NI OUAT NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN. LA HISTORIA ES MIA Y LA PUBLICO SIN ALGUN FIN DE LUCRO.

Contigo Siempre Regina.

-Mi pequeña rubia-Susurre ahogando un jadeo- Contigo Siempre.

-Regina ¿Me podrías perdonar?- Dijo Emma con notable arrepentimiento.

-Solo no me vuelvas a dejar, no podría soportar perderte de nuevo- Conteste.

Emma sonrió, se hinco a mi lado y saco una cajita con un bello y sencillo anillo de oro blanco.

-Regina Mills, eres el amor de mi vida y nuca te volveré a dejar- Recito con voz suave y me puso el anillo justo encima de nuestra sortija de compromiso.

-¿Qué tendrá Cancún que nos vuelve tan románticos?- Dijo James rompiendo el momento emotivo.

Solté una risita nerviosa, todas las emociones del momento me tenían un poco alterada, por un lado estaba mi nuevo comienzo con Emma pero por otro lado estaba Angelina.

-¿Les traigo la cena?- Pregunto el mesero cuando se acercó a la mesa.

-Si por favor- Contesto Philip.

La cena consistió en Langosta y ensalada acompañadas de un maravilloso y frío vino blanco.

-Traje malvaviscos para la fogata- Comento Killian cuando todos terminamos de comer.

-Hay que ir allá antes de que la leña se acabe- Dije tomando mi copa y la botella de vino.

Caminamos los pocos pasos que nos separaban de la fogata y nos sentamos todos juntos, empezamos a asar algunos bombones y a comerlos, llenamos nuestras copas y así estuvimos por varias horas.

-El pequeño se ha dormido- Dijo Mary Margaret con Henry en brazos- Iré a ponerlo en su cama.

-Te acompaño Mary, tengo que hacer una llamada- Agregue levantándome y caminando a lado de mi amiga.

Entramos a la casa y saque mi celular justo cuando Mary subió las escaleras hacia la habitación de Henry.

-¿Regina estas bien? Es muy tarde- Contesto Angelina al otro lado de la línea.

-Todo está bien Angie… Yo solo quería decirte que te quiero mucho.

-Cariño sabes que yo igual, pero no entiendo ¿a qué se debe la llamada?- Dijo la morena con un tono de voz más serio.

-Necesitamos hablar Angelina, cuando llegue a Storybrook me gustaría que nos viéramos.

-Te espero ansiosa Regi, ahora sigue disfrutando de tu viaje- Contesto y después de una breve despedida cortamos la llamada.

Justo en ese momento Mary Margaret bajo las escaleras y me tomo del brazo para salir juntas hacia la playa.

-¡Mujeres vengan para acá!- Grito James desde la fogata.

Nos unimos a ellos, tomamos nuestro trago y empezamos a escuchar su plática.

-El juego es sencillo- Decía Tinker- Solo debes decir "Yo Nunca Nunca…" y una frase, si lo has hecho le das un trago al vino.

-Empiezo- Grité entusiasmada- Yo nunca nunca he tenido un trío.

Mire a mis amigos y me reí cuando Philip, James y Aurora le dieron un buen trago a su copa.

-¿Aurora tú has estado en uno?- Pregunto Emma.

-El San Valentín pasado- Dijo mi cuñada como si fuera algo normal.

-Mi turno- Hablo James—Yo nunca nunca he sido descubierto a la hora del sexo.

Solté una carcajada en el momento en el James termino de hablar, no pude evitar recordar todas esas veces en las que Emma y yo fuimos descuidadas y nos cacharon teniendo relaciones. Le di un trago al vino al igual que mi rubia y rellene las copas un segundo después.

-Malvada tú me has provocado varios traumas- Dijo Mary Margaret- Y por lo que recuerdo a tu mamá también.

-Es cierto, Cora en tu despedida de soltera nos contó que la primera vez que vio a Emma fue debajo de ti- Agrego Aurora arrastrando las palabras ligeramente.

-Basta ya, no sigan-Gruño Emma apenada- Es mi turno…Yo nunca nunca he tenido sexo en público.

-¿Es en serio Regina?- Pregunto Philip cuando vio que Emma y yo bebimos de la copa- ¿Tu y mi hermana lo han hecho en público?

-Si amigo- Confesé- De hecho una vez tú estuviste a punto de descubrirnos, estábamos en mi coche.

Todos rieron al ver la cara de consternado que tenía Philip, el juego termino en ese momento pues el vino y la fogata se habían acabado, nos levantamos de la arena y caminamos hasta la alberca de la casa.

