Bueno tarde pero seguro, y que sepan que jamás dejo ni dejare ninguna historia a medias.

Espero que disfruten de este capítulo y espero con ansias sus comentarios aquí o por Facebook.

Forever yours

Archangel of Fire 777

Capítulo 10 Frente a la bestia.

-Tito, no sé cómo explicártelo pero tienes un aire… radiante esta mañana, tu rostro se ve tan… luminoso.-

Shun comía alegremente su pan con mermelada mientras Mitsumasa Kido pujaba de horrores a cada segundo que se le ocurría acomodarse en aquella lujosa silla de su comedor. El dolor era insoportable, pero al menos los comentarios del "atolondrado" de su sobrino le aseguraban que la tortura había sido efectiva. El viejo ladeo su rostro adolorido buscando algo, y no pudo evitar preguntarse que en aquella gran pieza había demasiado espacio vacío. Shun no tardaría en adivinarle su pensamiento.

-Tía Hera salió desde temprano, dijo que tenía que hacer unas compras y que después iría a ver a su hermana Deméter.-

El viejo levanto su ceja con fastidio.

-Otra vez! Pero que le ha dado a esta por juntarse con la bruja de su hermana?!-

-Hay déjala Tito, la pobre necesita apoyo después de la partida de Saori, sabes anoche me decía que quería poner una denuncia en la policía.-

-Qué?!-

-Pero yo la convencí de que esperase un poco y que la próxima vez que la tonta esa te llame tu te encargaras de ponérsela al teléfono.-

El viejo suspiro de alivio, menos mal que para algo servía el "tonto" de Shun.

La mente del viejo Kido estaba inquieta, sabía que a ese ritmo Hera no tardaría en darse cuenta que algo no estaba normal. Así que tenía que apresurarse para poder sacar, lo más rápido posible, provecho de aquella situación. Sin la prominente fortuna de los Solo su plan de estafa a gran escala que tenía jugando desde hacía años podía venirse abajo en cualquier instante. Tenía que apresurar las cosas, cuanto antes terminase su asunto con las empresas de Hera más sano seria para él.

-Dime hijito ya terminaste de firmar los documentos para recibir el préstamo de los inversionistas?-

-Pues no… pero no te preocupes esta tarde estarán firmados y sobre tu escritorio.-

Una sonrisa perversa adorno el rostro del anciano, pero aun así aquello no le satisfacía del todo, él no era de los que se conformaran ante nada. Aun le quedaba una espina por saldar y es que si dejaba ir el imperio de la familia Solo, estaría perdiendo una buena parte de sus "ingresos". Ahora era el momento de mover todas sus influencias para llegar hasta su objetivo.

Mitsumasa se levantó adolorido pero con prisa, si quería ganar tenía que ponerse manos a la obra. Shun bebía con placer su segunda taza de té verde, mientras observo de reojo a su anciano tío salir de allí casi a rastras, el peli verde suspiro con resignación después de todo como dice el viejo refrán quien nace buey hasta la coyuntura lambe.

….

En el centro de Tokio el teléfono de Pandora sonaba sin parar, la morena se tomó su tiempo antes de tomar la llamada.

-Si diga… por supuesto pásenmelo de inmediato. Señor Kido, es un honor recibir una llamada de alguien tan importante como usted.

Por supuesto que podemos arreglar una cita con el señor Hades, permítame un segundo.-

La morena volteo su rostro hasta el cómodo sofá en cuero negro que se encontraba a un par de metros de su escritorio. Desde ahí la sonrisa maquiavélica de Hades brillo entre aquel ambiente de sobriedad.

-Qué le parece esta misma noche, el señor Hades estaría encantado de cenar con usted. Pues me parece perfecto ya lo he apuntado en su agenda. Hasta esta noche entonces.-

El teléfono se colgó con suavidad, mientras que la morena se dirigió a su señor.

-Quiere que preparemos algo especial mi señor?-

-Llama a Hilda y dile que prepare a los chicos.-

-Si mi señor.-

Mientras tanto un viejo apartamento ubicado en un suburbio abandonado dejaba oír los choques de lo que sonaban como fuertes y consecutivos latigazos. Después aquellos muros que recogían los ruidos de un arduo y pasional forcejeo.

-Eres un mal chico Milo, mira que me dejaste esperando 15 minutos.-

El látigo de la hermosa rubia era interceptado por la astuta mano del joven griego, aquel pecho desnudo lampiño, con sus perfectos abdominales ponían a la joven June en un estado de demencia sexual. Para colmo aquel pequeño tatuaje de un escorpión en su bajo abdomen no era de mucha ayuda.

