NOTAS: ¡HOLA! Soy Yukihana-Hime y les traigo el nuevo capítulo.
Titulo: Aprecia lo que tienes, no lo que perdiste.
Disclaimer: NARUTO es trabajo de Kishimoto; yo solo tomo prestado los personajes.
Autora: Yukihana-Hime. (Y-H)
Aclaraciones:
-...- = Dialogo de los personajes.
~...~ = Flash Back (Recuerdos)
*...* = Pensamientos.
CAPÍTULO 9 - Secreto
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Llegaron en silencio hasta lo más alto de las murallas de arena que protegían Suna, siendo Naruto el primero que tomara asiento y Sasuke a su lado.
-Antes de que empecemos, ¿hay algo que quieras decir? Porque no voy a dejar que me interrumpas muy seguido. -aclaro el rubio en tono juguetón, no estaba en su naturaleza ser serio.
El Uchiha lo miro sin creerlo, ¡por supuesto que quería decir muchas cosas! ¡Quería explicaciones! ¡Quería pedir perdón! ¡Quería a Naruto y su hija a su lado! ¿Es que acaso Naruto creía que todo se resolvía con "mira teme, tenemos una hija"? Seguía siendo un dobe de ser así… Y aunque internamente le bastaba con esa tonta explicación, algo dentro de él deseaba escuchar más. Sentía que algo más se ocultaba tras el odio de su hija. Aceptaba que Karura lo odiara por dejarlos -aunque tampoco era como si el supiera sobre su existencia- pero reconocía que hizo daño a Naru, que lo odiara por ser como era en aquel entonces, aun así, los expresivos ojos de su hija le decían que había algo más, algo que si por ella fuera nunca le diría.
-¿Sasuke?...
Naruto extrañado por el repentino mutismo de su compañía, agito una mano enfrente del rostro contrario. Conocía a Sasuke y esperaba una respuesta en reclamo por su parte ante su ridícula pregunta, sin embargo el Uchiha no contesto nada.
Miro al rubio una vez más, el pasar de los años fueron favorecedores. Naruto estaba más hermoso de lo que recordaba, más de lo que pudo apreciar la primera vez que lo vio en ese día. Era su Naruto. Era su amado. Suyo… solo suyo… Sus ojos azules tan hermosos eran la joya más invaluable del mundo. Su rostro tan delicado y único por aquellas peculiares marcas de bigotes. Su delineado y atrayente cuerpo, que pedía a gritos ser mancillado al tener prendas tan ajustadas, invitando a las personas... Frunció el ceño al recordar que aquel hermoso ser, había sido mancillado por alguien más que él. ¡Maldito fuera ese mapache!
-¿Teme? ¿Me estas ignorando?
Sasuke sonrió imperceptiblemente al ver el tierno puchero y el ceño fruncido del rubio, se veía tan adorable.
-Naruto… yo…-sin poder retener más sus sentimientos y sin encontrar las palabras adecuadas para expresarse, decidió mejor demostrarlo.
El Uzumaki de un segundo a otro se vio apresado en aquellos brazos por los que rogaba tiempo atrás que nunca lo soltaran… pero que ahora no le producían más que nostalgia. Sintió la respiración del azabache en su cuello y los susurros con su nombre del contrario pidiendo perdón y perdón repetidamente.
Sin resentimiento alguno y sin pensarlo mucho, correspondió el gesto. Sasuke fue, es y seria, siempre alguien importante en su vida. La primera persona con la que tuvo su lazo más importante en el pasado, sin embargo ahora tenía lazos más fuertes… Gaara y sus hijos… Ellos eran más importantes que cualquiera, incluso que él mismo.
-Naruto…-Sasuke al saberse correspondido y no rechazado, quiso intensificar el contacto, ejerciendo mayor fuerza en la cintura del rubio para atraerlo más a su cuerpo.
El cuerpo de su amado era más delgado de lo que recordaba, era más delicado, su aroma era tal y como recordaba e incluso mejor, la belleza del rubio solo había aumentado con el paso de los años, y sabiendo que compartían una hija, una niña que portaba ambas sangre, era lo más maravilloso. Todo en Naruto era perfecto en su opinión.