-Los reto- Dijo Elsa cuando llegamos a los camastros- Los reto a meterse a la alberca justo ahorita.

-Pero no tenemos traje de baño puesto- Respondió Tinker- Tardaríamos un rato en cambiarnos.

-¡Pues sin bañador!- Grito James mientras se deshacía de su traje de lino y se metía en la alberca únicamente con su bóxer Calvin Klein.

Killian lo imitó y salto a la piscina seguido de Kristoff y Philip.

-Vamos chicas ¿no piensan meterse?- Pregunto Kristoff.

-Traemos vestido- Contesto Mary Margaret- No llevamos sostén, ni… bragas.

-Las tangas siempre son más cómodas en estos casos- Agregue como excusa.

Los chicos siguieron insistiendo hasta que lograron convencernos, la primera en desvestirse y meterse únicamente en tanga fue Elsa, seguida de Aurora y Tinker, después Emma tomo de la mano a Mary Margaret y saltaron juntas, al final fui yo la que entro a la alberca no sin antes dejar bien acomodado mi vestido Chanel.

-Esto es incómodo- Me dijo Emma cuando se acercó a mí- Yo estoy casi desnuda y mis hermanos están del otro lado.

-Tranquila nena, ven- Conteste tomándola por la cintura y cubriendo sus pechos con los míos- ¿Mejor?

-Contigo todo es mejor- Dijo y me beso con deseo.

Seguimos con el beso ignorando por completo la compañía que teníamos, discretamente moví mi mano hasta la entrada de su sexo y deslice mi dedo índice por su clítoris, ahogue sus jadeos con mis besos y seguimos así por varios minutos.

-¡Malvada!- Grito James desde el otro lado de la alberca- ¿Mañana iremos a la isla?

Gruñí al tener que separarme de mi rubia para contestar, pero aun así puse una falsa sonrisa en mi rostro provocando que Emma soltara una carcajada.

-A primera hora encantador- Grite y me volví a girar hacia mi esposa.

-¿Por qué Emma y tu están tan alejadas?- Pregunto nuevamente mi cuñado logrando que me empezara a frustrar- Ahhh ya entendí, están haciendo cosas sucias.

Todos se rieron y empezaron a molestarnos, me hundí en el agua para que nadie viera mi sonrojo y en cuanto Salí tome de la mano a Emma para que nos fuéramos juntas hasta nuestro cuarto.

-Los veo mañana- Grite sin mirar atrás.

Corrimos por la casa hasta subir las escaleras y entrar a la habitación, seguíamos desnudas y empapadas y a pesar de eso el calor de Cancún impedía que tuviéramos frío.

Tumbe a Emma sobre la cama y me puse a horcajadas sobre ella.

-¿Estas así de mojada por mí?- Pregunte sujetando sus manos por encima de su cabeza.

Mi rubia soltó una dulce risa y atrapo mis labios para besarlos y susurrar una simple respuesta.

-No.

-¿Qué puedo hacer para solucionar eso?- Volvía preguntar pero ahora poniendo mi boca sobre uno de sus pezones.

-Sorpréndeme- Contesto entregándose enteramente a mí.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo al escuchar toda la entrega y confianza que depositaba Emma en esas palabras y me deje invadir por un sentimiento de completa paz.

-Te amo nena y te voy a hacer el amor-Le susurre antes de empezar a chupar su erguido pezón.

Mis manos cobraron vida propia y viajaron por el cuerpo húmedo de Emma, recorrieron cada rincón y una se colocó bajo su perfecto trasero.

-Señora Mills tiene usted un trasero hermoso- Dije sonriendo sobre sus pechos.

-Y usted Señora Mills tiene unas manos muy traviesas- Respondió Emma soltando varios jadeos.

Seguí besando su cuerpo, entreteniéndome en cada rincón y empezando a estimular su cálido centro, algunos minutos después y cuando el deseo nos empezó a devorar me puse a la misma altura que mi rubia y comencé a frotar mi sexo con el de ella.

-Me haces cosquillas- Jadeo Emma junto con una risita- Pero no te detengas, siento rico.

Obedecí su petición y seguí rozando nuestros centros, cada vez más rápido, cada vez más cerca, en ese momento nuestros cuerpos eran uno solo, nuestros clítoris se juntaban como si estuvieran hechos el uno para el otro y los sonidos que salían de nuestra unión era una perfecta melodía.

-Quiero que lleguemos juntas- Dije con un gruñido.

Y así fue, nuestro orgasmo llego minutos después, ambas gritamos y nos dejamos llevar por ese instante de extremo placer.

