Capítulo 10: Fin del trayecto
PDV: BLACKHEART
Después de algunas horas de trayecto, el Jefe, algunos de sus búfalos y nosotros habíamos llegado a un enorme desierto de arena negra y una puta niebla verde.
-¿Cabrón la puta niebla es normal?- Le pregunte al Changeling que venía recostado en la parte trasera de la carreta.
-Depende de lo que consideres normal.- Fue lo único que me respondió.
Por un momento pensé que tardaríamos en llegar, pero al salir como a las nueve de la mañana no tardamos ni tres horas en llegar a este lugar.
-Y… ¿cuánto falta para llegar a la entrada de lo que sea que estamos buscando?- Dije mientras miraba a todos lados, buscando señal de algún castillo gigante o una montaña o algo.
¿Y que hicimos? Continuamos en línea recta hasta que el puto de Blade se dignase a indicarnos el camino.
30 MINUTOS DESPUES…
-¡Para!-Grito de la nada Blade y de golpe el jefe lo hizo.
-Es aquí o más bien cerca de aquí, hay que caminar.- Nos dijo mientras bajaba de la carreta.
-Y… ¿Cuál es la diferencia entre caminar e ir con la carreta?- Le pregunta, de igual forma bajando de la carreta.
-En que si vamos en la carreta nos exponemos a que intenten un gran asalto, y créeme si te digo que no saldremos muy bien de algo así.- Me dijo dando marcha al frente de nosotros.
Ya la verdad ni quería discutir con el así que igualmente lo seguí… solo para descubrir que el cabrón se había pasado de verga.
Después de que… 8 o 10 metros nos dimos cuenta de que ya habíamos llegado a la entrada del panal o colmena o lo que mierda sea.
Era un puto agujero en el suelo del cual comenzaban unas escaleras hacia el fondo de la tierra, a los lados había unos pedestales con unas flamas verdes, bastante raritas pero es lo que hay.
-¿Cabrón, nos hiciste bajarnos de la carreta cuando la entrada estaba solo a unos metros?- Le pregunte algo fastidiado por lo anterior… si, no era la gran cosa, pero no mames por solo unos metros ni nos hubiéramos bajado.
-Shhh! Escuchen…- Fue lo único que respondió, pero entendimos a que se refería.
Primero fue solo un zumbido, luego un leve temblor, luego los dos anteriores se incrementaron.
Por mero reflejo el Jefe, yo y los otros 2 búfalos dimos un paso atrás, para ver que ocurría.
De la nada un par de columnas de polvo se alzó dejando ver a dos Changeling salir de la tierra.
-¡No mames! ¿¡Qué se creen, los Locust o que chingados!?- Fue lo único que pude gritar con tremendo acto de presencia.
-¡Den la vuelta o mueran!- Nos gritó uno de ellos.
-¡Nah, nah, nah, a mí no me vengas con exigencias pendejo!- Le respondí al mismo pendejo que nos acababa de gritar.
-¡Suficiente ustedes dos!- Escuchamos a un grito, el cual por raro que parezca venia de Blade.
No…mames…Blade…nos gritó…me grito…
El cabrón está muerto…
-¿Pero qué…? ¿Capitán Fang Blade?- Dijo el mismo Changeling mientras descendía al suelo.
-Habrán paso vamos a ver a la reina.- Les dijo.
-S-señor, creímos que había muerto.-
-¡Que se muevan!- Les grito.
-S-si señor.-
Se hicieron a un lado sin rechistar, coño nunca había visto al putito de Blade actuar así… no jodas menos que abría alguien lo suficientemente imbécil como para obedecerlo.
Aunque había algo raro en esos Changelings se veían muy… escuálidos, desnutridos.
Comenzamos a descender las escaleras a paso rápido, la verdad eran largas de cojones.
El punto es que tardamos como una hora y media en defenderlas y lo que vi al final de ellas pues ni me lo esperaba.
-Aguanta… *JADEO* déjame… *JADEO* respirar… *JADEO* (¡Aun con la magia y no pueden poner un puto elevador!)- Estaba recargado en la salida de las escaleras un poco agotado, pero cuando alce la mirada, juraría que ya había visto esto antes.
