NOTA DE AUTOR: Los personajes como siempre, no me pertenecen.. Ah, si Lee Min Ho si fuera mío.. (pensando en voz alta). No busco lucrar con ellos, solo los presto. Por favor denme sus comentarios.. Sin resumen previo, porque la lectura es cortita. Pronto el capítulo 11.
CAPITULO 10
BY GABY DE LEE
EL COMPROMISO
Quien eres? – volvió a preguntar Jun Pyo. Aún la tenia abrazada muy pegada a él. No podía ver su rostro, pero podía ver que estaba tan turbada como él.
JanDi no podía contestar, sentía que inclusive la respiración le hacía falta. Cuando finalmente se decidió a hacerlo, las luces se encendieron y Gu Jun Pyo y Jan Di se quedaron inmóviles.
Como en cámara lenta, poco a poco fueron despegándose, sin embargo no hubo tiempo de reaccionar. Tae In tomó a Gu Jun Pyo de la mano haciéndolo girar de repente hacia ella y JanDi fue tomada con fuerza también de su propia mano y sacada de la pista de baile con autoridad. Ji Hoo había ido por ella y grande fue su sorpresa cuando vio con quien bailaba. Su corazón estaba a punto de estallar. Si no hubiera sido porque revisó la invitación y vio quienes eran los invitados, entre ellos el heredero del Grupo Shinhwa, probablemente no hubiera ido. Pero viendo la situación, se apresuró a salir del hospital y esperaba haber llegado a tiempo.
JanDi se encontraba desorientada. Que estaba pasando? Ji Hoo estaba con ella. Lo hizo detenerse y le preguntó qué era lo que pasaba. Ji Hoo, tratando de mantener la calma, le dijo lo primero que se le vino a la mente, que había ido por ella y que cuando la vio bailando le dieron muchos celos y quiso sacarla de ahí. JanDi se encontraba algo molesta. Le dijo a Ji Hoo que no se podía ir de esa manera, que el evento aún no terminaba y que la subasta aún se llevaría a cabo. Ji Hoo se encontraba desesperado, no tuvo más remedio que decirle a JanDi que por las prisas se sentía un poco mal, lo que hizo que JanDi se preocupara y accediera a retirarse con él. Siguieron caminando hacia la puerta de salida, JanDi aún algo agitada después de bailar con ese hombre, del cual ni siquiera tuvo oportunidad de saber quién era.
Jun Pyo enfurecido, le pide a Tae In que lo deje. El maestro de ceremonias le había pedido a los invitados que se quitaran las máscaras, lo cual había hecho con furia. Empezó a buscar entre los invitados, tratando de encontrar a la misteriosa mujer. Abriéndose paso entre la gente, trató de seguir el rastro hasta llegar a la puerta principal del local. Preguntó por ella pero nadie le supo decir. En realidad, era difícil describirla, al no haberla podido ver bien en la oscuridad en que bailaban. Jun Pyo se sentía desesperado y ansioso. Quería volver a verla y confirmar que no había sido un sueño. Quería también confirmar, que no era, no podía ser JanDi. Su JanDi. Finalmente llegó hasta la calle, en donde un taxi acababa de recoger a una pareja que se iba de prisa. Le pareció conocido el hombre, pero no lo identificó. Ji Hoo acababa de marcharse junto con JanDi y él sin saberlo. Con frustración, Jun Pyo tira al suelo la máscara y la pisa.
Mientras tanto, Tae In se quedó extrañada de la conducta de Jun Pyo y aunque quiso seguirlo, optó por no hacerlo ya que la subasta estaba por comenzar. El primer cuadro era un retrato al óleo de un anciano que fue vendido inmediatamente. El segundo, una pintura de una figura de corazón que parecía estar formada naturalmente entre rocas, le llamó la atención. Subastó Tae In en nombre de Grupo Shinwha por ella y finalmente la obtuvo. Pensó que sería una buena adquisición para la casa que habitaría con Jun Pyo. Sonrío para sí misma. Había hecho una buena compra.
En los días siguientes, Jun Pyo empezó a averiguar todo acerca del evento. Obsesionado con encontrar a esa mujer, había solicitado toda la información de los invitados, los cuales revisaba junto con el director Jung. Sin embargo, Jun Pyo únicamente se enfocaba en los invitados. Jamás pensó que la persona que estaba buscando era expositora. El Director Jung observaba como el joven Jun Pyo que había vivido esos últimos años sin vivir, ahora tenía fuego en los ojos. Tenía un objetivo, y aunque ese objetivo era infructuoso, pensaba, le había dado vida al joven y lo agradecía.
Entre todos los invitados había muchas mujeres, tendría que visitar a cada una de ellas y estaba dispuesto a hacerlo para encontrarla. Cortó su tiempo en la oficina y en las tardes averiguaba.
Mientras tanto, Tae In aprovechaba su estadía en NY para pasear, comprarse ropa y ver los anillos de compromiso. Le había pedido a Jun Pyo que le acompañara, pero como siempre, él se había negado. Sin embargo, a ella no le importaba, estaba a un paso de estar comprometida con él y no lo perdería. Esa mañana había hablado con la presidenta Kang y ésta le había comentado que era mejor hacer la fiesta de compromiso en NY. Necesitaban atraer atención hacia sus negocios en Estados Unidos y que mejor que hacer el compromiso ahí. Gu Jun Pyo recibió la noticia sin reacción alguna. Realmente, si lo adelantaban o atrasaban era algo que lo tenía sin cuidado. El cumpliría con estar ahí y eso era todo. Ahora su mente se encontraba ocupada tratando de encontrar a esa chica, y no descansaría hasta hacerlo.