-Sasuke, debemos hablar…
El Uzumaki sintió una mano de su ex-pareja en su nuca, guiándolo hacia los labios del Uchiha, el cual se había hecho un poco hacia atrás para alejarse del cuello y poder besarlo en los labios.
-¡Sasuke detente!
Sin excederse con la fuerza, empujo al contrario. El abrazo era aceptable pero algo más allá de eso, no. No era porque Gaara se molestara -aunque si lo haría-, sino porque él no deseaba que su cuerpo fuera marcado por nadie más que su esposo. Solo aquel pelirrojo cariñoso podía posar sus labios -y algo más-, en su cuerpo. Uzumaki Naruto solo podía ser poseído por Sabaku No Gaara.
El Uchiha frunció el ceño, primero lo aceptaba y ahora lo alejaba. Naruto seguía siendo igual de voluble que en el pasado. Cuando le iba a reclamar, vio el claro reproche reflejado en los ojos azules, y expresado en el rostro. La acción fue interpretada por el Uchiha, como que tal vez debería de comenzar disculpándose, antes de ir al siguiente nivel
-Naruto, sé que fui un tonto… un estúpido, descerebrado, mal nacido y todo lo que tú quieras decir… pero por favor créeme cuando te digo en estos momentos que TE AMO.
-Sasuke voy a dejar algo en claro desde ahorita. -exclamo el Uzumaki poniéndose de pie.- Yo estoy casado con Gaara… Amo a Gaara…
-¡Cállate! -grito Sasuke poniéndose de pie también.- Eso no es cierto… tu… tú no puedes haberme olvi…
-Te olvide. -aclaro al ver como su viejo amigo negaba con la cabeza.- Tal vez no totalmente ya que compartimos algo en común, pero en verdad el amor que sentía por ti quedo atrás.
-Naruto, nosotros podemos comenzar de nuevo. Junto a Karura… Ella, tu y yo…
-Sasuke, no hay un futuro para nosotros, y mucho menos para los tres…-interrumpió el rubio con voz dulce y comprensiva.- Yo soy muy feliz con mi familia, Sasuke. Y si me reencontré contigo no fue para comenzar una batalla de sentimientos confusos de tu parte, porque para mí ya está más que claro ese tema; NO TE AMO, Y NO LO VOLVERÉ A HACER…
Al azabache le dolían las afirmaciones del rubio, la esperanza que mantuvo viva por años de rehacer su vida con él, se iban rompiendo una a una de la manera más cruel. Aquellos hermosos ojos azules que reflejaban el alma de su dueño, demostraban que cada palabra era verdad, dicha del corazón. Cada "te amé" y cada "amo a Gaara" eran reales. Pasado y presente, eran claros.
-…Sasuke, no nos hagas más daño con…-el rubio negó- No nos hagamos más daños…-rectifico.
El tema de su vida juntos era cosa de dos, no solamente del renegado, él también había sido un iluso, un ciego y sordo, ante lo que veía y oía en la aldea de las andadas de su pareja. Siempre creyendo en el contrario, nunca cuestionándolo por temor a que se fuera de nuevo de la aldea, de su lado. Algo que ahora era irónico, porque, quien termino yéndose de Konoha fue él.
-…Por favor; prométeme que no intentaras nada en contra de mi relación. -pidió el rubio, leyendo las intenciones del contrario.- Y no lo digo porque tema "revivir" el amor que te tuve, porque no existe tal sentimiento ya. A estas alturas comienzo a cuestionarme si en realidad existió…
-¿A qué te refieres?
