte de el y tratar de evitar dañarlo!

– ¡Odio que me conozcas tan bien! – Le sonríe ella y el la atrae hacia su cuerpo.

– ¡Ya no tanto Helga, pero te prometo que voy a conocerte completamente de nuevo!

Ella lo mira sin acabar de entender. – ¡Tonto!

Estaban a punto de besarse cuando oyen una discusión en la calle.

– ¡No debiste, hacerlo Lila, no sabes como puede reaccionar un hombre desesperado, la dejaste indefensa! – Grita un Brainy bastante alterado a una Lila llorosa y sonrojada.

– ¡Lo siento es que el, lucia muy triste y yo… – Ella se queda callada al ver quienes los observan. – ¡Arnold! – Grita con alegría al ver a su amigo.

– ¡Hola! – Dice este saludandolos.

– ¿Helga estas bien? – Pregunta Brainy después de saludar a Arnold.

– ¡Si amigo! ¡No debes ser tan grosero con Lila! – Comenta Helga dandole un leve golpe en la cabeza a Brainy.

– ¡Es que estaba preocupado por ti, no pensé que Arnold estuviera contigo!

– ¡Entonces pidele disculpas a tu novia, tontin! – Cruzando los brazos

Arnold ha observado la escena con una sonrisa dibujada en los labios.

– ¡Perdoname chiquita! – Dice Brainy realmente apenado con su chica. Ella le sonríe.

– ¡Claro que si, tu solo estabas preocupado por Helga, yo lo entiendo! – Le responde ella abrazandolo.

– ¡Bueno no me gusta interrumpir pero, creo que nuestros amigos nos esperan en el centro comercial! – Dice Helga mirando su reloj. – ¿Vamos? – Le pregunta a Arnold.

– ¡Creo que me gustara ver la cara de todos cuando llegue contigo! – Expresa contento.

– ¡Nos vamos, al rato venimos! – Grita Helga tomando su bolso y chamarra.

– ¡Cuidense! – Se escuchan las voces de los abuelos.

Las dos parejas salen rumbo al centro comercial, para ver a sus amigos.


Lorenzo le da un buen golpe en la cabeza a Arnold, en cuanto lo ve. – ¡Esta fue una advertencia, si la vuelves a lastimar, te las vas a ver con mis puños! – Dice dandole la mano.

Arnold la acepta gustoso. – ¡No te preocupes, no pienso hacerlo, contigo ya son dos amenazas de muerte! – Recordando el incidente con Andrew.

– ¡Y te esperan mas viejo, todo el grupo quería matarte cuando te fuiste, mira que irte sin despedirte los dejo muy de malas, esperate a Enero! – Le dice Gerald en tono serio. Haciendo que todos sonrían.

– ¡Mira Arnold esta es mi prima Miki! – Dice Phoebe, presentandole a su prima.

– ¡Y es mi novia! – Aclara orgulloso Lorenzo, haciendo que su chica se ruborice.

– ¡Mucho gusto Miki, Helga me ha contado mucho sobre ti!

– ¡Mucho gusto, Arnold, tu también eres famoso para mi! – Dice en son de broma.

– ¡Bueno Chicos vamos a separarnos por parejas! – Explica Helga. – ¿Lila te importa ir con Arnold?

– ¡No esta bien! – Dice ella contenta tomando del brazo al rubio.

– ¡Brainy, tu y Miki, Lorenzo con Phoebe y Gerald conmigo, ¿De acuerdo?

– ¡¡¡SI!!! –Se escucha un grito general.

– ¡Nos vemos amor! – Dice Helga, dandole un suave beso en la mejilla a su novio y tomando del brazo a su moreno amigo.

– ¡Me compras algo bonito Phebs! – Le grita Gerald a su novia siendo arrastrado por su impulsiva amiga.

– ¡Lo pensare! – Exclama la menuda joven. – ¡Vamos Lorenzo! – Yendo hacia el otro lado.

Mientras Brainy y Miki toman otra dirección.