Ji Hoo estaba preocupado. Jun Pyo estaba en Nueva York y por un segundo casi descubre a JanDi. Por un lado, lamentaba que no lo hubiera hecho, así, las cosas podrían haberse resuelto y el cargo de conciencia que tenía desaparecería. Por otro lado, perder a JanDi ya no entraba como opción en su vida. Tenía que sacar a JanDi de la ciudad pronto, por lo menos hasta que Jun Pyo se marchara de la ciudad. Las posibilidades de que se la encontrara eran muy altas. Pero como sacarla de ahí? Estaba en plena exposición, JanDi se negaría. No le quedaba de otra que confiar en que el destino no le jugara ahora a él, de la misma manera que le había jugado a Jun Pyo.
JanDi iba de camino a la galería. Aún en su mente permanecía aquel hombre que había causado tanta impresión en ella. Se preguntaba quién sería, aunque trataba de ocultar el hecho de que se sentía atraída hacia él. Sentía que engañaba a Ji Hoo al hacerlo, por lo que trataba con todas sus fuerzas de no pensar en él, en vano. Al cerrar sus ojos, podía verlo reemplazar al hombre de sus sueños. Su imagen concordaba en forma exacta con el recuerdo. Si tan solo pudiera recordar el rostro, pensaba.
Ese día en particular, era muy frío. JanDi pasó a comprar su acostumbrado café. El frío le calaba los huesos. Se acomodó bien la boina, su doble bufanda, se enfundó sus guantes. – No debí salir de casa – pensó.
Mientras tanto, en las oficinas del Grupo Shinhwa un enojado y frustrado Jun Pyo seguía buscando y esperando noticias de la misteriosa mujer. Desesperado, paseaba por su oficina de un lado a otro, ya no podía más. Tenía que calmar su alborotado corazón. Esa misma noche se llevaría a cabo el compromiso con Tae In en un hotel de la ciudad. Tae In ya le había mostrado los anillos de compromiso, los cuales ni siquiera había prestado atención. Después del compromiso tenía programado regresar a Seoul. Ese aspecto era el que le desesperaba. No quería irse sino hasta saber quién era ella.
Como último recurso, decidió visitar la galería de Arte, anfitriona de la fiesta. Como acostumbraba hacer en NY, salió de sus oficinas y se fue caminando. La galería no se encontraba lejos de ahí. El aire era muy frío. Se puso un abrigo largo como acostumbraba, sus guantes de piel y su bufanda. Empezó a caminar por las calles tratando de calmar sus pensamientos. Si tan solo tuviera la oportunidad de encontrarla, ver que no era ella… con eso sería suficiente para regresar a su vida vacía, regresar a a su vida libre de ilusiones.
Jun Pyo había llegado a la galería. Al llegar, primero dio un recorrido, admiró las pinturas, llamándole mucho la atención aquellas que JanDi había pintado. Le llamó la atención una en particular hecha a través de una ventana hacia un paisaje lluvioso. Se acercó con curiosidad a ver el nombre del autor. Leyó Dijan. Se dijo asimismo recordar a ese pintor, ya que probablemente sería de renombre en el futuro.
Fue a la recepción y una señorita lo atendió. Mientras era atendido, JanDi entró con prisa a la galería, pasó sin mirar a su alrededor, directo a la sala de trabajo. No se imaginaba que Jun Pyo estaba otra vez cerca de ella.
Jun Pyo siguió preguntando a la recepcionista acerca del evento. Esta no le pudo dar razón, ya que no conocía a la gente que había sido invitada y mucho menos podía identificar a una persona como la que él buscaba. Jun Pyo crispó los puños. El tiempo se agotaba, no la encontraría. Finalmente, preguntó por el pintor DiJan. La recepcionista sonrió y le dijo que en realidad era pintora. Jun Pyo sonrió, el nombre lo había confundido. Agradeció la ayuda prestada y se retiró, frustrado del lugar.
Ese mismo día, Ji Hoo recibe la llamada de Woo Bin. Hacía tiempo que él no se comunicaba con él. Aparentemente solo lo hacía en situaciones especiales. Después del saludo, Woo Bin le informa que Gu Jun Pyo se comprometerá en matrimonio con Tae In.
Ji Hoo no sabe si estar feliz o cómo reaccionar. El hecho de que Jun Pyo se case solo podía significar que finalmente había olvidado a JanDi. Eso también significaba que finalmente encontraría la felicidad y él a su vez también podría ser feliz. Woo Bin le comenta que la fiesta de compromiso sería en Nueva York, y le pregunta si podrá asistir. Ji Hoo le dice que lo pensará, aunque no aclara su propia ubicación.
En la cena, Ji Hoo le propone a JanDi que empiecen los preparativos de la boda. JanDi se sorprende, pero al mismo tiempo ya lo esperaba. JanDi le pide un favor especial a Ji Hoo: que la boda se celebre en Seoul. Ji Hoo se sorprende con la petición y su primera reacción es negarse, pero no puede. Casarse en Seoul no entraba en sus planes. JanDi le explica que quisiera regresar a Seoul y tratar de recordar. Si ya antes se casaron en Seoul, quisiera que ese recuerdo permaneciera. Ji Hoo no tiene más remedio que aceptar y le dice a JanDi que, por razones de trabajo, deberán casarse lo antes posible, por lo que probablemente viajarían antes de que finalizara el mes. JanDi acepta.
Esa noche, Gu Jun Pyo asiste a su fiesta de compromiso. Woo Bin, Yi Jung se encuentran ahí. Ambos son testigos de cómo su amigo le pone el anillo a Tae In con total indiferencia. Y al momento de dar su pequeño discurso, Jun Pyo confunde el nombre de Tae In con el de JanDi. Woo Bin y Yi Jung se quedan viendo el uno al otro con sorpresa.
CONTINUARA
