And she goes far away from here

Una hija de Eva

9

Bramé ¿Quién diría tal estupidez? Científicamente la magia no existe, está comprobado por millones de científicos ¿Quién tiene razón? ¿La Razón sobre la lógica o cuentos absurdos de hadas? Creo que no hace falta contestarla, sabemos cuál es la respuesta.

En fin, salí de ese lugar que sólo resultaba ser sombrío a la falta de luz y me reuní con los demás. Edmund sólo pudo enviarme una mirada recelosa, parecía ser el único que conocía mi existencia.

Lucy se la pasaba escuchando las pláticas de Caspian y Peter junto a todos los demás yo en cambio los ignoraba, yo no tenía absolutamente nada que ver con ellos ni su supuesto conflicto con ese tal Miraz.

— …Esos hombres se encuentran lejos del castillo —dijo Peter.

— Entonces ¿Qué propone usted majestad? —dijo un presente.

— Atacar el castillo ésta noche —unos a otros se miraron ¿estarían pasando lo mismo que yo? realmente sería un tontería, es mejor ser atacados en nuestra tierra que en la de ellos pues tiene muchas ventajas de ganar ya sea por mayor número de soldados, armamento o porque están en casa.

— Es inútil, jamás funcionaría —dijo Caspian lacónicamente.

— Siempre hay una primera vez —replicó Peter sin convicción.

— No podemos hacerlo —Caspian negó— ¡Las entradas están repletas de soldados! Lo único que harías sería reducir nuestro ejército.

— No tú plan es inútil, jamás conseguiríamos nada.

— Es que ustedes sólo están considerando dos opciones… caer aquí o… allá —Lucy interrumpió mortificada. La miré y pude imaginar de qué trataba la cosa. Caspian sugería mantenernos aquí y atacar cuando fuera necesario, cuando Miraz estuviera cerca pero Peter sugería ir hacia su castillo y atacarlos de noche cosa que me sonó tremenda cobardía, es como atacar por la espalda. Sin embargo la opción de Caspian era la mejor, puesto que en el castillo tienen todas las reservas de soldados mientras que en un campamento tiene un cierto límite.

Fruncía el ceño, estaba tan hastiada rodeada de toda esta gente, ¿Por qué me ignoran? ¿No se dan cuenta que aparecí mágicamente en su mundo? Y-y ellos actúan como si nada ¡Váyanse al demonio! Farfullé ruidosamente y apostaría que nadie se había dado cuenta de aquello ¿qué casi tenía seguir estando aquí? Es un nuevo mundo, un país desconocido ¿por qué estar como ermitaño en una cueva?

Me levanté de donde estaba sentada, quité toda la tierra pegada en mis piernas y mi ropa. no me iba a quedar como una estúpida sin hacer nada ni entender lo que pasa, lo que sé es que hay un usurpador y terribles estrategias de batalla. No es que sea una experta pero me han dado historia en la escuela y por simple lógica puedo deducir que el plan de Peter va a traer terribles consecuencias.

— ¡Oye! —oí un grito, simplemente lo ignoré… «No, no es para mí »— ¡Hey! ¿Qué se supone que haces? ¡REGRESA!

Me giré, solamente lo fulminé con la mirada ¿Cómo se atrevía?

— ¿Disculpa? —dije a la defensiva.

— No puedes salir, nadie puede hacerlo, al menos no tan lejos —dijo el castaño.

— ¿Ah sí? Realmente no me importa nada de lo que hablan, no es de mi incumbencia y como habrás notado estoy molesta y lo último que quiero hacer es seguir discutiendo contigo. Te agradecería que te dieras media vuelta y regresaras por donde viniste ¿De acuerdo?

— La verdad, me es indiferente si te vas sí o no, pero no voy a dejar que arriesgues nuestra posición, que lo Telmarinos te encuentren y nos intercepten fácilmente —eso definitivamente fue un golpe bajo.

— Tal vez si te giraras… caminaras por ahí —señale donde el rubio platicaba o más bien discutía con Caspian— y fingieras que nada paso… Se cuidarme yo sola ¿Está bien? —Su mirada viajo a mi hombro—. Fue ese estúpido enano gruñón.

— Eso te lo hizo un enano ¿Y esperas batirte en Narnia con cientos de soldados Telmarinos rondando?—le envié una mirada severa.

— Sólo déjame y vete por donde viniste, repito —dije lacónicamente como sepulcral.