-A que el amor que viví contigo y el que le profeso a Gaara es muy diferente. -explico el rubio con gran sentimiento y una sonrisa en sus labios.- Contigo fue todo nuevo, excitante, toda una ilusión. El primer enamoramiento. Creo que confundí la admiración y el cariño que te tenía como amigo, por el amor de una pareja. Contigo siempre fue dar y no recibir nada… Con Gaara es igualitario…
-Si estas tan seguro de eso, ¿por qué me pides que no interfiera? Temes…
-Lo pido porque a mis hijos no les gustara que su padre este constantemente en pleito con alguien a quien respetan por ser mi viejo compañero de aventuras. Gaara es muy celoso. -el rubio le sonrió tan radiantemente que removió sentimientos en el Uchiha, haciéndolo olvidar la parte del pelirrojo- Todos ellos han crecido sabiendo historias de mi tiempo en el equipo siete y de mis amigos en Konoha, siendo el "renegado" y el "flojo" los más admirados.
-Naru... amor...
-Sasuke, en verdad dejemos esto hasta aquí. Lo nuestro fue y termino, tal vez no como quisiéramos recordar pero ya está. Fin. -dijo el rubio cansado, honestamente nunca espero tanta insistencia de parte del contrario. Se imaginaba que por su orgullo Sasuke solamente le recriminaría su abandono y el no decirle que fue padre, nunca espero que quisiera retomar algo que él mismo rompió.- Y si de lo único que quieres tratar es sobre nuestra antigua ¿relación? ¿Eso era? Bueno, no importa que fuera. Si eso es lo que quiere tratar, mejor lo dejamos aquí. Yo pensando que te importaría más tu hija...
-Espera…-el azabache detuvo del brazo al contrario cuando intentaba irse.- Hablemos de Karura...
Por más que quisiera arreglar su relación con Naruto, en esos momentos notaba que no importaba que hiciera o dijera, el rubio seguiría aferrándose a esa fantasía de amar al mapache. Porque si, él estaba seguro que Naruto solo estaba sumergido en la ilusión de haberlo olvidado y amar a aquel pelirrojo bastardo. Por ahora solo se limitaría en saber sobre su hija, quería escuchar a su amado hablar de ella. Esa niña a la que juntos le dieron vida.
-...Por favor cuéntame sobre tu embarazo y sobre ella. -pidió el Uchiha de manera amable, algo que extraño al rubio, sabía que algo tramaba pero no sabía que.
Y aunque le intrigaba saber que era lo que ocultaba Sasuke, lo dejo pasar, era más importante aclarar las cosas con él, por el bien de Karura, su hija no debía odiar, ella no debía llenarse de aquel sentimiento tan horrendo... tenía la esperanza que el conocer a Sasuke los hiciera cambiar a los dos, que Karura reflexionara que su odio hacia su otro padre era malo y que Sasuke recapacitara sobre su comportamiento con sus otros hijos; Sarada y Ryuu no merecían el trato que les daba su padre. El tiempo estaba agotándose para una convivencia mutua.
-En ese caso, hablemos. -acepto el Uzumaki, retomando su lugar en la arena, mirando al frente para no intercambiar miradas con el contrario, el pasado con Sasuke tal vez ya no significaba nada en sus sentimientos pero aun dolía por las consecuencias de esos días.
-¿Cómo te enteraste de que estabas embarazado? -pregunto con curiosidad el Uchiha.
-Creí que eso te lo habrían aclarado Gaara y Karura...
-Quiero oírlo de ti. -interrumpió Sasuke con una mueca de desagrado ante la constante aparición del pelirrojo entre ellos.- Quiero saber sobre mi última hija de la boca de su papá...
-En realidad Karura vendría siendo la mayor. -aclaro Naruto con tranquilidad, observando de reojo las expresiones de Sasuke, quien abrió los ojos sorprendido.- Antes de nuestra discusión yo ya había comenzado a sentir mareos, náuseas y vómitos... Prometiste no interrumpir.- le recordó al ver sus intenciones. El azabache asintió.- Al principio pensé que era por estrés debido al próximo nombramiento de Hokage, el que mantuviéramos nuestra relación en secreto y otras cosas más. Pero llego a un punto que incluso yo no pude soportarlo más e hice lo último que me gusta, ir a ver a un doctor... -el Uchiha contuvo la risa que le provoco el recuerdo del miedo del rubio hacia los médicos-…Te mentí...-Sasuke lo seguía viendo fijamente, no entendiendo cual mentira.-...El día que me entere que Sakura-chan estaba embarazada, no fui a ver a la abuela Tsunade para mis clases, en realidad fui para hacerme un chequeo, no soportaba más sentirme tan mal...