-Tranquila domadora, ya sabes que me gusta de vez en cuando invertir los papeles.-

-No es justo, yo he sido una buena chica. Te di las llaves del zoológico y me encargue de convencer a mi amiga de poner tu paquetito dentro de la limosina.-

-Ya… pero jamás acordamos una sesión de latigazos mí preciosa.-

-Milo…-

El escorpión le cerro un ojo coqueto mientras tomo asiento en un viejo sillón frente a la cama.

-Ven aquí se una buena chica y no te daré las nalgadas que mereces por no haberme advertido que los cocodrilos no habían comido.-

La chica se rio traviesa y le contesto con un tono de picardía.

-Dijiste que era el viejo ese que quiso abusar de ti.-

Milo extendió sus brazos desde aquel sofá, desabotonándose el pantalón ante el sonrojo de la rubia.

-Por eso te quiero mi domadora preferida. Ven aquí y pórtate bien con Daddy Milo.-

Así sin ninguna resistencia y mucho menos recato la chica se le echó encima dispuesta si fuese necesario a dejarse jugar una vez más el rol de sumisa junto a aquel hombre que le arrancaba sus más bajas pasiones.

Después de haber pasado los días más locos y románticos de su vida Julián y Shaina admiraban la hermosa mansión que su hermano y su cuñada tenían en Tokio. Aquel salón principal lleno de sables y de armas de guerra, expuestas como piezas de museo. Todas en perfecto estado y con un brillo y limpieza impecable. La calidad y el buen gusto en todo siempre guardando los tonos grises y negros. Julián se rascaba la cabeza y una risilla de resignación le salió espontanea.

-Mi hermano siempre tan oscuro y metalero.-

Shaina se perdía en aquel viejo cuadro que mostraba a Hades en otros tiempos más joven junto a Julián.

-Y tan guapo…-

-Oye…-

-Qué?! Es cierto.-

-Oye te prohíbo que pongas tus hermosos ojos verdes sobre mi hermano! Primero que nada es mi hermano y además está casado!-

-Eso no le quita lo buenote.-

Julián Solo haciéndole una escena de celos a ella, eso para Shaina era lo más sexy del mundo. Julián estaba molesto cruzado de brazos como niño en plena rabieta.

-Oye si yo me hubiese puesto así por cada tipa con la que te acostabas y que además tenías el descaro de refregármelas en la cara.-

La rabieta de Julián se convirtió en un gesto de vergüenza y sobre todo de culpa.

-Preciosa te juro que yo… bueno en realidad solo quería…-

-En fin lo pasado es pasado.-

Una voz ajena les trajo de regreso al presente.

-Estamos en Tokio y es hora de divertirnos, chicos.-

Core tenía el plan perfecto para aquella noche.

-Aún les falta por conocer el mundo secreto en donde Hades y yo somos reyes.-

Julián trago saliva, algo nervioso.

-Todavía falta…-

-Querido hasta ahora solo conoces la punta del iceberg.-

Aquel plato lleno de golosinas se terminaba despacio mientras una pareja repasada fotografías de décadas atrás.

-Este era Kanon después de haberse caído en un charco de lodo.-

Por el otro lado de la pieza una voz ronca se quejaba.

-Tú me empujaste, mendigo bipolar!-

Al gemelo menor no le caía nada en gracia que su gemelo mostrase ciertas fotos demasiado intimas y se sentía algo avergonzado, a sus espaldas un par de brazos le sobaban suavemente el pecho por encima de su aun blanca camiseta.

-En lugar de pelear podríamos prepararte un cambio de ropa, esta noche pienso lavarte entero.-

Las palabras de la pelirroja hicieron que la vergüenza pasase por un lado y Kanon tomo a la chica en brazos para así juntos terminar de juntar sus cosas. Saori continuaba atenta, sentada dentro de los brazos protectores de Saga en aquel viejo sofá y así ya más tranquilos el gemelo continuo su recorrido a través de los años.

-Este era nuestro padre, la verdad tenía una paciencia infinita, aunque en sus últimos años nosotros no fuimos… en fin.-

Saori tomo la foto aquella entre sus manos y se sorprendió de ver a toda la familia completa, bueno a casi toda.

