El mundo que le rodea
Cair Paravel es grande, Edmund lo tiene comprobado. A veces tiene que correr de una punta de la ciudad a otra porque no quiere llegar tarde a ninguna reunión y decepcionar a nadie. Edmund sabe que hay muchas calles que no llegan a ningún sitio, pasadizos secretos en el castillo y habitaciones que hace mucho tiempo que nadie visita.
Edmund quiere descubrir todos los secretos. Es un niño, al fin y al cabo. Pero no se atreve, tiene miedo. ¿Y si Peter se enfada? ¿Y si decepciona a sus hermanos? ¿Y si decepciona a toda Narnia? Edmund quiere tener aventuras en su propia casa y cuando Lucy aparece un día en su habitación para descubrir donde llevan las escaleras que hay detrás de la cocina, Edmund suspira tranquilo y acepta el reto.
