.:*Con los Ojos del Corazón por ByWillowy*:.

Capítulo 10/37

.:*Haría lo que fuera*:.


Cuando estoy con un amigo no estoy solo ni somos dos.


Un cansado doctor Reid abrió la puerta de entrada a su departamento cuando eran las dos de la mañana. Había tomado un taxi desde casa de JJ, ya que no quiso molestar a nadie para que lo trajeran de vuelta. Sabía que no iba a dormir esta noche, por lo que hizo su camino hasta la cocina para poner a andar la máquina del café, pero se consiguió con que ya había una cafetera llena esperando por él. Se sirvió una taza creyendo que era recalentado, pero resultó ser reciente.

Jaye, pensó.

Ella no había estado mucho en su mente desde que Will había muerto. Fue algo del tipo que la puso de lado cuando decidieron cerrar filas en torno a JJ. Él sabía que era lo correcto, que era lo que debían hacer. Pero de todos modos, sentía un poco de culpa y tuvo el impulso de hablar con ella. De verdad quería escucharla.

Imaginó que no debía haberse marchado hacía mucho tiempo, a juzgar por lo fresco del café. Sacó su teléfono y pulsó el número de su novia.

"Spencer, hola...", respondió de inmediato.

"Estoy bebiendo el café que me hiciste", le dijo. "Gracias."

"Bueno... ya sabes," contestó. Casi podía verla encogerse de hombros.

"¿Podemos hablar mañana? ¿Tal vez vernos?" Preguntó.

"Uhm... hmm no se…" Vaciló.

"Mira, yo tengo que ir con el equipo, reunirnos, ya sabes." Se apresuró en hablar porque no quería que le dijera que no. "Debo estar libre para la cena…"

"¿Cómo está JJ?" Preguntó Jaye, genuinamente interesada.

"No está nada bien. De hecho, la veo muy mal… Está insensible, ausente y devastada... Es como si estuviera en otra parte, ¿entiendes?... De todos modos, gracias por preguntar, Jaye."

"La entiendo, Spencer. Fue lo mismo para mí cuando perdí a mis padres. Yo sé lo que se siente", explicó.

"Por supuesto que sí," dijo en voz baja. Spencer sabía que los padres de Jaye habían muerto en un accidente aéreo ocurrido un par de años atrás, cuando iban a acompañarla en su graduación como médico veterinario. También sabía lo difícil que era para ella hablar del incidente.

"¿Crees que debemos vernos alrededor de las siete?… ¿En tu casa?" Le preguntó para cambiar el tema

"Bueno." Respondió él

"Te extraño." susurró

"Lo sé, lo siento. Nos vemos mañana. Trata de dormir un poco," él la reprendió delicadamente, su voz suave y cálida

Colgaron.


Spencer comenzó a cojear hasta el sofá de su sala, con el café en la mano. Estaba haciendo progresos en su habilidad para andar con esta muleta… de nuevo… pensó con cierta amargura.

Encendió la televisión y se alegró de ver un maratón de «Cazadores de Tesoros». Creyó que ésta sería una distracción más que bienvenida si lograba apartarlo de todos los pensamientos que saltaban sin cesar por su mente extraordinaria.

Después de un rato, comenzó a preguntarse qué iba a decirle a Jaye mañana. Esta noche, se corrigió. Sabía que él sólo había insistido en verla, porque sentía que era lo que Jaye esperaba de él, y porque, al mismo tiempo pensaba que, en los días sucesivos, pasaría mucho más tiempo con Jennifer que con ella… Todo el tiempo que pudiera darle a JJ, por el simple hecho de estar ahí para ella.

Honestamente, esperaba que Jaye lo entendería.

… … …

Un golpe repentino a su puerta lo hizo dar un salto en el mueble donde estaba, sacándolo automáticamente de sus cavilaciones. Frunció el entrecejo y se preguntó quién demonios podría estar llamando a su puerta a tales horas de la madrugada. Se acercó cojeando y abrió.