-Qué lindo el pequeño! Porque no está contigo?-

-Mi tío Dokho decidió que Kiki y Mu deberían continuar sus estudios en el extranjero y creo que tuvo razón, ambos chicos son bastantes inteligentes. A propósito en un par de días los conocerás.-

-Debes echarlos de menos después de todo son tus hermanos.-

-Pues sí, pero era lo mejor dadas las circunstancias en las que Kanon y yo nos vimos. Si bien Mu nos ayudó muchísimo con su testimonio, pero aun así el proceso fue largo. Imagínate lo que hubiesen sufrido en las escuelas de aquí? La gente es cruel.-

-Así que ustedes decidieron llevar solos esa carga.-

-Ni así podremos regresar el tiempo, si tan solo hubiese podido decirle a mi viejo lo importante que él era para mí… para nosotros. Kanon y yo éramos un par de adolescentes rebeldes y estúpidos!-

La chica le tomo el rostro para besarle con suavidad y así le profirió suaves caricias en su larga melena.

-Sabes no eres el único, yo tampoco fui una Santa con mi padre, y no hay día que no le eche de menos. De haber imaginado que lo perdería así de esa manera…-

Ahora fue Saga quien beso suavemente los labios de la chica.

-Es por eso que no quiero dejar nada al tiempo. Hoy estamos aquí y mañana igual y no.-

La chica se sorprendió al sentir la suavidad de la mano de Saga sobre la suya, fue como una caricia y aquel brillo azulado que emitía aquel cristal era especialmente bello. Era un anillo pequeño con forma de rosa y en su centro un pequeño zafiro resaltaba la pequeña joya.

-Es precioso, Saga.-

-Era de mi madre mi padre se lo ofreció cuando supo que Kanon y yo veníamos en camino.-

La chica sintió que el corazón se le saldría del pecho, y después un par de lágrimas traicioneras marcaron su rostro.

-Pequeña porque lloras?-

-Yo creí… que…-

Saori se soltó a llorar abrazándose fuerte del géminis.

-Que preciosa? Que creías? Que esto era un simple juego?-

La chica sollozaba, aquella confesión le resultaba insólita.

-Saga ahora mismo no soy dueña de nada, Mitsumasa Kido lo controla todo y… bueno… sabes quizás al final de esto yo no sea tan valiosa.-

-Al diablo el maldito dinero de los Kido! No voy tras la fortuna de tu familia, solo quiero que mi padre reciba justicia, el dinero es lo que menos me interesa. Yo te quiero a ti, a ti preciosa diosa de la sabiduría sádica.-

Aquella frase saco una risilla entre lágrimas a la peli morada.

-Ni siquiera soy una verdadera Kido, mi abuela nunca nos revelo el nombre del abuelo.-

-Lo ves mucho mejor entonces y de donde vienen los bienes que controla Mitsumasa?-

-De la familia de mi abuela.-

-No lo entiendo porque tu abuela se casó con ese pervertido?-

-Supongo que para darle un nombre a mi padre, tú sabes cómo son estas familias tradicionales.-

-Pero si el viejo es un degenerado!-

-Lo sé, pero pues mi abuela nunca ha querido indagar más allá de las apariencias. Yo sé que ese es capaz de acostarse con cualquiera chica o chico eso le da igual es un pervertido asqueroso.-

-Dime una cosa nena, alguna vez intento algo contigo?-

-Mi padre no le dejaba ni un minuto a solas conmigo, además de enseñarme la autodefensa desde muy pequeña. Yo no viví en casa de mis abuelos sino hasta la muerte de mi viejo, pero él siempre supo de las tendencias del tipejo ese.-

Saga acaricio el cabello de la joven con devoción, mientras que una sonrisa tranquila adornaba su rostro.

-Creo que si te hubiese tocado un pelo iría a matarle con mis propias manos.-

-Déjale sufrir, así es más satisfactorio para todos.-

Después la joven miro de nuevo a ese pequeño anillo en su dedo.

-Cuando esto termine nos iremos de aquí?-

-A donde tú quieras?-

-A Atenas, siempre quise conocer Grecia.-

-Es curioso Kanon y yo nacimos ahí. Compraremos una casita cerca de la playa y estaremos tranquilos, será nuestro Santuario, tu serás mi Diosa y yo tu fiel caballero.-

La chica miro traviesa hacia la entrepierna de su prometido.

-Prométeme que me apuñalaras todo los días con tu daga divina.-

Saga le suspiro coqueto al oído.

-Mi daga de oro es toda tuya preciosa, te lo advierto será una verdadera masacre.-

Así entre risas sellaron su compromiso bajo el sonido de un par de vasos de vidrio con sake para después cenar un delicioso sushi de atún que Kanon les había amablemente dejado para acompañar aquella cena tan íntima y especial.