En frente había hectáreas y hectáreas de pequeños edificios de piedra y no sé como pero había secciones que parecían tener pequeños bosques y lagos.
En el centro como de costumbre, estaba lo que vendría siendo el palacio de la reina, no era un puto castillo de veinte mil pisos era más uno de esos templos japoneses pero sin lo japonés.
Pero lo que si era una puta pasada era que detrás de ese palacio una puta columna de luz verde que se alzaba hasta lo más alto del lugar.
N.A: (/watch?feature=player_detailpage&v=_Vkd3N3Vb7o#t=400) Solo agréguenle edificios, y que la cueva sea de un color más oscuro.
-No jodas… ¿enserio todo esto es su reino?- Le pregunte a Blade.
-Así es.- Me respondió con mucho orgullo.
-¿Y aun así quieren conquistar Equestria? ¿Quiero decir, para que quieren un puto basurero si ya viven en el paraíso?- Le dije mientras bajábamos por más escaleras hasta la ciudad o pueblo.
-Puede que sea un lugar excepcional, en el cual puede habitar la flora y fauna. Pero fuera de eso la razón de nuestro interés en Equestria es simple y llanamente por alimento.- Íbamos pasando por las calles de la ciudadela y tengo que admitirlo estos cabrones no son los incivilizados que todo el mundo cree.
Por donde quiera que miraba solo veía a Changelings actuar como cualquier pony lo aria, es pues, increíble. Y todos se veían igual de flacos…
20 MINUTOS DESPUES…
Ya habíamos llegado a la entrada del palacio, me recuerda al templo de las nubes…
-¡Aun lado, vamos a pasar!- Les ordeno a los guardias, los cuales tenían la misma cara de sorpresa que los que vimos en la entrada pero igual nos dejaron pasar.
Apenas entramos me di cuenta de que ya estábamos en la sala del trono.
Un piso hecho de baldosas de obsidiana (no era la misma mierda de Minecraft) así súper chingones por todo el piso y las paredes, en el centro una puta alfombra roja así como las de cine y al fondo, allá a lo lejos un trono negro con tapicería verde y cristales verdes a los lados y arriba del respaldo.
¿Y quién estaba sentada ahí? ¡Acertaron Sweete Bell!
Al parecer Sweete derroco a Chrysalis durante el tiempo que Blade y yo no estuvimos aquí…
Y que mamada era Chrysalis a quien engaño.
-Oh Capitán Fang Blade, un gusto verlo devuelta después de un año.- Fue lo único que dijo mientras se levantaba de su trono.
-Mi reina eh regresado y conmigo vienen unos invitados.- Dio una reverencia y nos señaló al jefe sus búfalos y a mí.
-¿Y a qué se debe que los invitaras?- Le pregunto con un tono de liguera molestia.
-Gracias a ellos pude volver a casa, en especial por el Humano de no ser por el jamás habría salido del Bosque Everfree.- Apenas dijo eso ella volteo a verme y di un pequeño paso al frente.
-Pues te agradezco que hallas traído de vuelta al mejor capitán que ha tenido mi guardia en muchos años. ¿Pero porque hacer un acto tan desinteresado?- Me pregunto, sabía muy bien de que se trataba.
-De hecho el ayudar a Blade fue más un trato, yo lo ayudaba a regresar y el me traía hasta usted.-
-¿Y por qué del querer verme?- Me pregunto bastante seria.
-Porque… necesito su ayuda.- Fue lo único que pude responder.
-¿Mi ayuda y que clase de ayuda?- Pregunto mientras comenzaba a caminar a mi alrededor.
-Bueno yo… soy de otra dimensión y necesito regresar.-
-Pero para algo así se requiere mucho poder… ¿Por qué venir a mí y no ir con las Princesas de Equestria?- Se paró en frente de mí y solo se quedó esperando mi respuesta.
-Porque necesito del ser más poderoso de este mundo para eso… *SIGH* te necesito a ti.- Le dije bastante resignado a la situación.
-¿Y que gano yo en acceder a ayudarte?- Me pregunto, típico nadie puede ayudar sin ganar algo a cambio.