-¿Porque nunca me dijiste que tu salud estaba empeorando?
-No quería preocuparte. La aldea aun te tenia cierto resentimiento y de cierto modo sabes lo orgulloso que soy...-contesto el rubio con una sonrisa nostálgica.- Mmm, no…-negó con la cabeza.- Creo que en realidad, solo quería que tú lo notaras, quería saber y sentir que en verdad me prestabas atención, aunque al final nunca paso. -El Uchiha sintió remordimiento aún más, en verdad fue un idiota por dañar tanto al rubio.- Además, aquel día te lo iba a decir después de que me revisaran y me dieran un diagnóstico, pero no hubo tal consulta. Cuando escuche lo del embarazo todo paso a segundo plano. Después fue el aceptar todo lo que se decía de ti en la aldea, nuestra pelea y el distanciamiento...-suspiro- En la primera semana estuve triste y enojado a la vez...
-¿Cambios de humor...?-murmuro Sasuke al reconocer otro síntoma, Hotaru había padecido de ello, contrario a Sakura.
-Sí, terminaba enojándome y desquitándome con Ino, Hinata e incluso Shikamaru, quienes solamente querían apoyarme. Luego lloraba como condenado a muerte en sus brazos, disculpándome una y otra vez... todos lo adjudicamos a mi depresión por terminar con la relación que tuviéramos...-algunas imágenes de aquellos días en que sus amigos debían esquivar objetos voladores que el lanzaba, hicieron reír un poco al rubio, quien siguió con el relato.- Pero después de una semana de nuestra pelea me desmaye en medio de una misión con Sai y el capitán Yamato. Cuando desperté ellos estaban heridos y no fue por la misión, me contaron que durante el desmayo, el chakra de Kurama se descontrolo y una cola hizo su aparición. Cuando le cuestione a Kurama sobre ese arranque, él me dijo que de repente algo absorbió su chakra y se perdió el control...
-Eso es...
-Al regresar a la aldea paso lo mismo, por lo que la abuela Tsunade me examino pero no encontró nada extraño por el momento. Me realizo un examen de sangre pero tampoco salió nada... A partir de ese momento me mantuvo a su lado. Siempre vigilado por Shizune-neechan e Ino, debido a que comenzaba a presentar fuertes dolores e incluso comenzaba a vomitar sangre. Tres días después se dio otro descontrol de chakra, en esa ocasión, me volvió a examinar justo cuando liberaba la primera cola del manto y encontró un bulto por debajo de mi vientre, pero no pudo descifrar que era, ya que estaba rodeado de mi chakra y el de Kurama negando el acceso.
Sasuke escuchaba atentamente lo relatado por el rubio, maldiciéndose mil veces por no prestar nunca atención a algo relacionado a Naruto en aquel pasado, su mente se mantenía ocupada buscando a la mujer que le diera una descendencia digna. Y era en este momento en que eso ya era insatisfactorio, sus hijos no mostraban signos de ser un Uchiha completo. ¿Cuantos errores cometió por aquel deseo? De haberse sabido comportar, en esos momentos sería feliz al lado de su rubio y su hija, la hubiera visto crecer, enseñarle lo que Ryuu y Sarada no podían conseguir por más que él les mostrara.
-La abuela Tsunade llego a la conclusión de que aquello que estuviera dentro de mí, absorbía nuestra energía, convirtiéndola en un escudo, impidiendo que viera a través...-El rubio se llevó inconscientemente una mano al vientre, siendo observado por el azabache, quien internamente deseo haber visto al rubio embarazado-...Ellas tres comenzaron a realizar los estudios y todo lo que pudieran para descubrir que era lo que comenzaba a quitarme la energía y me causaba un gran dolor, pero nunca encontraron una causa. ¿Un parasito, una enfermedad...? No sabían que era, durante un exploración con el chakra de la abuela, descubrimos que aquel bulto absorbía toda energía que estuviera a su alcance, pero que al obtenerla de una fuente externa me dejaba a mí en paz. El trasmitirme energía se volvió una medicina temporal y contraproducente, aquel bulto se hacía más grande y más fuerte, conforme obtenía la energía... Y el tiempo estaba contado, cada día era peor que el anterior para mi cuerpo.
