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Bosque.

Dawn no puede creer su mala suerte.

Después de salir rumbo hacia Ciudad Iris se había topado con Úrsula, quien para poner a prueba a su recién evolucionado Garchomp había retado a la peliazul a un combate.

El resultado nunca había sido tan dulce para la coordinadora de Hojas Gemelas, ¿Una victoria frente a un Garchomp y con Pachirisu? Nadie en sus cinco sentidos podría decirlo. El recuerdo le hizo reír por un momento y olvidarse que estaba en la delicada situación de estar acampando en el bosque y sola.

Sola.

Ese era el problema, tanto se había distraído con su rival que cuando quiso ponerse en marcha para llegar a tiempo a su destino, era demasiado tarde. Sin más que sentirse atrapada tuvo que preparar su tienda de campaña y su saco de dormir. Ya no era como antes, pensó.

En esos tiempos donde sus amigos estaban junto con ella en la intemperie junto a la fogata, comiendo la deliciosa comida de Brock o viendo las estrellas junto a Ash.

Ash… y otra vez lanzo un suspiro perdido. Ya venía imaginando con su viejo compañero de viaje desde hace mucho, pero estar en esta situación frente a la soledad en un sitio aislado hizo sentirse nostálgica. Seguramente hasta ya me olvido, pensó con algo de dolor. Pero ella se mantenía recordándolo de vez en cuando sintiéndose culpable por la última vez que se vieron. Fui muy dura.

Había ignorado a Ash por momentos y ni siquiera se disculpó, todo porque se sentía celosa. Si… estaba celosa, celosa porque ese idiota, me había cambiado por Iris y ni siquiera lo pensó. Sin pensar la peliazul se acostó sobre el saco de dormir, soltando otro suspiro.

Soy una idiota, nunca le dije nada y nunca hemos sido algo para reclamarle. De verdad soy una idiota.

Sin darse cuenta, Dawn se dirigió hacia fuera de la tienda y miro las estrellas, todas eran hermosas, en una noche sin luz artificial, y en completo silencio, era el momento perfecto. Piplup se posó en el regazo de su entrenadora y se deleitaron con el espectáculo que ocurría frente a sus ojos.

La chica no supo cómo, pero otra vez recordó un viejo momento con su mejor amigo, en un bosque parecido a este, con él y ella acostados juntos, señalando las constelaciones y riendo y compartiendo experiencias.

Fue cuando regreso a la realidad, que su vista se detuvo por un momento, una estrella fugaz se paseó frente a ella y recordando las palabras de su madre, deseo tres veces: Quiero volver a verlo.

No sabía si iba a volver a verlo, pero esta vez, no dejaría que se fuera.


Nota del autor: ¡Por fin llegamos a los diez! Mi plan inicial es llegar a los veinte drabbles y dejarlo asi para poder seguir con otros proyectos.

Muchas gracias a Dragon Titanico y SceptileMan12 por sus comentarios y su apoyo; gracias a todos los lectores y aquellos que siguen este proyecto, de verdad lo agradezco.

Nos vemos hasta la próxima.