-Te ayudare a conquistar Equestria. Lo creas o no se bastante en lo que se refiere en conquistar reinos. ¿Qué te parece?- Solo le di un sonrisa y espere su respuesta.
Puso una cara de meditación hace estuvo por unos segundos pero luego cambio a una mueca de disgusto y me respondió…
-No.- Sin más salió de la habitación.
Me quede con una cara de WTF!? por unos momentos y no fui el único Blade y el Jefe se quedaron igual, no espere más y fui a buscarla.
-Oye… ¡Oye espera!- Le comencé a gritar.
-¡Chrysalis espera!- Empecé a seguirla por un pasillo algo largo lleno puertas a distintas habitaciones.
-Ya te lo dije no te ayudare.- Era lo único que decía mientras se alejaba a paso rápido de mí.
Pasamos por varios pasillos, no le preste atención en ese entonces pero había varios cuadros de ella y lo que creo era su madre o su tía.
En eso entro a una habitación, cuando llegue ya le había puesto seguro.
-¡Por favor Chrysalis al menos dime porque no quieres ayudarme!- Le decía mientras tocaba la puerta varias veces.
-¡Lárgate!- Me grito.
-¡No seas inmadura, al menos respóndeme!-
-¡Solo lárgate, no quiero hablar de eso! ¡Ya no me interesa conquistar Equestria!- Me grito, aunque su voz sonó un poco diferente.
-¿¡Y por qué no!?-
-¡Por qué no quiero volver a fallarles!- De golpe abrió la puerta y pude ver su rostro, tenía lágrimas en ellos, cuando la vi no me lo podía creer en ese momento.
-¡Nos arriesgamos y fallamos, les falle, yo era la que estaba al mando, ellos siguieron mis órdenes al pie de la letra y fallamos! Por mi culpa muchos de mis Changelings murieron, unos murieron en el asalto y la mayoría murió de hambre. Cientos de mis súbditos murieron por mi culpa.- Era literalmente increíble y no increíble de genial ni nada de eso, simplemente no me lo podía creer
Es cierto que yo no esperaba que ella me ayudara así como así, pero esperaba que fuera por una razón estúpida como considerarme un bicho raro y un ser insignificante a su presencia. Pero esta así porque le importa su gente.
Ella entro a la habitación y me hiso una señal para que pasara.
-Chrysalis… apenas puse un pie en tu palacio y te vi me di cuenta de una cosa. Tu no estas hambrienta, ¿Te has preguntado porque?- Le dije mientras entraba a la habitación, realmente ni me interesaba como se veía la habitación en ese entonces.
Ella tomo haciendo en la orilla de su cama y yo me senté junto a ella.
Ella ni se resignó a contestarme pero evitaba que si quiera viera su rostro.
-La razón es… que ellos saben que tú puedes sacar adelante al enjambre. Ellos te dan el alimento que consiguen porque saben que ellos no son indispensables, están dando su vida por ti, si te rindes ahora, en verdad les abras fallado.- Solo espere su respuesta, de hecho ya fuera de la situación, no me había dado cuenta pero… se ve bastante linda, no creo terminar siendo zoófilico pero al menos lo admito.
-La… la mayoría de ellos nacieron en este enjambre y otros solo son ponys que capturamos y transformamos…-
-¿Pero…?-
-Pero aun así sin importar lo que les hice se arriesgan por mí, son mi familia.- Termino la frase y volteo a verme.
-Supongamos que acepto ayudarte, ¿cómo sé que cumplirás con tu parte?- Me pregunto, me miro directo a los ojos, ok si sigo viéndola creo que me va a dar un ataque Bronysexual.
-No te preocupes, tengo todas las de perder en esto. Cumpliría con el traro, costase lo que me costase.- Me levante de la cama y sali de la habitación y me diriji a la sala del trono.
Apenas llegue, Blade y el Jefe se acercaron a mí con bastante intriga por lo que paso.
-¿Y bien, que te dijo?- Me pregunto Blade.
-No lo sé, no creo realmente acepte. Jefe mejor nos vamos yendo de aquí, adiós Blade, no la cages ok- Fue lo único que pude decir, verga el solo pensar que llegue a creer que me quedaría en este mundo de por vida me hace querer vomitar.