El Uchiha conforme avanzaban, recordaba aquellos días después de su pelea, sus deseos de buscar al rubio pero siempre le eran imposibles de lograr por algo, y cuando lograba toparlo en algún lugar nunca los dejaban a solas. En aquel entonces el enojo, el orgullo, los problemas con Sakura y Hotaru lo hicieron mirar a otro lado para no concentrarse en su amado. Si tan solo hubiera sido más atento. Si hubiera hecho caso a lo que su corazón le gritaba y él se negaba a aceptar por ser hombres. Si hubiera puesto aunque fuera un poco más de esfuerzo...
*Pero como dicen, el hubiera no existe...*
-El día del nombramiento estaba más cerca y yo empeoraba, la transferencia de chakra externo ya no era suficiente. ¿Recuerdas que a dos días de la ceremonia, fuiste llamado a la oficina de Hokage para una misión? -pregunto el rubio.
-Sí, tú estabas ahí, dormido en el sillón...-menciono el azabache.- Tenía la intención de que después de que me dijeran las condiciones de la tarea, regañarte por dormir en el sofá de aquella oficina. -el rubio rio un poco.- Sin embargo, a mitad de la conversación te levantaste de golpe y saltaste por la ventana diciendo "están aquí". Tsunade-sama salió detrás de ti furiosa…
-Me hice el dormido, no quería hablar contigo, ni verte. -confeso Naruto viéndolo a los ojos.- Al creer que podría morir, puse en orden mis prioridades. Tal vez te amaba, tal vez no. Eso no me lo cuestionaría porque soy de las personas que nunca se arrepienten de lo que hizo, pero al menos sabía que no te diría nada de mi muerte y mucho menos te buscaría para pasar mis días contados contigo. -el azabache se sintió fatal ante las palabras- Durante mi farsa sentí la presencia de los ocho Bijuu, quienes se acercaban a Konoha. Salí a su encuentro ya que ellos por su tamaño y el temor de la gente, no podrían avanzar más allá del bosque cercano a la entrada. Cuando llegue el viejo Bee era el vocero y estaba hablando con Shikamaru, exigiendo que me buscaran. Cuando me acerque pidió hablar conmigo en privado pero Shika y la abuela Tsunade intervinieron, no querían que en mi estado, algo me pasara. No muy convencidos, los Bijuu aceptaron que ellos estuvieran presentes.
-Cuando llegue ustedes estaban dentro de un domo hecho de arena y chakra.
-Shukaku lo hizo, no deseaba que nadie se enterara de lo que me dirían. -aclaro el Uzumaki, tal vez el primer Bijuu no era su más cercano amigo en ese entonces pero fue de los que más lo apoyo.- Ahí dentro me informaron que ellos habían estado viajando por el mundo, y por azares del destino todos llegaron a la aldea del remolino, donde encontraron al heredero del viejo de los seis caminos. Vivian ahí, hasta que sintieron como mi energía vital disminuía junto a la de Kurama. Ellos me explicaron que mi "enfermedad" no era eso, sino que yo tenía el don de concebir vida debido a mi sangre Uzumaki...
-Pero como solamente posees la mitad no estabas del todo capacitado...-cito el Uchiha.