Del otro lado de Tokio, Camus y Aurora, la bruja buena, daban un tranquilo paseo por el centro de la ciudad. A unas cuadras de distancia la pelirroja reconoció a un personaje que se bajaba de un lujoso coche.

-Mira francesito, es el viejo verde.-

Ambos se taparon el rostro para disimular la risa al verle bajar de aquel coche lujoso aun cojeando de la velada del día anterior. El galo negaba con diversión.

-Este tipo debe ser de plomo porque si vieras la semanita que le estamos dando.-

Aunque la joven, curiosa por naturaleza no se quedaría solo con esa lejana imagen, y así se dirigió a espiar por el vidrio del lujoso restaurante.

-Aurora te va a reconocer.-

-Claro que no si mi disfraz era muy bueno, además mira eso!-

-Qué?!-

-Por todos los infiernos! Ese asqueroso esta cenando con el rey!-

-El rey? Cherie Japón es un imperio dirás el emperador, pero ese hombre tiene rasgos occidentales y distancia mucho de ser…-

La chica salto emocionada.

-Es Hades! Cielos el señor de la sensual tortura en persona!-

Camus mitro sorprendido a la joven.

-Tú y él son amigos?-

-No! Cómo crees? Pero eso no quiere decir que no haya oído hablar de él, bueno… es un personaje oscuro de gran poder en Japón y hay quienes dicen que en todo el mundo.-

-A ver explícate.-

-Bueno veras tengo clientes que me hablaron de él y uno inclusive tenía una foto, por eso le reconocí. En realidad por lo que me han contado Hades es el dueño de la cadena más fuerte de bares y clubs de Sadomasoquismo en el mundo.-

-no me sorprende que sea amigo de Kido, el viejo es un asqueroso degenerado.-

-Oye! Hades es el rey del Sado no de las degeneraciones, hay reglas para los clientes de la franquicia Infiernus.-

-Ah sí cómo cuáles?-

-Bueno primero que nada solo adultos, sanos, y consencientes. Nada de drogas ilegales, las sesiones no conllevan sexo, al menos no dentro de las instalaciones de Infernus. El precio es alto y si además quieres pertenecer al sequito del rey Hades debes ser obediente y sumiso.-

Camus se partía de la risa ante aquel panorama.

-Kido de sumiso, dejándose azotar, humillar y para colmo sin sexo! Eso ni quien se lo crea.-

-En eso tienes razón, dudo que ese tipo pudiese participar en los juegos de Infernus, pero de que ese que está en su mesa es el gran Hades, eso no me queda ni la más mínima duda.-

Camus se quedó tres segundos pensativos.

-Que puede querer el rey del Sadomasoquismo con un viejo pervertido como Kido?-

Así la pareja estuvo de acuerdo en tomar un sitio discreto y así poder espiar aquella velada tan extraña.

Dentro del restaurante Kido y Hades bebían otra copa de sake mientras esperaban su segundo plato.

-Así que usted tiene negocios por aquí Hades, se puede saber en qué rama se mueve?-

-Ya se lo dije en una muy elitista, digamos que mis clientes son personas con gustos particulares y yo me encargo de cumplir esos… gustos.-

Aquella sonrisa sugerente de Hades le daba rienda suelta a la sucia imaginación de Mitsumasa. El viejo no podía dejar de fantasear (seguro sería un negocio de prostitución, quizás de lo más prohibido) la idea de poder yacer con jóvenes de corta edad ponían al viejo deseoso. Hades no era tonto y fácilmente podía leer que dentro de Mitsumasa se escondía una bestia, una de las más asquerosas y repugnantes que existían. Si algo detestaba el señor del Infiernus era precisamente a ese tipo de bestias así pues ahora su objetivo era claro cazar a aquella abominación y para ello recurriría a todo su encanto infernal.

-Veo que usted está ansioso por entrar en este tipo de… mundo.-

El viejo rio complacido.

-Para ser sincero hace muchos años que estoy en él. Aunque debo aceptar que nunca rechazo una posible invitación a veladas de este tipo. Claro siempre y cuando guardemos la máxima discreción.-

Hades recibía su plato de pato marinado con una sonrisa perversa.

-La discreción es la clave de este mundito amigo mío.-

Mitsumasa sonrió complacido mientras intento volverlo al tema que le interesaba también.

