10. Hermanos, a pesar de todo
En la oscuridad del templo de Ptolomea, Minos se curaba las heridas infligidas durante el último rifirrafe con su hermano.
Tenía numerosos moratones por su piel pálida, y los labios hinchados. Dentro de la boca, tras cerciorarse de no tener ningún diente roto, detectó un par de heridas en la mejilla y encías, fruto del golpe recibido.
—No podré comer en unos días— se quejó, notando un pinchazo de dolor al tocar los labios para ver las heridas.
Ni siquiera podía vocalizar bien, por lo que fue a buscar hielo para aplacar la hinchazón.
Abrió la puerta de su dormitorio y se encontró de frente con su hermano.
—Apártate de mi camino— gruñó Minos, cubriéndose la boca.
Pero su hermano le cogió del brazo y le retiró la mano. Se quedó unos instantes sorprendido y reprimió las ganas de reírse de él.
—Quiero hablar contigo.
El mayor miró hacia abajo y detectó que Lune llevaba puesto el anillo. Ni siquiera pudo sonreír, pero se metió de nuevo en su cuarto.
Al dejar paso al Balrog, percibió la cojera en su andar, quien no sin esfuerzo logró sentarse en la cama de su hermano.
Debido a su imposibilidad para vocalizar adecuadamente, Minos extendió una mano para alentarle a hablar.
—Bien— dijo Lune, aclarándose la voz con un carraspeo—, está claro que no podemos seguir peleándonos cada dos por tres, porque nos va a suponer algo peor.
Minos asintió con la cabeza.
—Por eso quiero llegar a un trato contigo— prosiguió el Balrog—, ya vuelvo a tener puesto el anillo y eso implica que volvemos a estar unidos. Y si buscas una disculpa, simplemente diré que siento haberte arrastrado al Inframundo heleno. Pero no fui yo quien me obligó ni a ti ni a mi a llevar estos anillos, sino padre.
El grifo se cruzó de brazos y puso los ojos en blanco unos breves segundos, antes de fijar la mirada de nuevo en su hermano.
—No tenías que haber dedicado la batalla a Hades, sino a Odín— pudo decir, sin poder vocalizar las consonantes fuertes—, de esa manera ambos estaríamos ahora en Valhalla.
—Si vas a empezar con esos reproches entonces me levanto y me marcho— replicó Lune, haciendo amago de incorporarse de la cama, pero su hermano alzó ambas manos para pedirle que se quedara.
—Es que no hiciste lo correcto— contestó el Grifo, sintiendo el dolor en la boca—. Antepusiste tus deseos personales frente a los míos.
Lune esbozó media sonrisa y se incorporó de la cama.
—Igual hubiera sido si tú me hubieras arrastrado al Valhalla— terció, mirándole a sus ojos—, ¿o no?
Sin saber qué decir, el mayor encajó el golpe y suspiró.
—Pues si estoy aquí es por ti, por estos anillos que nos unieron en vida más allá de la muerte, porque era lo que padre quería— musitó—, y por el deseo de padre seguiré aquí. Pero concédeme mi venganza, de estar por encima de ti, de tener más poder que tú y de que, hagas lo que hagas siempre va a tener que ser bajo mi supervisión y órdenes.
— ¿Esto es lo que llamas trato justo?— preguntó Lune.
Minos quería sonreír pero no podía por el dolor. Quería expresar su risa siniestra, pero el dolor en la boca se lo impedía.
—Lo es— pudo decir—, tú me obligas a venir a un lugar donde no quería estar, pues lo lógico es que reciba una compensación. Y visto lo visto…tras tantos siglos aquí…no se está tan mal…
Al Balrog le quemaba la lengua, pero se la mordió y el amago de puñetazo se quedó en eso, un vano intento, porque bajó el brazo, haciendo crujir sus nudillos.
— ¿Algo más?
El Grifo se tumbó en la cama, con los brazos cruzados en la nuca.
—Sí, tráeme una bolsa con hielo y después quiero que me sustituyas todo el tiempo que tenga que estar sin poder ejercer de juez por tu culpa— replicó, señalando su labio dolorido, emitiendo una queja.
Lune asintió y abrió la puerta del dormitorio.
—Creo que cada vez que quiera hacerte callar, te golpearé la boca— aseguró el Balrog, riéndose de su hermano.
Rápidamente salió del cuarto y escuchó un golpe en ella, seguramente Minos había arrojado algo contra la puerta, con intención de darle.
— ¡Acepta tu destino de estar bajo mi dominio!— escuchó bramar a su hermano, quien empezó a reírse de manera cruel, pero interrumpida con algún que otro grito de dolor.
Ambos sabían que aquellos anillos les habían unido, y que su padre había tomado la mejor decisión, para tener un equilibrio entre ambos.
Lune comprendió que toda acción conlleva una consecuencia, y no tenía más remedio que hacer lo que su hermano mayor le ordenaba, por mucho que se rebelase. Era el pago por arrastrar a su hermano al Inframundo heleno.
Por su parte, Minos fue capaz de reconocer la valía de su hermano y que sin esa fortaleza, jamás estaría allí, puesto que si hubiera muerto definitivamente a manos de Hades, su propia existencia se hubiese desvanecido para siempre.
Ahora, al menos, tenía una segunda vida.
FIN
Notas:
Muchísimas gracias a todos los que os habéis pasado por esta historia y haberla leído de principio a fin. Espero que haya sido de vuestro agrado y que os haya gustado.
También quiero aprovechar para agradecer todos los apoyos recibidos, los mensajes de cariño recibidos y por la comprensión. Gracias a Vic y Raix, por estar siempre a mi lado y aconsejarme. Gracias también a ciertas personas que no desean ser nombradas, pero me notificáis las cosas por Facebook. ¡Gracias de corazón! Las charlas por email o facebook son muy valiosas y me permite conoceros en profundidad, diciéndome lo que hago bien y lo que hago mal (prometo haceros más caso y no ser tan terca). ¡Os quiero!
Este verano me voy a dar un tiempo de asueto, para descansar y recargar energías. Por tanto, a partir de ahora, no voy a meterme en FFnet durante una larga temporada, a no ser que se requiera mi presencia, es decir, para comentar fics de amigos. No voy a publicar nada en lo que queda de mes, julio y agosto. Y veremos septiembre.
Tengo cerradas las recepción de mensajes privados, así que, lo que se quiera comunicar, por favor vía email o mi facebook. Aunque advierto igualmente que tardaré en responder.
Toca disfrutar plenamente del verano y pasarlo bien.
¡Un saludo a todos y que tengáis un feliz verano, disfrutadlo a tope! ¡Id por la sombra, que el sol quema!
¡Hasta la vista!