-Si, al principio creí que estaban bromeando... después de todo, soy hombre... pero su seriedad y el hecho de que incluso el viejo Bee hablaba conmigo sin usar sus rimas, me aclaro que no bromeaban. Me dijeron que mi vida y la de ese bebé estaban en peligro. Que debía ir con ellos para sobrevivir. -suspiro, el recuerdo del jinchuriki sin rapear era algo desconcertante aun después de años.- Se enfrascaron en un debate con Shikamaru y la abuela Tsunade sobre eso, ninguno quería dejarme ir ya que no creían eso de que yo estaba embarazado, creían que era algo más. Una enfermedad mortal y que la abuela encontraría la cura, mientras estuviera ahí. Por otro lado los bijuu juraban que lo estaba, que lo habían confirmado al verme en ese estado. Yo los ignore ya que en mi mente solo había una palabra... "Bebé". Eso fue todo lo que necesite para desear vivir, sacrificar lo que fuera por esa criatura que crecía en mí... Un ser con mi sangre… ¿Qué importaba como era posible que yo, siendo hombre, estuviera embarazado? E incluso si era un error, el irme de Konoha para morir, sería algo satisfactorio.
-¿Porque no decirme en ese momento a mí?
-Ya te lo dije... no te buscaría...-repitió el rubio.- Además, en la aldea había dos mujeres que necesitaban de ti...
-Pero tu...
-No estaba solo.-interrumpió Naruto con seriedad.- Desde esa tarde no me aleje de ellos, ya que comenzaron a transferirme de sus chakras, logrando que mantuviera la suficiente energía que necesitaría para llegar a la aldea. Cuando tenía energía suficiente y en exceso, por primera vez en meses me sentí bien. La abuela Tsunade hizo un rápido chequeo, y en esa ocasión ella lo sintió. En verdad un bebé crecía en mí, era verdad lo que juraban los Bijuu. Tanto Shikamaru como la abuela Tsunade prepararon todo lo que concerniera a lo de Hokage, se le informo a Ino lo que sucedía igual que a Hinata y ellas entraron al domo para despedirse de mí... Debía viajar cuanto antes para conocer al famoso heredero; Shin Uzumaki. Él era quien me ayudaría a que ese bebé naciera, ya que la transferencia seguía siendo un remedio temporal... Los bijuu dijeron que él mismo pidió verme, él fue el primero en notar que algo en mi estaba mal y los mando a ellos.
Poco a poco el sol se fue ocultando, dejando el paso al atardecer, Sasuke visualizo a la persona a su lado, describiéndola como hermoso, preguntándose internamente una y otra vez ¿cómo fue tan estúpido para dejarlo ir?
-Durante la madrugada del día del nombramiento, partí. Hinata junto con Yuu decidieron seguirme, por lo que rápidamente Shikamaru preparo una carta para ella también, donde nos dimos de baja como ninjas de la hoja. No sabíamos lo que nos deparaba el futuro, pero si sabíamos que no regresaríamos a Konoha.
-¿Porque ella...? -pregunto apretando los dientes, seguía odiando el hecho de que la pelinegra fuera con su amado. ¿Qué era lo que deseaba conseguir Hinata al seguir a Naruto? ¿Es que lo quería conquistar? Por que como estaban las cosas, era obvio que no lo consiguió.
-La familia Hyuuga deseaba que Yuu perteneciera a la segunda rama...-respondió a la pregunta incompleta.- ¿Sabes lo que eso significa? Yuu estaba por cumplir tres años, y eso significaba que le pondrían el mismo sello que a su padre... Neji sufrió por ello, por esa absurda tradición. Después de nuestra pelea, en mis planes de aquel entonces, estaba la idea de casarme con Hina, de ese modo Yuu llevaría mi apellido y se desligaría de la familia Hyuuga, pero eso cambio con mi vida llegando a su fin. Si quería hacer algo por ellos debía ser rápido, incluso había hablado con Shikamaru de casarme con ella el mismo día del nombramiento pero todo era secreto. Por otra parte, Hinata ya había planeado huir antes de que todo pasara, según ella, me lo diría después de verme convertido en Hokage. Al final, mi viaje solo sirvió para que ella no lo hiciera sola. Cuando ella dijo que lo haría conmigo o sin mí, simplemente le pedí que fuera conmigo. Le debo mucho a Neji, y durante la guerra le prometí que velaría por Hinata y su hijo.