-Y sobre las empresas Solo…-

-Vamos… estoy seguro que podemos llegar a algún acuerdo, después de todo mi hermano Julián está en un estado de depresión que no creo que pueda seguir a la cabeza del grupo y pues lo mío va por otros rumbos.-

-Sabes al haberme firmado todos esos papeles sin ser él realmente el dirigente del grupo, pues se arriesga a terminar el prisión por fraude.-

Aquel comentario le llego a Hades como patada en la boca del estómago, pero como siempre supo disimular su estado bajo aquella aparente e inalterable serenidad. Ante todo sangre fría frente al enemigo.

-Mi pobre hermano… en fin para que llegar a ese punto si siempre podríamos arreglar las cosas bajo la discreción de uno de mis clubes exclusivos. Que le parece si negociamos todo esto mañana por la noche, estoy seguro que puedo prepararle una velada única e inolvidable.-

El viejo sonrió como lobo hambriento.

-Estaré encantado! Mis gustos son muy abiertos, amo los dos géneros y tengo cierto desliz por los de…-

Hades levanto la ceja fingiendo ansiosa curiosidad.

-Si…-

-15 o 16 si tampoco me gustan tan jóvenes.-

Hades sintió ganas de vomitar, ahora podía atar cabos y confirmar lo que Shaina les había confesado sobre su hermano. Aun así siguió sonriendo, tranquilo y sobre todo muy a la escucha.

-No le veo ningún problema.-

Mientras tanto del otro lado de la vitrina Camus llamaba discreto con su celular.

-Lo siento Kanon, pero eres el único que me cogió el teléfono y… bueno sería de mal gusto cortar la velada romántica del jefe.

Si Aurora está segura, y pues debemos estar prevenidos, yo creo que Ángelo o Milo serían los más indicados en esto.

Shura… olvídalo aquel es un loco caballero jamás aceptaría meterse en algo así.

Yo no!-

Junto a Camus Aurora sintió que sus mejores fantasías podían hacerse realidad.

-Si! Vamos yo te acompaño! Por favor! Si no quieres pues puedo acompañar a alguno de tus amigos.-

Para la Camus la respuesta salió sola como el agua.

-Está bien iré yo mismo. Merde!-

Así colgó el teléfono para reprimir a su… ¿conquista?

-Te gusta el sadomasoquismo?-

-Solo tengo curiosidad de conocer a ese personaje, sabias que uno de mis clientes me dijo que Hades dona una suma importante de dinero cada mes para los niños enfermos de cáncer?-

-En serio? Quien diría eso de alguien con esos gustos.-

-Estas celoso?-

-Quien yo?! Si apenas y… bueno pues si un poco. Por fin conozco a una chica hermosa y divertida y ella tiene inclinaciones por los reyes del dark.-

-Hades es un hombre casado y extremadamente fiel. Créeme mi curiosidad no tiene índole sexual o romántica, es solo que ese hombre es un caso tan enigmático y secreto que pues…-

-Está bien! Debo admitir que a mí también se me ha despertado la curiosidad.-

-Entonces sí?-

Camus suspiro resignado.

-Oui, está bien.-

Horas después Mitsumasa y Hades se despedían amistosamente, en cuanto el rey del sado tomo sitio en su limosina, saco su teléfono y dirigió de inmediato una llamada a su amada esposa.

En una discoteca de lujo Core y Shaina se divertían vestidas de colegialas del manga y bailaban juguetonas con un muy cooperativo y alegre Julián. En cuanto el teléfono sonó la rubia hizo una señal a sus acompañantes y se alejó a contestar.

-Mi amor, te llegaron las fotos?-

-Veo que mi hermano se la pasa bien, pero más vale que te portes correctamente mi pequeña si no ya sabes que esta noche te tocan tus nalgadas.-

-Me encanta cuando mi amor y señor me cela así. Creo que el pobre se está divirtiendo como nunca y tu cómo vas?-

-Ese tipo es un asco! Pero le daremos una prueba de nuestro poder. Necesito que llames a tus chicos, y ya sabes querida será un sesión Extreme.-

-Por supuesto mi vida, así se hará.-

-Bueno ahora les alcanzo solo debo hacer una llamadita mas y estaré con ustedes.-

-Aquí te esperamos mi vida. Te amo.-

-Y yo a ti mi preciosa.-

Mientras dentro de su limosina Hades jugaba al teléfono su siguiente movimiento.

-Pandora prepara la jurisdicción esto va a tronar, y no dudes en hacer auge de todas nuestras influencias.-

-Que ocurre mi señor?-

-Vamos a matar de un solo golpe a una bestia y si es necesario usaremos todos nuestros recursos.-

-Así se hará mi señor.-