-Una pena lo sucedido.- Me dijo el Jefe mientras caminábamos a la salida.
-Si una pena, oye dile a las aldeas que ya no hay trato, que se olviden de todo.-
-Ten por seguro que sin importar a donde vallas siempre serás bienvenido con nosotros.- Íbamos camino a las escaleras de bajada cuando algo sucedió.
-¡Espera!- Escuchamos un grito que venia del palacio, cuando nos dimos la vuelta y caminos a la puerta esta se abrió, era Chrysalis.
-¿Es que no tienes cerebro o que, no captas una indirecta cuando la vez?- Prácticamente la Chrysalis dulce con corazón y sentimientos simplemente se esfumo.
-¿Ósea que…?-
-¡Que entres y me expliques como vamos a conquistar Equestria!- Solo puse una sonrisa de satisfacción y el Jefe y yo la seguimos de regreso al palacio.
Chrysalis mando a llamar a sus oficiales de más alto rango y Blade, yo mientras di un paseo por el palacio, era… bonito.
Lo demás… que puedo decir, pasamos casi todo el día trazando planes, rutas, di algunas ideas, al parecer no les agrado mucho la idea secuestrar y mutilar figuras políticas importantes y cercanas a las princesas, pero al final aceptaron. Aunque también hable con Chrysalis acerca de un asunto que podría ayudarnos en esto, y cumpliría con un sueño de la infancia.
-Bueno podríamos enviar un grupo de Changelings como distracción mientras nosotros atacamos por la espalda y acabamos con las princesas, lo cual será más fácil si para entonces como dices nos deshacemos de los elementos de la armonía. Tendremos algunas bajas pero nada de que lamentarse.- Decía Chrysalis mientras mirábamos un mapa de Equestria y varias de sus ciudades.
-Increíble que quieras hacer algo así, después de ver cómo te pusiste a lloriqui*HOOF IN THE FACE* ¡Ahh, tu puta madre, mi nariz, no jodas, ahh!- No jodan esa vez si se pasó de verga la muy puta.
-¡Te eh dicho mil veces que te calles!- Fue lo único que me dijo mientras sus generales se nos quedaban viendo.
-¿Sucede algo Reina Chrysalis?- Pregunto uno de ellos.
-¡Nada, no pasa nada! Avisen a las tropas que se preparen, darán las ordenes y comenzaran con la infiltración.- Todos dieron un salido militar y salieron de la sala, por un momento creí que iba escuchar un "Mi führer", no paso pero bueno, salimos de la habitación y nos fuimos directo a la sala del trono.
No dijimos nada en todo el camino y apenas llegamos Chrysalis se sentó en su trono.
-Oye y ya pensaste en lo que te dije.- Le dije para romper el hielo.
-Lo que me pides es algo muy difícil, además de que no sé cómo hacerlo.-
-Estamos en mundo donde existe la magia, más aun eres el ser más poderoso de este mundo, no creo que convertirme en un Zoanthrope te sea una tarea tan difícil.-
-Por tu descripción de un Zoanthrope, entiendo que el hacerlo nos daría una ventaja en contra del enemigo, pero aunque pueda no sé cómo hacerlo, ni que necesito.- Ella se levantó de su trono y camino fuera del salón.
-Escucha hay una biblioteca en el palacio, si encuentras algo que te ayude, lo hare.- Y salió de la habitación.
2 HORAS DESPUES…
-¡Oye Blade!- Le grite cuando lo encontré, llevaba una armadura negra consigo, se veía bien.
-¿Qué pasa?- Me pregunto mientras caminábamos en dirección a la biblioteca.
-Vamos a la biblioteca.-
-¿Y por qué?- Me pregunto.
-Vamos a buscar algún libro que nos pueda ser útil a Chrysalis y a mí.- Apenas llegamos nos topamos con una puerta dorada, detrás de ella había un escritorio vacío y muchos libreros repletos de… ¿Adivinen? ¡Eso, libros!
-Sera mejor que comencemos a buscar.- Y me dirigí a un librero cercano.
-¿Al menos me vas a decir que estamos buscando?- Dijo mientras tomaba un libro con su magia.
FIN DEL CAPITULO…
¡HOLA! ¡ADIOS! *BROHOOF*