Cuando los espasmos pasaron me recosté sobre el cuerpo de Emma y sin importar que siguiéramos húmedas en parte por la piscina y en otra por el sudor me deje llevar por un breve momento de descanso.

-¿Tienes idea de cuánto te amo?- Dijo Emma con voz perezosa.

-No nena, no tengo idea- Conteste con los ojos cerrados- ¿Cuánto me amas?

-Te amo tanto que necesitaría más de 100 vidas para demostrártelo- Dijo y me acomodo a su lado.

-Mi pequeña rubia- Susurre- Te amo de la misma manera.

-Regi, la cama esta mojada ¿quieres que vayamos a otro lugar?

-Hay un sofá cama en el cuarto de Henry ¿vamos?- Respondí casi cayendo en las manos de Morfeo.

Emma no contesto y me tomo de la mano, pasamos al vestidor a ponernos un pijama ligero y nos metimos al cuarto de nuestro hijo. Nos acomodamos y nos dejamos llevar por el sueño en el instante en el que tocamos la almohada.

Solo algunas horas más tarde Henry se despertó pidiendo atención, con mucha pereza nos levantamos y fuimos hasta la cuna del pequeño, lo cargue y juntos los tres bajamos hasta la cocina.

-Voy a calentarle leche ¿quieres algo?- Dijo Emma

-Un café por favor nena- Respondí acomodándome en un banco.

-Nosotros las acompañamos con otro- Dijo James entrando a la cocina de la mano de Mary Margaret.

-¿Por qué tan temprano encantador?- Pregunte cuando note que aún faltaban varios minutos para el amanecer.

-El viaje a la isla me tiene emocionado- Contesto con un encogimiento de hombros.

-¿Emocionado?- Gruño la pequeña Mary- Eso se queda corto, se la pasó toda la noche hablando de la isla, no me dejo dormir.

Me reí en voz baja para no despertar a los demás pero fue en vano pues en el momento en que Henry fue cargado por su tío favorito soltó una sonora y alegre carcajada.

-Les propongo algo- Soltó James- Tomemos el café en la terraza, quiero ver el amanecer con ustedes.

Las tres accedimos y salimos hacía donde empezaba a pintar el color naranja suave del sol, nos sentamos en los camastros y bebimos nuestro café mientras veíamos como la luz radiante inundaba todo el cielo.

-Los mejores momentos de mi vida han sido con ustedes chicas- Susurro James mirando al frente- Y claro ahora con mi pequeño príncipe.

-Cariño ellas deberían ser las primeras en saberlo- Agrego Mary Margaret.

-¿Saber qué?- Preguntamos Emma y yo al mismo tiempo.

Y justo en el momento en el que mi cuñado iba a contestar salieron los demás, Kristoff y Elsa tomados de la mano, al igual que Killian y Tinker, detrás de ellos venían Aurora y Philip cargando una gran hielera.

-¿Que llevan ahí?- Pregunte después de soltar un bufido de frustración.

-Todo lo necesario para desayunar y comer en la isla- Contesto Philip.

-En esta otra- Dijo Killian enseñando una hielera más pequeña- Llevamos toda la bebida necesaria para unas horas.

-De acuerdo, si quieren vamos bajando al muelle para subirnos a las motos acuáticas- Dije y me levante para bajar hasta la playa.

Nos acomodamos en pareja sobre los JetSki, Emma coloco al pequeño Henry entre nosotras dos y con nuestro cuerpo los protegimos.

-Te seguimos capitán Killian Jones- Grito James sobre el ruido que las motos hacían.

Salimos del muelle y nos adentramos en el mar, por casi media hora navegamos hasta que visualizamos la pequeña isla escondida, cuando llegamos pusimos las motos en la orilla de la playa, bajamos las hieleras y las toallas que por suerte trajo Tinker y nos acomodamos en la cálida arena.

-Bueno ahora sí, Mary Margaret y yo les tenemos una noticia- Dijo James logrando que todos le pusiéramos atención.

-Y es una noticia muy importante- Comento mi cuñada.

Y aqui tienen una vez mas el nuevo capitulo, lamento la tardanza pero tengo que confesar que los pocos Reviews del pasado me han desanimado en exceso. Espero en este cap mejoren.

Ahora si... ¿Cual sera la noticia de los encantadores? Se aceptan ideas y/o sugerencias.

Por ultimo les pido que si siguen alguna de mis otras historias me ayuden a decidir cual actualizo:
1.- Donde Hubo Fuego... *Historia 100% MORRILLA*
2.- Operacion Cobra 2 punto 0... *Un fic muy diferente a lo normal*

Espero con ansias LOCAS sus comentarios, saben que siempre es una delicia para mi leerlas.