El rubio derramo una lágrima de tristeza al recordar como su amigo castaño durante la guerra se interpuso para evitar que Hinata y él murieran por aquel tronco. Que Neji dejara a su familia no fue nunca su deseo, y se prometió a si mismo, nunca desamparar a la prometida secreta e hijo no nato de su amigo. No importaba contra quien debía pelear, a quien oponerse. El estaría al lado de Hinata y Yuu.
Aun después de años lo seguía haciendo, la prueba es que Yuu creció como un buen hombre y que Hinata era feliz con su nueva vida. Nunca pagaría su deuda con Neji, ya que todo lo que hacía era porque quería a Hinata como una hermana, y por la familia se hacía lo imposible.
-El viaje fue desgastante y tardamos más de lo que esperábamos, debido a mi estado de salud, cada día necesitaba más chakra para mantener el ritmo. -retomo el tema principal no queriendo llorar como siempre lo hacía al recordar a Neji.- Los chicos se turnaban para darme energía. Después de llegar a la aldea del remolino, todo fue más fácil. Fuimos recibidos por Shin. La aldea del remolino fue algo que nunca paso por mi mente buscar, sin embargo no dejo de sorprenderme. Me habían dicho que el clan Uzumaki había quedado extinto, pero cuando llegue encontré a varios ahí, sobrevivientes que llegaron buscando respuestas, regresar a sus orígenes o por pura casualidad. -A la mente del rubio acudieron los rostros de la gente de su clan, a quienes a cuidado desde que vive ahí- Reconozco que cuando Shin me explico cómo funcionaba mi cuerpo y los cambios que tendría no entendí. -coloco con vergüenza su mano detrás de su nuca, riendo- Después de eso y a base de varios procedimientos, medicamentos y jutsus, Shin logro que mi vientre pudiera acunar como se debía al producto, sin que absorbiera mi energía para protegerse. Me explico que mi mal estado y el robo de chakra se debían a que al ser un útero incompleto, el bebé busco su propia supervivencia, encontrándola en crear un muro de energía para cubrir los agujeros de mi matriz…-el rubio aun después de años seguía sintiéndose incomodo por explicar cómo era posible que tuviera hijas, los términos médicos nunca serian lo suyo.
-Naru…-Sasuke se preocupó un poco al ver como una lágrima solitaria brotaba de aquellos ojos azules.
¿Porque de repente comenzó a llorar? ¿Porque el aura alrededor del Uzumaki se volvió tan dolorosa que fue palpable para él? Quería saber más.
-Reconozco que todo aquello fue doloroso…
-Pudiste decirme, habría estado a tu lado…
-Pero cada vez que veía como mi estómago crecía…-Naruto prefirió ignorar las palabras del contrario, el "hubiera" y el "habría" no servían de nada ya.- Cada vez que veía su crecimiento, sabía que había hecho lo correcto… No había error alguno en mi decisión. Y cuando cumplí los 5 meses, Shin junto a la abuela Tsunade, quien ya se había unido a mí, me revisaron, anunciándome la mayor alegría que podía tener en ese momento…
Sasuke se mantuvo callado en apoyo al rubio, quien se tomó su tiempo en revelar el mayor secreto que ocultaba su familia. El recuerdo de ese secreto era doloroso, no porque existió, sino porque ya no existía.
-Yo… Yo esperaba dos bebés…
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Contestando RW:
jennitanime: Me alegra que te guste y pues para que Sasuke entienda se necesitara mucho pero mucho tiempo XD
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Notas Finales:
Yukihana: Bueno este sería el capítulo de la semana, espero que les siga gustando la historia y, me lo hagan saber que la disfrutan con sus comentarios. Soy feliz cuando leo sus comentarios (n.n) Como prometí fue el turno de hablar del rubio con el contrario… Por cierto en la página de face podrán encontrar la portada de la historia. Ahora una pregunta; ¿Cómo creen que se llame el segundo hijo de Naruto con el Uchiha?
Se cuidan~
Bye~ Bye~