Allí estaba JJ, con los ojos rojos e hinchados, su cabello enredado y hecho un desastre.

Se veía tan hermosa y vulnerable.

Spencer la examinó completa en un solo vistazo. Notó de inmediato que debajo de su jersey llevaba un pijama azul.

"Te fuiste", le dijo ella. "Te fuiste."

"¡Dios JJ!... Ven aquí, ¡entra!" La tomó del brazo y la hizo pasar. Cerró la puerta y buscó en su cara. Estaba sorprendido y preocupado a la vez. "¿Te encuentras bien?, ¿qué diablos estás haciendo aquí, JJ?... Te dejé dormida… Pensé que no despertarías hasta…"

"Te fuiste" lo interrumpió. Su voz monótona y triste. Las manos en los bolsillos de su abrigo, luciendo muy muy molesta, muy despeinado, y... Muy pequeña. "Te fuiste" repitió.

Spencer no pudo hacer otra cosa más que abrazarla. Estiró su brazo sano y la acercó a él. Ella estaba inmóvil, como una estatua. Mantenía las manos ocultas en los bolsillos, su cara ahora enterrada en el pecho de él. Reid le acarició el brazo para tratar de relajarla, pero sólo oyó una acusación sorda, "Te fuiste", le reprochó por una vez más, antes de sentirla temblar en su contra.

Lágrimas comenzaron a humedecer su camisa.

"Hey, hey... Shhhh… Está bien, está bien… ... Estoy aquí, ¿ves? Estás conmigo… Ven, JJ." La condujo hasta el sofá y se sentaron uno al lado del otro. JJ sacó las manos de sus bolsillos para secarse los ojos.

"¿Qué pasa ahora, JJ? ¿A qué viene esto?" Spencer le preguntó, su voz dulce, tierna.

"Spence, lo siento... No debí haber venido… Mejor me voy… Debo irme." Se levantó en dirección a la puerta pero Spencer no iba a dejarla machar así.

La cogió por la muñeca y, suavemente, tiró de ella hacia abajo. Se limitó a mirarla, dándole espacio, esperando a ver lo que ella quería decirle.

"Es que... Me desperté y todo estaba oscuro y no estaban ni Henry…Ni Will... No había nadie… Nadie" Lo miró a los ojos color de miel, tan cálidos, tan empáticos… Y comenzó a llorar de nuevo mientras hablaba. "Yo no tengo ningún derecho a querer que estés ahí conmigo, pero es lo que quiero, quiero que estés ahí, Spence... Y no es sólo porque no quiero sentirme sola… La gente me estorba ahora mismo, no quiero ver a nadie… Excepto… Lo que pasa es que… Spence… Nosotros siempre hemos estado allí el uno para el otro y ahora... No puedo evitar querer que estés conmigo… Lo siento mucho… No sé qué me pasa... ¿Puedo…? ...¿Puedo quedarme aquí esta noche?"

Podía ver el dolor en su rostro perfecto. Sus ojos azules, tan vivos y brillantes, lucían ahora sombríos y oscuros… Él no podía soportarlo… La atrajo hacia él, recostándose en el sofá, envolviendo su brazo alrededor de ella.

JJ apoyó la cabeza en su hombro, y movió sus brazos para devolverle el abrazo, con fuerza, como si su vida dependiera de él.

"Tú no tienes que preguntarme si puedes quedarte conmigo, JJ... No es necesario, créeme"

Se sentaron así por horas, la mano de Spencer acariciaba su cabello, alisando sus enredos con sus dedos largos. En un punto cualquiera, Jennifer exhaló un suspiró y él se dio cuenta que se le había ralentizado la respiración… Estaba dormida, finalmente dormida.

No quiso moverse. Se prometió a si mismo que iba a quedarse así hasta que llegara el día… Si eso era lo que ella necesitaba.

Haría lo que fuera por ella: Cualquier cosa…