– ¡Nos vemos aquí en dos horas! – Alcanza a gritar Helga desde el otro lado.

– ¡Que pulmones tiene Helga! – Dice Arnold sorprendido, haciendo reír a Lila.

– ¡Es por la felicidad que explota dentro suyo! – Le dice la pelirroja comenzando a caminar.

– ¿Lila, porque tu vienes con ellos de compras, pensé que harías esto con Rhonda y las otras chicas? – Pregunta el intrigado.

Ella lo mira sorprendida y después baja la mirada. – ¡Ustedes son todos los amigos que necesito!

Arnold se queda parado mirandola. – ¿Puedo saber que paso?

Ella le sonríe. – ¡Todos hemos cambiado últimamente, Arni! Ellas no soportaron que mi novio fuera un… ¿Como lo llaman? ¡Ah, si fenómeno! Y como yo realmente, nunca pensé en siquiera abandonarlo pues, me quede sin amigas, pero tengo a Helga, ella me perdono por lo mal que me porte con ella, y siento que me ha tomado aprecio, Phoebe y Miki me han aceptado, así que me he convertido en una mas del grupo a final de cuentas.

El la mira, realmente a no ser por un poco de nostalgia, ella parece no extrañar mucho a sus antiguas amigas. – ¡Sabes Lila, , desde hace algún tiempo, he sentido algo en mi interior, acerca de Helga y creo que ahora que volví lo estoy comprobando!

– ¿Y que es Arnold? – Le dice ella extrañada.

– ¡Que ella esta madurando mas rápido que yo y si no me apresuro, no voy a poder alcanzarla! – Explica el con algo de tristeza en la mirada. – De pronto me siento mas lejos que cuando estaba en San Lorenzo, me faltan muchas cosas de conocer sobre ella.

Lila sonríe con empatía. – ¿Arni, quieres ver, una parte de como es ella ahora?

– ¿Eh? ¿De que hablas?

– ¡Ven! – Dice ella jalandolo hacia el lugar donde Helga se fue con Gerald. – ¡Si no me equivoco Gerald, será la muestra apropiada!

– ???


– ¿Lila porque nos escondemos, y desde cuando aprendiste a hacerlo? – Dice el detrás de una jardinera, tratando de que no lo vean.

– ¡Larga historia, pero silencio, mira ahí están! – Dice Lila un poco sonrojada y señalando a Helga y a Gerald que salen de una tienda.

Los dos amigos caminan y platican tranquilamente.

– ¡¿Entonces si o no?! – Expresa Gerald.

– ¡No cepillo usado, entiende, a Phoebe no le gustan las corbatas! – Exaltada.

– ¡Je je, lo se, es broma! – Le dice el riendo.

– ¿Y me dirás o no? – Dice ella arrebatando la bolsa que lleva en la mano Gerald, y sacando un pequeño estuche.

– ¡Abrelo y a ver que me dices!

Helga lo abre y sonríe. – ¿Antes o después? – Gerald se gira y desvía los ojos.

– ¡Sus padres quieren que vaya con ellos a Japón, quieren que conozca a sus abuelos, mis papas me dan permiso, pero...

– ¿Tienes miedo, larguirucho?

– Miedo, no, mas bien… no se que pensaran ellos de mi, es decir tu sabes soy... – Baja la mirada.

– ¡Oyeme bien moreno, el color de tu piel no significa nada, y mi amiga es la única que debe importarte, si ella te pidió ir es por que pase lo que pase, ella te va a apoyar! – Le dice esto con una de sus manos en el hombro de su amigo. El sube la mirada, y le sonríe.

– ¡Gracias desabrida, – "¿Desabrida?" Se pregunta Arnold.– siempre puedo contar con que me subas los ánimos!

– ¡Pues claro, pero si lo prefieres ahora que tu mejor amigo volvió, puedes preguntarle a el, seguro piensa igual que yo! – Dice siguiendo su camino.

– ¡Esta bien, le voy a decir, solo para que el me confirme y agarrar mas valor! – Le contesta alcanzandola.