— No.

— Sólo vete.

— Ya te dije que no. No vales mucho la pena como para dejar que arriesgues nuestra posición.

— Vete al diablo.

— niña.

— Eso es lo que soy observador machista —volví a mirarlo con odio, después con una mirada fugaz se me vino un plan y lo efectué con éxito.

Salí corriendo con todas mis fuerzas mientras el castaño se quejaba de dolor pero sólo fue cuestión de segundos cuando me alcanzó y me trajo arrastras al campamento o más bien cueva ermitaña.

— ¡Oh, definitivamente VETE AL DIABLO! —chillé y él me ignoró.

Pasaron tres horas más y ni una palabra me había dirigido. Estaba excesivamente enfada con todos ellos y con Edmund ¿Por qué?

«Tan tontos. Puedo liberarte si así lo deseas hija de Eva. Sólo una gota de sangre será suficiente»

Fruncí el ceño.

«Peter daría lo que fuera por ser el ejemplo del cual estar orgulloso. Edmund si lo desea puede traicionarte, Susan es una narcisista, Lucy es una niñita. ¿De verdad esperas algo de ellos? Caspian es un rencoroso»

— Y que ganaría —pensé en voz alta.

«Lo que quieras, Hija de Eva»

Sentí mi piel erizarse.

Lo que quiera… lo que quiera. Hay tantas cosas que deseo inclusive… ¿Y si pido deseos? Tener infinito número de deseos. En primera pediría salir de aquí, volver con mi familia. Felicidad, éxito, dinero… amor.

«Lo que sea…»

La voz congelo hasta lo más profundo de mis entrañas, sentí un escalofrió pero me hizo sonreír egoístamente…

— Cuando sea —reí, de pronto la mirada de Edmund me atravesó.

— Eres extremadamente anormal…

— Tú vete al diablo —escupí como si se tratara de veneno.

— Y tan estúpida.

— Miren sus tontos planes y luego díganme quien es quien —respondí lacónicamente.

— ¿Y qué va a saber una niñita como tú?

— Creo que no es necesario decirlo pero llevo 9 años de historia consecutiva en mi escuela y me atrevo a confesarte que es una tremenda idiotez ir a atacar a ese castillo Sr. Machista ¿Es que no cuentan tienen refuerzos, armamento? Esto es un campamento, tampoco nos podemos quedar aquí a esperar a que nos alcancen.

— ¿Y qué sugieres? Si no atacamos allá y tampoco podemos hacerlo aquí ¿Entonces qué? —dijo fríamente.

— Son un gran número de soldados Edmund, Míralos. Tienes grandes criaturas con gran fuerza, no los desperdicies, cada uno de ellos vale la fuerza de 2 soldados. Un mino-tauro la de 3 y armado 4 ¿De verdad esperas hacerle caso a Peter o a Caspian? Porque Caspian sabe lo que hace y tu hermano es un completo idiota si piensa que ir a su territorio atacando de noche conseguirá algo. Deberías escuchar a Caspian, el conoce a Miráz, conoce el castillo y ellos tienen un campamento cerca del nuestro. Es mejor que ellos vengan y nosotros recibirlos con lo que tenemos —farfullé—, si no piensas hacerme caso, al menos déjame ir, yo no quiero morir —al menos no otra vez.

— Las cosas no son tan sencillas como tú las dices.

— Ellos los encontraran fácilmente. Además podrían estarlos esperando, tal vez ellos ya saben que vendrán, ¡Se están entregando en bandeja de plata! —bramé.

— No sabes de lo que hablas. Estas cosas no son para niñas como tú, ni siquiera sabes tomar una espada.

— No, no sé. Pero al menos tengo algo de astucia, algo que tu primitivo cerebro no desarrolla, ¡Gran australopiteco! —di media vuelta hacia la Mesa de Piedra rota.

¿Cómo podían? ¿Cómo pueden ser tan tontos? Tiene gran número de criaturas tan fuertes y poderosas, esos grandes mino-tauros de dos metros cada uno, luego animales, faunos, centauros, enanos ¿Es qué no saben aprovechar lo que tienen? ¡DIMINUTOS CESOS DEL ALPISTE!

N/A:me gusta mucho éste capitulo, siento (en mi opinión) que caspian tiene razón y Peter lo culpo por no saber planificar estrategias. probablemente odies a Peter en mi fic.

Si me dejan un review no tendrán cerebro de alpiste:)))