Ella le sonríe. – ¿Y entonces antes o después?

– ¡Helga! – Poco antes de entrar en otra tienda.


Lila paga el ultimo regalo que necesitaba, mientras Arnold solo lleva la mitad de los suyos.

– ¿Y que le compraras a Helga? – Dice ella sonriendo.

El se voltea a verla, sigue inquieto.– ¡No se que podría gustarle! Antes solía conocerla, pero ahora, no se.

– Arnold, eso que viste es solo una parte de lo que es su mundo ahora, y tu eres el centro de su vida. No debes sentirte así, habla con ella. Ustedes se aman tanto.

El le sonríe a su amiga. – ¿Que crees que podría regalarle?

Lila coloca un dedo en su barbilla. – ¡Mh! ¡Hace unos días Brainy me dijo algo que te puede servir! – Le responde y luego lo jala nuevamente hacia otra tienda.


Después de un rato todos se reúnen en el lugar fijado antes, comen en un restaurante del centro comercial, ahí, Arnold observa mas del comportamiento de Helga, con el resto de sus amigos, la mira robarle una papa frita a Lorenzo, jugar guerritas de bolitas de pan con Brainy y Lila, y cuchichear con Miki y Phoebe en japonés, "¿Cuando rayos aprendió ese idioma?", se pregunta el, luego Gerald lo aparta por un rato para platicar, Arnold sabe sobre que pero, escucha atentamente la explicación, y luego le da la misma respuesta que Helga, ella tenia razón después de todo, así que Gerald parece decidido a viajar.

Al final del día se intercambian regalos, y se desean felicidades de antemano, pues Phoebe, Miki, Gerald y Lorenzo viajaran a Japón con sus familias, Lila y Brainy estarán en la ciudad y sus familias celebraran las fiestas juntos, así que tal vez se vean en estos días, pero por si acaso.

Arnold y Helga caminan solos, hacia "Sunset Arms" , van uno al lado del otro caminando despacio, el carga la mayoria de los regalos que les dieron y los que ella lleva para los abuelos y los inquilinos. El la mira de reojo, cada vez le parece que es mas linda, se ve muy bien vestida, usa unos pantalones negros, una blusa color rosa con cuello en v y una chamarra blanca, el cabello lo lleva peinado de media cola, con rizos que caen sobre sus hombros, casi no lleva maquillaje, salvo un poco de brillo rosado en sus labios y rímel en los ojos, no necesita nada mas, porque ella es una mujer preciosa.

Ella se percata de la mirada. – ¿Que tanto me miras? – Pregunta maliciosa.

El se sonroja al saberse sorprendido. – ¡Solo veía lo bella que te has vuelto, en el tiempo que no estuve aquí! ¡Estas hermosa! ¡ Has cambiado mucho en poco tiempo!

Ella se ruboriza igual. – ¡Tu también has cambiado Arnold! ¡Ah! ¡Como hemos cambiado los dos!

– ¿Helga? – Dice el dejando de caminar.

– ¿Que pasa? – Responde ella mirandolo.

Arnold pone las bolsas en una sola mano y abraza a su novia por la cintura, con la otra. – ¡Creo que hoy me volví a enamorar de ti!

– ¿Eh? ¿De que hablas Arnoldo? – Dice ella un poco extrañada.

– ¡Ah, como extrañaba que me llamaras así! – Dice el recargando la cabeza en la de ella.

– ¡Tonto, dime de que hablas de una vez! – Le reclama empujandolo suavemente.

– Lila y yo te espiamos por un rato.

– ¿Que?

El la suelta y da dos pasos atrás. – Se que te vas a enojar, pero es que yo siento que al estar lejos de ti todo este tiempo me he quedado atrás en algunas cosas respecto a ti, no sé ya, como es tu amistad con ellos, como fue que llegaron a ciertos niveles de familiaridad, por que Andrew se enamoro de ti, por que Brainy y Lorenzo te protegen tanto, porque Gerald te tiene tanta confianza, por que eres capaz de perdonar errores tan graves, como los de Lila o como los que yo he cometido contigo, o resignarte a perder una amistad, como la que tenias con Andrew para que el no saliera lastimado, ni traicionarme a mi. Ya no conozco los alcances de tu alma, Helga, y ahora que te vi hablar, con tanta franqueza con Gerald, luego te vi flirtear inocentemente con Lorenzo, como si fuera un juego que hicieran normalmente, y luego la amistad que le has brindado a Lila después de lo que te hizo, y… ¿Por cierto cuando aprendiste a hablar japonés?

– ¡Ja, ja,ja! – Suelta Helga la carcajada. – Me hiciste reír, querido, solo soy yo, esto que ves es el resultado de tu abandono. ¡Y no te pongas triste amor, no te estoy reprochando nada! – Le dice al ver que el baja la mirada, así que lo toma por los hombros. – Es solo que tu partida me dio cosas buenas y cosas malas, pero no soy totalmente madura, solo estoy tratando de manejar adecuadamente mi vida, para que voy a odiar mas, si la única dañada soy yo, por eso no odio, ni a Lila, ni a Andrew, mucho menos al amor de mi vida, que eres tú, el destino, nos lleva por rumbos desconocidos, pero hay que saber sortearlos; cuando tu te fuiste, mi corazón estaba roto en mil pedazos, y mis… no, nuestros amigos, me ayudaron a armarlo de nuevo, cada uno de ellos, incluso Lila, por eso son tan importantes para mi, no soy una persona diferente, he cambiado, pero por dentro sigo siendo yo, Helga G Pataki, la misma maniática obsesiva que esta locamente enamorada de ti. – Poniendo las manos en el rostro de el. – Así que si hoy te volviste a enamorar de mi, solo te re-enamoraste de la misma mujer.

Arnold sonríe, y la abraza suavemente. – ¿Entonces esta bien que bese a esta nueva Helga, por que es la misma de antes, o solo porque es la mujer que amo?

– ¡Solo porque esta mujer, te ama mas que nunca, zopenco!

El ríe con ganas, y luego la besa despacio, reconociendo aquella boca que no ha probado en mucho tiempo, la rodea solo con su mano libre, pero con el riesgo de tirar todo lo que ocupa la otra, la nieve comienza a caer rodeandolos y el no puede creer todo el amor que siente por ella, se promete a si mismo que no la va a abandonar otra vez.

Ella se cuelga de su brazo para seguir su camino. El se voltea y la mira. – ¿Ya cuantos idiomas hablas Helga?

– ¡Arnold!

– ¡Dime!

– ¡Mh! Pues, por ti aprendí francés, español, se algo de italiano, Phoebe y Miki me enseñan japonés y…

Continuara…

Lamento la demora, pero mi internet fallo, así que ahora tratare de subir el siguiente muy rápido.

¡Claro que continua! Esto es solo la mitad del camino, Arnold la a tenido facil hasta ahora ¿No creen?, pero aún no conoce muchas cosas de ella y el también ha cambiado, veremos su vida como novios, ademas de los terceros que se meterán en su relación y en las de sus amigos, aparecerá la extraña prima de Helga, Hilda y volverá Arnie; Armando, Atziri y Lolita aparecen en Hillwood, habrá mas galanes para Helga, y una galana para Arnold, ¿Quienes son Helia Toussaint y Alphonse Sherman y como intervendrán en la vida de nuestros protagonistas? ¿Andrew se habrá dado por vencido realmente? ¿Lograran separar los cambios a nuestra pareja consentida? Una cosa es segura, habrá celos por todas partes, sobre todo por parte de Arnold. Y reconciliaciones, bueno algunas. Esperen las actualizaciones. ¡Por que como dijo Lila! ¡Todos han cambiado tanto!

Atte. Rei Hikaru Chiba.

Ups!!la cancion. COMO HEMOS CAMBIADO, de presuntos implicados.